Cbt1996: Hola linda, otro capi juntas jiji muchas gracias por todo, bella, besos y abrazos, linda.

Rocío k Echeverria: Hola linda, creo que a todas nos gusta esa forma de bestia que tiene Inuyasha y nos ase uff jajaja y el conejito, pobre del conejo, por poco Inuyasha lo parte en dos jaja. Él es muy testarudo para entender, tal vez con un buen susto, acepte jaja y le atinaste bella, si estaba resfriada jajaj pero ya me siento mejor jiji. Saludos linda

Kcar: Hola linda, es verdad, a las tres formas de Inuyasha no le gustan verla llorar y lo que se le viene más adelante a Inuyasha, madre mía. Saludos linda

Karii taisho: Hola linda, si bella estaba enferma pero gracias a Kami ya me siento mejor gracias. Mori con tu comentario del conejo, que se lo coma crudo jajaj y lo dl si Inu yokai tienen algo con Kag, tal vez si, tal vez no, aún no puedo decir eso, linda, perdón. Muchas gracias por seguir la historia, linda, saludos

Kayla Lynnet: Hola linda, la batalla de ¿Quién se come a Kag primero? hoooo será muy interesante y para eso, no falta mucho jiji Kag en modo canina mordiendo la mano jajaj. Saludos linda

Loremarquez: Siii apenas la ve desnuda y ya se le antojó jajaj pero esos monstros le jodieron la calentura jajaj. Saludos linda


Capitulo 12

Perspectiva de Inuyasha


¡Malditos! ¡Los voy a matar!

Corrí hacia la dirección en la que venían esos malditos engendros. Salté y, de un sólo golpe de mis garras, maté a uno de ellos. Miré al otro, el cuál me escupió algo ácido y asqueroso, pero fui más rápido y lo esquivé. Traté de tomar la espada que tengo colgada en mi cintura, sin embargo, me dio una descarga eléctrica al intentar tocarla.

¡Carajo! ¡¿Por qué mierda tengo una maldita espada si no la puedo usar?! ¡Feh! Da igual, no la necesito.

Le mostré mis garras, sonriendo, al mismo tiempo en que me disponía a atacarlos.

Perspectiva de Kagome

Salí del rio y me puse mi ropa lo más rápido posible. Al terminar, coloqué mi mirada en la pelea y, para mi sorpresa, Inuyasha ya había matado a uno de ellos, sin embargo, quedé anonadada al ver como él trataba de empuñar a colmillo de acero y éste lo rechaza.

Comprendo... Inuyasha está en su forma yokai y, al igual que Sesshomaru, no puede ni siquiera tocarla.

Perspectiva de Inuyasha

- ¡Maldito engendro! ¡Hoy es el última día de tu vida!

Salté, atravesando al segundo. Volteé y corrí hacía el tercero, arrancándole la cabeza. Aterricé, observando los tres cuerpos sin vida y mi sonrisa no se borró ante aquella espantosa escena.

- Unas basuras como ustedes jamás serán rivales para mi.

Me di vuelta, encontrándome con la humana mirándome desde la orilla del rio.

¿Qué hace con su ropa puesta?

Realicé una mueca de disgusto.

¿Esa perra me hizo hervir la sangre sólo para después volver a vestirse? Eso si que no lo voy a permitir.

Me acerqué a ella, sin embargo, sin previo aviso, a mi nariz llegó un olor asqueroso. Miré mis garras y noté que estaban empapadas con la sangre de aquellos monstruos. Desvié mi camino hacia la orilla del rio y lavé mis manos. Al terminar, retomé el rumbo hacia donde ella se encontraba.

Perspectiva de Kagome

Inuyasha se lavaba las manos, tratando de quitarse la sangre, sin embargo, mi cuerpo se tensó cuando lo vi acercarse, nuevamente, hacia mi, con una sonrisa en su rostro. Cuando estaba a unos metros de distancia, comencé a retroceder.

- ¿Por qué te vestiste?

- ¿He? Bueno... yo... yo... vi a tres monstruos que iban a matarnos - su sonrisa creció.

- Ellos ya no están, asique ven...

Me tomó de la cintura, recorriendo mi cuerpo con sus manos, con descaro.

