Conociendose
En el primer año de entrenamiento, cuando las parejas se forman al azar y a Eren le toca con Ymir, algo cambia en él. A pesar de no haber sentido atracción por nadie hasta ese momento, la cercanía y el contacto con Ymir durante los entrenamientos despiertan emociones que Eren nunca había experimentado.
Mientras entrenan juntos, Eren comienza a notar cómo siente un afecto femenino por Ymir. Las conversaciones sinceras y las interacciones durante los ejercicios de combate hacen que Eren se sienta cómodo y atraído hacia Ymir de una manera única. Cada mirada, cada sonrisa y cada gesto de Ymir empiezan a afectar a Eren de manera profunda.
A medida que el tiempo avanza y el entrenamiento se acerca a su fin, Eren se encuentra pensando cada vez más en la conexión que ha desarrollado con Ymir. Las emociones que experimenta cuando la toca y cuando es tocado por ella le hacen cuestionarse sus propios sentimientos. Aunque inicialmente confundido, Eren comienza a comprender que está experimentando un tipo de atracción que va más allá de la amistad.
Una vez finalizado el entrenamiento, Eren se encuentra reflexionando sobre lo que ha sentido y experimentado junto a Ymir. La sensación de afecto y cariño que le brindó durante su tiempo juntos lo lleva a considerar la posibilidad de que esté enamorándose de ella. Eren se siente abrumado por estas emociones desconocidas, pero también está decidido a explorar sus sentimientos y descubrir qué significan para él y para su relación con Ymir.
! Eren y Ymir, acompañados por su grupo, se embarcan en una emocionante excursión al bosque como parte de su entrenamiento militar. El aire fresco y la sensación de aventura les llenan de energía mientras exploran su entorno natural. A medida que el día avanza, el grupo se involucra en diversas actividades de entrenamiento y cooperación para mejorar sus habilidades.
El sol brilla intensamente y el entrenamiento en el bosque provoca que Eren y Ymir se esfuercen al máximo, resultando en un sudoroso y agotador día. Llega un momento en el que todos deciden tomarse un merecido descanso cerca de un río. La idea de refrescarse bajo el agua cristalina es irresistible, y Eren y Ymir deciden bañarse en el río para aliviar el calor.
Mientras se bañan, Eren no puede evitar notar cómo el agua resbala por la piel de Ymir y cómo su cabello mojado cae graciosamente sobre sus hombros. Inadvertidamente, su mirada se desvía y se cruza con la figura desnuda de Ymir. En ese instante, Eren experimenta una sensación nueva y abrumadora que le hace sentir incómodo pero al mismo tiempo intrigado.
Ymir nota la mirada de Eren y su reacción. Aunque inicialmente molesta por sentirse observada de esa manera, también detecta la sinceridad en los ojos de Eren. Deciden dejar el resto del grupo atrás, creando un momento de intimidad entre ellos dos. En silencio, Ymir expresa su incomodidad por la situación, pero también confiesa que entiende que es normal tener curiosidad y atracción hacia el cuerpo humano.
La conversación franca y la comprensión mutua permiten que Eren y Ymir superen la tensión inicial. Ambos aceptan que lo que sintieron es parte de su crecimiento emocional y de la exploración de sus sentimientos. A pesar de la incomodidad inicial, esta experiencia les brinda la oportunidad de conocerse mejor y de establecer un nuevo nivel de confianza en su relación.
Después de la experiencia en el río, Eren continúa explorando sus sentimientos y emociones en relación con Ymir. A medida que pasa más tiempo con ella, su conexión se profundiza, y Eren comienza a notar las diferencias biológicas entre hombres y mujeres de una manera más consciente.
Estas enamorado
n: Oigan, chicos, ¿han notado algo extraño últimamente?
Jean: ¿Algo extraño? Como ¿qué?
Eren: Bueno, no sé cómo explicarlo exactamente, pero últimamente he estado sintiendo una especie de nerviosismo cuando estoy cerca de Ymir.
Connie: ¿Nerviosismo? ¿Por qué?
Eren: No lo sé. Es como si mi corazón latiera más rápido y me pusiera un poco ansioso cuando estamos juntos. Además, he estado pensando mucho en ella últimamente.
Jean (riendo): ¿Estás seguro de que no tienes fiebre o algo así, Eren?
Connie (riéndose también): Sí, ¿quizás te picó una araña del amor?
Eren (confundido): No, no es eso. Es solo que... bueno, no sé qué está pasando realmente.
Jean (bromeando): ¡Ah, entiendo! Te gusta Ymir.
Eren (sorprendido): ¿Qué? No, claro que no. No sé de qué están hablando.
Connie (riendo): ¡Lo sabía! Eren tiene un crush en Ymir.
Eren (avergonzado): ¡No es cierto!
Jean: Tranquilo, Eren. No te preocupes, no es gran cosa. Todos hemos estado ahí en algún momento.
Eren se queda pensativo, asimilando lentamente lo que acaban de decir Jean y Connie. Aunque al principio se siente incómodo con la idea, poco a poco comienza a darse cuenta de que tal vez sus sentimientos por Ymir son más profundos de lo que pensaba.
Eren: No, en serio, no me gusta Ymir de esa manera. Solo somos amigos, nada más.
Jean: Eren, amigo, no tienes que negarlo. Es normal sentir atracción por alguien, especialmente cuando pasas tanto tiempo juntos.
Connie: Exactamente, Eren. No hay nada de qué avergonzarse. Todos hemos estado en tu posición en algún momento.
Eren: Pero... pero no puede ser. Somos compañeros de entrenamiento, nada más. Además, ¿cómo podría gustarme alguien como Ymir?
Jean: Eren, las cosas no siempre son tan simples como parecen. A veces, el amor y la atracción vienen de lugares inesperados.
Connie: Exactamente. Además, ¿has considerado que quizás te gustan algunas características de Ymir que van más allá de la amistad?
Eren: No, no lo había considerado.
Jean: Bien, entonces creo que necesitas una lección de biología básica, amigo. ¿Estás listo, Connie?
Connie: ¡Por supuesto! Eren, ¿sabías que hay diferencias biológicas entre hombres y mujeres?
Eren: Sí, por supuesto que lo sé.
Jean: Bueno, ¿sabes por qué a veces los hombres... bueno, ya sabes, se les pone duro el mástil?
Eren (avergonzado): Uh... no exactamente.
Connie: Es completamente normal, Eren. Ocurre debido a la respuesta del cuerpo a ciertos estímulos, como la atracción sexual o el deseo.
Jean: Exacto. Es una reacción biológica natural que ocurre en los hombres cuando se sienten excitados o atraídos por alguien.
Eren (más avergonzado): Oh, entiendo. Pero ¿qué tiene que ver esto con mi situación con Ymir?
Connie: Bueno, podría ser que tu reacción ante Ymir esté relacionada con esos mismos sentimientos de atracción y deseo.
Jean: Exactamente. No tienes que avergonzarte de tener sentimientos naturales, Eren. Es parte de ser humano.
Eren se queda reflexionando sobre lo que han dicho Jean y Connie, mientras comienza a comprender que tal vez sus sentimientos por Ymir
an: Bueno, Eren, creo que es hora de que tengas una lección sobre la reproducción humana.
Eren: ¿Reproducción humana? ¿De qué estás hablando?
Connie: ¡Es hora de la charla de las aves y las abejas, Eren!
Eren: Um, ¿qué tienen que ver las aves y las abejas con esto?
Jean: Bueno, resulta que cuando un hombre y una mujer se aman mucho...
Connie (interrumpiendo): O cuando simplemente quieren divertirse un poco...
Jean: ...se unen de una manera especial y...
Connie: ...hacen un pequeño baile privado...
Eren (confundido): ¿Qué están tratando de decir?
Jean: Básicamente, cuando una pareja quiere tener un bebé, el hombre introduce su...
Connie (interrumpiendo nuevamente): Su varita mágica en el sombrero de copa de la mujer.
Eren: ¡Oh! Entiendo. Pero ¿qué tiene que ver esto conmigo y Ymir?
Jean: Bueno, pensamos que tal vez estabas sintiendo algo similar hacia Ymir, pero parece que no entendiste nuestra analogía.
Connie: Sí, la verdad es que si estás confundido con algo tan básico, ¿cómo puedes estar seguro de que te gusta Ymir?
Eren (frustrado): ¡No necesito entender todo eso para saber lo que siento! Y no estoy seguro de si me gusta Ymir o no, pero estoy tratando de averiguarlo.
Connie: Tranquilo, Eren, solo estábamos bromeando. Pero tienes razón, la personalidad
Connie: Tranquilo, Eren, solo estábamos bromeando. Pero tienes razón, la personalidad de Ymir no parece indicar que le gusten los hombres.
Jean: Bueno, nunca sabes realmente lo que puede haber debajo de la superficie. Tal vez Ymir también esté experimentando algo nuevo.
Eren: Supongo que tienes razón. Gracias, chicos. Supongo que todavía tengo mucho que aprender sobre mí mismo y sobre los demás.
Eren: Y-Ymir, yo...
Ymir: ¿Qué pasa, Eren? ¿Por qué te ves tan nervioso?
Eren: Es solo que... quería disculparme por lo que pasó antes. No fue mi intención hacerte sentir incómoda.
Ymir: ¿Incómoda? Eso es quedárselo corto, ¿no crees? No solo me viste mientras me bañaba, sino que también...
Eren (interrumpiendo): Lo siento mucho, Ymir. No fue correcto de mi parte. Estaba confundido y no sabía cómo manejar mis sentimientos.
Ymir: ¿Sentimientos? ¿De qué estás hablando?
Eren: Bueno, es que... creo que me gusta... quiero decir, estoy empezando a sentir cosas por ti que no puedo ignorar.
Ymir (sorprendida): ¿En serio? Eso es interesante...
Eren: Lo siento mucho, Ymir. No quiero que esto arruine nuestra relación como compañeros de equipo.
Ymir: No te preocupes, Eren. No tengo intención de matarte ni de acusarte por lo que pasó. De hecho, podría ser divertido ver a dónde nos lleva esto.
Eren (confundido): ¿Qué quieres decir?
Ymir: Quiero decir que primero haré que te enamores de mí y luego veremos qué pasa. ¿Te parece bien?
Eren (nervioso): Um, sí, supongo que sí.
Ymir: Perfecto. Entonces, ¿qué dices? ¿Estás listo para empezar esta nueva aventura juntos?
Eren (sonriendo nerviosamente): Sí, estoy listo. Gracias, Ymir.
Ymir: De nada, Eren. Ahora, vamos, tenemos una misión que completar.
conociendo sus ecretos
Después de una conversación sincera con Ymir sobre las diferencias, Eren se retira del grupo en un momento de reflexión personal. Mientras se aleja, sumido en sus pensamientos, algo increíble sucede: descubre su capacidad para transformarse en un titán. La sorpresa y la confusión se mezclan en su mente mientras intenta comprender este nuevo poder que ha despertado dentro de él.
Eren se siente abrumado por la magnitud de su descubrimiento. La posibilidad de transformarse en un titán con una herida y un propósito lo desconcierta y asusta. Al principio, interpreta esto como una especie de maldición, una responsabilidad que no había pedido y que no comprende del todo.
Decide mantener este nuevo poder en secreto, temeroso de cómo podría afectar su relación con Ymir y con el resto del grupo. Comienza a practicar en privado, experimentando con diferentes heridas y propósitos, tratando de entender mejor cómo controlar su transformación. Cada vez que se convierte en un titán, Eren siente una mezcla de asombro, miedo y fascinación.
Mientras tanto, continúa su entrenamiento en la superficie y desarrolla sus habilidades como miembro de las Tropas de Exploración. A pesar de las incertidumbres que enfrenta, Eren se compromete a usar su nuevo poder con responsabilidad y a descubrir la verdad detrás de su capacidad de transformación. A medida que avanza la historia, enfrentará obstáculos y desafíos que pondrán a prueba tanto su determinación como su capacidad para proteger a aquellos a quienes ama.
Durante un frío entrenamiento en la nieve, Ymir, con sus pecas distintivas, demuestra su valentía al salvar a un compañero en apuros mientras deja atrás a Christa. Esta acción revela aún más la naturaleza decidida y fuerte de Ymir.
En secreto, Eren sigue explorando sus propios poderes de transformación mientras intenta entender por qué posee esta capacidad. La confusión y el temor persisten en su mente, y la idea de una maldición no lo abandona. A pesar de esto, Eren decide tomar acción y rescatar al compañero en la nieve, utilizando su habilidad de transformación en un intento de ayudar.
Sin embargo, su transformación no es la única sorpresa en esa nevada escena. Mientras se apresura hacia el lugar del incidente, Eren se encuentra con una figura titan que se acerca a paso rápido. Para su sorpresa, descubre que es Ymir, transformada en un titán, quien llega con el compañero a salvo.
El shock de este encuentro revela una verdad asombrosa: tanto Eren como Ymir son titanes cambiantes. Ambos descubren el secreto del otro en ese momento crucial. En lugar de una reacción hostil, sin embargo, un entendimiento mutuo comienza a formarse entre ellos. Comparten la comprensión de lo que significa ser un titan cambiantes y los desafíos que enfrentan.
Sin embargo, la historia da un giro inesperado cuando Ymir, con su naturaleza astuta, decide usar su conocimiento para chantajear a Eren. Aprovechando la ignorancia de Eren sobre los secretos que ella guarda, Ymir se asegura de que Eren no revele su propio conocimiento sobre su identidad. A pesar del chantaje, se forma un vínculo inquebrantable entre los dos titanes cambiantes, unidos por sus secretos compartidos y una conexión que va más allá de lo que imaginaban.
Eren: jadeando ¡Voy a llegar a tiempo para rescatar al compañero!
Ymir (con pecas), transformada en un titán, se acerca a la escena.
Eren: deteniéndose en seco ¿¡Qué es esto!? ¿Quién es ese titan?
Ymir (con pecas): mientras su titán se arrodilla y permite que el compañero baje ¡Ya basta, Eren! Sabes tan bien como yo lo que está sucediendo aquí.
Eren: sorprendido y confundido ¡Ymir!? ¿Eres tú? ¿Cómo...?
Ymir (con pecas): con un tono sarcástico Oh, ¿qué pasa, Eren? ¿Te has topado con algo que no puedes entender?
Eren: frustrado No te burles de mí. Siempre he sentido que hay algo más, algo extraño sobre mí. Y luego... muestra su brazo con una herida leve puedo transformarme en un titán.
Ymir (con pecas): con un brillo de satisfacción en los ojos Ah, así que finalmente lo descubriste, ¿eh? Parece que también tengo algo en común contigo.
Eren: incapaz de comprenderlo completamente ¿Qué... qué significa esto? ¿Por qué somos capaces de hacer esto?
Ymir (con pecas): cruza los brazos y sonríe con malicia ¿No es obvio? Somos titanes cambiantes. Es un poder que hemos heredado, una habilidad única en este mundo.
Eren: frunciendo el ceño ¿Y qué quieres decir con "en este mundo"?
Ymir (con pecas): se acerca a Eren y lo mira directamente a los ojos Significa que somos parte de algo más grande, Eren. Hay secretos que aún no conocemos, y nuestro destino está entrelazado con ellos.
Eren: suspira No sé si puedo confiar en ti, Ymir. Esto es mucho para asimilar.
Ymir (con pecas): con un tono más suave Comprendo tu preocupación. Pero, Eren, al menos sabemos que no estamos solos en esto. Juntos, quizás podamos descubrir la verdad detrás de nuestros poderes y encontrar respuestas a nuestras preguntas.
Eren: mirando a Ymir, considerando sus palabras Tienes razón. Aunque esto sea abrumador, tal vez trabajar juntos sea la única manera de entender lo que realmente está sucediendo.
Ymir (con pecas): asiente lentamente Exacto. Tenemos un camino difícil por delante, Eren, pero al menos no estamos solos en esta travesía. Juntos, podemos enfrentar cualquier desafío que se interponga en nuestro camino.
Después de revelar sus secretos como titanes cambiantes, la relación entre Eren y Ymir se profundiza. En un momento de vulnerabilidad, Ymir (con pecas) decide abrirse aún más a Eren.
Ymir (con pecas): mirando a Eren con sinceridad Eren, hay algo más que necesito decirte. Soy lesbiana, siento una atracción romántica y emocional hacia mujeres. Pero eso no cambia lo que siento por ti.
Eren: sorprendido pero escuchando atentamente Ymir, agradezco que compartas esto conmigo. Aprecio tu honestidad.
Ymir (con pecas): sonríe con ternura Aunque mi orientación sexual es distinta, eso no significa que no pueda sentir una conexión especial contigo. De hecho, de cierta forma, me divierto contigo y valoro nuestra relación.
Eren: asimilando sus palabras Entiendo lo que dices. Tienes una conexión única conmigo, y eso es lo que importa en última instancia. Si te sientes atraída hacia mí de alguna manera, estoy dispuesto a explorar lo que eso significa para nosotros.
Ymir (con pecas): asiente con gratitud Me alegra que puedas entenderlo, Eren. Quiero que sepas que lo que tenemos es especial para mí. No importa cómo lo etiquetemos, lo que importa es que compartimos una conexión genuina.
Eren: sonríe Ymir, nunca pensé que estaría en una situación como esta, pero estoy dispuesto a seguir adelante y descubrir lo que significa para ambos.
pies
Ymir: con una mirada traviesa Eren, creo que es hora de explorar un poco más nuestra conexión.
