~ ahhh ~

Soltó un suspiro de satisfacción.

Y agarro otro plato.

Hoy los chefs de Chaldea habían decidido preparar miso ramen .

Era rico, no lo podía negar.

Pronto volvió a tomar sus palillos, y meterlo en el plato hondo, agarrando con los palillos una buena porción de fideos, se los llevó a la boca y soltó otro suspiro de satisfacción.

Sí, era rico.

Aun así, noto rápidamente que los platos se estaban acabando rápidamente, ¿acaso estaba comiendo rápido porque estaba sabroso?

Si, eso podría ser.

Siguió comiendo, hasta que, por el rabillo de sus ojos, vio como una mano salió debajo de la mesa y levantaba el mantel.

Observa desconcertada aquello, la mano pronto subió hasta la mesa, y se movía buscando agarrar algo.

La conclusión llegó rápidamente a su cerebro, aquella persona debajo de la manta le estaba quitando los platos de ramen .

Enojada, agarro la mano, y tiro con fuerza, sacando a un pequeño rubio de la mesa.

"~No tan fuerteeeee ~"-escucho la rubia pálida, las palabras nerviosos del muchacho.

"TUUU!, OTRA VEZ"- grito enojada, esto no había sido la primera vez que pasaba.

" uhm..si , yo… jeje "- río nerviosamente, sintiendo el fuerte agarre de la caballero pechugón , la presión que ella tenía sobre su brazo era fuerte mientras lo mantenía en el aire.

"Otra vez robando comida, ¿acaso quieres otro castigo?"- estaba malhumorada, el chico lo había estado molestando días después de su invocación.

El rubio hizo un puchero por eso "No robaría comida si a todos nos dieron la misma cantidad, tu y esas chicas parecidas a ti siempre comen mucho, no es justo"

Una sonrisa altiva se formó en el rostro de la caballero "Bueno, algunos necesitamos suficientes proteínas para estar en forma, no, chibi?"

"No soy pequeño, estoy en crecimiento"- gimoteo el rubio, haciendo pucheros.

"Si, si, si, lo que digas niño, ve a otro lugar y deja de hacerme perder el tiempo"- hablo para pronto tirar al niño sobre su espalda, lejos de ella.

Volvió a sentarse, cogió los platillos y volvió a comer su ramen.

Suspiró cansada, y levanto su mirada, observando al niño hacer pucheros y mirarla con cara tierna.

"Sabes que eso no funcionará conmigo, ¿no?"

"No pierdo nada en intentarlo, ¿verdad?"

Suspiró y siguió comiendo.

"Oye, qué tal si apostamos…"

"No tienes nada que me interese"

"Qué tal si hago que mañana preparen lo que quieres?

Ahora eso sí que llamo su atención, dejando los platos de lado, lo observo, y hablo seriamente "¿Cómo harías eso posible? Hemos intentado obligar al chef de Chaldea y nada, no hace caso"

Una sonrisa misteriosa se plasmó en el rostro del Uzumaki "Bueno, por algo hicieron ramen hoy"

"Oh, cuenta cuenta"

"Bueno, hace unos días intenté convencerlo de que haga ramen uno de estos días, que sería algo bueno, pero se negó"

"Si, ya intentamos eso"- hablo después de unos segundos, se había puesto a comer, sabía que, si dejaba el plato de lado, el chico sería capaz de robarlo, el rubio parecía más un 'Asesino' que un 'Rider'.

"Si, paso eso, pero no me rendí, seguí intentando de buena manera, pero aun así seguía negándose, por lo que le hice bromas, empezaron inofensivas, algo que sería fácil de ignorar, hasta que…"

"Hasta que?"

"Hasta que pinte su cabello de rosa neón, toda su ropa, todas las paredes de su habitación, cualquier cosa que fuera de él, ahora era rosa neón"-dijo con una sonrisa divertida, riéndose de aquel recuerdo, con la risa de Arturia Lancer Alter acompañando la de él.

"Oh, puedes reírte"-hablo sorprendido "Y yo que pensaba que solo eras una persona emo y malhumorada"

La risa de la rubia pálida paro, y observo enojada al rubio.

"Estúpido niño…*suspiro* esa sí que es una buena manera de conseguir lo que quieres niño, ahora…en que juego te gustaría apostar?"- no tenía caso discutir con el niño, siempre hacía que perdiera la paciencia.

La sonrisa en el rostro del rubio se agrando, y saco un dado de la nada "Mira esto es un dado, el dado tiene seis lad-…"

"Se lo que es un dado, no soy tonta"-

"Lo eres, pero bueno, vamos al tema, yo tiraré el dado, y el número que salga, si es impar yo gano, si es par tu ganas, o acaso quieres ser impar?"- pregunto confuso, mostrándole el dado a la caballero.

