Kanae despertó por un ruido externo, unos jadeos que activaron su instinto dormido.

Aún entre el velo de Morfeo dio vueltas en la cama mirando al techo. Un rayo de luz pego en sus ojos haciéndolo quejar. -aah... Apaguen el sol por favor -

La risa de Karasu llamó su atención y fue entonces donde extendió la mano para encontrarle en la cama.

-buenos días, Sugar -

No estaba en la cama pero si en la habitación.

Kanae se sentó lentamente en la cama mirando a todos lados, lo encontró en el espacio cerca del balcón de la habitación haciendo ejercicio solo con un boxer puesto.

-¿Que hora es? -

-un cuarto para las 10 -respondió el chico, siguiendo sus flexiones.

Arusawa se acomodó en la cama acercándose más al borde para poder verlo estando acostada. Le encantaba el cuerpo de su acompañante y eso no podía negarlo, ojalá despertar todos los días así, pensó -¿Cual es el plan de hoy, cariño? -

-miramos una peli en la TV mientras esperamos que la ropa que te envía tu amiga llegue, es lo que me dijiste que acordaron, ¿cierto? -

-si, pero no sabemos a qué hora será eso -

-cierto, tal vez este enseñándole a Yukkey a bailar Can Can - bromeó Karasu volviendo a su set de flexiones.

Arusawa río en alto, levantándose de la cama rumbo al baño -entiendo tu chiste, pero el Can Can es Francés -

-y ella rusa, comprendo. -nimiedades que de seguro a Yukimiya no le importaría porque oh sí, había visto como miraba a la chica.

Eran muy tarde para desayunar y muy pronto para almorzar.

-oye, hay que estrenar ess enorme bañera -Para cuando la chica salió de darse un baño envuelta en una toalla, Karasu terminaba de hacer ejercicio y el timbre de la habitación sonaba. -¿Quien es? -preguntó Kanae mirando al chico con duda.

-me llamaron de recepción, dicen que tenían dos paquetes para mi -explicó el futbolista yendo a atender la puerta. -le mandaré la llave del auto con ellos, el hotel tiene un sistema de envío de hotel a hotel -

-¿Enserio? Que buena onda -a si salían del problema de tener que regresarle la llave al chico. La pelinegra se sentó en la cama, buscando dentro de su bolso algunos utensilios, escuchaba el murmullo de la conversación en la puerta pero supuso que su chico tendría todo en orden.

No se equivocaba pues el cuervo entró con una bolsa grande de compras y otro paquete mediano color azul con el logo de Blue Lock.

-Llave enviada y supongo que esto es tuyo -le dijo, extendiéndose la bolsa de compras con el logo de una tienda famosa.

Kanae lo tomó husmeando rápidamente su interior, estaba todo lo que necesitaba y más -menos mal Aly conoce mi estilo, pero ¿Que es eso otro? -

-venia con una tarjeta, son las últimas indicaciones... Mañana lo abriré -y dicho de paso lo dejó sobre la mesa de noche. -iré a bañarme ¿Estarás lista cuando salga? -

-lo dudo -

-haz lo que puedas, preciosa, tengo mucha hambre -

Luego se perdió dentro del baño dejándole sola en la habitación.

Kanae sacó la ropa de la bolsa de compras, tirándola sobre la cama, aparte de ropa para dos días, la condenada se había tomado el tiempo para comprarle nueva lencería. Debiía de agradecerle luego a la maldita.

Para mala suerte de Karasu, demoraron media hora en salir, sea como fuese ahora estaban terminando de almorzar en el restaurante del hotel entre una plática amena.

-¿Como no te va a gustar las sorpresas? -

-no es que no me guste, es solo que... -Karasu no sabía ni explicarlo bien.

-¿Como haces en tus cumpleaños? -cuestionó, curiosa.

-la paso muy mal, gracias por preguntar -reveló. Pensando inmediatamente en otra pregunta -¿Animal favorito? -

-Las jirafaaaas -respondió ella inmediatamente dejando su libro de lado.

-¿Las jirafas? -preguntó Karasu, pensando en que ella diría algo como oso panda o delfín.

-si si, son preciosa, sus cuernos son como asiii y sus orejas asiii de largas, y su cuello es lo más destacable si pero ¿Haz visto como toman agua? Son geniales -dijo la chica, describiendo con sus manos las partes del mamífero.

