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2. Epilogo.

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El retorno de Akane

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Akari, ahora de nuevo Akane, iba a la Mansión Saotome, durante el viaje, que alargaron lo quisieron, Ranma explicó a Akane lo ocurrido durante su ausencia.

-Iba a la universidad, en mis ratos libres te buscaba, viajé por todo Japón, visitaba cada pueblo, descarté la ciudades grandes.

-¿Por qué?

-En un pueblo pequeño es más fácil esconderte. Nadie puede reconocerte y delatarte.

La chica asintió, Ranma fue listo, es lo mismo que pensó ella.

-Sigue contando.

-Cuando terminé la uni me dediqué a buscarte con completa libertad, iba a torneos y envié a buscarte a varios detectives- suspiró con frustración- todos volvieron con las manos vacías.

-¡Te frustraste!

-Si, lo hice. Sólo visitaba a mis padres y al tuyo rara vez. Esta casa estaba llena de recuerdos, recuerdos de ti. Cada vez que iba la encontraba vacía, vacía de ti. No podía estar más de dos días en casa. Aquella casa me ahogaba.

La chica miró a Ranma.

-Te hice daño, mucho daño- estaba llorando- yo quise que fueras feliz, sin tener a tu lado a una mujer con mi pasado.

-¡Ya hablamos de esto en el pasado!-gritó Ranma, asustando a Ranko- aquel pasado está muerto, tú no tuviste la culpa, no pedirte tú…

-¿Estás enfadado papi? -preguntó la niña.

-No, tu madre y yo siempre nos hemos peleado por tonterías.

El viaje continuó, Ranma siguió contando.

-Mis padres y el tuyo siguen igual. El Tío Soun parece más anciano de lo que es. Tu fuga y…- no podía decir eso delante de Ranko. No podía decir nada de Nabiki.

-¿Tienes padres, papi?, ¿y mamá también tiene padres?

-Mis padres son Genma y Nodoka, son tus abuelos. Y el padre de tu mami es Soun, es tu abuelo Soun.

- ¡Qué bien!, ¡Tengo abuelos! - gritó la niña excitada, aplaudiendo, pero se detuvo y pensó- ¿Y la mami de mami?

Los padres de la niña se quedaron callados, era una preguntas que no esperaban, aunque era obvio que la niña lo preguntara.

-Mi mami murió- Akane hablaba entrecortada, se le llenaron los ojos de lágrimas- mi mami murió, no tengo mami.

-¿Por qué murió?- la niña estaba nerviosa.

-Se puso enferma y murió.

-Yo quería conocérsela-la niña se puso a llorar-yo quería ver a mi abuela.

-Tu abuela se llamaba Naoko, Naoko Tendo- tenías una abuela muy bonita, tu madre se parece a ella. Nos cuidaba mucho a tu madre y mí. Mi madre nos hacía estudiar.

-Nos contaba cuentos y nos enseñaba canciones, yo te he cantado muchas de esas canciones. Pero nos regañaba después de una traviesa.- Akane sonrió- la echo mucho de menos.

-Algún día conseguiré el remedio de su enfermedad y se la daré, y así podrá estar contigo y yo la conoceré.

Los dos adultos se rieron, que ocurrencias las de la niña.

-Pararemos en el próximo bar, almorzaremos y descansaremos. Buscaremos un pueblo y buscaremos un lugar donde dormir y hacer turismo.- Akane y Ranko estuvieron de acuerdo.

A la hora de esto pararon en un bar.

-Una cafetería, parecida a la que yo trabajé, un pueblo parecido al que yo viví- Ranma miró a su futura esposa, lo había dicho con lástima.

-Un pueblo parecido a los muchos por los muchos que yo pasé, esperándote encontrar. De pueblo así encontrarás muchos. Llenos de gente que ha huido de su vida anterior, como hiciste tú.

Ella se agarró del hombro del chico, hacía años que no lo hacía, miró a Ranma y sonrió con tristeza.

-Has pasado por malos tiempos. Cuando éramos unos adolescentes, te hicieron eso que tú y yo sabemos- no podía hablar delante de Ranko lo que Happosai le hizo a Akane-. - Cuando esto se solucionó huiste, pero ahora estarás conmigo, y no dejaré que te pase nada.

-Ni yo a ti.- recordó algo- respecto a tu prima, ¿Se ha solucionado algo?

Ranma negó.