Eren: sorprendido pero intrigado ¿A qué te refieres, Ymir?
Ymir: con una sonrisa sugerente Quiero que nos desnudemos, Eren. Quiero que veas mi verdadero yo y que yo vea el tuyo.
Eren: un poco nervioso pero emocionado Uh, ¿estás segura de esto, Ymir?
Ymir: asintiendo con determinación Absolutamente. Confío en ti, Eren. Además, quiero que aprendas a controlar tus instintos y deseos en mi presencia.
Eren: tragando saliva, pero asintiendo Está bien, lo haré.
Ambos se desvisten lentamente, revelando sus cuerpos desnudos el uno al otro.
Eren: admirando a Ymir con asombro Eres hermosa, Ymir.
Ymir: con una sonrisa satisfecha Gracias, Eren. Ahora, quiero que te mantengas en control, incluso cuando tus instintos te insten a actuar.
Eren: tragando saliva de nuevo Entiendo.
Mientras Eren lucha por controlar sus instintos, Ymir mantiene su distancia, usando sus pies para mantenerlo a raya.
Eren: sintiendo una atracción especial hacia los pies de Ymir Uh, Ymir, ¿podrías...?
Ymir: levantando una ceja con curiosidad ¿Podría qué, Eren?
Eren: un poco avergonzado ¿Podrías... poner tus pies en mi cara?
Ymir: con una risa juguetona Interesante... parece que tienes un interés especial en mis pies, Eren. Lo tendré en cuenta para más tarde.
Este diálogo muestra el comienzo de la relación femdom entre Ymir y Eren, donde Ymir guía y controla a Eren mientras exploran nuevas facetas de su conexión.
Ymir: colocando una mano sobre el pecho de Eren, sintiendo su corazón latir ¿Te puse nervioso, Eren?
Eren: tratando de controlar su respiración agitada S-sí, un poco.
Ymir: con una sonrisa juguetona Lo puedo sentir, Eren. Pero no te preocupes, estoy aquí para guiarte y ayudarte a superar tus nervios.
Eren: asintiendo con determinación Gracias, Ymir. Lo aprecio.
Ymir: acariciando suavemente la mejilla de Eren Entonces, ¿qué te parece si exploramos un poco más?
Eren: un poco nervioso pero emocionado Estoy dispuesto a intentarlo.
Mientras tanto, Eren se siente atraído hacia los pies de Ymir, y su deseo de tocarlos y olerlos se vuelve casi irresistible.
Ymir: observando con diversión la expresión de Eren Parece que estás interesado en mis pies, Eren.
Eren: sintiéndose avergonzado pero incapaz de resistirse Sí, lo estoy... son tan... hermosos.
Ymir: riendo suavemente Me alegra que te gusten, Eren. Adelante, siéntelos y disfruta.
Eren: con una mezcla de nerviosismo y excitación, acercándose para tocar los pies de Ymir, olerlos y sentirlos en su cara Son suaves... y huelen tan bien.
Ymir: observando con satisfacción Me alegra que los disfrutes, Eren. Te ves adorable cuando te pierdes en tus sensaciones.
huevos en el ma
Ymir: con una sonrisa traviesa Bien, Eren, ha llegado el momento de hacer lo normal en nuestra relación.
Eren: un poco confundido pero ansioso por seguir la corriente ¿Lo normal?
Ymir: asintiendo con complicidad Sí, lo normal. Quiero que llegues al clímax tres veces antes de que haga lo que tengo que hacer.
Eren: sorprendido pero emocionado ¿Tres veces?
Ymir: con una risa juguetona Exactamente. Me gusta ver cómo te excitas y pierdes el control, Eren.
Eren: tragando saliva nerviosamente Uh, está bien, haré mi mejor esfuerzo.
Ymir: acercándose a Eren con una mirada seductora Confío en ti, Eren. Ahora, comencemos.
La escena continúa con Eren y Ymir explorando su intimidad de manera íntima y apasionada, con Ymir guiando a Eren a través de sus emociones y sensaciones. Ymir disfruta viendo a Eren alcanzar el éxtasis una y otra vez antes de llevar su interacción a un nuevo nivel de intensidad y placer compartido.
Ymir: con una mirada traviesa Eren, esta vez vamos a intentar algo diferente.
Eren: sorprendido pero intrigado ¿Algo diferente? ¿Qué tienes en mente, Ymir?
Ymir: sonriendo maliciosamente Voy a tomar las riendas esta vez.
Eren: un poco nervioso pero emocionado Está bien, confío en ti.
Con decisión, Ymir toma el control y toma las riendas de la situación. Con habilidad y destreza, ella guía a Eren hacia una nueva experiencia, llevándolo a un nivel de placer completamente diferente.
Ymir: con una sonrisa traviesa mientras actúa Aquí vamos, Eren.
Eren: sorprendido por la nueva sensación pero entregado a la experiencia Oh, eso se siente... diferente.
Ymir lleva a cabo su plan con maestría, explorando nuevas formas de intimidad y placer con Eren, quien se entrega completamente a la experiencia.
Eren: retirando sus coquitos del asterisco de Ymir con cautela Uh, Ymir, creo que es hora de...
Ymir: asintiendo con una mueca incómoda Sí, estoy de acuerdo. Es un poco incómodo.
Con delicadeza, Eren y Ymir retiran los coquitos de manera lenta y cuidadosa, conscientes de la incomodidad que causa la situación.
Eren: suspirando de alivio una vez que los coquitos están fuera Uff, eso se sintió extraño.
Ymir: sonriendo débilmente Sí, definitivamente no fue la experiencia más cómoda.
A pesar de la incomodidad momentánea, Eren y Ymir comparten una risa suave mientras se recuperan de la situación.
Juguetres.
Ymir: Eren, querido, ¿qué tal si nos tomamos un descanso y disfrutamos un poco del tiempo juntos?
Eren: ¡Claro, Ymir! Sonará genial.
Ymir: Perfecto. Ven, acompáñame.
(Eren sigue a Ymir a una habitación tranquila y acogedora.)
Ymir: Sabes, Eren, siempre me ha gustado verte un poco más... ¿afeminado?
Eren: ¿Afeminado? ¿A qué te refieres?
Ymir: Oh, ya sabes, con un toque más suave y delicado. Me parece encantador.
(Eren sonríe tímidamente, sintiéndose un poco cohibido pero halagado.)
Eren: Bueno, si eso es lo que te gusta, entonces...
(Ymir se acerca a Eren y lo pone de espaldas a ella.)
Ymir: Mira, Eren, eres bonito de todas las formas, pero especialmente de esta.
(Eren se sonroja ante el cumplido.)
Eren: Gracias, Ymir. Eso significa mucho para mí.
Ymir: De nada, querido. Ahora, déjame mostrarte algo interesante.
(Ymir saca un pequeño aparato vibrante de su bolsillo y lo muestra a Eren.)
Eren: ¿Qué es eso?
Ymir: Es un juguete interesante que pensé que podríamos probar juntos. ¿Qué te parece?
(Eren se queda sorprendido pero intrigado.)
Eren: Um, supongo que podría ser divertido...
(Ymir sonríe con malicia mientras comienzan a explorar nuevas experiencias juntos, profundizando aún más en su relación íntima.)
Ymir (riendo maliciosamente): ¿Listo, Eren? Esto será divertido.
(Eren asiente nerviosamente mientras observa cómo Ymir coloca el juguete en su área íntima.)
Eren: Um, Ymir, esto es un poco...
Ymir: Shhh, no te preocupes, querido. Solo relájate y disfruta.
(Eren se muerde el labio, sintiendo una mezcla de nerviosismo y anticipación mientras Ymir activa el juguete.)
Eren (sintiendo la sensación por primera vez): ¡Oh!
Ymir: ¿Qué tal, Eren? ¿Es como lo esperabas?
(Eren, jadeando ligeramente, se queda boquiabierto por la nueva sensación.)
Eren: No, no es como lo esperaba en absoluto. Es... es mucho mejor.
Ymir (riendo): Me alegro de que te guste, querido. Estoy aquí para enseñarte nuevas formas de experimentar placer.
(Eren se siente abrumado por las sensaciones, pero también emocionado por lo que Ymir tiene reservado para él en el futuro. Juntos, continúan explorando los límites de su intimidad y conexión mientras profundizan en su relación.)
Ymir (sonriendo traviesamente): ¿Estás listo para algo un poco más atrevido, Eren?
Eren (sorprendido pero intrigado): Um, sí, creo que sí.
(Ymir saca otro juguete, más largo esta vez, y lo muestra a Eren.)
Ymir: ¿Qué te parece este?
Eren: Oh, eso parece... interesante.
(Ymir y Eren, con una mirada traviesa entre ellos, se preparan para experimentar algo completamente nuevo. Colocan los juguetes en sus respectivos lugares y se miran el uno al otro con expectación.)
Ymir: ¿Estás listo?
Eren: Sí, vamos a hacerlo.
(Y con eso, comienzan a moverse juntos, sintiendo cada movimiento y sensación de una manera completamente nueva y excitante. A medida que exploran esta nueva dimensión de su intimidad, su conexión se profundiza aún más, creando recuerdos y experiencias que atesorarán para siempre.)
empieza la castiad
Ymir se acerca a Eren para conversar sobre su vínculo y cómo pueden ayudarse mutuamente.
Ymir (con pecas): mirando a Eren con seriedad Eren, quiero que entiendas que nuestra conexión va más allá de lo común. Tengo algo que me gustaría proponerte, pero antes, quiero asegurarme de que ambos estemos en la misma página.
Eren: atento Claro, Ymir. Siempre he valorado nuestra relación y la honestidad entre nosotros.
Ymir (con pecas): respira hondo Bueno, aquí va. Como titanes cambiantes, tenemos un poder impresionante, pero también es un poder que puede ser peligroso si no se controla. He estado pensando en cómo podríamos aprovechar nuestras habilidades de manera segura y efectiva.
Eren: intrigado ¿A qué te refieres, Ymir?
Ymir (con pecas): con determinación Quiero ofrecerte algo, Eren. Quiero que yo te enseñe a usar tu poder de transformación de manera controlada. Creo que juntos podríamos dominar nuestras habilidades y enfrentar cualquier desafío que se nos presente.
Eren: sorprendido Eso suena tentador, pero ¿cómo podríamos lograrlo?
Ymir (con pecas): sonríe con complicidad Esa es la parte interesante, Eren. No solo quiero ser tu compañera en esto, sino que también quiero establecer algunas reglas. Para asegurarnos de que usamos nuestros poderes responsablemente, quiero que sigamos las reglas de una pareja, con una dinámica particular.
Eren: confundido pero curioso ¿A qué te refieres con "dinámica particular"?
Ymir (con pecas): explica su idea con calma Quiero que sigamos una relación de dominación y sumisión, donde tú asumas un rol de sumisión. En otras palabras, quiero que practiquemos la castidad masculina forzada mientras exploramos nuestros poderes. Creo que esto nos ayudará a centrarnos en nuestro crecimiento y en el control de nuestras habilidades.
Eren: absorbiendo la información Esto es algo bastante inusual, Ymir. Pero si crees que puede funcionar y ayudarnos a crecer, estoy dispuesto a intentarlo.
Ymir, con su perspicacia y seguridad, presenta la idea de un cinturón de castidad como parte de su acuerdo. A medida que pasa el tiempo, Eren comienza a experimentar los efectos de la abstinencia debido a esta dinámica particular.
Eren: inquieto Ymir, esto está empezando a ser bastante difícil de manejar. Los síntomas de la abstinencia están afectándome más de lo que pensé.
Ymir (con pecas): con preocupación Lo sé, Eren. Esta dinámica tiene sus desafíos, pero es importante que sigamos adelante. Tenemos que aprender a controlar nuestros impulsos y mantener el enfoque en nuestro entrenamiento.
Eren: frustrado Entiendo eso, pero es difícil ignorar lo que estoy sintiendo. ¿Hay alguna manera de aliviar esta abstinencia?
Ymir (con pecas): pensativa He estado pensando en eso también. Quizás podríamos encontrar una solución que nos ayude sin romper nuestras reglas.
Eren: curioso ¿A qué te refieres?
Ymir (con pecas): con una sonrisa maliciosa Podríamos encontrar un momento y lugar en el que estemos solos para aliviar un poco esta tensión. Tengo una idea de cómo podríamos hacerlo de manera discreta.
Eren: intrigado ¿Cómo?
Ymir (con pecas): susurra en su oído Podría usar una barrita de metal para estimularte a través del cinturón de castidad. Eso podría ayudarte a aliviar la abstinencia de manera temporal.
Eren: sonrojado Eso suena... interesante. Pero ¿cómo lo haremos sin que nadie nos vea?
Ymir (con pecas): mirando alrededor Tendremos que encontrar un momento en que estemos solos, quizás durante algún entrenamiento nocturno. Pero debemos ser extremadamente cuidadosos para que nadie note nada fuera de lo común.
Después de encontrar un momento de privacidad, Ymir logra aliviar la abstinencia de Eren de una manera discreta. La intimidad compartida entre ellos les permite explorar su conexión única y reafirmar su confianza mutua.
Eren: respirando profundamente Gracias, Ymir. Realmente necesitaba esto. Ha sido un desafío adaptarse a este cinturón de castidad.
Ymir (con pecas): sonriendo con complicidad Estoy aquí para ayudarte, Eren. Sabía que sería difícil al principio, pero con el tiempo, encontrarás formas de sobrellevarlo.
Eren: asiente Sí, lo he notado. Al principio pensé que sería imposible incluso hacer cosas tan simples como ir al baño, pero con el tiempo me he acostumbrado a las limitaciones.
Ymir (con pecas): seria Eren, debemos hablar sobre nuestro futuro y cómo continuaremos con esto.
Eren: serio Lo sé. Hemos creado una dinámica única entre nosotros, pero también hay cuestiones más importantes que debemos abordar.
Ymir (con pecas): suspira Eres el único que posee la habilidad de transformarse en un titán cambiante. Si queremos aprovechar ese poder, no podemos seguir con estas restricciones por mucho tiempo.
Eren: reflexionando Lo sé, Ymir. Pero también sé que la humanidad no aceptará fácilmente a un titán cambiante como yo. Somos vistos como una amenaza.
Ymir (con pecas): firme Es cierto, pero también es nuestra mejor oportunidad de enfrentar las amenazas que nos rodean. Tenemos que encontrar una manera de usar tus poderes de manera responsable y ganarnos la confianza de aquellos en quienes confiamos.
Eren: decidido Tienes razón, Ymir. Si queremos marcar una diferencia y proteger a la humanidad, debemos encontrar una forma de superar estos obstáculos.
Ymir (con pecas): asiente Antes de que dejemos el servicio militar, hay algunos asuntos que debemos resolver. Tenemos que estar preparados para lo que viene y asegurarnos de que estamos listos para enfrentar cualquier desafío.
Después de algunos días, Christa nota la cercanía entre Eren y Ymir (con pecas) y decide comentar sobre ello con un toque de inocencia.
Christa: sonriendo Ymir, he notado que Eren se la pasa haciendo favores para ti. ¿No te parece que podría estar enamorado?
Ymir (con pecas): conteniendo una risa Oh, Christa, si supieras la verdad detrás de esos "favores", te divertirías.
Christa: confundida ¿A qué te refieres?
Ymir (con pecas): sonríe con complicidad Christa, la verdad es que Eren y yo tenemos una dinámica especial en nuestra relación. No es lo que piensas.
Christa: sorprendida ¿De qué estás hablando?
Ymir (con pecas): riéndose Eren no está enamorado de mí, al menos no de la manera que imaginas. Hay más en nuestra relación de lo que ves a simple vista.
Christa: curiosa ¿Qué quieres decir con "más"?
Ymir (con pecas): explica con diversión Eren y yo tenemos un acuerdo bastante único. Estamos explorando formas de usar nuestras habilidades como titanes cambiantes de manera responsable. Así que esos "favores" que mencionas son parte de nuestro compromiso.
Christa: sorprendida ¡Oh, entiendo! No tenía idea de que estaban trabajando juntos de esa manera.
Ymir (con pecas): asiente Así es. Nuestra relación es diferente, pero estamos decididos a enfrentar cualquier desafío que se nos presente.
Christa: sonriendo Eso es increíble, Ymir. Siempre has sido una persona única y valiente.
Ymir (con pecas): sonríe Gracias, Christa. En este mundo lleno de secretos y misterios, es importante encontrar formas de apoyarnos mutuamente.
Después de la conversación entre Ymir y Eren sobre su futuro y los desafíos que enfrentan, la atención se centra en un encuentro inesperado entre Ymir y Christa. En un momento de curiosidad y confianza, Ymir decide compartir un aspecto íntimo de su relación con Christa.
Ymir: mirando a Christa con una sonrisa traviesa Oye, Christa, tengo una pregunta para ti.
Christa: intrigada ¿Qué pasa, Ymir?
Ymir: bromeando ¿Ya has tenido tu primera vez?
Christa: sorprendida ¡Ymir, no seas así! No es asunto tuyo.
Ymir: con una mirada desafiante Apuesto a que no lo has hecho. Pero te aseguro que yo sí.
Christa: escéptica No te creo, Ymir. ¿Cómo podrías estar tan segura?
Ymir: con una sonrisa pícara No lo hago todos los días, pero te invito a que vengas y lo compruebes tú misma.
Christa: titubeando No estoy segura de...
Ymir: intercalando ¡Vamos, será divertido! Además, ¿no tienes un poco de curiosidad?
