¡Hola! ¿Qué tal se encuentran hoy?
Ya se me estaba haciendo un poco tarde jajaja. Parece que estoy teniendo algunos problemas técnicos con mi cabeza en estos días, así que se me hizo un poco complejo enfocarme en esto. ¡Nada de qué preocuparse! Espero que pase pronto. En fin, espero estén teniendo un buen día. Mientras, les dejo esto por aquí.
Disclaimer: MSLN ni sus personajes me pertenecen. Todo el crédito a sus respectivos autores.
Capítulo 3: Protocolos
- Entonces ¿Estás segura de que realmente regresaste a ese momento de tu vida?
Estaban nuevamente sentadas en el área de papeleo. Apenas había pasado una hora desde que Fate se había sometido a la prueba con el RF6 y, con cada minuto que pasaba, sentía que surgían más y más dudas. Leer las sensaciones que relataban los sujetos de prueba en los informes le había dado una idea de qué podía esperarse, pero el vivirlo en carne propia era una cosa completamente distinta. Con esa nueva información era capaz de dimensionar aún mejor el alcance que tenía ese compuesto.
Con más razón no podían permitir que esa investigación se archivara.
Al regresar de su "sueño", y luego de orientarse mejor en el espacio en el que se encontraba, Fate le había pedido a Rein que la acompañara a la sala de papeleo para hablar de lo que había sucedido. Aún con cada sensación fresca en su memoria, intentó relatarle a su colega todo lo que había visto en ese contacto con aquella realidad paralela, describiendo cada momento con la mayor cantidad de detalles posibles.
Rein lucía particularmente sorprendida de que, entre tantas posibilidades, Fate hubiese regresado a un momento de su vida que casualmente involucraba a Nanoha. Apenas escuchó que mencionaba a la mujer, puso sobre la mesa la posibilidad de que la realidad con la que el sujeto de prueba lograba contactarse podría estar condicionada también por algún evento reciente que evocara algún recuerdo relacionado con ese momento, tomando en consideración que justo ese día, antes de que a Fate se le ocurriera ofrecerse como conejillo de indias, habían hablado acerca de ese tema.
De momento era solo una hipótesis, pero cualquier idea que tuvieran en el momento posterior a esa prueba era válida para ser investigada.
- Te lo puedo jurar - respondió Fate - Todo parecía ser bastante similar a lo que recuerdo de cuando estaba en la secundaria, hasta que tuve que tomar la decisión de irme, o de ayudar a Nanoha.
- ¿Y tomaste la misma decisión de antes? - preguntó Rein, con genuino interés.
- No - murmuró Fate, pensativa - Esta vez decidí ayudarla.
En ese momento, su decisión había cambiado. Las cosas que había hablado con Nanoha después de ayudarla se habían convertido en un recuerdo nuevo. Nunca había hablado con la cobriza en la secundaria de esa manera. Ni hablar de ofrecerse a acompañarla hasta su casa.
- Mi decisión cambió el rumbo de las cosas - agregó Fate - Lo que sucedió después de haberla ayudado es algo que nunca pasó en esta realidad.
En su silla, Rein abrió aún más los ojos, pensando en las implicaciones de lo que Fate le decía.
Una de las teorías más famosas acerca de los universos paralelos implicaba que, cada vez que tomábamos una decisión, inmediatamente se creaba la posibilidad de una realidad distinta en donde la decisión tomada había sido la opción contraria. Así, las realidades se ramificaban, creándose una nueva realidad distinta que partía con los cambios que provocaba esa nueva decisión. Considerando que con cada decisión una nueva realidad se desprendía, la cantidad de universos paralelos que podían coexistir era abrumadora.
- ¿Podríamos decir entonces que, por tu decisión, el curso de esa realidad se alteró? - formuló Rein.
- Es una posibilidad - admitió Fate - Hay muchas cosas más que podríamos considerar.
Fate, bruscamente, se levantó de su silla y se dirigió a la blanca pizarra, tomando un marcador acrílico y llenándola de líneas y anotaciones. Su mente funcionaba a toda máquina, intentando pensar en todas las implicaciones posibles de lo que acababa de suceder.
- Supongamos que, con mi decisión, se alteró el curso de esa realidad - empezó a decir - Eso nos arroja varias interrogantes. ¿Qué tanto cambió esa realidad? Si usamos nuevamente el compuesto ¿Regresaremos a esa nueva realidad, o está la posibilidad de que lleguemos a un universo distinto? De regresar ¿Sería al mismo lugar en donde se paró nuestra intervención, o tendríamos otro salto temporal?
- Teorizar sobre eso es complicado Fate. No podríamos tener esas respuestas ahora - la detuvo Rein.
- Te equivocas. Sí podemos tener esas respuestas. Muchas de esas preguntas se resolverían si hacemos una nueva prueba.
Los labios de Rein se curvaron en una sonrisa ante la propuesta entre líneas de su colega. La emoción de Fate era palpable. Ella misma sentía esa misma emoción. Estaban ante algo grande. Las implicaciones de esa prueba parecían ser mayores de lo que inicialmente habían considerado. Si Precia Testarossa estuviese viva, seguramente estaría con el pecho hinchado de orgullo debido a los avances que su hija había logrado.
