Sirviente del mal~
Capítulo 3
¿Algunas vez se preguntaron por que existe el mes del amor?
Cuanta la leyenda que...
—¿Ranma...? — pudo susurrar ante la escena en sus ojos, esa mujer se encontraba abrazando a su hombre de forma tan familiar y lo peor de todo era que Ranma no hacía absolutamente nada para quitársela de encima.
—!Akane! — Ranma reaccionó apartando a la chica de un empujón para acercarse a la peliazul pero esta retrosedio dos pasos.
—Ran-ranma...—sus ojos estaban abiertos de la impresión y aún no podía procesar aquello.
—Akane escúchame antes de que- —sus palabras fueron cortadas con la golpiza departe de la joven.
—¡Lo escuche todo!, ¡¿Así que ella era tu prometida!?, ¿¡estuvieron comprometidos desde que nacieron!? —.
—¡¿Que!?, ¡Akane yo no lo sabía! — trataba de acercarse a ella pero entre más trataba ella más se alejaba — ¡el viejo me lo acaba de decir! —
—¡Te odio Ranma! — grito enfurecida Akane en ese momento la molestia no la dejaba pensar — ¡no te quiero volver a ver en mi vida por mi quedate en China! — termino de decir para luego irse corriendo.
—¡Akane espera!, ¿por que tiene que ser terca? — susurro antes de querer ir tras la chica pero su padre lo detuvo.
—No iras a ninguna parte Ranma — hablo firme el señor sosteniendo duramente el brazo del muchacho — Shampoo ahora es oficialmente tu prometida y debes respetarla hijo —
—¡Sueltame! — trato de zafarse pero tercamente ahora su padre le sujetaba ambos brazos, lo volteo a ver con furia y después a aquella chica que ella miraba con un semblante triste.
—Ranma no querer a Shampoo...tener amante —
—¡Pero que cosas dices hija mía! — río nerviosamente el padre aún sosteniendo a su hijo — ella no es nadie importante —
—¡Akane no es mi amante ella es mi- — su padre lo callo tapandole la boca.
—Esa chica no es nadie querida yerda, ya es hora de irnos seguro la embarcación ya está lista —
—¡Claro!, ¡Shampoo llevarlos a China y casarse ahi con Ranma! —.
El maestro Happosai veía toda la escena sin meterse en ellos desde un árbol alejado.
—Como pudo hacerme esto...—limpio sus lágrimas mientras caminaba por el bosque sin ganas de querer regresar rápido a su "hogar", — idiota, el me utilizo...— pateo con furia una piedra — ¡y yo que le lavaba hasta la ropa como tonta y me punzaba con la aguja tratando de coser sus maditas prendas!...y le dije que no regresará...— trataba de no soltar ya más lágrimas por que cuando llegaría notarían sus ojos rojos e hinchados.
Casi después de un rato avanzando abrió los ojos en par y comenzó a temblar.
—Menciono algo sobre China...y el-el..terrateniente...—se dio cuenta de tal información — nosotros nos encontramos en batalla con ellos... si alguien se entera que hay una persona de China...los matarán —.
Pensó que Ranma y su padre serían juzgados como "traición" a su patria al traer a una persona de ahí y más si son comprometidos, causaría más revuelo.
—Vaya, vaya —entre los árboles salto una figura negra.
—¿¡Quien anda ahí!? — se exalto poniéndose en pose de combate.
—Vaya Akane no pensé que te habías liado con un traidor — tal figura se dejó de esconder y apareció frente a ella — a tu padre le gustará tal información, será más fácil ganar esta batalla si amenazamos a la hija del terrateniente de chiná, ¿no crees? —
—Ryoga...—susuero maldiciendose ella misma — ¿Qu-que cosas dices? —
—Al señor Soun le dará un infarto al enterarse que su hija se relaciono con un traidor siendo infiel a su prometido viendose a escondidas con el — el tono de voz que usaba era de "víctima" con otro tono burlón — ¿no crees Akane? —
—Yo no dije nada Ryoga, no se de que hablas — negó.