Christa, intrigada por la sugerencia de Ymir y movida por la curiosidad, acepta acompañarla para ver de qué se trata todo esto. Aunque se siente un poco nerviosa por lo que pueda descubrir, una parte de ella está intrigada por la idea de explorar este aspecto íntimo de la relación entre Ymir y Eren.
Eren observa con alivio cuando Ymir llega con Christa, pero su expresión cambia al escuchar las palabras de Ymir.
Eren: susurrando a Ymir Pensé que habíamos acordado no hacer nada frente a Christa...
Ymir: mirándolo directamente Lo siento, Eren. Pero quiero probar algo con Christa. Necesito ver si nuestra relación puede ir más allá.
Eren se siente incómodo con la idea de continuar con Christa presente, pero comprende la determinación de Ymir.
Eren: avergonzado No sé si puedo hacer esto con Christa aquí...
Ymir: con firmeza Eren, confía en mí. Será una experiencia liberadora para todos nosotros. Además, Christa parece interesada en ver lo que sucede.
Christa, intrigada por la conversación, observa atentamente, esperando ver qué sucede a continuación.
Christa: con curiosidad Estoy lista para ver qué tienen planeado, Ymir. No quiero perderme esto.
Aunque se siente avergonzado por la situación, Eren accede a continuar con el experimento, deseando ver hacia dónde los llevará esta nueva dinámica en su relación con Ymir y Christa. La tensión se eleva mientras los tres personajes se preparan para explorar los límites de su amistad y la naturaleza de su conexión.
Ymir comienza a mostrar su rutina con Eren delante de Christa, explicando sus acciones con naturalidad mientras Eren se siente cada vez más avergonzado.
Ymir: con una sonrisa traviesa Christa, déjame mostrarte cómo es nuestra rutina. Primero, lo hago venir tres veces para que tiemble, así se pone más divertido.
Eren: susurrando a Ymir Ymir, ¿realmente necesitas decir eso delante de Christa?
Ymir: ignorando su comentario Es importante que Christa vea cómo funcionamos juntos, Eren. Además, no tienes por qué avergonzarte. Es algo natural.
Christa, mientras tanto, observa con una mezcla de sorpresa y asombro.
Christa: pensando para sí misma "¿En verdad están haciendo esto delante de mí? Nunca imaginé que Ymir y Eren... bueno, en realidad, no estoy segura de qué imaginaba. Pero esto es... sorprendente."
Aunque se siente incómoda con la situación, Christa sigue observando, incapaz de apartar la mirada mientras Ymir continúa explicando su rutina con Eren.
Ymir, con su característico tono travieso, invita a Christa a participar en el juego mientras Eren experimenta su primer clímax, desencadenando una oleada de emociones y sensaciones inesperadas.
Ymir: con una sonrisa pícara Christa, ven aquí. Me encantaría que participaras en este juego. ¿Qué te parece si mueves los coquitos de Eren como si fueran canicas en una bolsa?
Christa, sorprendida por la sugerencia, acepta tímidamente y comienza a mover los coquitos de Eren bajo la atenta mirada de Ymir.
Eren, abrumado por la situación pero incapaz de resistirse, se deja llevar por las sensaciones mientras Christa participa en el juego.
Ymir: observando con complicidad Eren, noto que te estás emocionando más de lo normal. ¿Será porque Christa está participando esta vez?
Eren, sintiéndose expuesto pero a la vez intrigado, asiente tímidamente, sin poder negar la verdad detrás de las palabras de Ymir.
Eren: con voz tímida Sí, supongo que... me gusta la idea de que Christa esté aquí.
Christa, por su parte, se sonroja ante la revelación, sintiéndose un poco abrumada pero también halagada por la atención de Eren.
Christa: con una sonrisa nerviosa Oh, uh... gracias, Eren. Esto es... interesante.
La tensión en la habitación aumenta mientras los tres personajes exploran las complejidades de su relación y las emociones que surgen entre ellos.
Ymir, con su naturaleza traviesa, continúa explorando nuevas formas de placer con Eren, utilizando sus pechos para llevarlo al segundo clímax. Christa, intrigada por la situación, decide unirse, contribuyendo con su propia participación.
Ymir: con una sonrisa juguetona ¿Listos para el segundo round, chicos?
Eren, sintiéndose abrumado pero también excitado por la situación, asiente tímidamente mientras Christa se une al juego.
Eren: entre jadeos Sí, estoy listo.
Christa: sonrojada pero decidida Yo también quiero intentarlo.
Con la ayuda de Ymir y Christa, Eren alcanza el segundo clímax, sintiendo una oleada de placer abrumadora. Sin embargo, al terminar, siente la necesidad de detenerse.
Eren: entre respiraciones entrecortadas Creo que es suficiente por hoy...
Ymir, sorprendida por la declaración de Eren, no puede evitar expresar su incredulidad.
Ymir: con escepticismo ¿En serio, Eren? Por lo general, estás bien hasta el tercer round.
Eren, sintiéndose un poco incómodo por la atención, reafirma su decisión con determinación.
Eren: con voz firme Lo sé, pero hoy siento que es suficiente.
Christa, observando la interacción entre Ymir y Eren, se siente un poco desconcertada por la situación pero también impresionada por la conexión entre los dos.
Christa: pensando para sí misma "¿Qué clase de relación es esta? Pero parece que se cuidan mutuamente de alguna manera."
Ymir, juguetona como siempre, se lanza sobre Eren para provocarlo, pero en un movimiento repentino, Eren la empuja accidentalmente (o tal vez a propósito), causando que Ymir lo regañe.
Ymir: frunciendo el ceño ¡Tonto, Eren! ¿Por qué me empujaste así?
Eren: con una expresión de disculpa Lo siento, Ymir. No fue mi intención...
Ymir, aunque un poco molesta, decide continuar con la diversión y utiliza otra parte de su cuerpo para llevar a Eren al tercer clímax, mientras le reserva el siguiente turno a Christa.
Ymir: con una sonrisa traviesa Bien, Eren, parece que le toca a Christa el siguiente round. Pero primero, vamos a terminar lo que empezamos.
Eren, sintiendo una mezcla de placer y agotamiento, comienza a ceder ante las sensaciones abrumadoras. Sin embargo, en un momento de claridad, decide poner fin a la sesión.
Eren: tomando una respiración profunda Ymir, creo que es suficiente por hoy.
Ymir, sorprendida por la decisión repentina de Eren, lo mira con una mezcla de curiosidad y respeto.
Ymir: con una mirada reflexiva Entiendo, Eren. Si eso es lo que quieres, lo respeto.
Christa: aproximándose a Eren y Ymir con una mirada traviesa ¿Con permiso?
Eren: notablemente cansado y jadeando Lo siento, Christa... ya duele un poco...
Christa: pareciendo aceptar y retirándose un momento Oh, lo siento, Eren.
Pero justo cuando parece que Christa se está retirando, ella regresa con una sonrisa traviesa.
Christa: volviendo a la acción ¡Solo bromeaba!
Eren: con una mezcla de sorpresa y agotamiento ¡Christa!
A pesar de la fatiga de Eren, Christa continúa con su juego, causando una reacción entre risas y gemidos.
Eren: tratando de contener la risa y el cansancio Christa, en serio, esto es demasiado...
Christa: a punto de alcanzar el clímax Oh, ¡pero es tan divertido!
Ymir: con una sonrisa traviesa ¿Qué dices, Christa? ¿Te gustaría seguir el resto de la noche haciéndolo?
Christa: con una mirada juguetona ¡Claro que sí! Será divertido.
Eren: mostrando claramente señales de fatiga y pereza Oh, no sé si tengo la energía para más...
Ymir: acercándose a Eren con complicidad No te preocupes, cariño. Christa y yo nos encargaremos de ti.
Con una sonrisa traviesa, Ymir y Christa continúan con su juego, utilizando sus pies para exprimir las últimas energías de Eren.
Eren: entre risas y jadeos ¡Hey, eso no es justo!
Ymir: riendo mientras continúa Oh, vamos, Eren. Es solo un poco de diversión.
Christa: uniéndose a la broma Sí, no seas un mal perdedor, Eren.
La noche continúa llena de risas, complicidad y momentos íntimos entre los tres, fortaleciendo aún más el vínculo especial que comparten en su relación poliamorosa.
Después de la conversación con Christa, Ymir decide compartir un secreto aún más profundo con ella, sabiendo que puede confiar en su amiga.
Ymir (con pecas): seria Christa, hay algo más que necesito decirte. Es un secreto que solo unas pocas personas saben.
Christa: atenta ¿Qué es, Ymir?
Ymir (con pecas): respira hondo Tanto Eren como yo somos titanes cambiantes. Tenemos la capacidad de transformarnos en titanes. Es un secreto que hemos mantenido oculto por razones obvias.
Christa: sorprendida pero reflexiva Entiendo por qué mantuvieron esto en secreto. Pero, ¿cómo podríamos usar eso en nuestro beneficio?
Ymir (con pecas): con una sonrisa traviesa Ahí está la pregunta. No tenemos que revelarlo a todos, pero podríamos utilizar nuestras habilidades de manera discreta para ayudar a la humanidad y proteger lo que amamos.
Ymir (con pecas): seria Sé que eres la hija ilegítima del Rey de los Muros. Es un secreto que has guardado durante mucho tiempo.
Christa: asombrada ¿Cómo... cómo lo supiste?
Ymir (con pecas): sonríe con empatía He visto en tus ojos que llevas una carga pesada. Y también he observado tu determinación y tu deseo de proteger a los demás. Quiero que sepas que entiendo la presión que sientes.
Christa: conmovida Gracias, Ymir. No sabes cuánto significa para mí que confíes en mí con esta información.
Ymir (con pecas): seria Christa, tenemos que tomar decisiones importantes para nuestro futuro. Creo que la mejor forma de protegernos a nosotras mismas es dándonos de baja de la milicia y huir lejos, donde podamos ser libres y encontrar nuestro propio camino.
Christa: reflexionando Esa es una decisión seria. Pero entiendo lo que dices. Tenemos que pensar en nuestro bienestar y en cómo podemos utilizar nuestras habilidades para un propósito mayor.
Después de tomar la decisión de retirarse de la milicia, Ymir, Christa y Eren comienzan una nueva etapa en sus vidas. Deciden mudarse a una casa en el bosque, donde las reglas son más libres y pueden encontrar la paz que tanto anhelan.
La casa en el bosque se convierte en su refugio, un lugar donde pueden ser ellos mismos y explorar su identidad sin restricciones. Las paredes de la casa son testigos de su crecimiento y de cómo cada uno de ellos se enfrenta a los desafíos de su pasado y presente.
Ymir, Christa y Eren llevan una vida tranquila y sencilla. Disfrutan de la naturaleza que les rodea, y su tiempo juntos les permite fortalecer aún más sus lazos. A medida que las estaciones cambian, también cambian ellos, creciendo y descubriendo nuevas facetas de sí mismos.
bdsm
Ymir: con una mirada traviesa Esta vez, vamos a probar algo más... interesante, ¿no crees, Historia?
Historia: asintiendo con una sonrisa ¡Por supuesto, Ymir! Tengo una idea genial en mente.
Ambas mujeres trabajan juntas para amarrar a Eren a una mesa y vendarle los ojos, creando una atmósfera de anticipación y misterio.
Eren: un poco nervioso pero excitado ¿Qué están planeando?
Ymir: con voz seductora Solo relájate y déjate llevar, Eren.
Historia y Ymir comienzan a usar las manos de Eren para provocar sensaciones intensas, llevándolo al borde del éxtasis una y otra vez.
Eren: jadeando y gimiendo ¡Oh, por favor... no puedo más!
Ymir: con una sonrisa juguetona Aguanta un poco más, Eren. Todavía no hemos terminado.
A pesar de la insistencia de Eren, Ymir no se detiene hasta que él alcanza su primer clímax.
Eren: jadeando pesadamente ¡Ah, ya terminé!
Ymir: con una risa maliciosa ¡Pero eso no es todo, Eren!
Sin darle tiempo para recuperarse por completo, Ymir continúa estimulando a Eren hasta que él alcanza un segundo clímax, dejándolo exhausto pero completamente satisfecho.
Eren: entre jadeos y suspiros No puedo más... ha sido... increíble.
Ymir: acercándose a él con una sonrisa triunfante ¡Lo sabía! Me alegra que lo hayas disfrutado, Eren.
baño juntos
Mientras exploran su nuevo hogar en el bosque, Eren, Ymir y Historia descubren una bañera enorme en uno de los rincones de la casa. Fascinados por el hallazgo, deciden compartir un baño juntos, aprovechando la oportunidad para disfrutar de un momento de intimidad y conexión.
Con risas y conversaciones amenas, los tres amigos se sumergen en el agua caliente, dejando que la calidez del ambiente los envuelva. Disfrutan de la compañía mutua, compartiendo historias y sueños mientras se relajan juntos.
Aunque saben que Eren lleva puesto un cinturón de castidad y no puede participar en actividades inapropiadas, esto no afecta su vínculo ni la armonía del momento. Se sienten cómodos y seguros en la presencia del otro, sabiendo que su relación está basada en el respeto y la confianza mutua.
Mientras comparten este baño, comprenden que su conexión va más allá de lo físico y que lo más importante es el apoyo y la amistad que se brindan mutuamente. Aprecian la oportunidad de estar juntos en este momento de tranquilidad y complicidad, fortaleciendo aún más los lazos que los unen.
Después de un rato en la bañera, salen renovados y con una sensación de cercanía aún mayor. Saben que seguirán enfrentando desafíos juntos, pero también confían en que su amistad y su amor poliamoroso los ayudarán a superar cualquier obstáculo que se les presente.
primer ordeño
Ymir y Historia están teniendo una conversación íntima, compartiendo recuerdos y experiencias de su vida juntas. En un momento, Ymir decide contarle a Historia sobre el primer ordeño que realizó a Eren después de que él comenzara a usar la jaula de castidad.
Ymir: con un suspiro Recuerdo claramente el primer ordeño que tuve que hacerle a Eren. Fue una experiencia bastante peculiar.
Historia: curiosa ¿Qué quieres decir con eso, Ymir?
Ymir: explica con cautela Verás, con la jaula de castidad, los hombres se llenan y liberan ciertas sustancias de manera regular para evitar molestias. Pero con Eren, debido a su cinturón de castidad, no podía liberarse como lo haría normalmente.
Historia: asombrada ¡Vaya! Eso suena difícil de manejar.
Ymir: asiente Lo era, especialmente para él. Recuerdo que Eren me pidió que le liberara, pero le expliqué que no era posible con la jaula puesta. Sin embargo, le ofrecí una solución alternativa.
Historia: interesada ¿Cuál fue esa solución?
Ymir: sonríe con malicia Bueno, le dije que si quería aliviarse, tenía que quitarse los pantalones al final del día.
Historia: sorprendida ¿Y él aceptó?
Ymir: asiente Sí, al final del día, Eren vino a buscarme. Le quité los pantalones y procedí a estimularlo con una barra de metal. Sé que le pareció un método bastante repugnante, pero era la única opción que tenía permitida para aliviarse.
Historia: asimilando la información Entiendo. Debe haber sido una situación difícil para él.
Ymir: asiente con empatía Sí, lo fue. Después de un momento, Eren se sintió aliviado, pero sin la satisfacción habitual que se experimenta en esas circunstancias. Fue una lección para ambos sobre los desafíos de su situación.
Historia: reflexionando Gracias por compartir eso, Ymir. Es importante comprender las experiencias de los demás para poder apoyarlos mejor.
Ymir instruye a eren
Ymir y Historia continúan su conversación, explorando los detalles más íntimos de la relación entre Ymir y Eren. En un momento, Ymir decide compartir un aspecto importante de su dinámica con Historia.
Ymir: con seriedad Hay algo más que necesito contarte, Historia. Cuando libero a Eren y lo estimulo, no lo hago gratuitamente.
Historia: intrigada ¿A qué te refieres, Ymir?
Ymir: explica con franqueza Verás, le impongo ciertas condiciones a Eren cuando lo libero. Si quiere ser estimulado, tiene que seguir mis instrucciones al pie de la letra. Si muestra algún signo de desobediencia o resistencia, no lo estimulo.
Historia: sorprendida ¿Qué tipo de condiciones?
Ymir: suspira Una de las condiciones es que Eren me lama... abajo, como una forma de sumisión y gratificación para mí. Si Eren se muestra reacio o muestra cualquier signo de agresión, no lo estimulo.
Historia: asombrada Entiendo. Es una dinámica muy específica que tienen.
Ymir: asiente Sí, lo es. Pero es importante para mantener el control y la armonía en nuestra relación.
Historia: reflexionando Entiendo por qué lo haces, pero suena bastante complicado.
Ymir: asiente con seriedad Lo es. Pero es una parte necesaria de nuestra dinámica. Eren entiende las reglas y sabe lo que se espera de él.
Historia: asiente con comprensión Gracias por compartir eso, Ymir. Es importante que comprendamos todas las facetas de su relación para poder brindarles apoyo si lo necesitan.
Ymir: explica con sinceridad Crista y yo planeábamos irnos de vacaciones juntas a una cabaña que ella poseía. Pero Eren sabía que con mi partida se iría la llave de su cinturón de castidad, lo cual le preocupaba.
Historia: asintiendo Entiendo por qué estaría preocupado.
