Suspiró, mirando hacia el techo, mientras su corazón amenazaba con salirse de su pecho. Volvió a mirar el reloj por décima vez en la mañana
- Las 08:30 - murmuró, emitiendo un nuevo suspiro
Su competencia comenzaba a las 10:00 AM, sin embargo, su amiga competiría a las 09:15hs y aún no tenía noticias sobre ella. Sabía que Kikyo se encontraba en camino y las demás, seguramente llegarían sobre la hora. Miró a su alrededor y aún había pocas personas, amen de algunas chicas de los otros equipos, por lo que, decidió salir afuera a tomar un poco de aire fresco
El sol golpeando su rostro la tranquilizó un poco, mientras la suave y fresca brisa le erizaba un poco los vellos de sus brazos. Aspiró profundamente, llenando sus pulmones de aquella dosis purificadora, que consideraba tan necesaria, al mismo tiempo en que cerraba sus ojos
- Bendita sea la cuna donde dormiste, preciosa
- ¿He? - los abrió, encontrándose con los dos jóvenes
- Feh... bendita la más grande de tu casa - lo empujó, mientras la joven tapaba su sonrisa - Discúlpalo, es un idiota
- Lo soy, pero estoy seguro de que la señorita Kagome se acuerda de mi, ¿verdad?
- Si - extendió su mano, saludándolo - Miroku, ¿verdad?
- ¿Viste? - miró a su amigo - Las mujeres siempre me recuerdan
- En realidad, te recuerdo porque fuiste quién bailó, en la fiesta, con mi amiga
- Sanguito - suspiró - ¿Dónde se encuentra ese ángel?
- Lo mismo me pregunto - miró a ambos lados de la calle, mientras más personas se acercaban - Ella tiene que competir en unos minutos
- Lo se - sonrió - Me comentó de su competencia, y decidí sorprenderla
- Oye, eso es nuevo en ti - lo miró su amigo - Nunca sueles ser tan detallista
- La gente cambia, coqueto... si no, mírate
- ¿No se te hace tarde ya?
- Comprendo - sonrió - Debo irme... mi competencia será en un rato, pero debo cambiarme
- Si si - volvió a empujarlo - A nadie le importa... te veré en un momento
- Tómate tu tiempo - guiñó el ojo, ingresando al lugar
- Pensé que nunca se iría - sonrió, rodeándola con su brazo, mientras se acercaba con intenciones de besarla, sin embargo, ella giró antes de que sus labios entraran en contacto - ¿Por qué haces eso? - gruñó en su oído
- Porque me gusta hacerte esperar - murmuró, abrazándolo
- Sigues acumulando venganzas... a este paso, deberás pagar muy caro - se alejó, mirándola fijamente
- Estoy dispuesta a pagar con creces - mantuvo sus ojos sobre los de él
- Pequeña demonio - pasó su mano por su barbilla, sin dejar de sonreír - ¿Estas nerviosa?
- ¿Se nota demasiado? - colocó su mano sobre su nuca - Es mi primera vez compitiendo
- Comprendo, me sucedió lo mismo el año anterior - suspiró - Sin embargo, ustedes son un equipo... no debes presionarte tanto, las demás deben hacer su parte
- Lo se, sin embargo, sigo siendo la nueva jaja Kikyo confió en mi y... no quiero decepcionarla
- Yo creo que lo harás bien... si la capitana fue quien te incluyó, es porque vio algo bueno en ti
- Gracias - sonrió - ¿Qué hay de ti? También compites hoy
- Bueno... - suspiró - Dudo mucho ganar este año, pero... lo intentaré - hizo una pausa - Aunque... si vas a verme, quizás me esfuerce más
- ¿Quieres impresionarme? - cruzó sus brazos
- Depende que tanto te gusten las sorpresas
- No te ilusiones Kagome - voltearon ante aquella voz - Este perrucho siempre se achica al final - sonrió - Espero que hayas entrenado, imbécil
- Eso lo veremos en la pista, sarnoso
- ¿Qué haces con él? - miró a la joven - No me digas que te gusta este idiota
- ¡¿A quién le dices idiota?!
- Inuyasha - se interpuso - Koga... recuerdo haberte pedido que no me dirigieras la palabra...
