Los personajes son propiedad de Rumiko Takahashi y la historia fue escrita sin fines de lucro.

El proceso penal que se describirá es con base en las leyes de Guatemala.

Pasaron algunas horas después de la detención de Shampoo. Los policías la habían llevado a los separos para ser puesta a disposición del juez competente al día siguiente, por la mañana, junto con los otros tres sindicados del delito de secuestro en tentativa.

Shampoo estaba muy triste y a la vez, furiosa, pues aún no creía que todo le hubiera salido tan mal y que su propia abuela fuera a declarar en su contra. Pensaba en lo torpes que habían sido Daisuke y sus amigos: ¡jamás debió haberlos tomado en cuenta para hacer ese "trabajo", porque ella sí lo habría logrado sola!

Estaba ensimismada, con la cabeza inclinada, cuando un policía se acercó a ella y le dijo:

― Señorita Zheng, tiene visita.

― ¿Quién es? –preguntó, sin ganas y sin levantar la cabeza-.

― Soy yo –respondió la persona que había llegado a verla-.

Ella inmediatamente reconoció esa voz, levantó la cabeza y se puso muy contenta:

― ¡Ranma! –dijo, sin creerlo aún y levantándose rápidamente de donde estaba sentada para acercarse y hablar con él a través de los barrotes- ¡Ranma, mi amor! ¡viniste a verme! –hizo una pausa- ¡viniste a verme porque crees en mi inocencia! ¿verdad?

Ranma se le quedó viendo y ella continuó:

― ¿Sabes? Daisuke por despecho me inculpó en todo esto, porque no quise hacerle caso. Mi abuela lo creyó y por eso, ahora está en contra mía... pero, tú me vas a ayudar a salir de aquí, ¿verdad? ¡porque aún me amas y porque te diste cuenta que no puedes vivir sin mí!

― Shampoo...

― ¡Qué alegría! ¡tú eres un excelente abogado y con todos tus conocimientos vas a lograr que me dejen libre para que al fin podamos ser felices!... –dijo, muy contenta y esperanzada. Iba a seguir hablando, pero él la interrumpió:-

― No, Shampoo, no vine a sacarte de aquí.

Shampoo cambió su expresión y él continuó:

― Sólo vine a decirte que estoy enterado de todo y que haré lo que esté a mi alcance para que no vayan a inculpar a tu abuela por encubrirte en tus planes...

Ella lo interrumpió y le dijo:

― Estás bromeando, ¿verdad?... ¡¿cómo puedes creerle a mi abuela?!... ¡ella está alucinando!

― ¡No, Shampoo, no está alucinando! –le dijo, bastante molesto:- ella está en el pleno goce de sus facultades mentales: ¡tú le robaste sus ahorros y después, te pusiste de acuerdo con Daisuke para hacerme daño, intentando secuestrar a Akane!... ¡¿cómo puede haber en ti tanta maldad?!

― ¡No, Ranma! ¡tienes que creerme! –dijo, con desesperación- ¡yo jamás haría algo así!... ¡yo te amo!

― ¡Basta ya! ¡hay suficientes indicios para que te liguen a proceso, porque no sólo está la declaración de tu abuela, también está la de Gosunkugi, las de las personas que vieron el intento de secuestro, la de Akane, principalmente, cuando escuchó a uno de ellos hacer mención de la gran idea que habían tenido Daisuke y "su novia"!... ¡también están las declaraciones de mis amigos y la mía, porque fuiste a amenazarme hace unos días a mi departamento frente a ellos!

Shampoo se quedó estática al escucharlo y él continuó:

― ¡Además, me constituí como querellante adhesivo en todo este asunto, así que, haré lo que sea necesario para que pagues por lo que has hecho! –hizo una pausa- ¡vete preparando porque como mínimo te darán veintisiete años de prisión, ya que, por supuesto, también se te acusará del delito de hurto agravado! –volvió a hacer una pausa- ¡y no me despido de ti, porque nos seguiremos viendo en las demás etapas del proceso!

Ranma se dio la vuelta para irse, pero, Shampoo le dijo todavía, sarcásticamente:

― ¿Sabes? ¡tú eres el culpable de todo esto!... ¡si hubieras vuelto conmigo, nada de esto habría pasado, porque yo no hubiera intentado hacer algo en contra de tu "querida prometida" y tampoco habría tenido la necesidad de robarle sus ahorros a mi abuela!

