Capítulo 2

Akari y Tomoko estaban las dos solas en casa de Akari. Eran las vacaciones de verano (para ellas, sus padres tenían que seguir trabajando) pero Akane no estaba con ellas porque había suspendido una asignatura. Unas semanas antes las tres habían tenido sexo por primera vez, las tres juntas además. Y aunque eso había alegrado a las tres, el efecto que causó en ellas no fue el mismo. Para Akari y Tomoko aquello les dio energía suficiente para estudiar para los exámenes y aprobarlos. En cambio, para Akane, aquello la había desconcentrado. Había disfrutado tanto hacer un trío con sus dos novias que no podía quitarse esa sensación de la cabeza, queriéndolo hacer de nuevo más veces. Ni siquiera masturbándose tenía suficiente, pues aquello había sido infinitamente mejor, por lo que masturbarse ya no le servía, quería tener un trío con Akari y Tomoko de nuevo.

Estar la mayor parte del rato pensando en eso hizo que no se pudiera concentrar, por lo que sus notas bajaron y hasta suspendió una asignatura, que ahora estaba recuperando.

Viendo que sus notas bajaban, tanto Akari como Tomoko le dijeron a Akane que no volverían a tener sexo con ella hasta que aprobase, ya que aunque ellas también querían hacerlo, no podía ser que aquello la despistara de tal manera de sus obligaciones. Aquello fue más que suficiente para que Akane se pusiera las pilas y estudiara todo lo que podía para aprobar ese examen de recuperación.

Y así llegamos al momento de hoy, con Akari y Tomoko en casa de la primera, esperando a que llegara Akane. Ambas estaban jugando a videojuegos, sentadas en el sofá. Las dos chicas estaban esforzándose al máximo, pero Tomoko perdió por enésima vez.

–Aaaaah… Otra vez he perdido. Eres muy buena en esto, Akari-chan. – Dijo sonriendo.

–Ejejé, gracias.

Akari entonces dejó de sonreír, extrañando a Tomoko.

–¿Ocurre algo?

–Ne, Tomoko-san… No me estarás dejando ganar a propósito, ¿verdad?

–¿Eh? No. ¿Por qué crees eso?

–Pensaba que tal vez harías eso para que estuviera contenta.

–Pues no, Akari-chan. Es cierto que quiero que estés contenta, pero no te estoy dejando ganar. De verdad lo haces muy bien.

Akari sonrió un poco.

–Gracias. Me alegro. Es cierto que si me estuvieras dejando ganar sería un gesto muy amable, pero no quiero que lo hagas. Puedo disfrutar igual aunque pierda, ya que lo más importante y divertido es el simple hecho de jugar, sin importar que gane o no.

Akari dijo aquello con una enorme sonrisa, casi habiendo brillos a su alrededor, encantando a Tomoko.

–Aaah… Akari-chan, eres tan adorable…

Tomoko abrazó a Akari con fuerza, hundiendo la cabeza de la chica en sus pechos, mientras ella misma frotaba sus mejillas contra la cabeza de Akari.

–Tomoko-san… No puedo respirar…

–¡Ah, perdón! – Exclamó soltándola. – Es que eres tan adorable que no me he podido resistir. No me extraña que Akane-san se haya enamorado de ti aunque seas su hermana. Si tú fueras mi hermana puede que hasta yo también me hubiera enamorado de ti.

–Lo mismo digo. Eres una chica muy buena, Tomoko-san. Entiendo perfectamente que le gustes a onee-chan. ¿Y sabes qué? A mí también me gustas.

Akari se abrazó a Tomoko. Que Akari dijera aquello de aquella forma tan pura hizo que Tomoko sonriera y también abrazara a Akari.

–Akari-chan… ¿Es que quieres hacer que también me enamore de ti?

–Ejejé… La verdad es que no veo nada malo que nos amemos entre nosotras aunque también amemos a onee-chan. Después de todo, ella es novia de las dos. No veo el problema en que nosotras seamos novias la una de la otra y de ella a la vez.

Tomoko se sorprendió por lo que dijo Akari. Nunca antes había pensado en ello.

–Ahora que lo dices… Tienes razón. – Tomoko sonrió. – Seguro que Akane-chan se sorprende. Aunque tal vez esto nos dé más posibilidades.

–¿Qué quieres decir?