Pero seguía siendo peligroso. Que Fate siguiera haciendo pruebas las metía en un terreno pantanoso y desconocido en donde no sabían a ciencia cierta que podrían encontrar. Así que tenían que tomárselo con calma y, sobre todo, tenía que hablar el tema con Hayate de manera urgente. Si hacer esa primera prueba sin su autorización había sido arriesgado, hacer una segunda prueba sin haberle informado previamente era un irrespeto total a las figuras de autoridad de la TSAB.
- Aunque debo confesar que tienes toda la razón, no podemos hacer esa prueba de inmediato Fate - negó Rein, ganándose un bufido de parte de su colega - Déjame hablar con Hayate primero. Es más - agregó, tipeando algo rápidamente en el computador - Pediré una cita con ella justo ahora. No podemos hacer más pruebas sin su autorización, sabes que no podemos saltarnos el protocolo.
- ¿Crees que te diga que no?. Sé que es tu esposa, pero Hayate es implacable cuando se trata de trabajo.
- Puedo convencerla, pero igual prepárate. En vista de que el sujeto de pruebas serás tú esta vez, no me sorprendería que quiera hablar contigo antes de autorizarnos a seguir con los ensayos, sólo para asegurarse de que realmente deseas hacer eso.
Una vez definida la línea de acción, se dedicaron a revisar con más calma los datos que tenían de los informes que habían recibido ese día, y crearon algunas matrices para poder comparar mejor los resultados que habían obtenido de esas pruebas con la recién prueba de Fate. Enfrascadas en sus tareas el tiempo se les pasó volando y, cuando menos lo pensaron, la alarma que habían seteado para anunciar el fin de la jornada laboral se activó.
Mientras avanzaba por las calles en su moderno automóvil, Fate aún seguía dándole vueltas a lo que había sucedido. Cada vez que recordaba la sonrisa de Nanoha algo en su pecho se encendía y, secretamente, sentía que podía entender a los que pedían repetir la prueba una vez más. Esa sonrisa que nunca antes había visto en el pasado la reconfortaba. Su pensamiento racional le decía que esa sonrisa simplemente era una de las tantas posibilidades que no ocurrirían en su realidad, porque ya ese momento había pasado. No podía cambiar el pasado. Eso estaba fuera de su alcance.
Pero, después de experimentarlo por sí misma, no podía evitar ilusionarse con la posibilidad de una realidad distinta.
Por eso, luego de una frugal cena, se dirigió hacia su habitación y de uno de los cajones de la mesa de noche que estaba junto a su cama sacó un cuaderno de apuntes.
Había tomado la costumbre de tener ese tipo de agendas y cuadernos de apuntes a la mano, por si se le ocurría alguna idea a mitad de la noche que valiese la pena considerar cuando pensaba en la investigación. Ese cuaderno en particular que tenía entre sus manos estaba sin usar, así que, en ese momento, decidió que en vez de utilizarlo como receptáculo de anotaciones diversas, se convertiría en su bitácora.
Tomando un lápiz de tinta y acomodándose mejor en su cama, se dedicó a la tarea de anotar cada minúsculo detalle de su interacción con esa otra realidad. No escatimó en describir de la manera más precisa posible su interacción con Nanoha, y narró desde el momento en el que finalmente la defendió de sus acosadoras, hasta lo último que escuchó de la boca de la cobriza antes de regresar a su actual realidad. En la parte superior de la anotación, dejó escrita la fecha actual y, a último minuto, pensando en la posibilidad de llevar un seguimiento del momento aproximado al que viajaba al usar el compuesto, dejó escrita la fecha aproximada en la que, según sus memorias, había ocurrido su encuentro con Nanoha.
Cansada de tanto pensar, no pudo evitar que sus ojos se cerraran solos al terminar sus anotaciones. Era tanto su cansancio que, cuando la alarma de su reloj despertador sonó, aún estaba en la misma posición, con el cuaderno abierto sobre su pecho.
Su día laboral transcurrió sin problemas. Y así como ese se marchó sin pena ni gloria, pasó el siguiente, y el posterior. A pesar de que Rein le había dicho que había logrado hablar con Hayate del tema, la única respuesta de la directora respecto a la propuesta de investigación que su esposa le había hecho era que lo hablaría con el comité.
Fate sinceramente había empezado a perder las esperanzas respecto al tema cuando, casi una semana después de la primera prueba, Hayate la citó en su oficina.
A pesar de que se llevaba muy bien con Hayate, en parte porque la mujer era la esposa de su compañera de investigación y amiga, Fate no podía negar que Hayate tenía un aire de autoridad innegablemente impreso en su esencia. La directora no era tan alta, y solía llevar su cabello castaño en un impecable corte que apenas iba un poco más allá de sus hombros. En su uniforme reglamentario, la mujer podía incluso resultar algo intimidante, aunque sus ojos celestes la veían con interés ese día mientras la invitaba a tomar asiento en una de las sillas libres frente a ella.