Ymir: continúa Eren me pidió que le diera la llave antes de irme, pero sabía que en la cabaña de Crista necesitaría ayuda. Así que se me ocurrió una idea.
Historia: curiosa ¿Qué idea tuviste, Ymir?
Ymir: con una sonrisa astuta Le propuse a Eren y Mikasa que vinieran a vivir con nosotros a la cabaña durante las vacaciones. A cambio, podrían quedarse y ayudarnos con algunas tareas a cambio de alojamiento.
Historia: asombrada ¡Vaya! Eso fue una gran oferta.
Ymir: asiente Sí, lo fue. Al principio, Mikasa estaba algo dudosa, pero logré convencerla de que sería una experiencia enriquecedora para todos nosotros.
Historia: sonriendo Parece que encontraron una solución perfecta para el problema.
Ymir: asiente con satisfacción Sí, lo hicimos. Fue el comienzo de una nueva etapa en nuestra relación, donde aprendimos a vivir juntos y a apoyarnos mutuamente en las alegrías y desafíos de la vida cotidiana.
Historia: sonríe Gracias por compartir eso, Ymir. Suena como una experiencia memorable.
Ymir y Historia continúan compartiendo detalles sobre su vida en la cabaña y cómo evolucionó su relación con Eren. Ymir decide revelar un aspecto interesante de la dinámica de la casa.
Ymir: con una sonrisa traviesa En nuestra cabaña, establecimos una regla bastante particular. Dentro de la casa, todos teníamos la libertad de estar desnudos sin ser juzgados por ello.
Historia: asombrada ¡Vaya, eso suena bastante liberador!
Ymir: asiente Sí, lo era. Mientras Eren se encargaba de las tareas del hogar y conseguía leña, Crista y yo nos ocupábamos de conseguir suministros, generalmente en poca ropa.
Historia: curiosa ¿Y Eren nunca se unía a ustedes desnudo?
Ymir: con una risa traviesa No, nunca lo hizo. Siempre prefería mantenerse vestido, lo cual era parte de mi pequeño plan para frustrarlo un poco y tenerlo a mi merced.
Historia: riéndose ¡Eres realmente astuta, Ymir!
Ymir: con una sonrisa pícara Solo estaba jugando un poco. Pero en serio, era una forma de mantener las cosas interesantes entre nosotros y fortalecer nuestro vínculo.
Historia: asintiendo Entiendo. Suena como una forma divertida de mantener el ambiente ligero y cómodo en la casa.
La Estimulacion
Ymir, exhausta por el día de trabajo, decide delegar la tarea a Eren, instándolo a que lo haga por sí mismo. Con un gesto de resignación, le entrega la barra de metal, observando con atención cómo Eren intenta encontrar su punto, pero sin éxito.
Ymir: mirando a Eren ¿Tienes ganitas de venirte?
Eren: incómodo Sí, pero... no estoy seguro de cómo hacerlo solo.
Ymir: frunciendo el ceño Bueno, vamos a intentarlo de todos modos.
Eren intenta seguir las indicaciones de Ymir, pero su cuerpo no responde como espera. Después de varios intentos fallidos, Ymir toma una decisión.
Ymir: suspirando Bien, como veo que no puedes hacerlo solo, te vas a quedar lo que queda de vacaciones encerrado, nene. Hasta aquí ha llegado tu placer.
Eren: asintiendo con resignación Gracias.
La muñeca
Ymir, con su característico ingenio, decide ofrecerle a Eren una solución alternativa para su frustración. Con una sonrisa traviesa, le presenta una muñeca de paja hecha a su imagen y semejanza, con la condición de que no termine dentro de la muñeca. Eren, un tanto desconcertado pero dispuesto a probar cualquier solución, acepta la oferta de Ymir.
Ymir: entregando la muñeca a Eren Aquí tienes, cariño. Disfruta.
Eren, con los ojos vendados para intensificar la experiencia, comienza a usar la muñeca, imaginando que está con Ymir. A medida que se acerca al clímax, Ymir, con un movimiento rápido, le quita la muñeca y vuelve a colocar el cinturón de castidad en Eren.
Ymir: con una sonrisa maliciosa Ahora, ahora, Eren. Parece que estás disfrutando demasiado. Pero recuerda, puedes usar la muñeca siempre que quieras... siempre y cuando yo lo decida.
Eren, sintiéndose frustrado pero también intrigado por las posibilidades que ofrece la muñeca, asiente en silencio. Aunque no puede liberarse completamente, al menos tiene una salida para sus deseos, siempre y cuando Ymir lo permita. Con esta nueva dinámica establecida, Eren sabe que tendrá que seguir las reglas de Ymir si quiere tener alguna oportunidad de aliviarse en el futuro.
primer castigo
La dinámica entre Eren y Ymir se vuelve cada vez más compleja a medida que continúan con su acuerdo. Eren, ansioso por aprender a controlar su poder titán, se compromete a hacer todo lo que Ymir le pida, incluso si eso implica realizar tareas humillantes o servir a Ymir y Crista.
Un día, mientras Eren está ocupado preparando la comida, tropieza y rompe una taza, lo que provoca la ira de Ymir. Sin dudarlo, Ymir decide imponer un castigo severo.
Ymir: con frialdad ¡Eren, has sido descuidado! Ahora tendrás que pagar las consecuencias.
Eren, temeroso pero dispuesto a aceptar su castigo, se somete a la voluntad de Ymir. Sin mostrar piedad, Ymir lubrica su asterisco y lo obliga a lamerle abajo repetidamente como castigo por su error.
Ymir: mirándolo con severidad Esto es lo que sucede cuando no cumples con tus responsabilidades, Eren. A partir de ahora, espero que seas más cuidadoso.
Eren, avergonzado y humillado, acepta su castigo en silencio, consciente de que debe aprender a ser más diligente en el futuro si quiere evitar enfrentar la furia de Ymir nuevamente
Obdedeciendo
Eren se había esforzado por convertirse en un buen sirviente para Ymir, cumpliendo con todas sus demandas y mostrando dedicación en cada tarea que se le encomendaba. Como recompensa por su diligencia, Ymir decide concederle un pequeño regalo: unas caderas de mujer artificiales hechas de silicona.
Con entusiasmo, Eren acepta el regalo y se prepara para disfrutar de su tiempo libre. Sin embargo, el cinturón de castidad que lleva puesto actúa como un obstáculo, impidiéndole completar la actividad que tenía en mente. A pesar de los esfuerzos de Eren, el tiempo asignado por Ymir se agota rápidamente, dejándolo frustrado y decepcionado.
Ymir, observando la situación, decide intervenir con una sonrisa burlona en el rostro.
Ymir: con sarcasmo Parece que alguien está teniendo dificultades para disfrutar de su tiempo libre, ¿verdad, Eren?
Eren, visiblemente avergonzado por su incapacidad para completar la actividad, asiente con la cabeza en silencio, sintiéndose frustrado por su situación.
Ymir: con malicia Bueno, espero que hayas aprendido la lección. Tal vez la próxima vez deberías pensar dos veces antes de aceptar regalos que no puedes disfrutar plenamente.
Con estas palabras, Ymir deja a Eren con su frustración, recordándole la importancia de considerar todas las implicaciones antes de aceptar cualquier oferta, incluso si parece tentadora.
15 segundos
En otra ocasión, Ymir decide ofrecerle a Eren otro breve momento de placer utilizando las caderas de mujer artificiales. Esta vez, le concede solo 15 segundos para que libere algo de estrés y disfrute de la experiencia. Eren, emocionado por la oportunidad, se prepara para aprovechar al máximo el breve tiempo que tiene.
Sin embargo, una vez más, Eren se enfrenta al mismo obstáculo: no tiene la llave de su cinturón de castidad, sino que está en posesión de Ymir. Con frustración, se da cuenta de que no podrá disfrutar plenamente de la experiencia sin liberarse de sus ataduras.
Ymir, observando la situación con una sonrisa maliciosa en el rostro, se burla ligeramente de la incapacidad de Eren para aprovechar la oportunidad que le ha brindado.
Ymir: con sarcasmo Parece que alguien no está en condiciones de disfrutar de su tiempo libre nuevamente, ¿verdad, Eren?
Eren, sintiéndose cada vez más frustrado por su situación, asiente con la cabeza en silencio, reconociendo que una vez más ha sido incapaz de liberarse de sus ataduras y disfrutar plenamente del momento.
Ymir: con una sonrisa burlona Bueno, tal vez deberías empezar a considerar tus opciones con más cuidado la próxima vez, Eren. No puedo seguir ofreciéndote estas oportunidades si no puedes aprovecharlas.
Con estas palabras, Ymir deja a Eren con su frustración, recordándole una vez más la importancia de encontrar una solución a su problema si quiere tener alguna posibilidad de disfrutar de su libertad y satisfacer sus deseos en el futuro.
En medio de una conversación tranquila entre Historia y Ymir, surge el tema de la llave del cinturón de castidad de Eren. Ymir, intrigada, aprovecha la oportunidad para compartir sus pensamientos sobre Eren con Historia.
Ymir: con curiosidad Dime, Historia, ¿qué opinas sobre la situación de la llave de Eren?
Historia: reflexionando Es un poco complicado, ¿no crees? Me pregunto por qué decides mantener la llave en lugar de dársela a Eren.
Ymir: con una sonrisa juguetona Bueno, es porque no lo veo como un interés romántico, sino más bien como alguien que me divierte. Además, mantenerlo un poco en vilo añade emoción a nuestra dinámica, ¿no crees?
Historia asiente con comprensión, captando la naturaleza de la relación entre Ymir y Eren. Juntas, deciden poner un poco nervioso a Eren, aprovechando la oportunidad para divertirse un poco.
Historia: con una sonrisa traviesa De acuerdo, Ymir, creo que deberíamos jugar un poco con Eren. Será divertido ver su reacción.
Ymir: riendo ¡Exactamente! Vamos a ver cómo reacciona cuando le demos un pequeño susto.
Insinuandose a Eren
Ymir y Historia deciden poner nervioso a Eren con un pequeño juego. Con risas contenidas, Ymir llama a Eren y le pide que muestre su cinturón de castidad a Historia, quien lo observa con curiosidad.
Ymir: con una sonrisa traviesa Vamos, Eren, enséñale a Historia cómo es tu cinturón de castidad.
Eren, un poco incómodo por la situación, obedece y muestra el cinturón a Historia, quien lo examina con interés. Sin embargo, la diversión apenas está comenzando.
Ymir y Historia colocan una figura de silicona sobre el cinturón de Eren, emulando lo que hay debajo, y comienzan a hacer bromas juguetonas.
Ymir: bromeando ¿Qué pasa, Eren? ¿Acaso no se levanta el mástil?
Eren se sonroja ante la broma, pero sigue participando en el juego. Sin embargo, la situación comienza a intensificarse cuando Ymir y Historia continúan con sus bromas, insinuando cosas un poco más atrevidas.
Historia: con una risa traviesa ¿Acaso no te gusta, Eren? ¿O tal vez estás esperando a alguien más?
Ymir: riéndose ¿O es que te gusta más la compañía de Historia que la mía, Eren?
Las bromas siguen escalando hasta llegar a un punto más picante.
Ymir: con una mirada pícara Si se te levanta el mástil, te dejaré hacerlo por detrás.
Eren se siente cada vez más nervioso ante las insinuaciones de Ymir y Historia, pero, para su alivio, nada sucede. Finalmente, las dos chicas se van juntas
patetico, liberalo y lo hace
Ymir, decidida a hacer que Historia sea testigo de su dinámica con Eren, ideó un plan para poner a prueba los límites del joven. En ocasiones, decidía quitarle el cinturón de castidad y permitirle usar una esponja en una lata, insinuando la posibilidad de alivio, pero sin permitir que Eren terminara.
Con una sonrisa traviesa en el rostro, Ymir observaba con atención las reacciones de Eren mientras le negaba el placer completo. En el momento justo antes de que Eren pudiera completar la tarea, Ymir actuaba rápidamente y volvía a colocar el cinturón de castidad en su lugar, dejando al joven frustrado y anhelando más.
Ymir: con tono burlón Patético, Eren. Te di la oportunidad de liberarte y aún así no pudiste hacerlo, incluso con nosotras aquí presentes.
Las palabras de Ymir resonaron en la mente de Eren, recordándole su incapacidad para satisfacer sus deseos más básicos en presencia de las dos chicas. Aunque se sentía frustrado y avergonzado por su falta de control, también sabía que debía seguir las reglas impuestas por Ymir si quería mantener la frágil armonía de su relación.
Con una mezcla de emociones, Eren se resignó una vez más a su destino, consciente de que su libertad estaba en manos de Ymir y que tendría que aceptar las consecuencias de sus acciones.
Hielo
En medio de su dinámica, Ymir e Historia deciden poner a prueba los límites de Eren de una manera diferente. Con curiosidad y cierta dosis de malicia, proponen un experimento: ver si Eren puede estimularse y aliviarse usando hielo.
Con una sonrisa traviesa en el rostro, Ymir y Historia preparan el escenario, colocando una bandeja de hielo frente a Eren y observándolo con expectación. Eren, intrigado por la nueva propuesta, acepta participar en el experimento, dispuesto a seguir cualquier indicación que le den las dos chicas.
Ymir: con una mirada traviesa Bueno, Eren, parece que tenemos un nuevo desafío para ti. Queremos ver si puedes aliviarte utilizando solo hielo. ¿Estás listo para intentarlo?
Eren asiente con determinación, dispuesto a enfrentar el desafío que le han presentado. Con manos temblorosas, toma un cubo de hielo y comienza a experimentar, buscando encontrar algún tipo de placer en la sensación fría y estimulante.
Historia: observando con interés ¿Lo sientes, Eren? ¿Te resulta placentero?
Eren, concentrado en su tarea, experimenta con diferentes técnicas y movimientos, pero pronto se da cuenta de que el hielo no es suficiente para aliviar su deseo. A pesar de sus esfuerzos, no logra alcanzar el alivio deseado, dejándolo frustrado y decepcionado una vez más.
Ymir: con una risa traviesa Parece que el hielo no es tan efectivo como esperábamos, ¿verdad, Eren? Tal vez necesitemos encontrar otra forma de satisfacer tus deseos.
Eren asiente en silencio, aceptando su derrota en el experimento. Aunque no logró alcanzar el alivio deseado, al menos había intentado encontrar una solución alternativa a su problema.
El origen de los titanes
d, son humanos transformados por un suero especial o descendientes de aquellos que fueron transformados. Su objetivo principal es devorar a los titanes cambiantes para recuperar su forma humana y obtener todo el conocimiento de aquellos a quienes devoran. Además, los titanes también son capaces de reproducirse entre sí.
Historia asimila lentamente la información, asombrada por las implicaciones de lo que Ymir está revelando.
Historia: con asombro Entonces, ¿tú... eres la hija de titanes? ¿Y aprendiste todo esto cuando te comiste a un titán cambiante llamado Marcel Galiard?
Ymir asiente solemnemente, confirmando las palabras de Historia.
Ymir: con seriedad Sí, así es. Mi conocimiento sobre los titanes y su naturaleza proviene de esa experiencia. Fue un momento crucial en mi vida, uno que me permitió comprender mejor el mundo en el que vivimos.
Historia asimila la información, consciente de que ahora tiene un nuevo entendimiento de la verdad detrás de los titanes y su mundo. Se siente agradecida por la confianza que Ymir ha depositado en ella al compartir esta información, pero también se da cuenta de la gravedad de la situación en la que se encuentran.
Historia: con determinación Gracias por compartir esto conmigo, Ymir. Ahora que conocemos la verdad, debemos estar más alerta que nunca. Debemos protegernos a nosotros mismos y a nuestros seres queridos de cualquier peligro que pueda surgir de esta revelación.
Ymir asiente en acuerdo, consciente de que su conversación ha marcado un punto de inflexión en sus vidas.
El estapon
Después de la impactante revelación sobre los titanes, Ymir y Historia continúan su conversación, explorando nuevas ideas y posibilidades en el mundo que ahora comprenden mejor. Ymir, con su característica creatividad, propone una idea audaz que desafía las convenciones de género en su sociedad.
Ymir: con determinación Historia, creo que podemos desafiar las normas de género que nos rodean. Podemos cambiar los roles y posiciones que normalmente tienen hombres y mujeres.
Historia la mira con curiosidad, intrigada por lo que Ymir está sugiriendo.
Historia: con interés ¿Cómo planeas hacer eso, Ymir?
Ymir sonríe mientras se levanta y busca un objeto en la habitación. Regresa con un mastil de madera, que sostiene con determinación.
Ymir: con entusiasmo Con esto. Podemos utilizar este mastil de madera para simbolizar el cambio en los roles de género. Eren puede sostenerlo, desafiando la idea convencional de que solo los hombres pueden manejar herramientas como esta. Y, juntas, podemos demostrar que las mujeres también pueden liderar y tomar roles activos en nuestra sociedad.
Historia asiente con entusiasmo, inspirada por la idea revolucionaria de Ymir.
Historia: con determinación Me encanta la idea, Ymir. Es hora de desafiar las expectativas y crear un mundo donde todos tengan igualdad de oportunidades, independientemente de su género. Hagámoslo.
6 meses
Con una sonrisa traviesa en el rostro, Ymir propone un nuevo desafío a Eren, consciente de su habilidad para resistir las restricciones impuestas por su cinturón de castidad. Decidida a poner a prueba los límites del joven, Ymir le ofrece una pequeña píldora de viagra, sabiendo que el efecto será nulo debido a la barrera del cinturón de castidad.