–Esto… Quiero decir… Que podremos hacer más cosas… – Dijo Tomoko levemente ruborizada. – En el sexo me refiero.

–Ah, eso… – Akari también se sonrojó levemente. – Ne, Tomoko-san.

–¿Sí?

–Dijiste que aún había varias cosas que teníais que enseñarme, ¿verdad?

–Sí… ¿Por qué lo dices?

–La última vez yo no hice nada, solo me dejé hacer… – Akari estaba un poco avergonzada, pero siguió. – Y-Yo… ¡Yo también quiero hacer algo! ¡Quiero ser más activa!

Aquello sorprendió a Tomoko.

–Eh… ¿Eh?

–No quiero solo que tú y onee-chan me hagáis cosas a mí. Y-Yo también quiero haceros cosas a vosotras…

Tomoko no sabía qué decir.

–Ah… Bueno, está muy bien que quieras hacer eso, Akari-chan. – Dijo la mayor intentando sonreír.

–Por eso… – Akari no sabía cómo decir aquello, así que simplemente lo soltó sin más. – T-Tomoko-san… ¡E-Enséñame, por favor!

–¡¿Eh?!

–Seguro que sabes muchas más formas que yo para hacer sentir bien. Qu-Quiero que me enseñes algunas para poder hacer sentir bien a onee-chan.

Tomoko no sabía qué decir.

–A-Akari-chan… ¿Lo dices en serio?

Esta asintió.

–Estoy convencida de que me puedes enseñar mucho mejor tú que cualquier vídeo de internet.

Si bien Akari pensaba eso, otro motivo por el que se lo pedía a Tomoko era porque no se veía capaz de buscar o ver vídeos de sexo. Es cierto que ella misma lo había hecho, y con dos chicas a la vez. Pero aun así le seguía pareciendo vergonzoso verlo. Hacerlo ella misma era diferente que verlo.

Tras unos segundos, Tomoko mostró una tierna sonrisa.

–Está bien. Vayamos a tu habitación.

Akari asintió.

Las dos chicas se dirigieron a la habitación de Akari. La menor entró primero, y después Tomoko cerró la puerta.

–Bien, Akari-chan, estírate en la cama. Te enseñaré lo que debes hacer. Después solo tienes que repetirlo con Akane-chan.

Akari asintió algo nerviosa, y se estiró boca arriba en la cama. Tomoko también se subió a la cama y gateó hasta quedar encima de Akari, sonriendo tiernamente.

–Akari-chan…

Tomoko puso su mano izquierda sobre la mejilla derecha de Akari. No hizo nada más, pero solo aquel contacto ya hizo poner un poco más nerviosa a Akari, pues sabía que enseguida Tomoko empezaría a hacerle cosas que ella desconocía, preguntándose cuáles podrían ser esas cosas.

Tomoko acercó su rostro al de Akari, terminando juntando sus labios. Ambas chicas movieron un poco los labios, para poder disfrutar más ese beso. Tras unos segundos, Tomoko se separó unos segundos.

–Una de las cosas que puedes hacer es probar a dar muchos besos seguidos, así.

Nada más decir esto, Tomoko empezó a besar rápidamente a Akari, plantándole un montón de besos, principalmente en los labios, pero también alrededores. Akari se sorprendió un poco ante aquel "ataque" de besos por parte de Tomoko. Eran besos muy cortos, pero el hecho de ser tantos uno tras otro hacía que Akari estuviera acaparada, recibiendo aproximadamente cuatro o cinco besos cada segundo.

Tomoko seguía besando a Akari sin dejarla ni un solo segundo para descansar. Aquello estaba excitando mucho a Akari, que inconscientemente se agarró con fuerza a la camiseta de Tomoko.

–Tomoko-san… ¡Tomoko-san!

La mencionada dejó de besar a Akari, alejando un poco su rostro del de Akari, viendo que la menor estaba respirando por la boca y tenía la mirada perdida, además de tener la cara bastante roja. Tomoko sonrió.

–Si le haces esto a Akane-chan seguro que logras excitarla mucho y haces que no pueda resistirse. – Akari, agotada, asintió ligeramente. – También puedes hacer otras cosas. Un lugar sensible son las orejas, ¿lo sabías?

Akari se sorprendió un poco.

–¿Las orejas?