- Fate, es un gusto verte - la saludó Hayate - Toma asiento.
- El gusto es mío Hayate - respondió Fate, sonriendo.
- Te llamé porque me gustaría que conversemos un poco acerca de una idea que me comentó Rein hace algunos días.
Hayate pareció evaluarla por unos segundos, antes de continuar.
- La línea de investigación que llevan es fascinante Fate. No lo voy a negar - empezó a decir la castaña, mirándola con interés - Es imposible no sentir curiosidad por lo que planteó tu madre en su momento, y por lo que tú continuas ahora. Es como si, de pronto, la humanidad pudiera investigar un montón de posibilidades ¿O me equivoco?
- Tienes razón - concordó Fate - Es algo fascinante. Hemos avanzado mucho, pero aún hay muchas interrogantes. A pesar de que sabemos a ciencia cierta que el RF6 funciona, el camino a recorrer es aún muy largo. Si paralizamos las pruebas me temo que el avance que llevamos hasta los momentos podría perderse.
- El comité de ética me hizo llegar su recelo acerca de las pruebas en voluntarios Fate. ¿Leíste el informe?
- Sí, lo leí.
- ¿Y qué opinas? - preguntó Hayate, con curiosidad.
- Opino que tienen razón, en parte - admitió Fate - Definitivamente que más voluntarios empiecen a dudar acerca de lo que realmente sucede en el estudio nos expondría a filtraciones y sospechas peligrosas. Pero también creo que cortar todas las pruebas es un error. Ahora que estamos empezando a obtener resultados concretos el paralizar las pruebas podría hacer que la investigación se estanque. Por eso le hice llegar mi planteamiento con Rein.
Ante la mención de su esposa, una sonrisa se dibujó en el rostro de Hayate. A pesar de la diferencia de cargo que tenía respecto a las investigadoras, todas tenían edades similares, y ella sabía que Rein tenía en alta estima a la científica rubia que trabajaba con ella. No sólo la admiraba a nivel profesional, sino que tenían una sólida amistad. Hayate también le había tomado cariño a la brillante hija de Precia Testarossa, así que compartía la misma duda que su esposa respecto al tema.
El que Fate se ofreciera para las pruebas era maravilloso. El comité de ética se había mostrado complacido al saber que la investigadora estaba dispuesta a hacer ese sacrificio para poder continuar con las pruebas, ya que así sería mucho más fácil ocultar bajo la alfombra cualquier daño colateral. Es más, esa misma mañana, desde el comité, le habían hecho llegar el documento de exoneración de responsabilidad que habrían redactado para que Fate lo firmara.
Pero no sabían a ciencia cierta cuáles serían los efectos del uso continuo del compuesto. El riesgo que estaba dispuesta a asumir Fate era demasiado grande y, aún así, mirando la determinación en esos ojos borgoñas estaba segura de que nada de lo que le dijera iba a hacer cambiar de opinión a la científica. Era bastante obvio que Fate deseaba continuar con las pruebas, asumiendo cualquier costo.
Suspirando, sacó el documento de uno de sus cajones del escritorio y se lo entregó a Fate.
- Sé que no podré hacerte cambiar de opinión - dijo Hayate, acomodándose en su asiento - Así que conversé la propuesta de Rein con el comité de ética, y acordamos autorizar más pruebas contigo como único sujeto de experimentación. Eso que tienes allí en tus manos es el documento de exclusión de responsabilidad que el comité solicitó que firmaras para poder autorizar los ensayos.
Fate ya estaba tomando el bolígrafo para firmar en la última hoja cuando Hayate la detuvo.
- Antes de que firmes, Fate - continuó - Quiero que sepas que, durante el transcurso de las pruebas, solicité expresamente que te realices exámenes médicos en el hospital de la TSAB. Mientras dure el experimento te evaluarán periódicamente, y si llegamos a detectar alguna anomalía con tu salud durante las pruebas vamos a suspender el experimento de manera indefinida. Esa es una decisión que no se puede discutir. ¿Estás de acuerdo?.
Mientras terminaba de estampar su firma en el documento, Fate no pudo evitar sonreír de manera radiante.
- Mañana mismo iré al hospital - respondió.
¡Lo había conseguido!
Gui: ¡Qué bien que te esté gustando hasta el momento! Jajaja. Aún Fate tiene algunos viajes más por realizar. Esperemos no sean tan cortos como el anterior ¿Quién sabe?. ¡Muchas gracias por leer! :)
Nadaoriginal: Me alegra mucho saber que ya te sientes mejor! Espero que todo continue marchando bien. Aunque este capítulo es más "protocolar" jajaja, muy pronto empezaremos a ver un poquito más de como es esa interacción con Nanoha en general. Ahh, y esa referencia! Jajaja, parece al menos que entre 14 millones de universos, en uno, Fate es ligeramente más avispada. ¡Qué tengas una excelente semana!
Nos leemos pronto!