"No, así está bien, ahora dame el dado, yo lo tiraré"

El dedo fue arrebatado rápidamente de sus manos "Y yo que pensaba que al ser un Rey tendrías modales"

"Si, si, si, lo que digas chibi, tiraré el dado ahora"

Arturia tiro el dado sobre la mesa, y este giro rápidamente, mientras pasaba esto, la sonrisa del rubio había crecido enormemente, y nunca observo el dado, sino el rostro de Arturia, esperando ver su cara derrotada.

Una vez el dado dejo de girar, Artoria acercó su rostro al dado y observo el número.

3

Número impar.

"Parece que he ganado"

Hablo burlonamente el rubio, mientras agarraba uno de los platos de Artoria, quien aún estaba en shock por haber perdido, claro sabía que había un 50% de probabilidades de perder, pero aun así no esperaba perder.

"~ahhh~ estos platillos se ven sabrosos, ¿no?"- siguió hablando con voz burlona a una Artoria aún en shock.

Agarro los palillos y los metió al plato, cogiendo una buena porción de fideos estaba a punto de llevárselos a la boca, pero Artoria le golpeó la mano, arrojando los palillos y los fideos lejos de el.

"Doble o nada"-hablo enojada, agarrando su mano, aplicando fuerza para advertirle que solo de la respuesta correcta.

"Oh..e-está bien…"

Soltó su mano y agarro el dado de nuevo, lo estudió para ver si había algún truco, pero no había ninguno.

"Vale, ahora yo seré el número impar"

"Está bien, tiro el dado?"

Artoria movió la cabeza rápidamente, negando con vehemencia "¡NO!...Quiero decir, no, yo lo tiraré de nuevo, tu solo…aléjate un poco"

"Eres muy agresiva"

Ignoro eso, y volvió a tirar el dado.

El dado giró y giró, hasta que paro y se quedó en un número.

6

Número par.

"Parece que volví a gan-…"

"TRIPLE O NADA"

"V-vale"

.

.

.

.

.

.

"…mierda"- susurro derrotada, había perdido otra vez.

"Jejeje, fue un buen momento, repitámoslo otro día"- hablo momentos después, dejando otro plato vacío, apilándolo al resto de platos vacíos.

"…Hiciste trampa"

"Oye, eso es malo, no debes acusar a nadie sin pruebas"- hablo haciendo pucheros.

"No, sé que hiciste trampas, las debiste haber hecho, yo no puedo perder en esto"

El rubio se molestó "Lo que pasa es que eres una mala perdedora, no sabes ganar…mejor me voy"

Se alzó del asiento, llevándose los platos restantes.

Camino unos metros, hasta que paro abruptamente al sentir una mano en su hombro, aplicando suficiente fuerza para intimidarlo.

"Oye, oye, a donde vas"

"Ehm…y-yo"

Empezó a temblar, sintiendo como el aliento de Artoria estaba sobre su nuca.

"¿Aún faltan algunos juegos por jugar niño, no te vas a ir verdad?"- aplico aún más fuerza en su agarre.

"T-ten-tengo c-co-cosas q-que h-ha-hacer"- tartamudeo, asustado.

"No creo que deba ser urgente, ¿verdad? Aparte, aún necesitamos acabarnos esa comida"

'acabarnos?, eso suena a más de una persona'- pensó, para pronto gritar al sentir como ella le quitaba la bandeja donde estaban los platos con ramen que le quedaban, y luego sentir como lo alzaba y lo colocaba sobre un hombro de ella.

"No podemos desperdiciar comida, niño, tengo que enseñarte modales al parecer"

"M-mi ramen…suéltame, se lo diré a máster"- intento amenazar.

"Solo le diré que necesitabas ser educado, ella comprenderá"

"Nooooooooo~"

"Si que estaba escondido este templo, eh"

Una voz dulce y melodiosa salió de una pequeña niña.

Sus ojos violetas observaron curiosos el templo ubicado en el medio del bosque, escondido a simple vista.

Rodeo el templo, mientras observaba como muchos guardias vigilaban y resguardaban la puerta del templo y sus alrededores.

Ahora esto si que era curioso, ese dulce olor que había olido antes y la trajo hasta aquí, empezaba a hacerse más fuerte una vez que se acercaba al templo.

Camino hacia los 6 guardias alrededor del templo, y pregunto con una voz curiosa.

"¿Hola~, de quién es el templo?"

"No deberías estar por aquí niñ-….. ¡UN ONI!"- hablo con gentileza a la niña, para después gritar aterrado al ver los cuernos que salían de su cabeza.

