HOLA A TOS...
AQUI ARRANCAMOS. ESTE ES EL PRIMER CAPITULO. ESPERO QUE LES GUSTE, SABRAN UN POCO MAS DE LA HISTORIA.
ESPERO SUS COMENTARIOS PARA SABER QUE TAL LES PARECE Y POR SUPUESTO ACEPTO IDEAS.
GRACIAS.
CAPITULO 1
Un año antes…
Ginny
La música sonaba a todo lo que daba, yo solo brincaba y contoneaba mis caderas con ritmo. A mi lado Luna bailaba y sonreía sin parar.
Esto era lo que siempre me pasaba cuando ingería demasiado alcohol. Es por eso que de vez en cuando me daba una escapada a este antro. Era una oportunidad para olvidarme del trabajo y el estrés.
Mi trabajo me consumía mucho tiempo, pero lo disfrutaba demasiado. Sí, yo era abogada y trabajaba para una cervecera. Mis días iniciaban desde las nueve de la mañana, pero la gran mayoría de las veces no tenía hora de salida.
Compartía el departamento con mi amiga Luna, era grandioso porque tenía libertad. Mis padres vivían en un pequeño pueblo a las afueras de Londres, yo decidí estudiar y salir para conocer la ciudad.
Desde entonces vivo aquí.
-Oh, dios… ese chico esta hermoso- dijo mi amiga sonriéndole de manera seductora.
El chico era de cabello castaño y le estaba devolviendo la mirada a mi amiga. Sonreí porque siempre era así.
Salíamos juntas jurando que era una salida solo de chicas, pero Luna siempre terminaba consiguiendo alguna pareja.
-Quedamos en algo… salida de chicas- dije para molestarla.
Me dio una mirada triste.
-Pero… puede ser el amor de mi vida… no puedes negármelo.
Rodee los ojos, todos, todos los chicos que conocía eran el amor de su vida. Era increíble que después de las desilusiones y decepciones que tenía siguiera creyendo en el amor verdadero.
-Está bien… pero tienes que tener cuidado.
-Te lo juro…
Camino hacia el chico y yo solo sonreí más. Nunca cambiaria. Continúe bailando, sola. Pasaron cerca de diez minutos cuando escuche mi nombre salir de los labios de mi amiga.
-Ginny… Ginny
- ¿Qué pasa? -
-Tienes que venir conmigo…
- ¿Qué? ¿Por qué?
-El chico que he conocido esta guapísimo… se llama Neville Longbottom… parece ser que le gusto…
- ¿Y…? - le dije incitándola a continuar
-Quiere un trio con ambas
Puse mis ojos en blanco. ¿Un trio? ¿Acaso Luna está Loca?
- ¿Qué rayos?
De repente comenzó a carcajearse al ver mi reacción. Claro debí imaginármelo. Una broma. Respire con alivio.
-Ven… tiene un amigo… te ha visto desde nuestra mesa… quiere conocerte. - decía mientras me jaloneaba entre la gente.
-Espera…- me detuve- ¿Cómo es? ¿Es guapo?
No era exigente, pero conociendo a Luna todo podría pasar.
-Es… es diferente… no es tan guapo como Nev… pero se defiende…
- ¿Nev? Pero si lo acabas de conocer.
- ¿Y? Es el amor de mi vida. Te lo dije antes
-Espero que no me arrepienta de esto- dije rodando los ojos.
Divise en una de las mesas al chico que conoció Luna hace solo unos minutos. Estaba solo en la mesa.
- ¿Y tu amigo? - pregunto Luna
-Fue al sanitario. Hola… soy Neville
-Hola. Ginny
-Bien… porque no tomamos algo mientras llega tu amigo.
-Si… traeré algunas bebidas…
-Voy contigo…
-Pero… ¿Si regresa tu amigo? ¿Qué hare?
-Solo esperen…
Estaba loca. Ni siquiera sabía cómo era el dichoso amigo. Estas cosas eran las que odiaba de Luna. Mire hacia la pista de baile. Las parejas se movían al compás de la música y se divertían y yo aquí sentada esperando a quien sabe quién.
Qué manera de perder el tiempo.
-Oye… de cerca eres más linda-
Mire hacia dónde venía la voz, unos ojos penetrantes y muy verdes me miraron. Me quede sin palabras. Era posible sentir eso que describía Luna por un extraño.