—Ooh, ¿enserio?, por que yo lo escuche bastante claro — sonrió de lado mostrando el colmillo en sus dientes comenzó a dar lentamente vueltas alrededor de la chica, agarró un mechón de cabello de ella — ¿Aún los puedo encontrar?, y llevarlos directamente a que los enjuicien —
—Prometo hacer lo que quieras pero...dejalos en paz — no podía creer que siguiera protegiendo a ese "malagradecido".
—Tonta — la agarró fuertemente del brazo — ¿piensas que así como así lo voy a dejar pasar?, ¡te burlaste de mi!, ¡nadie se burla del gran Ryoga! — la soltó bruscamente sacando su espada y poniéndolo cerca del cuello de Akane — ¡pagarás por eso! —
—¿A si? —Akane agarró valientemente la espada acercandolo más a su cuello — si quieres matarme hazlo ahora, ¡vamos hazlo! y te condenaran por asesinato —.
—Idiota, ¿crees que me chantajeas? — se burlo — yo tengo información valiosa sobre ese hombre y su prometida, les puedo contar todo y no pensarán dos veces para matarlos —.
—No le pondrás un dedo encima a Ranma — Amenazó la contraria, ambos se miraban fijamente intentando matarse con la mirada.
—En ese caso — dejo la espada de lado y se acerco a la chica tomándola de la mejilla — quiero que te cases conmigo sin rechinar y te prometo callar —se acerco a la oreja de la chica — y si no lo haces me encargaré que tu ex amante no llegue vivo a china.. —susurro con su sonrisa malevola.
Ryoga bien que tenía sus influencias y más con su papá y que el padre de ella sea aliado de ellos, definitivamente Ranma corria riesgo y apesar de lo que le hizo no podía dejar que le hicieran daño.
—Acepto... — contestó ante su propuesta.
—¡Oh linda Akane que buena decisión! — su voz cambió a una de sarcasmo — prometo no jugar contigo para luego dejarte tirada amada mía — se burló.
—Callate...— contestó fríamente.
—Oh mi amor, ¿así tratas a tu prometido? — finjio tristeza agarrando la cintura de la chica — ahora yo mando querida, no lo olvides — acerco sus colmillos en el cuello de la chica enterrandolos.
—¡Idiota para! — se trataba de separar la chica —¡que pares! — lágrimas volvían a rotar de sus mejillas por impotencia.
Un puño impacto con la cara del chico mandándolo contra un árbol.
—Qu-que crees que haces imbecil — Ryoga se intento incorporar ante el golpe.
—Ranma...—susurro Akane viendo al chico que tenía la cara de pocos amigos dirigiéndose a Ryoga dispuesto a golpearlo otra vez.
—No la vueltas a tocar — volvió a hablar esta vez más cerca de el levantando una vez más su puño.
—¡Dejalo! — grito Akane reaccionando sosteniendo la mano del pelinegro.
—Déjame Akane, ¡aun no eh terminado con el! — su furia era máxima.
—¡Ja! — se rio Ryoga aún sosteniendose del tronco del árbol donde había sido aventado — yo ya termine contigo idiota — se agarraba la cara dolido.
—Eso quiero verlo maldito — quizo golpearlo con el otro puño pero nuevamente Akane lo retuvo.
—El es mi prometido y no dejaré que le hagas daño...— dijo a duras penas Akane cosa que el de la trenza se horrorizo al escuchar esas palabras.
Ryoga sonrió como "victoria".
—¿Que dices Akane?, ¡si es por lo de Shampoo yo-..—.
—No me interesa, yo no fui nada tuyo ni tu mio, por favor vete y déjame solo con el — evitaba verlo.
—¡No hables tonterías Akane!, seguro este maldito tiene algo que ver con esto — gruño el de trenza viendo al contrario.