-espera ¿Esas cosas tienen cuernos? -

-siii, son adorables, los antiguos le llamaban camelopardos porque pensaban que eran mitad camello mitad leopardo -

-que ingeniosos -comentó el cuervo, interesado en la conversación espontánea.

-¿Sabes que no tienen cuerdas vocales? -habló entre entusiasmada y feliz. Karasu miró de soslayo el como sonreía al hablar de ello -no siempre tuvieron el cuello largo, es solo por supervivencia -

-¿Haz visto una? -

La sonrisa de Kanae desapareció, negó levemente volviendo a tomar la mano del chico -no, nunca he tenido el tiempo para visitar el Zoo de Ueno -

-...¿Puedo saber por qué? -

Ella suspiró -siempre he tenido que trabajar para ayudar a mi hermano, no he tenido tiempo para viajar o visitar lugares -

-¿Unh? ¿No me comentaste algo sobre tu padre? -

-oh si, pero siempre se anda metiendo en problemas, nunca ha sido... Digamos que no ayuda mucho a la familia y mi hermano depende o dependía mucho de mi -

Karasu entendió que aún no la conocía del todo, porque, viéndole cabizbaja, comprendio que no importaba que hiciese quería quererla a plenitud.

Kanae suspiró levemente -no te preocupes por mi, Tabito, ahora que tengo un trabajo estable como modelo mi padre ha logrado portarse bien por un tiempo, hasta ayuda a mi hermano con sus clases de matemáticas -

-eso suena bien, linda -

-si no fuese así no estaría en paz estando aquí contigo -

Karasu sonrió al verle, le notó más animada viendo cómo volvía la mirada al frente.

Ambos salían del hotel rumbo a una heladería caminando con tranquilidad, tenían todo el día para pasarla juntos y eso a ambos les hacía feliz

-¿Cual es tu animal favorito? -

-El halcón -

-oh... -dijo Arusawa volteando a verle.

-¿Que pasa? -

-un animal astuto e inteligente... Calza contigo -le respondió, adelantándose unos pasos para hablarle cara a cara.

-¿Eso es bueno o malo? -preguntó con una sonrisa.

-me gustan los chicos inteligente -declaró, brindándole la mano.

Karasu la sostuvo, embelesado de poder entrelazar la mano con ella de manera tan natural.

Una calma apacible, sonreír abiertamente y un deseo de que todo aquello era el inicio de algo más grande eso sentían ambos.

-¿No te contesta aún? -

-No -

-a mi tampoco, que extraño -

Tabito sonrió burlón, negando lentamente mirando cómo la modelo degustaba un helado de vainilla con jarabe, chispas de colores y trozos de nuez -no, no es extraño -

-bueno, tal vez tenías razón con lo de Can Can-respondió Kanae dejando a un lado su Helado gourmet para revisar sus mensajes en el móvil, le había escrito a Alyssa agradeciéndole por la ropa pero ella no contestaba sus mensajes, y la suposición de Karasu sobre que estaba con Yukimiya le parecía más veraz a cada rato - ¿Que hay de Otoya-chan?-

-el ninja me dijo que despertó al mediodía, y luego me dejó en visto -

-oow, ¿Que pasó con su historia BL? -

-Ja Ja, muy graciosa -

Kanae sonrió dejando el teléfono de lado, con su cucharita ofreció un poco del postre al ojiazul.

Este negó, en principio rehusado pero al final cedió.

-obediente~ -

-solo cuando me beneficia -

-¿Uhn? ¿a que te refieres? -

-a que ahora me encargaré de que todo el azúcar que comes lo quemes -

-uuh, eso no suena tan mal~ -

Eso había respondido la chica, dispuesta a cualquiera idea que pasase por la mente de aquel chico de ojos azules, aunque horas después con el atardecer a sus espaldas lo que hacían no era precisamente lo que tenía en mente cuando escuchó la propuesta.

-gira tu cuerpo al patear -

-¿girar? ¿define girar? -

Karasu se acercó a ella, bajando su espalda mientras señalaba con su índice el pie de la chica -¿ves este borde interno del pie? Trata de pegarle al balón con ese lado -

-¿enserio? ¿y para que sirve? -

-sugar, primero intentalo y luego veras la diferencia -

-bien bien -

-lo haré lento -avisó, patentado el balón hacia ella.