"Si, lo soy, ¿ahora me responderán mi pregunta?"

Los guardias rápidamente se arrojaron a ella, con katanas en mano.

"Y uno queriendo ser amable, así le pagan"

.

.

.

Camino a través de los pasillos del templo, observando a varios guardias y sirvientas, mirándola asustados.

Ignoro aquello, y siguió caminando hacia el lugar donde percibía aquel dulce y exquisito olor.

Siguió recorriendo los pasillos, hasta llegar a una especie de salón, donde adentro había unas puertas corredizas que conducían al dulce olor.

"~ahhh~, el olor se hace más exquisito aún"

Atravesó la sala, y una vez que estuvo a punto de abrir las puertas, una voz la detuvo.

"¿A dónde vas, oni?"- la voz se oía vieja, y enojada.

Volteo en dirección a la voz, enojada, unos insectos estaban retrasando el encuentro de ella y aquel dulce olor.

En la habitación

Sintió las fuertes olas del océano, moverse violentamente, queriendo volcarlo, ahogarlo.

Aun así, se mantuvo quieto, sentado en el medio del mar, usando el agua como asiento.

Escucho las furiosas tormentas, clamar por sangre, negándose a aceptarlo como su servidor.

Suspiró, aburrido de hacer esto, repetir todos los días la misma rutina,

Levantarse, desayunar, meditar, meditar, almorzar, meditar, meditar, baño, dormir. Y así durante todos los días. Todo para almacenar energía.

Odiaba la monotonía de su rutina, pero el viejo le dijo que debía hacerlo, que cuando el gran dios Sussano tomara su cuerpo, asesinaría a todos los sucios Oni (lo que sea que fuera aquello) que abundaban, y el sentiría una gran satisfacción por aquello.

Deseaba que ese día llegará pronto, así podría acabar con la aburrida rutina de su vida.

Pero bueno, ese día no llegaría pronto, así que debía seguir meditando, hacer que el océano se vuelva pacifico, las tormentas cesen, y que ambos obedezcan a su llamado.

Así que siguió meditando, más concentrado en que almuerzo harían el día de hoy…era el único cambio en su rutina.

Observo cómo las mareas aún se movían salvajemente, y las tormentas no dejaban de sonar.

Suspirando suavemente de nuevo, salió de su espacio mental.

Una vez en el mundo real, parpadeó varias veces, pero solo se encontraba con oscuridad.

Otro suspiro escapó de él, y llevo sus manos a sus ojos, las yemas de sus dedos tocaron tela.

Una venda

La estúpida venda que tenía que llevar puesta, almacenaras más energía así, dijo el abuelo.

Se levantó, dejando aquella pose de meditación, y camino hacia la puerta que conectaría al salón.

Se le hacía raro que el abuelo aún no hubiera llamado para comer. Tal vez aún estaban preparando el almuerzo.

Camino hacia las puertas, y las abrió. Pronto, un exquisito olor a frutas llamo su atención.

"Oh, ~algo huele tan bien~, ya está la comida, ¿viejo?"- pregunto, mientras seguía caminando por el salón.

"Así que esto era lo que tenían escondido, ¿eh? Un lindo chico, bueno, no los puedo juzgar, ¿tenían miedo de que alguien se lo llevará?"

Escucho una dulce voz, provenir a unos centímetros de él, y luego unos delicados pasos dirigirse hacia él.

Unas frías manos tocaran su rostro, acariciando sus mejillas, pasando sus dedos por sus labios, trazando sus dedos a través de sus suaves mechones rubios.

"Perfecto, aunque, esa venda arruina esa linda carita, déjame sacártela"

Esas frías manos subieran por sus mejillas, y luego rodearon a los lados, yendo a su nuca, donde había un nudo que mantenía la venda en su rostro.

"NO!"- eh?, ¿esa es la voz del abuelo, que está pasando?, ¿quién es esta persona?

"Abuelo, que sucede?"- pregunto confundido, y nervioso, no sabía que estaba sucediendo en este momento, el viejo se oía alterado y enojado.

"Dijiste algo anciano?"- la dulce y melodiosa voz de aquella persona que tenía sus manos en su rostro clamó, en un tono ¿Amenazante?

"Y-yo..uhm, no dije nada, mi lady"

¿Ese era el viejo?

Porque se oía nervioso, y con ¿miedo?

Esto cada vez era más extraño, el viejo nunca había presentado una pizca de miedo, entonces, ¿quién era el causante de esto?

"Eso pensé, ahora, déjame desenvolver este hermoso regalo que han preparado para mi"- su voz, burlona, pero a la vez dulce.

