Capítulo 18: ¿Soy omega?
***Yona***
Antes de que decidiera tratar de terminar con todo, parecía como si el universo se hubiera encargado de irme empujando poco a poco a que lo hiciera. Un par de semanas antes estaba muy ocupada haciendo los últimos trabajos para finalizar el ciclo escolar. Estaba en preparatoria y solo faltaba un año para que terminara con mi primer año, tenía la esperanza de que todo cambiaria cuando me acostumbrara a esta vida o al menos eso era lo que me decía cada mañana al despertar. En ese entonces tenía dos trabajos de medio tiempo entre semana y otro más el fin de semana, por lo mismo mis tiempos para dormir eran muy pocos, de hecho, en más de una ocasión terminaba durmiendo a mitad de la clase. Casi no hablaba con nadie, más que para lo primordial, en mi mente no había tiempo para hacer amigos, sabia el tiempo que consumía y aunque los tuviera, no había ningún día de mi semana libre para reunirme con ellos. Así que simplemente me mantenía alejada de todas las personas, sé muy bien que me miraban extraño y que en más de una ocasión se insinuaban cosas a mis espaldas, pero no me importaba, todas esas personas no me importaban en absoluto, así que no tenían por qué caerme bien.
-¿Tu debes de ser Yona cierto?- iba caminando hacia mi salón cuando alguien se había puesto en mi camino. Era más alto que yo así que me hizo levantar la vista para ver su rostro. Tenía el cabello de color gris y largo, sus ojos de color marrón me miraban fijamente, casi al instante supe que iba a ser alguien molesto, así que no le conteste y solo espere a que continuara- Soy Kan Tejun de la clase B- yo me quede viéndolo y al darme cuenta de que no diría nada más seguí con mi camino- Espera- me detuvo levemente del brazo y yo me quite suavemente.
-¿Qué es lo que quieres?- le dije cortantemente, justo como hablaba con toda aquella persona que quería acercarse a mí.
-Necesito tu ayuda- dijo arrastrando las palabras
-¿Cómo?
-La maestra me comento que necesitaba ayuda con unas materias y sé que tú eres de las mejores del año- se escucharon unas risitas y dirigí mi mirada a un grupo de chicos que se podía ver eran amigos de él
-¿Acaso ellos no lo pueden hacer?- señale con mi mirada al grupo y cuando él volteo se rieron aún mas
-Puedes darte cuenta con solo verlo, ellos no lo harán y realmente necesito ayuda- normalmente me negaría, de hecho estaba dispuesta hacerlo aun cuando sus mejillas se sonrojarán levemente- te pagaría por ello- eso fue lo que realmente me hizo cambiar de idea, necesitaba realmente ese dinero.
-Mañana en la hora del almuerzo en la biblioteca- fue lo único que le dije para después seguir con mi camino, al pasar por un lado del grupo de amigos, que antes se reían, ahora se habían quedado en silencio.
Al día siguiente cuando fue la hora del almuerzo me dirigí a la biblioteca y minutos después de mi llego Kan Tejun, se veía igual que el día anterior, con mirada distraída y muy bien descansado. Estoy segura de que no me equivocaría al decir que se la pasaba durmiendo en clase, ya que una mejilla la traía enrojecida. Se sentó en frente de mí y soltó un largo bostezo.
-¿Era sumamente necesario que nos viéramos a esta hora? Es el único tiempo que tenemos para comer- cuando llegue aproveche el tiempo para acercar unos cuantos libros que fueran de ayuda, así que mientras los acomodaba le conteste.
-Es el único tiempo que tengo- sabía que se me había quedado viendo, aun cuando estaba concentrada en los libros podía sentir su mirada- ¿En qué materia necesitas ayuda?- volteé a verlo directamente y vi brevemente como una vez más se había sonrojado.
