Resumen: La historia de las almas gemelas que nadie pidió.
El 10 de enero de 2006.
Ese día marca el comienzo de su historia.
Una historia que comienza en un punto final, en un punto oscuro.
Un punto que supone un cierre abrupto a la vida que él conocía.
Es una maldición.
Es una bendición.
Es el sentimiento más cálido que jamás haya sentido.
Son fuegos artificiales iluminando un cielo oscuro, una enorme ola rompiendo en la arena que se pega sólidamente a su pecho.
La luz que ilumina la fría oscuridad.
El abrazo de su madre, la sonrisa de su hermana pequeña y todos los recuerdos que lo hacen increíblemente feliz unidos en una sola sensación.
Le invita a ser feliz.
Sus ojos se abren con esperanza mientras sus pies le permiten dar unos pasos cortos. Es la sensación que él sabe, la que acompaña a la bella muchacha, pero multiplicada por mil. Chispas parpadean por todo su cuerpo y sus dedos hormiguean al rozar algo extraño, algo nuevo en su cuerpo… lo cual no debería ser posible. Líneas pálidas y blancas que fluyen suavemente como escritas por la mano de un calígrafo.
Una marca del alma.
Un nombre.
Un destino.
Alice
Hola a todos los que están leyendo mi historia.
Soy nuevo en el fandom.
Esta historia nació hace un par de meses junto con mi mejor amiga Serenithy31.
Espero que disfrutes este capítulo.
Besos y miles de bendiciones para todos.
Descargo de responsabilidad: este fanfiction no está escrito con fines de lucro y no pretende infringir los derechos de autor. Descargo de responsabilidad: no soy dueño de Crepúsculo
Sacudida Emocional
"Si dos personas están destinadas a estar juntas, aunque tropiecen mil veces, se encontrarán al final del camino".
La primera vez que sucede es a principios de diciembre de 2005.
La casa está en silencio, por lo que él aprovecha para leer el cómic que Emmett le regaló hace unos días. El regalo perfecto para entender el mundo, comentó su hermano con una sencilla sonrisa y un brillo en los ojos. Jasper sonríe, deleitándose al pasar y leer cada página.
La luz parpadea en su habitación cambiando la atmósfera a algo mucho más ligero, más suave.
Entonces es cuando él lo siente.
Dolor.
El dolor es sordo y ocupa su pecho, impidiéndole moverse.
El dolor se extiende a la garganta de Jasper, apretándola con tanta presión que incluso a él le resulta difícil tragar. Continúa a través de su abdomen, convirtiendo su estómago en un desastre de sensaciones frías y termina con sus extremidades entumecidas.
Mucho más fuerte del dolor que lo consumió en la guerra.
El dolor ha encontrado un compañero, la ira. Ambos juegan con su mente y él imagina que tendría la misma sensación de vértigo si cayera por un precipicio sin ningún material para salvarse.
Jasper puede ver sus acciones pasadas como un río de imágenes en un mar parpadeante.
El sentimiento es lo más parecido al infierno.
Él no sabe cómo alejarse del oscuro pensamiento que surge con la partida de Peter.
Cómo lidiar con el hecho de que la mujer que lo convirtió en un monstruo, lo hizo conociendo cuánto daño le haría, cuán devastado y solo se sentiría por siempre.
¡No!.
Él no puede explicar lo que los recuerdos le causan a su corazón.
Hay cosas que puede haber almacenado, guardado en su memoria para ser analizadas después. Tal vez allí se encuentren todos los recuerdos que se supone debe superar, y no ha logrado.
El odio que irradia su propia imagen reflejada en el espejo, lleno de cicatrices: las marcas- trofeos de sus victorias. Eso se añade a la larga pila que debe superar, conjunto con el recuerdo intenso de María.
Somos lo que hemos vivido. Y él ha vivido demasiado en estos años.
Tantos recuerdos intensos, vibrantes y apasionados; de ser temido, de ser odiado, de ser admirado, de ser una mentira.
Siendo el epítome del triunfo.
Siendo algo que nunca fue, algo que nunca quiso ser.
Él no puede dejar de desempeñar un papel.
Aunque a veces quisiera. ¡Oh! Cómo quería gritar la verdad y que todos lo vieran.
Vea al niño destrozado, oscuro, frío, protector y violento en el que lo ha convertido la sociedad.
El fantasma que habita en sus ojos, que solo se marcha cuando él tiene la oportunidad de correr, cuando por fin se siente libre, en paz.
Somos lo que superamos, pero él no sabe cómo, porque ser Mayor es algo que Jasper Whitlock no ha superado, y tal vez nunca lo supere.
El dolor lo abraza y se siente destrozado hasta que siente una nueva sensación, el parpadeo de una chispa eléctrica en su piel, calentándolo. Es el resplandor del sol, del atardecer acariciando su piel, la sutileza del viento tocando su piel.
¿Está él alucinando?
Los pasos resuenan, acompañados por el sonido más melodioso que ha oído en su vida: la melodía de un ángel. Su pecho se contrae abruptamente ante el sonido, su corazón muerto late con fuerza contra su pecho.