Las manos frías de aquella persona, en su nuca, deshaciendo el nudo de la venda, trajo una gran emoción a su interior.

Esto no era algo de la rutina.

Esta persona había roto aquella aburrida monotonía en la que se encontraba.

¿Debía agradecerle?

¿Cómo podría agradecerle?

Pronto, la venda de sus ojos cayó, y se vio obligado a taparse los ojos por la luz.

Tan brillosa y tan cálida, hacían que sus ojos ardieran.

Tuvo que permanecer con los ojos cerrados, hasta que sus ojos puedan acostumbrarse a la luz.

Después de unos segundos, abrió los ojos poco a poco. Y vio...

Una chica unos cuantos centímetros más pequeña que él.

Ojos violetas.

Piel muy pálida.

Cabello morado corto.

Y unos, ¿cuernos?

"Vaya, un rubio de ojos azules, parece que he ganado el paquete completo, esto si que es un buen tesoro el que guardaron, un chico apuesto siempre será elixir para mi"

Una sonrisa dulce estaba en el rostro de la chica, mirándolo atentamente. El solo pudo mirarla, con una gran curiosidad, sin comprender que era ella, o porque le había sacado la venda de los ojos.

La chica solo le dedicó una sonrisa, y tomo su mano, para caminar hasta donde estaba una persona vieja, arrodillado, con la cabeza inclinada y tocando el suelo.

La chica soltó su mano por un momento, y se subió en la espalda del anciano, sentándose encima de él.

Observo sus manos, las manos de las chicas eran frías, pero cuando ella tomó su mano, su propia mano se había vuelto más calida para contrarrestar lo helado de la chica…eso se había sentido bien, quería hacerlo otra vez.

Aun así, salió de sus pensamientos al escuchar la pregunta de la chica.

"Ahora, ¿cuál es tu nombre, guapo?"

"Oh…mi nombre es Naruto, quien es usted?"- pregunto curiosamente, observando todos sus movimientos, viendo curioso como ella estaba sentada en la espalda de un anciano, aun así, no dijo nada, solo le pareció…curioso.

"Mi nombre es Shuten-Douji, aunque puedes referirte a mi como amor, cariño"- hablo ella, moviendo sus manos hacia su mandíbula, y atrayéndolo un poco más a ella.

Su aliento y su rostro muy cerca de su cara trajeron sentimientos raros a su interior.

"Está bien…¿Amor?"- hablo confundido, pero ella había dicho que podía llamarlo así, por lo que no estaba mal, ¿verdad?...aparte, se sentía bien por alguna razón.

Al escuchar sus palabras, su sonrisa creció más, y lo acerco un poco más a ella.

Shuten movió la cabeza, hasta donde se encontraban los sirvientes y guardias.

Las sirvientas estaban temblando, mientras que los guardias presentaban daños en sus armaduras.

"Traigan la comida, y creen un buen entretenimiento para mí y mi pareja"- ordenó, con una voz extremadamente dulce.

Naruto, solo se quedó mirándola, maravillado, ignorando que su 'abuelo', el jefe del templo estaba siendo usado como asiento para Shuten.

Tampoco le pareció extraño el estado de los guardias, aunque bueno, podría ser porque no les prestó atención, más concentrado en observar y estudiar cada detalle de esta chica.

"¿Tengo algo en el rostro, o porque me miras tanto cariño?"- la voz de Shuten lo saco de sus divagaciones.

"No…no tienes nada, solo…pareces…"

"¿Maravillosa?"

"Esa no es la palabra"

"Encantadora?"

"Tampoco"

"Oh, lo tengo, ¿hermosa, verdad?"- mientras hablaba, más acercaba su rostro a la del rubio. Con una sonrisa traviesa estaba preparada para hacer algo, pero la tos del viejo atrajo la atención de Naruto.

"Abuelo Hiruzen, eres tú?, estas bien?, ¿porque estás arrodillado?"- hablo confuso, había ignorado aquello hace unos momentos, pero ahora tenía toda su atención en el viejo.

"Si…no hay nada raro en esto Naruto, solo…"

Uno de los pies de Shuten presionó con fuerza la cabeza del anciano, haciendo que el rostro del viejo sea presionado con más fuerza en el suelo de madera.

El rubio la miró por eso, confundido a la vez que curioso, pero por alguna razón, no reaccionó mal.

"Interrumpes el tiempo de parejas anciano, cállate"- amenazó la oji-violeta. "Ahora, ¿en que estábamos cariño?"- volvió a acercar su rostro al de él, y cuando estaba a punto de…

"Aquí está la comida"- decenas de sirvientes se pararon en una fila, con multitud de frutas y alimentos puestos en bandejas.

