Cuanto más sufras, más ganas, mientras mas infeliz seas mas feliz serás ¿Quétengo que perder para finalmente alcanzar la felicidad?
~TioCristian~
Hoy era un gran día en la aldea de konoha, la gente se despertaba temprano para abrir sus locales o en otros casos ir a comprar a los locales para hacer la comida del día a día, ignorando y ocultando el sufrimiento que se vivía a diario dentro de la aldea.
En un cuarto se estaba levantando un joven pelinegro y una peli-naranja levantándose cada uno de su cama.
-Buenos días Menma- Saludo alegremente mito con una enorme sonrisa la pelos de zanahoria-.
-5 minuto mito- respondió el peli negro soñando algo irritado por ser despertado tan temprano.
-Bien, le diré a mamá que no quieres levantarte para ir a la academia-. Respondió con una ligera sonrisa esbozada en su rostro.
En cuanto el peli negro escucho esto ya se encontraba levantándose rápidamente con rumbo al baño con una ropa de cambio.
Mito miro a su hermano algo extrañada por el comportamiento, ella muchas veces le dijo lo mismo y no había funcionado, sin más fue al otro baño a arreglarse para desayunar.
Mientras ellos se arreglaban para desayunar kushina estaba preparando el desayuno para sus hijos, su esposo (Minato) había desayunado antes de ir a la torre hokage a firmar papeles y asistir a las reuniones que hacían los concejales civiles cada mes. Una vez todos en casa terminaron de desayunar se retiraron a hacer sus tareas diarias, Menma y Mito se fueron a la academia ninja, y kushina se se fue a al mercado a comprar las cosas que aparentemente le faltaban en el refrigerador y despensa. Tomando algo de dinero de su billetera, salió de la casa y fue camino al mercado.
Mientras caminaba tranquilamente por el mercado ella noto que todos parecían algo más alegres de lo normal, no le tomo mucha importancia a esto y siguió caminando, ya una vez llego al negocio se dispuso a comprar todo lo que faltaba, pero se detuvo al escuchar que mencionaban algo que llamo su atención, se acercó a un puesto para poder oír mejor.
-Ayer le dimos su merecido al demonio- Dijo un aldeano que conversaba con un shinobi.
-Si, tienes la razón se lo merece por todo que perdimos por culpa suya hace años-. Comento aquel shinobi con una ligera sonrisa acompañada de una risa feliz.
Kushina se regresó al local donde estaba comprando lo que faltaba en su despensa y pago lo que compro y regreso a su hogar con una cara que denotaba una gran indiferencia y aburrimiento, para ella escuchar esto ya no era nada nuevo para ella, sabia que hablaban los aldeanos, ella podía defender a su hijo pero eligió no hacer nada al respecto, aun sabiendo que su hijo la despreciaría durante toda su vida por su indiferencia.
Horas después, Complejo Senju.
Tsunade se levantó con cuidado de la cama donde se encontraba previamente durmiendo al lado de naruto, dejo un clon al cuidado del rubio para poder hacer el desayuno de los 2, caminando al comedor se puso a pensar de manera profunda en la situación en la que se estaba metiendo, sabia el cómo iban a actuar los aldeanos en su contra con tal de ver mal al pequeño rubio, pero ella pensó para si misma que si alguien lo dañaba, lo pagaría con su vida. Dejando de lado se puso a hacer el desayuno para el pequeño, en el complejo senju cada habitante se preparaba su propio desayuno, no tenían sirvientes como la mayoría de clanes que habitan en konoha, una vez teniendo listo el desayuno para los 2, lo llevo a la habitación y se llevo una sorpresa al ver a naruto muy mal escondido detrás de una cortina, dejo la comida en una mesa para poder hablar con el niño peli-rubio.
-Niño, se que estas escondido detrás de la cortina. – Dijo Tsunade con una sonrisa en la cara y quitando la cortina que la separaba a ella y naruto.
Naruto al ver a aquella mujer que lo sano, se asustó y corrió a la puerta más cercana para tratar de escapar, tenia miedo, un miedo que lo salvo en más de una ocasión.
-Naruto, no te hare daño, lo prometo, no tengo ningún arma para dañarte, mira. – Dijo tsunade palpando su cintura para demostrar que no tenía armas, se quitó el abrigo color verde claro que tenia quedando solo en una polera, pantalón ambu de color azul marino, y un par de Sandalias de madera.
· ¿Vez?, no tengo nada escondido para dañarte, y no pienses que te golpeare, prometo no hacerlo, es mas te tengo el desayuno listo, te prepare un sándwich con huevo revuelto, tocino, queso y lechuga, también tienes Leche para beber. – Dijo Tsunade con una sonrisa sincera en la cara mientras ponía el desayuno en la mesa que había dentro del cuarto.