Él volteó a verla y ella continuó:

― ¡Tú y nadie más que tú, es el responsable de todo esto, hasta de haberle causado el infarto a mi abuela!

― ¡¿De qué rayos estás hablando?!

― Sí, Ranma: ¡por tu culpa le robé a mi abuela, sólo para adquirir una tonta poción que haría que volvieras conmigo!... y ¿sabes qué? creo que, después de todo, hay algo de lo que sí me arrepiento: ¡de no haber puesto veneno en tus medicinas en lugar de esa torpe poción!

Él se sorprendió mucho al escucharla y ella siguió hablando:

― ¡Así es! ¡puse una tonta poción en tus medicinas para que el "hechizo de amor" de esa mujer sobre ti, quedara sin efecto! pero, ¿qué crees? ¡no funcionó!... ¡si hubiese sabido antes que no funcionaría, te habría puesto veneno para que tu corazón dejara de latir si no iba a ser para mí! –hizo una pausa- ¡hubiera preferido verte muerto antes que con esa mujer!

Ranma se le quedó viendo detenidamente, tratando de asimilar lo que acababa de escuchar y después, le dijo:

― ¿Sabes? ahora comprendo muchas cosas y mejor ni te pregunto cómo le hiciste para tener acceso a mi departamento para cometer esa bajeza, porque sin lugar a dudas, lo lograste con la ayuda de Hiroshi, por ser el encargado de los departamentos del edificio donde vivo –hizo una pausa- eres de lo peor Shampoo: por mucho tiempo sufrí por ti, porque de verdad, te amé... pasé tanto tiempo molesto con la vida, pero ahora me doy cuenta que todo sucedió por mi bien y al final, me alegro que Mousse también haya logrado olvidarte, porque conoció a una chica que sí lo quiere y lo valora de verdad.

― Y a mí eso me tiene muy sin cuidado –dijo, sin ningún interés-.

― Jamás imaginé que hubiera en ti tanta maldad... no sé por qué te ensañaste tanto conmigo, pero, por tu bien, espero que los años que pases en prisión te ayuden a aprender la lección y puedas rehabilitarte.

Diciendo esto último, salió de ahí y Shampoo gritó, muy desesperada:

― ¡No te vayas, por favor, Ranma! ¡no me dejes aquí!... ¡todo lo hice por ti, sólo por ti!... ¡lo que te dije no es verdad!... ¡jamás me atrevería a matarte, porque te amo!

Ranma ya no le prestó atención. Esa iba a ser la última conversación que tendría con ella:

¡Ahora comprendo muy bien por qué pasé algunos días teniendo esas pesadillas! –pensó, Ranma- todo tiene sentido: Shampoo intentó embrujarme... por eso el sabor tan extraño que tenían las medicinas y por qué me sentía tan mal cuando las tomaba... pero me alegra que, aun así, Shampoo no haya logrado su cometido y sé muy bien que fue porque el amor que Akane y yo nos tenemos es más fuerte.

Después de unas horas, Ranma decidió ir a buscar a la señora Cologne a su restaurante. Rin y Ran lo vieron llegar. Se emocionaron bastante y se acercaron a pedirle un autógrafo.

Ranma se los dio y después, preguntó por la abuela de Shampoo:

― ¡Enseguida le avisaremos que usted está aquí! –dijo Rin, muy feliz y fue rápidamente a buscar a la señora Cologne a la cocina-.

La abuela de Shampoo, al enterarse que Ranma había venido a visitarla, fue rápidamente con él y le dijo:

― ¡Hola, futuro yerno! –era una manera en la que se había acostumbrado a llamarlo cuando era novio de su nieta- ¿cómo has estado? hace tanto tiempo que no te veía.

― Muy bien, gracias, señora Cologne.

― Espero que no te moleste que aún te llame de esa forma –dijo, sonriendo-.

― Para nada –dijo él, sonriendo también- puede llamarme como guste.

Ella volvió a sonreír, pero después, cambió su expresión y le dijo:

― Lamento mucho todo lo que pasó con mi nieta... yo... yo no sé cómo pedirte que me perdones por no haber evitado el sufrimiento que ella te ocasionó durante años y ahora con esto último que pasó... -él la interrumpió y le dijo:-

― No se preocupe, ya eso quedó atrás... no fue su culpa.

― Claro que fue mi culpa, por no haber sabido guiarla por el buen camino –hizo una pausa- al morir sus padres, yo me hice cargo de ella... cuidé siempre que no le hiciera falta nada, pensé que había hecho un buen trabajo al educarla, pero no sé a qué hora ella se convirtió en ese monstruo... no sé en qué momento se me salió de las manos –dijo, con mucha tristeza-.

