Capítulo 5:
Bella
Me quedé congelada en mi lugar mientras leía la nota en el canal de noticias. Primero informaron que la policía había encontrado restos humanos en el bosque en las afueras de Forks, Washington, mientras continuaba la búsqueda de Rosalie. Ahora, quedó confirmado.
"La policía confirmó que los restos humanos encontrados han sido identificados como Rosalie Cullen. Aún se desconoce la causa de la muerte."
Ella está muerta.
Oh Dios. Rosalie está muerta.
"Esta es la noticia de última hora en el caso de la persona desaparecida de Rosalie Hale-Cullen. La policía de Seattle recibió una orden de registro para una propiedad, una cabaña en las afueras de Forks, Washington, el jueves por la noche. Los investigadores encontraron un cuerpo enterrado en la propiedad. Desde entonces, el cuerpo ha sido identificado como el de Rosalie Hale-Cullen por su esposo, Edward Cullen. Esta es una historia en desarrollo, estaremos atentos para más información."
Oh Dios. Oh Dios, oh Dios, oh Dios. ¡Esto no puede estar pasando! Esto realmente no puede estar pasando!
"¡La encontraron!" dijo Rita a mi lado, casi como un susurro.
"Ella está muerta..."
Ambas nos quedamos congeladas, mirando la televisión mientras el presentador de noticias pasaba a una historia diferente. No sé cuánto tiempo me quedé ahí hasta que un rápido golpe en la puerta principal me sacó de mi estupor. Rita me lanza una mirada rápida antes de caminar hacia la puerta y revisar quien es por la mirilla. Ella suspira aliviada antes de alejarse.
"Es el detective Black." Saber que es él no me reconforta en lo absoluto. ¿Habrá pasado algo más?
"Quédate con los chicos en la cocina, por favor. Hablaré con él." Silencio el televisor y camino hacia la puerta. Rita me da un rápido abrazo antes de ir a la cocina donde los niños están desayunando.
Respiro profundamente antes de abrir la puerta. "Detective," Él lleva una camisa negra, una chaqueta de cuero y jeans de mezclilla. Realmente no es ropa de trabajo. Las bolsas debajo de sus ojos también indican que no ha dormido mucho, lo que contrasta fuertemente con su piel bronceada.
"Lamento la intrusión. Tengo información sobre el caso que pensé que debería saber."
Me hago a un lado y abro más la puerta. "Entra. ¿Quieres una taza de café?"
"No, estoy bien, gracias."
Entra y contempla nuestra casa. Su mirada se detiene en nuestra foto familiar que ahora ha reemplazado la foto de boda que faltaba en la mesa de café. Fue el día que llevamos a los niños a Laguna Beach. Estábamos acurrucados en la arena, Noah en mi regazo, Jaimie sentado entre nosotros mientras Emmett tomaba la foto. Cuando el detective Black notó el canal de noticias, volvió a mirarme.
"¿Cómo le va?" Preguntó.
Me encogí de hombros, porque realmente no sabía en absoluto lo que sentía. ¿Incredulidad? ¿Negación? ¿Felicidad?
¿Estaba feliz de que ella estuviera muerta? ¡No! Claro que no. ¿Me sentia vindicada? No tenía ni idea. Este no era el resultado que quería. No para mí, ni para Edward y su pequeña hija.
"¿Sabes qué le pasó?"
"Estamos esperando el informe de la autopsia. La cabaña donde la encontramos estaba a su nombre, pero según los registros financieros de tu marido, parece que compró esa propiedad junto con un BMW que encontramos allí también. El BMW fue el coche que lo sacó de la carretera. Todas las pruebas indican que estamos buscando a una tercera persona".
"D-discúlpame." Tropiezo hacia el sofá. El detective Black se apresura a agarrarme del brazo y ayudarme a sentarme en el sofá. Él toma asiento a mi lado, "lo lamento."
"No, no te disculpes. Entiendo que esto puede ser abrumador."
Abrumador no empieza a describirlo. Era demasiada información para procesarla en unos pocos minutos. Rosalie estaba muerta, y al parecer mi marido la tenía tan mal que le regaló un auto y una propiedad a su nombre. ¿Pero hay una tercera persona involucrada?
"¿Conoces a alguien que pueda estar involucrado?" Preguntó el detective Black.
Negué con la cabeza.
"No, no hay nadie que se me ocurra. Pero claro, ¿qué sé yo? Resulta que apenas conozco a mi marido." Hice una pausa, tratando de controlar mi respiración manteniendo mi brazo presionado contra mi pecho, esperando que eso evitara que me desmoronara.
"Se dirigían allí esa noche, ¿no?"
"Parece que sí," asiento con la cabeza. "Gracias, detective."
"Por supuesto," él se pone de pie.
"Si se le ocurre algo o alguien que pueda ser crucial para el caso, no dude en llamarme, ¿de acuerdo?" Asiento de nuevo. No puedo hablar.
El detective Black se va sin decir una palabra más y un sollozo me atraviesa en el momento en que la puerta se cierra detrás de él.