- ¿Sigues con eso? Kagome, tú y yo nos conocemos desde hace años, ¿realmente tiraras toda nuestra amistad, sólo por este imbécil?
- Koga...
- ¡¿Por qué le haces esa pregunta ahora, idiota?! - gritó - Tiene una competencia muy importante, para la que se ha preparado mucho, no tienes porque meterla en nuestros asuntos... si tienes un problema conmigo, lo resolveremos en la competencia, pero no metas a Kagome en esto
Inuyasha
Sonrió ante aquella inesperada respuesta, mientras el joven mantenía sus orbes dorados y su seria expresión, sobre el moreno
- Hablaremos después - murmuró, pasando por el lado de la joven
- Koga... - murmuró
- Oye - volteó - ¿Qué sucedió entre ustedes?
- ¿He?
- Dijiste... que no querías que volviera a hablarte
- Oh... eso... bueno, yo... no puedo perdonarle... lo que te hizo, Inuyasha
- Entonces... ¿discutieron por eso?
- No fue una discusión... sólo... sólo me aleje
- Puedo ver... que eso no te hace feliz
- ¿A que te refieres?
- Tú... ¿lo quieres?
¿Qué si lo quiero? Bu... bueno... Koga y yo nos conocemos desde hace mucho tiempo y... a pesar de nuestro coqueteo, siempre fuimos buenos amigos por sobre todas las cosas, además, siempre confié en él, pero... si fue capaz de hacer algo como esto, ¿qué más...?
Un suspiro abandonó los labios del joven, mientras su mirada se suavizaba
- No quiero... que te alejes de él, sólo por defenderme a mi - sonrió - No necesito... que me pruebes nada, Kag... sólo diré, que si ese idiota se pasa de listo, entonces...
- Inuyasha - sonrió, abrazándolo - Puedes estar tranquilo... sólo... me interesas tu
Él sonrió, rodeándola con sus brazos y apoyando su cabeza sobre su mentón
Permanecieron así durante unos momentos, al mismo tiempo en que ella abría sus ojos, observando a su compañera acercarse, al lado de alguien más
¿Kikyo y Naraku? Acaso... ¿él será...?
Pudo notar como él susurró algo, alejándose, mientras ella simplemente seguía caminando en su dirección
- Kikyo - pronunció, soltando al joven, al mismo tiempo en que este volteaba
- Buenos días, chicos - sonrió - ¿Cómo se encuentran?
- Ahora que has llegado, mucho más tranquila - rio
- Kag... ya, relájate, nos irá bien... y si no es así, será la próxima
- Escúchala - intervino - Tiene mucha razón - sonrió - Las dejo, iré a ver que esta haciendo Miroku, nos vemos
- Nos vemos - sonrió Kikyo
- Nos vemos, luego...
La joven aguantó la risa hasta que el joven se perdió en el interior del lugar
- Es intensa - sonrió
- ¿Qué cosa? - la miró confundida
- La conexión entre ustedes
- ¿Qué cosas dices? - se sonrojó
- Nada... no diré nada que no quieras escuchar
- Bueno... tal vez - sonrió - ¿Qué hay de ti? Venías con... - Kikyo desvió la mirada - ¿No es lo que pienso?
- Depende lo que creas...
- Creo que, entre tú y él...
- Es complicado - respondió, antes de que pudiese terminar
- ¡Oh! - tapó su boca - ¡Entonces él es el chico de la fiesta!