· ¿De verdad no va a dañarme? -Hablo un naruto estando en alerta y aun con lagrimas en los ojos, los aldeanos en varias ocasiones, lo engañaron de la misma forma dejando cicatrices tanto Físicas como Psicológicas, el no confiaba demasiado en las personas con las que hablaba, siempre estaba alerta y principalmente asustado.
Tsunade se le hiso un nudo en la garganta al ver la forma en la que naruto se comportaba, tenía una gran ira, pero no la demostró, no quería asustarlo mas de lo que él se encontraba ahora.
-Si, prometo no dañarte, mira te prepare algo para que desayunes. – Exclamo la rubia para señalar una bandeja que tenía el desayuno que ella había preparado anteriormente.
-N.. no ¿no está envenenado? -pregunto tartamudeando y algo inseguro, se quería acercar y comer, paso casi una semana sin comer o beber. ~ ¿Quépierdo, si la comida tiene veneno?, al menos podre comer algo hoy, quizás pueda huir más tarde~. Podría intentaría escapar más tarde quería comer por que tenía demasiada hambre.
~¿Quétanto sufrió como para pensar que envenenarían su comida? ~. Pensó muy molesta por la desconfianza que presentaba, ella haría que los que se atrevieron a dañar a naruto pagaran el precio total por los crímenes y pecados que cometieron, de ser necesario ella intervendría directamente.
El rubio camino de forma precavida en dirección de la mesa en la que estaba la comida, no confiaba para nada en ella, parecía ser una mujer muy amable demasiado, tampoco estaba seguro donde estaba, pensaba que estaba en un hospital por el tamaño de la habitación y las cosas que se encontraban dentro de esta misma, tomo el sándwich con huevo revuelto, tocino lechuga y un vaso de leche.
Pasaron unos minutos en los que naruto miro el desayuno y se pregunto ~ ¿Esto es lo que se desayuna todos los días? ~ lo que no se dio cuenta fue lo susurro lo bastante fuerte como para que tsunade escuchara lo dicho.
-Bien, ¿Quieres que me retire para que comas tranquilos? – Pregunto, realmente no quería incomodarlo o irritarlo de alguna manera, ella realmente se estaba preocupando por el pequeño niño, más tarde se encargaría de hablar de forma más personal con hiruzen, no permitiría que esto sucediera nuevamente.
-Si quiere puede quedarse, pero por favor no me haga daño. – Dijo un naruto asustado por sufrir lo mismo nuevamente, aun era un pequeño niño aterrado por lo cruel era la aldea con él.
Naruto comió feliz mente el desayuno, en meces no comía tan bien, termino de comer y por accidente se le cayo el baso y inevitablemente se quebró, espero que lo castigaran o golpearan por eso, espero, pero nada paso, tsunade vio esta reacción y rápidamente le dijo.
-No te asustes, esto solo fue un accidente. –Ella junto los pedazos con una escoba y pala para después echarla a un basurero.
-¿Vez? No es nada, si quieres puedes descansar tranquilo aquí si quieres-Dijo de forma totalmente amable y con una cálida sonrisa que transmitía una seguridad enorme.
El oji azul decidido volver a acostarse, decidió confiar en ella, después de todo su comida estaba en buen estado y sin nada que pueda dañarle.
La mujer salió de la habitación y la cerro con el seguro, su semblante paso de uno alegre al de uno molesto, camino fuera del complejo y salió furiosa en dirección a un edificio de color rojo y con las tejas de color naranja.
Una vez llego a la torre hokage, se abrió paso asta el piso mas alto de aquel edificio, mas especifico donde estaba el actual líder de la aldea, minato sintió que algo malo llegaría a pasar si no escapaba. La puerta salió disparada y minato por poco logro esquivar.
-Tsunade, ¿Pero que diablos te pasa?- Pregunto bastante molesto.
-¡¡Esta mierda se va a acabar hoy mismo!!.-Grito una muy enfurecida tsunade que entro molesta al cuarto.
-¿Qué Diablos te sucede? Por que entraste así a mi oficina- Vocifero el cuarto hokage, si estaba bastante sorprendido pero mas que nada ahora se encontraba furioso por la manera en la que fue interrumpido cumpliendo su labor.
-¿Quieres saber que mierda me pasa verdad?. Bien eres una mierda como padre, no eres capas de cuidar de uno de tus hijos, y como hokage eres el peor que nos a tocado-Tsunade no se daba cuenta pero lentamente se comenzó a resquebrajar el suelo por el chakra que emano violentamente de ella.
-¿y? el so..solo nos daba vergüenza no fue capaz de hacer tareas tan simples como mantener limpia la casa y siempre llegaba herido a casa por que el muy estúpido se lastimaba con todo, además el tiene 11 y consideramos que era una edad más que adecuada para que el se cuidara por su cuenta- Dijo un minato que poco a poco se asustaba más por la presencia y la cantidad de chakra que emanaba tsunade.
