Vivo por ella
Un par de personas habían comentado en un videolyric del primer sencillo de Ao no Danjon, que la banda había publicado un par de días antes. A ambas les había gustado la canción y esperaban con ansias que liberaran más. Natsuki leía ese par de comentarios con una sonrisa mientras esperaba que todo estuviera listo para la prueba de sonido, sentada en el borde de la tarima de la sala de conciertos de Make Some Noise. Era el día previo al concierto junto a Cement Adiction, así que debían ajustar los últimos detalles antes de que aquella banda acaparase toda la atención.
—Parece que ya tenemos nuestros primeros fans —comentó Yuuko, sentándose tras de su novia, apoyando su mandíbula en el hombro de ella.
—Me pregunto si podrán venir al concierto mañana. Sería genial tener alguien que nos apoye a nosotros también. Tenemos que vender nuestra mercancía si queremos ser la banda de planta de Make Some Noise.
—Sé que vendrán algunos de nuestros compañeros de la universidad, así que tengo confianza en que tendremos algunas ganancias.
Natsuki sonrió. La visión optimista de Yuuko siempre le subía el ánimo. Uno de los miembros del staff llamó a las chicas, indicándoles que ya era el momento de iniciar la prueba de sonido. Ambas se pusieron de pie mientras que Miyuki y Hibuki terminaban de acomodarse en sus instrumentos. Dicha prueba inició de forma algo tediosa, empezando con cada instrumento por separado. Una vez que todos tuvieron su sonido a punto, tocaron un par de canciones para ajustar detalles y lograr una unificación armoniosa. Tras esto, Miyuki le entregó un documento al sonidista, donde indicaba las partes en que sus compañeros hacían coros y donde entraban los solos, con el fin de que supiera en qué partes debía silenciar los micrófonos de las voces, evitando acoples indeseables.
—Creo que tenemos tiempo para repasar el repertorio una vez más. ¿Les parece bien un último ensayo? —propuso Natsuki.
Sus compañeros asintieron y se dirigieron a la sala de ensayos.
El despertador sonó una vez antes de que su propietaria, que llevaba un rato despierta, lo apagara. El gran día había llegado, y la emoción que conllevaba hizo que a duras penas pudiera conciliar el sueño. Sin embargo, se sentía llena de energía, lista para dar todo de sí en aquel concierto que, de una u otra forma, definiría su futuro y el de Ao no Danjon.
Una vez vestida, tomó su instrumento y emprendió el camino a la estación del metro. Dada la hora y el día, había poca afluencia de transeúntes, algo que agradeció al poder viajar más cómoda.
Al llegar a su destino, se sorprendió de forma grata de encontrar ahí a su novia esperándola. Aprovechando la baja afluencia, se saludaron con un fugaz beso en los labios.
—Creí que tardarías más en llegar, Natsuki —bromeó Yuuko.
—Apenas pude cerrar los ojos. Estoy muy emocionada y nerviosa.
—También yo. Abrir para una banda reconocida es un evento especial. Tengo miedo de arruinarlo.
—Estaremos bien. —Junto a sus palabras, Natsuki palmeó la espalda de su novia, fingiendo restarle importancia al asunto—. Hemos ensayado como locos desde hace semanas, la perfección está garantizada.
Yuuko sonrió, notando cómo su chica estaba bastante optimista. Tomadas de la mano, las dos guitarristas caminaron en medio de conversaciones banales hasta llegar a Make Some Noise. Ahí hallaron a sus compañeros de banda en medio de una animada conversación, lo que las hizo sonreír.
El cuarteto había sido citado a primera hora para ayudar en algunos temas de logística. En las afueras ya había algunos fanáticos de Cement Adiction esperando ser los primeros en entrar al lugar o ver el momento en que su banda favorita llegaba. Algunos de ellos eran rostros conocidos para Natsuki, quien, en otras circunstancias, habría estado esperando con ellos.
—¡Vaya, pero si es Nakagawa! —exclamó uno de ellos al reconocerla—. Has estado tan inactiva en el chat del club de fans que creímos que no estarías aquí.
—Bueno, he estado algo ocupada, pero por nada del mundo me perdería este concierto.
Justo entonces, aquel joven notó la escarapela que portaba la guitarrista, donde se veía un pase de acceso para el personal de logística y los músicos.