Tomoko asintió.

–Sí, ya verás.

Tomoko fue hasta la oreja derecha de Akari y sopló suavemente en su interior, haciendo que Akari tuviera un ligero sobresalto, y erizándosele todos los pelos. Tomoko sonrió, y siguió, lamiéndole la punta de la oreja, de abajo a arriba, haciendo que Akari tuviera otro pequeño sobresalto. Tomoko siguió lamiendo la oreja de la chica, de abajo a arriba, pasando también un poco por fuera, primero, y luego un poco por dentro. Esta vez al llegar arriba, mordió con sus labios la parte de arriba de la oreja.

–¡Kya!

Tomoko movió un poco sus labios, como si la oreja de Akari fuera un chupete, haciendo que Akari empezara a soltar algunos gemidos. Gemidos que se hicieron más fuertes cuando con su mano derecha Tomoko empezó a tocar la oreja izquierda de Akari. Evidentemente, no la tocaba de cualquier forma, sino de forma especial para hacerle sentir más placer, tocando y apretando ligeramente en zonas que Tomoko sabía que se sentían bien.

Mientras hacía todo eso con su mano derecha, con su lengua volvió a lamer la oreja derecha de Akari de abajo a arriba un par de veces, y después dio un pequeño mordisco en el lóbulo de esta.

–¡Kya!

Tomoko apretó ligeramente su mordida, haciendo que Akari gimiera de nuevo. Mientras, Tomoko fue dando más mordisquitos en la oreja de Akari, subiendo lentamente hasta llegar a arriba, y luego volvió a lamerla de abajo a arriba.

No suficiente con esto, Tomoko usó su mano izquierda, que tenía libre, para acariciar el pelo de Akari con la punta de sus dedos, haciéndola sentir todavía mejor, y haciendo que sus gemidos fueran cada mes más fuertes.

–¡Ah, ah, ah, aaaaah! ¡To… ¡Tomoko… san! ¡Ah! ¡No… ¡No sabía… ¡Que se podía sentir tanto placer solo… con las orejas! ¡Gyaaah!

Tomoko sonrió satisfecha. La reacción de Akari le estaba encantando. Y más que lo hizo cuando empezó a tener pequeños espasmos y empezó a mover sus piernas sin pensar. Tomoko siguió sin detenerse, haciendo que la menor siguiera gimiendo. Tras unos segundos, Akari, inconscientemente, llevó su mano izquierda por debajo de sus bragas y empezó a masturbarse, sorprendiendo a Tomoko. Esta se detuvo y apartó la mano de Akari, agarrándola por la muñeca.

–Akari-chan, ¿qué haces?

–¡No! ¡Tomoko-san, no me detengas! ¡Quiero masturbarme!

Tomoko se sorprendió un poco viendo a Akari tan desesperada.

–Lo siento, tal vez he ido un poco lejos. Pero no puedes simplemente empezar a masturbarte y ya. Por muy excitada que estés tienes que aguantarte. Yo también llevo queriendo hacerlo desde hace un buen rato, Akari-chan. Tus gemidos me han excitado mucho. – Dijo Tomoko, que notaba que sus bragas estaban empapadas.

–Pe-Pero… Quiero hacerlo…

Tomoko sonrió tiernamente.

–Entonces lo haré yo por ti.

Tomoko llevó su mano derecha por debajo de las bragas de Akari.

–¡Kya!

–¿Se siente bien? – Preguntó mientras movía de mano de abajo a arriba.

–¡Ah! ¡Sí! ¡Se siente muy bien!

Sin detenerse, Tomoko miró con una sonrisa a Akari gritar y gemir, sintiéndose cada vez más excitada.

Ah… Akari-chan… ¡Qué linda eres!

Tomoko siguió moviendo su mano un poco más, haciendo que Akari siguiera gimiendo. Tras unos segundos, la chica se detuvo, agarró la camiseta de Akari por abajo y la levantó. Akari levantó sus brazos para que Tomoko se la quitase, lo cual hizo.

–Ahora déjame enseñarte otra forma de hacer sentir bien. – Dijo mientras ella misma se quitó su camiseta. – Los pezones son muy sensibles, y se pueden estimular de muchas formas, por ejemplo con la mano, con la boca o la lengua. Pero también se puede hacer frotando unos pezones con otros.