Shuten apretó el puño con fuerza, pero se calmó rápidamente, aún había mucho tiempo.

Miro a los sirvientes, todos asustados y temblando, aquello trajo una sonrisa divertida a su rostro.

"Aliméntame"- pronuncio, poniéndose cómoda en su 'asiento'.

Los sirvientes caminaron temblorosas hacia ella, y estaban a punto de sentarse a su alrededor, para darle de comer.

"No, ustedes no"-les dijo a los sirvientes, para voltear a ver con una sonrisa al rubio-"Tu lo harás, cariño"

Los sirvientes observaron asustados esto, la demonio estaba obligando al pequeño aprendiz a darle de comer en la boca.

Estaban preparados para hacer algo, pero el fuerte temblor en sus piernas y brazos no se los permitió, solo dejaron las bandejas llenas de comida y bebida a un lado del rubio, en el lugar más alejado de Shuten, para no estar a su lado.

Salieron del salón rápidamente, muertos del miedo.

Pronto los guardias entraron al salón, y se colocaron en el rango de visión de Shuten. E intentaron entretener a Shuten, algunos actuando como monos, otros luchando entre ellos, y otros haciendo una especie de acto, todo para salvar su vida.

Naruto observo las diferentes frutas que había, dudando cual elegir, tomo una al azar, un racimo de uvas.

Agarrando las uvas, saco una del racimo, y la llevo a Shuten, quien le sonreía traviesamente.

La oni abrió la boca, y el rubio metió la uva en su boca, ella se movió más cerca, y casi muerde su dedo.

"Cuidado cariño, tengo hambre"- le guiño un ojo coquetamente, y empezó a masticar la fruta.

El rubio solo río divertido, encontrando graciosa a la mujer, siguió dándole de comer, acabándose todos los racimos de uvas, siguió dándole diversas frutas, hasta que estás también se acabaron.

Ahora solo quedaban comidas, como pollo, cerdo, vaca, todo cocinado, y de bebidas, sake.

"~Ahhh~ que te dé de comer un chico lindo siempre mejora el sabor de la comida, ahora agarra el sake, y déjame explicarte como se bebe"

El rubio asintió, agarro la botella de Sake y la abrió.

"Ahora, debes vaciarlo en un plato un poco hondo, normalmente se sirven en tazas, pero a mi me gusta de esta manera"

Naruto siguió sus órdenes, agarrando un plato un poco hondo, vertió la bebida en el, y con cuidado lo sostuvo, evitando que su contenido se derrame.

Llevo el plato hacia los labios de Shuten, quien con una sonrisa se lo bebió.

"~ahhhhh~, servido por las manos de un chico lindo todo sabe mejor. Estas cosas hacen que quiera llevarte conmigo, ¿no quieres venir conmigo?"- sugirió coquetamente, mientras bebía un poco más del sake.

Naruto iba a decir algo, pero escucho como su abuelo carraspeo de la rabia, moviéndose salvajemente.

Enojada por esta interrupción, Shuten bajo su pierna rápidamente, y con fuerza impacto contra el cuello del viejo, quien había intentado levantarse.

¡Crack!

Un crujido se escuchó, y el cuerpo del anciano se derrumbó sobre el suelo.

"Dije que no interrumpieran en el tiempo de parejas"- hablo enojada, presionando con fuerza la cabeza del viejo.

El viejo estaba muerto, eso estaba claro para Shuten, no reaccionaba a nada.

"Abuelo, ¿estás bien?"- pregunto confundido, arrodillándose cerca del cuerpo del anciano.

"Ehh, si está bien…solo está cansado, dormir lo ayudará mucho, ahora, dejemos que uno de los guardias lo lleve a su habitación"- hablo suavemente, mientras ayudaba a que el rubio se siente de nuevo.

El la miró preocupado, pero unos segundos después asintió, aunque aún se encontraba un poco confundido.

"Sírveme un poco más de sake cariño…entonces, que haces aquí?, ¿y a quien pertenece el templo?"

El rubio agarro la botella de Sake, y volvió a vaciarlo en el plato, mientras respondía a la pregunta de Shuten "Ehm…bueno, solo medito y ya, creo que eso resumiría todo lo que hago en este templo y sobre a quien le pertenece el templo, el templo adora al dios Sussano, dicen que uno de los sacerdotes será el recipiente del dios...eso es todo lo que se"- agarro el plato de Sake y lo llevo a los labios de Shuten, para que ella bebiera más, todo mientras seguía hablando, excluyendo la parte de que él era el recipiente.

"Oh…eso es… interesante"- una sonrisa divertida se plasmó en el rostro de Shuten, encontrando todo esto gracioso y divertido.

