Buenas! por fin estoy aquí, con el último capítulo de este fic, me llevó mucho tiempo pero en realidad estoy orgullosa de lo que quedo, así que finalmente esto está terminado, espero disfruten de este capítulo y en realidad quiero advertirles que tiene años, AÑOS, que no escribo algo de lemon que ahora se llama... ¿smut?, al chile no sé, pero bueno, tiene años que no escribo cuando están cogiendo, así que ustedes perdonaran lo rápido o lo poco detallado, pero se pudo lo que se hizo.
Nos estamos leyendo.
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Capítulo XVII
La caza de Harry
O de cuando Harry había terminado el juego.
Los acosadores del uno al cuatro.
La presa a cazar:
Harry Potter
Potter, Harry, su novio, según su acosador número uno.
Harry, su segundo mejor jugador, según su acosador número dos.
Harry, el mejor amigo de mi hermano, según su acosadora número tres.
Harry, el jugador de fútbol americano, según su acosadora número cuatro.
Harry Potter, según él, porque eso era, solo él.
Viernes, de alguna semana
Después de clases.
Iba a estar en problemas, eso lo sabía, era muy consciente de eso, pero tal parecía que el ser consciente de las cosas no era razón suficiente para detenerse. – Draco – o detener a su novio a quien al parecer no le importaba cuantas veces el chico le había llamado. También no iba a ser la primera vez, después de todo, desde que la relación había comenzado tal parecía que los dos habían puesto como meta y competencia principal el ver quien lograba darle el primer paro cardiaco a su padre. Eso les había costado a ambos algunos días de castigos, semanas en caso de Harry (dos a lo mucho y no en todas las ocasiones) y días en caso de Draco (principalmente mantenerlo alejado unos cuantos días por el cuidado y vitalidad del corazón de su padre). -Draco, acaba de terminar mi castigo – se quejó sintiendo como el chico solo entrelazaba sus manos para afianzar el agarre de alguna manera y evitar así que el otro saliera huyendo (aunque realmente no lo haría) – y no estoy muy interesado en tener otro, podríamos hacer todo esto mañana.
-No, tiene que ser hoy – por fin habló, había logrado después de muchos intentos calmar al resto de las serpientes y dejarlo solo el poco tiempo que tenía antes de uno de los partidos de Harry. -Hoy juegas y tiene que ser antes del partido.
-Podría ser después, si alguien se llega a enterar que estamos haciendo un uso indebido de los vestidores, vamos a meternos en problemas. – Pidió de nuevo, acababa de librarse de un regaño bastante rudo de la entrenadora como para seguir tentando su suerte.
-No, tiene que ser hoy y en ese lugar. – Comentó decidido.
-Estoy muy seguro de que no tiene que ser ese lugar, ¿qué tal detrás del gimnasio de nuevo? – preguntó medio esperanzado.
-Ese es el lugar para cuando tengo que regañarte de algo. – Dijo entre dientes siguiendo con su camino, no iba a ceder, no tan fácil, tenía que ser ese lugar porque era el único que no había logrado quitar de su lista.
Se quedó pensando un momento en esa declaración, por alguna razón nunca había caído en cuenta de esa verdad, porque era cierto, siempre que hacía algo mal (a ojos de Draco), terminaba siendo llevado detrás del gimnasio, donde el rubio lo arrinconaba para una sesión de besos demasiado agresiva / apasionada, en la cual le mordía los labios, lo manoseaba un poco y después le daba una especie de sermón que nunca quedaba grabado en su memoria. Posiblemente a causa de los estímulos que lo acompañaban, no parecía exactamente un castigo o bueno, en ese caso un regaño. Nunca lo parecía, menos cuando el otro se esmeraba en estimularlo solo lo suficiente como para sufrir un bajón demasiado fuerte en cuestión de la sangre corriendo hacia cierta parte de su cuerpo, que ambos sufrían de alguna manera. -… ¿son regaños? – y aunque no había querido decir algo al respecto, porque en realidad esa táctica le gustaba, su boca fue más rápida que su mente, como al parecer normalmente lo era, pero había funcionado, había hecho que el otro se detuviera.
- ¿Qué? – preguntó girándose a verlo de pronto, alzando una ceja.
-Ah, no yo… es que… sé que son regaños, pero… - ahora necesitaba una salida, una vía de escape porque, aunque había detenido el camino que indudablemente iba en dirección a la perdición con el equipo, SU EQUIPO de fútbol, posiblemente había ido hacia una dirección muy, muy incorrecta.
-Perfecto, dejaremos los vestuarios para después, hay que ir detrás del gimnasio. – Dijo sin oportunidad de discutir, desviando solo un poco la dirección que había tomado.
Y así nuevamente era como habían acabado con Harry con la espalda pegada a la pared, con las dos palmas de las manos pegadas a la pared que ahora lo detenía, con una pierna de Draco entre las suyas provocando un roce que no desagradecía para nada y con las manos de su novio subiendo y bajando por su cadera, por ratos deteniéndose en su cintura, por ratos más largos permaneciendo en su trasero, por momentos muy espontáneos buscando tocar algo más allá de lo aún permitido y oculto en el cuerpo de Harry, mientras los besos se cumplían en lapsos largos, donde una que otra mordida aparecía, donde Draco se separaba y comenzaba con un nuevo sermón, uno que seguramente nunca iba a recordar por más veces que su novio se lo dijera, porque estaba sintiendo tanto en ese momento y todo a la vez que, no importaba lo que había hecho para que lo "regañaran", estaba muy seguro de volver a hacerlo, solo fue consciente de la realidad cuando escuchó las siguientes palabras en su oído.
-Mañana tendrás tu castigo.
Y aunque iba a ser la primera vez, Harry estaba emocionado, porque era algo que Draco y él ya habían hablado hasta el hartazgo, ya habían tenido suficiente de ese tipo de roces, ya llevaban tres meses en la relación y si contaban los meses antes en los que el juego había comenzado, consideraban del todo justo el pasar al siguiente nivel. Por lo que solo asintió, sin despegarse, sabía que no tenía que hacerlo o perdería las sensaciones de todo y no estaba dispuesto a eso.
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A veces había días malos, Draco ya podía distinguirlos, se había esmerado en hacerlo e incluso no se había quedado solo con lo que su madre le había dicho, lo cual había ayudado mucho, había acudido también a Sirius, necesitaba a alguien con la misma situación y que pudiera explicarle como se veía cuando era un día malo, que podía hacer para prepararse para un día malo, porque sabía que no había forma de evitarlo, sabía que llegaban de un momento para otro y no se iban hasta dejar todo devastado a su paso y había podido distinguirlos cada vez con mayor facilidad, eso no implicaba que le gustaba cuando pasaban, porque principalmente podía ver a Harry, podía estar con él, pero era como si el chico no estuviera ahí, se movía solo por inercia y se veía apagado, a veces no hacía falta decirle nada o hacer algo, a veces simplemente pasaba. Y tal como se lo había dicho Sirius:
-A veces solo despiertas y sabes que va a ser un día malo, sabes que vas a terminar agotado porque solo levantarte es algo que va a consumir toda tu energía, en esos momentos solo se necesita paciencia, porque realmente te vuelves alguien inútil.
Afortunadamente Lupin había interrumpido en ese momento, también su consejo era importante, después de todo era el esposo de alguien que sufría depresión.
-No te vuelves inútil, solo vives a tu ritmo, a veces el mundo va demasiado rápido y necesitas tomarte un tiempo.
Y ese había sido un gran consejo. Porque Draco sabía que a veces había días malos, al principio de la relación, después de la resolución a la que ambos llegaron habían muchos días malos y la tarea titánica de que Harry solo tomará agua se llevaba también toda su energía, pero ahora, en ese momento de su vida y de su relación, la mayoría de días eran buenos, Harry podía estar como si nada y esos días eran buenos, eran muy buenos, porque ambos podían respirar con tranquilidad, ambos podían disfrutar de la compañía del otro y de las risas constantes de las serpientes que poco a poco se iban abriendo a la idea de aceptar al trío dorado con ellos.
Pero también había días de "batería baja", como Harry les llamaba, era cuando Draco necesitaba mantener demasiado contacto físico, el suficiente como para no incomodar a los que estaban a su alrededor, pero era la manera que tenía de darle algo de energía al chico, algo que era obvio le hacía falta. Era también en esos días en que incluso lo dejaba detrás de él, una especie de barrera que Harry podía encontrar contra el mundo y era una señal simple que incluso el resto de las serpientes había aceptado y entendido sin problemas. Porque cuando Draco actuaba como escudo era que nadie podía tocar a Harry, mucho menos hablar con él, porque no tenía la suficiente energía social para intentar entablar una conversación. E incluso si alguno de los chicos, incluso Ron o Hermione llegaba a ver algo como eso, actuaban como escudos humanos, de manera bastante discreta hasta que Draco apareciera, ya fuera a causa de un mensaje o por ver todo a la distancia. Era también en esos días en que se iban de nuevo, juntos, a la parte más sola del jardín de la escuela y se ponían a contar flores o cualquier cosa que apareciera, a veces solo se quedaban sentados juntos en silencio mientras que Draco frotaba su pulgar en el dorso de la mano de Harry.