Rita salió cuando escuchó cerrarse la puerta. Me preguntó si estaba bien y todo lo que pude decir fue: "No."
Me encerré en mi habitación, no quería que mis hijos me vieran llorar y deslizarme por la puerta hasta quedar de rodillas en el suelo. He hecho todo lo posible durante toda esta semana para mantenerme tranquila y ser fuerte para mis hijos, pero soy humana y no puedo manejar muchas cosas. Este fue mi punto de quiebre, tomé la foto de nuestra luna de miel en mi mesa de noche. Estamos en la playa y Emmett me tenía boca arriba, mis piernas alrededor de su cintura, ambos sonriendo ampliamente a la cámara.
Estábamos caminando por la playa ese día, disfrutando del increíble clima tomados de la mano cuando de repente se detuvo un extraño y Emmett en su terrible portugués le pidió una foto. El hombre al que le preguntó estaba entusiasmado por tomarnos una foto, así que cuando le quitó la cámara a Emmett, Emmett me levantó y me cargó en su espalda. Es uno de los momentos más felices que pasamos juntos, pero al recordarlo ahora, sabiendo lo que sé, es como si un cuchillo me atravesara el corazón.
Entonces lloré. Lloré por mi matrimonio, lloré por Emmett, por mis hijos y por mí. Lloré como nunca antes había llorado.
"Todo lo que hago es para protegerte, Bella."
Sí, Emmett, esa era la idea. ¿Pero quién iba a protegerme de ti?
Ninguna persona racional iría al funeral de la amante de su marido.
Por mucho que odie a Rosalie Hale-Cullen, una mujer a quien nunca conocí y, sin embargo, me lastimó más allá de lo que las palabras podrían describir, nunca le desearía la muerte a otro ser humano. Tampoco parecía poder sacar a Edward de mi cabeza. Nuestra conversación en su garaje sigue repitiéndose en mi mente, la forma en que él quería compensar su humilde estilo de vida dedicándose a ella y a su hija. Necesito saber cómo estaba. Cómo se las estaba arreglando.
"Mamá, ¿para qué vamos si no conocemos a la persona que murió?" Se quejó Jaimie, tirando del cuello de su camisa negra mientras caminábamos hacia la casa de Edward Cullen.
"Conozco a su marido," dije. "Y tenemos que presentar nuestros respetos. Así que deja de quejarte y deja tu cuello en paz."
La casa estaba repleta de gente y de medios de comunicación. Supuse que la mayoría de la gente aquí eran vecinos, pero todavía me sentía como una extraña. Su casa era pequeña. Probablemente dos dormitorios con una sala de estar y un comedor mixtos y la cocina detrás. Había una mesa preparada con toda la comida y el café y un marco de fotos de Rosalie junto a la ventana. Los medios mantuvieron distancia, pero aun así su presencia es una invasión de la privacidad.
Tan pronto como entro con cada uno de mis hijos a cada lado, Edward, que estaba hablando con una mujer baja con cabello de duendecillo, mira en mi dirección. Sus ojos se abren cuando me ve. Despide a la mujer rápidamente y se dirige hacia mí. Lleva una camisa negra con botones y jeans negros. Las mangas están arremangadas hasta los codos, mostrando sus tatuajes y apretando alrededor de sus bíceps y torso. Tengo que apartar la mirada de su cuerpo antes de empezar a mirarle a la cara.
"Bella, no te esperaba."
"Quería presentar mis respetos." dije.
Sonríe con tristeza y mira a mis hijos. "Hola, soy Edward."
"Soy Jaimie."
"Y yo, Noah."
Edward se arrodilló a su altura, "es un placer conocerlos a los dos. Tengo una hija, su nombre es Lucy. Es un poco más pequeña que ustedes, pero creo que le agradaran."
"¿Puedo jugar con ella?" Preguntó Noah, mirándome suplicante. Nunca pierde la oportunidad de jugar.
"Por favor, mami." Miro a Edward, sólo para asegurarme de que está bien. Él asiente levemente y se vuelve hacia Noah.
"Ella está en el patio trasero en el trampolín. Adelante."
"¿Tienes un trampolín? ¡Genial!" Sale corriendo, esquivando a algunas personas que se interponen en su camino.
"Voy a comer algo, mamá," dijo Jaime, tirando de su cuello nuevamente.
"Adelante, cariño. Me quedaré con el Sr. Cullen." Beso la parte superior de su cabeza. Jaimie asiente con desdén y se dirige a la mesa preparada con comida. Edward se endereza y pone las manos en los bolsillos.
"Son adorables."
"Se parecen mucho a su padre," dije, mirando a mi hijo mientras tomaba un plato de macarrones con queso. Me vuelvo hacia Edward. "¿Cómo te va?"
Edward señala la puerta. Sí, puede que esta no sea la conversación que se debe tener en una sala llena de gente. Salimos a su jardín, lejos de la multitud.
"Estoy un poco abrumado. Mi familia viene a darme rondas a menudo, los vecinos no dejan de traer cazuelas de comida y Lucy todavía no se ha dado cuenta de la ausencia de su madre."