― No diga eso, usted le dio una excelente educación... al final, ella fue quien decidió irse por ese mal camino... usted hizo lo mejor que pudo por ella.

― Te lo agradezco mucho, pero, de verdad, todo esto ha sido muy difícil para mí...

― La comprendo muy bien y por eso, quiero compensarla de alguna manera.

― ¿Compensarme? ¿tú?... ¿por qué, hijo?

― Porque fue muy valiente al declarar contra Shampoo y eso servirá de mucho para agilizar aún más el proceso y también porque estoy completamente enterado de que ella le robó sus ahorros.

― Sí, para comprar una poción que "según ella" lograría que tú volvieras a amarla –dijo, sonriendo nostálgicamente-.

― Es cierto, me lo confesó hoy que fui a hablar con ella y por eso, quiero que por favor reciba este dinero –dijo, entregándole un cheque-.

La señora Cologne se sorprendió mucho por el gesto de Ranma y más aún, al ver la cantidad escrita en el cheque:

― ¡De ninguna manera puedo aceptarlo, hijo!

― ¿Por qué no, señora Cologne? es lo justo.

― ¡Claro que no! además, eso es mucho más de lo que yo tenía ahorrado.

Ranma rio un momento y le dijo:

― Tómelo, por favor... usted siempre se portó bien conmigo.

― No, hijo, lo siento, pero no puedo aceptarlo.

― Haga de cuenta que se trata del pago por la comida que siempre me dio gratis cuando era novio de su nieta.

Ambos rieron un momento al recordar aquello y después, Ran (que había estado escuchando toda la conversación) se acercó a ella y le dijo:

― Acéptelo, señora Cologne, que buena falta le hace, porque hay muchas cosas que deben arreglarse en el restaurante: hay que cambiar la estufa, la refrigeradora, las mesas y las sillas que ya están muy viejas, también hay que darle una buena pintada al restaurante y reparar algunas grietas... también está lo que les debe a los proveedores y...

― ¡Niña, por favor! –dijo, algo molesta la abuela de Shampoo-.

Ranma volvió a reír y después, se dirigió a Ran:

― ¡Qué bueno que me hayas contado, porque personalmente me encargaré de todo lo que le haga falta al restaurante!

― ¡No! –dijo la señora Cologne- ¡por ningún motivo lo voy a permitir!

― ¡No se haga tanto de rogar, señora! –dijo Rin-.

Rieron un momento y después, tuvieron que pasar un buen rato insistiéndole a la señora Cologne para que al fin aceptara la ayuda de Ranma:

― Te lo agradezco mucho, hijo, eres un excelente muchacho –hizo una pausa- Shampoo desperdició la oportunidad que tuvo contigo, pero, me alegra mucho que hayas encontrado a alguien que sí te valora y te ama de verdad, porque mereces ser feliz, después de sufrir por tanto tiempo.

― Muchas gracias, señora Cologne –hizo una pausa- me alegra que haya aceptado mi ayuda y me gustaría que pudiera acompañarme el día de mi boda.

― ¿De verdad, hijo?

― Claro que sí, sería un verdadero honor.

Rin y Ran seguían escuchando la conversación. Ranma volteó a verlas y les dijo, sonriendo:

― Ustedes también están invitadas.

― ¿En serio? –dijeron, muy emocionadas-.

― Por supuesto... ustedes lograron convencer a la señora Cologne para que aceptara mi ayuda, algo que se veía imposible jajajaja... así que serán bienvenidas a mi boda.

Todos rieron, platicaron un momento más y después, Ranma se retiró del lugar para ir a buscar a Akane a la suite.

Cuando llegó, ella le abrió la puerta:

― ¡Hola, Ranma! –dijo, muy feliz-.

Él, al verla, la abrazó fuertemente y le dijo:

― ¡Muchas gracias, Akane!

Ella se sorprendió y le dijo:

― ¿Gracias? ¿por qué me das las gracias, Ranma?

― Por salvarme... por perdonarme... por... estar en mi vida, Akane –le dijo, sonriendo-.

― ¿Por qué me dices todo eso? –dijo preocupada- ¿qué sucede?

