Disclaimer: Red, White and Royal Blue le pertenece a Casey McQuiston. Yo solo tomé los personajes creados por ella y escribí una fanfiction sobre una situación en particular, el anuncio de su compromiso. Hago referencias a situaciones, frases, etc. tanto del libro como de la película. Película cuyos derechos cinematográficos pertenecen a Amazon Studios y fue dirigida por Matthew López. Esta historia es una obra de fanfiction y está destinada únicamente al entretenimiento. No estoy obteniendo ganancias con esta historia.

ANUNCIANDO EL COMPROMISO (ONE-SHOT)

Ha pasado más de un mes, falta una semana para San Valentín y todavía el compromiso es un secreto para el público en general. Sólo los más cercanos se han enterado porque ellos quisieron compartir la feliz noticia o porque fueron testigos privilegiados, dado que ni bien los dos se retiraron al jardín del famoso primer beso, estos se pegaron a los ventanales. Por suerte para la celebración resistieron hasta llegar a la antigua habitación del Primer Hijo.

Es de noche y después de un agotador día en el trabajo, Alex ingresa a la casa que comparte con Henry y hace notar su llegada.

- ¡Querido ya llegué! - Grita alegremente mientras se quita la mochila y el abrigo que lo protege del frío.

- ¡Babe, estoy en la cocina! - Contesta Henry en voz alta.

Cómo siempre sucede luego de no verse por varias horas, se deslumbran mutuamente. Alex entra en la amplia cocina y encuentra a Henry de espalda, está cocinando la cena. Para él siempre es tan erótico observar a su novio en esa parte de la casa, verlo concentrado en lo que está haciendo, adueñándose de ese espacio. Tiene ropa deportiva debajo del delantal, regalo que él le dio hace unos años para estar presente de cierta manera en esos momentos. Rápidamente lo abraza por detrás, lo envuelve, lo huele y lo besa varias veces en el cuello.

- Hola Amor de mi vida - Alex lo saluda seductoramente.

- Hola Prometido - Le susurra el Príncipe, quién se da la vuelta para que puedan besarse como corresponde, largo y profundo.

- Te amo - Es la respuesta inmediata que le nace a Alex siempre que escucha de la boca de su novio alguna mención a su compromiso.

- Yo más - Henry logra decir entre besos.

- Ese debate lo tendremos más tarde - Contesta de manera sugerente el Primer Hijo.

- ¿Qué tal estuvo tu día?

- En una palabra, entretenido - Responde Alex mientras se quita la corbata y se afloja los botones de su camisa permitiendo que se vea parte de su pecho - ¿Y el tuyo?

- Muchas reuniones y videollamadas pero estoy muy satisfecho. Hoy tuvimos avances con relación al nuevo hogar - Henry comenta feliz.

- Eso es increíble. Haces que me sienta muy orgulloso - Alex lo pronuncia mientras que con sus manos agarra el rostro delineado de Henry y lo vuelve a besar.

- Pensé que siempre lo estás - La indignación del rubio es palpable.

- Digamos que alguien me enseñó que este debe estar condicionado - Cuando Alex ve a Henry rodar sus enormes ojos azules, éste se empieza a reír - Jaja. ¡Broma!. Sabes que amo tu altruismo.

Es indiscutible la gran memoria que el joven abogado tiene para guardar información de las cosas que le gustan y obviamente que cierto británico es su tema favorito. Disfruta traer de regreso comentarios o situaciones que forman parte de todos estos años de relación.

- Ahora cuéntame que estás cocinando, que huele tan bien - El moreno pregunta mientras lo vuelve a abrazar por detrás.

- Una nueva receta que me pasó tu papá - Dice el rubio mientras revuelve el contenido de la olla.

- No puedo esperar para probarla.

- Todavía falta un rato - Comenta el Príncipe mientras mira su reloj para calcular el tiempo.

- Ok. Me voy a bañar. ¿Me acompañas? - Alex hace esa propuesta mientras lo agarra de una mano para llevárselo con él.

- Amor… sabes que si lo hago, no van a ser cinco minutos y la cena se va a arruinar.

- ¡Qué aguafiestas, Su Majestad! No me molestaría pedir - Alex lo intenta una vez más.

- Jaja. Es Su Alteza Real - Aunque han pasado los años, Alex cada tanto comete ese error a propósito y siempre es divertido para Henry corregirlo - Y le tengo mucha fe a esta comida. Así que bañate solito y más tarde te lo compenso.

