El carruaje paró ante una granja tras recorrer varias millas de cultivos diversos. Se podía observar fácilmente que era una edificación sólida y bien mantenida. Sus contraventanas estaban recién pintadas y las paredes habían recibido una capa de cal hacía poco tiempo. Cerca de la casa, se encontraba un establo de dimensiones mas que razonables, el cual seguramente era el hogar de diversos animales. Tras ella se podía observar unos prados donde se oía el mugido de algunas vacas.

Un señor de edad avanzada traspasó el umbral de la casa. Apoyado en su bastón se movía con mas agilidad de la esperada.

-¡Bienvenida Srta. Elizabeth! - la saludó efusivamente- Se ha convertido en toda una dama como puedo contemplar-

-Sr. Hodge, me alegro mucho de verle, está usted mas joven que cuando nos dejó- le contestó Lizzy admirando el porte del antiguo administrador.

-El zalamero debería ser yo, señorita- sonrió el anciano – pero por favor, pase a nuestra humilde morada.

-Su humilde morada tiene un aspecto impresionante me parece a mi- continuó la joven.

-Mi hijo y su esposa están haciendo un buen trabajo. Pero le aseguro que puede ser una casa muy ruidosa cuando vuelvan todos los niños. Aunque supongo que eso no puede sorprenderla- rio recordando la niñez de su visitante- Pero ¿qué le parece si aprovechamos el rato de tranquilidad que nos queda? Por favor acompáñeme hasta mi pequeño santuario. Nos servirán un poco de té. ¿O se ha convertido en una damita remilgada que necesita descansar un rato? - continuó con la confianza que le daba todos los años que había revoloteado la niña mientras trabajaba.

-Indíqueme el camino- y con ello se zanjó la posible duda que aun pudiese tener el antiguo administrador de Longbourn.

Tras quitarse el sombrero, los guante y el guardapolvos, y junto a una taza de té, la joven se sentó dispuesta a no perder ni una sola palabra de aquel anciano del que sabía que tanto podía aprender.

-... no sólo existen producciones mas interesantes hoy en día y que pueden ofrecer mayores beneficios, sino que la rotación de cultivos es algo que se está instaurando con éxito en algunas zonas, sobre todo del norte y media Inglaterra, aunque comienza a llegar a otros rincones – le comentaba el Sr. Hodge ante una atenta Lizzy – Aquí mismo comenzamos con una pequeña zona de la parcela hace algunas temporadas, y este año ya lo hemos ampliado a casi la mitad de la misma. Es cierto que supone mayor gasto en materiales, semillas y jornaleros, pero supone tener entre dos y tres cosechas anuales en función de lo que se plante. Y aunque una de ellas solo nos abastezca de paja para los animales, en caso de tenerlos supone un ahorro de las compras de provisiones que hay que realizar en el invierno. Y en caso contrario siempre habrá algún vecino interesado en su adquisición.

La joven solo veía confirmados alguno de los nuevos estudios que se estaban publicando recientemente. Pero claro, no era lo mismo verlos en papel que observarlos en la vida real.

Solo había un problema. La necesidad de riego adicional de algunos cultivos en una zona como Hertforshire.

-Reconozco que en esos aspectos, y pese a la mayor cantidad de lluvia, en otras zonas del país como las Midlands, están mejor preparados que nosotros y disponen de sistemas mas avanzados. A nosotros nos penaliza que no dispongamos de ningún arroyo en la finca, con lo que todavía estamos intentando convencer a los terrenos colindantes para poder realizar algunas obras. Pero eso supone una inversión que no todos están dispuestos a acometer. Longbourn lo tiene mas fácil al disponer del arroyo en su linde. Puede que algunas zonas no fuera fácil llevarla por los desniveles, pero en una parte de la finca podrían acometer alguna obra para acercarla. Mañana de todas formas podrá verlo con sus propios ojos. Saldremos de paseo – continuaba el Sr. Hodge

Ante el gesto algo tosco de la joven, la miró desconcertado.

-¿No quiere visitarlo?- le preguntó

-No es eso. Los caballos y yo seguimos sin llevarnos muy bien-contestó -

-¿La intrépida Lizzy sigue sin montar?- se rio, utilizando el diminutivo familiar.

-Estas ultimas semanas he vuelto con las clases. Lamento decirle que creo que nunca me va a gustar, pero creo que ya puedo seguirle, siempre que no vaya muy deprisa... -admitió algo incómoda - Mi padre insistió en ello, pero a esa yegua nunca le he caído bien... – masculló.

-Le prometo que le dejaremos el corcel mas fiero que tenemos- bromeó con una sonrisa. Y ahora es hora de que vayamos a comer, o mi nuera nos echará a los dos de la casa.


La mañana había sido intensa pero muy fructífera. Y aunque la parte de trote no había sido su preferida, admitió que se había entendido mucho mejor con el animal de ese día que con la montura de su casa. La visita a los cultivos podía calificarla como una apertura de miras.

La cebada crecía y estaba a punto de empezar a cambiar de color. Tras su recolección , la alfalfa iba a ser plantada para poder sembrar después trigo. El Sr. Hodge calculaba que de esta forma sacarían entre un 30 y un 40% mas de renta si todo iba bien.

-Si en Longbourn son ustedes capaces de hacer una triple rotación con riego, podrían sacar entre 160 y 240% mas de renta anual en función del mercado- le contaba el caballero a una joven Lizzy admirada de los conocimientos que atesoraba.

-Es la inversión para la canalización del agua lo que me preocupa en nuestro caso- se sinceró la joven- Lamentablemente no sabemos el tiempo que vamos a disponer de la finca en propiedad, pero el médico no ha dado muchas esperanzas. Y si la inversión es demasiado alta, tendríamos que desechar la idea para realizar algo mas sencillo como lo que están haciendo aquí ustedes.

-Eso es algo que tendrán que analizar ustedes. Lamentablemente soy demasiado mayor para inmiscuirme en mas lugares. Mi época de lucha con el Sr. Bennet ya acabó y le aseguro jovencita que fue durante mucho tiempo muy fustrante. A veces lamento no haberme marchado antes. No se lo diga a su padre- le comentó con una sonrisa melancólica – pero creo que aprendí mas el año que pasé en Staffordshire, visitando los condados cercanos, que todo el tiempo que pasé en Longbourn. Si desea viajar un poco y aprender como están trabajando por esa zona, todavía mantengo el contacto con gente. Hay un amigo de Derbyshire que podría enseñarle alguna de las fincas mas revolucionarias de la zona.

El escuchar el nombre de ese condado le trajo a la mente cierto caballero y su hacienda, pero desechó enseguida la idea. Hodge hablaba de fincas revolucionarias, y tras visitar Rosing, y escuchar a Caroline Bingley, se la imaginaba como otra finca dinosaurio en medio de un valle...


Aquí tienen un nuevo capítulo de la historia. ¿Qué les ha parecido?

La rotación de cultivos es una técnica que permitía proteger la tierra evitando añadir fertilizantes entre otras muchas ventajas y protegerla de la erosión.