ARE YOU IN THERE?
DISCLAIMER: Naruto es propiedad de Masashi Kishimoto, pero la historia es de mi autoría.
WARNING: Esta historia en cada one-shot contiene descripciones y menciones de actos de violencia sexual, física y psicológica, así como de temas delicados o detonantes para la salud mental a los que de ninguna manera se pretende faltar el respeto y son utilizados solo con fines creativos. Por favor, tomarlo en cuenta antes de leer.
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9
LOS INOCENTES TAMBIEN SON MALVADOS
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Siendo el primogénito y hermano mayor de su familia, siempre se esperó de mí que fuera el más maduro, responsable y comprensivo. Nunca tuve problema con eso y jamás sentí como un sacrificio el anteponer a los demás sobre mí.
Más aun cuando mi hermano menor, Sasuke, era por quien más tenía que cumplir con dichas cualidades.
Sin duda él siempre fue mi familiar más amado. Lo había querido, protegido y cuidado desde que era un bebé y continúe haciéndolo durante su infancia y adolescencia pese a que fue un niño complicado que odiaba ser mimado.
A cambio de darle mi afecto, consejo y atención, Sasuke siempre me había respetado, admirado y valoraba mi palabra incluso por encima de la de nuestros padres. Para él yo era su modelo a seguir y la persona más importante en su vida.
Y solo por eso, pese a lo que sucedió, estaba presente en esa boda, mostrándole que sin importar nada siempre estaría ahí para apoyarlo.
Podía sentir las miradas de unos cuantos familiares sobre mí, pero bastaba con componer mi típica sonrisa amable para que su intranquilidad fuera apaciguada. Al menos para los que preferían no pensar demasiado en el hecho de que no había asistido a la ceremonia.
Realmente lo había intentado, pero al final decidí que no quería hacer más incómodo el día especial de mi hermano y cuñada y, al mismo tiempo, no me sentía seguro de poder soportar ver ese emotivo momento de principio a fin.
Porque Sakura Haruno, ahora Uchiha, no era solamente mi cuñada, sino que antes fue mi novia.
Mi dulce, hermosa y querida novia... Al menos el poco tiempo que duró.
Era porque nuestra relación había sido sumamente corta que aquella pelirrosa ataviada en su vestido blanco de princesa podía sonreír y convivir con mis padres sin restricciones y ninguna vergüenza. En lo que a ellos respectaba, Sasuke y ella habían comenzado a salir dos años después de que yo estuviera fuera del juego y, por más que me costara admitirlo, de cierta forma era verdad.
—La vida da demasiadas vueltas, ¿no, hijo? — mi tío Madara se sentó a mi lado y me habló con voz monótona. Ambos observamos atentos la mesa donde los novios estaban, reconociendo cada uno por su lado lo "peculiar: de su unión.
Donde mi hermano era serio y duro, Sakura era amable y suave. Sus diferencias resaltaban todavía más cuando estaban juntos, pero aun así era innegable que hacían una pareja de ensueño. Eran como una tierna princesa y su aterrador guardián.
No respondí a la afirmación de mi tío, ya se encontraba algo alcoholizado y nunca era buena idea seguirle la conversación cuando estaba así, solo que eso no lo detuvo de seguir intentando incomodarme.
—Pero no te preocupes, uno siempre puede tener la seguridad de que la gente recibe de regreso el daño que han hecho a los demás.
—Yo no quiero que se les regrese nada — fui firme y no pude evitar fruncir el ceño al ver a los recién casados susurrándose cosas al oído y mirándose con complicidad. Esa intimidad entre ambos me revolvió el estómago, aunque hice un trabajo excelente disimulándolo —. Estoy feliz de que hayan encontrado su felicidad el uno en el otro, independientemente del pasado.
Por más que los pocos conocedores de mi situación completa pudieran creer que Sasuke y Sakura eran basura, yo luchaba por no compartir ese punto de vista.
La pelirrosa y mi hermano menor habían sido compañeros durante la preparatoria y aunque nunca fueron cercanos y podían contar con una sola mano las veces que conversaron, ella llegó a sentir algo por él.
Algo secreto y desesperanzado que nunca se atrevió a confesarle.
"Sasuke-kun era como una estrella en el cielo. Siempre ha sido normal para él ser inalcanzable para los demás" le había dicho una vez.
Cuando ambos alcanzaron la edad universitaria la separación fue inevitable y no supieron nada del otro durante varios años. Ella decidió estudiar medicina mientras que Sasuke se orientó hacia leyes. Ni siquiera acudieron al mismo instituto y las ciudades en las que residían estaban separadas por miles de kilómetros.
Las posibilidades de que volvieran a encontrarse, se dieran una oportunidad y llegaran a casarse eran casi inexistentes.
Por eso haber sido quien terminó por reunirlos de nuevo me hacía sentir como si yo mismo me hubiera disparado en un pie.
En el pasado vi a Sakura un par de veces cuando iba a recoger a Sasuke de la escuela o asistía a algún evento escolar suyo. Era imposible no fijarse en ella gracias a su peculiar cabello, su bello rostro y su simpática personalidad. Nunca le hablé y solo en una ocasión me atreví a preguntarle a mi hermano sobre ella.