-En todas- sentí como mi cuerpo se cansaba casi automáticamente. Lo cierto es que aún era tiempo de desistir y mejor usar este tiempo para descansar un poco, pero de nuevo se vino a mi mente los gastos de este mes. Aunque quisiera no podía hacerlo, así que deje salir un pesado suspiro
-Entonces comenzaremos por escritura- le dije y tome uno de los libros que había acomodado en la mesa- necesito que trates de responder esto de aquí y así poder ver que tanto puedo ayudarte- le pase el libro y señale unas partes
-¿Siempre eres así de seria?- dijo después de un rato, yo estaba enfocada haciendo anotaciones sobre las demás materias, resaltando las cosas importantes para los exámenes que se venían.
-Ahora entiendo porque estas tan mal en las materias- le dije mientras volteaba a verlo y él se sorprendió un poco- pierdes mucho tiempo pensando en cosas inútiles- le puse una hoja en frente suyo y comencé a recoger mis cosas
-¿Qué es esto?- dijo mientras tomaba el papel y comenzaba a leerlo
-Para mañana necesito que leas al menos la mitad de la lista- termine de acomodar la silla en su lugar- al final viene el precio por mi ayuda, así que procura traer el dinero mañana- sin esperar una contestación me fui de la biblioteca.
Los días siguientes creo que fueron los días más cansados de toda mi vida estudiantil. Mientras estaba en la escuela tenía que hacer un esfuerzo doble por estar despierta en las clases, las horas de estudio con Kan Tejun eran muy desgastantes, era como enseñarle a un niño de secundaria, parecía perdido todo el tiempo y estoy segura de que una vez que salía de la biblioteca non volvía a tocar un libro hasta el día siguiente. Por lo mismo las horas de estudio eran más y más pesadas. Después de la escuela trabajaba en el supermercado y por la noche en la tienda de conveniencia, en mis tiempos libres solo me la pasaba ideando nuevas formas de enseñarle los temas, incluso un día el encargado de la tienda de conveniencia se acercó conmigo.
-¿No deberías de tomarte un receso?- cuando lo escuche hablar me asuste un poco, ya que pensaba que aún faltaba para que llegara. Sabía que estaba en problemas, en más de una ocasión hablo con nosotros para advertirnos que no le gustaba que hiciéramos algo que no tuviera que ver con la tienda.
-Yo, lo siento señor- le hice una reverencia, mientras recogía mi cuaderno y algunas hojas- no volver a ocurrir. Cuando iba a recoger la última hoja vi que el encargado puso su mano sobre ella.
-Yona, de todas mis empleadas tu eres la que siempre esta trabajando sin parar, ¿Acaso crees que te regañaría por hacer un poco de tus deberes?- mi mente de alguna manera había dejado de funcionar, era como si fuera incapaz de entender lo que estaba pasando.
-¿Cómo?- esas palabras fueron lo único que mi cerebro pudo procesar.
-Se que estas en la preparatoria, tienes otro trabajo en un supermercado y además vienes aquí- yo me le había quedado mirando, aun no entendía hacia donde quería llegar- es de media noche Yona, no hay clientes, así que descansa un poco- puso sobre el mostrador un jugo- no todo debe de ser trabajar pequeña- antes de irse me dio una palmada en la cabeza y esa fue la primera vez en años en las que era capaz de sentir el cariño.
¿No se supone que esas palabras deberían de venir de un padre? Al parecer el mundo no me había privado del todo en sentir algo así. Le di las gracias internamente, tal vez esto era lo que necesitaba para poder recuperar un poco de mis energías. Tal vez no todo en esta vida tenía que ser oscuridad. Tal vez estaba lista para abrirme un poco más al mundo. Tal vez en esta ocasión no me haría tanto daño. Negué con la cabeza tratando de disipar tantos pensamientos.
-Eso no pasara Yona, tienes que concentrarte- me dije a mi misma y aprovechando que el encargado me dejo seguir con lo que estaba haciendo aproveche el tiempo al máximo.
Debo de admitir en que hubo un instante entre tantas horas de estudio con Kan Tejun, que me fui acostumbrando a su presencia cerca de mí, era como si me lo encontrara a cualquier lugar que fuera y no me refiero solo a la escuela, también me lo llegaba a encontrar de camino a mis trabajos. Era extraño, pero ya no me molestaba tenerlo cerca y un día cuando nos habíamos encontrado mientras iba a mi trabajo en la tienda de conveniencia de repente me dijo algo que nunca alguien me había dicho.