Uno de los sacerdotes sería el recipiente del dios Sussano, el dios que mato a Yamata-No-Orochi, con quién estaba muy relacionada…todo esto era muy divertido.

Aparte, uno de los sacerdotes era el recipiente del dios Sussano, y en el templo solo había un sacerdote y un aprendiz…bueno, solo había un aprendiz ahora. Solo pudo definir esto como una divertida casualidad.

Así paso sus días Shuten-Doji, en el templo, disfrutando de grandes banquetes de comida, con un apuesto chico dándole de comer, y un entretenimiento aburrido, los guardias no sabían montar un buen espectáculo.

También le informo al rubio que su abuelo había muerto, que la muerte se lo había llevado mientras descansaba, murió en paz, sin sufrir mientras dormía, le dijo.

Lo acompañó en su duelo, y bueno…disfrutó de su compañía y dándole un lugar en el cual gemir…o era ¿llorar?

Pero bueno, tenía cosas que hacer, y tendría que irse por un momento, prometiéndole volver al rubio, se fue.

No sin antes probar su rica sangre, mordiéndole el cuello para sacar el dulce néctar color carmesí.

Antes de que se retirará por completo, desapareció a algunas de las personas que le habían mirado mal en su tiempo en el templo.

Tenía algunas cosas que hacer, pero en pocos días volvió al templo, encontrándolo completamente vacío.

Así que vago por todos los rincones, buscando al rubio otra vez, destruyendo templos, secuestrando sacerdotes, asesinando monjes.

Hasta que, tras unos meses, su nariz volvió a percibir su olor, siendo guiada por ella hasta una casa escondida en el bosque.

Se coló por una de las ventanas, caminando silenciosamente, dirigiéndose al maravilloso olor que transmitía el rubio, hasta que lo encontró en una especie de almacén.

Se encontraba vertiendo bebidas en botellas.

Encontrándolo desconcentrado, se acercó silenciosamente a él, una vez que estuvo cerca de él, puso sus manos en sus caderas y su cabeza en el hombro del rubio.

"Hola cariño"- su voz salió dulce, hablándole directamente al oído-"Como has estado?"

Se río al ver como el rubio se asustaba y golpeaba detrás de él, aunque se mostró curiosa al ver como rayos habían salido de su cuerpo, pero dejaría eso para después, ahora era tiempo de pasarla bien con su 'amor'.

"Dios, eres tú…si volviste"- Shuten observo cómo los sentimientos reflejados en los ojos del rubio cambiaron rápidamente, de miedo a sorpresa, y de sorpresa a alegría.

"Dije que vendría, no?"- le sonrió, dejando suaves besos en el cuello del rubio.

Observo su cuello, la carne se veía tierna, suavecita, sabrosa….pidiendo ser mordida, acerca sus dientes a su cuello.

"Si, viniste justo a tiempo, ¿te acuerdas lo que me dijiste antes de que te fueras?"- pregunto ansiosamente, agarrando algunas de las botellas en las que había vertido un líquido.

"Que tus gemidos suenan muy lindos?"- pregunto, con una sonrisa traviesa, acercándose aún más a el.

Aquella respuesta trajo un sonrojo y nervios al rubio, haciéndola tartamudear "E-eso no…lo otro que dijiste, sobre el sake"

"Oh, ¿Qué me gustaría beber un sake producido por ti?, si, qué tiene?"- cuestionó, alejándose un poco de él, y concentrándose en lo que estaba haciendo antes de que ella venga.

"Bueno, escuché eso, y aprendí como prepararlos, para que lo bebas cuando vuelvas, una vez que me trajeron aquí, empezó a hacerlos"- hablo, sacando una botella y enseñándoselo. Con una sonrisa en su rostro-"Espero que te guste"

"Todo producto que sale de ti es algo de buena calidad cariño, es obvio que me gustará esto…lo hiciste tú solo, hasta el proceso de mascar, verdad?"- pregunto, agarrando la botella y abriendo, para después oler su aroma-"Huele bien~"

"Si, dijiste que yo haga todo el proceso, así que cumplí eso a la perfección"- hablo con una sonrisa-"Que esperas, pruébalo?"

El rubio le dio una tasa de cerámica y vacío el contenido en la tasa, trayendo un puchero a los labios de Shuten, ella quería que sea servido en un plato y que el rubio se lo dé de beber.

"Adelante"

Shuten se llevó la tasa a los labios, volviendo a oler ese rico aroma, seguido se lo bebió.

"Increíbleeee~~, oh, esto sabe muy rico, sirve más"- llevo la tasa hacia él, para que sirva más, mientras hablaba emocionada y complacida, el sabor era perfecto.