—¡Ranma! — tanto Shampoo y Genma que venían buscando a Ranma llegaron corriendo — Hijo que pasa —
Ryoga sonrió aún más teniéndolos a los tres presentes sin embargo Akane ya sabía lo que podría hacer.
—Genma, llevate a Ranma — hablo Akane sin mirarlos — llévenselo lo más rápido que puedan — se acerco a Ryoga y lo tomo de la mano y con la mirada le imploraba que los dejara ir.
—¡Pero que dices tonta yo no me iré de aquí! — se rehusó totalmente el pelinegro y Akane lo miro con furia y tristeza a la vez.
—¿¡Que no entiendes!?, ¡vete Ranma! — grito ya cansada — ¡solo me estorbas Ranma ya vete! —.
"Solo me estorbas" Ranma se quedo helado ante las palabras de la muchacha.
—¡Vete y casate con ella! — gritaba esta vez con lágrimas en los ojos mientras intentaba que Ryoga se ponga de pie — ¡No te amo! — volvió a gritar esta vez con más lágrimas en los ojos — ¡váyanse! — gritaba con furia sin embargo dentro de ella algo se moría poco a poco.
—¿¡Eres tonta!? — finalmente Ranma salió de su pequeño transe y tomó con furia la muñeca de Akane —¡No te dejaré con este maldito! —
Akane se zafo rapido y le propicio otra vez una cachetada.
—No vuelvas a llamar así a mi prometido, maldito — Ranma quedo inerte — mejor que se vayan ahora — tomo a Ryoga para ayudarlo a pararse e irse.
Ranma no hizo más nada que quedarse ahí completamente parado.
Akane no miro más hacia atrás, si miraría atrás de seguro iría con el y no quería.
—¿Y tu eres un hada mágica o algo así? — el chico miraba curioso a la joven arriba de un pequeño tronco.
—¿hada mágica?, idiota encima de pervertido inepto — se evia molesta.
—¿¡pervertido!? — se ofendió.
—¿Quien me vio mientras me daba un baño? —
—¡estabas en un río loca! — se defendio — yo no te vi por que era de noche, ¿quien iba a pensar que alguien iría a ese río en la noche eh?, además no tengo interés en ver chicas planas como tu —.
Ante ese comentario resivio el impacto de una piedra en su cara.
—¡Eres un idiota y todavía te atreviste a mirar! — grito completamente roja.
—¿¡y yo de donde sabía que la gente loca como tu iba a ese río en media noche!? — contestó gritando a la muchacha.
—¡Y yo de donde iba a saber que había locos pervertidos que se encargan de espiar a las mujeres! —
Aquellos jóvenes solo se dedicaban a gritarse el uno al otro.
—Que deliciosa vista — apareció un hombrecillo que estaba oculto entte las hojas de un árbol.
—¡Maestro! — regaño el joven sosteniendo a ese hombre.
—¡Son una manada de pervertidos! — grito asustada la muchacha.
—¡Callate, eso no es cierto! — se volvió a alterar el chico.
Esa fue la primera vez que happosai había visto a la chica junto a su "discípulo" , de hecho después vaya que la vio muy seguido.
Los jóvenes precentes que estaban alrededor de la pequeña mesa sentados en un futon bostezaron algo cansados.
—Yo tengo que dormir, buenas noches — el joven pelinegro fue el primero en pararse y tratar de irse no estaba muy interesado en saber de esa "leyenda" que le relataba el viejo happosai.
—No seas grosero Ranma — regaño Akane con una mala cara viendo a su prometido.
—¡Que más da si lo escucho o no!, ¡total! Es solo una absurda leyenda — reclamo el muchacho.
—Oh Ranma, esto tiene mucho que ver en ti — trato de revelar happosai que tomaba una taza de té ya que se le había agotado el habla en relatar aquella historia que contaba — yo les cuento esto por que el día del amor y la amistad se acerca pero — una sonrisa traviesa se cruzó por sus labios — vayan a dormir y ya mañana se las cuento —.
