Hola.

Disclaimer: MSLN ni sus personajes me pertenecen. Todo el crédito a sus respectivos autores.

Capítulo 7: ¿Qué tal te ha ido?

Acababa de salir del despacho de Hayate.

Luego de finalizar el reporte del último ensayo y hacer un procesamiento preliminar de los resultados que habían obtenido, Rein le había encargado la tarea de llevarle personalmente a Hayate el informe con el avance de las pruebas. Si era realista, Fate dudaba que Rein no hubiese puesto al tanto a su esposa de los detalles de la investigación, pero considerando que Hayate también era su jefa, era imperativo que siguieran con las formalidades en el trabajo.

La agradable conversación que había tenido con Hayate solo le demostraba que sus sospechas eran ciertas. Efectivamente su jefa estaba bien enterada de las actividades que se habían llevado a cabo, y también de la información que Rein había logrado recopilar por las narraciones de Fate. La insistencia de la mujer respecto a cómo se sentía físicamente también le evidenciaba que su colega la había puesto al tanto acerca del periodo de desorientación que había presentado al finalizar la última prueba.

Su jefa estaba bastante satisfecha por la información que habían logrado recolectar con las pruebas, pero también estaba algo preocupada por su salud. A pesar de que Fate intentó minimizar esa preocupación, no pudo evitar salir de allí con unas cuantas órdenes médicas para repetirse los exhaustivos análisis que Hayate le había solicitado al momento de autorizar las pruebas.

Por precaución, no le había dicho a Hayate que seguían habiendo momentos en el día en los que se sentía igual de desorientada, a pesar de que ya habían pasado algunos días desde esa última prueba.

Justo como en ese momento.

Para descartar que su desorientación estuviese causada por el escaso desayuno que se había obligado a tomar antes de salir de casa, optó por dirigirse hacia las máquinas expendedoras que estaban en el área de descanso ubicada al final de ese pasillo. Mientras se tomaba su tiempo observando las opciones de una de las máquinas, una conocida voz la hizo girarse.

- ¡Hola Fate! - saludó Nanoha, acercándose a la máquina continua.

La Nanoha de su realidad le sonreía cortésmente, y Fate no pudo evitar que sus ojos se posaran fugazmente en sus labios antes de darse cuenta de lo que hacía. La mujer pareció no darse cuenta del gesto de Fate, mientras parecía evaluar las opciones de la máquina que tenía al frente.

El recuerdo de la Nanoha que habitaba la otra realidad seguía aún latente en su memoria, tan presente que, desorientada como estaba, no podía mantener muy bien la careta de profesionalismo con la que había enfrentado todas sus interacciones anteriores.

- ¿Quieres algo de tomar? Yo invito - ofreció rápidamente Fate, haciéndose a un lado para que Nanoha pudiese acercarse a esa otra máquina.

- ¿Amanecimos generosas hoy? - preguntó Nanoha, sonriendo.

- Así parece - admitió Fate, encogiéndose de hombros.

- Bien, en ese caso, tomaré lo mismo que tú.

Las interacciones con Nanoha adulta eran muy distintas a las interacciones que tenía con la Nanoha de su otra realidad, quién a pesar de compartir el mismo carácter amable podía llegar a ser algo tímida en sus respuestas. La Nanoha de esta realidad definitivamente seguía siendo amable, pero podía llegar a tener un sentido del humor algo ácido e incluso descarado, que solo alimentaba el aire de confianza que la envolvía.

Aunque intentara negarlo, una de las razones por las cuales evitaba interactuar tanto con Nanoha era porque esa actitud le encantaba, y eso era fatal para ella, que era quién solía quedarse sin palabras en cada interacción.

Sonriendo, pidió 2 bebidas de la máquina expendedora y le extendió una de las latas a Nanoha, quién le agradeció al tomarla.

- Y ¿Qué tal te ha ido Fate? - preguntó Nanoha con interés, mientras destapaba la bebida que Fate le había ofrecido.

- Bien, bien supongo - contestó Fate, copiando la acción de la cobriza - Con mucho trabajo, pero no me quejo. Podría ser peor.