"Es demasiado ingenua, el mundo va a abusar de ella y destruirla si no cambia su manera de ser" me había dicho, observándola de forma extraña.
Ahora sé que debí tomarle más importancia a esas pequeñas señales que develaban que él también tenía un interés particular en ella.
Años después cuando la chica volvió a nuestra ciudad natal tras terminar sus estudios, me encontré con ella por casualidad en el supermercado y comprobé en cuestión de segundos que lo que mi hermano decía era muy cierto. Esa pelirrosa iba por el mundo con el corazón en la manga y no tenía ni un gramo de malicia en su cuerpo que le permitiera detectar la de otros. Era consciente del defecto que eso suponía, pero no pude evitar encontrarlo adorable.
Nuestro primer encuentro fue corto pero agradable. Sakura sabía quién era yo, aunque nunca habíamos sido presentados y me preguntó con toda la dulzura del mundo por mi hermano, alegrándose sinceramente cuando escuchó que estaba yéndole bien.
Los años la habían hecho más hermosa de lo que recordaba y aunque ahora poseía una gracia y madurez propia de la edad adulta, todavía podía notar en sus ojos y en su forma de hablar que esa inocencia de la que mi hermano me advirtió seguía intacta. Asi entonces, si en el pasado me había sentido sumamente atraído por ella, ese día la atracción se multiplicó tanto que me anime a pedirle su número de teléfono.
Quería estar cerca suyo a como diera lugar.
Poco a poco comenzamos a conocernos y tras unos meses de amistad aceptó salir conmigo oficialmente.
Siempre fue honesta respecto a lo inexperta que era con las relaciones y lo poco que conocía del amor, siendo más específicos, del hecho particular de que en su vida sólo se había enamorado una vez antes de mí, siendo el objeto de dicho afecto nada más y nada menos que mi hermano.
Al escuchar eso una inquietud se alojó en mi pecho rápidamente, pero con toda la calma y convicción del mundo, Sakura me explicó que esos sentimientos ya habían quedado en el pasado y que siempre supo que entre ella y Sasuke nunca podría haber sucedido, ni podría suceder algo.
Pero... Si algo entre ellos nunca tuvo posibilidad de existir, ¿entonces por qué mi hermano menor me había visto de aquella manera cuando le conté quién era mi novia?
¿Por qué eso que vi en sus ojos y en la forma en que sus labios se torcieron fue sin duda disgusto e incredulidad?
¿Por qué no pudo alegrarse por mí y reconocer la suerte que tenía de estar saliendo con una chica como ella?
¿Por qué todo lo que me dijo fue un simple y desdeñoso: "pues buena suerte"?
En su momento decidí dejarlo pasar pensando que tal vez se le hacía extraño que yo saliera con una antigua compañera de clases suya cuando ésta era siete años menor y la había conocido cuando tenía quince años. Sin embargo, su comportamiento se volvía peculiarmente anormal, evasivo y sarcástico cada que traía a colación a la pelirrosa y ni hablar de la manera en que se portó con ella y conmigo cuando la invite a cenar solo los tres juntos.
Ahora sé que todas esas palabras irónicas, miradas afiladas y bravuconería desmedida se debían a que se sentía traicionado por ella.
Eso me hizo darme cuenta de que siempre la quiso y verme en un lugar que él deseaba ocupar lo molestó e hirió demasiado... No obstante... Eso no justifica lo que me hizo después.
Sakura y yo habíamos salido por seis meses cuando una noche me llamó por teléfono y me pidió que fuera a verla al hospital donde trabajaba. Sonaba desesperada por lo que acudí de inmediato. Al llegar la encontré a las afueras del edificio sentada en una banca, mientras lloraba desconsolada y las palabras que salieron de su boca apenas me vio cambiaron para siempre el rumbo de nuestras vidas y nuestra relación.
"Sasuke vino a verme... Y me besó"
Según ella eso fue lo único que sucedió y más que confundida por la razón detrás del accionar de Sasuke estaba destruida por haberme traicionado. No regresó su beso, ni le expresó estar de acuerdo con su atrevimiento, pero sí admitió que ese gesto había removido cosas en ella que creyó que estaban muertas.
Ni siquiera tuvo que decirme a cuáles se refería pues de inmediato lo supe.
Afligida por la culpa y afirmando que no me merecía que su corazón me fallara así, Sakura terminó conmigo y se auto impuso un aislamiento tan estricto que no salió del hospital y de su hogar mientras conseguía un traslado a otra ciudad, lo que terminó pasando pocos meses después.
Decir que la ruptura de nuestro noviazgo no me dolió sería mentir, pero tenía que ocuparme de evitar que mi relación con mi hermano corriera el mismo destino. Una tarea que él obstaculizó durante un largo tiempo.