-Tu cabello rojo es muy hermoso Yona- en ese entonces mi cabello era largo y aún más rebelde de lo que es actualmente. No me lo cortaba por dos cosas, falta de tiempo y dinero. En más de una ocasión me había puesto a pensar en recortarlo para que fuera un poco más manejable, pero ir a la estética solo representaba un turno menos en el trabajo y tal vez una comida, por el dinero que gastaría, así que mejor desistía y pensaba en mejores formar de controlarlo. Ese día cuando él me dijo esas palabras mi cabello se encontraba la mitad recogido por una dona, al menos había podido lograr que lo más rebelde se quedara quito, aunque aun así caía por mi espalda el resto dando unas pequeñas ondas de vez en cuando. Al ver que no contestaba se quedó mirándome, yo realmente me había quedado sin palabras, ¿debería de decir gracias?- ¿Acaso nadie te lo había dicho?- negué con la cabeza y al hacerlo sentí una ligera punzada en ella, tanto fue el dolor que no pude evitar llevar mi mano a la frente- ¿Te pasa algo?
-Me duele la cabeza- desde la mañana de ese día había comenzado a dolerme, pero conforme fue avanzando el día al parecer solo había ido en aumento. Él se acercó más a mí y sin darme tiempo a reaccionar puso su mano sobre mi frente, yo la verdad no sabía bien que hacer.
-Dios Yona, tienes mucha fiebre- di un pequeño paso hacia atrás, de alguna manera me sentía extraña que me tocara pero al mismo tiempo era como si no deseara que la quitara.
-Debo de llegar al trabajo, ahí tomare algo para la fiebre- comencé a caminar pero sentía que ahora mi mirada era borrosa. Al parecer la fiebre era más grave de lo que pensaba, pero no entendía el porque me sentía tan mal de un momento a otro. Era todo muy extraño.
-¿Cómo pretendes ir al trabajo en este estado?- él me había detenido por el brazo al ver como no podía caminar rectamente.
-No puedo faltar- mis palabras también comenzaban a salir un poco arrastradas, como si no pudiera hablar correctamente.
-Pues tendrás que hacerlo, no puedes ir así a trabajar- volví a negar con la cabeza pero el dolor y el calor se intensifico aún más por mi cuerpo- Mejor dime donde esta tu casa- el calor comenzaba a ser sofocante y mi mente seguía sin entender exactamente qué era lo que estaba pasando.
Jamás en mi vida me había sentido de esta manera y tal vez en ese entonces estaba muy pequeña para entender en el enorme peligro en el que estaba metida. Como pude le di mi dirección, aunque la verdad es que recuerdo muy poco de todo, el trayecto, el cómo entre, todo era completamente confuso en mi cabeza. Solo recuerdo sentir como el fuego iba quemando más y más mi cuerpo, dejando a su paso más y más confusión en mi mente. Recuerdo muy poco de aquel día y aun ahora siento escalofríos solo de tratar de hacerlo. El fuego me había consumido tanto que mi cuerpo se movía por sí solo. Recuerdo que hubo besos, unas cuantas caricias y después una cara de horror seguido de aquellas palabras.
-¿Eres omega?
¿Omega? No podía serlo, en el examen salió que era beta. Estoy segura de que estaba equivocado, debía de estar equivocado, de ser cierto hubiera tenido mi ciclo de celo desde hace muchos años. Pero su rostro con una mezcla de terror, sorpresa y asco me decía lo contrario. Ya no sabía si mis lagrimas eran producto del celo y el deseo, o eran parte de propio dolor al ver como él simplemente tomaba sus cosas y se iba. ¿Realmente iba a dejarme así? Lo próximo que recuerdo fue despertarme a mitad de la habitación, en el suelo y con mucho frio. Mi mente aún se encontraba confusa, pero al menos podía ser consciente del resto de mi cuerpo, todo me dolía, cada pequeña parte de él dolía y sentía como en el fondo algo no había sido saciado. Cuando me metí a bañar me di cuenta de lo mojada que estaba, definitivamente esto era de un omega. Todo lo que había leído sobre el tema, el calor, el dolor de cabeza, la mente confusa, todo eso me había pasado a mí. Las lágrimas comenzaron a salir y fueron arrastradas por el agua, al igual que todo aquel calor.