La medico ninja ya cansada de escuchar tal cantidad de estupideces agarra a minato por el cuello y lo azota contra la pared una y otra y otra vez, trato de sacar un kunai de su bolsillo y tsunade rápidamente lo toma y quiebra con su mano libre.
-Te hare sentir una mínima parte de lo que sintió naruto. – sin perder tiempo tsunade arrojo a minato con dirección al monumento hokage y este logra lanzar un kunai y en un destello aparece encima del monumento.
-Por poco y casi me mata ahí – dijo un agitado minato, no pensó que ella llegaría a hacer algo así, no esperaba esto de ningún miembro de la aldea y en especial de uno de los mejores médicos en su aldea.
Mientas minato intento ver donde se encontraba tsunade este fue recibido con un gancho en el mentón y sin darle tiempo a responder lo tomo de la cabeza en el aire y la estrello en el piso para acto seguido se acercó y le susurro algo al oído que hizo temblar por completo al rayo amarillo.
Tsunade se fue del lugar antes de que llegaran mas personas no quería tener que lidiar con mas problemas de los que ya había generado golpeando al idiota peli amarillo.
~~Minutos después~~
Tsunade estaba extremadamente molesta con la escena que tenia enfrente de ella.
-Mocoso quien fue el que te dio permiso de estar aquí-Pregunto de forma molesta el anciano que regañaba a naruto.
-Fu-pero fue interrumpido incluso antes de terminar, el anciano parecía no darse cuenta de quien lo estaba mirando aparte de naruto.
-Cállate mocoso no me importa quien demonios sea quien te ah dejado entrar, tu solo eres una decepción para tus padres, de seguro entraste aquí para robarnos- Levanto la mano para golpear a naruto pero antes de que siquiera bajara la mano Tsunade tomo su mano y la presiono al punto de que se podía oír como se astillaban los huesos por la presión ejerció en la mano del anciano.
-¿Por qué diablos le ibas a levantar la mano a naruto?-Exigió saber, no permitiría que dañaran a su hijo, ¿hijo? Se pregunto mentalmente, antes lo había tratado como un hijo y ni ella sabia el porque lo trataba como hijo, sacudió su cabeza y fijo nuevamente en quien tenia enfrente de ella.
-¡¡Yo solo reprendía al demonio por entrar sin permiso al resinto del clan¡¡- grito adolorido.
Naruto agacho su cabeza mientras empezaba a sollozar, siempre lo insultaban y el que lo trataran de demonio le duele mucho, se encerró en la habitación en la que estaba antes para poder llorar tranquilo. La mujer aun mas furiosa que antes mando a llamar un ambu y le entrego al hombre para llevarlo a prisión por agresión a un menor de edad.
Se dirigió lentamente a la habitación para ver como estaba el pequeño, el estaba llorando, abrió la puerta y se encontró algo que la entristeció aún más, estaba en la cama abrazando sus brazos llorando y temblando a la vez.
-Pequeño ¿puedes venir un momento? -Pregunto en voz baja Tsunade.
-Por favor, quiero que esto pare, quiero vivir en un lugar donde me quieran, donde pueda tener cariño y comer todo los días comida que no huela raro, quiero que me amen mis padres y hermanos-dijo aun sin dejar de estar en la posición en la que estaba previamente, sus pensamientos eran ahora de tristeza, no pensaba en huir, la señora lo ayudo, le dio una buena cantidad de comida, de hecho hace un buen tiempo no comía tan bien, además lo defendió del hombre arrugado.
Ella se acercó aun mas y trato de abrazarlo, el al principio puso bastante resistencia pero a medida que ella continuaba su abrazo dejo de tratar de zafarse de aquel cálido abrazo, sintió que lagrimas amenazaban con salir-Déjalo salir mi pequeño te hará bien hacerlo- su ropa empezó humedecerse por las lagrimas de aquel infante, lo cargo como si fuera un bebe, este miro a la mujer y solo la abrazo como si su vida dependiera de ello.
-De ahora en adelante no pasaras jamás un solo día de hambre, si nadie quiere darte amor yo estaré ahí, de ahora en adelante juro que no pasaras solo nuevamente- susurro con dulzura y cariño inmenso dirigido al niño, no tenia idea del porque sentía tanto amor maternal a aquel niño, quizás era porque ella no era capas de engendrar hijos.
Pasaron minutos y el se quedo dormido en el regazo de la sannin y medica experta, ella no quería dejarlo solo, eso implicaría de que otro anciano quisiera reprenderla o reprender a su nuevo hijo o al menos así quería verlo que fuera, se acostó al su lado procurando mantener un abrazo para dormir junto a el por el día de hoy.
Anochecía en la aldea y todos se fueron a dormir sin saber que pronto abrían cambios enormes en la aldea.
Fin del capitulo, cualquier sugerencia seráleíday tomada en cuenta.
