HOLA DE NUEVO A TODOS...
PRIMERO QUE NADA QUIERO AGRADECER A LAS PERSONAS QUE ME DEJARON COMENTARIOS. PARA NOSOTROS ES LA UNICA MANERA DE SABER SI LES GUSTA LO QUE SALE DE NUESTRA IMAGINACION. MUCHAS GRACIAS
ESPERO QUE ME COMENTEN MAS Y POR SUPUESTO QUE ACEPTO CRITICAS Y PUEDEN PREGUNTAR DUDAS SOBRE NUESTROS PERSONAJES.
GRACIAS DE NUEVO Y ESPERO LES GUSTE ESTE NUEVO CAPITULO.
CAPITULO 3
GINNY
Maldita sea mi suerte.
Definitivamente hoy no era mi día. Desde que me desperté supe que no debía salir de mi casa. Primero se me termino el gas, así que tuve que bañarme con agua fría. Después mi auto no quería encender, perdí media hora tratando de ver que era lo que le fallaba.
Al parecer la batería estaba muerta, había dado todo de ella y ahora era el momento de morir. Tome el autobús y llegue una hora tarde al trabajo. Después mi asistente me trajo un coctel de frutas que contenía fresas.
Era realmente raro, hace muchos años que no comía fresas, no recordaba exactamente cuánto y precisamente hoy que las consumí me pasa esto.
A los cinco minutos de terminar mi delicioso coctel comencé a sentir mucha comenzó en el cuello. Después vino el ardor y ahora estaba con la cara roja e hinchada.
No me podía ir peor, pensé al ingresar al hospital, me mire en el reflejo de las limpias ventanas y me espante ante mi aspecto, cuando entro la enfermera me dio vergüenza. Estaba realmente horrible, definitivamente no era mi día.
Pero todo se fue literalmente a la mierda cuando escuche que el médico que me atendería venia caminando detrás de la enfermera. Dios me odiaba.
-Chica que acaba de ingresar por consumir fresas, al parecer no sabía que era alérgica.
Miré hacia la camilla y abrí los ojos con sorpresa.
- ¿Ginny?
-Harry…
-Oh… es… es…
Resople por la vergüenza, creo que me puse aún más roja si eso era posible.
- ¿Pasa algo? - pregunto la enfermera.
-No… ¿has tomado algo? ¿Alguna cosa más que las fresas? - pregunto Harry tomando la postura de médico.
-No… fue un coctel… uno de frutas… pero todas las mañanas las consumo a excepción de las fresas del día de hoy…
-Oh… ya veo…
Se acercó a mí, y comenzó a examinarme de manera rutinaria, el corazón y todo eso.
-Ordenare un análisis… no puedo recetar algo sin estar cien por ciento seguro. Romilda ¿Podrías encargarte?
-Claro que si Dr. Potter.
-Bien… avise de inmediato cuando tenga los resultados.
-Está bien.
-Te veré en un rato Ginny…
-Gracias
Lo mire salir de la pequeña sala donde se encontraban las camillas. Me sentí un poco más tranquila al no encontrar una reacción de repulsión por mi aspecto.
-Bien… tomare la muestra de sangre- dijo la enfermera de manera seria.
La chica había cambiado la actitud, de la amabilidad de hace un rato por una demasiado seria. Esto era extraño, pero no le tome importancia.
HG
-Bien… es una alergia- dijo Harry.
Al parecer aquí todo era rápido. Hace apenas diez minutos que la enfermera me saco sangre. Tardo más en extraerla que en lo que los resultados llegaron.
-Debes tomar estas pastillas, una cada veinticuatro horas por 5 días- me dijo extendiéndome la caja con las mismas.
-Ok… muchas gracias… me imagino que ya puedo retirarme…-
-Si… ¿Alguien viene contigo?
-No… yo… pediré un taxi…
-No… yo te llevare.
-Pero Harry tú no puedes hacer eso- contesto la enfermera que lo miraba indignada.
Enseguida vinieron a mi mente, todas esas series donde el medico se acostaba con las enfermeras. Seguro que este era el caso. Eso explicaría la manera tan "cordial" de tratarme de esta chica.
-Romilda… me retiro. Espera un momento Ginny… enseguida nos vamos…
Salió de la habitación sin prestar atención a las protestas de la chica. Ella me miro con rencor y salió echando humo.
Yo solo espere por Harry.