- No me voy a olvidar - Alex lo dice con un puchero.

- Espero que no lo hagas - Henry le guiña un ojo antes de volver a la comida.

Veinte minutos después, los dos están cenando en el comedor. Si Henry hace la comida, Alex debe poner la mesa y entre los dos, luego lo levantan y lo lavan todo. Es una de las reglas de la casa, estas fueron creadas para compartir tiempos juntos mientras conviven y llevan adelante su hogar. Sus compromisos laborales, políticos, reales y familiares hacen que deban viajar bastante seguido y no siempre lo hacen juntos por eso es muy importante para ellos estos días "normales".

Dado que es viernes por la noche, están más relajados y han abierto la primera botella de vino para acompañar la comida.

- ¡Esto está riquísimo! - Alex ingiere cada bocado con gran placer.

- Muchas gracias - Henry acepta el halago con timidez.

- Cariño, estuve pensando en algo muy importante - Alex habla cambiando el tono de su voz, implicando que el tema es serio.

- No me asustes, ¿Qué pasó? - Henry detecta ese cambio en su novio.

- Es sobre nuestro compromiso.

- ¿Te arrepientes? - Por unos segundos le ganó la inseguridad a Henry

- No seas tonto. Nunca - Inmediatamente contesta Alex, dándose cuenta que quizás no fue la mejor oración para empezar la conversación - Estás unido a mi de por vida. Es sobre el anuncio. Sabemos que es un milagro que no se haya filtrado todavía, debemos informarlo y estamos a una semana de San Valentín.

- Estoy cansado de no poder usar mí anillo - Reconoce Henry y ambos se tocan sus cadenas, en donde están enganchados los mismos - ¿Y que tiene que ver San Valentín con todo esto?.

- Inventemos y anunciemos oficialmente que nos comprometimos en esa fecha. Por culpa de terceros salió a luz nuestra relación, nuestra intimidad y por una vez quiero que seamos egoístas y que quede para nosotros ese momento inolvidable.

- No es una mala idea - Secundó Henry.

Una vez finalizada la cena y limpiado todo, se trasladan al enorme y cómodo sofá para ver una película elegida por el Príncipe, ya que es su turno. Dos copas con vino están en la pequeña mesa cerca de este. Henry con el pijama completo y Alex solo con el pantalón. Una frazada los cubre a los dos.

Dado que la película es un clásico del cine y Alex no está muy entretenido con la misma es que decide continuar con el tema de la cena. Mueve todo su cuerpo para quedar sentado con las piernas cruzadas.

- Amor… ¿Cuáles son nuestros planes para San Valentín? - Alex con esta pregunta quiere retornar a la charla previa.

- Perdón… tu país, tu plan. Ese es el trato - Henry todavía no le presta mucha atención.

- Creo que eso deberíamos cambiarlo, ya que vives acá y casi todas las celebraciones son en EEUU. ¿Y un regalo?.

- Tiene su lógica, lo podemos aplicar a partir del próximo evento. ¿Acaso no tienes ningún plan para nosotros? - Henry pregunta interesado en la respuesta - Y en relación a tu regalo, no te preocupes por este.

- Vos tampoco por el tuyo. En cuanto a los eventos, tenemos muchas invitaciones. Mi hermana nos invitó a una fiesta que organiza con Nora y Percy pero creo que en esta ocasión debería ser algo solo para nosotros dos, por el "plan" - Alex hace comillas en el aire para recalcar el tema.

- Los tres se van a ofender pero luego lo entenderán.

- Acaso eso es un sí a mi propuesta - Alex lo dice con una amplia sonrisa de triunfo.

- Lo estuve pensando y creo que tienes razón - Henry lo dice lentamente ya que todavía lo sigue considerando.

Alex se acuesta nuevamente en el sofá pero en esta oportunidad coloca su cabeza sobre el regazo de Henry. Éste inmediatamente lleva su mano a la cabeza de Alex y comienza a masajearla.

- Que nuestra pedida sea solo para nosotros - Reflexiona Alex.

- Nuestra. Fue tan… natural, perfecta, mágica - Henry lo dice entre suspiros.

- Amor, estábamos predestinados. Lo nuestro es para siempre.

Imágenes de ese momento aparecen en sus cabezas. Ambos en el jardín, nieve por todos lados y miles de fuegos artificiales en el cielo. Los dos con un anillo para el otro. Las palabras más románticas para expresar su amor y su compromiso con lo que tienen. Promesas que van a cumplir. Planes que van a llevar a cabo. Sueños que van a ser realidad.