Ymir: con una mirada juguetona Bien, Eren, aquí tienes un nuevo desafío. Toma esto y veamos si puedes superar las restricciones de tu cinturón de castidad.
Eren, intrigado por la propuesta de Ymir, acepta la píldora y la ingiere con determinación. Sin embargo, pronto se da cuenta de que el efecto esperado no se produce, dejándolo frustrado y ansioso por encontrar una solución a su deseo no cumplido.
Mientras tanto, Ymir, con su propio mini mástil colocado sobre el cinturón de castidad, puede disfrutar plenamente de los encuentros, sin restricciones que la limiten. Con una sonrisa de satisfacción en el rostro, observa a Eren con una mezcla de complicidad y diversión, consciente del poder que tiene sobre él en ese momento.
Ymir: con burla ¿Qué pasa, Eren? Parece que tu cinturón de castidad sigue siendo un obstáculo para ti. Mientras tanto, yo puedo disfrutar plenamente de nuestros encuentros, sin ninguna restricción que me detenga.
Eren, frustrado por su situación, se enfrenta una vez más a la dura realidad de su condición, consciente de que su libertad y satisfacción siguen estando en manos de Ymir.
Ymir, decidida a mantener su control sobre Eren, le impone un desafío aún más difícil: usar su cinturón de castidad durante seis meses seguidos. Con una mirada desafiante, le comunica la nueva regla al joven, consciente de que esto pondrá a prueba su resistencia y determinación.
Ymir: con una sonrisa maliciosa Eren, he decidido que debes usar tu cinturón de castidad durante seis meses consecutivos. Es un desafío que debes superar si quieres seguir siendo parte de nuestro acuerdo.
Eren asiente con resignación, aceptando el desafío impuesto por Ymir, aunque sabe que será una prueba difícil de superar.
Pasados dos meses desde que comenzó el desafío, Ymir decide mostrarle a Christa cómo Eren está llevando a cabo la tarea. Con una sonrisa burlona en el rostro, lleva a Christa al lugar donde Eren está cumpliendo con su castigo.
Ymir: con tono despectivo Mira, Christa, así es como Eren pasa sus mañanas ahora. Su cuerpo le exige liberarse, pero él debe resistir. Es parte de su castigo.
Christa observa con sorpresa y preocupación cómo Eren enfrenta la difícil tarea impuesta por Ymir. Sin embargo, su sorpresa aumenta cuando Ymir saca un cigarrillo y comienza a fumar justo encima del cinturón de castidad de Eren.
Christa: con asombro ¿Qué estás haciendo, Ymir?
Ymir: con una sonrisa pícara Esto hace que Eren me vea más sexy. Y si él me ve así, estará más atento al día siguiente. Solo mira cómo asiente con la cabeza ahora.
Eren, mientras tanto, mira con resignación cómo Ymir fuma sobre su cinturón de castidad, consciente de que cada día que pasa se hace más difícil resistir la tentación. Aunque no está del todo convencido de los métodos de Ymir, sabe que debe seguir adelante si quiere cumplir con su castigo y ganarse su libertad.
Conscientes de que aún faltan varios meses para que Eren tenga permitido quitarse el cinturón de castidad impuesto por Ymir, tanto Ymir como Christa deciden poner a prueba la resistencia del joven de una manera aún más provocativa. Con una mirada traviesa, se acercan a Eren, insinuándose y coqueteando con él, conscientes de que su deseo será aún más frustrante debido a su condición.
Ymir y Christa se muestran cada vez más cercanas a Eren, sus gestos y miradas sugestivas dejando en claro sus intenciones. Saben que el joven está luchando por contener sus deseos, pero están decididas a desafiarlo aún más, poniendo a prueba su voluntad y autocontrol.
Eren, por su parte, se encuentra en una situación cada vez más difícil, sintiendo la tensión y la tentación aumentando a medida que Ymir y Christa intensifican sus insinuaciones. A pesar de su deseo de ceder ante la tentación, se fuerza a sí mismo a mantenerse firme, recordando la promesa que hizo de cumplir con su castigo.
Con cada gesto provocativo y cada palabra sugerente, la frustración de Eren crece, pero también su determinación de resistir. Aunque la tentación es abrumadora, sabe que debe permanecer fuerte si quiere ganarse su libertad y recuperar el control sobre su propia vida.
Después de seis largos meses de resistencia y determinación, finalmente llega el día en que Eren ha cumplido con su castigo impuesto por Ymir. Con una sensación de alivio y liberación, el joven se prepara para quitarse el cinturón de castidad que ha llevado durante tanto tiempo, sintiendo una mezcla de emociones mientras se enfrenta al momento que ha estado esperando con ansias.
Mientras tanto, en la casa, Historia y Ymir se han acostumbrado a la libertad que les otorga el poder moverse desnudas por su hogar. Han encontrado una sensación de comodidad y liberación en la desnudez, sin preocuparse por las normas o expectativas impuestas por la sociedad. Se sienten en paz consigo mismas y con el entorno que han creado juntas.
Cuando Eren finalmente se libera del cinturón de castidad, experimenta una sensación de alivio y libertad que no ha sentido en mucho tiempo. Se siente rejuvenecido y listo para abrazar la vida sin las restricciones que lo han atado durante meses. Mientras tanto, Historia y Ymir lo observan con una mezcla de alegría y satisfacción, conscientes del sacrificio y la determinación que ha demostrado el joven.
Con el cinturón de castidad finalmente retirado, Eren se une a Historia y Ymir en la sensación de libertad que impregna la casa
Ymir le rompe a Eren
Después de la liberación de Eren del cinturón de castidad, Ymir continúa enseñándole cómo usar su poder de titán mientras entrenan juntos. Con el paso del tiempo, los dos se vuelven más hábiles y coordinados en sus formas titanes, y deciden poner a prueba sus habilidades en un combate simulado.
Transformados en sus formas titanes, Eren y Ymir se enfrentan en una intensa batalla, donde Ymir demuestra su destreza y fuerza al derrotar al titán de Eren con habilidades impresionantes. Aunque el daño infligido al titán de Eren es significativo, Eren se consuela al recordar que ambos tienen la capacidad de regenerarse por completo después de la pelea.
Eren: con preocupación El daño es bastante grande, Ymir. Pero supongo que no importa mucho, ¿verdad? Nos recuperaremos de todos modos.
Ymir asiente con indiferencia, consciente de que su capacidad de regeneración les permitirá recuperarse por completo de cualquier daño sufrido durante el combate. Después de la batalla, Ymir aplica con cuidado crema en las áreas dañadas de los cuerpos de ambos, asegurándose de que se curen adecuadamente y se mantengan en óptimas condiciones para futuros entrenamientos y enfrentamientos.
Con cada sesión de entrenamiento, Eren y Ymir fortalecen su vínculo y perfeccionan sus habilidades como titanes, trabajando juntos para alcanzar nuevos niveles de poder y dominio sobre sus formas transformadas. Juntos, están decididos a enfrentar cualquier desafío que se les presente, confiando en su unidad y determinación para superar cualquier obstáculo que se interponga en su camino.
Después de su intensa sesión de entrenamiento como titanes, Ymir decide mostrarle a Historia cómo utiliza su mini mástil para complacer a Eren de una manera más íntima. Con una sonrisa traviesa en el rostro, Ymir lleva a cabo su demostración, insertando cuidadosamente el mini mástil en el asterisco de Eren mientras ambos se entregan al placer.
Ymir: con tono juguetón Mira cómo Eren es tan obediente. Es un buen chico, ¿no crees?
Eren, sintiendo la penetración del mini mástil, no puede evitar expresar su sorpresa por el tamaño del objeto.
Eren: con asombro ¡Es muy grande, Ymir!
Sin embargo, la sorpresa de Eren pronto se convierte en placer cuando, después de su pedido, Ymir aplica crema al mini mástil, facilitando el proceso y aumentando la sensación de placer para ambos.
Eren: con deseo Por favor, ama, necesito lubricante.
Ymir, complaciente como siempre, acata la solicitud de Eren y aplica cuidadosamente la crema, permitiendo que el encuentro íntimo sea aún más placentero y confortable para ambos.
Mientras disfrutan del momento, Eren no puede evitar preguntar si tiene permitido tocarse durante el acto, buscando aumentar aún más su placer y conexión con Ymir.
Eren: con timidez ¿Puedo tocarme?
Ymir, sintiendo la intensidad del momento y la pasión compartida, concede su permiso a Eren, permitiéndole explorar su propio placer mientras se entregan juntos al éxtasis del momento.
El Cumpleaños
En el día de su cumpleaños, Ymir decide consentir a Eren permitiéndole satisfacer sus deseos más íntimos de una manera especial. Con una sonrisa traviesa, le ofrece la oportunidad de usar la esponja en la lata para aliviarse, pero establece condiciones estrictas para que Eren pueda quitarse el cinturón de castidad.
Ymir: con una mirada juguetona Eren, en tu cumpleaños te concederé un pequeño regalo especial. Puedes usar la esponja en la lata para satisfacerte, pero solo te daré 45 segundos para quitarte el cinturón de castidad.
Eren, emocionado por la perspectiva de alivio después de tanto tiempo, acepta las condiciones de Ymir con ansias. Sin embargo, la sorpresa viene cuando Ymir le revela los elementos adicionales que debe utilizar durante el proceso.
Ymir: con tono desafiante Pero aquí está el truco, Eren. Debes usar crema anestésica, tres vejigas de oveja y un mastil hueco de silicona encima de eso. Solo entonces tendrás la oportunidad de disfrutar de esos 45 segundos de alivio.
Aunque las condiciones pueden parecer desafiantes, Eren está decidido a cumplir con los requisitos de Ymir para obtener el tan ansiado alivio.
Cuckeando con Berhold
Después de establecer las condiciones para el alivio de Eren en su cumpleaños, Ymir procede a quitarle la jaula de castidad con una sonrisa traviesa en su rostro. Mientras lo hace, comparte con él una anécdota interesante sobre un encuentro reciente que tuvo con Bertholdt en la ciudad.
Ymir: con una mirada juguetona Sabes, Eren, me encontré con Bertholdt en la ciudad el otro día. Fue una sorpresa verlo, pero puedo decirte que estaba bastante interesado en nuestras actividades aquí en casa.
Mientras comparte la historia, Ymir comienza a estimular a Eren con habilidad, sabiendo exactamente cómo excitarlo. A pesar del placer que siente, Eren no puede evitar sentirse un poco frustrado por la conversación y la falta de participación de Ymir.
Eren: con un susurro entre jadeos Y-Ymir, ¿podrías...?
Ymir, sin embargo, continúa contando su encuentro con Bertholdt con una sonrisa burlona en los labios, apenas prestando atención a las necesidades de Eren.
Ymir: con un tono desafiante Es tan patético, ¿verdad? Ya ha terminado y apenas he hecho nada.
Después de dejar a Eren en casa usando su jaula de castidad, Ymir se prepara para salir a la ciudad con un atuendo provocativo. Antes de partir, se asegura de mostrarle a Eren que debajo de su ropa solo lleva su ropa interior, aumentando la tensión entre ellos.
Ymir: con una sonrisa maliciosa ¿Ves, Eren? Solo llevo esto debajo. Pero recuerda, no tienes permitido tocarme. Tendré una reunión con Bertholdt en un hotel.
Eren, sintiéndose frustrado y deseando que Ymir le preste más atención, escucha con atención las palabras de Ymir mientras se mantiene limitado por su jaula de castidad.
Ymir: con un tono despectivo Tardaré lo que tenga que tardar. No esperes que vuelva pronto. Y recuerda, contigo no disfruto. le da un beso en la mejilla de manera burlona Dame un besito, pequeño.
Con un último guiño travieso, Ymir se aleja hacia la ciudad, dejando a Eren solo con sus pensamientos y deseos frustrados. A pesar de las palabras de Ymir, Eren no puede evitar anhelar su atención y anhela el día en que pueda liberarse de las restricciones impuestas por su jaula de castidad.
Después de su encuentro con Bertholdt, Ymir regresa a casa con una sonrisa traviesa en el rostro. Al notar que Eren todavía lleva puesta su jaula de castidad, se da cuenta de que él no se la quitó mientras ella tenía la llave.
Ymir se acerca a Eren y, con un gesto juguetón, le da un beso sorpresa en los labios. Eren, sorprendido por el repentino contacto, saborea un sabor lechoso en su boca, producto de la leche que Ymir había consumido durante su encuentro con Bertholdt.
Mientras Eren procesa la sorpresa del beso, Ymir revela que ya no lleva puesta su ropa interior, mostrando que solo lleva el vestido con el que fue al encuentro. Su actitud juguetona y su provocativa exhibición de piel aumentan la tensión entre ellos, dejando a Eren deseando más intimidad y libertad para explorar su relación con Ymir.
Después de su regreso a casa, Ymir decide enseñarle a Eren a ser más amable con otros hombres, como parte de su entrenamiento para desarrollar una actitud más sumisa. Con una mirada desafiante, Ymir le exige a Eren que lama el mini mástil de madera, que representa a otro hombre.
Eren, sintiéndose incómodo con la idea, intenta resistirse, argumentando que el mini mástil es demasiado grande para su boca. Sin embargo, Ymir no muestra compasión y le ordena a Eren que lo haga de todos modos, comparándolo con el tamaño del miembro de Bertholdt.
Ymir: con tono desafiante No me importa si es grande. El de Bertholdt es aún más grande, y no voy a tener compasión de ustedes dos.
Con su determinación y fuerza de voluntad, Eren se somete a las exigencias de Ymir y comienza a estimularse mientras cumple con su orden. Aunque se siente incómodo al principio, Eren se entrega al acto, consciente de que esto es parte de su entrenamiento y sumisión a Ymir.
Uno cada 21 dias
Después de un tiempo, Ymir decide concederle a Eren el privilegio de usar la esponja en la lata como una forma de alivio, pero establece condiciones estrictas para garantizar su sumisión y control sobre él.
Ymir: con una sonrisa desafiante Bien, Eren, te permitiré usar la esponja en la lata cada 21 días, pero quiero que recuerdes que es la única forma en la que experimentarás placer. Mantener el deseo es crucial.
Con una mezcla de ansiedad y anticipación, Eren acepta las condiciones impuestas por Ymir, consciente de que está a merced de sus caprichos. Sin embargo, la libertad que experimenta se ve limitada por las restricciones impuestas por Ymir.
Ymir: con un tono firme No se te permite tocarte, y yo tampoco te tocaré. Aquí es donde entra en juego el deseo. Primero, te obligaré a lamer, luego te permitiré lubricarte. Pero ni siquiera te permitiré usar la esponja en ti mismo hasta el final. Solo se permite la punta dentro de la lata.
Con cada sesión, Ymir establece reglas estrictas que Eren debe seguir al pie de la letra. Si no cumple con sus expectativas, ella lo detendrá de inmediato y lo castigará encerrándolo por una semana más. Además, Ymir limita el número de entradas poco profundas que Eren puede realizar, asegurándose de mantener su control sobre él en todo momento.
Eren, aunque ansioso por el alivio, se somete obedientemente a las reglas y restricciones impuestas por Ymir, sabiendo que su placer está completamente en manos de ella.
Con el tiempo, Eren se encuentra atrapado en un ciclo de negación y deseo, sometido a las órdenes arbitrarias de Ymir. En cada sesión, Eren se ve obligado a contener su placer, sabiendo que cualquier indicación de insubordinación resultará en la finalización abrupta de su alivio.
Cuando Eren está al borde de la explosión, Ymir lo ordena sacar la esponja de la lata, sin importar cuántas entradas haya realizado. Incapaz de tocar su propia satisfacción, Eren se siente frustrado y desesperado por la liberación que nunca llega.
Con cada sesión, la dulce tortura de la negación se intensifica para Eren. El simple acto de introducir solo la punta de la esponja se convierte en una tortura exquisita, alimentando sus fantasías y deseos reprimidos.
A pesar de su creciente frustración, Eren continúa sometiéndose a las órdenes de Ymir, sabiendo que su placer está completamente en manos de ella.
cachudeando con beto
Ante las palabras de Ymir, Eren se levanta de la cama, desnudo y con el corazón acelerado por la urgencia en su voz. Sin cuestionar las órdenes de Ymir, se prepara para partir, sintiendo la presión de su mirada sobre su piel desnuda.
Ymir: con tono urgente Levántate, te tienes que ir.
Eren, obediente como siempre, se levanta rápidamente, listo para partir. Sin embargo, las palabras siguientes de Ymir lo dejan sorprendido y confundido.
Ymir: con un tono seductor Ahora, me da igual a dónde vayas. Estaré esperando, muy mojada, hasta que venga Bertholdt.
Las palabras de Ymir caen sobre Eren como un rayo. A pesar de su confusión, siente un nudo en el estómago ante la idea de Ymir esperando a Bertholdt en un estado tan excitado.
Eren: con voz temblorosa Entiendo... Me iré de inmediato.
Con un nudo de emociones retorciéndose en su pecho, Eren se apresura a vestirse y salir de la casa, dejando atrás a Ymir y su desafiante invitación.
Después de que Eren se fuera, Ymir permanece en la habitación, desnuda y perdida en sus pensamientos. Con una sonrisa traviesa en los labios, comienza a describir en voz alta cada detalle íntimo de su encuentro con Bertholdt en esa misma habitación.
