Fuera de aquel automóvil había parado de llover completamente, la brisa ya no soplaba salvajemente y juntos habían acordado en salir e ir al pub a juntarse con sus amigos.

Pero el beso que estaban dándose se estaba alargando más de lo que hubieran imaginado.

Un beso pausado, calmado, saboreando loslabios del otro con sensualidad.

—¿que hacías en Siderevs? —preguntó Kanae entre el beso.

—…Yukkey me llevó —aseguró rápidamente el chico.

—...no me refiero a eso —

Karasu suspiró deteniendo el beso pero sin alejarse del rostro de la chica —fui a hablar con Inou —le susurró

—¿por qué? —

—…porque si —

—¿y te lo pedí yo? —

—No —

—¿entonces? —

Tabito suspiró levemente —¿me harás decirlo? —

—quiero escucharlo —

—…me preocupo por ti —

—¿…porque…? —le hizo ademan de seguir la frase.

—…porque… eso hacen los amigos —

—¡Tabito! —se quejó ella golpeándolo en el hombro levemente.

Él rió de nuevo, haciéndose el tonto.

—al menos dime qué le dijiste a Inou —cuestionó.

El ojiazul se lo pensó por un momento mirándole directo a los ojos —…que eres una persona, no un objeto que pueda tomar… que eres alguien que necesita amor y confianza. —

La modelo abrió los ojos, maravillada, aunque pudo vislumbrar su sonrisa burlona —¡estas mintiendo! ¡Tabito! Volvió a golpearlo en el hombro frente a un sonriente Karasu que se divertía.

—bueno, le dije algo similar, pero si hablé con él —

Enserio, siempre que podía le sacaba de sus cabales —tonto —

—boba —

Ambos se miraron por unos instantes, disfrutando de esa atmosfera entre ellos, ya no de odio, era agradable, refrescante, como siempre había sido desde su primera conversación.

—Inou me dio una semana de vacaciones, no se que le dijiste pero espero que no me despida del trabajo —

—No lo hará, te lo aseguro —

La modelo elevó una ceja —¿Como estas tan seguro? ¿No lo amenazaste ni nada verdad? No hiciste nada de lo que salen en esas películas de-- —

—Kanae, cálmate —detuvo el chico tomándola por los hombros. —¿Que clase de películas ves? —

—me gustan de todo tipo pero ¡Oh! Cierto, deberíamos de ir al cine —

Karasu negó —haremos de todo menos ver la bendita película y lo sabes —

Era cierto, pensó Kanae. Estar a su lado y no tener las manos en el otro era difícil.

—...pero podemos buscar una que nos interese a los dos, ¿Es una cita? —

Arusawa asintió, sonriendo —lo es —

—entonces quédate conmigo hasta que me vaya —

Kanae le abrazó con necesidad —eso suena bien, también, ¿Podrías terminar de darme las clases? —

—¿eso cuenta como cita?

—en tu idioma, si, por eso lo sugiero —

Esa chica le caía bien definitivamente.

—aunque hay un problema con quedarme contigo, solo tengo esta ropa que me prestó Alyssa, debo de volver a mi casa a buscar mis cosas, mis accesorios mi ropa, tacones que no maten mis pies —

Karasu no estaba entendiendo nada pero supuso que eran cosas de modelos. —espera ¿Como que esa ropa es de Alyssa? —

—oh si, es una historia larga... Digamos que luego de salir de Sidervs me quedé en su casa, bebimos, nos pasamos de copas, luego me prestó su ropa para no tener que volver a casa —

Ella enmudeció al igual que él, segundos después ambos se vieron. La respuesta al problema estaba ahí.

Ambos iba a gritar cuando un golpe al vidrio del auto les alertó.

Eran los chicos.

—creí que los encontraría en una situación triple X —confesó Otoya luego de que la pareja saliera del auto.

Kanae enrojeció inmediatamente mientras Karasu le acuchillaba con la mirada.

Yukimiya entrecerró los ojos, esperaba que el cuervo negase la broma pero notó que eso no ocurrió. —buenas noches, Arusawa-san —

—que bueno verte, Yukimiya-san —

—¿Y bien? ¿Todo solucionado? —preguntó Eita mirando a ambos.

Era difícil de decirlo frente a otra persona.

Los involucrados se miraron por unos segundos con nerviosismo.

—Ninja, déjalos en paz, son sus cosas —regañó Yukkey sonriendo levemente —el pub cerrará así que pensábamos marcharnos —

—¿Como que el pub cerrara? —cuestionó Kanae, sorprendida —moooo, no tomé ni una gota de alcohol —

—la tormenta eléctrica hizo que la luz se fuera por unos segundos —informó Yukimiya con calma —fue general así que los demás locales también cerraran, no tiene caso buscar otro —

—odio la lluvia —murmuró Otoya con los brazos cruzados.

¿Tormenta eléctrica? ¿acaso llovió tanto?, Pensaron a lo unisono Karasu y Kanae mirándose por unos segundos en complicidad

—no hay nada que hacer, suban al auto, los llevaré a casa a todos —sugirió Tabito.

—de hecho, alguien se ofreció a llevarnos —declaró el modelo.

—¿quien? —

Un auto rosa se estacionó frente a ellos en ese instante. Kanae reconocería el coche en cualquier lugar.

—¡Maldita Barbie rusa! —

Alyssa bajó del auto entre risas —¿Que pasa contigo, chica? —

—¡Me dejaste sola! —

—lo se, pero siempre sabes cómo apañartelas. —

—si pero-- —Kanae detuvo su verborrea al ver como los 3 futbolistas les observaban con interés —acompañame un momento, Aly ¿Si? — y tomándola del brazo la llevo lejos de la vista de los chicos o al menos de donde no pudieran oírle.