HG
HARRY
¿Cómo iba a dejar que se fuera a su casa en taxi? Es decir, se supone que somos amigos o algo parecido. Al menos somos amigos de nuestros amigos. Además, esto solo me hacía preguntarme una cosa. ¿Dónde estaba su cita? ¿Por qué no venía con ella? Se supone que debería estar aquí. ¿No?
Llegue a la habitación y caminamos juntos al estacionamiento. Subimos a mi automóvil, todos estos minutos en silencio. Hasta que encendí el motor.
-Creo que deberías aclararle a esa chica que somos amigos- dijo ella mirando hacia la ventana.
- ¿Qué? ¿Cuál chica?
Me miro seria y desconcertada.
-La chica, la enfermera… ella está realmente molesta…
- ¿Y? - no entendía para nada sus comentarios.
- ¿Cómo que "Y"?
-Bueno… no veo el caso de tu comentario porque la verdad es que esa chica no tiene nada que ver conmigo.
-Pero si hace un momento se molestó bastante porque me llevas a mi casa. No quiero que cuando venga me trate con la punta del pie por que imagine cosas que no son.
Sonreí porque era seguro que Romilda la seguiría tratándola así. Para la enfermera Romilda cualquiera que fuera su rival sería un motivo para odiarla.
-Tal vez piense que quizás nos acostamos. Y eso sí que es verdad.
Ginny se sonrojo y miro hacia la ventana nuevamente. De nuevo hubo un silencio durante al menos diez minutos.
- ¿Recuerdas por donde vivo? -
-Si-
No lo olvidaría. Después de todo fue mi última noche de pasión. Continúe manejando por diez minutos más. Bajamos del auto.
-Gracias por todo- me dijo despidiéndose.
Era claro que yo no quería salir con nadie. Cho no había salido de mi vida y por eso mismo mi vida amorosa era nula. Es por eso que no sé por qué de mis labios salieron aquellas palabras.
- ¿Estas libre el viernes?
Ella me miro como si tuviera tres cabezas.
- ¿Qué?
-Podríamos salir… tomar un café… ya sabes
-No te entiendo… Tú no me llamaste…
-Lo se… lo se… pero podríamos intentarlo.
No sé qué me pasaba. Pero esta chica me gustaba demasiado, aunque no para algo formal. Ella lo dudo por unos segundos, pero al final contesto.
-Pasa por mí a las siete.
-Ok… nos veremos…
Me incline para despedirme con un beso en la mejilla. Esto saldría muy mal y no me importaba. Esta chica me gustaba.
HG
GINNY
El viernes llego más rápido de lo que pensaba. No le había comentado nada a Luna de mi encuentro con Harry. La realidad era que no sabía lo que pasaría en esta cita, si es que era considerada una cita para él.
Primero quería ver como salían las cosas y ya después le contaría a mi amiga. Me miré en el espejo, esta vez me decidí por unos jeans, suéter café y unas botas de tacón mediano. Era como cualquier otra chica. No quería que Harry pensara que me esmere para salir con él.
A las siete y media estábamos llegando a una cafetería que no se encontraba muy lejos de mi casa. Yo no sabía que decir, así que solo mire alrededor.
- ¿Cómo sigue tu alergia? - pregunto
-Muy bien… gracias a ti
El me miro a los ojos y respondió.
-Solo es mi trabajo… aunque contigo fue un placer.
No pude evitar sonrojarme. Era mi imaginación o Harry me estaba hablando en doble sentido.
- ¿Qué tal la enfermera? - decidí ir por un terreno que le incomodara a él.
- ¿Cuál enfermera? - estaba segura que sabía de quien le hablaba, solo quería retrasar el asunto.
-Vamos…. Sabes bien de quien hablo, esa chica que está loca por ti… apenas se dio cuenta que nos conocíamos y cambio su actitud conmigo.
Él se movió incomodo en su asiento. Tal parecía que era incomodo el tema, tal vez tuvo algo con aquella chica.
-No hay nada… simplemente somos compañeros…
- ¿Estás seguro? A mí no me lo pareció.
-Si… seguro
-Ok… no lo tomes a mal, pero esa forma que tienes… me refiero a tus reacciones me dicen que ahí hay algo.
-No… esa chica es una acosadora… es como… como si fuera una fan… me sigue y no pierde la oportunidad para cruzar palabras conmigo…
Me reí al imaginármelo escondiéndose de ella, era claro que no le hacia la menor gracias tenerla cerca.
-Así que huyes…
-Si… casi siempre lo logro…
-Cuándo no lo logras… ¿Qué haces?
-Simplemente la esquivo de manera amable.