Kanae seguía sus directrices, admirada en apreciar lo sexy que se veía dando ordenes o pateando galantemente el balón para demostrarle a ella la técnica. Porque ciertamente no era esto lo que tenía en mente antes pero no le molestaba en absoluto estar con el chico en el parque de al lado de su hotelvistiendo ropa deportiva que él le consiguió y con su cabello recogido.

-¿podrías repetirlo? Creo que no lo ví bien -

-¿cerraste los ojos? -preguntó Karasu con la ceja alzada.

-oh no, creo que estaba distraída viendo como se contrae los musculos de tus muslos -

-¿por qué...? Bah, no preguntaré, esto no funcionará si estas distraída -

-bueno, Karasu-kun, la distracción eres tú mismo -El encanto de ver a un hombre trabajar era radiante para ella.

-¿Cómo hiciste el día que fuiste a verme jugar? -

-apreté las piernas por una hora -Admitió. Karasu echó a reir inmediatamente, era una desvergonzada cuando quería. -oye, hablo enserio, fue difícil, la camiseta que llevabas se ajustaba a tu pecho y sobresalía cuando estira... ¿qué--? -de 2 zancadas el ojiazul llegó frente suyo, agarró su cabeza entre sus grandes manos y le plantó repetidos besos por todo el rostro. -Karasu, estoy sudada -

-como si no te hubiera visto asi antes -le respondió, abrazándola por el abdomen. ¿Cómo podía ser que se sentía feliz de tenerla a su lado haciendo algo tan común y tranquilo como patear una pelota? En gesto pequeños encontraba la grandeza. -si sigues hablando así te lo haré aquí en los arbustos -

-eso no suena como una amenaza, Karasu-kun -

-¡carajo, Kanae!, estas caliente 24/7 -

-¡es tu culpa! -

¿Lo era? Pasaría de preguntar, volvió a besarle por ultima vez para retornar a su posición -venga, trata de hacer lo que te enseñé antes, concéntrate. -

-Bien -

El balón estaba en el suelo a 1 metro de Kanae, esta corrió hasta el esferico procurando pegarle al balón con el dorso del pie, debía, como le había sugerido, de doblar su cuerpo hacia la dirección predicha para que el balón tomara el rumbo.

Karasu recibió el balón en sus pies -¡excelente, lo tienes! -le felicitó, dando dos toques al balón para volver a pasárselo.

Kanae volvió a patear el balón con su pie derecho, procurando darle con la parte interna, era difícil pero una vez que te acostumbrabas al ritmo era fácil regresar el balón, el problema era su puntería.

-lo estás haciendo bien, que lista eres -

-enserio que eres idiota, te pondré unos tacones y haré que camines 15 pasos sin trastabillar, ¡Eso si va a ser un reto! -

Tabito sonrió burlon, de nuevo el asunto de los tacones. El próximo balón que le llegó lo levantó con la parte superior del pie, comenzando a maniobrar el esferico entre su piernas derecha e izquierda repetidas veces.

Kanae dio un jadeo de sorpresa -¡Tambien puedes hacer eso! Enseñame, enseñame -

-no amor, me niego -se apuró en responder sin dejar de malabarear con el balón -nos tomaría 2 semanas que encuentres el equilibrio adecuado en cada pie -

-...no se que dijiste, pero siento que acabas de insultarme -

-no fue un insulto, ¡Sugar, regresa! -

Ya se marchaba pisando fuerte el césped demostrando indignación.

-tal vez Aiku-chan si me enseñe -

-...uh mujer, no dijiste eso -seguido arrancó a correr tras de ella entre risas

Kanae gritó al ver que le perseguía, corriendo de él, riendo por igual.

Karasu no lo había pensando con determinación hasta que, luego de sentarse a descansar en uno de los bancos del parque para ver el atardecer juntos cayó en cuenta que, la chica con la que estaba era una modelo de pasarela que no se había quejado en lo absoluto para vestirse de ropa deportiva o para jugar un poco con el balón junto a él.

-¿Que pasa con los motes?

-¿Los motes?