- ¿Estas bien? - reaccione ante sus palabras.
-Oh, si… Lo siento… yo estaba…
-Soy Harry- estiro la mano para saludarme
-Ginevra… pero puedes llamarme Ginny
-Hermoso nombre para una hermosa mujer
-Gracias- me sonroje
¿Desde cuándo me sonrojaba? Sentía mi corazón latir aceleradamente. Definitivamente era muy guapo. Tenía el cabello azabache, era alto, un poco fornido, pero sin exagerar.
-Te mire desde que estabas con tu amiga. Pero al parecer Neville se adelantó. ¿Vienes seguido aquí?
-Si. Al menos una vez por semana. Nunca te había visto aquí.
-Me acabo de mudar, hace dos semanas. Recién me termine de instalar.
-Oh…. Pues… bienvenido
-Gracias… es bueno conocer a chicas tan lindas como tú.
-Pues puedo decir lo mismo de ti.
Pasamos platicando cerca de dos horas. Él era médico cirujano en el Hospital Principal de la ciudad. Al parecer le habían ofrecido un puesto hace dos meses y decidió aceptarlo. No tenía pareja y eso era lo mejor de todo.
El tiempo paso volando, bien dicen que cuando disfrutas la compañía el tiempo no se siente.
-Parece que nuestros amigos se han marchado sin avisarnos. -dijo Harry mirando alrededor
-No me sorprende ambos quedaron flechados…
-Bueno… creo que no fueron los únicos
Nos miramos fijamente. Sus labios eran demasiado carnosos para mi propio bien. Quería besarlo. Lo sentía cada vez más cerca, nuestros labios se unieron por solo unos segundos, él se separó solo cinco segundos después.
Me sentí desilusionada por que esperaba un beso al menos más largo. Creo después de todas las historias de mi amiga, esperaba un beso de película.
-Creo que es mejor irnos…- me dijo
-Si… vamos
Minutos después estábamos a fuera del antro.
-Yo iré caminando… vivo solo a cuatro calles de aquí- dije
Sonrió.
-Esto es una coincidencia.
- ¿Por qué?
-Yo vivo a unas calles… creo que podemos caminar juntos…
-Oh… claro
Caminamos por las calles, a pesar de ser de madrugada había mucha gente.
-Creo que no somos los únicos que han decidido caminar
-Mmmm… eso es porque es viernes... bueno… técnicamente es sábado.
-En eso tienes razón… aunque en mi profesión eso no importa mucho.
-Si… supongo que eso de los dobles turnos es cierto…
-Algunas veces… pero el hospital cuenta con el personal suficiente para que eso ocurra rara vez… además que los que hacen dobles turnos son los novatos.
-Tú ya pasaste por eso…
-Afortunadamente si…
-Llegamos…. – me detuve en frente de la puerta de mi edificio- es aquí…
-Bonito edificio… espero que no te encuentres con mi amigo allá arriba…
-Yo también lo espero… - sabía que eso no ocurriría.
Luna y yo teníamos un trato. No traer chicos al departamento. Al menos que fueran algo serio.
-Bien… pues yo… me voy
-Si… hasta luego… yo…
Quería volver a verlo y me sentía segura que él también lo quería, pero con el beso de segundos que nos dimos, me desanimo.
-Adiós
Dio media vuelta y camino alejándose. Suspire. Otra noche fallida. Saqué de mi bolsa mis llaves y las introduje en la cerradura. Estaba a punto de entrar cuando escuche que me llamaban.
-Gin…
Giré y me encontré con un Harry agitado.
- ¿Qué pasa?
No pude terminar la oración por que sus labios estaban sobre los míos, devorándome. Sentía su lengua entrelazada con la mía. Pase mis brazos sobre su cuello y Harry me rodeo por la cintura.
Sentí como me apretaba hacia él. Este sí que era un beso de película. Mi corazón latía aceleradamente. No supe cuánto tiempo duro, pero se me hizo largo y quería más, mucho más.
-Yo… no podía irme sin esto- me dijo refiriéndose al maravilloso beso que compartimos.
Sonreí
- ¿Quieres pasar?
No debería preguntarlo. Estaba rompiendo el trato con Luna, pero después de todo, mi amiga estaba a favor del amor.
Su respuesta fue tomarme de la cintura y cargarme. Me beso de nuevo, uno mucho mejor que el anterior.