Ymir: con tono seductor Nos desnudamos lentamente, nuestros cuerpos ardientes llenos de deseo. Sus manos recorrieron mi piel con una pasión desenfrenada, mientras mis labios buscaban los suyos con ansias. Nos entregamos al placer sin restricciones, cada suspiro y gemido llenando la habitación con una energía eléctrica.
Con cada palabra, Ymir revive el encuentro apasionado en su mente, reviviendo cada momento con vívida claridad. Describe con lujo de detalles cómo se entregaron el uno al otro, explorando cada rincón de sus deseos más profundos y oscuros.
Ymir: con voz suave Cada caricia, cada beso, fue una explosión de éxtasis. Nos fundimos en un torbellino de pasión y deseo, perdiéndonos el uno en el otro en un frenesí de placer. La habitación se llenó con el eco de nuestros gemidos, como una melodía de lujuria y éxtasis.
Con una sonrisa satisfecha en su rostro
muy obedientes
Ymir invita a Historia a unirse en la habitación, donde Eren había estado esperando obedientemente. Juntas, observan con curiosidad mientras Ymir examina el asterisco de Eren, explorando sus límites y cuánto puede expandirse.
Ymir: con tono juguetón Mira, Historia, estos son unos pompis muy obedientes.
Con una sonrisa traviesa en los labios, Ymir continúa su examen, introduciendo varias cosas en el asterisco de Eren para ver cuánto puede resistir. Observan con fascinación mientras el asterisco se expande para acomodar cada objeto, desde pequeños juguetes hasta objetos más grandes y extraños.
Historia observa con asombro mientras Ymir continúa su experimento, maravillada por la capacidad de expansión del asterisco de Eren. Juntas, exploran los límites de su anatomía, experimentando con diferentes objetos y observando cómo reacciona su cuerpo.
Ymir: con una risa traviesa Parece que no hay límite para lo que puede resistir este asterisco. ¿Qué te parece, Historia?
Historia asiente con entusiasmo, impresionada por la flexibilidad y la resistencia del asterisco de Eren.
gallina pone huevos
Ymir, con su característico sentido del humor travieso, propone un juego peculiar a Eren y Historia. Deciden convertir a Eren en una gallina ponedora, introduciéndole varios huevos en su asterisco y observando cómo los expulsa.
Ymir: con una sonrisa traviesa ¡Vamos a jugar un juego! Eren, tú serás nuestra gallina ponedora.
Eren, intrigado por la propuesta de Ymir, asiente con una sonrisa nerviosa mientras Historia observa con curiosidad. Ymir procede a introducir cuidadosamente varios huevos en el asterisco de Eren, uno por uno, mientras lo anima con sus comentarios juguetones.
Ymir: con tono burlón ¡Veo otro huevito! ¿Puedes expulsarlo, Eren?
Con concentración y esfuerzo, Eren se esfuerza por expulsar los huevos, uno a uno, depositándolos en una canasta cercana mientras Ymir y Historia observan con diversión.
Eren: entre risas ¡Hay más! Esto es divertido.
Finalmente, después de haber expulsado todos los huevos, Eren se siente satisfecho con su desempeño, mientras Ymir aplaude con entusiasmo.
Ymir: con una risa traviesa ¡Este juego es mi favorito! Nunca deja de ser divertido.
El juego de la moneda
Ymir, con su característico ingenio, propone un juego a Eren que involucra una moneda lanzada cada noche antes de dormir. Si sale cara, liberará a Eren de su jaula y lo estimulará con sus manos; si sale sello, seguirá usando la jaula. Sin embargo, lo que Eren no sabe es que Ymir está usando una moneda trucada para asegurarse de que siempre salga sello.
Durante dos meses, noche tras noche, Ymir realiza su ritual del lanzamiento de la moneda, siempre con el mismo resultado: sello. Eren, ajeno al engaño, continúa esperando ansiosamente la posibilidad de ser liberado, sin darse cuenta de que está atrapado en un juego manipulado.
Ymir, observando la frustración creciente de Eren, se divierte con la situación, disfrutando del control que tiene sobre él. Mientras tanto, Eren comienza a cuestionar la justicia del juego, sintiéndose cada vez más impotente y desesperado por su liberación.
Sin embargo, incluso en medio de su frustración, Eren no puede evitar sentirse intrigado por el juego perverso de Ymir, preguntándose cuánto tiempo más durará esta farsa antes de descubrir la verdad detrás de las monedas lanzadas.
En esta ocasión, Ymir continúa con su juego de la moneda en un nuevo lugar, pero comete un pequeño descuido: olvida la moneda. Con una sonrisa traviesa, decide que si sale sello, liberará a Eren de su jaula, ofreciéndole un respiro inesperado de su encierro.
Eren, sorprendido por el giro repentino de los acontecimientos, observa con incredulidad cómo Ymir se dispone a abrir su jaula. Al principio, duda de la sinceridad de Ymir, preguntándose si se trata de otro truco para jugar con sus emociones.
Sin embargo, cuando Ymir desliza la llave en la cerradura y abre la jaula, Eren se da cuenta de que esta vez es real. Un destello de esperanza brilla en sus ojos mientras Ymir lo libera de sus confines, ofreciéndole una sensación de libertad que ha estado anhelando durante tanto tiempo.
Eren, emocionado por su repentina liberación, agradece a Ymir con una sonrisa de gratitud. Aunque sabe que este momento de libertad puede ser efímero, lo aprovecha al máximo, sintiéndose vivo y renovado después de tanto tiempo en cautiverio.
La bomba del vacio
Ymir, con su característico sentido del humor y picardía, muestra a Historia una bomba de vacío que ha adquirido, presentándola como si fuera el último invento para parejas. Con una sonrisa traviesa, explica su plan de utilizarla en el "mastil" de Eren como una forma de jugar y experimentar juntas.
Historia, sorprendida por la ocurrencia de Ymir, no puede evitar reír ante la idea extravagante. Sin embargo, al mismo tiempo, se siente intrigada por la posibilidad de probar algo nuevo y emocionante con su amiga.
Juntas, Ymir e Historia elaboran un plan para sorprender a Eren con esta nueva experiencia. Deciden esperar el momento adecuado para introducir la bomba de vacío en su juego, asegurándose de que sea una experiencia divertida y placentera para todos.
Mientras tanto, Eren, ajeno a los planes de Ymir y Historia, continúa con su rutina diaria, sin sospechar lo que le espera en el horizonte
Eren, intrigado por la explicación de Ymir sobre el funcionamiento de la bomba de vacío, sigue sus indicaciones y aplica un poco de vaselina en su mastil antes de colocar la bomba. Al principio, siente una ligera presión a medida que activa la bomba, pero pronto experimenta una sensación completamente nueva y estimulante.
Con cada bombeo, Eren percibe cómo la presión aumenta gradualmente, estimulando su mastil de una manera que nunca antes había experimentado. Se sorprende al notar cómo su erección se vuelve más firme y poderosa con cada bombeo adicional, creciendo en tamaño y vigor con cada movimiento de la bomba.
Ymir, observando con fascinación la reacción de Eren, le ofrece palabras de aliento y apoyo mientras continúa utilizando la bomba de vacío. Juntos, experimentan una sensación de excitación y placer compartido, explorando los límites de lo que sus cuerpos pueden experimentar.
Eren: No siento nada.
Ymir: Hmm, déjame ver. Parece un muñequito.
Eren: Después de 10 succiones... se siente bien.
Ymir: ¡Eso suena prometedor!
Eren: Después de 10 más... duele un poco.
Ymir: ¿En serio? Me gusta cómo se ve.
Eren: Ouch... después de 10 más... es incómodo.
Ymir: Pero los mastiles grandes son mi debilidad.
Eren: [Aguantando el dolor] Duele.
Ymir: Ese tamaño está bien. [Lo usa]
[Eren siente que la bomba lo ha dejado potente pero sensible, pero antes de que pueda disfrutar más, Ymir lo interrumpe.]
Ymir: Bueno, creo que es hora de que te pongas el cinturón de castidad otra vez, ¿no crees?
En otro dia
Ymir: Bien, Eren, vamos a empezar con la bomba de vacío. ¿Estás listo?
Eren: Um, sí, supongo que sí.
(Ymir coloca cuidadosamente la bomba de vacío sobre el miembro de Eren y comienza a activarla, creando una sensación única y estimulante.)
Eren: Oh, eso se siente extraño... es una combinación entre placer y dolor.
Ymir: ¿Te gusta, Eren? ¿O es demasiado?
Eren: No, sigue... es extraño pero me gusta.
(Ymir continúa usando la bomba de vacío, observando cómo el miembro de Eren crece gradualmente hasta llenar todo el espacio dentro de la bomba.)
Ymir: Mira, Eren, está creciendo más de lo que esperaba.
Eren (asombrado): ¿De verdad? Se siente... diferente.
(Ymir sonríe con satisfacción al ver la reacción de Eren, disfrutando de la experiencia juntos mientras exploran nuevas formas de intimidad y placer.)
Ymir (notando que Eren empieza a gemir de dolor por la presión): ¿Estás bien, Eren? ¿Quieres que pare?
Eren (entre gemidos): No, sigue... sigue.
(Ymir observa la reacción de Eren con atención, sacando la bomba de vacío momentáneamente para aliviar la presión y luego volviéndola a colocar, repitiendo el proceso varias veces.)
Eren (terminando): Oh... no sé cómo sentir placer y dolor al mismo tiempo... pero es increíble.
Ymir (sonriendo satisfecha): Me alegra que te haya gustado, Eren. Siempre es emocionante explorar nuevas sensaciones juntos.
Eren: Ymir, ¿sabes? Después de usar la bomba de vacío, mi miembro se siente como si estuviera hinchado o como si tuviera una reacción alérgica. Me preocupa un poco.
Ymir (preocupada): ¿En serio, Eren? Deberíamos revisarlo, ¿quizás sea algo grave?
Eren: No lo sé, pero parece que poco a poco está volviendo a la normalidad. Quizás solo fue una reacción temporal.
(Ymir examina a Eren con atención y alivio mientras nota que la hinchazón comienza a disminuir gradualmente.)
Ymir: Parece que estás bien, Eren. Tal vez solo fue una reacción temporal a la presión de la bomba de vacío.
Eren (suspirando de alivio): Sí, creo que tienes razón. Aunque fue una experiencia intensa, estoy contento de que todo esté volviendo a la normalidad.
Ymir: Sabes, Historia, he estado experimentando con una nueva adquisición: una bomba de vacío.
Historia: ¿Una bomba de vacío? ¿Para qué la estás usando?
Ymir: Bueno, la he estado usando con Eren. Es increíble. Realmente le da vida a su... bueno, ya sabes, lo hace crecer.
Historia: ¡¿Qué?! ¿Cómo es eso posible?
Ymir: Sí, es asombroso. A Eren no parece gustarle tanto, pero a mí me encanta.
Historia: Vaya, eso suena... interesante. Supongo que cada pareja tiene sus propios métodos.
Ymir: Exactamente. Y esta es solo una forma más en la que podemos divertirnos juntas.
Ymir: Mira, Historia, aquí está la bomba de vacío. Es impresionante cómo funciona.
Historia: ¿Cómo lo usas exactamente?
Ymir: Bueno, mira a Eren. Está vestido de vaca por ese juego tonto, pero eso no importa. Lo que importa es que ahora mismo voy a usar la bomba en él.
Historia: ¿Eso es seguro?
Ymir: Por supuesto que sí. Bueno, técnicamente debería usarla solo durante 15 minutos cada 8 horas, pero yo le doy un poco más de libertad.
Ymir le quita la jaula de castidad a Eren y comienza a usar la bomba con rapidez y fuerza. A medida que la usa, Eren comienza a gemir de dolor.
Eren: ¡Ay! ¡Duele!
Ymir: Oh, no te preocupes, Eren. Es solo un poco de incomodidad temporal.
Historia mira con preocupación mientras Ymir continúa usando la bomba con determinación.
Eren mismo
Después de que Eren intentara estimularse sin éxito, Ymir lo observa con una mezcla de diversión y desdén.
Ymir: ¿Qué pasa, Eren? ¿No puedes hacerlo por ti mismo? Qué patético.
Eren, sintiéndose frustrado y avergonzado, asiente en silencio, incapaz de encontrar las palabras para responder.
Ymir: Parece que vas a tener que esperar otros dos meses antes de tener la oportunidad de intentarlo de nuevo. Tal vez para entonces hayas aprendido algo de habilidad.
Eren baja la mirada, sintiendo el peso de la decepción y la frustración.
Fisting
Ymir, con una sonrisa traviesa en el rostro, lleva a cabo su experimento con Historia, utilizando el aparato para expandir su asterisco. Mientras lo hace, explica con entusiasmo:
Ymir: ¿Ves, Historia? ¡Con un poco de entrenamiento y dedicación, cualquiera puede aprender nuevas habilidades! Ahora, observa cómo puedes voltear tu asterisco.
Historia, sorprendida pero intrigada, sigue las indicaciones de Ymir y logra voltear su asterisco. Ymir aplaude emocionada y luego, con un brillo travieso en los ojos, se inclina para besar el asterisco volteado de Historia, haciendo que esta se sonroje intensamente.
Mientras tanto, Ymir también prepara un cereal dentro del asterisco de Historia y se lo come desde ahí. Después de terminar, se dirige a Eren con una mirada desafiante.
Ymir: Bueno, Eren, parece que tienes un pequeño trabajo que hacer. ¿Por qué no limpias esto con tu lengua?
Eren, sintiéndose un poco incómodo pero deseoso de complacer a Ymir, asiente y comienza a limpiar el cereal con su lengua, obedeciendo las órdenes de Ymir.
Otro baño
Después de la peculiar demostración de habilidades de Ymir, los tres deciden darse otro baño juntos. Mientras se bañan, Ymir menciona casualmente a Historia sobre la debilidad de Eren por sus pies.
Ymir: Sabes, Historia, Eren tiene una pequeña debilidad por mis pies. Esa fue una de las primeras cosas que descubrí sobre él.
Eren, un poco avergonzado pero sin negarlo, asiente tímidamente mientras continúa enjabonándose. Historia sonríe ante la revelación y lanza una mirada juguetona a Eren.
Historia: Vaya, Eren, eso sí que es interesante. ¿Quién lo hubiera pensado?
Eren, sintiéndose un poco incómodo por la conversación, se encoge de hombros y trata de cambiar de tema.
Eren: Bueno, supongo que todos tenemos nuestras pequeñas debilidades, ¿verdad?
Ymir, sin dejar pasar la oportunidad de divertirse un poco más, sonríe traviesamente mientras se inclina hacia Eren y le levanta un pie para mostrarlo.
Ymir: Entonces, ¿qué dices, Eren? ¿Te gustaría darle un poco de atención a mis pies mientras estamos aquí?
Eren, sonrojado pero con una sonrisa nerviosa, mira a Ymir y luego a Historia, sintiéndose un poco atrapado por la situación.
Eren: Umm, tal vez otro día. Ahora creo que deberíamos terminar de bañarnos.
Ymir y Historia ríen ante la reacción de Eren, pero aceptan continuar con el baño, dejando la idea de jugar con los pies de Ymir para otra ocasión.
El plumero
Después de los dos meses de espera, Ymir decide darle a Eren otra oportunidad para intentar estimularse solo. Con cuidado, le quita la jaula de castidad y le ofrece un plumero como herramienta.
Ymir: Bueno, Eren, es hora de que intentes esto de nuevo. Te animaré con el plumero esta vez.
Eren, un poco nervioso pero determinado, toma el plumero y comienza a acariciarse con él mientras Ymir lo observa atentamente, animándolo con palabras de aliento.
Ymir: Eso es, Eren, tú puedes hacerlo. Solo concéntrate en lo que te hace sentir bien.
Eren sigue las instrucciones de Ymir, tratando de concentrarse en las sensaciones que le proporciona el plumero. Con cada caricia, se siente más cerca del clímax, pero la tensión y la frustración de los meses pasados todavía lo afectan.
Eren: Estoy cerca, Ymir, casi lo logro.
Ymir, alentándolo, continúa animándolo mientras observa con interés. Finalmente, Eren siente que está a punto de alcanzar el clímax, pero justo cuando está a punto de lograrlo, una oleada de frustración lo golpea.
Eren: ¡Casi lo tengo!
Ymir, reconociendo el esfuerzo de Eren, le ofrece palabras de apoyo.
Ymir: Estás haciendo un gran trabajo, Eren. Sigue intentándolo, estoy segura de que pronto lo lograrás.
Que premio tan esperado
Después de que Eren preparara el café a gusto de Ymir durante dos semanas, ella decide darle una oportunidad para que pueda usar la muñeca que le regaló. Con cuidado, Ymir le quita el cinturón de castidad a Eren y le explica las condiciones para usar la muñeca.
Ymir: Bien, Eren, hoy tendrás la oportunidad de usar la muñeca. Pero debes seguir mis instrucciones al pie de la letra.
Eren asiente, prestando atención a cada palabra de Ymir mientras explica el proceso. Con cuidado, Ymir le aplica crema anestésica y coloca una vejiga de cabra sobre la muñeca. Eren nota que la sensación es mínima debido al efecto adormecedor de la crema, pero está decidido a seguir adelante.
Ymir: Recuerda, Eren, debes hacerlo despacio y con cuidado. Si siento que te estás apresurando o no estás siguiendo mis instrucciones, detendré todo de inmediato.