Y también había días terribles donde tenía que seguir a Harry con la mirada, donde tenía que cuidarlo de lejos porque no quería tener ningún contacto ni interacción con nadie, donde solo negaba cuando llegaba a su casillero al ver a Ron y Hermione y no decía nada, donde Ron solo asentía con la cabeza para indicarle que lo tenía controlado en clases, donde sabía que hacer que Harry consumiera algo iba a ser difícil, pero esos días existían muy pocos, cada vez eran más espaciados pero existían y Pettigrew se los había dicho:
-La depresión la controlas y la adormeces, pero no desparece. Ya estuvo en tu vida, pero puedes no volver a verla con tanta frecuencia e incluso pueden pasar años de un ataque a otro… pero está latente y puede aparecer si comienzas a descuidarte.
Y Draco se lo había tomado muy enserio cuando Sirius se lo había contado, cuando Lupin se lo explico y cuando la misma Lily Potter hizo el comentario, incluso James Potter le había dado un breve apretón en el hombro cuando su esposa había comentado eso y él lo había tomado como una señal de que, aún a regañadientes por su primer apellido, el mayor ya lo había aceptado.
Por eso Draco se había esmerado, por eso había apoyado a Harry y lo más importante, Harry se había dejado ayudar, era lo que más importaba, había optado por mantener a Draco como su soporte, pero también siendo consciente de que necesitaba poner de su parte para poder mejorar.
Y ese día en específico, ese viernes después de clases, ese viernes en el cual estaban en una sesión de "regaño" con Harry era un día bueno, uno que era cada vez más constante y que seguramente iba a tratar de mantener vivo.
-De todas formas – empezó a hablar entre todos los besos que había, tratando de mantener un poco el control que sentía se le escapaba de las manos por las acciones del más alto, - ¿cuál era… la urgencia por ir… a los vestidores?
-Fue donde te besaste con Diggory, - dijo bastante brusco, bajando al cuello de Harry, besándolo y dejando suaves mordidas, no tan fuertes como para dejarle una marca, bajando las manos de nuevo y dejándolas de nuevo en el trasero del chico, apegándolo a él, tomándolo con cierta rudeza al sentir que algo de la furia inicial volvía a aparecer.
-Antes… antes de salir contigo – dijo en voz baja, cuando el otro lo acercó le obligó a separarse de la pared, haciendo que ahora sus brazos se colocaran encima de los hombros de Draco, - antes de tener… una relación – se quejó de nuevo, sintiendo una vez más como algo intentaba colarse nuevamente en su parte trasera, haciendo que se tensará y buscara una especie de refugio para su rostro en el pecho del otro, - antes de… que fueras mi novio.
-Y por eso es una mancha que necesitamos cubrir – había estado explorando la posibilidad de tocar más allá desde hace unas semanas atrás y siempre obtenía distintas reacciones de Harry, la que justo estaba viendo era una de sus favoritas, porque era cuando el chico se mostraba hasta cierto punto sumiso, solo buscando que la vergüenza o excitación que empezaba a sentir no se viera del todo reflejada en su rostro, por eso se escondía o buscaba esconderse.
-Después – dijo con voz ahogada a causa de la posición, - después puedes hacerlo… pero ahora…
-Ahora bien, podríamos ir a casa de Sirius, pero…
-Pero tengo partido y… - se quedó callado de nuevo al momento que tensaba los hombros, el movimiento seguía, la sensación aumentaba y estaba tratando de juntar toda su fuerza de voluntad para detener al otro, pero no podía, Draco lo seguía evitando, incluso cuando por fin pudo juntar algo de fuerza.
-No – dijo de pronto, sujetándolo con más fuerza, dándole otro beso, - no terminamos aún, tenemos tiempo para seguir con esto, ya que no quieres arriesgarte por tu partido y no quieres ir a otro sitio – la idea de girar a Harry para pegarlo de nuevo a la pared le estaba pareciendo más y más convincente pero sabía que no podía hacerlo, así que solo lo dejó inmovilizado una vez más, como al principio, de nuevo con roces, sintiendo de nuevo como en cada situación que se encontraban en ese sitio, con la evidente muestra de que ambos estaban excitados, con la evidencia de que ambos estaban llegando a lo más lejos que podían en esas condiciones, con solo roces sobre la ropa.
Al menos aguantando hasta que llegó la hora en que Harry tuvo que correr a los vestuarios, alegando una ducha fría demasiado necesaria y una compensación el día siguiente.
Viernes de alguna semana
En casa de los Potter
No había sido el mejor partido, tampoco significaba que había sido malo, solo había ido un poco más lento a causa de la inestabilidad que sentía en las piernas, pero había corrido lo suficiente, incluso Cedric se había atrevido a decirle que le pidiera a Draco que se mantuviera alejado de él antes de los partidos porque no rendía de la misma forma, acompañado por supuesto de un azote a su trasero antes de salir del campo que solo le hizo cerrar un momento los ojos, porque sabía que su novio estaba en las gradas, sabía que ese tema había desencadenado una especie de competencia en el chico y ahora cada que veía que alguien del equipo hacia eso, él se encargaba de duplicar la cantidad, solo porque en palabras suyas, al parecer a Harry le gustaba mucho. Y podrían llamarlo loco, pero el pelinegro pensaba que en realidad Draco solo buscaba una excusa para poder tocarle el trasero cada que quisiera, claro que él en realidad no se quejaba.
Al menos no mucho.
Pero había sido un buen partido, habían ganado por muy poco, pero una victoria era una victoria y estaba bastante seguro de que el entrenamiento del martes iba a ser mortal si la expresión de la entrenadora era algo a tomar a consideración.
-Me sorprendiste con ese último pase, estaba bastante seguro de que no ibas a atraparlo – comentó su padre apenas entraron a casa, iban hablando del partido todo el camino, pero dejaba los puntos más importantes para cuando estaban en casa.
-Gracias por la confianza – comentó con algo de sarcasmo, no era que la relación con su padre fuera mala o siguiera mal, en realidad era el enfoque natural de lo que a veces pasaba.
-Sabes a lo que me refiero – contestó mientras se sentaba en uno de los sillones, viendo que Harry hacia lo mismo y su esposa iba a la cocina, posiblemente por algo para beber. – Corriste un poco más lento hoy, ¿tuviste entrenamiento antes del partido?
-Y las actividades que hagas con Draco también cuentan como entrenamiento – dijo su madre mientras se acercaba con una botella de agua.
Eso ocasionó que se sonrojara de manera muy notoria sacando una risa baja de su madre y una maldición entre dientes de su padre. -No hice nada de eso – dijo en un murmullo, cruzándose de brazos.
-No, no quiero saber nada de eso en realidad – dijo su padre de forma rápida, buscando cortar cualquier otro comentario que pudiese aparecer sobre el tema.
-Sabes que vas a tener que escucharlo en algún momento, ¿no?, después de todo Narcissa me visitó hoy y suena muy entusiasmada con invitarnos a una cena, para que ambas familias convivan de una manera decente. – Explicó sentándose a un lado de su hijo, revolviéndole un poco el cabello.
-Lily, Narcissa es maravillosa, pero Lucius…
-Le prometí que iba a mantener a mi marido controlado y tranquilo, ella dijo que iba a hacer lo mismo con el suyo y sobre los chicos, no pudimos prometernos nada. – Sonrió de nuevo incluso guiñándole un ojo a Harry, quien de nuevo solo se sonrojó. – La fecha está por confirmarse, parece que tiene una especie de gala la próxima semana, entonces sería la ocasión adecuada para asistir, después de todo Sirius y Lupin también irán, es algo relacionado con los Black al parecer.
Soltó un suspiro, masajeando un poco su sien, - que te confirme la fecha entonces para poder pedir el día. – No podía hacer más, en realidad había cedido ya en muchas cosas y esa no era la excepción, se había dado cuenta de la diferencia en las familias y la facilidad con la que Narcissa Black lograba que todo fluyera de la manera adecuada, claro siendo ayudada siempre por su esposa, aunque sería la primera reunión de ambos hombres después de años. No solo una convivencia corta, realmente una reunión.
-Lo confirmaré con ella después, también habrá que conseguirte un traje Harry, hay que ir formales a la reunión, pero será algo que podremos hablar después, incluso es posible que Sirius te lo comenté mañana, ¿vas a ir con él?
Lo sabía, por alguna razón sabía que su madre sabía todo, lo que habían planeado, lo que tenía que preparar, sabía todo de eso estaba muy seguro. – Si, pero va a ser como a medio día, entonces voy a poder desayunar con ustedes.
-Al menos nos tienes en consideración – aclaró su padre poniéndose de pie también, -aunque supongo que ya no tengo que preocuparme ahora de Remus.
-Solo de Draco. – dijo su esposa.
-Solo de Draco, ¿en qué momento pasó a ser Draco? – preguntó al aire yendo ahora él a la cocina, siendo seguido por su mujer, dejando por fin que Harry subiera a su habitación, lo que hizo de inmediato, no quería lidiar con más ideas de su madre, no quería sentirse descubierto ni escuchar las quejas de su padre.
Cuando entró a su habitación, ya más tranquilo y pensando solo en lo que tenía para la mañana siguiente comenzó a sentirse nervioso, era algo que estaba esperando, que estaban esperando en realidad y que también estaban desesperados por tener, todavía podía recordar bien la cercanía con el otro antes del partido, detrás del gimnasio pero necesitaba más y ambos lo sabían, incluso por eso había practicado un poco, había investigado más, había aceptado el rol que iba a querer en esa primera ocasión y en ese momento sentía la necesidad de recordar todo y seguir "practicando".
Por eso fue por lo que se apresuró a cambiarse, a meterse debajo de las cobijas, procurando ahora si poner seguro a la puerta, desde que su padre lo había atrapado con Draco había aprendido a mantener algo de privacidad a la fuerza.