-los sobrenombres, ya sabes -habló ella, con el balón entre sus manos, no le sorprendía en nada que el chico viajase con su propio balón -a Otoya-chan le dices Ninja. -

-es que viene de un linaje de Ninjas el desgraciado -

-¿Esta certificado? -

-...no pero no dudó de él -

-bueno, pero a Reo-chan le dices camaleón, a Chigiri-chan pantera y princesa, a Nagi príncipe perezoso -

-comprendí tu punto... No lo sé, cuando estás encerrado con 299 jugadores de fútbol todo se vuelve muy turbio -

-asi que es cosa de blue Lock ¿Tú tienes sobrenombre? -preguntó, Karasu asintió en silencio -¿Cual es? -

-... asesino -

-contundente -exclamó la chica, tratando de procesar lo que escuchaba.

-es por mi forma de jugar, suelo ser muy táctico, la manera más fácil de ganar es atacar al eslabón débil del equipo contrario... Así que en una metáfora, soy un asesino que deja desangrar a su presa poco a poco dejándoles sin salida -

Kanae le miró con las cejas alzadas, procesando cada palabra -...¿Suele funcionarte? -

-Si hago un análisis acertado del equipo contrario, pues si -

-¿Que pasa cuando no hay eslabón débil? -

-eso me ocurrió en el juego contra la sub 20, ellos estaban mejor preparados que nosotros, analicé la forma de actuar de su defensa tratando de encontrar una debilidad y si no la hallaba quedaba crear una apertura, pude anotar gol en una que otra ocasión clara -explicó el cuervo

Kanae se mordió el labio, ese chico le encendía mucho con su forma inteligente de hablar, eso nunca le había pasado con nadie más, se desconocía -Debo de ver ese juego nuevamente, seguro que con todo lo que me haz enseñado lo disfruto más -

Karasu sonrió de lado conectando miradas con ella. -No podré darte más clases -

-lo se, pero espero que en algún futuro sigas siendo mi maestro -comentó ella acercándose al chico.

Este hizo lo mismo hablándole sobre los labios -solo si la alumna acepta las clases -

Sus labios se conectaron como tantas veces otras, chispas iban y venían generando escalofríos. ¿esa sería la sensación correcta de tener a esa persona especial a tu lado?

¿Podría con todo y contra todo juntos?

Y por demás ¿Que eran?

La eterna pregunta que aún ninguno hacia al aire. Se habían confesado pero no se había hablado más del tema, ni siquiera de lo surgido en Sidervs.

Un timbre sonó entre ellos, rompiendo el momento.

-es mi teléfono -habló Karasu, viendo el nombre en la pantalla -maldita sea...-

-¿Quien es? -preguntó la ojiverde viendo el ceño fruncido del futbolista.

Un mensaje de su hermana diciendo " Hola, Jimmy Neutrón" no era que le alegrase, guardó el teléfono en su bolsillo levantándose a la par, el sol había bajado y casi ese oscurecía -es mi hermana, da igual, ¿Nos vamos? -

Kanae se levantó, algo dudosa sintiendo los brazos del chico rodearle la cintura -¿No le contestaras a tu hermana? -le preguntó mirando hacia arriba para verle.

-lo haré luego de el baño de burbujas -

-¿Baño de burbujas?

-en la mañana mencionaste algo sobre estrenar la bañera ¿Lo recuerdas? -

Era un vil astuto, eso ella no lo dudaría nunca.

Para cuando acordaron, ambos ya habían vuelto a la habitación de hotel, apurados en deshacerse de sus ropas y de disfrutar de un agradable baño luego de una extenuante tarde de deporte.

Si Kanae cerraba los ojos, podía concentrarse en las dos sensaciones que recorrían su cuerpo en ese instante, el agua a su alrededor estaba fría pero el cuerpo de su acompañante era caliente.

Una lengua traviesa recorriendo su perlado cuello le sacó de sus pensamientos.

-estas algo pensativa -comentó Karasu en su oído, notando como temblaba ella entre sus brazos a causa de sus caricias.

-No me hables al oído, tonto -se quejó Kanae, maldiciéndose en ser tan débil ante él. Sentir su aliento caliente y murmullos en su oído le encrispaban la piel y le hacían enrojecer.

Tabito sonrió de lado apretando uno de sus pechos lentamente sin darle tregua alguna.

