Diario de Daina - Día 1
Hoy fue mi primer día de clases, y aunque los chicos me enseñaron muy bien cómo manejarme, me está costando mucho trabajo adaptarme a toda esta cultura y el hecho de que todos me ven como una especie de bicho raro por ser japonés… aunque casi siempre me llaman "el chino." Creo que necesito desahogarme un poco de todo esto para empezar, así que tal vez esto se sienta desordenado o poco detallado.
Estábamos en dos cursos diferentes por nuestros apellidos o lo que sea que hagan aquí para dividirnos por cursos, así que tuve que manejarme yo solo en el salón.
—Soy Daina Kurogami —hablé, a diferencia de Japón, por lo que vi, no se ponían de pie para hablar—, vengo de Japón y soy el capitán de AS Gallus.
—¿Sigue abierto ese lugar? —dijo alguno de mis nuevos compañeros.
—¿No está lleno de fracasados? ¿Hasta dejan que un chino los maneje?
La clase fue más un momento para presentarnos a todos que para estudiar. Ya sabía lo que me esperaba una vez que dijera cuál era mi hobby, pero estaba (y estoy) dispuesto a llevar este club con orgullo y probarle a todos de lo que somos capaces.
—Primero, soy japonés —aclaré firme y miré hacia quien habló—. Segundo, tal vez ahora sea un equipo muy pequeño o no seamos tan fuertes, pero me aseguraré de cambiar eso.
Algunos se rieron y otros empezaron a comentar:
—¿Necesitan de un asiático para mejorar? —escuché a uno, al parecer tienen la idea de que los asiáticos llevamos todo a otro nivel… que no está muy lejos de la realidad, trabajamos mucho.
—Espera —habló otra más— ¿no eres el chico que le dio una lección al mejor blader de AS Lis?
—¡¿Fue él?! —exclamó alguien— ¡Entonces tal vez tienen oportunidad!
—Aún no salen del hostal, siguen siendo un pésimo equipo.
Una nota para mí, Jean me dijo que "aún no salimos del hostal" significa que todavía hay cosas por hacer o que seguimos en problemas.
Luego de eso la profesora decidió que era momento de calmarnos y seguir con las presentaciones, ya nos habíamos extendido mucho conmigo.
Lo siguiente que hicimos fue ver un listado de los temas que veríamos a lo largo del año, esa fue la parte aburrida del día, la parte… interesante, empezó en el receso donde no tardaron en preguntarme más cosas.
—¿De verdad llegaste desde Japón? —preguntó alguien curioso en el receso.
—Sí —Asentí.
—¿Pero por qué a un equipo de inútiles? —habló otro.
—… Ellos me llamaron y decidí ayudarlos —respondí firme.
—¿Es cierto que los chinos comen cosas raras?
—Que no soy chino —puse los ojos en blanco—, ¿y de qué cosas raras hablas?
AS Gallus me recibió con tanta calma que había olvidado que era un extranjero más, este momento me lo recordó, a partir de hoy destaco como un punto rojo. No tengo ganas de recordar todas esas preguntas, que si como insectos, que si como gatos (en serio, ¿qué les pasa con los gatos?), que si puedo usar tenedores o si sé pelear como Miyagi de Karate Kid (por Dios… ¿Qué imagen tienen de nosotros? Ven demasiadas películas), si podía decirles algo en japonés… Aunque esto es lo menos peor, de vez en cuando me preguntaban por alguna grosería, si tan solo supieran que en el japonés casi no tenemos groserías, lo más cercano que tenemos es "baka" y el nivel de formalidad con la que nos dirigimos a los demás. No hay una traducción directa para esas cosas y casi no sé groserías en francés, pero a este paso podría aprender algunas.
Como sea, me siento muy, muy, fuera de lugar, ya esperaba algo así pero no experimentarlo es otra cosa. Solo espero que con el tiempo se les pase ¿la emoción? de tener a un compañero extranjero, puedo lidiar con la imagen de ser capitán de un equipo (por ahora) en ruinas pero no sé si podré manejar la idea de tener la palabra "extranjero" en la frente, casi literalmente porque cualquiera se da cuenta por mis ojos más rasgados y mi acento (eso y que aún me cuestan las R.)
Desearía que el equipo beigoma estuviera aquí… o tal vez Sota, me pregunto cómo están o qué estarán haciendo ahora mismo. Sé que Valt y Rantaro se fueron a BC Sol, Wakiya compró un equipo para no tener que aplicar (yo creo que quería estar más cerca de nosotros, pero jamás lo admitirá), Shu firmó con un equipo en Estados Unidos y Ken sigue con su vida mientras cuida a Sota en Japón. Tal vez los llame o les escriba en otro momento para saber cómo están.
