CASADOS
CAPITULO 2
ERECCION MATUTINA
Había pasado un mes desde la boda, un mes de compartir cama, un mes frustrante en el que Ranma no había intentado nada, un mes en el que Akane le quemaba la piel de sentirlo tan cerca, intentaban no rosarse, ni siquiera se daban un beso de buenas noches. Encontraron una peculiar manera de dormir: Por las noches Ranma se hacía el dormido mientras Akane usaba el baño, se acostaban en los extremos más alejados de la cama, pero despertaban mas pegados que dos imanes tamaño industrial. El primer día que Akane despertó junto a su baka, este se encontraba atrás de ella y le rodeaba con un brazo su cintura, realmente no le molestó despertar así, la hacía sentir segura y hasta querida, pero lo que sí le molestó fue la gran erección que sentía en su trasero, le molestaba porque la hacía sentir frustrada de que él no intentara nada con ella y pensaba que estaba soñando con otra. Pero no hacía ni el más mínimo intento por quitársele de encima, pues si así era la única forma de acercarse a su esposo, de momento la única forma que aceptaría.
Por otra lado Ranma no era consiente de esas erecciones hasta que despertaba abrazado como koala a su marimacho, se ponía muy nervioso y no sabía cómo despegarse de ella sin despertarla. Por suerte, pensaba él, hasta la fecha había despertado antes que ella todos los días, lo suficientemente antes como para hacerse a un lado y observar como duerme hasta que se despertaba lentamente como una princesa de cuentos de hadas, después de todo, desde que se casaron verla despertar se convirtió en su pasatiempo favorito.
Dentro de una semana empezarían las clases en la Universidad de Nerima y ha sabiendas que tendrían que levantarse temprano y correr todos los días ninguno quería levantarse de la cama, es más ni siquiera se había despegado del abrazo con el que despertaban y que pensaban que el otro no tenía conciencia, Ranma no sabía cómo dar el primer paso para empezar a acercarse a Akane, le era muy difícil expresar sus sentimientos, y tenía un miedo latente a que esta le rechazara por lo tanto la rutina no iba a cambiar por parte de el. Había decidido quedarse un poquito más para sentir el calor y el olor a flores que la piel de su esposa desprendía, después de todo calculaba que aún le quedaba como cinco minutos más antes que empiece a revolverse en la cama para despertar.
Akane ya tenía buen rato despierta haciéndose la dormida, se preguntaba porque que el día de hoy Ranma no había saltado al otro extremo de la cama como lo hacía todos los días al despertar ya había notado que se encontraba despierto, muy despierto.
"Será que le gusta estar así conmigo" pensaba la pequeña Akane
"Me gustaría saber en quien piensa cuando se encuentra en ese estado"
"Me gustaría que hiciera algo…. Mmmm…. Es tan frustrante desearlo tanto, dormir con él todos los días y encima despertar de esta manera sin que intente nada… pffff…Ranma no baka!"
"Qué pasaría si juego con él un ratito… lo más probable es que salga corriendo asustado…je"
Y Akane, queriendo darle una pequeña lección a Ranma y aun haciéndose la dormida restregó su trasero contra su erección.
-uhmmmmmm….- Ranma no pudo evitar soltar un gemido de placer y tensar la mano que tenía en su cadera al sentir el movimiento de su supuestamente inconsciente marimacho.
Para Akane escuchar por primera vez su gemido resultó algo tan excitante que no quería parar, aun haciéndose la dormida se revolvió en su abrazó y volvió a refregarse contra él. Y volvió a sentir como su baka gemía nuevamente de manera sensual y esta vez la apretaba un poco más contra sí, pegando un poco más su erección contra ella y restregándose de manera nada sutil.
Era tarde… muy tarde…Ranma ya había quedado en la inconciencia del pequeño placer que su marimacho le provocaba, no pudo evitarlo y se refregó contra ella una vez más, esa fue una mala idea porque después de una vez ya no podía parar, quería volver a sentirla así que lo volvió a hacer, pero esta vez no pudo evitar que el gemido que se le soltará de la boca valla acompañado de un –ahhh… Akaaannee- tampoco se esperaba que al mismo tiempo escuchara un –ahhh… Raaanmmaaa- a modo de suspiro.
Akane al sentir como Ranma se había vuelto a refregar contra ella, no pudo evitarlo y se le escapo un suspiro acompañado de su nombre.
Ambos se tensaron de inmediato y se quedaron paralizados por lo que acababan de escuchar y de decir. De un momento inesperado y como era su costumbre Ranma salto al otro extremo de la cama, al mismo tiempo que Akane dio la vuelta para afrontarlo, en realidad Akane quería saber si había escuchado bien y había sido su nombre el que Ranma gimiera, ¿significaba eso que él pensaba en ella de la misma manera que ella pensaba en él?... quería preguntárselo, pero no sabía cómo.
Ranma empezó a negar con las manos y a su usual
-A…A….Ak…Akane…. no es lo que parece... yoo…-
-Pe…Pero…yo escuche…pe…¡PERVERTIDO!
Y de un mazazo lo mandó a volar al otro lado de la ciudad, le ganaron los nervios y como siempre odiaba que él negara lo ocurrido.