Los gemidos que salieron de la boca de la femina lograron encenderle.

-dijiste que íbamos a bañarnos nada más -

-lo sé, sugar, pero es tu culpa, haz estado restregando tu lindo trasero en mi polla -

-tu ocupaste toda la bañera al inicio, maldito giganton ¿Dónde más me iba a poner? -

Karasu echó a reir, otro creativo apodo que le escuchaba.

¿Cómo fue capaz de pensar que podía vivir sin ella?

-en eso tienes razón -dijo el ojiazul acercándose para hablarle al oído mientras la tomaba por las caderas debajo de la espumosa agua rosa que los envolvía -tu único lugar correcto para sentarte es sobre mi -

Arusawa Kanae sintió derretirse entre sus manos, un espasmo de anticipación recorrió su interior haciéndole presionar sus muslos entre sí.

-Karasu-kun -se quejó la modelo en leves dejes

-Aun no he hecho nada -respondió, mordisqueando sus delgados hombros tan finos y eróticos dejando leves marcas que acompañaban otras más en el cuerpo de la chica.

-Hnng~ eres tan culpable -

-tan solo dime que me detenga y lo haré -sentenció apretando ambos pechos de la chica con sus manos, masajeaba ambos de manera lenta viendo el rostro de Kanae lleno de placer.

-eres un maldito... ahhg, disfrutas eso ¿verdad? Analizar como reaccionan a tus lascivas provocacione-- ¡Aghh hnn! -

-aunque digas eso, estás reaccionando justo como esperaba, ya estas húmeda ahí abajo -ya lo había comprobado pragmáticamente.

Para Kanae, sentir sus dedos calientes dentro suyo fue desesperante, necesitaba más que sus dedos, pero no se lo dejaría saber.

Así que se levantó de su lugar sorprendiendo al cuervo.

-el problema aquí es que eres muy ingenuo, chico futbolista -

Sin quitar su sonrisa confiada, Karasu admiró su movimiento. Le vio girarse quedando frente a ella, apoyándose en su torso sin aun llegar a sentarse, el agua escurrió pero a ninguno de los dos les importó.

-¿ingenuo, dices? -

-ujum -rodeó los hombros del chico entre sus brazos, para acercarse a su cuerpo y luego, con su mano diestra contornearía los musculos del pecho -crees que eres el único aquí con jugadas sucias -

-Eso no es cierto -respondio inmediatamente, siendo cuidadoso del siguiente movimiento que haría.

-No eres el único aquí que es observador -comentó, agarrando su miembro por debajo del agua, ya estaba erecto y lo sabia de sobra porque podía sentirlo dede hace rato golpeando su trasero.

El agarré ciertamente tomó desprevenido al chico que sintió una electricidad por su cuerpo. El beso que continuo junto al masaje incesante en su zona viril fueron los encargados de elevar la caliente atmósfera.

Karasu la tomó entre sus brazos, sacándola de la bañera sin ella poder rechistar

-No lo hagamos aquí, no me gusta la sensación del agua -pidio Karasu dejándola en el suelo.

Cierto, su debilidad -bien, pero ¿Esto afectará a que me veas en traje de baño? -

-ya te dije que ir a la playa no tiene nada que ver con entrar al agua -respondió el chico saliendo de la bañera.

Ambos se secaron con una toalla aunque aquel gesto fuera solo protocolar para lo que ambos sabían que sucedería luego.

-Entonces ¿a que irias a la playa? a broncearte -preguntó, secándose el cabello con la toalla.

-y a verte en traje de baño, claro -respondió Tabito, acercándose a su espalda, acariciando la hermosa espalda de la chica. -comienza a doler, ¿puedes encargarte? -

Su cuerpo se erizó, siempre le sucedía eso a ella cuando sentía el aliento de él en su oído. La proposición indecorosa terminó por encendedor más de lo que ya estaba en la bañera.

-puedo resolverlo -respondió Kanae, girando a ver el gran problema. -solo prométeme que serás rudo, haz que no me olvidé de ti-

-...¿Eso quieres? -

-lo deseo... -comentó, acostándose boca abajo en la cama, con el trasero en dirección a él.

Karasu tragó en seco al verle, sus sentidos de dispararon, respirando agitado y acercándose al jugoso premio que ella le daba.