—Espera, ¿trabajas aquí? —preguntó.
—No exactamente. Mi banda será el acto de apertura. Espero que nos den una oportunidad.
—Seguro. —El chico sonrió—. Estaré esperando su presentación también.
Natsuki devolvió la sonrisa antes de reunirse con sus compañeros de banda e ingresar al recinto.
No tardaron mucho en aparecer las estrellas de aquel día. Tras saludar con brevedad a sus fanáticos más madrugadores, los integrantes de Cement Adiction hicieron su entrada en el auditorio de Make Some Noise. Todo estaba listo para que ellos hicieran su propia prueba de sonido. Saludos iban de aquí para allá entre los miembros del staff y los de la banda, hasta que los ojos de su líder se fijaron en una chica a la que extrañó no ver en la entrada.
—¡Natsuki-chan! —exclamó—. Pensé que no te veríamos antes del concierto. Muero de ganas de escucharte tocar.
La joven Nakagawa sonrió con timidez. Escuchar aquello de uno de sus ídolos aumentó el deseo de no fallar.
—Gracias, igualmente. Me encantaron las canciones del nuevo álbum, así que quiero verlas en vivo.
—¡Genial! Me alegra escucharlo viniendo de ti.
Ambos hicieron una respetuosa venia, sonriéndose entre ellos. Aquellas últimas palabras ayudaron a Natsuki a relajarse. Aun con su trayectoria a cuestas, aquel joven seguía alegrándose de que a una persona sencilla como ella le gustara su música. De repente, una persona pasó junto a ella, chocando su hombro con rudeza.
—¡Oye, ¿qué te pasa?! —reclamó.
—Ay, perdón, fue un accidente.
El fingido tono de voz de aquella persona indicaba todo lo contrario. Natsuki entrecerró los ojos, haciéndola lucir molesta.
—Accidente mi trasero. Estamos en un lugar bastante amplio y prácticamente vacío.
—¿Y eso qué? Iba distraída y no te vi.
—Claro, claro. Tus celos te distrajeron, te cegaron y aumentaron tu fuerza a la hora de chocarme.
—¡¿Ah?! ¿Por qué habría de estar celosa? ¿Acaso crees que confío tan poco en ti como para sentir celos de que hables con uno de tus ídolos?
—Sí no fuera así, no me habrías chocado —repuso la guitarrista, encogiéndose de hombros con una sonrisa socarrona. Justo la reacción que Yuuko esperaba.
—¡Cállate!
—Cállame.
Tal como en ocasiones anteriores, la rubia se acercó a su novia y juntó sus labios a los de ella para silenciarla, pero esta vez fue un beso largo y posesivo. Natsuki correspondió con la misma intensidad, lo que llevó a que ambas se relajaran.
—¿Ves cómo sí estabas celosa? —insistió la joven Nakagawa al finalizar el beso.
—Te dije que te callaras —gruñó Yuuko, volviendo a tomar posesión de los labios de su novia.
—Vaya, no han tocado una sola canción y ya se robaron el espectáculo —bromeó el líder de Cement Adiction al micrófono, causando que ambas chicas se sonrojaran.
—¡Vivan las novias! —gritó Miyuki con una sonrisa, complacida de que todo el staff respondiera con un "viva" animado.
La hora de la verdad había llegado. Ao no Danjon estaba en la entrada de los camerinos, esperando a que el señor Horiuchi los presentara. El hombre daba la bienvenida a los asistentes y les agradecía por su presencia. Natsuki, con discreción, se asomó para ver al público, pensando en si podría reconocer algunos rostros en la primera fila. Suspiró al notar que ahí solo podía ver a los fanáticos más acérrimos de Cement Adiction.
—Sin más preámbulos, démosle una cálida bienvenida a la primera banda de la noche: ¡Ao no Danjon!
El cuarteto subió al escenario y se acomodó en sus posiciones. Desde ahí, Natsuki pudo notar más rostros de los que pudo ver tras bambalinas. Sonrió al ver entre la multitud a Nozomi, Mizore y Tomoe. También había algunos de sus compañeros de facultad e incluso otros chicos del club de música ligera de la universidad.