No supo si alguien le llamó o si en algún momento tocaron la puerta, solo supo que estaba debajo de las cobijas, que se estaba masturbando con cierta urgencia, que los dedos de su mano libre buscaban llegar a su entrada, tocando directamente, justo como el rubio lo había hecho por sobre la tela, solo que ahora él lo hacía de forma más directa. Estaba recordando todo, las sensaciones, las palabras de Draco y tal vez pudo haber aumentado algunas cosas en su mente, pero le estaba funcionando, estaba llegando a un buen orgasmo.
Cuando lo tuvo después de unos minutos supo que iba a necesitar algo para poder dormir bien y no estar ansioso por el día de mañana.
Eso y otra ducha a causa de los estragos de lo que acababa de pasar.
Sábado
En la tarde
Casa de los Black
-Hola cachorro – saludó Lupin apenas abrió la puerta, viendo a Harry, con una mochila al hombro y con una de las sonrisas que cada vez eran más comunes.
-Moony – saludó de vuelta, abrazándolo como siempre lo había hecho, una vez que recuperó parte del control de su vida se dio cuenta de las oportunidades que se había perdido de abrazar al hombre, era algo que le gustaba, porque Lupin era como su madre, su ancla a la realidad.
-Llegaste temprano cachorro – comentó ahora Sirius que se había acercado, - aunque creo que no puedo culparte – se aseguró de decirle en voz baja, era obvio que la pareja sabía también, pero de alguna manera agradecía la privacidad que su padrino todavía quería mantener.
-… Mejor venir temprano – comentó en voz baja, si, su padrino había ofrecido su casa, eso se lo agradecía, pero no quitaba el hecho de la vergüenza que todavía podía pasar.
-Claro, claro, lo entiendo – dijo por fin dejando que los otros dos pasaran, incluso Remus tenía una especie de sonrisa, de alguna forma habían regresado a sus años de escuela cuando tenían que cubrir a James. – Entonces sabiendo ya todo, ¿hay algo que quieras preguntar antes?, - preguntó porque estaba seguro de que su ahijado había investigado lo suficiente y estaba seguro de que de una forma u otra esa pregunta iba a llegar. Por lo que lo mejor era que los tres se sentaran en la sala a pesar del sonrojo en la cara del chico.
-Sirius… - se quejó entre dientes mientras se sentaba frente a los dos mayores.
-No Harry, es una pregunta válida, en realidad en este momento todas las preguntas son válidas, sabemos que va a pasar, es como ver de nuevo a James y, no queremos que tengas problemas o dudas con nada, ni Draco ni tú – explicó Remus de manera más amable, suponiendo que el chico solo iba a estar avergonzado y nada más.
-No yo… yo investigué todo – no podía verlos, solo veía sus manos. – De todas las formas… posibles y de lugares… adecuados – porque había que aclarar que no había acudido a la pornografía solamente.
Los dos adultos se miraron unos segundos, Sirius vio el reloj y asintió, era casi hora de que se fueran, - de acuerdo, entonces aquí van las reglas, - dijo empezando a levantar los dedos, sabía que Harry no lo veía, pero lo estaba escuchando con completa atención. – Todo se queda en tu habitación, nada de experimentar en la sala, en la cocina, en el baño o en nuestra habitación, ¿de acuerdo?, todo en tu habitación, a puerta cerrada y con seguro, solo por si regresamos antes o algo por el estilo. - dijo esperando alguna respuesta del chico quien solo movió la cabeza. – bien, segundo, el ruido debe de mantenerse en niveles adecuados, no quiero recibir ninguna queja de la Señora Travis – cuando dijo el nombre de su vecina se puso tenso, - odio a esa señora, quiero verla lo menos posible y el que se aparezca de repente en casa por alguna especie de ruido no me apetece.
-Lo entiendo – dijo Harry de nuevo, esperando a que el otro terminara de decir todas sus reglas.
-Tercero – continuó con su lista, - procura usar condón, en caso de que no lo hagan trata de que el desastre quedé en el espacio más pequeño posible – incluso estaba optando por el uso de palabras más coloquiales para tratar de no avergonzar tanto al chico, - cuarto, cambia las sábanas cuando termines, esas van a tener que limpiarse de todas formas, entonces mejor hacerlo una vez hayas acabado. – Se giro para ver a su marido, pensando en si se le había olvidado algo en concreto.
-Solo recoge tu habitación cuando termine Harry – dijo ahora Remus, - y un baño después va a relajarlos lo suficiente.
-Ah, cierto, abre la ventana cuando termines, no querrás que se quede todo el olor a sexo en la habitación. – Dijo Sirius de repente.
Con eso se sintió arder, su rostro estaba realmente rojo, solo se tapó con ambas manos y asintió, hablando con la voz ahogada por como tenía cubierta la boca. – Si, lo sé… lo haré.
-Bien, - dijo incluso divertido por lo que veía, viendo la mirada de reproche que Remus le pasaba, - sabes que son las mismas reglas que le puse a James, no iba a poder salvarse de estas. – Dijo poniéndose de pie, - entonces nosotros nos vamos, estaremos de regreso posiblemente en unas tres horas, más o menos tiempo, dependiendo del tráfico y esas cosas, de cualquier forma, te mandaremos mensaje para que puedas arreglar tus asuntos en caso de no haberlos terminado – concluyó tendiéndole una mano a su marido para que la tomara.
-Y cuídate, Harry, - dijo finalmente Remus, - ninguna precaución es demasiada con ese tipo de cosas – agregó pasando a su lado y alborotándole el cabello. – Nos vemos después cachorro.
Nuevamente solo asintió, escuchando el ruido a su alrededor, no había querido descubrirse el rostro por lo que espero hasta que todo quedó en silencio, hasta que la puerta se cerró y por fin pudo relajarse.
Por fin estaba solo, por fin podía relajarse un poco, solo unos segundos, al menos recuperar parte de la compostura, suficiente había tenido con encontrar un paquete de condones y lubricante desde hace dos semanas en su habitación, regalo de su madre seguramente, aunque de alguna manera agradecía la confianza que le tenían por toda la libertad que le estaban dando y las facilidades que iban con ello.
Después de relajarse un poco, al menos lo suficiente para recuperar parte de su control tomó de nuevo su mochila, llevando sus cosas a su habitación, necesitaba tener todo a la mano y también necesitaba estar listo, había visto la cuestión de la limpieza, de la estimulación, de cómo todo tenía que hacerse, por eso también había llegado temprano, se aseguró de dejar los condones en la mesa de noche a un lado de su cama, también el lubricante porque no estaba dispuesto a sufrir alguna especie de desgarre o algo por el estilo, se quitó los tenis que llevaba y los calcetines, le gustaba estar descalzo en esa casa, de alguna forma le hacía sentirse más cómodo y fue una última vez al sanitario, sabía que estar descalzo iba a conllevar una especie de regaño por parte de Draco, pero en ese momento algo como eso había pasado a segundo plano, además la situación de los regaños le gustaba de alguna forma, le daba una sensación rara a la relación que en realidad le gustaba, porque nunca eran serios y porque sabía que podían detenerse en cualquier momento. Se mojó un poco la cara antes de por fin escuchar que llamaban a la puerta, se apresuró a tomar una toalla y a bajar a toda prisa.
Al abrir la puerta pudo sentir de nuevo todo el nerviosismo aparecer, apenas iba a abrir la boca cuando ya lo estaban besando, al menos se relajó cuando escuchó que la puerta se cerraba de nuevo, eso indicaba que ya estaban solos por lo que tuvo tiempo suficiente para rodear al otro del cuello con sus brazos, sintiendo como las manos del rubio se quedaban en su cintura, sintiendo también las intenciones de levantarlo, pero resistiéndose quizá en un intento de poca prudencia que todavía quedaba. -Hola a ti también – dijo por fin, logrando separase un poco.
-Después de que ayer te fueras tan rápido y de lo que hicimos detrás del gimnasio, perdona si tenía la urgencia de verte – exclamó sin soltarlo, solo acercándolo más. – Ya estamos solos ¿cierto? – preguntó rodeándole de mejor forma la cintura, incluso levantándolo solo lo suficiente como para ponerlo un poco de puntas.
-Si, aunque era mejor que te hubieras asegurado de eso antes de darme ese saludo – comentó con una risa baja, viendo de repente el entrecejo fruncido del otro, - ¿qué?, ya sé, me extrañaste y todo, pero la prudencia debe de caber siempre en un Malfoy, ¿no? – se excusó sintiendo como una de las manos del chico se movía, ya sabía lo que iba a pasar, por eso solo decidió relajarse lo más que podía, sintiendo el impacto en su trasero, - ouch.
-Te encanta tentar tu suerte, ¿verdad? – preguntó besándolo de nuevo, - ¿necesitas otro regaño Harry?
-No, pero estoy seguro de que estás dispuesto a darme uno, ¿no? -. Preguntó sabiendo lo que significaba, iban a subir a su habitación y tener otro de esos momentos que desencadenaba el instinto de desaparecer toda la ropa.
-No, está vez no estoy dispuesto a darte un regaño, - comentó soltándolo de forma lenta, dejando por fin la mochila que también había llevado, - está vez estoy dispuesto a darte un castigo.
Y esas palabras habían funcionado, al menos lo suficiente como para ceder a los intentos del otro por cargarlo, se relajó, lo besó de nuevo, sosteniéndose mejor de los hombros ajenos y sintiendo las manos de Draco moverse hacia sus muslos, subiéndolos, indicándole que iba a cargarlo, por lo que cedió está vez, rodeándole como pudo la cintura con las piernas, siguiendo con el beso que se iba haciendo un poco más desenfrenado. – Una de las reglas – empezó a decir de manera entrecortada- que dejó Sirius…. Es que todo… todo sea en mi habitación. – Incluso fue posible que algunos jadeos comenzarán a salir.