- No repitas eso - pronunció con seriedad - No es algo que deba saberse, al menos no por ahora
- ¿Está todo bien? No te ves... bien
- Es una situación compleja - entrecerró sus ojos - Ven, esperemos a Sango... quiero verla competir
Sin cuestionar su palabra y, comprendiendo la situación, ambas ingresaron al centro de deportes, dirigiéndose a la zona de esgrima, en dónde Sango sería la primera en competir
- ¡Kagome querida! - el hombre, quien se encontraba sentado en las gradas, se puso de pie, abrazándola - Ha pasado tiempo
- Así es, señor - sonrió - Ella es Kikyo, una compañera de clases, Kikyo, él es el padre de Sango
- Un placer, señorita - sonrió, dándole la mano
- Igualmente, señor
Los tres se sentaron en las gradas, esperando la entrada de la castaña, con quién se habían encontrado momentos antes. Mientras el presentador les daba la bienvenida, para, posteriormente, presentar a Sango y su competidora, Atari, una jovencita de la universidad vecina
- ¿Llegamos tarde? - murmuró el castaño, sentándose al lado de Kikyo, mientras que Inuyasha, se sentaba en el extremo
- Joven Miroku - se sorprendió - Está por comenzar
Inuyasha y Kagome, quienes se encontraban uno en cada punta, cruzaron miradas, sin dejar de sonreír. En el centro de la pista, Sango y Atari, se encontraban posicionadas sobre la guía, esperando el conteo, para comenzar con el asalto
- ¿No se supone que deberían haber más personas? - le preguntó al señor
- Bueno... el esgrima no es un deporte muy común por aquí - susurró - Por lo que los combates serán individuales, sólo serán tres asaltos, o hasta que alguna llegue a las 15 puntos
- Vaya... son muchos puntos...
- Descuida, tendrán descansos - sonrió - Además, para que la competencia no sea demasiado larga, cada toque vale 5 puntos
Vamos Sango... tu puedes hacerlo...
El referí se posicionó al menos, pasando su mirada por ambas jóvenes, las cuales asintieron
- Prets, allez - gritó, al mismo tiempo en que ellas gritaban, iniciando el combate
El ruido de las espadas retumbaba en cada rincón del pequeño lugar, acompañado del silencio de los presentes. Los movimientos de las jóvenes eran, por igual, sigilosos y rápidos al mismo tiempo, sin embargo, la castaña sobresalía notablemente
Vaya... es muy buena
Sonrió Miroku, sorprendido por la delicadeza con la que rechazaba cada insinuación de su contrincante, sin embargo, quedó boquiabierto en el momento en el que, un mal movimiento de Atari, sumado a un giro repentino de Sango, le otorgaron los primeros 5 puntos a la castaña
- ¡Si Sango! - gritó, espontáneamente, poniéndose de pie, mientras ella lo miraba, sonriendo
- Oye... ¿estas bien? - lo miró, mientras se sentaba - ¿Desde cuando ese entusiasmo?
- ¿Acaso no viste sus movimientos? Esa chica tiene un don - pronunció maravillado, mientras sus ojos brillaban y su amigo sonreía
El segundo asalto transcurrió sin dificultades para la joven, quien esquivó casi todos los golpes sin mayor dificultad, salvo por el último, el cual rozó su rostro
- ¡Oye! ¡¿Qué te sucede?! - le gritó a al joven, quién sólo se alejó
Eso fue con mala intención
Frunció el entrecejo, regresando a su posición
El tercer asalto fue, quizás, el más complejo, ya que su contrincante ejerció demasiada presión, obligándola a retroceder en más de una ocasión, sin embargo, también fue suficiente como para que lograra demostrar su destreza, esquivando fervientemente cada golpe con movimientos casi imposibles para algunos practicantes
El reloj marcaba los últimos 15 segundos y debía dar el golpe final, si quería asegurarse la competencia. Esquivó la espada de su contrincante, agachándose y dando un nuevo giro con la suficiente fuerza que, al elevar su brazo y golpear la espada de Atari, ésta salió volando, mientras ella clavaba la punta de su arma en su pecho
El referí dio por finalizado el asalto, acercándose y estrechándole la mano a ambas, proclamando a Sango como la ganadora de esa ronda. Las mujeres se saludaron cordialmente, mientras la castaña se quitaba su careta, liberando su rostro
- ¡Sango! - la abrazó - ¡Estuviste fantástica!
- Muchas gracias, Kag - sonrió, correspondiendo su abrazo
- Felicitaciones - se acercó Kikyo - Realmente me sorprendiste
- Gracias a ustedes, por venir a verme
- Estuviste maravillosa, hija - elevó su mano, chocando los cinco, mientras le agradecía
- ¿Y Kohaku?
- Él no pudo venir... su jefa tiene demasiados compromisos y él debe llevarla a todos, asique...
- ¡Sanguito! - interrumpió, abrazándola y elevándola sutilmente unos centímetros - ¡Eso fue increíble!