Sí, no es de extrañar que esté abrumado.
Dejo de caminar y me giré hacia él. "Mira, sé que puede parecer extraño, pero si necesitas algo, tal vez solo una noche para ti y alguien que cuide a Lucy, estoy aquí."
Edward arqueó una ceja, pareciendo genuinamente desconcertado. Sé lo extraño que esto puede parecer. Una mujer extraña se ofrece a cuidar de un niño, el hijo de la amante muerta de su marido, pero algo dentro de mí quiere ayudarlo a que esta carga sea más ligera.
"Sí me importa, Edward. No soy una persona sin corazón."
"Es evidente..." Hay un pequeño indicio de sonrojo en sus mejillas cuando mira hacia abajo y patea las rocas. "Eso me gusta de ti. Gracias, Bella."
"¡Papá!"
Nos volvemos hacia una hermosa niña que corre en nuestra dirección. Ella es la única persona que lleva un vestido rosa brillante en una casa llena de gente vestida de negro. Sus rizos rubios rebotan en su espalda mientras corre en nuestra dirección, seguida de cerca por Noah. Ella corre directo a los brazos de Edward.
"¡Papá, hice un nuevo amigo!"
Noah abraza mis piernas, riendo.
"Eso es genial, bebé. Mira, esta es la amiga de papá y la mamá de Noah, su nombre es Bella." Me señala.
Lucy me sonríe. "¡Hola, señorita Bella! ¡Soy Lucy!"
"Hola, cariño, es un placer conocerte. Me encanta tu vestido." Juego con los extremos de su falda. "Es muy bonito."
"Gracias! Mi mami me lo compró." Ella se libera de los brazos de Edwards y toma la mano de Noah. "¡Ven, Noah, tengo una pelota!"
"¡Adiós, mamá!" Noah me saluda antes de volver corriendo con Lucy y desaparecer en el patio trasero.
Miro a Edward, "ella es una belleza".
"Ella - ¿qué están haciendo aquí?" Los ojos de Edward miran fijamente por encima de mi hombro.
Miro hacia el camino de entrada, donde los detectives Black y Denali se acercan con otros dos policías escoltándolos. Caminaban con determinación y la expresión de sus rostros me dijo que no venían con buenas noticias.
"Edward Cullen, voy a necesitar que venga con nosotros," dijo el detective Black, sacando un par de esposas.
"Espera, ¿qué está pasando?" Pregunté, colocándome entre ellos y Edward.
El detective Black se paralizó al verme.
Los medios del otro lado de la calle se dan cuenta rápidamente y corren hacia la casa hasta que la policía los detiene y les impide acercarse, pero esto no les impidió tomar fotografías.
"El informe de la autopsia llegó. Rosalie Cullen recibió un disparo y nuestro equipo encontró el arma enterrada no lejos de donde estaba enterrada la señora Cullen", dijo la detective Denali. "Su marido no tenía un arma, pero el Sr. Cullen sí. Y da la casualidad de que fue su arma calibre 9 mm la que encontramos enterrada."
"¿Qué?
!No, no, esto tiene que ser un error!" espetó Edward. "!¡No hice nada!"
"¡Seremos los jueces de eso!" dijo Black. "A partir de ahora estás detenido como principal sospechoso."
"¿Qué está sucediendo?" Una mujer gritó detrás de nosotros.
Me giré para ver a dos mujeres, una era la corta de cabello duendecillo con la que Edward estaba hablando antes y la otra era mayor, de cabello color caramelo. Ella debe ser su madre.
"Edward, ¿qué está pasando?"
"Está bien, mamá. Por favor, vuelve adentro."
"¿Qué estás haciendo con mi hermano?" La mujer del pelo de duendecillo les gritó a la policía.
"¿Por qué te lo llevas? ¡Él no hizo nada!"
"¡Alice, detente!" Gritó Edward cuando le pusieron las manos detrás de la espalda y lo esposaron. Edward me miró con ojos suplicantes. "Bella, Lucy-"
"Ella va a estar bien, Edward. Lo prometo."
La expresión de su rostro me rompió el corazón. Luego, el detective Black y Denali lo llevaron a un coche de policía y lo dejaron entrar. Ignoraron todas las preguntas que la prensa comenzó a gritarles y se fueron sin decir una palabra más.
Me quedé allí, sorprendida cuando su familia comenzó a hacer preguntas también.
Encontraron su arma...Rosalie recibió un disparo...
Encontraron su arma.
Edward no podría haberla matado, ¿verdad?
Por lo que recuerdo, no reaccionó a la noticia de su aventura. Tal vez él sabía sobre el asunto y lo que iban a hacer, y fue tras ellos, la mató y trató de matar a Emmett. Casi no conozco a este hombre. No sabía nada de él.
O tal vez si era el devoto esposo y padre que me dijo que era.
Y si de verdad fuera un asesino?
Se Llevaron a Edward como sospechoso. La pregunta es: ¿De verdad fue el o Black y Denali tienen razon y hay alguien mas involucrado? Los leo, lindo dia :-)