-Vayamos a tu habitación entonces – había estado correspondiendo el beso, pero sabía que tenía que detenerse, levantó un poco a Harry antes de comenzar a caminar, - no queremos que no quiten este espacio tan pronto.
-No… no queremos – comentó dando pequeños besos alrededor del rostro del rubio, en las mejillas, besos cortos en los labios, en la mandíbula, bajando al cuello mientras sentía el paso lento del chico al subir las escaleras. Era en lo único que se estaba concentrando y nada más, solo en el aroma de Draco, en la sensación de que lo llevara cargando, pensando en lo que estaba por pasar y de pronto, todo a su alrededor cambio al sentir el colchón ahora en su espalda por lo que relajó las piernas, sintiendo al chico encima de él, besándolo de nuevo, solo trató de ver por el rabillo del ojo la puerta y al ver que estaba cerrada pudo concentrarse de lleno en su novio.
-Déjame adivinar, puerta cerrada y con seguro, ¿no es así? – le preguntó burlón separándose solo lo suficiente para hablar.
- ¿Te dijeron las reglas también?, - preguntó antes de comenzar a besarlo de nuevo.
-Me las repitieron lo suficiente. – Porque Sirius lo había hecho, incluso le había marcado esa mañana solo para repetirle las reglas UNA VEZ MÁS, estaba bastante seguro de que se las había aprendido, pero tenía que ceder en ese caso.
-Entonces ya no nos preocupemos por esas cosas, estamos ya en mi habitación- comentó una vez más, perdiendo parte de nerviosismo, tratando de recordar la sensación que apenas había tenido el día anterior, detrás del gimnasio. Y la risa baja que escuchó de Draco fue señal suficiente de que no era el único pensando de esa forma.
Las caricias no se hicieron esperar, pronto las manos de Draco estuvieron por todo su cuerpo, lo estaba aprisionando con su propio peso en el colchón, tocando todo lo que podía, todo lo que estaba a su paso, incluso se acercaba más y más consiguiendo que los roces de ambas entrepiernas surgiesen, roce que hizo a Harry gemir en voz baja y que a él le hizo apretar los dientes. Estaban comenzando a entrar en el terreno que siempre habían querido y que hasta ese momento no habían tenido oportunidad.
-La playera – ordenó Draco, comenzando a levantar la prenda de Harry, quería quitársela, quería tenerlo como lo tenía en los vestuarios después del entrenamiento de natación, lo quería con la menor ropa posible incluso si se podía desnudo completamente mejor. Y mientras él pensaba esas cosas y también comenzaba a quitarse la camisa que llevaba, Harry se deshacía de la propia. -Así, justamente así – ahora se estaba centrando en su cuello, ver el torso desnudo de su novio le encantaba porque aunque no estaba realmente marcado como lo pensaría alguien externo a cualquier actividad física, el cuerpo de Harry tenía muestras claras de ejercicio pero sutiles y eso le encantaba, por ello besó el cuello, mordió un poco el hombro, sintiendo las manos del otro pasar por su espalda, de arriba abajo, sonriendo un poco al sentir como los papeles cambiaban y ahora era a él a quien le manoseaban el trasero. Pero no dejó el ritmo, siguió bajando, mordiendo de forma suave los pezones del chico, incorporándose un poco, estaba acomodado entre las piernas del otro, lo que le permitió maniobrar mejor al chico, tomándolo detrás de las rodillas, levantándolas para permitirle mejor acceso a la zona que tanto quería.
Harry solo cedía, tuvo que bajar las manos al sentir como Draco se levantaba, pero no le apartaba la vista de encima, podía sentir como le indicaba con solo el tacto que levantara las piernas y eso hizo, sin dejar de verlo, no quería dejar de verlo, pero tuvo que cerrar los ojos, lo hizo al sentir como Draco ahora se restregaban contra su trasero, como simulaba embestidas por sobre la ropa.
-No sabes cuanto quería verte así – dijo con la voz más grave, incluso algo ronca, moviendo las caderas comenzando a marcar un ritmo.
-Creo que… puedo imaginarme… cuanto – habló un poco entrecortado, le estaba gustando la sensación, le gustaba ver al chico arriba de él, incluso lo decidido que se veía a que al final ambos terminaran en esa posición, por lo que se apresuró, si tenía prisa y nadie podía juzgarlo por eso. Así que comenzó a desabrochar su pantalón y podía ver como Draco seguía sus movimientos con la mirada y pudo ver también la sonrisa que comenzaba a mostrar y supo que iba a burlarse de él. Y simplemente no le importó.
- ¿Tienes mucha prisa?
-También la tienes – se quejó bajando el cierre del pantalón, buscando quitar la prenda.
-Si, la tengo – comentó separándose un poco, desabrochando también su pantalón, - quítate todo de una vez – le indicó, - no quiero que nos detengamos de nuevo por la ropa.
Y aunque sintió que se avergonzaba un poco asintió, bajando la prenda con todo y ropa interior, dejando ver una media erección que no tardaría demasiado en estar completa, contraria a la que mostraba Draco, porque la había sentido, había sentido la dureza pegar en su trasero, así que, aunque pensó que no iba a sorprenderse del todo después de verla, lo hizo, no por tamaño, grosor, nada, solo era sorpresa por ver realmente por primera vez el pene de su novio y no solo sentirlo. -Entonces…
-Entonces, no vamos a detenernos tanto ahora, - dijo colocándose de nuevo encima de él, besándolo de manera salvaje nuevamente, pasando otra vez las manos por todo el cuerpo del chico, se sentía distinto e incluso los roces que llegaban a tener eran distintos. Lo fueron más cuando una de las manos de Harry bajó a tomar ambos penes, buscando que quedaran juntos, que rozaran más.
Quería sentir más, mucho más y no podía dejar las manos quietas, tal vez por la emoción, el nerviosismo, la primera vez, no importaba que fuera, no podía dejarlas quietas, por ello fue que decidió centrarse en la zona de su cuerpo que más estimulación estaba teniendo fuera de los labios por los besos que el chico le estaba dando y sentir la presión de ambos penes juntos, de cómo se rozaban, de cómo Draco entendió el punto y seguía con el movimiento y como también de alguna forma le daba a entender que quería que se moviera fue suficiente para solo dejarse llevar, porque era lo que tenían que hacer, dejarse llevar.
De ahí en adelante solo se concentraron en sentirse bien, en disfrutar, en dejarse llevar, en roces, en sentir como ambos estaban por llegar al orgasmo en esa primera interacción, en como Draco se incorporó de nuevo, lo suficiente como para no estar encima del todo de Harry, poniendo también la mano en la misma zona, moviendo ambos a un ritmo que terminó por agradarles, en sentir como el contrario solo crecía en grosor hasta por fin dejarse de llevar de nuevo. Manteniendo la mirada siempre en el otro, sonriendo cuando algo de semen del otro o del propio no lo sabían les había manchado.
-Espera- dijo Harry tratando de sentarse también, - tengo papel por aquí cerca – dijo buscando en el primer cajón de su mueble de noche, cortando un poco para limpiar primero lo que aún quedaba en la punta de ambos, dándole otro pedazo a Draco para limpiarse parte de la pierna y él poder limpiarse parte del abdomen.
-Estás preparado – dijo con burla, dejando el pedazo de papel en la mesa, lo tiraría una vez terminaran con todo.
-Tenía que estarlo – comentó relajándose de nuevo en la cama una vez terminó de limpiarse también. – No podíamos detenernos por cualquier cosa, así que mejor tener todo a la mano.
-Si, eso puedo verlo – dijo mientras tomaba el bote de lubricante, - demasiado preparado.
-… Tengo que estarlo si…
-Ya elegiste entonces – no lo dejó terminar, en realidad había sido una duda que todavía tenía, al menos hasta ese momento, porque las veces que se había imaginado haciendo todo lo que estaba pasando con su novio, se había imaginado como el activo y ahora, con eso lo comprobaba, estaba bien con eso, pero también estaba bien con la opción de Harry de ser el activo. - ¿Estás completamente seguro?
-… Si – aunque tardó un poco en contestar y estaba bastante seguro de que le había faltado confianza, si estaba seguro, de verdad que lo estaba. – Lo estoy… creo que es mejor de esa forma, en realidad… lo había imaginado así, desde la vez que mi papá nos atrapó en mi habitación.
-Si… recuerdo eso.
-Entonces… si tú quieres…. En realidad, yo estoy bien con eso… con… ya sabes, estar abajo.
-Con ser pasivo. – Dijo contundente, acercándose una vez más al chico, dándole un beso, esta vez más suave, más cariñoso, uno que buscaba infundirle confianza.
-Si… en ser pasivo – se entregó al beso, sintiendo que nuevamente se calmaba, se relajaba – pero… no sé la…
-Tengo resuelta esa parte – le dijo sabiendo lo que iba a decir, haciendo que se acostara de nuevo, está vez con un beso y empujándole de forma suave el pecho, - también hice mi tarea en cuanto a investigar todo lo posible. – Se acomodó otra vez entre las piernas del chico, tomando una para levantarla, comenzando a dar besos en los muslos, mordiendo un poco en la cara interna. Procurando succionar, - aunque vas a tener que mantener las manos quietas está vez – comentó separándose solo lo suficiente para que el otro lo escuchara y seguir con los besos en la pierna.