- Jo...joven Miroku - se sonrojó, mientras él la colocaba en el suelo, luego de una pequeña voltereta - Gra...gracias
- Oh, disculpe mis modales - sonrió, incómodo, al observar al padre de la joven - Mi nombre es Miroku - le extendió la mano - Soy amigo de su hija
- Un placer - sonrió, cordialmente
- Felicitaciones, Sango... buen combate
- Inuyasha - murmuró, un poco sorprendida - ¿Estabas aquí?
- Vine con él - señaló a su amigo
La castaña sonrió, pasando disimuladamente la mirada por el salón, mientras los demás se preparaban para el siguiente combate
Koga ni siquiera se molesto en venir a redimirse
Suspiró, retomando la sonrisa en su rostro
- Kag, ya es hora, las chicas están en el salón
- ¿Ya? - su corazón comenzó a latir con fuerza nuevamente - De acuerdo - miró a su amiga - Sango, lamento no poder quedarme hasta el final
- No, Kag, lo lamento yo, por no poder acompañarte - la abrazo - Mucha suerte... para ti también, Kikyo - extendió su mano, tomando la de la joven, quien le devolvió la sonrisa
Ambas chicas salieron, en dirección a su lugar de competencia
- Miroku - miró al castaño - Lamento no quedarme, pero...
- Comprendo - sonrió - Ve a apoyar a la señorita Kagome
- Inuyasha, ¿iras a ver a Kagome?
- ¿Por que te sorprende todo lo que hago? - arqueó una ceja - Si, iré a verla - ella sonrió - ¿Tienes algún problema? a pesar de que te hayas hecho cercana de él, no olvido que eres amiga del sarnoso de Koga
- Sólo... aliéntala por mi... y, lo que haya hecho Koga, no tiene relación conmigo
- Lo haré - respondió, omitiendo por completo la última frase, mientras salia del lugar
- ¿Usted... no irá?
- Todavía te queda una competencia - la miró, sonriendo - No pienso perdérmela
Ella sonrió, queriendo decir mil cosas, sin embargo, nada salió de sus labios
- Chicas - voltearon, suspirando con gran alivio
- ¿Dónde se habían metido? - se quejó Eri - Ya estábamos comenzando a preocuparnos
- Tranquilas - ambas jóvenes depositaron sus pertenencias en las gradas, mientras tomaban sus arcos - Somos tres equipos en total
Kikyo pasó su mirada por las demás jóvenes, quienes vestían los uniformes de sus universidades
- Si - acotó Yuca - Y somos las primeras en participar
- ¡¿Qué?! - gritó Ayumi - ¡Eso es terrible!
- Chicas - intervino Kagome - Vean el lado positivo, pasaremos el resto de la hora, observando a las demás
- Pero si no logramos el puntaje ideal, será fácil para las otras el ganarnos
- ¿Y? - la capitana las miró por sobre su hombro - Ya estamos aquí, sólo relájense
Mientras tanto, en el público, Inuyasha estaba buscando un buen lugar en donde sentarse
- ¿Señor Taisho?
- ¿He? - miró hacia arriba - ¿Sota?
- ¿Qué hace aquí?
- He... yo vine...
- ¿Quién es él, Sota? - preguntó el abuelo
- Es mi profesor de gimnasia... ¿vino a ver a mi hermana?
- Primero que nada, sólo soy el ayudante del profesor y segundo, vine a ver la competencia
- ¿Quiere sentarse con nosotros?
- Eh... está bien... estaré bien aquí - se sentó, tratando de ocultar lo nervioso que se sentía al estar cerca de la familia de la joven
- Mira Kikyo - sonrió Yuca - Tú enamorado vino a verte
La morena volteó, observando como el peliplata sonreía, manteniendo la mirada fija en su compañera, quién no logró evitar sentir una mezcla de emociones ante aquel comentario, el cual contrastaba notablemente con la mirada del chico que le gustaba. Sus ojos castaños se desviaron un poco, encontrándose con el moreno, en una de las gradas más altas, mirándola directamente
Vino a verme...
Pensó, mientras una sonrisa se formaba en su rostro
- Inuyasha no vino por mi
- ¿He? - se sorprendieron las demás - ¿Y para que vendría si no?