Naruto vertió un poco más del contenido, y ella se lo había acabado rápidamente de nuevo.

Shuten le quitó la botella, acabándosela rápidamente.

"~Cariñooooo~, esto sabe exquisito"

"Gracias"- hablo feliz, contento de que a ella le gustará, aún le quedaban más botellas para que ella tomara, había hecho aquello solo para ella, no se las había dado a alguien más para que lo bebiera.

"Pero sabes cómo sabría mejor?"- pregunto la oni, con una sonrisa llena de dientes.

El rubio le respondió confundido-"¿Cómo?"

Ella se acercó a él, y movió un poco la parte del cuello de su yukata, bajándoselo un poco, exponiendo la tierna y suave carne de su cuello.

"~ahh~"- siseo del dolor y un poco de placer al sentir como Shuten le mordía y sacaba sangre.

Seguido de eso, ella agarro una de las botellas de Sake, y se la bebió rápidamente, combinando el sabor de la sangre y el sake, sintiendo una explosión de sabores, una sensación tan maravillosa y satisfactoria.

"Esto….esto es lo mejor…lo más sabroso que puede existir en este mundo"- grito con fuerza, estirando los brazos hacia el cielo, con una mirada de absoluta locura, de un lado de su boca goteaba sangre, y de la otra, sake.

"Shhhh, no hagas mucho ruido, despertarás a madre"- aconsejó, mientras se acercaba y tapaba su boca.

"Madre?, ¿no sabía que tenías madre, así que debo presentarme a tu madre?"- cuestionó confusa, pero rápidamente una sonrisa traviesa se originó en su rostro, tenía una gran forma de presentarse a la madre del rubio.

El 'a mí también me dice mami' sonaba muy bien en su cabeza.

Si, una buena presentación.

"No es mi madre verdadera, solo insiste en que la llame madre, y bueno, se me pegó, pero ahora está durmiendo no hagas ruido. Fue contratada como guardia, porque un Oni estaba secuestrando sacerdotes y destruyendo templos, sirve como protección para mi"- le explicó por qué había alguien aquí, y porque se refería a ella como madre.

"Una Oni que secuestra sacerdotes y destruye templos...hmm…se me hace conocida, pero no sé de dónde"- susurro, tratando de recordar donde había oído eso-" Oh, pero si es tu guardia, no debería estar despierto?, porque está dormido?"- pregunto curiosa, no puede tener más cuidado, acaso no piensan que alguien podría venir y llevarse al rubio?

"Está cansada"

"Oh, tengo curiosidad por saber cómo es ella, ¿donde esta?"- pregunto, alejándose de el y buscando uno de los cuartos.

"Shhh, no hagas mucho ruido, ella está durmiendo, así que creo que no sería buena idea que la molestarnos"- intento detenerla, pero Shuten siguió caminando.

"Tengo curiosidad, y no puedo parar hasta que mi curiosidad está saciada"

"Esta bien, solo no hagas ruido"- suspiró, y camino hacia donde estaba la habitación de 'madre', abrió suavemente la puerta, y le dio espacio a Shuten para que mirara.

Shuten camino hacia la cama, con Naruto intentando detenerla, pensando que ella solo vería desde la puerta.

"Tienes a una vaca durmiendo"- hablo Shuten, mirando a una mujer pelimorada de grandes pechos, roncando en la cama.

El rubio se rió por eso, encontrando divertido todo esto, pero se tapo la boca rápidamente, no queriendo despertar a 'madre'.

"Ya la viste, vámonos"- susurro, tomando suavemente la mano de Shuten y llevándola fuera del cuarto.

"Si, ya vi todo, es hora de irnos"- informo Shuten, mientras caminaba a la salida.

"Irnos, a donde?"- pregunto confundido, quedándose quieto.

"Vivirás conmigo"- respondió con una sonrisa traviesa, acercándose a el y tomando su mano, caminando hacia la puerta.

"Uhm…vivir contigo?"- respondió confundido, aún dejándose guiar por la oni.

"Siii~, me tomo unos meses localizarte, por lo que no quiero que estés más alejado, así que vivirás conmigo, suena bien, no?"- hablo con una gran sonrisa, guiándolo hacia la salida.

El rubio no dijo nada, no se negó ni acepto, pero…ella era agradable y divertida, aquellos días que pasaron en el templo a su lado, fueron mejores que todos los años que había vivido allí.

Y cuando ella no estuvo, todo se sintió aburrido…así que no se negó, la oni era divertida y graciosa, así que fue con ella, en busca de aventura y diversión.