- Inuyasha... ¡no hagas eso! - le reproché con la cara roja.

- No te hagas la tonta, perra, sé muy bien que te gusta, tu olor te delata.

- ¿Mi... olor? - pregunté, avergonzada.

- Exacto.

Lamió mi cuello y yo solté un suspiro, maldiciéndome internamente por ser tan débil con él. Pude sentir su colmillo sobre mi piel y, en lugar de asustarme, cerré mis ojos y otro suspiro abandonó mis labios. En ese momento, sentí su lengua recorrerme hasta el lóbulo de su oreja.

- Dime, ¿esto te esta excitando, perra? - susurró.

No respondí porque la vergüenza era aún más grande que mi deseo, sin embargo, los dos sabíamos que él tenía razón.

Perspectiva de Inuyasha

Escuché el suspiro que emanó al sentir mi lengua en su cuello y no pude evitar preguntarme como se oirían sus gemidos mientras yo paseaba mi lengua por sus pechos. Sentí un tirón en mi miembro, al mismo tiempo en que apretaba su trasero y metía mi mano por debajo de su ropa, sintiendo su piel suave y cremosa.

Deseaba ver su cuerpo sin aquella ropa extraña y tenía todas las intenciones de romperla sólo para saborearla, sin embargo, una vez más, mis orejas y mi nariz me alertaron sobre nuevos intrusos.

¡Maldición! ¡¿Y ahora quién mierda osa en molestarme?!

Miré a mi alrededor, pero no logré ver a nadie. Dirigí mi mirada al cielo, encontrándome con los culpables de aquellos aromas.

Perspectiva de Kagome

- ¡Kagome! - escuché el grito de Sango y una sonrisa se formó en mi rostro.

- ¡Sango! ¡Miroku! ¡Shippo!

Traté de correr hacia ellos, pero sólo pude dar un par de pasos, ya que la mano de Inuyasha me detuvo.

Perspectiva de Sango y Miroku

- ¡Gracias a dios! Kagome sigue con vida, excelencia.

- Así es, Sango, eso significa que lo que nos dijo el anciano Myoga es verdad... la señorita Kagome es la única que puede traer a Inuyasha de vuelta.

- Entonces, debemos actuar rápido y poner el plan en marcha.

- De acuerdo, Sango - miré a la pulga - Anciano Myoga, es ahora o nunca... Sango y yo distraeremos a Inuyasha mientras usted le cuenta todo a la señorita Kagome, para que ella logre convencerlo, ¿de acuerdo?

- Estoy de acuerdo, monje Miroku.

Perspectiva de Inuyasha

- ¿Ustedes de vuelta? ¿¡Acaso no aprendieron la lección, malditos?!

- ¡No, no la aprendimos y no será tan fácil que la aprendamos! - me respondió la exterminadora.

- ¡Insolente! Serás la primera en morir por desafiarme.

- ¿A si? Quiero ver eso...

- ¡Muere maldita!

Corrí hacia ellos, con la intención de destrozarlos.

Perspectiva de Kagome

- ¡Sango! ¡¿Qué estas diciendo?!

¡¿Por qué está provocando a Inuyasha?!

En ese momento, lo observé correr hacia ellos.

- ¡Inuyasha! ¡No! - le grité.

Traté de ir en su dirección, sin embargo, sentí un picor en mi mejilla y me detuve. Choqué mi mano con mi rostro, observándola y encontrándome con la pulga Myoga.

- ¿Anciano Myoga? ¿Qué hace aquí?

- Silencio, Kagome - me respondió, sacudiéndose y regresando a la normalidad - El amo Inuyasha no puede saber que estoy aquí... Miroku y Sango lo van a entretener por unos minutos.

- ¿Por qué?

- Kagome, no tengo tiempo, ¿si? sólo escucha muy bien lo que tengo que decirte, porque tú eres la única persona que puede traer de vuelta al amo Inuyasha.

Me quedé en silencio, escuchando todo lo que él tenía para contarme.

Perspectiva de Sango y Miroku

- ¡Kirara! ¡Vuela más alto! ¡HiraiKotsu! - observé como Inuyasha lo esquivaba con facilidad.

