Disclaimer: la mayoría de los personajes mencionados son propiedad de Stephenie Meyer.
Capítulo 12
Edward
Flashback
―¿Por qué no te paras a saludarme?
Jacob ríe.
―Eres un maldito bastardo ―dice―. Si no te pido que vengas a verme, no lo haces.
Dejo la puerta abierta y me mantengo cerca. No tengo intención en saludar a Jacob de mano, simplemente me quedo de pie con las manos en los bolsillos. Observo el lugar, es una habitación acondicionada para una persona tullida, como él.
Miro hacia la cama.
―Estoy aquí. Espero que no me hayas hecho venir a tu casa solo para que te siente en la silla de ruedas.
Jacob pone los ojos en blanco.
―Eres el único que no me ha tratado con lástima ―comenta, hay un deje de amargura en su voz.
―No permitiré que entres en silla de ruedas al parque de golf ―bromeo―, dañaras el pasto.
Lanza una almohada en mi dirección, la esquivo y cae al piso de madera.
―Casi nadie ha venido a verme ―revela― y los pocos que lo han hecho, no te imaginas los sermones que me dan, me enfadan...
Ignoro lo que dice, apago el suiche de su conversación y me distraigo viendo el portaretrato que está encima de la cajonera, es su esposa. Es muy hermosa a pesar de que en esta fotografía no sonríe, noto que sus ojos lucen tristes y sin brillo.
Se llama Bella. La he visto algunas veces y en cada ocasión ha sido amable, siempre mantiene una sonrisa cálida. Intuyo que es dulce y agradable.
Es demasiado joven. Siempre me he preguntado: ¿qué le vio a Jacob?
Porque no reservaré mi opinión en decir que Jacob es un pendejo. Lo es y todos lo sabemos.
Como socio inversor es un blanco fácil. Un hombre inepto que no sabe absolutamente nada de clubes nocturnos. Como amigo es desleal, un tipo nefasto que confía que el dinero le da poder, no hay mucho qué rescatar de él.
Puedo decir que lo único bueno es su esposa. Me refiero a ella con respeto, aunque no niego que en camino hacia aquí mantuve la esperanza de verla, de coincidir y compartir algunas palabras, ella tiene algo que me atrae, reconozco que está mal, sin embargo no puedo evitar que me guste.
―Lo he estado hablando con Isabella.
Escucho el nombre de ella y de inmediato me giro hacia Jacob. No sé de qué habla, me he perdido en la conversación porque nunca tiene nada interesante que decir que no sea hablar de mujeres.
―¿De qué hablas? ―Indago. Mi voz se mantiene neutral, tampoco quiero que se de cuenta que estoy interesado en su mujer, aunque realmente no me importa. Al menos no por mí.
Él estrecha los ojos. Estoy seguro de que sabe que lo he ignorado.
―Sabes bien que a mi esposa y a mí nos gusta experimentar ―menciona muy bajo.
―No sabía.
―Como verás eso no ha pasado en mucho tiempo, ya no puedo estar con ella, ni siquiera compartimos habitación ―masculla, la sonrisa en sus labios se desvanece por completo―. Así que le dije a mi esposa que tenía mi permiso para que disfrute con otro.
Me acerco. Veo fijamente su rostro y estoy a punto de zarandear su cuerpo.
No puedo creer que estoy celoso, es patético.
Cierro los párpados un momento y respiro muy hondo. No voy a perder la paciencia.
A mí qué me importa que practiquen swinging.
―Isabella te ha elegido a ti ―dice, mi respiración se acelera―. Ella sólo está de acuerdo si eres tú quien la acompaña.
Hola. Jacob mintiendo le hace creer a Edward que ellos practican el swinging. Él prácticamente lo envió a los brazos de Bella sin saber que a Edward le gusta ella, en el siguiente capítulo verán porque Bella acepta y se va con él. Ojalá les siga gustando la historia y me lo hagan saber ¿si imaginaban en interés de Edward por Bella?
Recuerden que nos vemos el lunes. Feliz fin de semana a todos.
Te agradezco mucho Li que estés ahí jalando mis orejas y perdón por todos los dolores de cabeza que te provoco.
Gracias totales por leer ✨