Ese mismo día fui al hospital, me dijeron lo que ya sabía y me explicaron que muchas veces los exámenes fallan por la temprana edad en la que son hechos. También me dijeron que posiblemente me trataba de un omega recesivo, por lo mismo había tardado tanto en surgir mi primer ciclo de calor. Me dieron inhibidores y me explicaron todo lo que tenía que saber de ahora en adelante.
Lo más importante de todo era que no tenía la menor idea de cómo haría con la escuela. Iba a una escuela de betas, por lo mismo no eran aceptados ni alfas ni omegas, el gobierno desde hace muchos años había sido muy estricto con esos detalles. Dado que al tener a todos mezclados en una edad en la que se dificultaba controlar las feromonas y ciclo de celos, podría ocasionar embarazos no deseados o hasta una cierta violencia entre los compañeros. Si mi escuela se enteraran de que soy omega lo más probable es que me sacaran y perdería el año escolar.
Pareciera que ahora se me habían multiplicado los problemas, no solo tenía que preocuparme por la escuela, los gastos y mis trabajos. Sino que ahora también me tenía que preocupar por las feromonas, mi ciclo de celo y que la escuela no se enterara de nada. De pronto vino a mi mente Kan Tejun, él me había visto, él sabía lo que yo era. ¿Y si hablaba de ello? Casi por impulso mi cuerpo se movió a buscarlo.
Como habíamos estado juntos las últimas semanas podía saber bien donde buscar, así que me dirigí a una de las cafeterías donde se solía encontrar con sus amigos por las tardes. Cuando llegué ahí lo encontré rápidamente y él al verme vi cómo se puso tenso, negó con la cabeza y después se levantó para ir afuera hacia donde yo me encontraba. Cuando salió se miraba diferente, ya no mostraba la misma timidez de antes y mucho menos se veía feliz de verme, yo trate de que eso no me afectara. Me hizo una seña para que lo siguiera y fuimos al parque que estaba cerca de ahí, para llegar a él tuvimos que subir unas escaleras y fue justo en la cima cuando él volteo a hablarme.
-¿Qué haces aquí Yona?- ya había pasado casi una semana desde mi ciclo de celo y aún no había vuelto a la escuela, así que esta era la primera vez que nos veíamos.
-Necesito saber si tú has comentado algo sobre…lo que paso- hizo un sonido de molestia, yo no lo estaba viendo así que cuando escuche ese sonido alce la vista para darme cuenta de que también su rostro mostraba fastidio. De nuevo trate de que toda esta indiferencia no me afectara.
-¿Acaso pretendes que ande por ahí contando lo que eres?- de pronto sentí un alivio, aunque eso realmente duro poco- No sé cómo engañaste a la escuela ocultando eso- sus palabras eran de asco, hirientes. Como si lo que tratara de hacer era ofenderme.
-¿Disculpa?- No tenía idea de quien se creía, pero estaba comenzando a molestarme. Al mismo tiempo en el que sentía algo dentro de mí que se partía, definitivamente él no era el mismo chico atento, atolondrado y tímido que había estado conmigo las últimas semanas.
-No puedo creer que casi me acostaba contigo- de nuevo ese dolor en el pecho, como si con sus palabras estuviera encajándome un cuchillo por la espalda- que horroroso ha de ser acostarse con alguien que ni siquiera sabe su nombre- en este momento las ganas de partirle la cara iban creciendo más y más- a mí me daría asco ser alguien como tu Yona, ustedes y los alfas son todo lo malo de esta sociedad- comenzó a darse media vuelta- no vuelvas acercarte a mi- fue lo último que dijo antes de bajar los escalones.
-Eres un idiota- solté con todo el odio y el coraje que tenía guardado por sus palabras. Por los omegas. Y también por los alfas. ¿Qué los alfas y omegas son todo lo malo en esta sociedad? ¿Acaso pretendía que no lo sabia? Yo misma había vivido una prueba de lo horrible que eran, yo había vivido en carne propia lo que podrían ocasionar los alfas y omegas.