Enserio, ella acabaría con su cordura. Él lo tenía claro.

Su miembro frotó levemente mientras bajaba a besar la espalda de la chica.

Era sensual en cada situación, y en estas más. Una diosa que se le ofrecía en bandeja de plata.

Remojó entre los jugos de la chica su pene expectante de lo que vendría.

-Tabito, te necesito -le habló Kanae moviendo de un lado a otro como un trozo de carne jugoso.

-siempre eres tan ansiosa -De una fuerte estocada entró en ella haciendo gritar.

Si ella le había especificado como lo quería lo tendría, y no le daría descanso.

Porque en el auto no tuvo suficiente de ella

Porque pronto se iría y quien sabe cuándo tendrían otra oportunidad de estar juntos.

Porque aún no se marchaba y ya la extrañaba.

Y por qué sentía que la necesitaba de tantas maneras que aún no averiguaba como sacársela de la mente.

-¡si! así Tabito, ¡más! -

Luego de que el cansancio les llegase a ambos ninguno recordaría que no había cenado o que no habían visitado todos los lugares que habían planeado ir.

Habría tiempo, a futuro de hacerlo, estuviesen juntos o no.

La aventura de vivir se convertiría en un sin sabor sin el otro.

Porque importaba poco como había comenzado todo sino el como finalizaba.

Ambos cayeron rendidos horas después, sin hora exacta porque no tenían claro el tiempo, preferían no ser anuente a su más grande enemigo y disfrutar.

Disfrutar de lo que no podrían hacer por un tiempo a causa de la distancia.

Cuando el sol salió y todo Japón comenzaba su jornada de lunes laboral, ellos seguían abrazados y dormidos, cansados de toda la acción.

La alarma del teléfono de Karasu despertó a los dos.

-10 minutos más -se quejó Kanae cambiando de posición.

Karasu se frotó los ojos, aun adormilado agarró el teléfono viendo la hora.

11:00 am

Tal vez fue por el cansancio acumulado del sábado pero le pareció que durmieron demasiado.

Su estómago rugió.

Eso le recordó que no cenaron.

Dios, que maldito desastre seguían siendo.

No quería levantarse y menos apartarse de su lado.

Dejando el móvil de lado corrió a abrazar de cucharita a la chica besándole el cuello. -preciosa -

-¿Que pasa, Tabito? Me duelen las piernas no me pidas otra sesión de entrenamiento, maldito loco del fútbol -Un bufido salió de los labios de Karasu, respirando fuerte en el cuello de la chica -me haces cosquillas -se quejó Kanae entre risas.

-debo irme pronto -le anunció.

Ella giró para abrazarle inmediatamente pegándose a él como Koala. -¿Cuanto tiempo será? -

-no lo sé -respondió Karasu.

-¿Me olvidarás? -

-Jamas, ni un día -contestó, llenando su cara de besos. -¿Me extrañaras? -

-ya lo hago, cariño -confesó pegando sus labios a los de él.

Levantarse fue un suplicio, bañarse también.

Debian de ir a almorzar juntos antes de que él se fuera pero la sola idea le entristecía.

-oh, así que eso estaba dentro de aquel paquete -comentó Kanae, maravillada tocando la prenda que vestía él con sus manos -¿Es algodón? -

Karasu Tabito vestía de arriba hacia abajo el uniforme blanco de Blue Lock, pantalón negro junto a la chaqueta blanca y el calzado deportivo.

-no lo sé -respondió Karasu, dejándose manosear por la chica mientras él veía su teléfono -Yukkey me contestó, dice que entregó el auto sin problemas -

-Alyssa también me escribió, dice que está bien -

-¿Sospechoso? -

-lo es, sin duda -respondió ella, abrazándolo por la cintura -que guapo te ves -estaba descubriendo un nuevo fetiche de verlo en uniforme.

-gracias, tu estas preciosa como siempre, ¿Peinaste tu cabello diferente? -

-¡lo notaste! Ay -se había esforzado en arreglarse para el porque quería que la última imagen que tuviera de ella fuese ella luciendo hermosa. -tomemos una foto -

-¿Por qué? -

-la ocasión lo amerita -

Karasu no pudo negarse, se dejó llevar de un lado de la habitación al otro con la chica buscando buena luz para la dichosa foto.