Todos los residentes de ese hogar se pararon agradecidos rumbo a sus distintos cuartos.
—Vaya muchachos...— susurro el anciano ya sólo.
—Y bien mi querida prometida — Ryoga posos su brazo por encima del hombro de Akane — vámonos a casa —.
—Iditota...—susurro Akane para si misma — espero que cumplas con tu palabra Ryoga — soltó toscamente.
—Oh mi linda Akane, un hombre jamas rompre una promesa — contestó relajado el nombrado — dejare escapar a ese estúpido y a su chiná, tendré algo de compasión — Ryoga aprovecho y agarró el mentón de la joven — espero que tu también cumplas tu promesa — sonrió perversamente — o yo mismo me encargaré de traerte la cabeza de ese maldito —.
Akane se quito rápidamente mirándolo mal.
—Pero no te escapes de mi pequeño pichóncito — se burlo Ryoga.
—Ranma — La amazona no dejaba de engancharse al pelinegro.
—¡Ya déjame! — dijo ya arto intentando que la chica se aparte de él.
—No le hables así hijo — interrumpió Genma — tienes que respetarla —.
—Shampoo decir que en la noche traer embarcación para irnos —.
—Perfecto hija, así será mejor para que nos descubran —.
—Esto es como una traición, ¿¡lo entiendes papá!? — se altero Ranma.
—Entiendelo Ranma, es por el bien de todos — happosai intervino para sorpresa apareciendo tras de la amazona recibiendo como respuesta un codazo de esta — aunque no estoy de acuerdo si no se separan tanto como Akane y tu se afectarán —.
—¡No lo entienden!, ¡nadie lo entiende? — se altero el joven — ¡nosotros no podemos estar lejos! —.
—¡Pues tendrás que hacerlo! — grito ahora su padre agarrandola de la camiseta roja — ¡No tienes oportunidad con ella hijo! —.
Akane entró a su cuarto con un semblante triste poniéndolo seguro aunque ahora no sabía por qué lo hacía si sabía muy bien que Ranma ya nunca más vendría, abajo se encontraba Ryoga hablando con su padre y ella se había escapado con la escusa de "me Tendo que arreglar". Sin embargo la tristeza la volvió a consumir.
—Ranma, eres un idiota...— susurro Akane con furia, agarró una espada que tenía ahí por si había peligro — no quiero volver a verte...— temblando agarró la mano y lo acerco a su cabello y por la furia lo corto, su gran mechón de cabello azulado cayó al suelo, se vio en el gran espejo que tenía y sin avisar las gotas de lágrimas fueron derramadas — decías que mi pelo era lindo...— ahora veía su pelo que le llegaba un poco más arriba de su hombro — maldito traidor —
—Oye — Ranma quito la vista todo rojo — me-me gusta tu cabello largo —.
—¿Q-que? — Akane lo vio con los ojos alumbrados.
—¿Estas sorda o que? — Ranma bufo molesto resiviendo una piedra departe de la joven haciéndolo caer del árbol donde estaba el.
—¡Idiota! — griro la peliazul.
—¡Que te pasa marimacho! —se acerco a la chica furioso — ¡te dije que tu cabello largo se te veía bien! — recalcó agarrandola de los hombros.
Ambos se pusieron rojos.
Akane al recordar eso lanzó aquella espada al espejo rompiendolo.
Sin saber como había pasado el también le había enseñado Artes marciales ya que Ranma era muy bueno en eso y Akane al aprender esa táctica resivido alagos de su padre.
—Como fuiste capaz...— Akane se desmorono en el suelo tapando su cara con sus brazos — eres un traidor Ranma — seguía derramando lágrimas, era inevitable — te detesto...—.
—¿Akane? — Alguien tocó la puerta y por la voz pareciera que fuera Kasumi, Akane se paro de inmediato, se limpio las lágrimas y fue a abrir
—Que se te ofrece Kasumi —Akane esforzó una sonrisa ante su hermana.