"Ahora, debemos encontrar gemas para decorarte, tal vez collares…aretes, coronas, muchas ideas"- susurro para ella misma, planeando visitar a algunos príncipes y princesas para quitarles joyas y obsequiárselas a su amado.

Camino junto al rubio, en dirección al Monte Oni, para dejarlo allí y después ir a buscar regalos para el.

Dos años después

Muchas princesas habían sido asesinadas, todas habían muerto despojadas de sus joyas.

Una Oni había estado causando estragos en la capital imperial, había parado por un tiempo, pero no significa que no volvería.

Por lo que habían descifrado al Oni responsable, "Shuten-Doji"

Mandaron a "Los Cuatro Reyes Celestiales" para darle fin a esto.

Shuten se levantó rápidamente de la cama, volteo a ver al lado y encontró la cama vacía.

Naruto

Faltaba Naruto, había desaparecido.

Se paró rápidamente de la cama, aunque se cayó enseguida, se sentía débil.

Eso no evitó que se levante de nuevo, y salga de la habitación, escuchando gritos afuera.

Fue a dirección de los gritos y solo pudo decir.

"Mierda"

Estaban bajo ataque, quien los estaba atacando, porque se sentía débil, donde estaba Naruto.

Muchas preguntas, pocas respuestas.

Miles de ideas llegaron a su mente, conclusiones que podrían caber perfectamente en este suceso.

Miles llegaron, solo una encajo concretamente.

Los monjes, aquellos a los que Naruto había conocido.

Ellos habían traído una bebida, un sake.

El sake estaba envenenado.

"Hijos de puta"

Tuvo que esquivar un rápido ataque, de una pelimorada.

Al verla se le hacía conocida, recordaba haberla visto en algun lugar.

Tenía que luchar si no quería morir.

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Perdió

Le habían cortado la cabeza.

No sabía dónde estaba Naruto.

¿El la traicionó?

No, descarto aquello. El rubio no la traicionaría ni aunque lo intentará hacer. Eso era un hecho, Naruto había generado una gran dependencia a ella.

Así que, como había sucedido esto.

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Ah, si.

Se confío mucho, aquella gente le había dado mala espina, pero aún así los dejo pasar.

También acepto el sake que le ofrecieron, cuando ella solo había empezado a tomar el sake producido por el rubio.

Si, se pasó de confiada.

Ahora le habían secuestrado a su amado. Algo que encontró hilarante, aunque bueno, ella no lo secuestro, el vino por su propia cuenta.

Observo cómo aquella vaca morada se acercaba.

Oh, ahora la recordaba.

La guardia de Naruto, aquella que había estado durmiendo aquel día. Su ¿Madre?

Si, aquella que se había autoimpuesto como la madre del rubio.

Bueno, tenía una cosa que decir antes de irse al otro mundo.

"¿Oye, vaca, te cuento algo sobre Naruto?"

Aquello despertó el interés de la pelimorada, Raikou.

Shuten se lamió los labios "Sus gemidos son una delicia de escuchar"

Raikou solo se quedó en shock, quieta en su lugar.

"Oh, y falta algo aún, él también me dice 'mommy' , así que no te sientas especial cariño"- seguido de eso la cabeza de Shuten se río fuertemente, observando el rostro rojo lleno de furia de Raikou.

"...!"

"Uhm, ¿debemos dejar también vino y sake para tirar la gacha?"-pregunto al rubio, dejando una botella de vino en el medio de los Saint Quartz.

"Si, si, si, es una ofrenda, para que tengan algo con el cual pasar la comida"- hablo Gudako, dejando diversos platos en el círculo de invocación.

"Lo se, pero Sake?, no sé si existirá una Artoria que tenga que ver con Japón, solo allí hacían el Sake."-hablo confundido, alejándose un poco del círculo de invocación.

"Quien es la experta en gacha?"- pregunto Gudako, con una sonrisa.

"Tu"

"Exacto, y yo se que es lo que se debe hacer, ahora, recita las palabras para invocar un servant, te las enseñe hace un rato".

"Está bien"

Naruto dio un paso adelante, y empezó a recitar las palabras aprendidas de Gudako, pronto los Saint Quartz empezaron a levitar.

Y mientras seguía recitando las palabras, los Saint Quartz empezaron a girar, y unas bolas empezaron a surgir, volviéndose doradas rápidamente, girando a toda potencia alrededor de círculo de invocación.

Pronto se hizo la luz, y desapareció un segundo después.

"Vaya, no esperaba ser convocado por alguien que no sea Shuten ..."

Aleta

No creo que haya ido bien el capítulo, debía de centrarse en comedia, pero casi no hay chistes, o no son graciosos.