- Cuando me di cuenta de que estaba enamorado de Su Alteza Real, supe que no amaría a nadie más - Alex levanta un poco el pijama de Henry y le besa sus abdominales ya que están próximos a él.

- El "Si" más fácil, sincero y uno de los más importantes de mi vida - Henry le acaricia con devoción el rostro.

- Te vas a unir a mí "legalmente", lo tuyo es mío y lo mío es tuyo, en las buenas y en las malas y hasta que la muerte nos separe - Enumera Alex.

- Quiero unirme a vos de todas las formas que existan.

- Ah… y los votos maritales implican muchas cosas sexuales - Dice Alex con picardía.

- ¿En serio? - Pregunta Henry entre risas.

- Por supuesto, cuando llegue el momento te lo explicaré - Alex levanta un poco la parte delantera de su cuerpo para poder besarlo castamente.

- Ok… ok…- Acepta un príncipe enamorado que aprovecha el movimiento de Alex para levantar un poco sus piernas y a la vez abrazarlo para que éste se quede a esa altura y seguir besándolo.

Todo el vino ingerido está haciendo efectos en ellos, poniéndolos más juguetones y desinhibidos. Alex nuevamente cambia de posición quedando sentado muy cerca de su novio para hacerle un resumen de lo que pasará.

- El día de San Valentín iremos a cenar a un lujoso y extravagante restaurante. Reservaremos un área privada para nosotros dos. Comeremos y tendremos una gran velada y nos retiraremos. Al otro día, tanto la Casa Blanca como la Familia Real publicarán un comunicado oficial anunciando nuestro compromiso, paso previo a una gran boda.

- Todo lo que dices me parece absolutamente razonable.

- Cómo me gusta cuando estamos de acuerdo. Ahora jugaremos un juego.

- ¿Un juego? - Pregunta Henry ya que cree que escuchó mal.

- Si - Alex lo mira, sonríe y continúa con su explicación - El mismo consiste en lo siguiente, ya tenemos la versión falsa del compromiso, cena y proposición. Ahora… debemos inventar proposiciones delirantes, locas. Si al relato lo consideramos bueno, el otro debe sacarse una prenda de vestir.

- Alex casi no tenemos prendas, solo es otra forma para desnudarnos. Esa es tu única intención.

- Quizás sí, quizás no. No seas gallina y juega.

- Ok - Henry acepta nuevamente las locuras de su novio y comienza el juego - La situación es la siguiente, por San Valentín nos fuimos a pasar unos días en el rancho de tu familia. La noche del 14, me sorprendes con una cena para los dos en el patio. Todo está decorado de manera muy romántica, hay velas, flores y globos, hasta tenemos un mozo que nos atiende durante la comida.

- Hasta el momento todo es muy normal y posible - Alex no puede quedarse callado y lo interrumpe - Recuerda las reglas del juego, caso contrario no me quitarás nada.

- Un poco de paciencia, por favor - Responde Henry y continúa con su relato - Al momento del postre desapareces y vuelves montado en un caballo y con muchos mariachis que tocan una canción super romántica en español. Te bajas del caballo con tu traje de charro. El cual te queda increíble. Te acercas a mi y cuando termina la primera canción, te arrodillas y me haces la gran pregunta.

- Yo a caballo, perdón, pero ese es tu animal. Tomaré nota de lo del traje de charro. Igual para ser la primera versión, te la doy como favorable, una prenda menos. ¿Cuál eliges? - Alex opina como si fuera un jurado en este juego inventado.

- Dado que no tenes remera, vale en esta oportunidad tu cadena.

- Ok. Mi turno - Alex está muy emocionado por contar su idea - Nuestra celebración de San Valentín es en esa cafetería inglesa a la que te gusta ir. Estamos tomando el té de la tarde y de repente empiezas a recitar en voz alta y de memoria un poema con muchísimos versos y rimas que vos mismo escribiste siendo yo tu musa inspiradora. Detalle adicional, colocan en nuestra mesa un pequeño cupcake con el anillo.

- Mi parte escritora se siente un poco ofendida. Pero tienes un punto. Elige. - Henry mueve sus brazos y se señala por completo.

- La parte de arriba de tu pijama, corazón - Alex lo ayuda con los botones y aprovecha para tocarlo - Es tu turno de nuevo.