- Él es muy rápido, Sango.

- Lo se, excelencia, pero debemos mantenerlo entretenido el mayor tiempo posible, sólo de esa forma Kagome logrará saber la verdad.

- ¡Cuidado! - el grito del pequeño Shippo, quién estaba pegado a la espalda de Miroku, retumbó en mi oído

Kirara logró esquivar las garras de Inuyasha, justo antes de que alcanzaran una de sus patas.

- ¡¿Cuánto más necesita Myoga para contarle las cosas a Kagome?! - volvió a gritar Shippo.

- El tiempo que sea necesario, Shippo - fue la respuesta de Miroku.

Perspectiva de Inuyasha

Algo andaba mal, lo supe en el momento en que comprobé que ellos no mostraban el deseo de pelear y pude corroborar mi teoría al momento en el que escuché a ese mocoso gritar.

- ¡¿Cuanto más necesita Myoga para contarle a Kagome?!

- El tiempo que sea necesario, Shippo - le respondió ese monje.

Fue allí en dónde comprendí todo. Voltee y observé como la humana estaba hablando con un pequeño insecto. Al parecer, estos bastardos me estaban entreteniendo para que esa cosa hablara tranquilamente con ella, de acuerdo, les mostraré que conmigo no se juega. Corrí hacia la humana con la intención de matar al insecto, pero, en ese momento, algo comenzó a jalarme en la dirección contraria.

Miré hacia atrás y noté al monje, con aquel agujero negro en su mano y me dejé absorber, para así asesinarlos de una vez, sin embargo, esa gata volvió a elevarse, salvándose de mi y él cerró su mano.

¡Malditos!

Volví sobre mis pasos, en dirección a la humana.

Perspectiva de Sango y Miroku

- ¡Su excelencia! ¡Inuyasha quiere matar al anciano Myoga!

- ¡Anciano Myoga! - gritó, Shippo, completamente aterrado.

- No grites, Shippo, aquí estoy.

Todos miramos hacia atrás, encontrándonos con él aferrado a la cola de Kirara.

- Qué susto, pensé que iba a morir.

- Anciano Myoga, ¿Cómo llegó hacia nosotros tan rápido? - pregunté.

- Tengo mis trucos, monje - se encogió de hombros, respondiéndome con tranquilidad.

Por un momento, nos perdimos en nuestra pequeña charla, sin embargo, todos regresamos a a la realidad al escuchar el grito de la señorita Kagome.

- ¡CUIDADO!

Todo sucedió en cámara lenta. Inuyasha golpeó a Kirara, realizándole un corte a la altura de las costillas, lo que provocó que todos cayéramos al rio y fuéramos arrastrados por la corriente, hacia la cascada, en dónde simplemente caímos.

Perspectiva de Kagome

Grité todos sus nombres con todas mis fuerzas, al mismo tiempo en que veía como caían a la cascada.

- Al fin termine con ellos.

- ¡IDIOTA! ¡ELLOS SON NUESTROS AMIGOS!

Pronuncié furiosa.

- Esos humanos y ese mocoso no son nada mío, camina, ya nos vamos.

Miré hacia la cascada, rezando con todas mis fuerzas para que mis amigos siguieran con vida. Redirigí mis ojos hacia Inuyasha, prometiéndome a mi misma que, cueste lo que cueste, lo traería de regreso. Myoga ya me había dicho todo lo que necesitaba y me había entregado el pergamino negro que, ahora, descansaba en mi bolsillo.

Convenceré a Inuyasha de matar a Kontorõradēmon, como que me llamo Kagome Higurashi.

Pensé, caminando detrás de él.

Ninguno de los dos se había dado cuenta, pero alguien nos estaba observando a la distancia, con una sonrisa en su rostro.

- Vaya, vaya, esto si que no me lo hubiera imaginado... estoy segura de que le va a interesar mucho a Naraku.

Pronunció, mientras se alejaba sobre aquella pluma blanca.

Continuará...


Si llegaron hasta aquí, gracias :)

Créditos de la ortografía a la bella autora, Cbt1996, gracias linda.

Próximo capitulo: Inuyasha descubre lo que siente por Kagome.