Hola a todos, aquí os traigo un fic que llevo queriendo publicar desde hace mucho tiempo, más de un año, y finalmente ve la luz. A diferencia del resto de mis fics, aquí no explicaré cómo se hacen novias Akari, Akane y Tomoko. Simplemente son novias y ya. ¿Cómo se hicieron novias? Eso lo dejo a vuestra imaginación. Si queréis podéis considerar este fic como una secuela no oficial del fic "El triángulo de Akane", de nadaoriginal. No oficial porque si él algún día decide hacer una secuela, esa sería la oficial. Pero esa historia es una de las posibles maneras en que se hacen novias. Así que, como encaja, podéis considerarlo así.
Pero ya basta de palabrería, os dejo con el primer capítulo de lo que habéis venido a leer.
Capítulo 1
Akari y Tomoko llevaban varios meses siendo ambas novias de Akane al mismo tiempo. La verdad es que Akane se sorprendió bastante de que a las dos les pareciera bien ser ambas sus novias a la vez. Pensaba que se molestarían con ella, o que incluso la odiarían, pero no, las dos entendieron que Akane estaba enamorada de las dos y aceptaron compartirla. Además, Akari y Tomoko se llevaban muy bien, por lo que no había ningún problema. A lo sumo, al ser dos, Akane no podía besarlas al mismo tiempo, teniendo que empezar por una de ellas y seguir con la otra, con lo que, la que iba después tenía un poco de celos de la otra, pero se le pasaba rápido cuando Akane la besaba a ella. Además de que entendían eso, que no podía besarlas al mismo tiempo, por lo que no se molestaban casi nada.
Un día en que los padres de las hermanas habían salido, las tres novias estaban en la casa de las Akaza. Habían jugado a varios juegos, y también se habían besado algunas veces. Por la tarde, antes de cenar, las tres tenían que bañarse, y al igual que ya habían hecho varias veces antes, lo hicieron juntas.
Akari estaba estirada de espaldas apoyando su cabeza en los pechos de su hermana, mientras que esta hacía lo mismo con Tomoko. Akane se sentía en el cielo. Realmente era muy afortunada de poder tenerlas a ambas como novias. De pronto, Akari se giró, quedando mirando a Akane y Tomoko.
–Ne, onee-chan, Tomoko-san…
–¿Sí?
–Esto… ¿Vosotras… – Akari se notaba un poco avergonzada y nerviosa. – Ya habéis… Te-Tenido… S-Sexo?
Eso las sorprendió a ambas. Tomoko fue quien contestó.
–¿Qué dices, Akari-chan? Akane-chan y yo aceptamos no hacerlo hasta que tú no estés preparada para tener nuestra primera vez juntas, ¿no te acuerdas?
Akari asintió, viéndose un poco triste.
–¿Qué ocurre, Akari? – Preguntó su hermana.
Tras unos segundos, Akari, nerviosa per con determinación, miró a las dos universitarias.
–¡Onee-chan, Tomoko-san! ¡Quiero hacerlo!
–¡¿Eh?! – Se sorprendieron las dos.
–Akari-chan, ¿estás segura? – Preguntó Tomoko.
Akari asintió.
–Seguro que las dos tenéis muchas ganas de hacerlo. No es justo que os haga esperar solo porque yo tenga 14 años. Hagámoslo.
Las dos chicas entonces entendieron por qué Akari dijo aquello. Su hermana fue quien habló.
–Akari, no seas tonta. No nos importa esperar. No tienes que forzarte si no estás preparada.
Tomoko asintió.
–Eso mismo. Acordamos esperar hasta que estés preparada. No tienes que hacerlo por nosotras.
–Pero si yo no fuera la novia de onee-chan ya habríais tenido sexo, ¿verdad?
Eso avergonzó un poco a las mayores.
–B-Bueno… Es posible, sí… – Respondió Akane. – Pero ese no es el caso, también soy tu novia, y no quiero que te fuerces a tener sexo si no estás preparada solo para que Tomoko y yo también podamos hacerlo. ¿Verdad, Tomoko?
–Es verdad. No te presiones, Akari-chan. El sexo no es lo más importante en una relación. Podemos aguantar. No te veas obligada a hacerlo solo por nosotras.
–¡No me veo obligada! ¡Es que quiero hacerlo!