-Ok… creo que es lo mejor que puedes hacer.
Así pasamos una hora más platicando de nuestros trabajos, además de que nuestros amigos parecían estar enamorados y eso nos daba mucho mas de que hablar.
Decidimos marcharnos, caminamos un poco por las calles de alrededor, simplemente estábamos disfrutando de la noche, reíamos al contarle algunas ocurrencias de Luna, claro que solo le conté cosas que no la comprometieran, ella era mi amiga.
El tiempo pasaba volando que no nos dimos cuenta en donde estábamos.
-Creo que estoy algo desorientado- el miraba para todos lados tratando de buscar los nombres de las calles o encontrar algo conocido.
-Mmmm… yo también… podríamos preguntar a alguien…
Ambos volteamos hacia el establecimiento que se encontraba enfrente de nosotros y no supimos que decir. Las grandes letras decían "HOTEL DIAGON"
Me ruborice demasiado, las imágenes de la noche que pasamos juntos asaltaron mi mente sin poder evitarlo, no sabía que decir o hacer. Lo mire y el a mí. Trago saliva y pronuncio las siguientes palabras.
-Podríamos entrar…- me dijo
-Creo… que… si…
Me tomo de la mano y entramos. Llegamos a recepción.
-Una habitación por favor- pidió lo más normal que pudo.
- ¿Salen hoy?
El me miro como buscando una respuesta así que yo conteste.
-No… mañana-
-Ok… habitación 406… subiendo por elevador dan vuelta a la izquierda.
-Gracias- dijimos ambos.
HG
HARRY
Al cerrar la puerta de la habitación, mire como ella caminaba hacia el centro. Dejo su bolsa en uno de los sofás. Y se giró para mirarme.
-Es linda- dijo
-Reconfortante-
-Si…
Me acerque a ella y la tome de la cara, unimos nuestros labios. En este momento era cuando me daba cuenta que me gustaba besarlos. Creo que a pesar de que había pasado mes y medio desde la última vez que estuvimos juntos no era consciente de que me gustaba su sabor.
Mis manos viajaron hacia su trasero y no pude evitar pegarla hacia mí. Ella gimió al sentir la dureza de mi miembro. Sus manos me envolvieron del cuello. Hasta este momento era todo delicado, bonito.
-Harry…
-Mmmm…
-No se tu… pero yo desde la última noche que pasamos juntos no he estado con nadie… y la verdad es que no quiero que vayas despacio… en el segundo podríamos tomarnos nuestro tiempo.
No lo pensé, la tomé de la cintura cargándola. La senté en el tocador. Ella enseguida comenzó a quitarse la ropa. Yo me separé un poco e hice lo mismo.
En todos esos segundos no nos quitamos la mirada de encima, era raro, ambos nos desnudábamos, pero era excitante no quitarnos la vista de encima.
En cinco segundos corrí hacia mi pantalón y saqué mi cartera. Me tarde cinco segundos más poniéndome el preservativo. Corrí de nuevo hacia ella y me acomodé entre sus piernas.
-Harry… hazlo ya… por favor
La penetre duro y sin contemplaciones. Comencé a moverme rápido. Escuchaba que ella gemía así que eso me garantizaba que lo estaba disfrutando tanto como yo. Ella enredo sus piernas alrededor de mi cintura y con sus manos puestas en el tocador se impulsó para mover sus caderas.
Cerré los ojos al sentir un nuevo Angulo de penetración, ella era tan estrecha que tenía que hacer un esfuerzo para no dejarme ir tan rápido.
-Oh Dios…
Su voz resonaba por la habitación, de mi garganta salían gruñidos sin poder evitarlo. Mis manos acariciaban sus pechos y sus piernas. Sentía que todo se desbordaría en cualquier momento.
-Gin… Gin… Gin
Nuestras respiraciones eran agitadas.
-Si… así… Harry… ahí viene…
Dos segundos después grito por todo lo alto. Y yo me deje llevar por mi orgasmo. Sentí como me vaciaba y la llenaba. Era la sensación más placentera que había sentido.
-Dios… Dios… creo… creo que… nunca había… sentido algo… así- dijo ella jadeante.
-Yo tampoco…
Cinco minutos después ambos reposábamos en la cama.
-Harry… - dijo rompiendo el silencio cómodo
- ¿Qué pasa?
-Otra vez…
Sonreí engreído. Era claro que fue genial.
-Otra vez - respondí girándome para besarla y acariciarla
Ese fue el inicio de mi segunda noche de pasión con Ginny Wesley.