Tomoko se apoyó con sus manos en la cama y bajó su cuerpo hasta que sus pezones y los de Akari se tocaron. Entonces empezó a moverlos ligeramente, de abajo a arriba, y frotándose las puntas, haciendo que de nuevo Akari soltara algunos gemidos, aunque más suaves que antes.

–¿Se siente bien?

–Ah… S-Sí… ¡Ah!

–Se siente mucho mejor ahora que están erectos, ya que al estar duros se nota más el movimiento en la base.

Así es, ambas tenían los pezones erectos, ya que estaban muy excitadas, y frotarlos de aquella forma les hacía sentir increíblemente bien. Debido a que Tomoko estaba moviendo su cuerpo un poco de abajo a arriba para frotar sus pezones con los de Akari, sus entrepiernas empezaban a frotarse un poco también. Así que Tomoko decidió empezar a frotarlas expresamente, moviéndose de abajo a arriba más rápidamente, frotando tanto sus pezones como sus clítoris a través de la ropa, haciendo que Akari gimiera más fuerte y cerrara los ojos. Tomoko sonrió.

Viéndola así… Parece una mini Akane. Es como Akane con 14 años. Aaah… Me estoy excitando mucho… Es como si hubiera viajado en el tiempo y estuviera teniendo sexo con Akane con 14 años. ¿Por qué me excita tanto esto? Es 6 años menor que yo, y aun así estoy súper excitada. ¿Me convierte esto en una pervertida? – Tomoko estaba respirando agitadamente por la boca. – Ah… Tal vez lo soy, ¿pero sabes qué? No me importa. Se siente increíblemente bien. ¡Me siento increíblemente bien teniendo sexo con una niña 6 años más pequeña que yo!

–Ah… Ah… ¡Akari-chan!

Tomoko no pudo aguantarlo más y besó apasionadamente a Akari, introduciendo su lengua lo más profundo que pudo en la boca de Akari, haciendo que esta abriera los ojos por la sorpresa, ya que Tomoko movía su lengua muy rápidamente y por toda su boca.

Akari, que no quería quedarse atrás, empezó a hacer lo mismo, y así estuvieron durante un rato.

–¡Aaah! ¡No puedo más! – Exclamó Tomoko.

La chica se quitó de un tirón sus pantalones y bragas e hizo lo mismo con Akari, quedando las dos completamente desnudas, ya que al estar en verano no estaban usando calcetines. Una vez así, Tomoko empezó a moverse aún más rápidamente que antes, frotando ahora sus clítoris directamente. Y aunque Akari empezó a gemir, pronto Tomoko silenció sus gemidos besándola con lengua igual que antes.

–Mmm… ¡Mmm! ¡Mmmmmng!

En ese momento Akane abrió la puerta.

–Ya estoy de vuelta…

–¡Aaaaaaaaaah!

Akane se quedó en la puerta con una sombra azul en su rostro, viendo como Tomoko se incorporaba sobre Akari, quedando aún un hilo de saliva entre las lenguas de las dos.

–Ah, hola Akane-chan. – Dijo Tomoko con una sonrisa y tranquilamente, aunque con la cara roja, mientras Akari estaba teniendo pequeños espasmos.

–¿Qué… ¿Qué hacéis?

–Estamos teniendo sexo. – Respondió Tomoko igual de tranquilamente, dejando a Akane sin saber qué decir.

–Y-Ya… E-Eso ya lo veo… Quiero decir… ¿Por qué?

Akari, que poco a poco empezaba a ralentizar su respiración, respondió.

–Es que… La otra vez yo no hice nada. Solo dejé que las dos me hicierais todo de cosas a mí. Pero yo también quiero haceros sentir bien. Así que le he pedido a Tomoko-san que me enseñe algunas formas de poder haceros sentir bien para poder llevarlas a cabo la próxima vez.

Aquello tranquilizó por completo a Akane.

–Ah, ¿es por eso? – Akari y Tomoko asintieron. – Me alegra que quieras hacer eso, Akari, pero no necesitabas decírselo a Tomoko.

–A mí no me molesta. – Dijo la mencionada. – Akari-chan es súper linda. No me extraña que te hayas enamorado de ella.

Akari siguió.

–Lo mismo con Tomoko-san. Es muy buena chica. Es normal que te enamorases de ella.