Rápidamente cierra los ojos e imita un movimiento aprendido de sus compañeros -respira hondo, cosa que sabe que no necesita para intentar calmar la presión que ha afectado drásticamente su cuerpo.
"¡Hola!" La voz es suave, gentil, trayendo consigo un bálsamo para su pecho. "¿Estás bien?"
Abre los ojos para ver una linda joven con expresión angustiada frente a él.
Su conciencia le dice que se aleje de ella, pero sus impulsos más primarios le ruegan que continúe.
Sus ojos verdes lo miran con una emoción que él no es capaz de descifrar, pero hacen que su boca se seque y sus palabras se adhieran a sus labios.
"¿Estás bien?" ella pregunta de nuevo. Esta vez, sus dedos pálidos tocan su piel, creando un hermoso contraste que hace que su piel hormiguee ante el contacto.
Él traga y asiente.
Ella también asiente, sin dejar de mirarlo, y luego sonríe. "Te he estado esperando durante mucho tiempo"
Y con eso ella se va junto con su dolor.
Minutos después, Jasper comprende que la emoción en su pecho fue producida por el sonido de la risa de la joven.
¡Qué extraño!
Pasan siete días, doce horas y cuatro minutos cuando vuelve a suceder.
Una sensación cálida comienza bajo sus pies y se extiende a cada célula de su cuerpo cuando la escucha reír.
Es una melodía mucho más suave, pero de alguna manera más natural.
Él abre la boca, pero no sale ningún sonido.
Su corazón siente que va a explotar cuando la ve sentada en la silla del comedor principal, como si perteneciera allí.
Como si ella fuera la dueña absoluta del lugar.
"Hola, Jasper."
Él no sabe qué decir.
Su mente se ha vuelto loca y ahora es capaz de crear a esta hermosa joven, con su cabello sedoso y sus bonitos ojos verdes.
"¡Te ves guapo!" Ella sonríe cálidamente, como un fino mechón de su cabello claro cae sobre su frente, que se arruga un segundo después. "¡Necesitas encontrarme rápido!".
¿Encontrarte dónde? Él quiere preguntar pero ella ya se ha ido cuando la primera sílaba corre por sus labios.
Más tarde, su mente resuena con el sonido de su voz angelical arraigando en cada uno de sus pensamientos.
Es desconcertante, a decir verdad.
El tiempo pasa lentamente.
Los días de Jasper están llenos de aprendizaje, lectura, juegos de ajedrez y videojuegos con Emmett, a quien considera particularmente un oponente digno. Mientras que sus noches se basan en la búsqueda lógica de una explicación a su experiencia pasada.
Rechaza la mayoría de las teorías por su falta de validez.
En secreto, descubre que desea volver a oír su risa. Por razones enteramente egoístas.
La tercera vez que sucede está inmerso en una pelea a muerte con Emmett en un juego de Mortal Kombat, y por la mirada que le está dando su hermano, no aprecia que Jasper le patee el trasero repetidamente.
Jasper casi se ríe cuando lo siente de nuevo, pequeñas chispas eléctricas saliendo de sus dedos y extendiéndose hasta su pecho de una manera tan desconcertante y cálida que lo hace sentir vivo.
La boca de Emmett se abre para lanzar otro colorido insulto, pero su atención es captada por la joven, la hermosa y pequeña joven.
La joven que viste un vestido de flores y se mueve con pasos ágiles en su salón mientras pinta.
Emmett no la ve, eso está claro. Pero Jasper incluso puede oler el aroma a lavanda que sale de ella. Se siente mareado en su presencia.
Sus movimientos son estéticamente agradables mientras sus manos pintan un lienzo escarlata.
Él no puede evitar maravillarse ante la facilidad con la que sus manos evocan formas abstractas simples; la manera en cómo ella crea patrones con sus delicadas manos. Y, lo más desconcertante para él, es que la risa de la joven se apodera de cada sonido del lugar.
Su corazón muerto responde al sonido, apretándose como de costumbre. Ese mismo sentimiento aumenta cuando ella lo ve y sonríe.
Él se siente mareado, pero a medida que las órdenes escapan de los labios de Emmett, la sensación se vuelve soportable. Jasper cierra los ojos y respira.
Sólo cuando ella deja de reír la sensación desaparece. Y él es capaz de abrir los ojos.
"Sí, uno, dos, tres, tierra llamando a Jasper, ¡te necesitamos!" exclama su hermano, riendo.
Sus labios se unen en una delgada línea mientras Jasper sacude la cabeza consternado.
Debería considerar una teoría sólida para explicar lo que le está pasando a su cuerpo.
A estas alturas ya es preocupante.
Los sueños vivos o visiones (ahora él los llama así), aún no lo sabe, no son lo único que aparece en las siguientes semanas. Hay una sensación, un sentimiento que despierta dentro de él. Y Jasper, por primera vez en su vida, no sabe realmente qué hacer con eso.
Simplemente se deja llevar por esa sensación atrapante que recorre su cuerpo y nubla su mente.
