¡Hey!

Creo que he tenido una semana bastante pesada jaja, pero, aún así, sabía que tenía que sacar el tiempo necesario para venir a dejarles esto por acá. Espero que estén teniendo un buen domingo y, sobre todo, muchas gracias por leer todo esto. No se imaginan lo valioso que es así que muchísimas gracias por regalarme unos minutos de su tiempo leyendo esto.

Disclaimer: MSLN ni sus personajes me pertenecen. Todo el crédito a sus respectivos autores.

Capítulo 5: Segundo Viaje

Cuando abrió los ojos nuevamente, tuvo que parar lo que estaba haciendo por unos segundos para poder orientarse mejor en el lugar en el que se encontraba. Sus manos estaban sosteniendo el candado y la cadena con los que solía atar su bicicleta al bicicletero de la secundaria y, su mochila, reposaba a su lado abierta. Ya en el cielo empezaban a aparecer los colores característicos del atardecer, y en el estacionamiento que estaba frente a la zona de bicicletas no se observaban tantos automóviles, por lo que según sus cálculos la escuela debería de estar por cerrar.

Hizo el esfuerzo por concentrarse y recordar qué era lo que estaba haciendo en ese lugar. Había salido de una práctica con el equipo de soccer un par de horas atrás. Se había aseado y cambiado de ropa, pero no se había ido a casa a pesar de que hubiese podido hacerlo desde antes. No se había ido porque estaba esperando.

Estaba esperando a Nanoha.

- ¿Te hice esperar mucho? - preguntó una conocida voz a sus espaldas.

Al girarse, su mirada encontró a Nanoha. La adolescente la esperaba con su mochila a cuestas y una amplia sonrisa adornando su rostro. Fate, intentando disimular lo sorprendida que estaba ante la presencia de la joven, exprimió su mente al máximo para entender qué sucedía. Y, cuando un cúmulo de recuerdos vino de golpe a su cabeza, tuvo que apoyarse momentáneamente en su bicicleta para no tambalearse.

Estaba esperando a Nanoha porque, desde que la defendió de sus acosadoras, había tomado la costumbre de acompañarla hasta su casa.

En su realidad original nunca había ido hasta la casa de Nanoha. Rápidamente la situación le hizo tener respuestas a dos de sus interrogantes: Había regresado a la misma realidad que visitó en su primer viaje, y sus acciones definitivamente habían alterado el curso de los hechos.

- No, no te preocupes - se apresuró a decir Fate, mientras guardaba el candado y la cadena en su mochila, y tomaba su bicicleta - ¿Vamos?

- ¡Vamos!

Mientras caminaban lentamente por las calles de la ciudad en dirección hacia la casa de Nanoha, Fate intentó tomar la mayor cantidad de notas posibles respecto a su situación. Nanoha le hablaba con soltura y le sonreía con facilidad, lo que la estaba haciendo sonreír como una tonta ya que, al ver a su acompañante comportarse de esa manera tan alegre, no podía evitar contagiarse con esa alegría. El tono de voz que usaba Nanoha estaba lleno de calidez, y eso solo le confirmaba que, en ese momento, parecían ser bastante cercanas.

- Y ¿Cómo te fue en la práctica de hoy? - le preguntó Nanoha - Seguramente están entrenando muy duro para el torneo del festival. ¡Si ya está a la vuelta de la esquina!

El festival era un evento deportivo que su secundaria solía organizar cerca de la mitad del año escolar, en donde solían jugar contra otras secundarias de la zona. Era casi una tradición entre las secundarias de ese sector, ya que se había repetido por años y según los entrenadores ayudaba a fomentar una sana competencia entre los estudiantes. Si el festival estaba cerca tenían que haber pasado aproximadamente unos 4 meses desde el momento que observó en su primer viaje.

- Sí, es decir, siempre nos hacen entrenar bastante duro - respondió Fate, con seguridad - Pero tengo confianza en que este año nos irá bien.

- Estoy segura de que les irá genial. Sé que darás lo mejor de ti - agregó Nanoha, de manera tímida - Así que estaré animándote desde las gradas.

La visión de una Nanoha adolescente sonrojada estaba prácticamente haciendo que fuegos artificiales explotaran en su pecho. ¿Eso hubiese pasado si ella se hubiera atrevido a acercarse a Nanoha desde la secundaria?.

Se veía tan linda con ese sonrojo que le provocaba besarla pero, a pesar de que esta vez parecían ser cercanas, no se atrevía a dañar lo que había logrado con su primera intervención. Si algo sabía ahora era que cualquier acción era capaz de producir algún cambio y, lo que menos quería, era dañar las cosas con Nanoha así como lo había hecho en su realidad. Por eso, en vez de hacer algo realmente impulsivo, optó por un acercamiento más sutil.

- Si estarás animándome te aseguro que haré mi mejor esfuerzo por ganar - aseguró - Si ganamos, esa victoria será para ti, Nanoha.

Ante la actitud nerviosa de Nanoha, Fate solo sonrió con confianza. No podía negar que le gustaba. Esa interacción que tenían, ese momento, era todo lo que había deseado tener con la cobriza en su adolescencia. No quería que ese momento se terminara tan pronto, pero sabía que nada era para siempre.

Mientras seguían conversando acerca de las clases y otras cosas triviales, no tardaron mucho en llegar a la modesta casa de la familia Takamachi. Fate se despidió, y estaba apunto de subirse a su bicicleta cuando Nanoha, quién ya había dado un par de pasos hacia la entrada de su casa, volvió sobre sus pasos y, sin previo aviso, le dio un casto beso en la mejilla.

Inmóvil ante la súbita acción de la cobriza, no podía evitar sentir que su mejilla ardía en el mismo lugar en el que los labios de su acompañante habían rozado su piel. Había sido un beso inocente, pero podía jurar que ni siquiera Nanoha sabía lo mucho que ese simple gesto, en ese instante, significaba para ella.

- ¿Nos vemos mañana? - preguntó Fate, esperanzada.

- ¡Nos vemos mañana! - exclamó Nanoha con alegría, mientras se giraba y emprendía a la carrera el camino hacia la entrada de su casa.

Antes de subirse a la bicicleta, Fate esperó a que Nanoha entrara a su residencia. Aún después de que la cobriza cerró la puerta tras de sí, Fate se quedó mirando en esa misma dirección por unos minutos, llevándose una mano a la mejilla, intentando grabar en su mente ese momento.

Cuando, apenas unos segundos después, despertó en la camilla de la sala de pruebas, aún sentía esos labios sobre su piel.


Nadaoriginal: Así es mi querido nadaoriginal. Particularmente pienso que esta Fate tiende a ser de pocas palabras pero, la verdad, tiene un mundo interior tan complejo que es una pena que, teniendo tanto que decir, no logre hacerlo de la manera correcta. No sería tan angsty si no fuese de esa manera, no? Jaja. Espero que tengas una muy buena semana! Saludos.

Gui: ¡Muchas gracias a ti por leer! Efectivamente, la relación de Fate con Nanoha es bastante complicada. En este capítulo en especial, ya empezamos a ver como esa otra realidad empieza a mostrarle cosas que, anteriormente, hubiesen sido solo un sueño... Así que ya creo que sabes por donde irá la cuestión jaja. ¡Espero tengas una buena semana!

Nos leemos pronto.