Eren asiente una vez más, consciente de la importancia de seguir las indicaciones de Ymir al pie de la letra. Con manos temblorosas, comienza a usar la muñeca, asegurándose de seguir un ritmo lento y constante. A pesar de la falta de sensación, se esfuerza por complacer a Ymir y demostrar su dedicación.
Ymir observa con atención, asegurándose de que Eren siga las instrucciones correctamente. A medida que avanza el proceso, Eren lucha por mantener el control y la concentración, pero se esfuerza por cumplir con las expectativas de Ymir.
Finalmente, después de un tiempo, Ymir decide detener el proceso, sintiendo que Eren ha hecho un esfuerzo suficiente por esta vez.
Ymir: Eso es suficiente por hoy, Eren. Has mostrado dedicación y obediencia, pero aún tienes mucho que aprender.
Eren, aunque algo frustrado por la falta de sensación, se siente satisfecho de haber cumplido con las expectativas de Ymir.
Después de detener el proceso, Ymir hace una observación con su característico tono burlón.
Ymir: Parece que han pasado cinco segundos más rápido de lo que pensaba.
Eren, un tanto confundido por el comentario, se apresura a responder.
Eren: ¿Ya han pasado cinco segundos? ¿Puedo seguir adelante?
Ymir lo mira con una expresión de desdén, dejando en claro su posición.
Ymir: No, Eren. Ya has tenido suficiente por hoy. No quiero que te excedas y arruines todo.
Eren asiente con resignación, aceptando la decisión de Ymir aunque todavía esté ansioso por más.
Eren: Entiendo. Gracias por darme la oportunidad, Ymir.
Ymir simplemente sonríe de manera satisfecha, sabiendo que ha establecido sus límites y que Eren está dispuesto a respetarlos. Con el cinturón de castidad asegurado de nuevo, Eren se prepara para seguir adelante con su día,
Eren no se baña
Eren se encontraba en una posición humillante, con Ymir imponiendo su autoridad de manera contundente.
Ymir: Bien, Eren, parece que necesitas una lección. No te bañaste ayer, así que mereces un castigo.
Eren, sintiéndose avergonzado por su descuido, asintió en silencio mientras Ymir lo ponía a cuatro patas y aseguraba sus manos y pies con correas. Acto seguido, procedió a atar sus genitales, preparándolo para lo que vendría a continuación.
Ymir: Ahora, vas a aprender una lección importante. Voy a lubricar tu asterisco y te voy a dejar usar el minimastil en él durante diez minutos. Durante ese tiempo, tu única tarea es complacerme. ¿Entendido?
Eren, sintiendo una mezcla de temor y excitación, respondió en voz baja.
Eren: Sí, Ymir.
Con el asterisco de Eren debidamente lubricado y el minimastil en su lugar, Ymir observó con satisfacción mientras Eren se esforzaba por cumplir con su tarea. Durante los diez minutos siguientes, Eren se concentró en dar placer a Ymir con dedicación y entrega, sabiendo que su satisfacción era la clave para su liberación.
Al final del tiempo asignado, Ymir retiró el minimastil y liberó a Eren de sus ataduras, pero no sin antes darle una advertencia clara.
Ymir: Espero que hayas aprendido la lección, Eren. La higiene es importante, y debes recordar cumplir con tus responsabilidades. Si vuelves a descuidarte, el castigo será aún más severo la próxima vez.
Eren asintió con determinación, prometiendo en silencio no cometer el mismo error otra vez mientras se preparaba para enfrentar el resto del día con una nueva apreciación por la importancia de mantenerse limpio y ordenado.
auto penetrado
Eren se encontraba atrapado en una situación de completa sumisión, sometido a los caprichos de Ymir y privado de cualquier forma de alivio a menos que ella lo permitiera. La castidad se había vuelto una prisión constante, con el minimastil de plástico, más grande que el de Eren, siendo su única conexión con un placer que nunca alcanzaba por completo.
Cada vez que Ymir introducía el minimastil en el asterisco de Eren, lo recordaba con crueldad, haciendo hincapié en la diferencia de tamaño entre el objeto y el asterisco de Eren. La sensación de estar lleno, pero nunca satisfecho, se convirtió en una tortura constante para Eren, cuya única opción era someterse y soportar el tormento que Ymir le imponía.
Rara vez lograba encontrar algo parecido al alivio, y cuando lo hacía, estaba obligado a tragarse el resultado, un recordatorio cruel de su completa sumisión ante Ymir. Cada experiencia solo servía para reforzar su dependencia de ella y aumentar su desesperación por escapar de su control.
Mientras tanto, Ymir observaba con satisfacción cómo Eren se sometía a su voluntad, disfrutando del poder que tenía sobre él y saboreando cada momento de su sufrimiento. Para ella, cada vez que Eren se rendía ante ella era una confirmación de su dominio absoluto sobre él, y no tenía la menor intención de dejarlo libre de su prisión de castidad en el futuro previsible.
La situación de Eren se había vuelto cada vez más desafiante, con la castidad impuesta por Ymir alcanzando un nivel extremo de control sobre su placer y su cuerpo. Ymir: ¿Listo para otro día de disciplina, Eren? Eren, con una mezcla de frustración y sumisión, respondió con un simple asentimiento. Eren: Sí, Ymir. Ymir procedió a recordarle a Eren las reglas una vez más, como lo hacía cada vez que se preparaban para una sesión de alivio. Ymir: Recuerda, Eren, solo puedes aliviarte cuando yo lo decida. Y cuando lo hagas, tienes que aceptar todo lo que viene con ello. El minimastil que uso es mucho más grande que el tuyo, ¿verdad? Te lo recuerdo cada vez, ¿no es así? Eren, con la cabeza gacha, confirmó la afirmación de Ymir. Eren: Sí, Ymir. Con eso, comenzó otra sesión de alivio para Eren, donde Ymir ejercía su control sobre él, limitando su placer y recordándole su posición sumisa en todo momento. Eren se esforzaba por cumplir con las demandas de Ymir, consciente de que cualquier intento de resistencia solo resultaría en un castigo más severo.
Con el tiempo, Ymir intensificó su control sobre Eren, buscando humillarlo aún más y mantenerlo en un estado de sumisión total. Al principio, le ordenaba a Eren que lamió el minimastil solo antes de introducirlo en su asterisco.
Ymir: Bien, Eren, como de costumbre, comencemos con algo sencillo. ¿Estás listo para lamer el minimastil antes de que lo introduzca? Eren, sintiendo una mezcla de incomodidad y resignación, respondió con un simple "sí". Eren: Sí, Ymir. Con cuidado, Eren comenzó a lamer el minimastil, consciente de que este acto era solo el preludio de lo que vendría después. Mientras tanto, Ymir observaba con una expresión de satisfacción, disfrutando de su control sobre Eren y saboreando su sumisión. Una vez que consideró que Eren había cumplido lo suficiente, Ymir procedió a llevar las cosas al siguiente nivel. Ymir: Buen trabajo, Eren. Ahora es hora de llevar las cosas un poco más lejos.
Sin embargo, con el tiempo, Ymir decidió aumentar la humillación y el control al ordenarle a Eren que lamió el objeto tanto antes como después de insertarlo en su ano.
Desde entonces, Ymir se aseguraba de que Eren estuviera limpio antes de cada sesión, evitando cualquier incidente desagradable. Para Eren, este acto se convirtió en una forma adicional de humillación y sumisión, ya que no solo estaba obligado a aceptar el minimastil en su cuerpo, sino que también debía lamerlo antes y después, como una muestra de su completa sumisión a Ymir.
Cada vez que Eren se veía obligado a lamer el minimastil, sentía el peso abrumador de su dependencia de Ymir y la profundidad de su humillación. Sabía que su único propósito era satisfacer los caprichos de Ymir y que cualquier indicio de desobediencia solo resultaría en castigo y más humillación.
Ymir: Ahora, Eren, antes de introducir el minimastil en mi asterisco, quiero que lo lamas. Y después, también tendrás que lamerlo cuando lo saque. Eren, sintiendo una mezcla de vergüenza y resignación, asintió en silencio. Eren: Entendido, Ymir. Eren se preparó para realizar la tarea, consciente de que este nuevo giro en su humillación solo aumentaría su sensación de sumisión. Con cuidado, comenzó a lamer el minimastil antes de que Ymir lo introdujera en su asterisco. Una vez que lo sacó, Eren siguió las órdenes y lamió el minimastil nuevamente, esta vez con el sabor de su propia humillación. Ymir observaba con una sonrisa maliciosa, disfrutando del control total que tenía sobre Eren y deleitándose con su sumisión absoluta. Ymir: Muy bien, Eren. Sigue así y tal vez considere recompensarte.
Ymir, con su mente retorcida, se sumerge en sus fantasías más oscuras y humillantes, diseñando un futuro para Eren lleno de sumisión y servidumbre absoluta. Entre sus pensamientos, imagina a Eren vestido con un traje de látex, realizando las labores del hogar mientras está atado y completamente sometido a sus órdenes. Sueña con haber cortado toda relación con él, excepto la de dominación total, donde Eren solo puede comer de debajo de ella o de su asterisco, simbolizando su total dependencia y humillación.
Pero las fantasías de Ymir no se detienen ahí. Visualiza a Eren lamiendo abajo a Berthold, entregándose por completo al placer de otro hombre bajo su control. Sueña con la idea de que Berthold penetre a Eren, convirtiéndolo en un mero objeto de placer para ellos dos.
Más retorcidas aún son las ideas de Ymir de dejarle la llave del cinturón de castidad de Eren a Berthold, otorgándole el control absoluto sobre la liberación de su deseo. Imagina atar los coquitos de Eren a una pata de la cama, amordazarlo y atar sus manos, obligándolo a presenciar cómo ella se entrega a Berthold, mientras él permanece impotente y humillado.
Ymir incluso contempla la posibilidad de adquirir un dispositivo de tortura más extremo, como los "dientes de Kali" o un aparato que dé shocks eléctricos en el mastil de Eren, aumentando aún más su sufrimiento y humillación.
En su mente retorcida, Ymir también planea reducir progresivamente la jaula de castidad de Eren hasta que ya no parezca un mastil, dejándolo completamente indefenso y vulnerable a sus caprichos y los de Berthold.
Ymir, con una sonrisa maliciosa en su rostro, comienza a compartir sus fantasías con Eren, quien escucha con una mezcla de temor y sumisión. Ymir: Imagina esto, Eren. Te veo vestido con un traje de látex, limpiando la casa, mientras yo estoy relajada y cómoda en el sofá. Te permito comer solo de mi asterisco, negándote cualquier otra forma de alimentación. Serías completamente dependiente de mí para satisfacer tus necesidades más básicas. Eren, sintiendo una mezcla de ansiedad y excitación, asiente lentamente mientras Ymir continúa con sus fantasías. Ymir: Pero eso no es todo. Imagina que te ordeno que lamas abajo a Berthold, que lo recibas en ti, y que incluso le dejes la llave de tu cinturón de castidad. Te vería atado a la cama, impotente, mientras Berthold y yo nos divertimos a tu alrededor. Eren, incapaz de contener su nerviosismo, traga saliva mientras escucha las ideas cada vez más extremas de Ymir. Ymir: Y si eso no es suficiente, consideraría comprar unos "dientes de Kali" o un dispositivo que te dé descargas eléctricas en el mastil. ¿Te imaginas el placer que sentirías bajo mi control absoluto? Eren, sintiendo un escalofrío recorrer su espalda, se da cuenta de que está completamente a merced de los deseos y las fantasías perversas de Ymir.
Eren, en lo más profundo de su ser, lucha por mantenerse firme ante las fantasías retorcidas de Ymir. Una voz interior, una sombra de su antigua determinación, se alza en su mente.
Eren: Recuerdo el día en que mi libertad no tenía precio ni fin. Cuando cada paso que daba estaba marcado por mi propia voluntad, no por las cadenas impuestas por otro. (Susurra con un tono de nostalgia y determinación) Pero ahora estoy atrapado en este laberinto de humillación y sufrimiento, donde cada respiración está dictada por las decisiones de otro.
prefiere
La oscura mente de Ymir sigue urdiendo maquinaciones para humillar y someter a Eren aún más. En un intento de ponerlo nervioso y hacerlo sentir insignificante, Ymir lanza una declaración que corta como un cuchillo afilado: "Prefiero a Christa antes que a ti, Eren".
Las palabras de Ymir golpean a Eren como un puñetazo en el estómago, haciendo que su corazón se hunda en su pecho. Se siente abrumado por una mezcla de dolor y humillación. A pesar de que sabe que su relación con Ymir es compleja y llena de manipulaciones, escucharla expresar su preferencia por alguien más le hiere profundamente.
Sin embargo, Eren no muestra su dolor frente a Ymir. En su lugar, lucha por mantener la compostura, aunque su interior arde con la sensación de ser menospreciado y despreciado. Traga saliva con dificultad y trata de ocultar la tormenta de emociones que arremolina dentro de él.
Ymir observa atentamente la reacción de Eren, disfrutando de su malestar. Para ella, esta es solo otra manera de ejercer su control sobre él, de recordarle su lugar en su esquema retorcido de dominación y sumisión.
A pesar de la herida infligida por las palabras de Ymir, Eren sabe que no puede mostrar debilidad frente a ella. Apretando los dientes con determinación, se obliga a sí mismo a mantener la cabeza en alto y ocultar el dolor que siente en su corazón.
paseando
Bajo el yugo de Ymir, Eren se ve obligado a someterse a sus degradantes caprichos una y otra vez. Una de las humillaciones más dolorosas y vergonzosas a las que se enfrenta es cuando Ymir le ordena pasear desnudo alrededor de la casa durante la noche.
Con el corazón lleno de vergüenza y la mente atormentada por la sensación de exposición y vulnerabilidad, Eren obedece las órdenes de Ymir. Desnudo y sintiéndose expuesto ante cualquier mirada curiosa que pudiera acechar en la oscuridad, Eren camina alrededor de la casa con pasos lentos y vacilantes.
Cada paso que da está cargado de incomodidad y humillación. Puede sentir el frío de la noche envolviendo su piel desnuda, haciéndolo temblar ligeramente. Las sombras de la noche se ciernen a su alrededor, como si fueran testigos silenciosos de su desgracia.
Mientras camina, Eren no puede evitar sentirse como si estuviera siendo juzgado, como si cada ventana oscura fuera un par de ojos que lo observan con desdén y desaprobación. Pero a pesar de la agonía interna que siente, se obliga a sí mismo a mantener la cabeza en alto y a seguir adelante, sabiendo que no tiene otra opción que obedecer las órdenes de Ymir.
Para Eren, estas noches de paseos desnudos son un recordatorio constante de su propia impotencia y de la aplastante dominación de Ymir sobre él. Y mientras camina, en lo más profundo de su ser, anhela el día en que finalmente pueda liberarse de las cadenas que lo atan y reclamar su propia autonomía.
patadas
A pesar de la crueldad con la que Ymir trata a Eren, a veces también busca enseñarle lecciones sobre cómo comportarse con Christa. Con una mezcla de sadismo y pragmatismo, Ymir le advierte a Eren que Christa no tendrá compasión por ninguno de los dos si él no muestra respeto y gentileza hacia ella.
Para reforzar este mensaje, Ymir no duda en recurrir a la violencia física cuando siente que Eren no está prestando atención o no está actuando de la manera que ella desea. Mientras Eren se mueve, Ymir le propina patadas dolorosas en los coquitos, recordándole con crudeza que debe ser más atento y respetuoso.
Aunque estas lecciones son duras y brutales, Eren intenta absorberlas lo mejor que puede. En medio del dolor y la humillación, comienza a comprender la importancia de tratar a Christa con respeto y consideración, sabiendo que ella no dudará en castigarlos a ambos si no lo hacen.
A medida que continúa su aprendizaje bajo la férula de Ymir, Eren también se da cuenta de que, incluso en los momentos más oscuros y desesperados, todavía hay destellos de humanidad y conexión. A pesar de la violencia y la crueldad, Eren encuentra un consuelo inesperado en la suave caricia de los pies de Ymir, una pequeña chispa de humanidad en un mundo dominado por la opresión y el sufrimiento.
En medio de su juego retorcido, Ymir hace que Eren gatee por la casa, ambos desnudos, mientras ella lo guía con patadas suaves pero firmes. Aunque las acciones de Ymir podrían parecer crueles para un observador externo, Eren parece disfrutar de la atención y la interacción, encontrando un extraño placer en el juego retorcido de su ama.
Ymir: (con una sonrisa burlona) ¿Disfrutando, Eren? (Le patea suavemente los coquitos)
Eren: (entre dientes, conteniendo un gemido) S-sí... Me gusta...
Ymir: (ríe suavemente) Bueno, eso es lo que quería escuchar. (Continúa jugando con él, pateándolo suavemente mientras él se estimula)
Sin embargo, la diversión pronto da paso a un experimento más oscuro cuando Ymir propone una teoría sobre la estimulación masculina a Historia. Con curiosidad retorcida, Ymir quiere demostrar que un hombre puede alcanzar el clímax simplemente apretando sus testículos, una idea que Eren observa con creciente nerviosismo.
A pesar del dolor y la incomodidad que siente Eren, accede a participar en el experimento de Ymir, sabiendo que desafiarla solo resultaría en consecuencias aún más dolorosas. Con un rostro contraído por el sufrimiento, Eren se somete al cruel experimento de Ymir, sintiendo una oleada de dolor y placer mezclado mientras sus testículos son apretados con fuerza.