Eso las sorprendió más.
–¿En serio? – Preguntó Tomoko.
Akari asintió, y Akane siguió.
–¿Lo dices de verdad? Piensa que forzarte a tener sexo sin sentirte preparada no es bueno.
–Lo digo en serio. No me estoy forzando. Quiero… T-Tener s-sexo contigo, onee-chan.
Akari, aunque estaba avergonzada, se mostraba determinada. A las dos mayores les sorprendió esa proposición de Akari. Y si bien es cierto que Akari se sentía un poco mal de que su hermana y Tomoko no pudieron tener sexo aunque quisieran porque tenían que esperar a que ella estuviera preparada y que por eso decidió hacerlo ahora, y que si Tomoko no fuera también novia de Akane habría esperado unos cuantos meses más a proponérselo, la verdad es que Akari también tenía ganas de experimentar el sexo. Además, se había masturbado algunas veces, por lo que creía que estaba preparada. Y quería que fuera Akane quien le hiciera sentirse así de bien, y no ella misma. Tomoko habló.
–Si de verdad estás bien con eso, Akari-chan… Entonces por mí bien.
Akari asintió.
–¿Onee-chan?
Akane estaba flipando. Sabía que en algún momento iba a tener sexo con ambas, pero no se imaginaba que eso fuera a ser hoy mismo. En cuestión de segundos había pasado de ser una cita normal y corriente un día más con sus dos novias a saber que iba a tener sexo con ellas. El corazón de Akane latía rápidamente y con fuerza, y le costaba un poco respirar.
–¿Estás bien, Akane-chan? – Le preguntó Tomoko,
–S-Sí… Es solo que… Estoy algo nerviosa…
–Sí… Yo también… – Dijo Akari. – Pero… Quiero hacerlo.
Akari seguía mirándolas de la misma forma, por lo que Akane aceptó.
–Está bien, lo haremos. Pero… Mejor en la habitación, ¿no?
Akari asintió.
El resto del baño fue algo incómodo, y también el momento de vestirse, pues sabían que dentro de poco iban a volver a quitarse la ropa. Las tres chicas subieron hasta la habitación de Akane sin decirse nada ni mirarse entre ellas, y las tres se sentaron al borde de la cama, con Akane entre sus dos novias. Así estuvieron unos segundos sin hacer ni decir nada, hasta que Akane habló.
–Esto… ¿Empezamos?
–¡Ah, sí! – Soltó Akari nerviosa. – Esto… ¿C-Cómo lo hacemos?
Buena pregunta. Entre dos personas era fácil, pero hacerlo entre tres era algo más complicado. Tomoko propuso algo.
–Akari-chan, ¿qué te parece si Akane-chan y yo te tocamos mientras ella nos besa?
–Ah, v-vale…
Akari se estiró en medio de la cama, con Akane y Tomoko a cada lado de ella, su hermana en el lado derecho de la cama y Tomoko en el izquierdo. La chica estaba bastante nerviosa, ya que era la primera vez que iba a ser masturbada por otra persona. E iban a ser dos personas a la vez, su hermana y novia, y la otra novia de esta, que era la hermana de su mejor amiga, ambas 6 años mayores que ella. Akari sabía que por ser 6 años mayores, Akari y Tomoko conocerían otras formas de darle placer desconocidas para ella, así que tragó saliva y estaba con los músculos tensos pensando en qué le harían, por lo que nada más Tomoko le puso una mano en la mejilla, tocando también su pelo, se sobresaltó un poco.
–Estás muy tensa, Akari-chan. Relájate y déjate llevar.
Akane asintió.
–Tú déjanoslo todo a nosotras.
–Va-Vale…
Akari intentó relajarse, aunque no le era fácil. Tomoko le pasó una mano suavemente por el pelo, mientras que Akane empezó a pasarla por su vientre, levantando un poco la camiseta de su imouto, dejando su ombligo a la vista. Mientras, empezó a darle suaves besos en la mejilla.
–Ah…
–¿Te gusta, Akari-chan? – Preguntó Tomoko.
–Sí… Es muy agradable…
–Me alegro. – Sonrió la mayor.
Aunque Akari seguía nerviosa, aquellas caricias y besos por parte de Akane y Tomoko eran tan suaves y agradables que Akari empezaba a relajarse lentamente.