- ¿Piso?
-Segundo- dije entre besos
Llegamos a la puerta de mi departamento y como pude lo abrí. Le dije donde se encontraba mi habitación.
Me recostó sobre la cama y continúo besándome. Paso sus labios sobre mis mejillas, cuello. Llego a ese punto debajo de mi oreja derecha que me volvía loca. Gemí ante ese beso.
Sus manos acariciaban mis pechos y yo me retorcía ante la excitación. Jamás me había sentido así. Por supuesto que no era virgen pero la intensidad que me brindaba Harry jamás lo había sentido.
-Eres hermosa…
Sus manos bajaron hacia mis piernas, las acaricio y fue subiendo. El vestido quedo enrollado en mi cintura. Alce mis brazos y no perdió tiempo sacándolo por mi cabeza.
Harry se tomó unos segundos mirando mi cuerpo, agradecí mi ropa interior de encaje.
Su mano recorrió mi vientre.
-Quítalo- Pedí.
Moría por sentirlo dentro de mí. Sabía que todo esto era rápido, pero después ya lo haríamos con más calma.
-Gin… Sé que debí haber preguntado esto antes, pero… ¿Estas segura?
- ¿Lo dudas? ¿Crees que si no estuviera segura te hubiera invitado a pasar?
-Solo es para tener la certeza que estas bien con esto
-Estoy bastante bien
Sus manos tomaron mi ropa interior y rápidamente desapareció. No perdí tiempo y los desnudé, maravillándome con cada espacio de piel de su cuerpo.
Harry dirigió su mano hacia mi intimidad, me penetro con un dedo y yo gemí muy alto.
-Estas tan mojada…
-Tú lo provocaste
-Dios… no aguanto más
-No esperes más
Se acomodó entre mis piernas, me penetro de una manera deliciosa, comenzó a moverse. La sensación era indescriptible
-Gin… Gin…- decía jadeando en mi oído
-Mmmm… siii
Lo sentía entrar y salir de mí una y otra vez. Sus manos sostuvieron mis piernas y yo lo rodee con ellas. Esto era delicioso.
- ¿Así te gusta?
-Siii… así…
Era de los que hablaban durante el sexo. Eso me excitaba mucho más.
Tomo firmemente mis caderas y se acomodó penetrándome más profundo. Solté un grito fuerte, estaba segura que los vecinos lo escucharon. Era increíble como unos pocos milímetros de diferencia hacían maravillas. Por dios era la misma posición, pero tocaba un punto que me volvía loca.
-Ahí… ahí… por dios… no te detengas…- grite loca de pasión
- ¿Aquí? ¿Aquí es donde te gusta?
-Si…. Así… justo ahí… sigue… sigue… no te detengas
-No… no me detendré Gin
Sentí que el ritmo se aceleraba, sentía que mi orgasmo se formaba poco a poco. Seria intenso estaba segura. Estaba tan cerca.
Segundos después sentí como una nube cubría mi mente y me llevaba al cielo. Todo estaba en blanco y una sensación placentera llego desde la punta de mis cabellos hasta la punta de los dedos de los pies.
Gemí como nunca, aunque no era consciente de que tan fuerte se había escuchado.
Harry se tensó, dio una última embestida y lo sentí derramarse dentro de mí. Cerré mis ojos mientras escuchaba un gemido salir de sus labios.
-Oh… por dios…-dije jadeando
Sentí su sonrisa en mi hombro.
-Lo se… yo también lo sentí así.
Suspire.
Nos acomodamos abrazados, preparándonos para dormir. Mis ojos pesaban. Voltee y lo mire. Sus ojos estaban perdidos en algún lugar del techo.
-Harry…
No respondió, era como si de pronto estuviera en otro lado.
-Harry- al ver que seguía sin responder lo moví ligeramente por los hombros.
- ¿Qué? - dijo un poco desconcertado.
-Estabas como en otro mundo
-Lo siento… yo… yo… estoy demasiado cansado-
-Oh… entiendo… te parece bien si dormimos.
-Me parece perfecto.
Nos acomodamos de cucharita y cerré mis ojos.
-Harry…
-Mmmm…
- ¿Crees en el amor verdadero?
-Claro que si Gin… claro que creo…
Me dio la impresión de que no se refería al amor que nació esa noche en mi corazón, pero tarde me di cuenta de eso.