Ranma prefirió no contarle nada sobre lo que acababa de enterarse al platicar con Shampoo. La abrazó aún más y después, le dijo:

― No sucede nada, mi bella celosa, es sólo que... ¡estoy tan feliz porque ahora sí ya faltan muy pocos días para que nos casemos!

Akane sonrió, lo abrazó fuertemente y después, le dijo:

― Yo también estoy muy feliz, mi amor, pero, de verdad, ¿no hay algo más?... ¿no me estás ocultando algo?

Ranma también sonrió y le dijo:

― Bueno, quizás sí hay algo que debo contarte.

― ¿Qué es?

― Mañana se llevará a cabo la primera audiencia con el juez competente y se decidirá sobre la situación de esos delincuentes, pero es más que seguro que los ligarán a proceso... -hizo una pausa- eso también me hace muy feliz, porque quiero que paguen por lo que intentaron hacer.

― ¿De verdad es sólo eso, Ranma? –dijo Akane, algo incrédula-.

― Sí, de verdad... no hay nada más –dijo, sonriendo nerviosamente-.

Akane no estaba muy convencida y después, él le dijo, cambiando de tema:

― ¿Ya estás lista para mañana?

― Sí, Ranma, estoy lista.

― Y estas armas mortales –dijo, sonriendo y tomando sus manos- ¿ya no te duelen?

Akane se rio y después, le dijo:

― Un poco, pero, estaré bien jajajaja no es la primera vez que me pasa algo así, no te preocupes...

― Es que, no quiero que te sientas presionada a participar...

― Para nada, Ranma –dijo, sonriendo- las artes marciales son mi vida, además, no voy a desaprovechar el entrenamiento que recibí "de los mejores maestros" durante estas semanas jajajaja.

Ambos rieron un poco y después, él le dijo:

― Bueno, de ser así, mañana pasaré muy temprano por ti y tu familia para llevarlos al instituto Seidokan Aikido, donde se realizarán los torneos –hizo una pausa- hubiera querido que saliéramos esta noche, pero, creo que es mejor que descanses... ya después festejaremos a lo grande tu triunfo, que es más que eminente jajajaja.

― ¿De verdad, lo crees, Ranma?

― Claro que sí, Akane –dijo, sonriendo- ¿no me digas que aún lo dudas después de lo que ocurrió con esos delincuentes?

― Bueno, es que...

― Vas a ganar, Akane, ya no quiero que lo sigas dudando.

Ambos sonrieron, platicaron un momento más y después, Ranma se retiró para dejarla descansar.

Al día siguiente, iniciaron los torneos de artes marciales estilo libre, más importantes del año. Akane estaba más que lista para participar y mientras esperaba a que la anunciaran, Ranma y su familia le seguían dando muchos ánimos para que se disipara en ella cualquier duda que aún tuviera sobre si ganaría.

De pronto, la llamaron para que se hiciera presente en el sitio de competición:

― Ahora recibamos con un gran aplauso a Akane Tendo, que viene representando al dojo... -se detuvo un momento la persona que la estaba anunciando y después, dijo:- ¡vaya! ¡qué nombre tan largo! jajajaja... que viene representando al dojo: Tendo, Saotome, Kumon y Hibiki asociados jajajaja.

Todos rieron un momento al escuchar el nombre tan largo de ese dojo y Akane le dijo a Ranma, muy sorprendida, antes de presentarse a luchar:

― ¿Cómo que dojo Tendo, Saotome, Kumon y Hibiki asociados? ¿por qué no me habías contado?

― ¿Qué sucede? ¿no te gusta el nombre? –dijo Ranma, sonriendo-.

― No, no es eso, es que...

― A mí y a mis amigos nos gustó cómo quedó jajajaja.

― No sé, es que, tal vez hay que hacer alguna combinación con los apellidos, además, ¡no quiero que lleve mi apellido!

― ¿Por qué no, Akane? ¿no dijiste que querías tener un dojo? bueno, yo quiero que tu sueño se cumpla.

― ¡Pero no así, Ranma!... ¡se suponía que debía lograrlo con mis esfuerzos!

― Ya te has esforzado bastante, Akane y te lo mereces... a no ser que, bueno, quieras un dojo que sólo lleve tu apellido jajajaja.

― ¡No es eso! –dijo, algo molesta-.

― Bueno, ya después hablaremos sobre el nuevo dojo que construiremos y que sólo llevará tu apellido... te lo prometo jajajaja.

― ¡Dije que no es eso, Ranma!

― Está bien, no te enojes jajajaja –dijo, riéndose y dándole un pequeño beso en los labios- ahora ve, que te están esperando.