Akane entonces lamió un lado del cuello de Akari, sobresaltando un poco a la chica, que no se esperaba algo así, pero no dijo nada, por lo que Akane siguió lamiéndole un poco más.
–Ah… Onee-chan…
Tomoko bajó su mano frotando con la punta de sus dedos el cuello de Akari, llegando hasta su pecho derecho, donde empezó a masajearlo suavemente, causando que soltara más suspiros, que excitaron más a Akane, que no pudo aguantar más y besó a Akari.
–Akari…
Akane metió su lengua muy profundamente en la boca de su hermana, sorprendiendo al principio a esta, pero que después volvió a cerrar los ojos y empezó a mover su lengua ella también, introduciéndola también en la boca de su hermana.
Tomoko miraba aquello muy excitada, respirando por la boca mientras veía como su novia y su hermanita movían sus lenguas y se lamían mutuamente. Tomoko quería hacer lo mismo.
–Akane-chan… Yo también…
–Está bien.
Akane dejó de besar a Akari y empezó a besar con lengua a Tomoko, que también introdujo su lengua en la boca de Akane, lamiéndose de forma similar a como hasta hace un momento lo estaba haciendo Akari. La pequeña abrió los ojos, viendo como encima suyo estaban besándose su hermana y Tomoko, la cual, sin pensar, había dejado de tocar a Akari y estaba agarrando a Akane por la nuca y la espalda. Esta, por su parte, aprovechando que Tomoko la estaba sujetando, usó sus manos para levantar la camiseta de Akari, la cual levantó sus brazos para permitirle a su hermana quitársela, quedando desnuda de cintura para arriba.
Tomoko y Akane dejaron de besarse para mirar a Akari, la cual se veía avergonzada, nerviosa y excitada a partes iguales. Akane volvió a dedicar atención a su hermana, y besó suavemente la punta de su pezón izquierdo.
–¡Mng!
Akane empezó a dar pequeños besos alrededor del pezón, haciendo que Akari soltara más gemidos ahogados. Cuando terminó de dar la vuelta al pezón, volvió a besar la punta, y después de lo metió entero en la boca y lo lamió de abajo a arriba.
–¡Gyaaaaah!
Aquel grito sorprendió a Tomoko y Akane.
–¿Estás bien, Akari? – Preguntó su hermana. – ¿Te he hecho daño?
–No, es solo que no me lo esperaba… Por favor, no pares…
Akane hizo caso a su hermana y siguió lamiendo y chupando el pezón izquierdo de Akari, haciendo que Akari siguiera gritando y gimiendo. Tomoko por su parte empezó a frotar el pezón derecho de Akari con su mano izquierda y a pasar su mano derecha por el vientre de la chica, frotándola con la punta de sus dedos.
–¡Ah, ah, ah! ¡Aaaaah! ¡Aaaaaaaaaah! ¡Aaah, ah!
Akari no paraba de gritar y gemir, y tanto Tomoko como Akane estaban muy excitadas viendo a Akari así.
–Akari-chan… ¿Se siente bien?
Akari no dijo nada, solo asintió su cabeza con fuerza mientras seguía gritando y gimiendo. La chica estaba completamente desconectada del mundo, sin poder pensar en nada, sintiendo tanto placer que se podían ver corazones en sus ojos.
–Nunca había visto a Akari-chan así. Ella normalmente tiene una sonrisa inocente en su rostro, pero ahora está haciendo una cara muy pervertida. No me hubiera imaginado que Akari-chan sería capaz de hacer esta expresión. – Tomoko no pudo contenerse más. – Akari-chan…
Tomoko entonces besó a Akari, metiendo su lengua profundamente en la boca de la pequeña, sorprendiendo a las dos hermanas.
–¿Tomoko?
Esta se separó de Akari, dejando entre las dos un hilo de saliva durante un segundo.
–Lo siento, es que Akari-chan es tan adorable… ¿Os ha molestado?
–Ah, no, por mí está bien… – Dijo Akane.
Akari, aún sorprendida e incapaz de decir nada por el placer, solo asintió.
–Entonces sigo.
