Normal Pov
Había pasado alrededor de tres días desde que Moca se "confesó" a Tsugumi. Y las cosas entre ambas se volvieron algo incómodas, al punto en el que Moca dejo de frecuentar la cafetería, esto hizo sentir a Tsugumi algo culpable pero aún estaba confundida y sin saber que hacer…
Solo le quedó suspirar mientras hacia la limpieza del café mientras cerraba. Su amiga peli albina la escucho y no pudo ignorar aquel suspiro largo.
—¿Pasa algo? — pregunto la albina.
—Creo que acabó la oportunidad de ser feliz al lado de alguien.
—¿Hablas de la chica con la que hablabas mucho?
—Si, perdí mi oportunidad de tal vez ser feliz con ella.
—Creo que deberías darle una respuesta, es peor dejarla sin una respuesta y con la duda en el aire.
Por mucho que Tsugumi quería hacer lo que su amiga le recomendaba había una parte que tenía miedo de perder a su amiga, o de que su amistad no fuera como antes.
—Se que tal vez pienses que puedes perder tu relación, pero es mejor arriesgarte y decirle. Es peor el silencio que una respuesta sincera —. Contesto la albina.
—Tienes razón, Eve-chan.
Dicho eso Tsugumi sacó su celular y comenzó a escribir un mensaje para Moca.
—¡Bushido! Tsugumi-san.
Mientras tanto en otro tramo de la historia…
Sayo Hikawa, hermana mayor de otra gemela y la chica más seria que puedas conocer (al menos hasta que pongas a un perro frente a ella). Sayo en compañía de su hermana habían decidido asistir a unas clases para hornear galletas, puesto que su hermana quería mejorar su técnica (ya que según Sayo, su hermana es un peligro en la cocina, además de darle un regalo especial para su amada Aya).
Ambas asistieron y en su primer día pudieron congeniar con una chica que buscaba lo mismo, una chica de aspecto llamativo y la instructora.
Sayo subestimó la mala habilidad de su hermana en la cocina y pudo observar cómo al elaborar sus galletas estas tenían un color extraño y un sabor que gritaba muerte. Afortunadamente para Sayo la instructora llegó a tiempo para explicarle algunas cosas a su hermana, aunque para su mala suerte ella se quedó a la deriva esperando la ayuda de la instructora.
La chica que hacía de instructora notó a Sayo y decidió pedir ayuda a la chica que Sayo catálogo como "muy llamativa".
—Lisa ¿Podrías ayudar a la otra gemela para hornear sus galletas? — pregunto la instructora peli roja a la chica de aspecto llamativo.
—Por supuesto, déjamelo a mí.
Dicho eso aquella chica se acercó a Sayo y la saludo.
—Hola, hola. Tomoe me envió a ayudarte ¿Qué necesitas? — dijo aquella chica con tanta confianza que dejó algo perpleja a Sayo.
—¡Ah! Lo lamento, tal vez seas muy introvertida y yo te molesto hablando mucho o…
—N-no es solo que me sorprendiste.
—Me alegra que me hayas contestado ¿Qué deseas que haga por ti? — pregunto aquella chica.
—Me perdí en la receta de la masa ¿Podrías ayudarme a hacerla de nuevo?
—¡Por supuesto!
Y así fue como Sayo y Lisa se conocieron, unas lecciones de horneado de galletas fueron suficientes para que la introvertida Sayo sintiera curiosidad por una persona.
Aunque para la mala suerte de Sayo, luego de aquel encuentro fortuito en aquellas clases de horneado no tuvo suerte en volverse a topar con aquella chica… al menos no hasta hoy.
Sayo además de ser introvertida y ser hermana gemela mayor de una Idol famosa que acaba de comprometerse con otra Idol, es una chica muy lista y sobresaliente en su escuela. Por lo que no era raro que fuera solicitada para dar clases extra a quien las necesitará.
A veces era llamada por chicas de otras escuelas para darles una mano, cosa que ella aceptaba con gusto con tal de ayudar y hoy era uno de esos días. Una conocida suya le había pedido ayuda con una materia y había dicho que una amiga suya se le uniría algo que Sayo acepto sin problemas.
—¿Me pregunto cuánto tardarán? — pregunto Sayo al aire.
—Una disculpa por la tardanza —. Comento una chica de cabello corto, oscuro y con un notable mechón rojo.
—No te preocupes, Mitake-san ¿Dónde está tu otra…
Sayo se quedó en silencio al mirar a Lisa venir junto con Ran.
—… compañera?
Continuará…