En ese momento, las luces se apagaron. Era su señal para iniciar. Miyuki comenzó a tocar la línea de bajo de la primera canción a modo de introducción. En la penumbra, Natsuki y Yuuko lograron establecer contacto visual, sincronizando su entrada con las guitarras. Hibuki hizo un redoble y comenzó a tocar el ritmo. Los cuatro notaban complacidos que el público respondía con fervor a la música que tocaban; habían hecho lo correcto al elegir un cover de una canción popular como tema inicial.
Una a una, las canciones que la banda había seleccionado para aquel día fueron interpretadas, alternando covers, temas originales y una que otra improvisación. Las tres chicas veían animadas la buena respuesta por parte del público, que coreaba las canciones que conocía y vitoreaba durante las partes instrumentales. Si bien Hibuki no tenía una buena visión del público desde la batería, sí que podía escucharlos, alegrándose junto a sus compañeras de haberse ganado a una audiencia que no iba a verlos a ellos.
—De verdad, ha sido un gran honor estar aquí el día de hoy —aseguró Miyuki tras la penúltima canción de su repertorio—. Estamos profundamente agradecidos con ustedes por acogernos, y con Cement Adiction por la oportunidad de presentarnos aquí. Somos una banda que recién está iniciando, así que oportunidades como esta son muy valiosas para nosotros. —Un gran aplauso fue la respuesta a estas palabras—. Bien, esta es nuestra última canción del día de hoy, y elegimos cerrar con nuestro primer sencillo. Pueden adquirir una copia y algo de mercancía nuestra junto a la cabina de control en la entrada. Espero que les guste.
Con un redoble de la batería se dio inicio al tema. Miyuki cantó y tocó con su alma, al igual que sus compañeros, recibiendo una última muestra de la buena acogida que los fanáticos de Cement Adiction les brindaron durante toda su presentación. El tema finalizó en medio de una ovación, a la que nuestro cuarteto respondió haciendo una venia abrazados entre ellos.
Tras una satisfactoria presentación con Ao No Danjon, Natsuki dejó de lado su versión de música comprometida y dejó salir su lado fangirl disfrutando del concierto de Cement Adiction. Junto a los demás fanáticos, coreaba y vitoreaba las canciones que la banda interpretaba. A su lado, Yuuko se dejaba contagiar por el entusiasmo de su novia, moviéndose al ritmo de la música.
—Parece que superamos con creces nuestra meta de ventas —comentó mientras la banda tomaba un pequeño descanso tras tocar una canción bastante animada.
—Genial, eso significa que solo falta firmar el contrato y ya seremos la banda de planta de Make Some Noise.
Mientras Natsuki decía eso, el líder de Cement Adiction presentaba la siguiente canción que tocarían, una balada romántica de su nuevo álbum. Yuuko sonrió al notar que la emoción de su novia había aumentado.
—Parece que te gusta esta canción, ¿eh?
La joven Nakagawa asintió mientras un arpeggio de guitarras se mezclaba con los eufóricos aplausos del público.
—Gracias a ti, esta canción se ha convertido en una de mis favoritas de la banda —declaró.
—¿A mí?
—Me regalaste el disco y eso llevó a que comenzáramos a salir. Siendo la única canción romántica del álbum, todos mis recuerdos contigo se han ligado a ella.
—Ya veo.
Yuuko amplió su sonrisa. Su mano tomó la de Natsuki, sus dedos se entrelazaron, sus cabezas se apoyaron una a la otra, sus ojos se cerraron, y una burbuja las envolvió, una en que solo ellas dos y las notas de aquella canción tenían lugar.
—Perdón por ponerme celosa esta mañana —suplicó la rubia—. Mi lado posesivo perdió el control al verte hablando y sonriendo de esa forma con alguien que no era yo.
—Tranquila. Entiendo que tengas esos sentimientos. Yo también me he sentido celosa en más de una ocasión. Aunque me sorprende que haya sido por un chico.
—Bueno, cabe la posibilidad de que seas bi, así que…
Natsuki apretó levemente el agarre de su mano sobre la de Yuuko.
—Aun si lo fuera, mi corazón te pertenece por completo, y deseo que siga siendo así por mucho, mucho tiempo.
La rubia se relajó, ampliando su sonrisa. Ambas permanecieron juntas, disfrutando de la música hasta que el concierto terminó. Las sonrisas no abandonaron sus rostros en todo ese tiempo.