Tomoko volvió a besar a Akari de nuevo, y Akane, aunque al principio estaba sorprendida, pronto lo normalizó y siguió lamiendo y chupando el pezón de Akari. Esta seguía gritando, pero como Tomoko tenía su boca acaparada y con su lengua dentro de la boca de Akari, sus gemidos no se oían tanto, aunque Tomoko los notaba en su boca y garganta, sintiendo las vibraciones de los gemidos de Akari, haciendo excitar aún más a Tomoko, que tenía la cara bastante roja. Ya no pudiendo reprimirse más, Tomoko se quitó la camiseta, quedando ella también desnuda de cintura para arriba.
–Akane-chan…
Tomoko agarró la cabeza de Akane para separarla de Akari y la besó apasionadamente, metiendo su lengua tan adentro como podía, sorprendiendo a Akane. Por si fuera poco, Tomoko quitó rápidamente la camiseta a Akane y la empujó de espaldas contra la cama. Rápidamente Tomoko se puso encima de ella y empezó a chupar su pezón derecho y a frotar con su mano derecha el izquierdo.
–¡Kyaaa! – Soló Akane sorprendida. – ¡To… ¡Tomoko!
Tomoko estaba fuera de control. Ya no estaba pensando, sino que todo lo hacía por acto reflejo, chupando y lamiendo el pezón de Akane.
–Ah, ah… To… Tomoko… ¡Ah!
–¡Akane-chan, házmelo a mí también! – Gritó esta sin pensar.
Akane vio que Tomoko estaba desesperada, sorprendiéndose un poco, ya que nunca la había visto de esa forma, pero lo hizo. La agarró por los hombros para girarla e intercambiar posiciones, quedando ahora Akane encima de Tomoko, y empezó a chupar sus pezones, causando que soltara un fuerte gemido.
–¡Aaah!
Tomoko Agarró la cabeza de Akane con fuerza, como para impedir que se alejara de ella empujándola más contra su cuerpo, cosa difícil de hacer porque Akane ya no podía bajar más su cabeza. De todas formas, Akane no se detuvo y siguió chupando y lamiendo los pezones de Tomoko, haciendo que esta gritara fuertemente, y viéndose corazones en sus ojos en ella también.
–¡Ah! ¡Ah, aaaaah! ¡Aka… ne-chaaaaan! ¡Aaaaah! ¡Akane-chaaaaaan!
Tomoko, que no podía pensar en nada, por acto reflejo se llevó su mano izquierda a su entrepierna, empezando a masturbarse, sorprendiendo a Akane, que con algo de esfuerzo pudo separarse de Tomoko y apartarle la mano, agarrándola de la muñeca.
–Detente, Tomoko. Debemos hacerlo las tres al mismo tiempo, ¿te has olvidado?
–¿Eh? – Tomoko no tenía ningún brillo en sus ojos, estando como en trance, pero aquello le hizo recobrar un poco la consciencia. – S-Sí… Es verdad… – Dijo más como respuesta automática que habiendo pensado lo que decía.
Sin embargo, al dejar Akane de estimularla de ninguna forma, poco a poco fue recobrando la racionalidad. Akane miró Akari, que se había recuperado un poco de los estímulos que estaba sintiendo, aunque aún respiraba por la boca.
–Akari…
Akane agarró el pantalón de Akari por la cintura y lentamente se lo retiró, quedando una línea de jugos entre el pantalón y la vulva de Akari, ya cual también estaba empapada, lo que excitó aún más a Akane.
–Akari…
Akane se quitó ella también el pantalón, quedando también una línea de jugos entre este y su vulva, al igual que con Akari. Y aunque con Akari también pasaba, en Akane se notaba más por tener más vello púbico, y es que esta también estaba empapado de jugos, excitando tanto a Akari como a Tomoko, que ya volvía a poner pensar con claridad.
–Akane-chan…
Tomoko se levantó, apoyándose en sus rodillas, y besó con lengua de nuevo a Akane, aunque con bastante más calma que antes. Akane la abrazó, pero lentamente fue bajando las manos por su espalda, hasta llegar al pantalón de la chica, el cual también retiró, mostrando muchos más jugos que los de Akari y Akane juntas, sorprendiendo un poco a esta al ver tantos, haciendo que Tomoko se ruborizara un poco.
–Lo… Lo siento… Es que estoy muy excitada… – Dijo bajando un poco la cabeza.
–No debes disculparte por nada, Tomoko. No me molesta para nada.