Aquello volvió a poner un poco nerviosa a Akane.

–Esto… Seguís siendo mis novias, ¿verdad?

Las dos chicas respondieron a la vez.

–¡Claro que sí, Akane-chan!

–¡Claro que sí, onee-chan!

Tomoko siguió.

–Ambas te amamos a ti, eso ni lo dudes. Pero también nos amamos entre nosotras. Tú también nos amas a las dos, así que no debería haber problema, ¿verdad?

Aquello dejó sin argumentos a Akane. Era cierto, ella estaba enamorada de dos personas, así que no tenía ningún derecho a decir nada si estas personas también estaban enamoradas de otra persona además de ella.

–Onee-chan. Ambas somos tus novias. Pero de la misma forma que tú nos tienes como novias a las dos al mismo tiempo, nosotras también podemos ser novias de ti y de la otra al mismo tiempo, ¿verdad? Además, ya que tenemos que compartirte, es mejor que nosotras también nos amemos, ¿no crees? Es mejor que nos amemos todas tres para así poder disfrutar todas juntas, ¿no?

Akari dijo aquello con una tierna sonrisa en su rostro. Aquello embelesó a Akane. Su hermanita siempre pensando en lo mejor para todos. Aquello le pareció una muestra más de la pureza de Akari.

–Akari…

Tomoko habló.

–Akane-chan… ¿Te unes a nosotras?

–Claro que sí.

Tomoko empezó a quitarse la ropa rápidamente, quedando desnuda en cuestión de segundos.

–Onee-chan, esta vez voy a ser yo la que te haga sentir bien, así que tú estírate en la cama y déjame a mí.

Akane sonrió y asintió. La chica se estiró boca arriba en la cama, excitada y nerviosa, ya que su hermana iba a hacerle cosas pervertidas. Y aunque también se hubiera excitado si se lo fuera a hacer Tomoko, el hecho de que Akari fuera su propia hermana y fuera 6 años menor que ella la hacía excitar más.

Akari gateó hasta ponerse encima de ella, apoyando su mano derecha en el hombro de Akane, impacientando aún más a la mayor.

–Onee-chan…

Akari acercó su rostro a Akane, la cual cerró los ojos (¿?) esperando que Akari la besara, pero en vez de eso, se sobresaltó en ver que dio un pequeño mordisco en su oreja derecha.

–¡Kya!

Akari entonces empezó a lamer la oreja derecha de Akane, mientras usó su mano derecha para tocar con sus dedos la oreja izquierda, de la misma forma que Tomoko había hecho con ella. Esta sonrió, al ver que Akari estaba aplicando lo que acababa de aprender.

–Akari… Ah…

Akari lamió un poco más al interior de la oreja de Akane, haciendo que esta gimiera con más fuerza, alegrándose Akari al ver que lo estaba haciendo bien.

–¡Ah, ah…! ¡A-Akari…! ¡Ah! ¡Ah, aaaaah!

Akari vio que Akane movía inconscientemente sus piernas frotándolas entre ellas, por lo que creyó que llegó el momento de estimular su clítoris directamente, lo cual hizo.

–¡Kya! – Gritó Akane al notar que Akari frotó su clítoris de abajo a arriba con su mano derecha.

Akari volvió a hacer eso mismo, causando que Akane gritara de nuevo, y siguió frotándolo sin detenerse, además de que dejó de lamer su oreja para hacer lo mismo con sus pechos, además de también chuparlos, mientras con su mano izquierda empezó a frotar la oreja derecha de Akane, que hasta hacía poco había estado lamiendo.

Akane gritaba fuertemente, además de que movía su cuerpo con fuerza, teniendo espasmos y convulsiones, demostrando cómo de bien tenía que estar sintiéndose. En efecto, notar al mismo tiempo la estimulación del clítoris, los pezones y la oreja era demasiado, y Akane creía que iba a volverse loca o que podría morir de tanto placer.

Por su parte, Akari y Tomoko estaban muy excitadas viendo a Akane reaccionar se esa forma, haciendo que de sus vaginas empezaran a caer fluidos, manchando la cama. Ambas chicas no podían resistirse e inconscientemente Tomoko llevó sus dos manos a su entrepierna y las apretó, y Akari empezó a frotarla contra la pierna de Akane, dejándola esta también bastante llena de fluidos.