Primero aparece la niebla, luego el movimiento que le hace girar en miles de direcciones diferentes hasta detenerse. No conoce el lugar, pero está seguro de que pertenece a una habitación sacada de una de las famosas revistas de Esme.
La joven está ahí. Es lo primero él que nota.
Su cuerpo está tumbado boca abajo en el acogedor sofá de colores neutros. Su cabeza descansa sobre su cárdigan rojo; finos mechones cubren su rostro angelical. Su respiración es ligera, mientras su mano ha caído a un lado.
"Es de mala educación mirar fijamente a una persona mientras duerme", ella dice con una sonrisa adormilada. Sus ojos todavía están cerrados y Jasper salta.
"Yo... él empieza." No quería, yo..."
Su respuesta llega en forma de una risita. "Me gusta la forma en que te pones nervioso. Es adorable, casi como si tus programas fueran a sufrir un cortocircuito".
El corazón de Jasper salta.
Su boca se seca.
Y su mente corre.
La joven abre los ojos y se levanta de un salto, acercándose a él.
"No estás haciendo un cortocircuito, ¿verdad?" ella pregunta tentativamente, colocando su mano derecha directamente sobre su pecho, a la altura de su corazón muerto.
Su corazón retumba al sentir el calor proveniente de su cálida mano. Un cosquilleo se forma en su estómago y se extiende por todo su cuerpo, como una corriente eléctrica a punto de acabar con todo lo que está a su alcance.
Quizás él debería considerar el hecho de que cuerpo no funciona correctamente.
Quizás ella no esté lejos de la verdad.
La forma en que actúa su propio cuerpo ante cada sonido que proviene de ella, sigue siendo desconcertante, pero es música para la mente del vampiro.
"Jasper", ella lo llama y la preocupación se muestra en sus rasgos.
Él traga. Sus ojos verdes brillan cuando lo miran. Lo saludan con un idioma que él no entiende.
Su corazón late rápido. Él frunce los labios, queriendo evitar la sensación.
Luego, ella hace lo impensable, acerca sus pálidos dedos a su rostro, acariciando su mejilla con una ternura que él nunca había sentido; logrando que su mundo se mueva de un lugar a otro.
Lo golpea una de las sensaciones más fuertes que haya sentido en su existencia. Su corazón late a un ritmo desconcertantemente alto, sus manos sudan y su estómago se retuerce. Está seguro de que sus pupilas se dilatan ante su hermosa sonrisa, pero es un hecho que se borra al instante.
Cuando la realidad lo golpea: ella es humana y proyecta sus emociones en él. Eso explica su propio corazón acelerado, sus palmas sudorosas y los sentimientos confusos en su mente.
Jasper da un paso atrás, dejando atrás a una joven incrédula y desconcertada.
Con eso ella se va, pero su corazón sigue galopando y moviéndose después de eso.
Su visión no vuelve a aparecer y por primera vez en su vida él no se concentra en recuperarla. No necesita sueños con jóvenes hermosas ni personas que perjudiquen su estado de ánimo.
Entonces él hace lo que mejor sabe hacer. Omite estos sueños o visiones vívidos, los guarda en algún lugar lejano de su mente, no piensa en ellos.
Hasta que pasa algo, tres días después.
El 10 de enero de 2006.
Ese día marca el comienzo de su historia.
Una historia que comienza en un punto final, en un punto oscuro.
Un punto que supone un cierre abrupto a la vida que él conocía.
Es una maldición.
Es una bendición.
Es el sentimiento más cálido que jamás haya sentido.
Son fuegos artificiales iluminando un cielo oscuro, una enorme ola rompiendo en la arena que se pega sólidamente a su pecho.
La luz que ilumina la fría oscuridad.
El abrazo de su madre, la sonrisa de su hermana pequeña y todos los recuerdos que lo hacen increíblemente feliz unidos en una sola sensación.
Le invita a ser feliz.
Sus ojos se abren con esperanza mientras sus pies le permiten dar unos pasos cortos. Es la sensación que él sabe, la que acompaña a la hermosa joven, pero multiplicada por mil. Chispas parpadean por todo su cuerpo y sus dedos hormiguean al rozar algo extraño, algo nuevo en su cuerpo… lo cual no debería ser posible. Líneas pálidas y blancas que fluyen suavemente como escritas por la mano de un calígrafo.
Una marca del alma.
Un nombre.
Un destino.
Alice.
El nombre se siente suave en sus labios. A él le gusta el sonido.
Suena a amor, libertad y felicidad en el mismo nombre.
Se siente completamente extraño para él y, al mismo tiempo, tan correcto.
Por primera vez en su vida, Jasper Hale siente algo que nunca antes había sentido: esperanza.
Continuará…
Espero que estén conmigo en esta nueva historia. Hay un viaje divertido que contar.
¿Qué te pareció este capítulo?
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No dudes en dejarme saber lo que piensas. Dudas, sugerencias, opiniones, todo vale.
Te invito a leer mis otras historias.
Besos y abrazos.