Tomoko levantó la cabeza y Akane le plantó un beso en los labios. Aquel corto beso inesperado excitó aún más a Tomoko, que estaba muy ansiosa.
–Akane-chan… No puedo esperar más, hagámoslo ya.
Akane asintió.
–Akari, ven. – Dijo mirándola.
Esta también se levantó apoyándose en sus rodillas.
–¿Cómo… ¿Cómo lo haremos?
–A ver… Había pensado que como tú eres un poco más pequeña que nosotras, Tomoko y yo podríamos ponernos cara a cara y tú entre medio de las dos.
–¿Yo entre medio? – Se extrañó un poco Akari.
Akane asintió.
–Es la única forma que veo de poder hacerlo las tres al mismo tiempo.
–Sí… Eso es verdad.
–Entonces… ¿Empezamos?
Tanto Akari como Tomoko asintieron.
Akane y Tomoko se pusieron en posición, juntado sus vulvas y haciendo pasar cada una su pierna izquierda por encima de la pierna derecha de la otra. Después ambas echaron sus cuerpos un poco para atrás, apoyándose con sus manos, para que Akari pudiera ponerse en medio. La chica no lo tuvo fácil, y una vez en medio fue más difícil hacer que su clítoris se frotara también con el de su hermana.
–Es más difícil de lo que pensaba… – Dijo Akane.
–Tal vez… Si nos movemos un poco… – Propuso Tomoko.
Las tres chicas se movieron un poco como pudieron, pues en esa posición no era fácil, quedando Tomoko y Akari un poco más abajo, haciendo que el clítoris de Tomoko estuviera frotando la parte de debajo de la vulva de Akane, y el clítoris de esta frotando la parte de debajo de la vulva de Akari.
–¿Mejor así? – Preguntó Tomoko.
Las dos hermanas asintieron. Justo después, Tomoko empezó a mover sus caderas hacia atrás y hacia adelante, estimulando a Akane y Akari, ya que al estar las tres juntas, solo con que una se moviese las tres se frotaban. Akane también empezó a mover sus caderas, haciendo que con el movimiento de ella y Tomoko, Akari también se moviera.
Las tres chicas empezaban a respirar cada vez más fuerte y más rápido, y empezando a soltar pequeños gemidos, que a medida que aceleraban sus movimientos se iban haciendo más fuertes. Akari apoyaba su cabeza en el hombro izquierdo de Akane mientras la abrazaba, queriendo estar lo más pegada posible a ella, lo cual no era difícil porque Tomoko estaba justo detrás de Akari, pudiendo notar esta los pezones duros de Tomoko frotando su espalda, mientras que por delante notaba los de su hermana. Aquello le parecía una escena muy pervertida a Akari, lo cual la hizo excitar más, haciendo que sus gemidos fueran más fuertes. Oír a su hermanita gemir de esa forma mientras tenía sexo con ella y Tomoko a la vez excitó más a Akane, que con su mano izquierda tomó la mejilla derecha de Akari y empezó a besarla con lengua. Tomoko veía como su novia estaba besando apasionadamente a su hermana pequeña, y ella quería hacer lo mismo.
–Akane-chan…
No hizo falta decir nada más. Akane sabía perfectamente lo que quería Tomoko, así que dejó de besar a Akari para besar de la misma forma a Tomoko. Así estuvo durante más de 10 segundos, en los que Akari pudo aprovechar para recobrar un poco de aire, y después volver a pedir a su hermana que la besara.
–Onee-chan…
De nuevo, Akane volvió a besar a Akari, permitiendo que esta vez fuera Tomoko quien recuperara algo de aire. Sin embargo, Akane sí que se estaba quedando sin aire, por lo que tras unos segundos tuvo que dejar de besar a Akari. Pero la pequeña no estaba satisfecha, en su cara se podía ver que quería besar más, y Tomoko también quería. Así que esta sonrió, tomó a Akari de las mejillas y giró un poco su cara, mientras la propia Tomoko también movía su cabeza, para empezar a besar a Akari. Las dos chicas empezaron a mover sus lenguas de la misma forma que un momento antes lo estaban haciendo con Akane. Debido a la posición en la que estaban, no pudieron evitar que bastante saliva resbalara por sus barbillas y cayera encima de ellas. Sin embargo, tampoco es que les importase. Al contrario, aquello lo hacía más excitante, calentando más a las dos, llevando a Akari al borde del orgasmo.