- Es una larga historia - miró disimuladamente a Kagome - Tomen sus arcos, la competencia va a comenzar
Tomaron posición, mientras el presentador le daba la bienvenida al público presente y explicaba brevemente, las reglas del juego. El campo estaba ambientado como si se encontraran un bosque, con sus respectivas dianas, colocadas estratégicamente en diferentes puntos, sin embargo, a diferencia del juego tradicional, aquellas dianas eran las comunes y no poseían formas de animales, como normalmente se supondría en el estilo de juego de tiro al arco, recorrido de bosque
El presentador anunció al equipo de las jóvenes, llamando a su capitana a posicionarse sobre el piquete azul, el cual se encontraba bastante lejos de la primera diana
- Tú puedes, Kikyo - pronunció Kagome, quien se encontraba en segundo lugar, seguida de las demás
La morena entrecerró sus ojos, lanzando la primera flecha, la cual impactó al costado del centro. Procedió a colocarse sobre la piqueta roja, lanzando la segunda, dando en el blanco
- ¡Muy bien! - gritó, casi inaudiblemente, su compañera
- Tu turno - respondió en el mismo tono
La joven suspiró profundamente, colocándose en la siguiente piqueta, mirando a la diana, la cual se encontraba sobre uno de los árboles de madera
Tu puedes, Kagome
Pensó el peliplata, observándola fijamente, con la intención de transmitirle toda su fuerza
Lanzó la flecha, dando en el blanco, al mismo tiempo en que una enorme sonrisa se formaba en sus labios y los de su capitana. Se posicionó en la piqueta roja, empuñando su arco
Va a moverse
Pensó, desviando un poco su postura
- ¿Qué haces? - gruñó, entre dientes, Yuca
Lanzó en el mismo momento en que la diana cambió de posición, con la suficiente suerte de dar en el blanco, nuevamente
- ¡Muy bien, Kagome! - susurró el peliplata
- Es buena, ¿verdad?
- ¿He? ¿En que momento te sentaste aquí? - se sorprendió, al ver al niño a su lado
- Mi nieta es una de las mejores - sonrió el anciano, quien estaba en su lugar
- Se...seguro - volvió a mirar el campo
El recorrido continuó con normalidad, con el resto de las jóvenes, quienes, luego de sus dos lanzamientos, se acercaban a las dianas, anotando sus puntajes, los cuales, al final se sumarian, otorgando el resultado final del equipo
Cuatro tiros por cada participante, a lo largo del recorrido, con dianas en diferentes posiciones y con riesgo de moverse repentinamente, si la arquera no era capaz de percibirlo
Ayumi fue quién dio por finalizada su participación, posicionada sobre la piqueta roja, clavando la flecha en el centro. Todos aplaudieron, mientras las jóvenes se daban un abrazo grupal, felicitándose mutuamente por todo lo recorrido
El presentador emergió nuevamente, agradeciéndole a las jóvenes y dándoles un breve receso, mientras las demás se preparaban para competir
Inuyasha tomó sus cosas, con la intención de descender y felicitar a la mujer, sin embargo, un breve vistazo a su celular, le indicó que su propia competencia estaba a punto de comenzar
- Maldición - gruñó - Sota, dile a tu hermana, que estuvo fantástica
- Lo sabia - sonrió ampliamente - Te gusta mi hermana
- ¡¿Qué dices?! - se sonrojó - Tú sólo dile eso, tengo que irme
Salió del lugar prácticamente corriendo, mientras las jóvenes se acercaban a sus pertenencias, visiblemente aliviadas, a sabiendas de que habían concluido con su trabajo. Kagome miró a las gradas, elevando su mano, saludando a su abuelo y su hermano
- ¿Es tu familia? - preguntó Kikyo
- Si, son... mi abuelo y mi hermano... pensé que no vendrían - la miró - Tú familia, ¿vino a verte?
- Papá está trabajando - sonrió, melancólicamente - Y mamá... bueno, no la conozco... pero no me molesta, es decir, disfruto de mi deporte favorito de igual manera
- Kikyo...
- Oye... ¿Inuyasha se fue? - miró al público, notando la ausencia del joven, mientras buscaba a Naraku, quien también había desaparecido
- ¡Hermana! - ambas miraron al niño
- Sota... ¿en que momento bajaste?