Akane trató de tranquilizarse y antes de llegar al sitio dónde competiría, Ranma le gritó:

― ¡Vamos con todo, Akane!... ¡tú puedes!

Akane sonrió al escucharlo y al llegar al lugar, Ranma volvió a gritarle:

― ¡Mejor no con todo, Akane, porque no queremos más personas en el hospital! Jajajajaja.

Todos empezaron a reírse al escuchar a Ranma. Akane se sonrojó y después, también rio un poco.

El día empezó a transcurrir y a Akane le estaba tocando enfrentarse con varias contrincantes y como era de esperarse, iba ganándoles a todas.

Mientras tanto, por otro lado, la audiencia de primera declaración ante el juez competente se estaba llevando a cabo y por más que trataron, los abogados defensores de los sindicados del delito de secuestro en tentativa, no pudieron evitar que a sus representados los ligaran a proceso y que les decretaran prisión preventiva por tres meses (por ser un delito grave y por existir peligro de fuga y de obstaculización para la averiguación de la verdad) mientras el Ministerio Público terminaba de recabar toda la evidencia pertinente para presentar, el día y hora fijados, su acusación formal y solicitud de apertura a juicio oral y público en contra de los ahora "procesados".

Los abogados defensores alegaron la "falta de mérito" a favor de sus representados, pero obviamente les fue denegada, porque lo único que pudieron presentar fue la carencia de antecedentes penales y policiales contra las declaraciones testimoniales que presentó el Ministerio Público y que fueron más que suficientes para lograr el procesamiento de los delincuentes.

Por otro lado, al finalizar el primer día de los torneos (pues, durarían una semana) Akane había logrado clasificar para continuar en los torneos de artes marciales estilo libre, en la categoría femenina. Todos estaban muy felices y lo estuvieron aún más, al enterarse que, tal y como Ranma les había asegurado, Shampoo, Daisuke, Hiroshi y Gosunkugi habían sido ligados a proceso.

Pasaron los días y Akane se mantuvo en primer lugar. Llegó el día de la premiación y por supuesto, ella ganó el trofeo de oro. Todos se acercaron a abrazarla y a felicitarla, sobre todo, Ranma:

― ¡Muchas felicidades, mi amor! –dijo, abrazándola fuertemente- ¡éste es apenas uno de los muchos trofeos que vas a ganar en toda tu carrera como artista marcial!

Akane sonrió, también lo abrazó fuertemente e iba a decirle algo, pero, se acercaron varios reporteros a hacerle entrevistas, porque sin duda alguna, se había vuelto muy famosa.

En cuanto a los torneos de artes marciales en la categoría masculina, Ryu se había llevado el primer lugar, luego le siguió Ryoga, Taro y por último, Mousse, que también se había animado a participar, pero, había quedado en cuarto lugar.

Por supuesto que Kaori, Akari, Kodachi y Hayami, los habían acompañado durante toda la semana para apoyarlos y darles siempre, mucho ánimo:

― ¡Muchas felicidades, mi vida! –dijo Kaori, abrazando a Ryu- ¡desde un principio supe que tú ibas a ganar!

Akari la escuchó y dijo, dirigiéndose a Ryoga:

― Lo hiciste muy bien, cariño y hubieras ganado de no ser porque Ryu hizo trampa.

― ¡Ryu no hizo trampa! –dijo Kaori, algo molesta al escucharla-.

― ¡Claro que sí! ¡ganó sólo porque tomó a mi Ryoga desprevenido!

― ¡No es cierto!

― ¡Por supuesto que sí!

Ryu y Ryoga voltearon a verse y empezaron a reírse al escucharlas pelear. Los demás sólo negaron con la cabeza y sonrieron al ver la situación.

Después, todos juntos fueron a cenar a uno de los mejores restaurantes de Tokio para celebrar los triunfos que habían logrado. Convivieron por algunas horas y después, cada quien fue a su casa a descansar, sobre todo, Ranma, Akane, Ryu, Kaori, Ryoga y Akari, porque al día siguiente tendría lugar un gran y trascendental evento para ellos: ¡su boda!

Por supuesto que la emoción no dejó dormir a ninguno de ellos y muy temprano empezaron a alistarse, pues la triple boda iniciaría a las nueve de la mañana.