Tras el rechazo y la huida de Sakura, Sasuke expresó de manera más abierta y destructiva toda esa frustración que yo me esforcé por contener. A pesar de ser un abogado con buena reputación y en continua escalada, comenzó a perderse en el alcohol y las mujeres. Estaba hecho un completo desastre y por eso no pudimos hablar sobre lo que había hecho hasta mucho después, cuando se accidentó por conducir ebrio y fue a dar al hospital.
"Lo siento Itachi, lo lamento todo. Jodi las cosas para ti y para ella y por eso se fue, por favor perdóname" me dijo con los ojos rojos por estarse aguantando las lágrimas.
Claramente me conmoví y lo perdoné. Mi parte racional me decía que una relación tan corta no valía perder a mi hermanito para siempre, pero ahora mi parte emocional me decía que había sido un error no expresarle lo traicionado y frustrado que me hizo sentir.
Tal vez así hubiera olvidado sus sentimientos por Sakura y las cosas no habrían terminado de esta manera.
—¡Por favor denles un caluroso aplauso a los novios en su primer baile como marido y mujer! — de vuelta en el presente, el animador contratado para la fiesta anunció con entusiasmo y Sasuke tomó de la mano a su mujer para guiarla hacia la pista.
En los rostros de ambos había sinceras y dulces sonrisas que no alcanzaban a expresar con justicia la dicha que sentían por haberse casado. Incluso, siendo un hombre acostumbrado a no demostrar ni un poco de emoción frente a los demás, mi hermanito observó con los ojos rebosantes de ternura a su hermosa esposa y pude leer sus labios cuando le murmuró lo mucho que la amaba.
Viendo como el destino les había permitido tener otra oportunidad y estaban tan felices de estar juntos me daba cuenta de que no había superado por completo lo que pasó. La infidelidad no sólo había venido de mi hermano, mi propia sangre y el niño por el que siempre lo di todo, sino también de la mujer que más había querido y que aún no podía olvidar.
Sakura era un alma pura y gentil y por eso siempre pensé que era imposible que fuera capaz de herir a alguien, pero estaba equivocado. Ella me había destruido al abandonarme aquella vez y ahora volvía a apuñalarme en el corazón al mostrarme que su amor por Sasuke siempre fue más fuerte que cualquier sentimiento que pudo haber albergado por mí.
Por eso me sentía en parte contento y en parte culpable por lo que acababa de hacer.
—Los regalos los abren ellos solos, después de la luna de miel, ¿cierto?
—Eso creo, ¿por qué?
—Es que les prepare algo especial. Lástima que no podré ver sus caras cuando lo vean.
Tal vez debí buscar una manera diferente para hacerles entrega de mi obsequio, asi podría estar presente cuando Sakura viera la demanda por manutención que una de las aventuras pasadas de mi hermanito estaba interponiendo en su contra y me había hecho llegar al no poder ponerse en contacto con él.
Que mal que no iba a poder ver el momento exacto en el que Sakura se daría cuenta de que debió escogerme a mí en lugar de a Sasuke. Aunque, con mucha suerte, pronto podría regresarle el favor a mi hermanito y ocuparme del inocente y roto corazón de su esposa una vez que también se convirtiera en su ex.
—Con permiso, tío — me excuse levantándome de mi asiento cuando la pista se abrió para que los invitados bailaran con los novios y camine hacia Sakura con aquella sonrisa que sabía a ella tanto le encantaba.
Esa por la que una vez se había enamorado de mí.
En cuanto me vio fui recibido con alegría en sus brazos y mientras compartíamos ese corto baile me permití imaginarme que esa boda era nuestra y yo era con quien se había casado.
Que sería yo quien pudiera llamarla "esposa" con todo el derecho y orgullo del mundo.
Que era yo a quien había decidido amar por encima del hombre que nos observaba atento e inseguro de permitirnos estar tan cerca.
Que era a mí a quien había elegido como su absoluto dueño.
Salvo que, tomando en cuenta el futuro cercano que estaba por desarrollarse y mis planes de mantenerme al lado de mi pelirrosa en todo momento, era un hecho que yo sería quien resultaría victorioso, al final.
"Tenías razón Sasuke. A la gente inocente el mundo los devora y los destruye solo por ser como son y, lamentablemente, tú también tienes en ti la ingenuidad suficiente como para cumplir con esa norma" pensé sosteniendo firmemente la mirada de mi hermano mientras acercaba a su esposa más hacia mí.
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NOTAS FINALES:
Yo sé que le tenían mucho miedo a este prompt porque pues infidelidad es un tema fuerte. Pensé mucho sobre que escribir respecto al tema porque sola una vez en mi vida me he aventurado a leer un fic SasuSaku así y sin exageración terminé vomitando bilis de lo mal que me dejó, así que por mi salud decidí tomar este camino al escribir.
Tal vez un día supere mis restricciones respecto a esa temática y me anime a hacer algo más atrevido, pero por ahora nop jeje.
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Muchas muchas gracias como siempre por estar aquí leyéndome y dándome todos sus ánimos. En serio me alegra que les esté gustando esta serie tanto como a mi. Espero también me dejen su apoyo en este capítulo y me sigan acompañando en los que vienen.
Muchas gracias de nuevo y nos leemos después. Bye!