-Pero…
- Así que – se apresuró a decir, cortando el intento del otro por quejarse, - vas a tener que sujetar esta – le indicó para que tomará su propia pierna por detrás de la rodilla, sintiéndose complacido cuando el otro obedeció y la tomó, haciendo lo mismo con la otra. – Y vas a tener que relajarte lo más que puedas. – Se aseguró de mantener el bote de lubricante con él, preparándose para lo que tenía que hacer, sabía que debía de tener cuidado y también sabía, por el color rojo en el rostro de Harry que era algo vergonzoso permanecer así, pero había encontrado que era una buena forma para una primera vez y quería hacerlo bien, porque ambos tenían que disfrutar eso era obvio.
Por eso mismo se sintió complacido cuando tocó por fin la entrada del chico, esa que había estado tentando por sobre la ropa durante ya hace unas semanas, y obtuvo un ligero temblor como respuesta, se enfocó en ver a Harry, en sonreírle, en mostrar lo que iba a hacer, no iba a explicarlo porque suponía que eso iba a avergonzar más al chico, pero si mostrarle el proceso, enseñarle como el lubricante caía en su mano y como iba a empezar a masajear, dejando la botella cerca porque posiblemente iba a utilizarla.
Cuando surgió el primer roce se sintió extraño, era un contacto más directo y de alguna forma se sentía distinto a cuando lo hacía él mismo, pero no era malo, solo diferente, la sensación del lubricante le causo una especie de choque térmico, porque se sentía frío, sensación que quedó atrás cuando el roce volvió, estaba manteniendo las piernas alzadas, no demasiado abiertas como para tensarse él mismo, pero si firmes, aunque al sentir como la yema del dedo de Draco empezaba a querer entrar supo que no iba a poder mantenerlas así mucho tiempo. Era extraño.
-Si empieza a doler o sientes molestia o cualquier cosa, tienes que decírmelo y me detendré – aclaró el rubio mientras seguía tratando de entrar en Harry – no quiero lastimarte o algo parecido. – Pudo ver como Harry solo asentía, todavía luchando con las pocas sensaciones que le estaba dando en ese momento, - una respuesta verbal Harry, es importante que lo entiendas. – Y aunque se había querido dejar llevar era consciente de que necesitaba dejar ese punto claro.
-Si… te lo diré – contestó acompañado de una sonrisa, - voy a decírtelo, lo prometo, solo es raro.
-Puedo comprender un poco porque es raro, solo necesito que te relajes para que no duela demasiado. – Porque iba a haber dolor, al menos eso había investigado, pero había una diferencia en cuanto a un dolor muy soportable y uno que no quería que se volviera a sentir.
Asintió, tratando de relajarse de nuevo, respirando por la nariz y sacando el aire por la boca, relajando los músculos, sintiendo de nuevo como la punta quería volver a entrar, trataba de ceder, sabía que tenía que ceder, así que espero, iba a aguantar hasta el punto en que ya no pudiese hacerlo. Un sacrificio que tenía que hacerse.
Y así entró… pudo sentir como se abría paso, como el primer dedo entraba, como algo más de lubricante caía sobre su entrada ayudando a la fricción de la intrusión y se sintió extraño, incómodo pero todo soportable, lo sentía entrar y salir, moviéndose un poco de un lado a otro.
Y en realidad no iba mejorando.
La sensación cambiaba, pero no mejoraba, solo estaba sintiendo más y más, hasta que entró un segundo, con eso sintió ardor, pero aguantó, podía aguantar, incluso algunas quejas bajas salieron de su boca, pero nada que alarmara al otro como para hacer que se detuviera y poco a poco se acostumbraba, pero seguía sin mejorar, solo sentía, sentía el movimiento, el cambio en el ritmo de los dedos de su novio y un roce, un roce que le hizo arquear un poco la espalda. Y sabía lo que era y supo que Draco también sabía lo que era porque el movimiento se detuvo, pero se mantuvo firme, vio al chico buscando decirle que siguiera, que no se detuviera y la sonrisa que le dio el rubio fue respuesta suficiente porque se movió de nuevo, está vez con un ritmo diferente, con una posición diferente, rozando de nuevo la zona, haciendo que se arqueara de nuevo, incluso sintiendo como los músculos de la espalda baja se tensaban.
-Entonces… es esto – dijo después de ver las reacciones de Harry, se estaba auto felicitando en ese momento, porque lo había buscado, había estado buscando ese punto para hacer que Harry se relajara otro poco y estaba cerca, todavía estaba buscando la forma de tocarlo porque la meta era hacer que el chico sintiera tanto que no supiera como reaccionar, así que dobló un poco los dedos, los movió más y le gustó la reacción. Esa vez fue más marcada, incluso el agarre en las piernas de Harry aflojó un poco, seguía tocando, pero también preparando la zona, tenía que seguir estirando, pero no pudo evitar el comenzar a darse placer con la mano libre, simplemente ver como Harry empezaba a sentirse de otra forma le gustaba, esa imagen le gustaba.
Otra vez, otra vez la zona, lo estiraba, empujaba los dedos, los sacaba, volvía a rozar y le provocaba de nuevo esa especie de escalofrío y todo se repetía otra vez, otra y otra vez, hasta que llegó un tercero. Un tercer dedo apareció y aunque dolió más que los anteriores pudo aguantar, lo que no pudo hacer fue mantener el agarre en las piernas al sentir está vez no un roce si no un toque directo a la zona. – ¡Ahh! – un roce que ocasionó un gemido más fuerte, un toque que le obligó a soltar sus piernas para tapar su boca, porque no podía hacer ruido, no tanto ruido al menos y un grito así era obvio que iba a escucharse. Pero vio su error al ver a Draco, la sonrisa que mostraba no era solo divertida, era malvada.
Fue realmente malvada.
Después de eso Draco no se detuvo, lo atacó sin piedad en ese punto, podía ver como Harry ya tenía otra erección, como estaba listo para llegar otra vez y se detenía antes de que lo hiciera si es que iba a llegar a hacerlo, porque también quería llegar al otro punto, pero ver así a su novio le daba demasiada tentación y hacerlo sufrir un poco no estaba tan mal.
Solo espero, soportó y espero, con gemidos saliendo cada vez más frecuentes, pero todavía a un volumen que no le parecía tan alarmante. Y de pronto todo se detuvo, incluso su respiración era más rápida, pero pudo por fin destapar su boca, porque sabía lo que venía, está vez era lo que habían estado esperando ambos. El ruido del paquete del condón siendo abierto se lo reafirmó e incluso si eso no lo hubiera hecho, el sentir como algo más grande que los dedos comenzaba a querer entrar había sido confirmación suficiente.
Había dolor, porque era más grande, pero podía con eso, se lo estaba repitiendo una y otra vez, podía con eso, incluso pudo sentir como más lubricante se ponía en la zona, por inercia levantó un poco la cadera, quería facilitar las cosas pero dolía, bajó las manos a la cama, tomando la cobija entre ellas, con fuerza, necesitaba tomar algo, pasar la tensión a algo, de forma lejana podía escuchar la voz de Draco, podía escuchar un relájate y lo intentaba, lo estaba intentando, pero dolía… hasta que se detuvo otra vez. Tomó aire, abrió los ojos que no supo cuando cerró y vio a Draco quien también lo veía, lo evaluaba así que trató de calmarse, soltando la cobija, pasándola de forma suave por el brazo que ahora le tomaba de la cintura, - espera – dijo en voz baja, por la presión que había sentido, la tensión incluso sus oídos se habían tapado un poco, porque le costaba escuchar, pero respiró de nuevo, se calmó, necesitaba hacerlo y solo necesitaba un momento, - espera – repitió siguiendo con las caricias, era extraño, Draco estaba ahora dentro de él y se sentía extraño, poco a poco sabía que el dolor iba a pasar, pero necesitaba acostumbrarse antes de sentir que el dolor bajara, - lento – dijo entre dientes, no quería que se detuvieran por algo así, pero necesitaba que fuera lento y sabía que fue lo correcto al sentir todavía el roce, la fricción, el dolor en cuanto el chico se movió, pero estaba bien, estaban bien, podía lidiar con eso, podía soportarlo y sabía que en algún punto podría disfrutarlo.
Ese momento llegó minutos después, el dolor bajó, se relajó, y de nuevo hubo un golpe, está vez fue un golpe en esa zona uno que de nuevo le obligó a gemir, que de nuevo le obligó a tomar la cobija entre las manos, a cerrar los ojos, los lentes se habían desacomodado y ahora estaban en la cama, seguramente Draco se los había quitado, se arqueaba y de repente, un beso. Un beso largo, profundo que le hacían callarse, que ahogaban los gemidos que estaba comenzando a tener, pero sin detener el movimiento, solo provocando que se moviera, que se perdiera más y más en las emociones. Después de eso, Harry perdió todo.
Le gustaba verlo, ¡demonios!, le encantaba verlo de esa forma, tan perdido, tan excitado, claro que se había preocupado cuando vio la mueca de dolor, pero ahora ver como Harry se retorcía por no saber que estaba sintiendo le estaba gustando, se había tomado el tiempo, había ido lento, pero una vez pudo tener un mejor ritmo simplemente se olvidó de precauciones, de tiempo, de todo, se olvidó de razonar, así que besó a Harry mientras lo seguía embistiendo, por momentos con fuerza, por momentos más rápidos y cuando en medio de un beso el chico le mordió el labio supo que el ritmo que llevaba era adecuado, pero podía ser mejor, por eso se separó de nuevo, está vez tomando las piernas del chico para dejarlas sobre sus hombros, iba a llegar más profundo e iba a asegurarse de llenar esa habitación con tantos gemidos de Harry como fuera posible, porque le gustaba escucharlo.