-Ella sigue por ahí. Ya sabes cómo aparece. No sé cómo decírselo a nuestra pequeña Ranko, que hay alguien con el mismo nombre y parecido a ella… y a mí.

-¡Quiero helado!- exigió la niña.

-¡No!, antes tienes que comer, no puedes comer dulces como almuerzo.

-Después si te lo comes todo tendrás helado- Ranma miró a Akane- me parece a mí o eso ya lo he oído antes.

-Nos lo decía tu madre y la mía cuando pedíamos helado para comer.

Ambos se rieron, mientras la niña los miraba sonriendo.

Habían comido y Akane entró en el baño, cuando iba a salir, la puerta se abrió y entraron dos mujeres y un hombre, la chica se sorprendió, ese hombre era…

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Ranma estaba esperando a Akane, ya habían pagado la consumición, preguntaría a las camareras por el hotel del pueblo, cuando Akane salió corriendo del baño.

-¡Tenemos que irnos!- dijo la chica al pasar por su lado. Al instante supo que estaban en un buen lío.

El joven cogió a Ranko en brazo y salió corriendo detrás de ella.

-¿Qué pasa?- preguntó Ranma.

-Me están persiguiendo, nos están persiguiendo.

-¿Quién?-preguntó el joven.

-Él, mi acosador, del que tú me vas defender en mi trabajo.

-¿Ese energúmeno? ¿Qué quiere? ¿No ha aprendido? ¿Qué quiere?

-Fue uno de los que…- miró Ranko- ya sabes. Cuando salió de la cárcel, supo que yo había escapado, y que alguien acabó con la organización de Happosai. Compró varios negocios de ese viejo. Cuando me vio en la cafetería quiso que lo siguiera y fuera su… primera... quería utilizarme, como hicieron en el pasado. lo he dejado aturdido, a él y a las dos mujeres que iban con él

Ranma entendió qué quiso decirle Akane. Este hombre era uno de los clientes de Happosai, fue uno de los que violaron a Akane. El joven se enfureció, no dejaría que esa escoria cumpliera sus planes de que Akane fuera de nuevo… como cuando era adolescente.

-¡Lo mataré!- gruñó el joven.

-Ahora no podemos, debemos huir, tenemos con nosotros a Ranko.

Se montaron en el coche y comenzó la fuga.

Cuando Ranko se durmió, su madre le contó a Ranma lo que pasó en el baño.

-Entró aquel hombre con dos secuaces, dejó otros dos vigilando la salida.- Akane respiró- y me explicó que me quería para un burdel, me negué, él dijo que me iba a llevar si o si. Que te atacaría a ti y a Ranko.

-No podrá. Son sólo cinco o seis podemos deshacernos.

-Si, podremos, pero tenemos a Ranko con nosotros, y tiene más hombres.

Ranma miró a un lado.

-El bosque, llévelo al bosque, si nos siguen…

Horas después Ranma y Akane, se habían adentrado en el bosque. Sabían moverse. Sus perseguidores iban detrás de ellos, gente de ciudad, lo más cerca de un bosque que habían sido un documental.

-Debemos encontrarlos, no será tan difícil, llevan a una niña. Esto les hará ir más lento.

-Se hace de noche, deberíamos volver- dijo uno de los secuaces- bajarán la temperatura, nevará.

-¡No!, quiero esta chica, era muy buena, - lo pensó- aunque era como hacerlo con una muñeca. Ni se movía, y después vomitaba, hay que quitarle ese vicio.

-No te dejará que la toques, sentí que lesionó a más de uno.

-La domaré, utilizaré a su hija como rehén.- miró sus secuaces- no matéis a la mujer y ni la niña… al hombre me dedicaré yo a matarlo.

Aquella noche nevó, los perseguidores iban andando a duras penas. Fueron cayendo uno tras otro. Fueron encontrados en primavera con el deshielo.

Aquella noche Ranma y Akane, se refugiaron en una cueva en lo alto de una pequeña montaña, iban bien protegidos, aparte encendieron un fuego para calentarse. Desde su posición vieron caer uno tras otro a sus perseguidores.

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El viaje continuó sin problemas, aunque tardaron un rato en encender el coche, el frío estuvo a punto de congelar el agua del radiador.

Del incidente con el acosador Ranko no supo nada, para ella fue una acampada con sus padres.