Las tres novias y las damas de honor habían reservado con tiempo un salón de belleza para que las peinaran y las maquillaran apropiadamente y al estar listas, las mamás de Akari y Kaori se encargaron de ayudarlas a ponerse su vestido de novia, mientras que a Akane la ayudaron la señora Nodoka y sus hermanas.

Las tres novias se veían muy hermosas y como siempre, las mamás, al verlas, se pusieron a llorar de la alegría, pues, era un día muy importante para sus hijas.

En cuanto a Akane, sus hermanas le dijeron:

― Estamos seguras que mamá, desde arriba, está muy orgullosa de ti, hermanita, al igual que nosotras.

Akane sonrió y ellas se acercaron a abrazarla:

― Te queremos mucho y de verdad, deseamos que seas muy feliz.

― Muchas gracias, hermanas, yo también las quiero mucho a ustedes –dijo Akane, con lágrimas en los ojos-.

La señora Nodoka también se acercó a ella, la abrazó y le dijo:

― Sé que mi hijo no pudo haber tomado mejor decisión que pedirte que te casaras con él, pequeña –hizo una pausa- desde que te vi, supe que eras especial y diferente... que eras la chica ideal para mi hijo y no puedo sentirme más feliz y satisfecha al saber que el corazón de mi hijo estará en excelentes manos... muchas gracias, de verdad, por querer tanto a mi hijo y haber llegado a su vida.

Akane sonrió ampliamente y le dijo:

― ¿Cómo no amarlo con toda mi alma, tía Nodoka? si, además de ser tan apuesto –dijo, muy sonrojada- es tan bueno, tan tierno, dulce, cariñoso y sobre todo, lo amo porque tiene un gran corazón... y le prometo que lo haré muy feliz.

― Muchas gracias, hija –dijo la señora Nodoka, con lágrimas en los ojos y volvió a abrazarla-.

Todas estaban muy conmovidas, pero, después de algunos minutos, llegaron las limusinas que llevarían a las novias y a las damas de honor, al lugar donde se llevaría a cabo la "triple boda", que sería en una enorme hacienda, al aire libre (pues los invitados de Akari eran bastantes y no iba a ser posible realizarla en un salón).

El lugar contaba con más de 60,000m2 de hermosos jardines, rodeados por sauces, arbustos, flores de cerezo, rosas, bayas en tonos blanco y rosa pálido, guirnaldas de luces cálidas (que en la noche, crearían un escenario aún más romántico), donde habían sido colocadas las sillas y las mesas, con lindos manteles blancos, vajillas finas y floreros en el centro de cada una de ellas.

Había una enorme piscina, arroyos, fuentes, una discoteca de tres salas (lo que más animó a Akari para reservar ese lugar) y miles de caminos y rincones para poder tomarse fotografías. Era un lugar de ensueño.

Los tres novios ya se encontraban ahí, vestidos con trajes formales color blanco (y es que, el color blanco, que significaba toda pureza, era el que predominaba en ese lugar, además del verde).

El notario que se encargaría de casarlos, también había llegado muy temprano:

― Muy bien, jovencitos –dijo el notario- ¿quién de los tres se casará primero?

Ellos voltearon a verse y Ryu dijo, señalando a Ryoga:

― Él se casará primero.

― ¿Qué? –dijo Ryoga, muy sorprendido- ¡no, nada de eso! ¡tú dijiste ayer que te casarías primero!

― No, yo nunca dije eso jajajaja.

― ¡Ryu, no mientas!... ¡dijiste que serías el primero en ponerse la soga al cuello!

Ranma y el notario empezaron a reírse al escuchar a Ryoga y después, Ranma dijo:

― ¡Cuidado, Ryoga, si te llega a escuchar Akari!... jajajajaja.

― ¡Ryu lo dijo primero! –dijo Ryoga, un poco molesto-.

― Yo jamás diría algo así, Ryoga jajajaja –dijo Ryu- ¡eso lo inventaste tú!

Siguieron discutiendo un poco más. Ranma sólo negó con la cabeza al escucharlos y después, le dijo al notario:

― Yo me casaré primero.

― Muy bien, licenciado Saotome –hizo una pausa y volteó a ver a Ryoga y a Ryu- después, ¿quién de sus amigos?

― Eh... bueno, creo que sólo mi boda importa jajajaja –dijo Ranma, muy divertido-.

― ¡Ranma! –dijeron los dos, al escucharlo-.

Ranma y el notario volvieron a reírse.

Pasaron algunos minutos y por fin, llegó la hora para iniciar la triple boda.

CONTINUARÁ...