-¡haa!... ahh… nngh… Draco – era de las pocas palabras que podía decir, era difícil hablar cuando tu novio estaba dentro de ti, embistiendo como si quisiera romperte en dos, como si hubiera hecho su meta personal el dejarte marcado por dentro todo lo que pudiera, se estaba mordiendo los labios, apretaba los dientes, pero el chico lo embestía con más fuerza cuando hacia eso, así que al menos lo había entendido, no podía callarse, no debía callarse, porque si lo hacía Draco iba a asegurarse de que no pudiera mantenerse callado mucho tiempo, pero seguía sin saber de donde agarrarse, había tomando los brazos del otro, había tomado la cobija de nuevo pero volvía a mover las manos, estaba sintiendo muchas cosas a la vez y no sabía que hacer con todo eso, se arqueaba lo más que podía en la nueva posición que el otro lo tenía y seguía perdido en las sensaciones. Al menos hasta que el chico lo trajo de vuelta a la realidad.
-Date vuelta.
Se lo había dicho al oído y él al menos había alcanzo a razonar y a obedecer esa orden, así que se dio vuelta, sintió como el otro le jalaba la cintura, tenía que ponerse en cuatro, sabía que era esa posición, también la había visto, aunque sus brazos temblaban un poco por la tensión que les había puesto antes, pero pudo mantenerse así unos segundos, estaba consciente, estaba razonando de nuevo. -Ngh…- pero esa capacidad desaparecía poco a poco otra vez, en esta ocasión por la nalgada que el rubio le dio.
-No sabes cómo estoy disfrutando la vista en este momento.
No sabía si había sido una burla, pero pudo recordar algo que había pensado cuando recién había entrado a entrenar con las serpientes, - aprovéchala mientras puedas… no sabes cuanto tiempo va a ser tuya – y no era lo mejor empezar una discusión en ese momento o una lucha de egos, lo supo bien cuando llegó otra nalgada, está vez una que le impulsó hacia adelante. – Ahh…- pero que, aunque seguramente en otro momento de verdad le hubiera dolido, en ese instante no hacía más que calentarlo más de lo que ya estaba.
-Planeo que sea mía por mucho tiempo, - aclaró dando otra nalgada, esta vez seguida de poner su mano en la espalda de Harry, obligándolo a que se agachara, sería fácil, el chico practicaba futbol, era obvio que la elasticidad iba a tenerla. – Aunque así me gusta mucho más. – Y es que al hacer que el otro bajara, ahora su trasero quedaba mucho más marcado, que era lo que quería y lo que buscaba, antes de comenzar a entrar de nuevo.
-Nngh ahh…- se quejó otra vez al recibir el impacto, resoplando un poco antes de sentir como lo bajaban, por lo que solo se dejó llevar, buscando acomodarse, no sabía cómo mover los brazos, pero parecía buena idea mantenerlos cruzados frente a su cabeza y había hecho bien al sentir como el chico entraba de nuevo y una vez más, la realidad se alejaba de su mente y solo comenzaba a actuar por su instinto.
No había cuenta, había muchos ritmos, pero no había cuenta, solo movimientos, gemidos, muchos MUCHOS gemidos de los cuales Harry seguramente iba a avergonzarse después, pero todo se sentía tan bien, cuando una mano apareció en su miembro, comenzando a darle atención mientras las embestidas seguían lo agradeció dentro de un momento de lucidez, antes de sentir como nuevamente llegaba al orgasmo. Sintiendo también una especie de punzada dentro de él posiblemente en cuanto Draco llegó también al orgasmo.
Se sintió bien, después del dolor al principio se sintió realmente bien. Draco salió de dentro de él mientras se volvía a relajar, quedando recostado está vez boca abajo en la cama, viendo como su novio se recostaba a un lado suyo.
-Así que… la primera vez. – Dijo el rubio después de unos segundos, una vez recuperó el aire.
-Tomaste mi virginidad. – Dijo mientras cerraba los ojos, estaba tranquilo y quería disfrutarlo mientras duraba el momento.
-Lo hice, no me arrepiento de ello. – Comentó acercándose al chico, comenzando a besarle la espalda, bajando su mano por la columna en caricias suaves, llegando a la espalda baja, deteniéndose de nuevo en su trasero, manteniendo la mano en esa zona un rato.
-Y ahora me estás manoseando – se quejó sin moverse realmente, bueno, tal vez solo estaba levantando un poco la cadera.
-Te encanta que te manosee, - dijo con una risa baja, dejando otra mordida en el hombro de Harry, está vez marcando más los dientes.
-Y ahora me muerdes.
-No dijiste que no a lo de manosearte – dijo siguiendo con los besos, subiendo otra vez su mano, dejándola ahora en la cintura del chico, quedando recostado de lado. - ¿Te duele de alguna forma?
Estaba disfrutando la atención, estaba relajado, - todavía no – porque sabía que era muy pronto para sentir algo, - pero va a aparecer, por lo que leí, en algún momento va a doler, pero todavía no.
- ¿Entonces quieres aprovechar todavía el tiempo? – preguntó besándole ahora la sien.
Eso le hizo girar la cabeza, viendo mejor a Draco, - ¿estás listo para otra ronda?
-Quiero aprovecharlo.
Porque también tenían la juventud de su lado y al menos, una ronda más ambos podían hacerlo. Una sonrisa bastó como respuesta y unos minutos después los gemidos volvieron a llenar la habitación.
Sábado
En la noche
Casa de los Black.
Se habían quedado dormidos, después de volver a la acción apenas se habían recuperado, recordó lo que Remus le había dicho, aunque estuvo seguro de que Sirius también le había dicho algo a Draco, porque después de descansar por unos minutos había visto como se levantaba primero para ponerse al menos la ropa interior para después salir de la habitación, escuchando la regadera abrirse.
-Es la llave izquierda ¿cierto? – le preguntó asomándose desde la entrada, no quería que Harry se moviera mucho todavía, sabía que después de ese último descanso el cuerpo iba a comenzar a enfriarse y entonces el dolor iba a llegar.
-Si… ¿quieres que vaya? - preguntó mientras se levantaba de forma lenta, estaba sintiendo las punzadas, el dolor estaba llegando.
-Al menos espera a que salga el agua caliente, - dijo estudiando los movimientos del chico, acercándose a él, - está comenzando a doler, ¿no?
-No es más fuerte que una tacleada de Víctor – comentó a modo de broma, no mentía del todo, pero el dolor era en otra zona. – Además, el baño va a ayudar a que nos relajemos.
-Si, lo mismo me dijo Sirius.
-A mí me lo dijo Moony. – Soltó una risa al decir eso, - se encargaron de decirnos todo lo que podía ayudarnos.
-No tengo ninguna queja sobre eso – comentó tomando las manos del chico, - solo quédate quieto, ¿sí?, iré a ver si ya se calentó el agua y vendré por ti, no quiero que seas el corredor de los leones, solo quédate quieto y después puedes ir por tu cuenta. – Le dio un beso en la mejilla levantándose después para ir nuevamente al baño, esperando a que el otro no fuera tan Potter. Claro que en realidad sabía que er mucho pedir, porque sabía que un baño era demasiado urgente para ambos y por eso apenas unos segundos después Harry ya estaba detrás de él, viendo el agua caer. – Eres demasiado necio.
-Se necesita de uno para conocer a otro. – Contestó con una risa baja entrando por fin a la regadera.
Hubo besos, bastantes besos, pero también caricias simples, inocentes, incluso tal vez un poco de ayuda con el más bajo para limpiarse bien, pero después de eso ambos quedaron de nuevo en la cama, recostados, acurrucados está vez debajo de las cobijas, durmiendo otro poco, porque en realidad lo necesitaban.
Cuando Sirius y Remus llegaron y no escucharon ninguna respuesta al anunciarse o algún ruido proveniente de arriba se quedaron tranquilos, porque sabían lo que eso significaba y era solo descanso.
Y Draco, bueno, antes de dormir solo se quedó viendo un poco a Harry, a su Harry, abrazándolo quizá con un poco más de fuerza, dando algún beso en la cabeza y también, ¿por qué no?, sintiéndose un poco ganador, porque después de todo él había ganado la caza de Harry, aunque bien podría considerarse que habían sido los dos, pero estaba bien, dormiría un poco más antes de tener que regresar a casa.
Iba a aprovechar el tiempo.
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Bonus
Los escudos humanos de Harry
O de cuando las serpientes actuaron como tal.
Cada uno tenía una manera de reaccionar a la misma situación, claro que no eran para nada similares y algunos incluso llamaban demasiado la atención, pero funcionaba y eso realmente era lo que importaba, que funcionaran, obviamente la reacción que más rápida se daba y de la que surtía mejores efectos era la de Draco, pero eso no significaba que ellos no pudiesen reaccionar a ello.
Blaise
Cuando el momento asocial de Harry pasaba estando cerca de Blaise y solo estando con él, que en realidad pasaba más veces de las que cualquiera pudiera imaginar, había dos formas de reaccionar, era o dejando a Harry solo para lidiar con la carga social que estaba teniendo o bien buscar darle algo de apoyo.