- Te entiendo. Estaba justo por terminar algunos informes que tengo que presentar pronto.

Mientras Nanoha tomaba de la bebida que tenía entre sus manos, Fate pudo detallar como una arruga se formaba en el espacio entre ambas cejas de la cobriza. La posición de los hombros de la mujer también le daban indicios de que la mujer estaba bastante tensa.

- Luces preocupada - se le escapó a Fate, antes de que pudiera evitarlo.

Nanoha la miró por unos segundos, y Fate sintió que algo dentro de ella se encogía. Estaba esperando algún reproche de Nanoha por ese atrevimiento. ¿Quién se creía ella para atreverse a creer que sabía cómo se sentía?. Al fin y al cabo, en esa realidad ellas llevaban mucho tiempo siendo simplemente unas extrañas.

Pero el reproche nunca llegó. La cobriza solo sonrió débilmente, casi con añoranza, y relajó su postura.

- ¿A veces no quisieras tener una vida más simple?

Fate casi da un respingo al escuchar esa pregunta, pero logró frenar el gesto antes de que fuese evidente. Ante ese despliegue de confianza, solo sonrió. No sabía si era necesariamente más simple, pero últimamente había deseado que su realidad fuese distinta. No eran exactamente la misma cosa, pero tampoco creía que hubiese mucha diferencia.

- Más veces de las que me gustaría admitir. Sobre todo últimamente - confesó Fate, manteniendo su sonrisa.

- La vida se está poniendo complicada ¿No? - murmuró Nanoha, comprensiva - Algunas veces me pregunto qué hubiese pasado si en vez de dedicarme a la investigación hubiese preferido tener no sé, una floristería. Al fin y al cabo me gustan las flores. ¿Te imaginas?

Ante la confesión de Nanoha, la sonrisa de Fate se ensanchó. ¿Realmente sus personalidades eran tan diferentes en otras realidades, o las diferencias en sus caminos se daban solamente por el resultado de las decisiones que tomaban cada día?. ¿Acaso siempre eran la misma Nanoha y la misma Fate, acercándose o alejándose en esa o en múltiples realidades a la vez?

¿Cómo saber cuál decisión era la correcta?

- Hubieses sido una excelente florista - aseguró Fate - La mejor de todas.

Ante las palabras de Fate, Nanoha solo sonrió dulcemente mientras sacudía ligeramente la cabeza.

- Lástima que no lo fui - murmuró, dándole otro sorbo a la bebida - En fin, creo que regreso al laboratorio. Esos informes no se van a terminar solos. ¿Nos vemos luego?

- Nos vemos luego - aseguró Fate, mientras observaba como Nanoha se despedía con la mano y se encaminaba hacia su laboratorio.

Le hubiese gustado decirle que aún estaba a tiempo de dejarlo todo.

Le hubiese gustado decirle que ella la apoyaría si tomaba esa decisión.

Pero, mientras la observaba alejarse, no pudo decirle nada más.


He tomado la bonita costumbre de responder los reviews pero, solo por este domingo, creo que no lo haré. Más bien, creo que no soy capaz de hacerlo de manera eficiente jaja. La vida a veces se pone complicada, tal y como dice Nanoha jaja. Pero si me gustaría resolver una duda que Gui me planteó en los comentarios del capítulo anterior: A mi parecer, no necesariamente la Fate de la otra realidad tenga un periodo de amnesia con cada intervención. Más bien, es probable que, por esa "conciencia compartida" que provoca la acción de la Fate de la línea original, la Fate de la otra realidad presente algún periodo de desorientación durante esos instantes, en donde los recuerdos de ese momento se vuelvan un poco "difusos", pero al no interferir con su vida normal y el hecho de que sean esporádicos probablemente no le causen la preocupación necesaria como para considerar hacerle una visita al médico.

Por cierto, a partir del próximo capítulo el fic cambiará a clasificación M, por si acaso.

Muchas gracias por leer esto, y por su continuo apoyo. Espero tengan una buena semana.

Nos leemos el próximo domingo.