- El profesor Taisho dijo, que te dijera, que estuviste fantástica... yo creo que le gustas, ¿no es así?
- ¿Él dijo eso? - se sonrojó - Pero... ¿a donde se fue?
- No lo sé, pero... miró su celular y parecía estar muy apurado
- La competencia - pronunció Kikyo, casi como si su revelación fuera mas para ella misma que para su compañera - Él, Koga y Nara... bueno, ellos, compiten ahora
- ¡Es verdad! - gritó por lo bajo - Pero... - miró el campo - El segundo equipo esta por comenzar, ¿hay alguna posibilidad de que podamos salir?
- Bueno... supongo que si, mientras alguna de nosotras se quede en representación del equipo
- Eri, Yuca, Ayumi - se acercó sin más - Kikyo y yo tenemos que hacer algo muy importante...
- Kagome... - trató de intervenir
- Necesitamos que se queden aquí, regresaremos muy pronto, lo prometemos
- Oigan, pero... ¿eso es legal?
- Sólo serán unos momentos, ¡ven Kikyo!
La tomó de la mano, antes de que ella pudiera realizar una objeción, y comenzaron a correr en dirección a la salida, bajo la atenta mirada del niño, quien no comprendía bien lo que sucedía
Ingresó a su terreno, el cual era el único que se desarrollaba a cielo abierto. Pasó la mirada por los presentes en las gradas, encontrándose con la mirada de aprobación de su padre y un beso, lanzado al aire, de su madre. Sonrió ante aquel gesto y se dispuso a dejar sus cosas al lado de las de sus competidores, para comenzar a calentar
- Vaya, por un momento, pensé que no vería tu fea cara por aquí
- ¿Siempre tienes que venir a hostigarme, sarnoso?
- Sólo vengo a advertirte... no se cual sea la relación o el interés que te une a Kagome, pero, por su bien, espero que te alejes de ella
- ¿Y crees que voy a hacerlos sólo porque tú me lo pides?
- No lo entiendes, ¿verdad animal? Deberías agradecerme por lo que te estoy diciendo
- ¡¿Cómo podría agradecerte que me pidas que me aleje de ella?!
- ¡Eres un idiota! - gritó - Me pones en un enorme compromiso y, ahora que ella no me quiere cerca y ha comenzado algo contigo, no puedo protegerla
- ¿Protegerla? ¿De que hablas? - su volumen bajo un tono
- Me están vigilando idiota - murmuró - Sólo te diré, que cuando sepa algo que sea de vital importancia, te lo diré, pero... mientras, aléjate de Kagome
- Koga... - pronunció con seriedad - No se si tomaste algo antes de venir aquí y estas borracho o realmente estas siendo sincero y, si ese es el caso, agradecería que digas las cosas de una maldita vez
- Sólo mira las gradas y encontraras tu respuesta
Se alejó, simulando que continuaba con su calentamiento, mientras el peliplata comenzaba con el suyo, haciéndole caso al joven. Corrió, de un extremo a otro de las gradas, pasando disimuladamente su mirada por los presentes, hasta que, trastabillo cuando reconoció un rostro que, por su vestimenta, parecía no querer ser reconocida
Yura
Pensó, evitando que su rostro reflejara la sorpresa que se había llevado
- ¿Qué demonios está haciendo aquí? - gruñó
Rápidamente, las palabras de Koga tomaron sentido, por lo que, desvió sus ojos dorados a él, quién asintió de inmediato, mientras hablaba con Naraku
Primero aparece en mi departamento diciendo que Bankotsu la golpeó, ahora está aquí, mezclada con la gente, pretendiendo pasar desapercibida detrás de un ridículo disfraz y finalmente, Koga y su advertencia... ¿qué están planeando?... ¿Bankotsu es parte de esto?... No me interesan sus intenciones, siempre y cuando no se atrevan a acercarse a Kagome
La voz del presentador lo trajo a la realidad, mientras él y los demás, se acercaban a la linea de partida. La carrera consistía en 200 metros, los cuales, debían ser recorridos con la mayor intensidad y velocidad posible
Inuyasha pasó nuevamente su mirada por las gradas, tratando de no fijar su mirada en la mujer de peluca rubia y lentes de sol, si no, por el contrario, buscaba a la morena que lo había cautivado con su dulce aroma
Kagome no logrará venir... no mientras su competencia siga en marcha
Tomó posición, apoyando sus pies sobre los tacos, para tomar impulso en su salida, al mismo tiempo en que, Koga se posicionaba a su lado
- ¿Comprendiste a lo que me refería? - murmuró
- ¿Tú hermano está detrás de todo esto? - respondió en el mismo tono
- No lo sé - frunció el entrecejo - Sólo escuche una charla de esa mujer y su chofer... pero si Bankotsu sabe de esto... lo mataré
- ¿Qué quiere hacerle a Kagome?