Pasó por muchos pueblos, se detuvieron en algunos, un día o dos de descanso. Era un viaje sin prisa, después de tanto tiempo fuera de casa les importaba poco sin tardaban un día o dos semanas más en llegar

Al final llegaron a la Mansión Saotome, Ranko la miró y sopló.

-¡Qué casa más grande!, ¿es tuya papa?

- No, legalmente es de mi padre, de mi madre. Pero allí viven muchas personas, es la casa de todos los que vivimos, y ahora vivirás tú.

-Me gusta, podré jugar en este jardín, y tener una habitación para mí. – la niña estaba nerviosa, quería bajar del coche y ponerse a correr.

Y esto hizo cuando bajó del coche.

-Está haciendo lo mismo que hacíamos tú y yo de niños.

-¡Pues nos unimos a este juego, ¡Ranko!- gritó Ranma- ¡jugamos a pillar!, ¡Nos tiene que coger a tu madre!

Y los tres empezaron a jugar y a reír.

-Después de unos minutos, Ranma miró a Akane y a Ranko.

-Tenemos que ir a casa, debemos decir que hemos llegado.

-Si, Debemos ir a…- vio que su amigo de infancia planeaba algo-¿Qué piensas hacer?

Ranma puso cara de niño travieso.

-Pues…- y le contó a Akane su plan.

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Soun abrió la puerta principal, se le veía cansado y viejo. Sus ojos estaban tristes. Miró a quienes habían picado con tanta urgencia.

-¡Ranma! ¿Cómo picas con tanta urgencia? Si te ha oído a tu madre tendrás bronca segura, no te hemos educado para ser tan impaciente.

-Me estoy meado, necesito ir al baño.-El chico parecía tener prisa.-no me aguanto, tío Soun dejarnos pasar, por favor!

-Yo, también tengo pipi, se me escapa el pipi- Soun deparó a la niña que iba con Ranma.

-Nos morimos de hambre, tengo mucha hambre.- Ranma, pidió comida- comería un buey.

-Yo tengo más hambre que él. Me comería una ballena.

Y los dos recién llegados empezaron a marear al pobre Soun que cada vez estaba más enojado. Akane escondida miraba cómo entre Ranma y Ranko enfadaban a Soun. Hacían la misma fechoría que ella y el hijo de los Saotome utilizaron cientos de veces.

-¡Ranma no eres un niño!- gritó Soun furioso- no es propio de ti hacer esto. Lo hacías cuando eras niño con Akane, pero estos tiempos ya han pasado. –miró a la niña con curiosidad– y esa niña, ¿Quién es?

-Ella es.. mi hija.

-Tú… tú..? , hija?

-Si, mi hija, su madre se llama Akari Unryu, nos conocemos de toda la vida, de cuando eran pequeños.

Soun miró al chico furioso, con la escusa de salir en busca de Akane, se había ido con otra, ese chico era un mentiroso. No se dio cuenta de la sonrisa traviesa del joven.

-¡Eres un…!- Soun saltaría sobre el joven, pero la niña se interpuso entre ellos.

-No dejaré que ataques a mi papi, le conocí hace pocos días, pero lo defenderé de ti. - Ranma la miró orgulloso.

-No se puede negar de quién es hija- pensó- tiene el mismo mal genio que su madre- miró a Soun- ¿Quieres ver a su madre?, Ella está deseando verte- el hombre no se dio cuenta que el joven dijo verte, no conocerte.

-Si, bueno, si tú las quieres.

-Si, mucho, desde siempre- Soun seguía sin darse cuenta de las pistas que le estaba dando Ranma-Akari, ven!

Soun vio llegar a la joven, que se puso ante él sonriente.

-Hola, soy Akari Unryu, estaba deseando verte.

Soun miró a su hija, se le llenaron los ojos de lágrimas, y abrazó a Akane, está ya no se pudo contener más y lloró.

- Papa te he echado de menos mucho.

-Y yo también te echado de menos.

Soun miró a Ranma

- Gracias por traerla de nuevo a casa.

-Lo prometí, pero he tardado cinco años.

Akane se separó de su padre, cogió a Ranko de la mano, y la puso delante de Soun.

-Papa, es Ranko, mi hija y la de Ranma. Tu nieta.

-Tengo una nieta.- dijo el hombre llorando

Y la abrazó, y la niña a él.

-Y yo un agüel- Akane le diría que era abuelo, no agüel, cuando la niña se separó- ¡Es verdad!

-¿Qué es verdad?