–¡Ah, ah! ¡O… ¡Onee-chan! ¡Tomoko-san! ¡Ah!
–Akari-chan se va a correr…
–¡Ah, ah, ah…! ¡No puedo más! ¡Aaaaaaaaaah!
Finalmente Akari se corrió. La chica empezó a tener fuertes espasmos mientras expulsaba fluido de su vagina, empapando las entrepiernas de Akane y Tomoko. Akane, por su parte, no solo estaba viendo a su hermana correrse delante de ella, sino que lo estaba notando, ya que al estar las dos pegadas, podía notar en su propio cuerpo cada uno de los movimientos de Akari. Aquello hizo que ella también se corriera menos de 4 segundos después que Akari. Por último, Tomoko, ver cómo su novia y su hermana pequeña, 6 años menor que ellas, se estaban corriendo justo delante de ella, la hizo excitar lo suficiente para llegar ella también al orgasmo, expulsando con fuerza una gran cantidad de fluidos con cada contracción, mojando gran parte de las piernas de las tres chicas, a parte de las sábanas y el colchón.
Al haber alcanzado antes el orgasmo, Akari fue la primera en terminar de experimentarlo, notando que tanto su hermana como Tomoko aún estaban teniendo espasmos, frotándose con su cuerpo. Tras medio minuto, las dos chicas mayores fueros recuperando su ritmo normal de respiración, a medida que el orgasmo se desvanecía.
Tomoko, todavía respirando por la boca, tenía una gran sonrisa en su rostro, y se la veía increíblemente feliz.
–Akane-chan… Por fin lo hemos hecho.
Akane asintió.
–Y lo hemos hecho las tres juntas, ¿eh, Akari? – Sin embargo, la chica no respondía. – ¿Akari?
Akane la separó un poco para verle la cara, viendo que parecía desmayada. Tomoko mostró una pequeña sonrisa.
–Parece que ha sido demasiado para ella.
–Sí, eso parece. – Responde Akane de igual forma.
Akane entonces se da cuenta de la gran cantidad de fluidos que había expulsado Tomoko.
–Wua, ha quedado todo completamente empapado.
Tomoko se puso roja como un tomate y se tapó la cara con las manos.
–¡Nooo! ¡No digas eso, qué vergonzoso! Es cierto que eyaculo bastante cuando me masturbo… ¡Pero nunca me había corrido tanto!
Akane, con una sonrisa, le apartó las manos de la cara y la besó en los labios, sorprendiendo a Tomoko.
–No tienes nada de qué avergonzarte. Que expulses tanto flujo me parece muy excitante. Es cierto que puede ser algo molesto en la cama, pero también podemos hacerlo en el baño. Además, solo tenemos que lavar las sábanas y secar el colchón, así que no tienes que preocuparte por eso.
Tomoko estaba un poco avergonzada, pero sonrió. Akane también sonrió, y luego ambas chicas se dejaron caer de lado sobre la cama, llevándose con ellas a Akari, que por la sacudida se despertó.
–¿Eh…? ¿Me he quedado dormida?
–Solo durante unos segundos. – Dijo Akane.
Por haber sido hace tan poco rato, Akari aún sentía el placer del orgasmo.
–Ha sido… Demasiado…
–¿Pero te ha gustado?
Akari asintió.
–El sexo… Es increíble…
Tanto Akane como Tomoko sonrieron. Esta habló.
–Pues se puede hacer de muchas otras formas diferentes y hacer muchas más posturas.
–¿En serio? – Se sorprendió un poco Akari.
Tomoko asintió.
–Por ejemplo… ¿Sabes lo que es un 69?
Akane se sorprendió por la pregunta de Tomoko. Por su parte, Akari se extrañó.
–¿Cómo que "un" 69? ¿El 69 no es un número?
Tomoko sonrío ante la inocencia de Akari. La chica miró a Akane, y después volvió a dirigir la mirada a Akari.
–Todavía nos quedan muchas cosas por enseñarte, Akari-chan.
Hasta aquí el primer capítulo. ¿Qué os ha parecido? No dudéis en dejar vuestros comentarios. Dentro de dos semanas, el segundo y último capítulo.