Para que esto no sea del todo malo, te contaré que pude ponerlos en su lugar en el beyblade.
—¡Oye, Chino! —me llamó alguien, un tal Marco de BC Sena.
—Daina, y soy japonés —corregí enseguida.
—Lo que sea, escuché que eres muy bueno y supe que le ganaste al mejor de AS Lis —empezó— ¿No te gustaría una batalla?
—Con mucho gusto.
Enseguida fuimos al gimnasio donde todos se reunieron, incluido Jean quien se veía preocupado. Después de la batalla te diré qué pasó con él, aunque no soy bueno narrando batallas. Me dedicaré a practicar eso.
—¡Ve tras él, Unicorn!
En ese momento agradecí haber peleado contra Ukyo en La Espada Llameante. No conocía la estrategia de ese chico, pero sí cómo contrarrestar sus maniobras.
—¡Ya sabes qué hacer, Deathsyther!
Colisionamos contra Unicorn y, como esperaba, el golpe de su cuerno nos hizo retroceder, lo que aproveché para improvisar una nueva maniobra.
—Tu capitán está perdido —escuché a alguien burlarse de Jean, pero mantuve la concentración.
—¡Flying Double Strike!
Lo siguiente pareció ir en cámara lenta, Deathscyther aterrizó encima de Unicorn y pude ver cómo giraba hasta que su guadaña móvil golpeó a nuestro oponente y logramos un final explosivo.
—¡Daina Kurogami con un final explosivo! —exclamó quien era nuestro árbitro, Gerard— ¡El capitán de AS Gallus es el ganador!
Los chicos aplaudieron y yo me limité a tomar mi bey y reunirme con Jean.
—¿Quién se arrastra por el barro ahora? —lo escuché contestar a unos chicos que ya se iban.
—Si no fuera porque tuve un rival similar, habría estado en problemas —reconocí frente a Jean.
—Con razón… —suspiró— Temía que perdieras contra su maniobra con el cuerno de unicornio.
—Primera lección del día, no dudes de tu capitán —Sonreí.
—Sí —Sonrió y aflojó los hombros—, debí saberlo.
Con eso me pregunto si Jean realmente confía en mí o si simplemente estaba preocupado, no me cuadra que estuviera tan emocionado cuando llegué y luego se pusiera nervioso. Quizá sea porque era la primera vez que alguien me desafía en la escuela, pero de todos modos ¿qué había de diferente aquí? Sabe que me enfrenté a un blader de otro club en la calle y lo hice trizas.
Más tarde…
Volví de preguntárselo, fue más o menos así:
—Oye, Jean —Entré a su cuarto después de tocar.
—¿Qué pasa, Daina? —Estaba practicando con unas pesas.
—No me malentiendas pero ¿podrías decirme por qué estabas tan nervioso por mi batalla en la escuela?
—Ah, eso —Dejó de subir y bajar las pesas—. Conozco muy bien a ese sujeto, Marco, es muy agresivo y pues… era tu primera batalla en la escuela frente a todos y tu primer día.
—Jean, ya sabes que pude contra el mejor de AS Lis, ¿por qué te preocupas tanto?
—Lo siento… —fue todo lo que dijo— Supongo que me ponía nervioso saber que era fuerte y que todos estarían mirando, ya sabes cómo pueden ser.
—Entiendo.
Yo lo tomé con calma pero creo que sí me afectó un poco que dudara de mí por un instante. Tal vez necesito una oportunidad para mostrarle a todos lo fuerte que soy en realidad. O quizá soy yo el que se está idealizando demasiado a sí mismo… solo el tiempo me lo dirá.
En la noche…
Creí que nunca más la volvería a escuchar, pero regresó una voz fastidiosa en mi cabeza.
—Tu equipo solo confía en ti porque eres su última esperanza —dijo, es muy habitual que me moleste sobre las cosas que me causan dudas o conflictos—. En cuanto pierdas todas esas sonrisas amistosas desaparecerán.
—Yo… yo no voy a perder…
—No pudiste ganar el nacional en Japón, menos el distrital, ¿y vas a ganar el de Francia, lograrás que entren a la liga mundial?
—Piérdete, no vamos a fallar.
Ahora que pongo esto en papel, me resulta más fácil analizarlo… Tal vez sí me estoy idealizando y tengo un exceso de confianza, pero sé que podemos llegar lejos, solo necesito la oportunidad de demostrarles de qué estoy hecho, lo que puedo hacer por ellos, no solo palabras (aunque insisto, ¿darle dos palizas a dos tipos presumidos no fue suficiente? ¿Esperan una batalla con competencia real?), y eso lo verán en el nacional de París, pero primero debemos ganar el torneo de París.