Él tenía otra forma de hacerlo, así que cuando comenzaba a ver que el chico Potter se quedaba más callado de lo normal e incluso se molestaba por algo de todo el ruido que había a su alrededor, lo tomaba del brazo (dejando en claro que era solo para moverlo) y procuraba que quedaran en un lugar un poco más silencioso, incluso si era una especie de esquina o algún lugar donde Harry pudiese esconderse procurando dejarlo detrás de él apenas llegar al punto, colocándose a su lado de manera parcial o totalmente frente a él, recargándose donde pudiese y cruzando los brazos, tomando su teléfono para mandarle mensaje a Draco, podía lidiar con eso un poco, pero no el tiempo suficiente como para quedarse todo el día en ese sitio y con el chico, además porque sabía que no iba a poder calmarlo.
Sabía que lo que hacía funcionaba cuando el chico que ahora estaba detrás de él se recargaba un poco en su espalda. Ninguno de los dos decía nada, pero no se necesitaba, entendían esas señales y mientras de uno era la forma de dar gracias; el otro era su manera de decir que no era problema.
Pansy
Le había pasado pocas veces, pero no significaba que no recordara todas ellas, principalmente no podía olvidar la primera vez que había pasado porque la había tomado desprevenida, pero después de eso ya tuvo su plan de contingencia. A veces solo pasaba y cuando eran solo ellos dos era eso, estaban solos ellos dos, ya sea por tomar un descanso en el entrenamiento o por simplemente estar esperando al resto de las serpientes, pero cuando pasaba en el patio de la escuela, cuando ambos estaban en la mesa que por derecho les correspondía, era más sencillo lidiar con todo eso. Simplemente se tenía que sentar a su lado, procurando tapar a Harry de la vista de cualquier curioso, manteniendo una distancia mínima, incluso pasando un poco su mano por la espalda del chico. Ese era su consuelo, su manera de pasarle energía, su forma de decirle que todo estaba bien y que nadie en su sano juicio iba a enfrentarse a ella para llegar al de lentes. Y Harry solo sonreía un poco mientras recostaba la cabeza en la mesa, tomando aire y viendo de reojo a la chica, ella era un escudo salvaje y se lo agradecía, con esa sonrisa le decía todo.
Theo
No le gustaba que pasara cuando estaba con él, eso no iba a negarlo de ninguna forma, le era algo tedioso y en realidad bastante problemático que Harry se pusiera de esa forma cuando estaba con él, pero el hecho de que no le gustara o peor aún que lo incomodará no significaba que iba a dejarlo a su suerte, simplemente actuaba de la mejor manera que podía y la que le había resultado bastante prometedora. Sabía que el chico apenas tendría energía para cualquier cosa, pero la cuestión era que había que evitar el contacto humano y él como estudioso que era y porque tenía que encontrar una forma, no solo de cambiarse a gusto en los vestuarios sin tener que soportar todos los arrumacos de la nueva pareja, si no que también de lidiar con las conversaciones demasiado descriptivas de Theo o de Pansy, que si llegaban a suceder, siempre tenía el plan b a la mano y el aislante de todo el ruido que quisiera dejar fuera, así que mientras alguien más llegaba, de preferencia el escudo favorito de Harry, lo separaba de los grupos y le dejaba unos audífonos, sin tener demasiado contacto, solo lo suficiente para llamar su atención y para enseñarle lo que lo aislaría y de alguna forma sabía que canciones ponerle, porque lo había investigado lo suficiente. Eso siempre ayudaba hasta que Draco llegara. Y Harry solo los tomaba, asentía y se dejaba llevar por el ruido específico de las canciones que Theo elegía. Eso lo calmaba.
Crabbe
Con él solo había pasado dos veces y una de ellas había sido cuando estaba también con Goyle y en realidad lo habían tomado todo con demasiada calma, como si hubieran estado esperando el momento justo en que algo así iba a pasar y realmente pasó. Él había estado caminado a su casillero, simplemente preparándose para la siguiente clase y lo había visto, recordaba cómo se ponía Harry cuando no quería hablar con el mundo porque Draco había hecho mucho énfasis en eso, así que en realidad pudo reconocer las señales que el más bajo estaba dando, simplemente disociando, lo entendió y supo que iba a tener que actuar y la mejor manera de hacerlo era llegar con Draco, que de todas formas en cuestión de minutos era seguro que el rubio iba a llegar con el "animalillo", al menos así había recordado que le había llamado Blaise al chico Potter en algún momento. Así que se acercó a él, tal vez era demasiado brusco, pero era la mejor forma que tenía de hacer las cosas, puso una mano en el hombro de Harry y solo hizo un movimiento de cabeza. No podía ponerlo detrás de él, no era algo así como su estilo, más bien tenía que ir al frente para poder cuidarlo y simplemente lo impulsó en su camino, obviamente nadie quería acercarse al ver la cara de pocos amigos que llevaba, pero eso ayudaba, eso servía para mantenerlos alejados el tiempo suficiente hasta que llegaban con Draco y de ahí ya no tenía responsabilidad y también aunque ninguno se decía nada, el simple movimiento de cabeza entre ambos era suficiente para entender que uno agradecía y otro lo aceptaba.
Claro que esas eran las ocasiones en que tenía que acudir a Draco, cuando solo era necesario quedarse un momento terminaba detrás de Potter, como una pared humana para alejar a todo el mundo a su alrededor, al menos hasta que llegara algún otro escudo o el chico dijera por su propia cuenta que estaba bien y podía manejar la situación. Porque siempre, al final de todo sabían que podía hacerlo.
Goyle
Su técnica había sido muy similar a la de Crabbe, en realidad era la que mejor se acoplaba a ellos dos, solo que él tendía a ser un poco más agresivo, tal vez había empujado de más a algunos chicos que en ese momento se encontraban demasiado cerca de Harry, tal vez había soltado algunas maldiciones, pero en realidad él había tenido que actuar en la única ocasión realmente grave de Potter, había sido en compañía de Crabbe, pero ambos se habían sentido en la necesidad de moverse rápida y eficientemente. Por eso mientras Crabbe trataba de mantener alejados a los nuevos chicos de alrededor buscando ver como alguien sufría un colapso, él se había abierto paso entre el pequeño grupo que se juntaba. Les había obligado a hacerse a un lado por medio de la fuerza, quedando frente a Harry, oculto de la vista de todos, sintiendo a Crabbe después junto a él, ambos siendo una muralla, ambos retando a todos para tratar de acercarse a quien tenían que cuidar en ese momento, a la serpiente honoraria que ya no era tan honoraria.
Recuerda que hubo algunos susurros a su alrededor, pero nada que un par de golpes en el casillero para crear el ruido suficiente para asustar a los indeseados no funcionara, pero había servido y si esa vez, después de todo eso Crabbe y Goyle habían recibido algo extra en su almuerzo, bueno nadie podía decir nada, solo lo tomaban y veían al chico, no se decía nada, pero el gracias estaba implícito, estaba entendido y en realidad los dos sabían que iban a hacerlo de nuevo, todas las veces que fuera necesario.
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Bonus II
La masacre
O de cuando las serpientes almorzaron con los leones.
Lunes
De alguna semana
En el almuerzo
El ambiente estaba tenso, él sabía que iba a estarlo, de verdad que lo sabía, pero pensaba que tal vez era solo que estaba siendo algo paranoico.
Ahora sabía que en realidad no lo estaba siendo.
Era una buena oportunidad, todos estaban de buen humor, todos estaban en realidad dispuestos a hacer su mejor esfuerzo solo porque él había estado insistiendo y también porque se había ganado la oportunidad con cada una de las serpientes, claro que el primero a quien se había ganado había sido Draco esa vez en casa de Sirius, pero detalles aparte. Entonces él tenía un buen presentimiento de todo eso y ahora, ahora veía que en realidad todo iba cuesta abajo.
Y la esperanza que tenía de que todo fuera a mejor iba muriendo poco a poco.
- ¿Por qué no puedes entender que en realidad nadie quiere escuchar siempre tus opiniones?, principalmente porque solo son tus opiniones, no dejas que nadie más participe – le recriminó Pansy a la chica, había intentado mantenerse serena, lo juraba, pero la chica empezó a hablar y hablar y hablar y hablar e incluso a marcar algunas cosas que según ella estaban mal con todos ellos y eso bastó para hacerla explotar. - ¡Entiéndelo de una maldita vez Granger!, ¡No importa que tan inteligente te digas ser, en esta mesa tu opinión es igual a la nada!, nadie te preguntó que opinabas sobre nosotros, o sobre lo que hacemos, así que solo cierra la boca. – Había tratado de mantener el control, pero escuchar como la castaña se había entrometido en la conversación de Theo y Blaise había sido el colmo.
-Solo estoy dando mi punto de vista Parkinson. – Se defendió, sabía que había prometido controlarse, pero escuchar como estaban citando mal las cosas, como estaban dando datos falsos sobre el estudio que se hizo sobre la psiquiatría antigua le estaba molestando de sobremanera, en realidad todavía todo en la mesa le molestaba, sabía que no tenía que haber comentado nada, ni siquiera recordaba bien lo que quería citar, pero el hecho de estar ahí, de seguir viendo como Harry parecía preferir a las serpientes que a ellos le seguía molestando. Seguía siendo ese punto que por más que intentaba no podía soltar, porque sentía que estaba perdiendo a su mejor amigo no importaba lo que hiciera y eso en realidad le estaba dando bastante miedo.
-Un punto de vista que nadie pidió. – Exclamó de nuevo Pansy luchando contra la necesidad de ponerse de pie, de enfrentar a la chica, de mostrarle que no era la única que sabía algo.
-Sinceramente está yendo mejor de lo que esperaba – dijo Draco, procurando que solo los que estaban a sus lados lo escucharan y no las chicas que estaban frente a él.