A medida que la intensidad del experimento aumenta, Eren lucha por mantenerse firme, su rostro contorsionado por la agonía mientras lucha por contener su respuesta física. Sin embargo, finalmente sucumbe ante las manipulaciones de Ymir, experimentando una explosión de sensaciones que lo deja temblando y exhausto.
Aunque el experimento ha demostrado la teoría retorcida de Ymir, deja a Eren sintiéndose vulnerable y humillado, recordándole una vez más la naturaleza retorcida y despiadada de su relación con su ama. Pero, incluso en medio de la oscuridad, Eren encuentra una extraña sensación de conexión y complicidad, sabiendo que, en el mundo perverso de Ymir, ambos están atrapados en un juego retorcido del que no pueden escapar.
Ymir: ¿Te atreves a apostar, Historia? Historia: ¿A qué te refieres, Ymir? Ymir: A una teoría que tengo. Creo que un hombre puede llegar al clímax simplemente apretando sus coquitos. Quiero probarlo con Eren. Historia: ¿De verdad crees que funcionará? Ymir: Solo hay una forma de averiguarlo. (Historia y Ymir se acercan a Eren, quien está en posición, esperando. Ymir comienza a apretar los coquitos de Eren mientras Historia observa con curiosidad.) Eren: (entre dientes) ¡Eso duele, Ymir! Ymir: (con determinación) Aguanta un poco más, Eren. Quiero ver si funciona. (Eren se retuerce un poco, mostrando claramente molestia. Sin embargo, después de un rato, comienza a gemir, indicando que está alcanzando el clímax.) Historia: ¿Lo ves, Ymir? Funciona. Ymir: (triunfante) ¡Lo sabía! (Deja de apretar y observa a Eren) Interesante...
La otra bomba
En una de sus sesiones más retorcidas, Ymir introduce una nueva adición a su colección de juguetes sexuales: dos bombas de vacío. Con una sonrisa maliciosa, coloca una en el mastil de Eren y la otra en sus coquitos, asegurándose de que estén firmemente en su lugar antes de activarlas.
Eren observa con una mezcla de nerviosismo y curiosidad mientras Ymir enciende las bombas de vacío, sintiendo cómo el vacío comienza a ejercer su efecto sobre su cuerpo. Una sensación extraña y abrumadora lo invade mientras las bombas comienzan a trabajar, distorsionando temporalmente su anatomía de una manera que nunca antes había experimentado.
Con ojos ampliados por la sorpresa, Eren mira mientras su mastil y sus coquitos son inflados por el poder de las bombas de vacío, haciéndolos parecer más grandes y prominentes de lo que nunca habían sido antes. Es una visión extraña y desconcertante, ver su propio cuerpo deformado de esta manera, pero Eren se encuentra incapaz de apartar la mirada, fascinado por el poder de las bombas de vacío.
Una vez que las bombas han cumplido su propósito, Ymir sonríe satisfecha mientras observa el resultado de su experimento retorcido. Con una habilidad experta, comienza a moldear y dar forma a los nuevos pechos falsos de Eren, usando el mastil y los coquitos inflados como base para su creación.
A medida que trabaja, Eren se siente incómodo y vulnerable, consciente de lo grotesca que debe ser su apariencia en ese momento. Sin embargo, también hay una extraña sensación de excitación en su interior, una mezcla de placer y vergüenza que lo consume mientras Ymir continúa con su trabajo.
Cuando finalmente termina, Ymir admira su creación con orgullo, admirando los nuevos pechos falsos de Eren con una sonrisa de satisfacción. Es un recordatorio escalofriante de la profundidad de su control sobre él, de cómo puede moldear y manipular su cuerpo a su antojo, convirtiéndolo en lo que quiera que sea en cualquier momento dado.
Para Eren, la experiencia es una mezcla agridulce de placer y humillación, un recordatorio constante de su sumisión a Ymir y de la forma en que su ama puede torcer y distorsionar su identidad a su voluntad. Aunque parte de él anhela escapar de esta pesadilla retorcida, también hay una parte de él que se siente extrañamente excitada por las posibilidades infinitas que ofrece el mundo oscuro y perverso de Ymir.
Ymir: (mientras activa las bombas de vacío) ¿Estás listo para probar algo nuevo, Eren?
Eren: (con cierta preocupación) Supongo...
(Ymir activa las bombas de vacío, una en el mastil de Eren y la otra en sus coquitos. Eren siente una sensación extraña mientras las bombas comienzan a ejercer presión.)
Eren: ¡Esto se siente extraño, Ymir!
Ymir: (observando con interés) Relájate, Eren. Solo déjate llevar.
(A medida que las bombas de vacío continúan su trabajo, el mastil de Eren comienza a deformarse ligeramente, creando una segunda protuberancia. Ymir lo observa con fascinación mientras Eren parece sorprendido por el efecto.)
Eren: (asombrado) ¡¿Qué está pasando?!
Ymir: (sonriendo maliciosamente) Parece que las bombas de vacío están teniendo un efecto interesante en ti, Eren. Ahora, ¿por qué no pruebas qué puedes hacer con ese segundo mastil?
(Eren, intrigado por la nueva sensación y el aspecto inusual de su anatomía, decide experimentar con el segundo mastil. A pesar de la extrañeza de la situación, siente una intensa oleada de placer al usarlo para darse placer.)
Ymir: (observando con satisfacción) Bien, Eren. Ahora estás empezando a disfrutarlo.
Eren: (sorprendido al ver su entrepierna deformada) ¡Esto es realmente extraño, Ymir!
Ymir: (observando con una sonrisa traviesa) ¿No te gusta cómo se ven, Eren? Es solo una pequeña transformación temporal.
(Eren examina con cautela la deformación causada por las bombas de vacío, sintiendo una mezcla de curiosidad y preocupación.)
Eren: Es... inusual, eso es seguro.
Ymir: (con entusiasmo) Bueno, ahora vamos a probar algo más. ¿Qué te parece si te hago unos pechos falsos?
Eren: (sorprendido) ¿Pe... pechos falsos?
Ymir: (con una risita) Sí, podría ser divertido. Solo déjame hacer mi magia.
(Ymir activa las bombas de vacío nuevamente, esta vez colocándolas estratégicamente en el pecho de Eren. Con habilidad, manipula las bombas para crear una forma de pecho más redondeada y femenina.)
Eren: (se siente extraño al ver sus nuevos pechos falsos) Esto es... diferente.
Ymir: (admira su trabajo con satisfacción) ¡Mira eso! Te ves perfectamente femenino ahora, Eren.
Eren: (sintiéndose incómodo pero intrigado) No estoy seguro de cómo me siento al respecto.
Ymir: (riendo) ¡Oh, relájate, Eren! Es solo por diversión. Ahora, ¿por qué no te diviertes un poco con tus nuevos pechos?
Los experimentos
Ymir: (entusiasmada) ¡Vamos, Eren! Solo necesito unos minutos más para probar mi teoría.
Eren: (sorprendido) ¿De verdad crees que funcionará?
Ymir: (con una sonrisa traviesa) ¡Por supuesto! Ya verás, Eren, los hombres también tienen zonas erógenas en los pezones.
(Eren mira con escepticismo mientras Ymir comienza a estimular sus pezones con cuidado y persistencia.)
Eren: (sintiendo sensaciones inesperadas) Esto es... extraño.
Ymir: (con determinación) No te preocupes, Eren. Solo relájate y déjame hacer mi magia.
(Eren cierra los ojos y se concentra en las sensaciones que experimenta mientras Ymir continúa estimulando sus pezones.)
Eren: (sintiendo un creciente placer) ¿Realmente crees que esto funcionará?
Ymir: (confiada) Absolutamente. Solo necesito un poco más de tiempo.
(Poco a poco, las sensaciones de placer de Eren aumentan, y después de un rato, su rostro refleja una mezcla de sorpresa y asombro.)
Eren: (con incredulidad) ¡Es... está funcionando!
Ymir: (triunfante) ¡Lo sabía! Los hombres también pueden disfrutar de esta forma.
(Eren se estremece mientras alcanza el clímax, confirmando la teoría de Ymir.)
Eren: (entre jadeos) ¡Lo lograste, Ymir!
Ymir: (riendo) ¡Lo hice! ¡Eres la prueba viviente de que mi teoría es correcta, Eren!
Ymir: (observando con curiosidad) Bien, Eren, vamos a ver cuánto tiempo tardas en recuperar fuerzas.
Eren: (un poco nervioso) ¿Estás segura de que esto es una buena idea, Ymir?
Ymir: (determinada) Por supuesto, Eren. Es importante para la ciencia.
(Ymir activa la máquina estimuladora mientras Eren se prepara para lo que viene. Al principio, las sensaciones son intensas pero manejables.)
Eren: (sintiendo la creciente estimulación) ¡Wow, esto es increíblemente intenso!
Ymir: (observando atentamente) Muy bien, Eren. Mantén la calma y registra cómo te sientes.
(Con el tiempo, las sensaciones se vuelven abrumadoras para Eren, y comienza a sentirse agotado y sensible.)
Eren: (entre gemidos) ¡Ymir, no puedo más! ¡Por favor, apaga la máquina!
Ymir: (con determinación) No te preocupes, Eren. Debes resistir un poco más.
(Pasados unos minutos, Eren alcanza su primer clímax, pero la máquina no se detiene. Continúa estimulándolo sin descanso.)
Eren: (sintiendo la tortura) ¡Dios mío, esto es demasiado!
(Ymir observa con interés mientras Eren continúa sufriendo la estimulación implacable. Finalmente, después de varios minutos más, Eren alcanza su segundo clímax.)
Eren: (casi sin aliento) ¡Otra vez! No puedo creerlo.
(Ymir registra los resultados y espera pacientemente mientras Eren se recupera. Finalmente, luego de 30 minutos más, Eren experimenta su tercer clímax, seguido de un cuarto a los 40 minutos.)
Eren: (agotado pero asombrado) ¡Lo logramos, Ymir! ¡Cuatro veces en menos de una hora!
Ymir: (sonriendo satisfecha) ¡Excelente, Eren! Tus datos serán muy útiles para mis investigaciones.
Eren rompe a Ymir
Después del intenso entrenamiento entre Eren y Ymir en sus formas titanes, el campo de batalla queda en ruinas, con escombros esparcidos por todas partes y signos evidentes de la feroz batalla que tuvo lugar. Eren emerge de entre los escombros, su forma de titán empapada en sudor pero con una mirada determinada en sus ojos.
Ymir, por otro lado, emerge de las ruinas de su propio titán con dificultad, su cuerpo titánico visiblemente herido por el enfrentamiento. Aunque su forma de titán muestra signos de lucha, su rostro humano está marcado por una sonrisa de satisfacción, su orgullo intacto a pesar de la derrota.
Eren se acerca a Ymir con cautela, su expresión mostrando respeto por la formidable oponente que acaba de enfrentar. A pesar de la intensidad del enfrentamiento, hay un sentido de camaradería entre ellos, una comprensión mutua de que ambos han dado lo mejor de sí en la batalla.
"Lo hiciste muy bien", admite Eren, su voz llena de respeto. "Pensé que no iba a ser capaz de derrotarte."
Ymir asiente, una chispa de orgullo brillando en sus ojos. "Fue una buena pelea", responde. "Eres más fuerte de lo que esperaba."
Aunque Ymir ha sido derrotada en esta ocasión, no siente ninguna vergüenza por su actuación. Por el contrario, se siente renovada por el desafío, sabiendo que cada batalla la hace más fuerte y más capaz de enfrentarse a cualquier desafío que se le presente en el futuro.
Con una sonrisa de complicidad, Eren extiende una mano hacia Ymir, ofreciéndole ayuda para levantarse. Ymir acepta con gratitud, permitiendo que Eren la ayude a ponerse en pie, su mirada fija en el horizonte mientras contempla lo que está por venir.
A pesar de la derrota momentánea, Ymir sabe que esta batalla es solo el comienzo de una larga y épica historia que está destinada a escribir junto a Eren y el resto de sus compañeros. Juntos, están listos para enfrentarse a cualquier desafío que se les presente, armados con valor, determinación y la inquebrantable fuerza de su vínculo.
Después de liberar a Eren de la castidad y darle una semilla para fortalecer su mastil, Ymir y Eren se embarcan en un encuentro íntimo lleno de deseo y pasión. Eren, alimentado por la fuerza renovada de su mastil, se entrega completamente al momento, ansioso por satisfacer a Ymir y a sí mismo.
Con determinación y ardor, Eren introduce su mastil en el asterisco de Ymir, quien se estimula a sí misma en respuesta al intenso placer que experimenta. Sin embargo, la pasión de Eren resulta ser más salvaje de lo que Ymir esperaba, y pronto siente que las sensaciones se vuelven abrumadoras.
"Párate", murmura Ymir entre gemidos entrecortados, su voz llena de urgencia. "Es demasiado..."
Pero Eren, impulsado por el frenesí del momento, continúa sin escuchar las súplicas de Ymir. A pesar de su creciente incomodidad, Ymir no logra encontrar las palabras correctas para detenerlo. En su lugar, se ve envuelta en una vorágine de sensaciones, incapaz de resistirse al arrebato de pasión que la consume.
Finalmente, cuando las sensaciones alcanzan un punto crítico, Ymir exhala un gemido ahogado, su cuerpo temblando con la intensidad del placer. Eren se detiene abruptamente, dándose cuenta de la angustia de Ymir y lamentando haber ido demasiado lejos.
"Lo siento", murmura Eren, su voz llena de arrepentimiento. "No quería lastimarte..."
Ymir, todavía recuperándose del éxtasis del momento, le asegura a Eren que está bien, aunque su respiración sigue siendo irregular y su cuerpo tembloroso. Con un suspiro, Eren la abraza con ternura, prometiéndole que será más cuidadoso en el futuro y que siempre la escuchará cuando le pida que pare.
A medida que la pasión se calma y la calma regresa al dormitorio, Ymir y Eren se quedan envueltos en los brazos del otro, reconociendo la profundidad de su conexión y la fuerza de su amor mutuo. Aunque su encuentro pudo haber sido tumultuoso, están seguros de que juntos podrán superar cualquier desafío que se les presente, armados con el amor y la comprensión que comparten.
Ymir: (gimiendo) ¡Eren, más despacio! Estás siendo demasiado brusco. Eren: (agitado, pero sin detenerse) Lo siento, Ymir, no puedo controlarme. Ymir: (entre gemidos de dolor) ¡Por favor, para! Me estás lastimando. Eren: (con voz entrecortada) No puedo... No puedo parar... A pesar de los ruegos de Ymir, Eren continuó con su acción, incapaz de detenerse debido al efecto de la semilla que había ingerido. La intensidad de la situación aumentaba con cada momento que pasaba, y Ymir se sentía cada vez más angustiada por la falta de control de Eren.
Ymir: (jadeando y sollozando) ¡Eren, para por favor! ¡Me duele mucho! Eren: (deteniéndose abruptamente al darse cuenta de lo que ha hecho) ¡Dios mío, lo siento tanto, Ymir! No quería lastimarte. Ymir: (respirando con dificultad) No importa... Ya está hecho... La habitación quedó en silencio, solo interrumpido por los gemidos de dolor de Ymir y la respiración agitada de Eren. Ambos se dieron cuenta del daño que se había hecho, tanto física como emocionalmente. Ymir: (con voz débil) Necesito... necesito reposar Eren: (con preocupación) Sí, sí, por supuesto.
final
Después de su tiempo juntos en la casa del bosque, Eren, Historia e Ymir deciden reintegrarse al ejército para enfrentar los desafíos que les esperan en el mundo exterior. A pesar de los cambios que han experimentado y las experiencias compartidas, cada uno lleva consigo lecciones aprendidas y recuerdos imborrables de su tiempo juntos.
Una vez de vuelta en el ejército, Eren se encuentra con Mikasa Ackerman, una joven valiente cuya lealtad y valentía capturan su atención. A medida que los eventos clave del anime original se desarrollan, el grupo se ve envuelto en una serie de conflictos y revelaciones que pondrán a prueba su determinación y lealtad.
Con el paso del tiempo, Ymir es capturada por los Marley y devorada por Porco Galiard, dejando un vacío en el corazón de sus seres queridos. Historia asume el papel de reina de las murallas, liderando a su pueblo con sabiduría y compasión. Revela la historia de Eldia y Marley al pueblo, abriendo los ojos de todos a la complejidad del mundo que los rodea.
Mientras tanto, Eren se encuentra en el centro de un conflicto cada vez más intenso, enfrentándose a los guerreros marleyanos en Paradis y luchando por la supervivencia de su pueblo. A medida que la batalla alcanza su punto álgido, Eren se ve obligado a tomar decisiones difíciles y desafiantes, enfrentando su destino con valentía y determinación.
A medida que la historia llega a su conclusión, Eren se ve envuelto en una lucha interna y externa, enfrentando sus propias creencias y deseos mientras lucha por el futuro de Paradis. Aunque sus acciones pueden ser controvertidas y sus motivaciones cuestionadas, Eren sigue adelante con determinación, decidido a proteger a aquellos que ama y a luchar por un futuro mejor.
En última instancia, el viaje de Eren, Historia e Ymir está marcado por el crecimiento, el sacrificio y la redención. A medida que enfrentan los desafíos que se les presentan, descubren el verdadero significado del valor, la lealtad y la amistad. Aunque sus caminos puedan separarse, el vínculo que comparten sigue siendo inquebrantable, recordándoles siempre los momentos compartidos y las lecciones aprendidas en su viaje juntos.
