Sirviente del mal
—¡Akane ya levántate!, ¡papá te regáñara¡ —
Ante eso la pequeña peliazul se alertó y cerró rápidamente las grandes ventanas de su cuarto.
—¡Ya voy Nabiki! — Grito viendo si el seguro de su cuarto estaba puesto, su corazón latía a mil del susto pues la voz de su hermana se escucho como si estaría a 1 cm de su cuarto, giro el pestillo de la puerta muy despacio y la abrió, sacó su cabeza y vio hacia el inmenso pasillo y no había nada, vio a la izquierda y derecha, volvió a meter su cabeza y suspiro de alivió —Entra Ranma — susurro cerrando otra vez el cuarto con seguro.
—Boba, no debiste cerrarme la puerta en la cara — entró aquel pelinegro frotándose la nariz.
—¿Prefieres eso a lo otro? — pregunto incrédula — sabes que si te ven aquí me ejecutarán a mi junto a ti — abrió el Gran ropero de ropa que tenía y sacó su vestido cotidiano, se deshizo de la moña que traía amarrado su gran pelo azul oscuro.
—Hmm...— se sintio incómodo, fue hacia la cama de la chica y se sentó — Akane tarde o temprano nos descubrirán...—
Akane se dio media vuelta, dejó el vestido en la gran cama que tenía, se acerco hacia el y lo tomó de las mejillas.
—¿Quieres que el me tenga como esposa? —Le pregunto viendolo fijamente a los ojos con un tono de voz serio— ¿Quieres que este en la misma cama que ese hombre? —
—¡Claro que no Akane! —exaltado Ranma se paro y sostenido las manos de Akane.
—Hoy almorzare con el, quiero que me saques la ropa que llevo puesta y me pongas tu el vestido — hablo firmemente la peliazul — si pasaré toda la tarde con el quiero tener algo de ti —
—Akane...— susurro Ranma antes de acercar su rostro hacia ella, oliendo lentamente su cuello.
Sus vidas se entrelazaban y unían hasta en tiempos pasados.
—Akane, no vuelvas a atrasarte en el desayuno, ¿de acuerdo? — hablo un tanto serio el padre de la muchacha y está asintió despacio sentándose en la silla del comedor— El señor Hibiki y su hijo vendrán en unas horas y quiero que esta vez seas tu la que cocine Akane —.
—¿Yo?, papá sabes que yo aún no soy buena en la cocina...Kasumi cocina excelente ella podría...—
Su padre la interrumpió con solo una mirada.
—Está vez serás tú, no quiero más excusas quiero que el señor Hibiki y su hijo sepan que no se equivocaron, irás a traer los ingredientes tu misma, hazme sentir orgulloso hija, tu madre así lo quedria —
—Si padre...— empezaron a comer en callado y al terminar akane se alistó para ir a por los ingredientes.
Akane salió de la gran casa por no decir castillo que había ahí con una canasta en la mano, se dirigió al gran bosque que había muy cerca del gran pueblo que era Nerima y uno de los imperios importantes en Tokio.
—¿Qué haces? —
Dio un salto por el susto que resivio de aquella voz que salió de un árbol.
—¡Ranma! —lo regaño — deja de hacerte el gracioso — veía como el chico de trenza colgaba de un árbol con sus pies en un tronco.
—¿Y esa canasta? — con una gran agileza bajo del árbol — ¿Caperucita roja? —
—Idiota, es para recoger algunos vegetales para cocinarlas —
—¿¡Cocinar!? — el pelinegro se carcajeo — ¿no me digas que sabes? — dijo entre risas.
—Sabes que aún no soy buena, mi padre me obligó y dijo que necesariamente los ingredientes tenían que ser del bosque para que sea más "natural" —
—¿Cocinaras para el? — las risas por parte del joven cesaron.
—Así es...aunque por mi comida no dudo que se pueda envenenar — se extraño que Ranma no comenzara a hacer sus comentarios burlándose de la forma que ella cocinaba, sin embargo se acerco a ella.
—No me gusta que cocines para otro hombre —
Akane se asombro a tal palabra.
—¿Me escuchas Akane?, aun me hago la idea de que ese maldito cerdo te pretenda, no quiero que pruebe una comida echa por tus manos —.
—Ranma...— soltó la canasta y lo abrazo con fuerza — estúpido...— susurro, se separó un poco para verlo a la cara y acerco su dedo al rostro de este y limpio un pequeño rasguño que tenía en la cara — te dije que no pelearás con animales salvajes...— susurro molesta pero en un tono preocupado, saco de la canasta unos parches para heridas y se la puso en la nariz — ¿cuando aprenderás? — sacó otro y se la puso en la mejilla — idiota — a medida que iba hablando se le salían algunas lágrimas — es peligroso...—
Ranma la sujeto de su brazo deteniendo lo que hacía.
—No es necesario que te preocupes boba, soy muy fuerte y esto son solo entrenamientos —
—¿Entrenamientos? — se safo del agarre y agarró esta vez ella el brazo de este y sacó otro parche poniéndoselo en el codo — el señor Genma aveces no mide lo que hace y menos con sus entrenamientos sobre todo cuando esta el maestro Happosai — se molestó.
—¿Te refieres a ese viejo lividinoso? —
—A ese mismo, cada que viene siempre apareces con heridas más graves — terminó de poner todas las curitas — Ranma...me da miedo que algún día no vengas a buscarme... —
—Ths, eso no pasará tonta — se cruzó de brazos — no me creas tan débil, si hago esto es para que en un futuro ya no tengamos que escondernos y sea lo suficientemente fuerte para poder combatir con cualquiera que se ponga en nuestro camino —.