–¡Aaaah…! ¡Ah, ah! ¡A-Akari! ¡Me vas a hacer correr!

Tomoko sonrió.

–Entonces córrete, Akane-chan. Córrete por tu hermanita.

–¡Ah, ah, aaaah! ¡A-Akari! ¡Me… Me corrooooo!

Y así fue. Akane se corrió con fuerza, teniendo aún más espasmos y convulsiones, y más violentamente que antes, expulsando grandes cantidades de fluido con cada contracción, sorprendiendo a Akari, que nunca antes había visto a otra chica eyacular a parte de ella misma, ya que la otra vez que tuvieron sexo las tres no lo vio. La diferencia con ella es que al ser Akane mayor, esta eyaculaba más cantidad que Akari, haciendo excitar aún más a la chica al ver que su hermana estaba expulsando tanto flujo.

–Akari-chan…

Akari se giró para ver a Tomoko, pero antes de que pudiera reaccionar Tomoko ya le había metido la lengua en su boca y empezó a moverla dentro de esta. Superada la sorpresa inicial, Akari se relajó y metió también su lengua dentro de la boca de Tomoko, moviéndolas ambas para hacerse sentir bien. Tras unos segundos, por falta de aire, las dos chicas se separaron, quedando entre sus lenguas un hilo de saliva durante un par de segundos. Tomoko sonrió.

–Akari-chan… Hace un momento estabas siento tan erótica… Estoy súper excitada.

–Yo también. – Dijo Akari.

Tomoko amplió su sonrisa y volvió a besar con legua a Akari. Además, dirigió su mano izquierda a la entrepierna de Akari, y empezó a masturbarla. Akari tuvo un pequeño espasmo debido a la sorpresa, pero la chica reaccionó haciendo lo mismo con Tomoko, la cual reaccionó de la misma forma que Akari. Así, ambas chicas siguieron moviendo su lengua dentro de la boca de la otra mientras con su mano derecha frotaban la vulva de la otra e introducían algunos dedos dentro de la vagina. Las manos de ambas estaban cada vez más empapadas con los fluidos que expulsaban, cayendo la mayoría a la cama, manchándola, también de saliva, que se escapaba de sus bocas y resbalaba por sus barbillas.

–Mmmng… Gomogo-han…

–Nmg… Agagi… Hian…

Ambas chicas estaban completamente apartadas de la realidad, disfrutando mucho moviendo sus lenguas dentro de la boca de la otra y sintiendo la mano de la otra frotar su vulva y su vagina. De pronto, ambas chicas se sobresaltaron al notar que alguien introdujo un dedo en su vagina desde atrás.

–¡Kya! ¡¿A-Akane-chan?!

–¡¿Onee-chan?!

–Vosotras… ¿Qué es eso de disfrutar sin mí? – Dijo fingiendo estar molesta aunque se la veía con una sonrisa pícara en el rostro.

Esta siguió moviendo sus dedos dentro de la vagina de las chicas, sacándolo y metiéndolo.

–¡Ah! ¡Ah, ah, aaaaaaaaaah!

Akari y Tomoko juntaron sus manos entrelazando sus dedos, mientras seguían gritando y gimiendo por lo que les estaba haciendo Akane. Tras unos segundos, las piernas de las chicas perdieron toda su fuerza y cayeron de cara a la cama, con solo sus traseros levantados, mientras Akane seguía moviendo sus dedos en sus vaginas.

–¡Ah, ah, ah, aaaaah! ¡O… nee-chaaaaan!

–¡Akane-chaaaaan!

–Ju ju ju… Me pregunto cuál de las dos se correrá primero.

Akane aumentó la velocidad de sus movimientos, haciendo gritar más fuerte a las dos chicas. Akari empezó a gritar cosas incomprensibles por no poder vocalizar y poco después se corrió, gritando con todas sus fuerzas. El cuerpo de Akari empezó a tener espasmos y contracciones tan fuertes como las que tuvo antes Akane, expulsando, igual que ella, una gran cantidad de flujo, tanto como la propia Akane, la cual sonreía satisfecha al ver que su hermanita estaba eyaculando tanto, ya que eso significaba que la había hecho sentir realmente bien.

–Ah, aaah Aka… ne… ¡Aaaaaaaaaah!