-¡Tengo pipí!, ¡se me escapará!- dijo asustada.

-¡Akane!, ¡llevarla a mi habitación!, después ya se la presentaremos al resto de la familia.- dijo el joven alarmado

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Después de tener que cambiar a la niña, no tuvo tiempo de llegar al baño.

Ranko miraba con vergüenza a los reunidos, se le había escapado el… casi delante de todos, de unos desconocidos.

Ranma se acercó a la niña.

-Esa niña es mi hija y la de Akane. Venga, di a tus abuelos y a tu tía cómo te llamas. Ni yo ni tu madre lo haremos.

-Mi..mi nombre… es… Ranko- todos murmuraron algo- Ranko…- no sabía que apellido tenía, si Unryu, si Tendo o Saotome.-¿Mami cuál es mi apellido? Ya no sé.

-Por unos días serás Tendo, después Saotome- Ranma miró a Akane y está asintió.

-Yo soy tu abuela- la niña tenía ganas de abrazarla, pero esta mujer parecía tan seria. Nodoka sonrió -abraza a tu abuela, no te comeré, pero te daré los dulces que me pidas. Te daré todos los caprichos que quieras, algo que no hice con Ranma.

La niña se arrojó sobre su abuela.

-Qué divertido es tener abuela, los niños de mi escuela se reían porque no tenía abuelos o padre.

-Pues ahora tienes abuelos y una tía.

-¿Una?- comentó en voz baja Akane a Ranma-¿Hay algo que no me has contado?

-Es algo que te debe contar tu padre o Kasumi, yo no estoy autorizado a contártelo.

La niña se acercó a Genma, no le gustó parecía una persona que no era de fiar.

-Soy tu nieta, me digo…

-¡Ya he oído cómo te llamas!,- Genma quería imponerse, quería dejar claro aquella niña que era él quien mandaba.-¡ soy tu abuelo y exijo respeto. De ahora en adelante me llamarás señor Genma. Seré tu maestro, puedes llamarme senssei. Los entrenamientos empezarán mañana…

-Lo siento papá, pero a Ranko la entrenaremos entre Akane y yo, es nuestro deber. Dejaremos su educación a mi madre y a Kasumi. Y el respeto, tendrás que ganarlo, o puedes que lo pierdas, como te pasó con Akane y conmigo. Le puedo decir cómo puede jugar con un oso panda. Puedes terminar muy mal.

Y el hombre miró a su hijo y gruñó recordando las travesuras que sufrió de su hijo y de la amiga de éste.

-Ya le hemos buscado escuela. Seremos nosotros lo que decidimos sobre su educación, no tú o tío Soun. Que ya nos hicieron locuras suficientes a Akane ya mí.

Los padres de la niña miraron a los suyos con severidad, no dejarían a su tierna hija a manos de estos dos locos

Kasumi se acercó a la niña.

-Hola, soy Kasumi Tendo, tu tía Kasumi. ¿Cómo te llamas tú?

La niña la miró con vergüenza.

-Yo soy Ranko.

-Creo que quieres bañarte. Ven conmigo, tenemos un baño muy grandes, nos bañaremos juntas. Tus padres se pasaban horas en el baño. Jugaban mucho. Aún tenemos sus juegos. Podemos jugar con ellas.

Ranko miró a su madre y asintió.

- Puedes ir con ella, tu padre y yo siempre nos hemos bañado con ella. Kasumi fue la elegida para vigilarnos cuando tu padre y yo nos bañábamos. Pobre, la de problemas que le dimos, como te contamos éramos muy traviesos, no nos podíamos estar quietos.

-Tuve que castigarte mucho- Nodoka miró a su nieta- por suerte tu hija es más calmada que os.

- Ni durmiendo. Es tan movida como su padre y yo.

Kasumi se llevó a la sobrina al baño, todos comprendieron la maniobra de la joven, tenían que hablar de ciertas cosas, y la niña no podía estar delante.

Akane empezó.

-Cuando me fui de aquí, estaba embarazada de Ranko. En los últimos meses aquí los pasé con Ranma. – miró a su familia- no es un secreto que dormíamos juntos, prácticamente desde niños, y tampoco es un secreto que… él, él me desvirgó.

Nadie le dijo nada, todos sabían que ellos siempre habían sido más que amigos.

-¿Por qué te fuiste Akane? Nadie te reprochó lo que te pasó, todos te apoyamos, luchamos contra Happosai por ti, por tu libertad.