-¿Qué dijiste?- me había volteado a ver nuevamente y en su rostro se podía ver fastidio
-Eres un idiota y te vas a arrepentir de tus palabras- mi voz había salido más dura y fría que de costumbre, en este momento no estaba hablando desde la monotonía de siempre, en este momento estaba hablando desde la parte más oscura de mi ser. Y sé que él pudo darse cuenta porque aquella mirada indiferente se transformó rápidamente a una de pánico.
-N-no lograras asustarme m-monstruo- sus palabras salían entre tropezones y al tratar de bajar otro escalón en un intento por huir de la situación se resbalo. Mi mente tardo unos segundos en responder, pero ya cuando quise ayudarlo era demasiado tarde, su cuerpo había caído por los escalones y ahora se encontraba al final de ellos inconsciente.
Cuando me acerqué a él pude ver como la sangre corría por la cera y al mismo instante sentí que mi cuerpo se paralizaba. No podía moverme, solo podía ver su cuerpo boca abajo y como la sangre abandonaba lentamente su cuerpo, ni siquiera podía voltearlo para ver de donde era el golpe. Sus amigos llegaron al escuchar a la gente gritar y pedir una ambulancia, yo solo me quede ahí para observando toda la escena.
-¿Qué le hiciste?- grito una de ellas
-Lo mataste- dijo otra
-¿Es que acaso no te podía mantener alejada de él?- ahora fue un chico el que hablo
-No le basto con asaltarlo por entrar en celo, ahora le hizo esto- yo trataba de negar con la cabeza al no poder encontrar mi voz por ninguna parte.
-Si él se muere tu eres la culpable Yona- volvió a decir una de las chicas
-Toda la gente alrededor tuyo sufre, por eso es por lo que estás sola- comencé a dar pasos hacia atrás mientras trataba de controlar mi cabeza.
-Lo siento- logre decir mientras veía como era subido a la ambulancia- en verdad lo siento- sus amigos me empujaron fuertemente para que no me acercara y después se fueron con él en la ambulancia.
Después de ahí tampoco recuerdo muy bien que fue lo que paso, comencé a caminar mientras las lagrimas salían y salían. No estuve consciente de cuanto camine ni llore ese día. Sabía que yo no había empujado a Kan Tejun, lo sabía pero, no podía dejar de pensar que realmente si fue mi culpa. Por ayudarlo con sus tareas, por dejarlo acercarse a mi vida, por haberlo buscado ese día. También era cierto que todo aquel que estaba cerca mío sufría. Por eso me encontraba totalmente sola.
Entonces ese día entendí que el problema era yo.
Lo entendí mientras veía el agua correr por debajo de aquel puente, la brisa fresca que llegaba hasta mis mejillas húmedas me lo reafirmaba. Ya no tenía fuerzas para luchar, para seguir adelante, tampoco tenía a nadie que me diera los motivos para quedarme, así que ¿para qué seguir ahí?
Como pude me subí al barandal y miré por última vez el cielo antes de cerrar mi ojos y dejarme caer. Estaba lista. Ya no quería sufrir. Pero como si fuera una broma del destino en lugar de caer hacia abajo sentí como era arrastrada hacia atrás por alguien. Forcejee con esa persona mientras le gritaba que me soltara, que me dejara morir, yo quería morirme. Llore mucho, mucho ese día para después colapsar.
Cuando recobre el conocimiento me encontraba en el hospital, los doctores me explicaron que había tenido un colapso nervioso. Obviamente dieron el informe a la escuela, aunque estoy segura de que los amigos de aquel chico ya habían hablado para comentar mi condición. No me dejaron volver y tampoco el hospital se despegó de mi por los siguientes meses. Me entere que Tejun se encontraba bien, se había golpeado la cabeza y fracturado un brazo en la caída, pero no era algo que dejara marcas, en tan solo unos meses él podía volver a su vida normal, como había sido antes de conocerme.