Akane apretó un poco su vestido.
—Te prometo que cuando sea lo suficientemente fuerte te llevaré conmigo y... —
—¡Eres un idiota Ranma! — le grito enfurecida — ¡idiota! — le golpeó el pecho ya con lágrimas en los ojos — ¡tan solo mira como estas! — el chico estaba con algunos rasguños alrededor de todo su cuerpo y la ropa rasgada.
—Akane yo se que no soy tan agradable así, enserio pero acabe de regresar de un entrenamiento mañanero, la próxima vez vendre a verte más presentable...—
—¡Tampoco es eso bobo!, ya no quiero que sigas así...Ranma haces hasta lo imposible para irme a ver, aunque eso signifique saltar las grandes pues que tiene el castillo...o como te las ingenias hasta subir a mi cuarto — Akane lo miro a los ojos — Ranma ya no quiero que esto siga así... —
—Akane, ¿no piensas dejar esto verdad?...— en los ojos del chico se veía la desesperación, intento tener contacto con la chica pero esta la abrazo por el cuello con tanto esfuerzo como si nunca quisiera soltarlo.
—Te prometo que en otra vida Ranma...— hablo entre sollozos — ya no tendremos que escondernos...te lo prometo — lo abrazo más fuerte — ya no tendrás que hacer estos entrenamientos bruscos, estaré día a día cuidándote, seremos libres.. — su voz se quebraba más y más al pasar de los segundos.
—A mi no me importa en lo más mínimo — hablo el pelinegro — no me importaria si en otra vida tenemos que volver a vivir esto o incluso algo peor que esto, no lo pensaría dos veces y volvería a vivirlo si es contigo tonta — la tomó en sus brazos rodeandola — No me importa cuántas vidas sean, quiero pasarlas contigo —
—Ranma...— se aferro más a el — tonto —susurro escondiéndose en su pecho.
—Pequeña boba — la apartó un poco para besarla mientras la agarraba de la cintura — no descansaré hasta que tu padre me de tu mano como mi prometida —.
Akane solo sonrió, en sus adentros sabía perfectamente que eso era casi imposible.
—¿Tu padre donde está? —pregunto sacando de su canasta comida que había robado de su casa para ellos — traje un poco más para tu maestro —
El pelinegro solo la veía hipnotizado, ¿que había hecho para que una mujer tan bella como ella lo viera? no tenía mucho que ofrecer.
—Ranma, si no vuelvo rápido mi padre no tardara en buscarme ya sabes como es el, lleva la comida — le dio un fugaz beso — te espero en la noche mi amor — ambos se despidieron.
Akane se dispuso a ir un poco más cerca del pueblo ya que se había metido muy adentro del bosque mientras iba recolectando los vejetales, al ya ir de vuelva se encontró con el padre de Ranma en la casa de ella, hablando con su padre.
—¡Usted está loco! — grito el señor Tendo — ¿¡mi hija con su hijo!? — dijo en tono burlon — usted es muy incrédulo —
—Señor Tendo, ¿no comprende?, ellos se aman créame que..— el contrario lo interrumpió agarrandola de su camisa.
—Escúchame Saotome mi hija y su hijo son muy distintos, ¿que quiere?, ¿qué mi hija viva solo de las artes marciales? pfff no me haga reír, mi hija nació en una cuna de oro —
—¡Papa suéltalo! — Akane finalmente se acerco a aquellos dos.
—Akane, entra a la casa — autorizo su padre sin embargo ella no escucho e intentaba safar el agarre de su padre con la de Genma— mi hija ya está comprometida — lo soltó bruscamente.
—No comprende señor Tendo, su hija y mi hijo se a— fue interrumpida por Akane.
—Señor, váyase por favor...—
—Ya escucho a mi hija, usted es un loco mi hija no tiene nada que ver con el tuyo —.
—Akane pero..—susurro el mayor viendo a la joven que este intentaba no verlo.
—Señor, no lo conozco por favor...vayase —
—¡Largese de una vez! — lo voto el padre de la peliazul — si no quiere que llame a los guardias, y créame que le haré la vida imposible — acto seguido metió a su hija y le cerró la gran puerta.
Genma no tuvo más opción que resignarse e irse de ahí.
—¿Estás segura que no conoces a ese tipo? — cuestiono Soun viendo a su hija.
—No papá...no lo conozco — respondió la contraria.
—Ese señor parecía muy obsecionado e insistía que si lo conocías, me pidió que le entregará tu mano a su hijo, ¡jajajaja! que ocurrencia, la gente ya no sabe qué inventar para obtener dinero —
Akane solo bajo la cabeza.
—Vamos Akane, ve a preparar el almuerzo que el señor Hibiki y su hijo no tardan en llegar, ya tuve muchos contratiempos por hoy —
Akane asintió de callado dirigiéndose a la cocina.
—Viejo, que bueno que apareces, Akane trajo esto para nosotros —
—Ranma, nos vamos — le dio poca importancia a lo que su hijo le había dicho — nos vamos a China. —
El pecado de dos almas que se mueren por juntarse, la leyenda del día del amor, 14 de febrero.
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Holaaa!! Este finc por el día de SAN VALENTÍN contará con no más de 5 caps.
Gracias por apoyarme!!! Los amoo!!
Sus comentarios me inspiran a seguir escribiendo :)
Los leo en el próximo cap!!