-Ranma me amaba, y yo a él, pero en aquel pasado, vi ese pasado como una losa, que no me dejaba vivir con Ranma. No me vi a la mujer adecuada para él. No quise encadenarlo con una niña. No quise que nadie pensara que me dejé embarazar para conseguir su fortuna o que lo encadenaba con un hijo que no fuera suyo. Pensé que sería más feliz con una mujer mejor que yo, sin mi pasado.

Ranma sopló.

-No me importó tu pasado, eras mi amiga, yo te amaba de la misma manera, no te dejaría, nunca lo haré, ni dejaré que tú lo hagas

-Me equivoqué, no me tenía que haber ido, no quería irme, realmente pensé de forma errónea. Fue una locura.

- No te hubiéramos echado- Nodoka cogió las manos de la joven- siempre supe de vuestros sentimientos. Nunca me opuse. Yo esperaba desde que eras niña que tú fueras la mujer de mi hijo, y todavía lo espero, sé que lo harás feliz. Durante estos cinco años no lo ha sido, y tú tampoco.

-No, no lo fui- lloraba- cada día quería volver, y pedirle perdón por irme. Pero me daba miedo volver y verle casado y feliz. Que me rechazara. Fui una cobarde al huir, y fui una cobarde por no volver.

-Ranma no quería compromisos con nadie, siempre te estaba buscando. El poco tiempo que estaba en casa se lo pasaba mirando mapas, buscando el lugar donde podías estar- Soun suspiró- no dejó ni un momento de buscarte. Se acostaba tarde y se levantaba temprano. Salía a buscarte y no sabíamos en semanas o meses. Llegó a pasar más de un año fuera de casa en tu búsqueda, un año sin pisar esta casa, y llamando poco.

Akane miró a Ranma. No lo imaginaba. Que el chico nunca abandonó de buscarla hasta que la encontró

-Tenía que encontrarte Brujita. No quería que te metieran en un problema, debía de estar contigo. No quiero que te ocurra algo parecido cuando fuiste a este maldito instituto.

Siguieron hablando. De cómo Akane llegó a este pequeño pueblo, de porqué adoptó el nombre de Akari Unryu. De sus cinco años en ese pueblo. De cómo la encontró Ranma, y de la vuelta a casa. De sus problemas con el acosador y cómo se deshicieron de él.

Hasta que la joven se dio cuenta de que todos estaban evitando un tema, y ella lo sacó.

-¿Y Nabiki?, ¿dónde está Nabiki? -Se imaginaba que no estaría en casa. Que estaría en prisión, o que la Familia le había escarmentado.

Soun tragó saliva, miró a su hija.

-Sabes que tu hermana nos traicionó, que huyó. Que se alió por dinero con Happosai. Sabíamos que tarde o temprano nos traicionaría, quizás no con Happosai, pero quería robarnos. Nabiki era muy ambiciosa, demasiado.

-Estás dando mil vueltas, tienes que acortar Ranko volverá pronto y todavía es muy niña, no quiero que la entrenes como asesina. Aún tiene cinco años.

Soun miró a su hija.

-El mismo día que tú te fuiste, el día que Ranma se fue a buscarte. Vino la policía, la habían encontrado, bien sus restos. Huyó con Tatewaki Kuno, huían en un coche. Al parecer, ambos querían deshacerse del otro. Se dispararon al mismo tiempo mientras él conducía. Ambos murieron en el acto. El coche cayó por un precipicio y estalló, ardió. A Nabiki la reconocieron por la pulsera con su nombre.

-¿Dónde están sus restos?-Akane no quería visitarla ni llevarle flores, quería saber que no estaba con su madre. Quería saber dónde estaba para evitar ese sitio.

-Lleve sus cenizas mar adentro y dejé caer la urna, aunque era una traidora, era mi hija. Era lo que ella quería, cumplí con su voluntad. Quería que se lanzara su urna al mar, lejos de todos. Que nadie supiera su ubicación.

-¿No sabes dónde lanzarte la urna?- preguntó Ranma, tampoco sabía que había sido de las cenizas de Nabiki.

- No, me fui a un crucero. Y durante el viaje, me levanté una noche y lancé la urna. No sé dónde estaba del recorrido del viaje, no sé a la hora que me levanté. Sólo que había luna llena, la luna que odiaba a Nabiki.

-¿Pero cómo pudiste hacer esto?