-Yo había caído en una oscuridad profunda, si antes apenas y existía ahora no había ningún motivo oculto. Comía porque tenía que comer. Dormía porque tenía que dormir. Respiraba porque tenía que respirar. No había nada que me motivara hacerlo realmente- sentí los brazos cálidos de Hak acurrarme en su pecho, no había palabras, pero sabía bien que tal vez esta historia le dolía más a él que a mi- estuve vagando por mucho tiempo, hasta que encontré a los chicos, ellos me dieron la oportunidad de comenzar de nuevo
-Deseo poder haber estado contigo en aquel momento- su abrazo se hizo más fuerte y yo respire profundamente su aroma- nunca hubiera dejado que sufrieras- me alejo un poco de él para mirarme a la cara y limpio con sus manos unas cuantas lagrimas para después taparme los ojos delicadamente- te hubiera hecho recordar que no te encontrabas sola- esas palabras hicieron que algo cálido se instalara en mi corazón, era como si fueran capaces de sanar cualquier cosa, como si fuera una clase de conjuro.
Las lágrimas comenzaron a rodar aún más y después sentí como sus labios se unían a los míos en un beso tierno. Su mano aún seguía tapando mis ojos y su otra mano había viajado a mi cuello para profundizar aún más el beso. Yo lo sujete de su camisa para poder pegarme lo más que se pudiera a él. El beso fue evolucionando lentamente hasta que nuestras lenguas comenzaron a insinuarse, estoy segura de que él se dio cuenta de que estábamos yendo por un camino ya conocido, pero no se detuvo hasta que sintió de mi boca soltar un leve gemido. Quito su mano de mis ojos y después me dio dos leves besos en cada ojo.
-Gracias por contarme esto- había pegado su frente a la mía, no sé qué me estaba haciendo, pero parecía que no me costaba nada abrirme a él de esta manera. Le acababa de contar algo que aun para mi es difícil de recordarlo y solo podía sentir paz. Hak era mi paz.
-Gracias a ti por escucharme y quiero con todo esto que entiendas que nunca más volveré hacer algo parecido, aun cuando estén aquellas voces en mi cabeza, jamás lo hare. Jamás- había puesto mis manos en sus mejillas y lo miraba fijamente, pude notar su sorpresa porque sus ojos de nuevo brillaron. El asintió y yo sonreí satisfecha. Me separe de él para tomar un poco de aire, ahora si me encontraba segura de que no importara cuanto lo deseara Hak no haría nada conmigo hoy, así que tenía que hacer algo para calmar mi mente.
-Voy a traerte algo de ropa- dijo después de unos segundos, tal vez se dio cuenta de que necesitaba espacio y de alguna manera me sentía satisfecha de que había logrado controlarlo, a tal punto de que ya no le importaba tanto dejarme sola.
-Gracias. Solo dime que te has dado por vencido sobre ir al hospital- note como cambiaba su expresión seria a una divertida y sabia antes de que me contestara cuál sería su respuesta.
-Tú sabes que ese dolor no era normal, además, quiero asegurarme de que todo esté en orden- vio mi cara de molestia- Te llevare aunque tenga que arrastrarte y créeme que no me importara hacerlo- sabía que lo que decía era verdad y ahora que yo había vuelto en mí, también la vergüenza se hacía presente.
-A veces siento que te tomas muy en serio tu papel- le dije entre dientes mostrando claramente mi disgusto
-¿Cuál papel?
-El de mi alfa- lo que vieron mis ojos después de mis palabras jamás iba a poder olvidarlo. Aunque fue por un segundo antes de que se dirigiera de nuevo a la puerta, note como sus mejillas se pusieron levemente rosadas.
-¿Y que si es así?- dijo antes de cerrar la puerta de la habitación. La verdad no se si entendí correctamente sus palabras, pero de ser ciertas no pude evitar sonrojarme ante ellas.