Otoya aprovechó a hablar —Ni creas que pienso subirme a ese auto —

Karasu frunció el ceño —¿Por qué? —

—tu lo sabes, llovió media hora, dudo que estuvieran aquí conversando y contando cuantas gotas de agua caen del cielo —

¿Media hora? A él le había parecido menos. Sea como fuese Karasu no tenía como refutar.

—que par de llorones, está limpio —

—eso espero —intervino Yukkey —debo entregarlo a la noche —si, porque técnicamente ya era domingo.

Otoya bostezó sonoramente —bueno, conseguí el número de 4 chicas, doy la noche por sentada. —

—fue agradable tener chofer personal todo el día, también doy mi noche por sentada de momento —dijo Yukkey mirando por unos segundos de soslayo por donde estaban las chicas cuchicheando en voz baja.

Ambos miraron a Karasu esperando que dijera algo pero este no se inmutó —como sea —cambio el tema —espero no verles más las caras hasta la convocatoria el lunes. —

—¿Es a las 1 pm, cierto? —preguntó Otoya.

—si —respondió el resto con gesto pensativo.

El momento había llegado, las bromas se acabarían pronto igual que la libertad. La hora de volver a Blue Lock era inminente y los 3 lo tenían presente.

Mucho más que cualquier otro.

En ese momento las chicas volvieron con una sonrisa, parecían más amigables entre si.

—pónganse en marcha —sugirió Alyssa mirando a Otoya y Yukkey a la par.

Estos asintieron volviendo a mirar al cuervo.

Karasu sonrió elevando su puño —nos veremos luego, babosos mediocres —

Otoya elevó el puño por igual —los derrotaré a ambos cuando llegue el momento —

Yukkey sonrió de lado uniéndose al choque de puños —se equivocan, yo tendré el placer de demostrarles que soy el mejor del mundo —

Blue Lock los había unido y Blue Lock los separaría.

Porque solo uno podía ganar y cada uno confiaba en sus habilidades para enfrentar lo que sea que Ego estuviese planeando para la próxima ronda.

Kanae y Alyssa se miraron en silencio elevando los hombros, cosa de chicos pensaron ambas.

No se verían más hasta el lunes cuando volverían a ser enemigos o amigos una vez más, ninguno lo sabría hasta entonces.

El hecho de caer en cuenta que volverían pronto al proyecto puso algo de los nervios a Karasu.

Kanae se dio cuenta por la manera en la que apretaba el volante con fuerza. Ella lo dejó conducir en paz hasta que se estacionaron en el hotel de Karasu.

—¿Te sientes bien, cariño?—cuestionó Arusawa, deteniendole para salir del auto.

—¿Por qué lo preguntas? —

—te ves algo tenso —

Karasu le miró en silencio por unos segundos —...no es nada —

—¿Esta seguro? —

Él asintió saliendo del auto. Ella le imitó siguiéndole el paso.

Tabito suspiró esperando que ella llegará a su lado para brindarle su mano, Kanae correspondió el gesto y ambos se encaminaron al hotel.

Este nuevo hotel era diferente al anterior en el que él había estado, así que Kanae se dedicó a mirar todo con atención esperando que él quisiera contarle lo que sea que pasaba por su mente.

Eso sucedió en el elevador.

—es solo por Blue Lock —confesó el cuervo.

—¿Estas nervioso de volver? —

—...son nervios de emoción, ¿Como explicarlo? —el ojiazul se llevó la zurda al mentón en pose pensativa —si en la primera parte del proyecto nos enfrentamos a la sub 20 de Japón, no puedo esperar a ver contra quién nos enfrentaremos luego, de solo pensarlo me vuelvo ansioso —

Kanae sonrió junto a él, juraría que de nuevo vio sus ojos brillar. Además, ella tendía a contemplar su rostro al verle, era inevitable ver su mandíbula cuadrada, la manzana de adán en su cuello que subía y bajaba al hablar, sus labios que casi siempre dibujando una sonrisa burlona a los demás, su nariz recta y sus ojos azules… y el lunar… siempre se detenía ahí.

—ya lo verás, Sugar, aún no he dado mi 100%, mereceré la cima de Blue Lock sin importar quien esté frente mío —

—Mi futbolista estrella, tu mereces el mundo —le comenzó a decir, acercándose de nuevo a él, agarró el rostro del chico entre sus manos para que le mirase —…mi nuevo sueño dorado es verte triunfar, lo mereces todo sin rechistar —

—…solo eres amable —

—soy realista, no es nada que no me hayas enseñado —

Karasu Tabito le miró en silencio por algunos segundos, buscaba alguna insinuación de mentira, pero esos grandes ojos verdes le miraban con tanto sinceridad que era caso imposible buscar algo que no existía.

Ella, tomó al chico por los hombros haciéndole bajar para ella depositar un beso en el lunar del chico, justo aquel punto que lo hacía lucir tan galante según ella.

Y por primera vez, a Karasu, la felicidad de tener cerca alguien que le apoyara y que con esa persona se complementara de tantas maneras le embargó, su corazón latió fuertemente en arrebatadores latidos.

Esa madrugada, apenas tocaron la cama cayeron rendidos del cansancio, esperando que las horas juntos pasarán más lento de lo usual.

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Ya es 15/08 en Japón, Feliz Cumpleaños Karasu

Y por motivo del cumpleaños, mañana 15 subiré el siguiente capítulo que será el último y que tendrá un poco de todo~.

Gracias por el apoyo, por comentar y por llegar hasta aquí.

Se acerca la hora de la despedida...