-Era lo que quería Nabiki.

-¡Papá!- Ranma se dirigió a su padre- yo y Akane nos cansaremos el domingo. Una boda íntima, para la familia. No quiero ni periodistas, ni una multitud de invitados. Sólo los Saotome, los Tendo, el personal de la casa. Ese día contrata un servicio de catering, no quiero que trabajen los empleados de la casa, son nuestros invitados. Entre yo y Akane te diremos cómo queremos la boda, no te desvíes ni un centímetro de nuestras explicaciones.

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La boda se realizó como querían los chicos, Akane fue de blanco.

-El blanco simboliza pureza y yo…

-¿Te crees muchas de esas jóvenes que se casan de blanco son puras? -Nodoka miró a su nuera enfadada.- no eres peor que ellas. Tienes tanto derecho como las demás. No tienes derecho a infravalórate.

Y Akane no tuvo más remedio que ir de blanco.

Mientras vestían a la niña.

-Hoy iré a la boda de mi papi y de mi mami, ningún niño que conozco ha ido a la boda de sus padres- Ranko estaba excitada, llevaría los anillos, vería la boda de más cerca que nadie.

La boda se realizó sin problemas. Y cuando los novios se estaban besando alguien protestó.

-Mami besa a papi, se abrazan, pero nadie besa ni abraza a Ranko.

La niña fue abrazada y besada por sus padres.

-Nos ha salido celosa la niña- Ranma acarició a su hija.

-Como tú y yo.

-Ahora quiero un hermanito o hermanita que juegue conmigo-la niña miró a sus padres-¿Cómo se hacen los hermanitos?-Los dos recién casados se pusieron rojos, ¿cómo era que su hija le preguntaba esto?- se debe jugar a las batallas en la cama para que nazca un niño.

Todos se quedaron mirando a la niña, sin saber dónde había aprendido esto.

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Habían pasado meses. Todo había sido normalizado. Ranma y Akane trabajaban en uno de los dojos de la familia Saotome. De vez en cuando salían de viaje, que era como decían ellos a hacer un encargo de liquidar a alguien.

También participaban en torneos y exhibiciones. Aunque el pasado de Akane era sabido, nadie era capaz de desafiar a la familia Saotome preguntando por ese pasado.

Ese día la pareja estaba en casa, había llovido, tuvieron una fuerte pelea, no habían cambiado desde niños. Era una pelea absurda e infantil por quien elegía el helado.

-¡La última vez elegiste tú! – gritaba Akane.

-¡Yo elegí la antepenúltima vez!. ¡Tú elegiste las dos últimas veces!

-Niños calmados de una vez- Nodoka decidió tratarlos como los que parecían en ese instante, como niños y los amenazó- calmados, o os envío a la cama a dormir sin cenar, ya cada uno a una habitación diferente. ¿Quién fue el último en elegir helado?

- ¡Ella!

-Esta vez no cuenta.

-¿Cómo no cuenta?

-Por qué fue en una cita, tú tenías que invitarme.

Ambos se miraron desafiandose.

-Vamos fuera, vamos fuera, debemos aclarar quién tiene razón.

-Eso, fuera veremos quién tiene razón.

Ambos salieron al jardín y corrieron hasta el embarrado prado.

-¡No! ¡De esta manera no!. ¡No han perdido esa costumbre!- Nodoka se llevó la mano a la cara.

-¿Qué pasa ágüela? Mis padres se pelearán, ¿me quedaré sin papis?

-Sí, se pelearán, y de la forma más sucia. No venga conmigo, no debes ver cómo se pelean tus padres, no quiero que aprendas tú también.

Y la mujer salió, seguida de Ranko que no le hizo caso.

Ambas llegaron al prado y vieron la sucia pelea del joven matrimonio Saotome. Estaban peleando, gruñido, sacándose la lengua, actuaban como dos niños. Pero con el suelo lleno de barro los dos se iban ensuciando. Ranko vio divertida cómo sus padres comenzaban una guerra de bolas de barro.

-Parece divertido, ¿puedo jugar con ellos?

-No, una señorita no juega a estos juegos- y se rió- ¡que recuerdos! Cuando tus padres eran niños como tú ahora, y se peleaban- suspiró- venían aquí y hacían una pelea de bola de barro. Yo venía a verlos con tu abuela Naoko, nos sentábamos aquí a verles sus peleas. Ambos se divertían ensuciándose. Luego los castigábamos a ir al baño, pobre Kasumi siempre que tocaba vigilar a estos dos niños tan traviesos.