- Vamos a cenar a un restaurante muy exclusivo y de moda. Un área privada para nosotros y en el momento del brindis, te arrodillas y me pides casamiento.

- ¿Qué tiene eso de llamativo? - Alex lo interrumpe nuevamente.

- Que una vez que terminas de hacer la gran pregunta, te abres la camisa y tienes tatuado a la altura de tu corazón, mí rostro con la frase" Henry y Alex forever" - Henry se mueve y lo besa justo donde estaría el tatuaje.

- ¿Forever? - Es lo único que puede preguntar Alex.

- "4EVER" con el símbolo del infinito. Pantalón afuera - Henry elige la prenda, ya que es un triunfo absoluto y su novio obedece quitándoselo.

- Veo que te está gustando el juego - Alex recalca ese detalle con entusiasmo - Estamos cenando en un lugar que tiene un pequeño escenario con banda en vivo. Cenamos, disfrutamos de la música y hasta bailamos una canción. De repente te subes al escenario y junto con la banda, empiezas a cantar una canción de tu propia autoría solo inspirada en mí cuerpo escultural. Cuando terminas, haces tu propuesta. Gané - Finaliza su relato con una gran sonrisa porque sabe que lo hizo.

- Ahora mi parte musical es la ofendida. Una canción solo sobre tu cuerpo - Henry está asombrado por las ideas de su amor.

- Tu pantalón por favor. Llegamos a la ronda final, solo una prenda cada uno, esfuérzate - Destaca Alex y se tira sobre su novio a besarlo furiosamente.

- Alex si me sigues besando así, no me puedo concentrar - Henry lo aleja empujándolo cariñosamente.

- Toda táctica está permitida y quiero ganar.

- Serios, por favor. Tu proposición es con un flashmob en el cual participan Nora, June, Percy y muchos bailarines. Todas las canciones que van a bailar son inglesas, Spice Girls, Harry Styles, Sam Smith, Ed Sheeran - Henry sonríe sabiendo que es un nuevo triunfo.

- Amarías mis pasos prohibidos al estilo "Magic Mike" - Alex le reprocha.

- He ganado, adiós al boxer. Pero no te lo quites todavía, esperemos tu relato y veamos si terminamos empatando o soy el ganador - Henry lo molesta un poquito, conociendo lo competitivo que es Alex.

- No celebres todavía. Este es mi relato ganador - Alex lo dice generando expectativas - Me preparas una cena especial por San Valentín. Decoras nuestro comedor para la ocasión con muchísimas rosas amarillas y la comida te salió riquísima. Como postre, haciendo honor a los muchos programas de Bake Off que viste, preparas una torta super especial en donde escondes el anillo. Digamos que el anillo se cambia de lugar, uno de nosotros se lo traga, nada grave y terminamos esa noche en Urgencias.

- ¡Oh, por Dios!, eres malvado. No sé cómo lo hiciste pero acabas de ofender a mi parte culinaria - Henry se sorprende de su pareja - ¿Veredicto final? - Pregunta mientras lo abraza por el cuello.

- Un increíble empate. Somos muy buenos jugadores - Alex responde mientras da vuelta su rostro para que puedan besarse.

- ¡Qué suerte que nuestro compromiso no fue de ninguna de esas formas! Aunque en cualquiera de ellas mi respuesta siempre será sí - Henry le confiesa amorosamente.

- En mi caso es igual, si a todo con vos - Es la respuesta más honesta de Alex.

- ¿Nos sacamos la última prenda?.

- Por supuesto, ahora es donde comienza el verdadero juego. Relájate y disfruta - Alex lo pronuncia seductoramente.

- Cómo siempre - Henry lo besa - ¿No vamos a llegar a la habitación?.

- No, esa nunca fue mi idea, con esto es suficiente - Alex palmea el sofá - Quizás luego nos traslademos.

Alex se mueve rápido y se sienta a horcajadas de Henry, agarra su rostro y lo delinea con delicadeza. Su suave piel, sus perfiladas cejas, su perfecta nariz y su adictiva boca con ese surco del labio superior que lo vuelve loco. Los besa con amor y lo mira con una pasión que lo consume por completo y que sabe que en Henry es igual.

- Mi Prometido. Mío - Alex lo susurra para que al escucharlo, lo ayude a creérselo ya que a veces tiene miedo que todo sea un malvado sueño.

- Tuyo, Amor de mi vida - Henry le contesta devolviéndole los besos recibidos.