Antes de que pudiesen continuar, el sonido del disparó comenzó con la competición
- ¡Llegamos! - gritó Kagome, sin soltar la mano de su compañera - ¡Mira Kikyo! Naraku...
- S...si, lo veo - sus ojos castaños se perdieron en los rígidos movimientos del moreno y la seria expresión que mantenía su rostro, mientras su cabello se bamboleaba con aquella velocidad
Rápidamente Koga tomó el primer lugar, seguido de Naraku, mientras el peliplata, con su mente nublada de mil pensamientos, iba tercero. Llegaron a la mitad del recorrido, el cual pasaba por la zona en donde las jóvenes estaban paradas
- ¡Vamos Inuyasha! ¡Tú puedes!
¿Kagome?
Miró al costado, encontrándose con la radiante sonrisa de la morena, quien aplaudía fervientemente, dándole ánimos
Ella... vino a verme... pero... Yura... maldición
Frunció el entrecejo, aumentando su velocidad, con la intención de que la carrera finalizara lo más rápido posible y poder acercarse a la joven
No dejaré... que nadie lastime a Kagome
Inconscientemente, su velocidad fue superior a toda la que había logrado en su entrenamiento, sobrepasando rápidamente al moreno y, segundos después, alcanzando a Koga, quien se desconcentró, al verlo a su lado
¿Qué le sucede a este idiota? Su mirada...
Pensó, al ver la mirada fija de Inuyasha, quién, de un momento a otro, le sacó ventaja. La carrera finalizó con Inuyasha a la cabeza, seguido por Koga y Naraku, sin embargo, el primer lugar fue lo menos importante para el joven
- ¿Lo logró? - miró a su amiga, quien asintió, sonriendo - ¡MUY BIEN INUYASHA!
- Kagome - murmuró, corriendo en su dirección
- Inuyasha estoy tan fel...
La interrumpió, abrazándola y, elevándola sutilmente, mientras la sacaba del lugar, rumbo al pasillo
- Kagome, debes regresar a tu competencia
- ¿Que? - se sorprendió - ¿Por qué? Quiero ver cuando te entreguen el trofeo...
- Sólo... confía en mi, no puedes estar aquí en este momento, si yo no estoy a tu lado
- ¿He? ¿De que estas hablando?
Mientras tanto, Kikyo se encontraba parada en el mismo lugar, observando fijamente al moreno, quién, al entrar en contacto con sus ojos, sonrió, acercándose. Instintivamente, ella giró para irse, pero un fuerte agarre en su mano, provocó que volteara nuevamente. Sin previo aviso, Naraku la beso profundamente, ante la atenta mirada de todos los presentes, provocando que se sonrojara
- Gracias por venir a verme - susurró en su oído - Y... lamento que ya no tenga que esconderse, señorita Kikyo
- Naraku - murmuró, mientras este la soltaba y se dirigía nuevamente a la pista
-Kikyo - volteó ante la voz que pronunció su nombre
- Inuyasha
- Regresen a su competencia y, por favor, no te apartes de Kagome...
- ¿Sucedió algo? - lo miró desconcertada
- Sólo... hagan lo que les pido
La morena salió rápidamente en la dirección en la que se encontraba su amiga, mientras el peliplata pasaba su mirada por las gradas, buscando a aquella mujer rubia, la cual ya no estaba
Lo que me costó este capítulo, no tiene nombre jajajaja
Un solo detalle: Modifique algunas cosas de los deportes, para adaptarlos al numero de participantes y que no fuera tan largo ajajaja hice mi mayor esfuerzo para que quedara decentemente
