Holi
Este es el capítulo más corto de toda la historia. Sin embargo, al momento de escribirlo consideré que era necesario. Lo dejaré por aquí y intentaré descansar un poco.
Disclaimer: MSLN ni sus personajes me pertenecen. Todo el crédito a sus respectivos autores.
¿Acaso existía un anhelo humano más triste - o más intenso - que desear una segunda oportunidad en algo? - Haruki Murakami
Capítulo 4: Qué bueno verte
Mientras avanzaba por los pasillos de la TSAB no podía ocultar su sonrisa. Acababa de llegar hace algunos minutos del hospital, y en su maletín estaban guardados los resultados del montón de exámenes que había tenido que hacerse por órdenes de Hayate.
Todos los exámenes mostraban resultados normales. Fate era una mujer saludable, lo que significaba que ese mismo día podían realizar la siguiente prueba. Estaba tan feliz por saber que ya podían retomar los ensayos que, apenas retiró los exámenes, se había apresurado a llamar a Rein para certificarle que todo estaba en órden, y pedirle que empezara con los preparativos del equipamiento que usarían para las pruebas.
Cada segundo que pasaba era un segundo que perdían para iniciar el nuevo test, así que estaba realmente ansiosa por llegar a la zona de ascensores y dirigirse nuevamente a esa cueva subterránea que tenían por laboratorio.
Estaba tan enfocada en apurarse que, cuando llegó al área de ascensores y estiró su mano para tocar el botón de llamada del ascensor, no se fijó que alguien también había estirado la mano para presionar el botón superior, haciendo que sus manos momentáneamente se rozaran.
- ¡Lo siento! - se disculpó rápidamente Fate, girándose para ver mejor a la persona que estaba a su lado.
Cuando unos ojos violáceos se cruzaron con los suyos, no pudo evitar sonrojarse levemente.
Nanoha, enfundada en su impecable bata de laboratorio y con su cabello cobrizo perfectamente peinado en una coleta alta, la miraba amablemente, esbozando una sonrisa.
- ¡Buenos días Fate! - saludó Nanoha, sin dejar de sonreír.
- Buen día Nanoha - respondió Fate, intentando recobrar un poco de su seriedad.
Sus ojos borgoña permanecían pegados a la figura de Nanoha, aunque Fate estaba consciente de que no era correcto quedarse viendo a alguien de esa manera. El recuerdo de una Nanoha adolescente seguía fresco en su memoria gracias a su reciente visita a la otra realidad. También, su mente recordaba con lujo de detalles la apariencia de Nanoha en su corto momento juntas durante la universidad.
Pero nada se comparaba a la belleza que Nanoha exhibía en la adultez. Detallar tanto a Nanoha le dolía, porque la presencia de la mujer terminaba convirtiéndose en ese remordimiento que la carcomía por culpa de su silencio y su terquedad. Ella era la imagen perfecta de lo que pudo haber sido suyo, pero que nunca lo fue.
- Me da gusto verte - dijo Nanoha - Es increíble que casi nunca nos vemos a pesar de trabajar en el mismo lugar.
- Ah, sí - concordó Fate, desviando la mirada - Ya sabes, en el subterráneo parece que siempre estamos un poco aislados del resto.
- Tienes razón. A pesar de que estamos en el mismo edificio siempre tomamos caminos opuestos.
La pequeña charla fue interrumpida por el sonido de uno de los ascensores, que anunciaba su llegada. Cuando las puertas se abrieron, Nanoha le hizo señas a Fate para que lo tomara pero, en vez de entrar en el ascensor, Fate dio un paso atrás, declinando su oferta.
- Tómalo tú - pidió Fate - Esperaré el otro.
- Vale, está bien - aceptó Nanoha, entrando en el ascensor - ¡Nos vemos!
Unos poquísimos segundos después la puerta del ascensor se cerró, y la imagen de Nanoha desapareció de su rango visual. Suspirando, Fate presionó nuevamente el botón para llamar a otro ascensor, y esperó pacientemente por la llegada del otro aparato mientras le daba vueltas a las palabras de Nanoha. Definitivamente la mujer no lo había dicho con esa intención. Lo más probable es que solo estuviese intentando ser cordial, pero esas palabras tenían encerrada una verdad que apenas ahora era evidente para ella.
Al menos, en esa realidad, parecían siempre tomar caminos opuestos.
Aún esas palabras rondaban en su cabeza cuando llegó al laboratorio subterráneo, saludando amablemente a Rein, quien ya tenía prácticamente todo el equipamiento listo para empezar con la prueba de inmediato.
Luego de revisar una vez más las anotaciones que habían hecho durante los últimos días acerca de los puntos en los que tenía que fijarse atentamente en esa nueva prueba, Fate se recostó en la camilla de la sala de pruebas biológicas e intentó mantenerse enfocada en las interrogantes que habían considerado importantes de considerar para esa segunda experiencia con la otra realidad.
Su concentración se mantuvo incluso mientras intentaba ignorar el amargo sabor del RF6 deslizándose por su garganta pero, cuando el efecto del sedante empezó a golpear sus sentidos, antes de cerrar sus ojos y lanzarse al vacío una última interrogante se formó en su mente, imposible de ignorar.
En esa otra realidad ¿También terminarían tomando caminos opuestos?
Gui: Jajaja cierto, cierto. Ahora que lo pienso, no dudo para nada de las capacidades intelectuales de Rein para dar una exposición de datos coherente y ganarse el punto de vista positivo de Hayate peeeero... conociendo a Hayate... No creo que hubiese desperdiciado la oportunidad de asegurarse algunos... Digamos que "favores" adicionales. Saludos!
Nadaoriginal: Es que... revisando la situación actual de Fate, la verdad entiendo por completo su entusiasmo en lo referente a esos viajes, sobre todo por los resultados que obtuvo en el primero. Por supuesto, nada más cierto que se está metiendo en un terreno bastante peligroso. Aunque, pensándolo bien, creo que Fate tiene algunos problemas para dimensionar el riesgo de ese asunto. En eso sí que la rubia está reprobando. Qué tengas un buen domingo!
TheLostName: Holi! Es curioso como el anhelo parece involucrar a algo que se considera imposible de tener. En eso, considerando como van las cosas, Fate pareciese tener un PhD. Acerca del RF6... Yo creo que no me atrevería a tomar algo así. Es decir, ya suficiente tengo con una realidad como para meterme en un berenjenal exponiéndome a otra más en donde también pueda meter la pata. Así que no, paso, me tocará ver como arreglo esta no más jaja. Saludos!
Nos leemos pronto.