-Parece que no han cambiado. ¿puedo ir a jugar con ellos?

-No, esta vez no, ese es un juego que deben jugar solos. Están recordando cuando eran niños, una época que fueron felices, antes…- no quiso recordar cuando Akane fue obligada a…

Los dos jóvenes terminaron la guerra de barro, y siguió una batalla de cosquillas.

-Están jugando a batallas- dijo la niña- ¿me harán un hermanito?

Nodoka se quedó blanca.

-Señorita, tú y yo tendremos una conversación. Dejarás de ver ciertas series de televisión y películas.

- Pero agüeluta, me gustan estas series- se enojó- no le digas nada a mi papis!.

-Tu madre y yo estamos de acuerdo con tu abuela- los padres de la niña se acercaban a ella- tienes que dejar de ver películas para adultos.

-Si no lo haces, te quedarás sin helado.

-Creo que esta conversación ya la he oído antes, parece uno deja vu.

Akane se tapó la boca y se rió.

Recordó cuando su madre y la tía Nodoka les dijeron lo mismo. Ellos, de niños, también veían películas de adultos.

-¡No es justo!, vosotros también visteis películas para adultos cuando erais niños -acusó Ranko.

-Si , pero nosotros veíamos películas de miedo –Ranma puso un tono aterrador- ¿quieres ver con nosotros una película de miedo? Podemos ir al cine familiar.

-¡No!- exclamó la niña. Ya había visto una película de miedo con sus padres. Su madre estuvo abrazada todo el tiempo a su padre, ocultando su rostro en el pecho de su padre. Ella también lo hizo. Ranma disfrutó de la película, sus dos mujeres abrazándole, quería repetir esta experiencia. Aquella noche la niña durmió con sus padres.

Ranma se agachó y abrazó a la niña para el terror de ésta.

-¡Mamá!, ¡Papi me ha ensuciado!, está lleno de barro y me ha ensuciado.

-¡Qué malo es papi!, ¡mira que ensuciarte!- El tono de su madre le dijo que le haría algo malo.

-¡No!, ¡Mami no hagas esto!- y Akane no le hizo caso a su hija, la abrazó y la ensució aún más.

-Ranko no tienes que ensuciarte, estás castigada- la niña lloriqueó, sus padres la ensuciaban y la castigaban como si ella fuera quien se ensució.

-Pero… yo no he hecho nada.

-Si lo has hecho. Te has dejado ensuciar por tu madre y por mí.- y los padres de la niña se rieron

La niña les miró asustada, sus padres eran malvados.

-Ahora tendrás que bañarte- Kasumi apareció, se quitó el lazo que sujetaba su cabello- te tocará bañarte tus padres y conmigo.

-Pero tú eres mi tía, no tienes que bañarte con mis papis.

-Me he bañado con mis padres desde que eran más pequeños que tú. Yo les vigilaba e intentaba evitar sus travesuras mientras se bañaban- la joven rió, rara vez tuvo éxito, Ranma y Akane de niños eran muy movidos- No nos da vergüenza vernos desnudos.

Y entre los tres cogieron a la niña y se la llevaron al baño.

Nodoka les vio marcharse, sonrió. Ranma y Akane por fin estaban juntos. Pensó en la madre de su nuera.

-Querida Naoko, tenías razón, tu hija y mi hijo se han casado como predijiste. Estarás contenta tienes, tenemos, una nieta que se parece a los padres. Tu hija y mi hijo por fin son felices.- Nodoka siempre pedía consejo a la madre de Akane, y siempre recibía, o creía recibir, repuesta.

La mujer se volvió y se dirigió a la casa mientras pensaba cómo castigar a la joven y traviesa pareja.

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Fin.


Notas del autor.

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Hola.

Este es el final de la historia que empezó con la "La Mansión Saotome"

Durante meses sólo lo tuve en mi cuenta en catalán. Me dio pereza subir la versión en español, estaba metido en otro fic, " La extraña Navidad de Ranma y Akane", y en traducir al catalán " Una atípica historia de Navidad" que subí las navidades del 23, en mi otra cuenta.

Aún queda pendiente dos historia, la continuación de " La extraña Navidad de Ranma y Akane" y dos historias que he comenzado y están en el aire y la continuación de un relato propio, con personajes míos que estoy subiendo en otra parte.