-tienes que sonreir -

-haré lo que pueda -

Él perdió la cuenta de cuántas veces ella presionó el obturador, pero a su móvil llegaron las fotos y vídeos, todos le encantaron, porque en todas ella aparecía preciosa.

-subiré esta a redes ¿No te molesta? -anuncio el chico.

Kanae se sorprendió, estaba pensando en la manera de preguntarle si no le molestaría cuando justo él se lo pedía.

-etiquetame, yo haré lo mismo. -

Ambos solo dilataban el tiempo y se dieron cuenta en el momento que vieron el reloj.

Karasu iba tarde.

Aún tenían que hacer el check out del hotel y mandar el equipaje que no usaría a Osaka por el transporte del hotel.

-¿enserio llevas todo en ese morral nada más? -

-es lo esencial, no necesito más -explicó Karasu mirando la hora en su teléfono. Caminaba con ella de la mano mientras uno que otra persona reconocía el uniforme que portaba. -¿A donde dijiste que está el señor de los dangos? -

-en está esquina, lo vi ayer cuando volvíamos del parque... ¡Si! Mira, esta aquí -

Desgraciadamente y por falta de tiempo era lo único que podría almorzar, sus últimos dangos junto a ella.

Karasu pensaba en donde debía de tomar el taxi que le llevaría al lugar donde el autobús los llevaría a Blue Lock junto a los demás.

-¿Es hora? -

Tabito suspiró -si -esperaría subir al primer taxi que se le detuviese.

Ella asintió -exitos -

-¿Que? -

-si, ya sabes, desear "suerte" es ambiguo, la suerte puede ser buena o mala -

Él sonrió, tomándole las manos, habían dejado el puesto de dangos y caminado a una plaza menos concurrida de Shibuya.

-cuando vuelva podemos ir al Zoo -

-¿lo prometes? -preguntó con una sonrisa

-lo prometo -respondió, dándose ambos un beso corto. Uno de despedida. -¿Eres mi chica, cierto? -

-lo soy, no podría serlo de nadie más -

Por que estaba siendo tan difícil dejarlo, ni que se fuera a la guerra. De seguro volvería en un mes o menos... O más.

-tu también eres mío, ¿Cierto? Solo para mi -

-si, sin duda -Karasu no tenía en mente nadie más que ella.

-entonces puedo insultar a las chicas que me dicen trepadora en internet -

-no por favor, aléjate de los problemas -

-bieeen -aceptó, volviendo a abrazarle -cuando vuelvas tendré un lindo vestido de baño que modelarte. -

-carajo, eso suena bien -exclamó, imaginándose con antelación la situación. Karasu elevó la mano al taxi que veía a lo lejos.

Era hora.

-cuando sea libre te escribiré -

-¿Por que siento que te vas a la guerra -

-porque es así, solo que si me eliminan una parte de mi alma morirá -

-no te eliminaran del proyecto, ya lo verás... Demuestrale a todos que eres el mejor, anda ve -

-lo haré, me marcho -

-que te vaya bien -

Despegando sus manos con dificultad, ambos se miraron en silencio, el automóvil avanzó dando marcha.

Arusawa Kanae se quedó de pie, con una sensación de frío en el cuerpo.

Él se había ido.

Ya no lo vería más.

Triste volvió a mirar su móvil, viendo las fotos que había tomado.

La foto que se tomó con él en el espejo de ascensor era su favorita aunque esa se la quedaría para si junto al resto.

Le extrañaría de momento, aguardando que su historia de amor fuese un cuento de nunca acabar, sin fin.


Feliz cumpleaños Karasu.

Gracias por leer este capítulo número 16.

Esta es la historia que más rápido he terminado en mi vida y todo es gracias al amor que le tengo al personaje, a mi OC y a su apoyo incondicional.

A estos dos les queda mucho que experimentar.

Así que aquí se termina la primera temporada y entramos en Hiatus momentáneo.

Quiero esperar a que el juego contra PXG se muestre en el manga y así volver a escribir los capítulos para planear bien lo que sigue.

De nuevo muchas gracias por tomarse el tiempo de leer esta historia.

Déjenme conocer su opinión en general de esta primera temporada, me encantaría leerlos.

¡Gracias!