En cuanto salió de la habitación fue como si todo lo que estuviera aguantando saliera finalmente y lo primero que resulto fue mi trasero de lleno contra el piso. Todo mi cuerpo temblaba al no tener ni una pizca de fuerza. Había sido fuerte soportando todo lo que había pasado, el simple hecho de mantenerme en pie frente a Hak me había costado mucho, si le decía como me sentía estoy segura de que me hubiera llevado arrastrando de aquí. La marca me seguía doliendo mucho y aunque era algo muy leve también sentía las feromonas de Soo Won sobre mí. Además, el deseo de estar con Hak se mantenía palpitante en mi interior, ya no sabía bien si esta debilidad era por las feromonas de ambos o por lo frustrada que me encontraba. En realidad hasta podía sentir el líquido escurrir en mi parte baja, haciendo que mi molestia creciera aún más.
Estaba tratando de calmar los latidos de mi corazón mientras que le suplicaba a mi cuerpo para que se levantara, sabía que Hak no tardaría mucho y no quería hacer una escena más en este día. Pero pareciera que mi cuerpo no estaba dispuesto a escucharme, así que por más que lo intentaba mis piernas seguían sin tener fuerzas.
Justamente lo que no quería que pasara termino sucediendo, en cuanto vi que la puerta estaba abriéndose comencé a prepararme mentalmente para lo que Hak fuera a decir, así que como pude me senté un poco más derecha y trate de poner mi mejor cara.
-¿Pero que diablos?- dijo Hak en cuanto me vio y soltó la bolsa que traía para ir rápidamente a donde yo me encontraba.
-Necesito que te calmes- le dije a Hak mientras comenzaba a checarme todo el cuerpo. Pero al parecer no podía escucharme- ¡Hak!- le dije mientras lo tomaba por el rostro para que me viera directamente.
-¿Y aun así pretendes no ir al hospital?- su rostro se veía entre preocupado y enojado. La verdad yo estaría exactamente igual, al verme en esta situación.
-Escúchame, por favor- de nuevo parecía no escucharme y paso sus manos a mis hombros para comenzar a levantarme, yo como pude lo detuve- te dije que me escucharas- sentía mi cara ardiendo y por lo mismo no podía verlo a los ojos cuando continue hablando- las feromonas, ocasionaron que mi cuerpo…
-¿Cómo? No te entiendo Yona
-Quiero hacerlo, ¿entiendes?- Hak al escuchar mis palabras se quedó totalmente quieto en su lugar- Se que no quieres, así que dame un momento para calmarme- aun sentía mi cara estallar de la vergüenza y deseaba de todo corazón que me dejara a solas. Mi vista seguía en el suelo por la vergüenza, pude ver como Hak se levantaba y comencé a sentir un ligero alivio. Pero si algo debería de comprender es que Hak jamás hará lo que yo espero que haga. De pronto sentí como era levantada desde atrás y uno de sus brazos pasaba por mis piernas para terminar cargada como princesa- ¿Qué haces?- le dije entre sorpresa y molestia
-Tienes razón, no puedo hacerlo sin lastimarte en este momento- me puso de nuevo en la cama y yo voltee a verlo cuando note que se acercaba más a mi- pero puedo ayudarte a aliviar esa sensación- de pronto sentí su mano acariciar mi muslo y comenzar a deslizarla por debajo de la bata- déjame ayudarte Yona- su cara se había acercado hasta la mía y sus ojos azules me veían como si suplicaran. ¿Cómo diablos podía decirle que no a este hombre?
***Notas de autor***
Y aquí venimos con la actualización del mes. La verdad es que si sentí que este mes fue lento o las ganas de escribir eran muchas jajaja
Me siento satisfecha con el capítulo, con esta pequeña historia del pasado de Yona, por un momento pensé que me costaría hacerlo, pensar en una Yona diferente, rota y en cierta manera emo jaja Pero al final creo que salió bien.
Hay un tema con el nombre de Kan Tejun, en el anime y manga suele escribirse diferente. Pero decidí basarme en el nombre del Romanji, por si llegan a notar algo extraño jaja
No creo que pueda actualizar de nuevo antes de navidad o año nuevo, así que les deseo lo mejor en estas fechas y muchas gracias por continuar aquí conmigo en mis trabajos.
Feliz navidad y año nuevo n_n/
Saludoos :*
