Interrupción

Spy x Family © Tatsuya Endo

Sinopsis: Lo único que quería Twilight era relajar a Thorn Princess después de una misión en conjunto, pero no llegó muy lejos.


Interrupción


Se encontraban en lo que había sido su última misión en conjunto, en un taller de barcos al borde del mar. La brisa salada entraba por las ventanas abiertas, trayendo consigo el suave murmullo de las olas y una fragancia que Twilight esperaba que ocultara el aroma a sangre del lugar.

Thorn Princess aguardaba la llegada de los limpiadores de The Garden mientras se preparaban para regresar a casa. Una niña de diez años y un perro los esperaban, junto a un informante que parecía estar más en el papel de niñera que de otra cosa.

Twilight aseguró el arma que llevaba en la mano y la guardó, luego se acercó a su esposa. Ella estaba concentrada, limpiando sus agujas, manchadas por su trabajo, con un nivel de concentración notable y una expresión serena en su rostro.

El ambiente estaba lleno de una complicidad palpable. No necesitaban palabras para entenderse; después de tantos años juntos y al conocerse tan bien, el lenguaje de sus miradas y gestos bastaba para comunicarse.

—Entonces —dijo Twilight de todos modos, sintiendo la necesidad de romper el silencio—. Estuviste bien allá atrás.

Thorn Princess se volvió hacia su esposo y se acercó, sintiendo cómo él la envolvía en un abrazo cálido por detrás. Sus cuerpos se fusionaron mientras ella continuaba con su labor de limpieza.

—Sí, como siempre —exclamó ella—. Es mi trabajo.

—Y eso es maravilloso —reconoció su esposo, dejando un beso en la base de su cuello—. Pero no pude evitar notar que tus hombros están un poco tensos.

Ella estaba por responder, pero fue interrumpida cuando Twilight se acercó más, permitiendo que sintiera el latido en la zona baja de sus pantalones. Su esposo también entrelazó las manos suavemente alrededor de su cintura, atrayéndola más cerca.

Sus corazones se sincronizaron.

—¿Yor? —preguntó una voz más suave. Ella lo reconoció, reconocía ese tono.

—¿Loid? —fue su turno de preguntar, enviando una ola de emoción a través de ella.

Su última acción solo logró arrancarle a Twilight un suspiro profundo. Él también mordió su hombro en respuesta y Yor no pudo contener lo que escapó de sus labios.

—Oh, Yor —murmuró Twilight contra su cuello—. No pude evitar notar tu estrés.

Sin prisas ni urgencias, no perdió el tiempo, explorando debajo del vestido oscuro y buscando con el tacto sus piernas.

—¿De verdad? —preguntó Yor, sintiendo cómo un fuego comenzaba a arder dentro de ella.

El roce de los dedos callosos hizo estragos en Yor, quien sintió flaquear sus piernas y dio gracias a que su esposo la estaba sosteniendo. Estaba claro que sus manos no solo eran hábiles para disparar o quitar máscaras.

Agradecía ser la única en la actualidad que disfrutaba de todos sus otros usos.

—De verdad —respondió Twilight a medias, concentrado más en comenzar a relajar lo que consideraba el mayor punto de estrés de su esposa—. Y siendo tu esposo, tengo la necesidad de relajarte.

Aunque él mismo tenía un punto de mucho estrés concentrado en sus pantalones.

Las orejas de Yor ardieron cuando se dio cuenta de eso, pero sintió un poco de audacia al buscar con su mano, con delicadeza propia de quienes saben usar armas afiladas, el cinturón de su esposo.

No iban a llegar a su hogar a ese ritmo.

Pero, aun así, el sonido de un portazo estruendoso sonó.

El mundo exterior volvió a aparecer, rompiendo el espacio que habían compartido. Twilight fue el primero en alejarse, tratando de ajustar el cinturón que su esposa había desatado y reorganizar el resto de su traje. Thorn Princess, avergonzada, intentó acomodar su vestido antes de ser descubiertos.

Por suerte, las voces provenían de los limpiadores, quienes apenas los miraron mientras comenzaban su trabajo. Uno de ellos les dio instrucciones para entregar una actualización del encargo al Gerente al día siguiente.

Cuando la conversación terminó, el reloj en la muñeca de Twilight marcaba las tres de la mañana. Para ambos, avergonzados de haber sido casi descubiertos en actos imprudentes, la noche parecía interminable.

Envueltos en el manto de la noche, regresaron a casa con el rostro teñido de rojo, repasando sobre cómo habían llegado a ese nivel de falta de vergüenza en su juego.


Nota de la autora: ¡Volví con nuevo contenido de Spy x Family! Este es algo que escribí para el Club de Lectura de Fanfiction hace unas semanas y cambié un poco para subirlo.

Espero que lo hayan disfrutado.

Ciao.