Mientras Akari aún estaba teniendo su orgasmo, Tomoko empezó a correrse, de la misma forma que Akari. Akane tenía una sonrisa pervertida al ver como sus dos novias se estaban corriendo delante de ella mientras sus cuerpos se convulsionaban con fuerza.

A medida que los orgasmos de Akari y Tomoko iban perdiendo intensidad, Akane retiró sus dedos de las vaginas de las chicas, viendo como tenían los últimos espasmos del orgasmo. Akane entonces miró sus manos, completamente empapadas de jugos. De pronto, algo se activó en su mente, y se excitó mucho al saber lo que iba a hacer. Akane se llevó sus manos a la boca y empezó a lamer y chupar sus dedos, tragándose los fluidos de Akari y Tomoko. Beberse los fluidos de sus dos novias hizo excitarla mucho, haciendo que de nuevo su vagina comenzara a mojarse, y queriendo hacerlo una vez más.

–No habréis tenido suficiente solo con esto, ¿verdad? Vamos a hacerlo otra vez.

–¿Eeeh? – Se sorprendió Akari. – Pero onee-chan, acabamos de corrernos… ¡Kya!

Akane pasó su dedo medio por la raja de la vagina de Akari, de abajo a arriba.

–Precisamente porque acabáis de correros estáis más sensibles y no os resultará difícil correros otra vez.

–Ah… ¡Ah!

Akane agarró a Akari del brazo y la giró, para que quedase boca arriba, y así empezar a lamer y chupar su pecho derecho.

–¡Ah gya! – Esto sin dejar de frotar la raja de su vagina. – Ah, aaaaah… Onee-chaaaaan…

Ver eso empezó a excitar a Tomoko también, que se incorporó.

–Akane-chan, hagámoslo las tres al mismo tiempo.

Akane iba a preguntar cómo lo harían, pero no fue necesario. Tomoko empezó a chupar y lamer el pecho izquierdo de Akane, mientras con su mano izquierda empezó a masturbarla. Akane entonces dirigió su mano izquierda a la entrepierna de Tomoko, masturbándola a ella también. Tomoko paró un momento de chupar el pecho de Akane. La chica miró a Akari, y después de lamerse los labios le habló.

–Akari-chan, ¿vienes?

Akari, avergonzada por lo pervertido que le parecía aquello, pero también excitada, se incorporó, poniéndose al otro lado de su hermana, empezando a lamer y chupar su pecho derecho, y a masturbarla con su mano derecha, y Akane hizo lo mismo a Akari. Tomoko sonrió, y dirigió su mano libre a la entrepierna de Akari, sobresaltándola.

–¡Kya!

La chica miró a Tomoko.

–Akari-chan…

Akari entendió que Tomoko quería que le hiciera lo mismo, así que lo hizo, empezando a masturbar a Tomoko con su mano izquierda.

–¡Aaah!

Aunque Tomoko gimió, tenía una gran sonrisa pervertida en su rostro. Akari estaba sorprendida y excitada. Había visto a Tomoko excitada y gemir antes, pero nunca con esa sonrisa. Parecía otra persona. Verla así la hizo excitar más, volviéndose más sensible, notando más los dedos de Akane en su vagina, así que ella aceleró sus movimientos y volvió a chupar el pecho de Akane, igual que Tomoko. Akane estaba tan excitada como sus dos novias, sintiendo como ambas lamían y chupaban sus pechos y la masturbaban al mismo tiempo, mientras ella hacía lo mismo con ellas dos, y a su vez, estas lo hacían entre ellas. Realmente aquello era un trío de verdad. Akane sonrió pensando en la suerte que tuvo en que ambas chicas aceptaran ser sus novias al mismo tiempo, y ahora estaba disfrutando como nunca. Y ya estaba pensando en qué más posiciones podrían hacer más adelante, pero decidió dejar de pensar en eso para centrarse en disfrutar del placer que estaba sintiendo en ese momento, notando que estaba acercándose a su orgasmo. La chica aceleró los movimientos de sus manos en las vaginas de sus novias, haciendo que estas dejaran de lamer y chupar sus pechos por la sorpresa.

–¡Gya!