Henry disfruta de tener a Alex sobre él. Con sus enormes brazos rodea el escultural cuerpo de su novio y lo atrae lo más que puede al suyo. Todo su cuerpo entra en contacto con el de él, sintiendo todo en profundidad. La excitación es palpable y el deseo innegable. Alex le ataca el cuello con besos y mordidas ya que sabe que es su debilidad y éste ni bien tiene la oportunidad le besa el musculoso pecho a Alex. Adora cada parte del cuerpo de su pareja.

- Aquí estaría el tatuaje con mi rostro - Henry muerde y lame el lugar exacto - Mi perfecto y monárquico rostro.

- Ya quisieras, Babe - Le contesta inmediatamente Alex y ataca con devoción la boca de su Príncipe - No olvidemos que mi canción y mi poema fueron dichos por esta boca con esos carnosos labios que siempre me atraen a ellos.

Besos, caricias y gemidos invaden esa parte de la casa por muchas horas.

Besos tiernos, salvajes o románticos que se esparcen por todo el cuerpo, que les hacen olvidar respirar y que los seducen para anhelar más de ellos.

Caricias lentas, tiernas o desesperadas que pueden dejar o no marcas en la piel pero que si o si encienden cada fibra de sus cuerpos como si fueran afrodisíacas y que los transportan al cielo y al infierno a la vez.

Gemidos eróticos, ruidosos o profundos que reemplazan a las palabras, que ejemplifican el placer que se provocan y que deleitan sus almas sabiendo que la conexión es mutua.

Dos cuerpos griegos perfectamente sincronizados que parecen uno solo. Una coreografía natural nacida del amor y de la pasión. La cual no siempre es la misma pero los resultados sí, orgasmos, placer y satisfacción.

Pocos minutos después de las 9 am del 15 de febrero, todos los medios de comunicación del mundo anuncian la gran noticia: Su Alteza Real el Príncipe Henry y el Primer Hijo de Estados Unidos Alexander Gabriel Claremont Diaz se han comprometido en San Valentín.

Ambos aconsejados por sus asesores se han tomado los siguientes días libres. Todos están enloquecidos por la noticia, buscando la primera imagen post-compromiso, cualquier dato exclusivo vale una fortuna.

Ellos se encuentran desayunando con sus celulares apagados. Sus seres queridos más cercanos ya los han felicitado hace más de un mes. Por lo tanto, el resto del mundo puede esperar. Un gran desayuno en la cama es la recompensa por lo que van a vivir en los próximos días. Mientras comen, se comparten bocados y disfrutan de estos días a solas.

Ni bien terminan de desayunar, Alex deja las bandejas en una mesita, agarra su notebook y apoya todo su cuerpo en Henry, él cual lo abraza cariñosamente y se acomoda para poder observar también. Googlean la noticia para divertirse un poco con el anuncio que sacudió el mundo.

- Ok… veamos - Alex teclea rápidamente - La mayoría ama nuestra historia de amor, un cuento de hadas moderno pero también están los otros.

- ¿Qué escribieron ahora? - La molestia es evidente en la voz de Henry.

- Todo es un plan conspirativo para llegar al poder - Alex cambia su voz ante las tonterías que lee.

- ¿De tu país o del mío?.

- Hay de los dos lados. Por supuesto, el plan de una gran nación es conquistar a otra a través de un romance homosexual. ¡Creativos y modernos! - Se burla el americano.

- Otros dicen que todo esto es falso - El británico señala algo en la notebook.

- Claro. La escandalosa salida del clóset fue una broma, ¿no? - Argumenta Alex.

- Mira este, dice que fue una medida desesperada mía porque estabas a punto de dejarme por una mujer.

- ¿Por quién? ¿Por Nora? - Pregunta Alex, rodando sus ojos.

- Este otro dice que por Percy ¿Hay algo que debo saber? - Henry lo pica en un costado.

- Debe ser esa periodista que está obsesionada con tu mejor amigo y sabes que para mi tu eres el único.

- Lo sé. ¡Oh, por Dios! Según este influencer estamos separados hace meses y actualmente nos odiamos - El Príncipe se ríe ante lo que lee.

- ¡Te odio! - El Primer Hijo lo besa - ¡Te odio! - Lo besa con mayor intensidad.

- Como somos hombres no pueden decir que nos casamos porque uno de nosotros está embarazado - Ambos se ríen por un rato.

- Este es buenísimo, dice que nos queremos casar porque todavía no intimamos y ya nos urge hacerlo - Alex comenta, azorado todavía por lo que la gente puede inventar.