-Es porque Pansy prometió que iba a controlarse – comentó Blaise viendo también la escena con mucha atención.
-Están por matarse – comentó Ron quien se encontraba entre Draco y Blaise, - ¿eso es controlarse?
-No conoces a Pansy, eso en realidad es controlarse – comentó de nuevo Blaise viendo ahora al pelirrojo, - dime Weasley, ¿crees que están lo suficientemente preparados como para enfrentarse a Smeltings?, en realidad estoy poniendo demasiada fe en los tejones, pero necesito información de alguien que este dentro y no se ponga tan paranoico como lo hace Wood.
-Oh, bueno, el entrenamiento que hemos estado teniendo ha sido algo espartano y, en realidad estamos bastante confiados.
-Smeltings – murmuró Draco, rodeando la cintura de Harry para acercarlo más a él, el chico todavía estaba muy interesado en ver como se desarrollaba la batalla de las chicas. – Ahora recuerdo, sabía que había investigado ese nombre por alguna razón.
- ¿De qué te suena Draco? – preguntó Blaise inclinándose un poco hacia el rubio, sin importarle mucho que estuviese poniendo más de su peso en el pelirrojo.
-Del equipo de lucha – dijo de pronto Goyle viendo de reojo a Crabbe, ambos sabían porque sonaba el nombre y también ambos sabían porque estaba prohibido.
-Ah, es verdad – recordó la razón cuando el otro interrumpió, incluso le dio una mirada rápida a Harry sin que el chico se diera cuenta, pero procurando que Blaise entendiera el punto.
-Claro – comentó el otro entendiendo bien las señales. – Entonces Weasley, si decidiéramos apostar basándonos en tu próximo partido… - empezó a decir recuperando la compostura y dejando de nuevo el espacio libre al otro.
-¿Apostar?, Zabini, ¿qué apostarías?, además es un juego estudiantil, no creo que las apuestas estén del todo permitidas. – Se quejó tratando de seguir con su almuerzo lo mejor que podía, aunque había algo que tenía que reconocerle a Harry, en realidad el ambiente con las serpientes no era tan malo, fuera de la pelea que las chicas todavía mantenían, pero podía entenderlo de alguna forma, tal vez solo eran demasiado similares y por eso no lograban llevarse bien o solo eran demasiado contrarias como para llevarse bien.
-Apostaría contigo. – Comentó con una gran sonrisa en el rostro, provocando que incluso Theo rodara los ojos.
-No lo hagas Weasley va a ofrecerte algo sumamente ridículo, debes de cuidarte de su lengua de plata. – Advirtió el chico todavía interesado también en las chicas. Más que nada preparado por si había que intervenir y en realidad porque estaba comenzando un debate bastante interesante.
- ¡Hey!, no va a ser ridículo.
- ¿Qué podrías ofrecer? – en realidad la advertencia más que asustarlo o ponerlo en alerta le causó mucha curiosidad y ahora necesitaba saber que era tan descabellado como para que el otro lo apostara.
-Una cita. – Dijo animado, sin borrar la sonrisa de su rostro, riendo de manera adecuada y educada al ver como Harry se atragantaba un poco con su bebida y Ron se quedaba sin palabras, con la boca literalmente abierta. Incluso esperó unos segundos para poner el efecto deseado en la proposición y dejar que tomará un rumbo totalmente al azar, - con tu hermana por supuesto.
Al escuchar que era con Ginny se sintió enrojecer, se estaba enfadando, no era un secreto que era muy protector con su hermana, - ¡nunca apostaría algo así! – exclamó dejando ver su molestia, de fondo podía escuchar a Harry todavía toser y decir algo de no y hagas, así que supuso que era una advertencia para que no aceptara la apuesta.
-Perfecto, eso sería en el peor de los casos, entonces ¿qué tal una cita contigo? – preguntó ahora con un toque totalmente descarado, riendo de forma más notoria al ver el cambio en la expresión del pelirrojo pero todavía con el sonrojo latente.
De nuevo la tos de Harry sonó, está vez seguido del sonido de los golpes en la espalda que le estaba dando Draco.
-Qué… ¿qué le… pasa a Blaise? – preguntó todavía mientras tosía.
-Solo es su forma de romper el hielo… y tal vez su forma de quedarse con algún Weasley. – Comentó divertido, porque sabía que eso iría en contra de los ideales de la familia Zabini, sabía que incluso iba a ir en contra de los ideales del mismo Blaise, pero tal vez el que se haya dado una relación Potter – Malfoy había ayudado a que las serpientes fueran ahora solo un poco más rebeldes.
-Creo que es más la segunda – comentó una vez se hubo recuperado, viendo como su amigo seguía sin reaccionar, como Blaise estaba cada vez más sugerente y Theo solo negaba con la cabeza posiblemente dando advertencias. Incluso ahora que dejaba de ponerle atención a Pansy y a Hermione, al menos la atención suficiente como para querer escuchar lo que se decían podía ver que en realidad estaban en el debate que tanto había esperado Pansy, al que tanto se había preparado. – En realidad, creo que esto está saliendo bien.
-Definitivamente, esperaba más sangre e insultos ¿sabes? – comentó incluso Crabbe y Goyle participaban por momentos en la charla de Ron, Blaise y Theo.
-¿De verdad crees que ellos son tan salvajes? – preguntó fingiéndose ofendido.
-Tú lo eres, no puedes decime que ellos no lo son… y también no es como que nosotros seamos demasiado tranquilos.
-Supongo entonces que en realidad si ha ido demasiado bien – comentó relajándose un poco, manteniendo de nuevo su mano en la cintura de Harry.
-Gracias por acceder a esto.
-En realidad… ya no podíamos decirte que no – admitió incluso tensando un poco los hombros, - te ganaste tanto la oportunidad que no tuvimos de otra que acceder.
-Bueno, no importa si tuve que hacer mucho para lograrlo, me alegro de haberlo conseguido. – Dijo divertido, quedándose callado un momento, recargándose más en Draco. – Sabes que sé lo que es Smeltings, ¿verdad?
De nuevo se tensó, moviendo solo un poco el pulgar para poder dar caricias a la cintura del más chico. - No tendrías por qué saberlo.
-En realidad es de las primeras cosas que debo de saber, es muy importante y ventajoso saber en qué escuela está mi odioso primo ahora que regresó con sus padres… solo para saber que lugares evitar.
-Es horrible que tengas que evitar lugares. – Se quejó entre dientes.
-Al menos yendo solo supongo, pero más vale prevenir que lamentar.
Iba a decir algo, estaba a punto de hacerlo cuando el grito de Pansy llamó la atención de todos en la mesa.
- ¡Si!, - incluso estaba levantando las manos a modo de victoria, - ¿lo ves?, no puedes contra ese argumento, lo dije, ¡se los dije!, una oportunidad, solo una y le iba a demostrar lo equivocada que estaba todo este tiempo.
-Le ganó en el debato – dijo Harry, medio asombrado pero muy orgulloso.
-Es Pansy, claro que iba a hacerlo, Granger nunca tuvo oportunidad. – Dijo Draco de lo más tranquilo.
-Pero…
-No Granger, no, podrás aspirar a ser la mejor en clases, pero no puedes ganarle a la chica que se está preparando para llegar a la política. – Comentó aún con el sabor de la victoria.
-Voy a hacerlo… voy a prepararme mejor, no dejaré que ganes tan fácilmente, sobre todo porque también me estoy preparando para llegar a la política – dijo ahora Hermione, pero sin tanta hostilidad den su voz.
-… Espera – dijo de pronto Harry, comprendiendo lo que estaba escuchando. - ¿Me estás diciendo que esto de sentarnos todos juntos se va a repetir? – preguntó viendo a Draco quien se veía también bastante sorprendido.
-Bueno – comentó una vez recuperó la compostura, incluso sonriendo un poco, - Pansy va a querer con esos debates, y estoy seguro de que Blaise no va a descansar hasta que se haya metido en los pantalones de Weasley, así que supongo que ganaste… vamos a estar juntos las serpientes y el trío dorado.
-Faltan dos chicas por comer con nosotros- le recordó.
-No tengo problema con Lunática, pero más vale que esa chica Weasley se mantenga alejada de ti o comenzaré otra guerra.
-Claro, claro… ¿qué es una guerra más?
-No me tientes Potter, ¿o quieres una nueva versión de la Caza de Harry? – preguntó con burla.
-No, no – se apresuró a negar, - he tenido suficiente de esas, no quiero más.
-Entonces no me tientes. – Reclamó de nuevo, sintiendo ahora los labios de Harry en los suyos, un beso rápido.
-De acuerdo, por ahora no voy a hacerlo – dijo repitiendo el beso de nuevo, escuchando las falsas arcadas de Blaise y el grito de fanatismo de Pansy, pero era cierto no iba a tentarlo, a nadie en realidad porque por primera vez las cosas estaban saliendo bien su suerte ahora estaba de su lado. Podía esperar un poco más antes de buscar pelea de algún tipo, pero por ahora solo iba a relajarse lo que quedaba de descanso y disfrutar de su pequeña victoria.
Después de todo se lo tenía bien merecido.
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Y... se acabo, dense una vuelta después para ver si ya tengo algo nuevo, por ahora el trabajo me mantiene ocupada y no tengo mucha oportunidad de escribir y estoy algo así como una especie de bloqueo, pero espero poder tener algo pronto, igual estén al pendientes porque posiblemente en algún momento suba la introducción de algo, o algo así.
¡Nos leemos después!