Estas respondieron de igual forma, y aceleraron sus movimientos en las vaginas de las otras dos, estando las tres al borde del orgasmo, gimiendo fuertemente, y apareciéndoles corazones en los ojos a las tres, aunque en Akane no se veían por razones obvias.

–Ah ah ah ah ah… A… Akane…

–O… nee… ¡Ah! ¡On… chaaan…!

–Ah ah… Akari… Tomoko-chan… Ah… Corrámonos… Juntas… ¡Ah!

Las tres chicas empezaron a gritar cada vez más fuerte, hasta que finalmente las tres se corrieron prácticamente al mismo tiempo, con menos de dos segundos de diferencia entre las tres. Sus vaginas empezaron a expulsar con fuerza grandes cantidades de jugo con cada contracción que estaban teniendo. Las tres chicas tenían la mente completamente en blanco, incapaces de pensar en nada, simplemente disfrutando de ese placer.

Así estuvieron durante algo más de medio minuto, hasta que el orgasmo empezó a perder intensidad gradualmente, dejándose caer las tres de espaldas en la cama, con Akane en medio y Akari y Tomoko cada una a su lado. Las chicas aún respiraban por la boca, aunque poco a poco iban recuperando su ritmo normal de respiración, y estaban teniendo los últimos espasmos del orgasmo, cada vez más pequeños, hasta que cesaron por completo tras algo más de medio minuto más.

Tras pocos segundos más, las tres chicas recuperaron su ritmo normal de respiración, pudiendo respirar de nuevo por la nariz. Akane fue la primera en hablar.

–Ha sido… Increíble…

–Sí… Ha estado genial. – Dijo Tomoko con una tierna sonrisa.

La chica estaba algo avergonzada por haberse dejado llevar de esa manera antes. Le parecía que había sido muy lasciva, pero estaba feliz de que solo Akane y Akari pudieran ver ese lado de ella, mostrando esa tierna sonrisa y estando algo sonrojada, lo que la hacía ver más adorable a ojos de Akane. Esta miró a su hermana.

–¿Estás bien, Akari?

Esta, con los ojos cerrados, solo asintió, ya que había quedado agotada. Las dos mayores sonrieron. Tomoko levantó un poco la vista, viendo el desastre que habían hecho.

–Ha quedado la cama completamente empapada…

Akari sonrió. Por lo visto aquello le pareció divertido. Sin embargo, no dijo nada, sino que lo hizo Akane.

–Bueno, no pasa nada, es verano, se secará enseguida. De todas formas, después lo pondremos a lavar. – Tras unos segundos de silencio, Tomoko soltó unas risitas. – ¿Qué ocurre?

–Nada, solo que estoy muy feliz de podamos estar las tres juntas de esta forma.

Akane también sonrió.

–Yo también.

–Yo también. – Dijo Akari, que abrió los ojos, también con una sonrisa, aún estirada en la cama.

Las tres chicas sonrieron y Akari y Tomoko se acercaron más a Akane, quedando las tres juntas. Aunque estaban bastante sudadas y hacía calor, no les importaba. Iban a tener que bañarse igualmente para quitarse el sudor, así que ya puestos querían estar cerca de Akane.

Y así se quedaron durante un rato hasta que decidieron finalmente bañarse, quitando las sábanas de la cama para ponerlas a lavar y dejando el colchón fuera para que se secara. Y aunque en principio solo iban a bañarse, terminaron por hacerlo una vez más en el baño, quedando las tres chicas completamente renovadas. Las tres estaban felices de tener esa relación tan especial, y como eran tres, en la cama tenían muchas más posibilidades por probar que si fueran solo dos, los cual les daría mucho que disfrutar durante el sexo. Sin embargo, eso era solo una parte de su relación, pues hacían muchas otras cosas juntas. Y aunque disfrutaban del sexo, lo que de verdad amaban era poder estar las tres juntas.


Y aquí termina esta historia. ¿Qué os ha parecido? Definitivamente, esto es lo más pervertido que he escrito jamás XD

Me ha gustado bastante escribir las escenas de Akari y Tomoko. De hecho, me ha gustado tanto que puede que hasta haga un AkariTomoko, sin Akane. Pero eso ya lo veremos.

En fin, esto es todo. No dudéis en dejar vuestros cometarios, diciendo lo que queráis. Estaré encantado de leerlos, sin importar lo largos que sean. Nos vemos próximamente con más fics.