- Acaso esta persona no leyó los famosos emails. Si googlean nuestros nombres todavía aparecen entre las primeras publicaciones - Henry hace una pequeña pausa para ponerse serio - No me importa todo lo que puedan decir o escribir. No nos conocen. Puedo con todo esto porque te tengo a mi lado.

- Sabes, lo mejor de todo esto es que nunca sabrán lo increíble que fue nuestra pedida a comienzos de este año - Alex cierra la notebook y la aleja. Nada del exterior los puede afectar.

- Eso me hace realmente muy feliz.

Luego de una pequeña pausa para besarse y acariciarse como corresponde, continúan con la conversación.

- Ya sabemos cuál va a ser el tema principal de nuestras próximas entrevistas. A nadie le va a importar lo que queramos transmitir o representar - Alex comienza a pensar en los eventos de los próximos meses vinculados con su madre y la política.

- Me lo imagino. ¿Qué dirás cuando pregunten por lo nuestro?. Recuerdo a un joven Alex que me odiaba, diciendo que era un experto para tratar con los medios y que podía hacerles creer que éramos amigos - Henry se lo recuerda con nostalgia.

- Si le dijeran a ese Alex que este sería su increíble presente a tu lado, amándonos de la manera en que lo hacemos, pensaría que están locos - Alex reflexiona mientras agarra las manos de Henry y las mueve para que éste lo abrace con mayor fuerza - Pero para que lo sepas, ya tengo el resumen perfecto de lo nuestro.

- Cuéntame - La curiosidad le ganó a Henry.

- Presta mucha atención. Primer Hijo guapísimo y Príncipe se odian. Primer Hijo guapísimo y Príncipe se hacen amigos. Príncipe besa a Primer Hijo guapísimo. Primer Hijo guapísimo y Príncipe se enamoran. Primer Hijo guapísimo y Príncipe se van a casar.

- ¡Qué buen resumen, Primer Hijo guapísimo! - Henry le hace cosquillas ante su comentario.

- ¡Basta!. Vos sos el que tiene el don de la escritura. Algo más acotado, un enemies to lovers con alto contenido erótico.

- ¿Otra vez estuviste leyendo cosas fuera de tu rama del Derecho? - Henry lo acusa sabiendo que tiene razón.

- Últimamente volví a leer unas fanfictions con nosotros de protagonista. Hay una que debo reenviartela. Me dio muchas ideas salvajes - Alex le da una de sus clásicas respuestas que siempre termina haciendo a su pareja ruborizarse.

- ¿Sabes que ahora tenemos que organizar una boda?.

- Ya estoy pensando en eso - La respuesta de Alex es super relajada.

- ¿Me debo de preocupar? - Henry le pregunta sabiendo que su novio no haría nada que los perjudique.

- Por supuesto que no. La opción que más me gusta en este momento es… escaparnos y casarnos en Las Vegas - Alex quiere molestarlo un poquito.

- ¿Y que nos case un Elvis?.

- Por supuesto.

- No se quien nos mata primero, tu familia, la mía o … - No es necesario que Henry termine esa oración para saber como termina.

- Zahra - Dijeron los dos al unísono.

- Ella, seguro - El americano lo confirma ya que es quien más la conoce.

- Apuntemos a una boda un poco más formal y tradicional - Henry sugiere mientras lo mira con unos ojos brillosos y suplicantes.

- ¿Qué es lo mejor de planificar una boda? - Alex pregunta.

- ¿Qué? Si solo el anuncio del compromiso generó todo esto no me quiero imaginar su planificación.

- Que también debemos organizar una luna de miel.

- ¡Qué interesante! Viajaremos a una playa paradisíaca donde no nos reconozcan y puedas usar esos diminutos trajes de baño o nada.

- Me encanta que ya hagas sugerencias. Nos esperan unos meses muy complicados y estresantes pero todo es con el fin de organizar la boda de nuestros sueños. - Alex quiere tranquilizar a su novio.

- A mi con que estés vos a mi lado, ya no me importa nada más.

- A mi igual. No dejaremos que nos manipulen o nos molesten, es nuestra boda.

- Lucharemos y ganaremos - Afirma Henry.

- Siempre. Ahora dejemos de pensar en todo eso y practiquemos la noche de bodas - Alex ni bien termina de decir eso, se tira sobre Henry, les gana la pasión y no salen de esa cama en mucho tiempo.

FIN