Kasumi paso al cuarto y cerró la puerta, acarició la mejilla de su hermana y la abrazo.
—Llora todo lo que quieras — dijo en un susurro y Akane soltó todo lo que tenía atorado en brazos de su hermana abrazandola más fuerte.
—Ka-kasumi me equivoque, Ranma no me amaba —se aferro más a ella en llanto ahora que sentía que era su única protección.
—¡Sueltenme! — gritaba Ranma tratando de zafarse de los brazos de su padre.
—¡Quedate quieto Ranma! — ya cansado aflojó el agarre y Ranma aprovecho tal cosa para que lo soltara.
—¡Ranma no ir a ninguna parte! —Amenazó Shampoo que poco o nada le tomo importancia el pelinegro y salto a un gran árbol huyendo de ahí.
Kasumi arreglaba a su hermana para que bajará a saludar a su prometido y se haga formalmente la pedida de mano.
—Se que no amas a Ryoga Akane — Kasumi acariciaba gentilmente el cabello azulado de la menor de los Tendo — pero si desobedecer a papá...te ira mucho peor — Kasumi dejo el peine a un lado y se puso al frente con su hermana — por favor haz lo correcto — le agarró de la mejilla con un semblante preocupado.
—Lo se Kasumi — Akane muro hacia otro lado — después de todo no tengo opción...—
—Tonta —Gruño Ranma corriendo por el bosque para llegar lo antes posible al reino — si piensas que te libraras de mi estas muy equivocada Akane...no tan fácilmente —.
Corría y corría cuando unos tipos que se escondía en los árboles saltando tomaron a Ranma atandolo de pies y cabeza y tapandole la boca, este cayó al suelo.
—¿Que pasa amiguito? — Ryoga salió de entre la oscuridad con una sonrisa malevola acercandose a el, se puso de cuclillas y agarró el mentón de Ranma — Akane te manda saludos —.
Ranma se movía desesperadamente intentando librarse del agarre que ejercían los demás soldados.
—No te esfuerces Ranma, es inútil — Ranma lo miraba con odio y le causó más gracia al contrario soltando una carcajada — Akane me dijo todo sobre ti, serás arrestado por traición a Nerima y al reino por traer a una China en plena guerra a Japón — Ryoga se paro y lo apunto _ ¡Arrestenlo! — esa fue la orden para que lo esposaran — gracias a mi amada Akane damos con tu ubicación, siempre tan cooperativa mi princesa, tengo que irme por que pronto será nuestra pedida de mano oficial — se burlo.
Ranma balbuceaba cosas que no se entendían tratando de zafarse del agarre hasta que sintió algo duro golpear su cabeza y vio todo negro.
—¿¡Ranma!? ¿¡Ranma!? —.
—¡Buh! — alguien la todo de atrás haciendo que de un salto del susto.
—¡Ranma! —grito enojada la peliazul — ¡idiota no hagas eso! —.
—¡Bah!, lo que pasa es que tu eres muy tonta y despistada — el muchacho se puso los brazos atrás de su cabeza relajado.
—Eres insoportable — La muchacha dejo una canasta en el pasto y se sentó ahí — traje comida y remende algunas de tus ropas — abrió la canasta que siempre llevavas con ella y Ranma vio los dedos de la chica que estaban vendados casi la mayoría de ellos.
Ranma se sentó rápidamente y tomó la mano de la chica.
—Cuantas veces te eh dicho que no es necesario tonta, mirate los dedos si no sabes hacerlo no lo hagas —.
—Ths — la joven se safo de su agarre molesta — no soy tan débil como crees yo se lo que hago — de la canasta saco una prenda roja y se la entrego — te compre esto, pensé que se te vería bien — le lanzó la camiseta y este la recibió
sorprendido.
Ranma se acerco a ella en silencio y la abrazo acercandola más a el.
—¿Cuando te volviste tan afectuoso eh? — bromeó la chica más no resivido respuesta — siempre habías sido distante con todos y a duras penas hablaste conmigo y aparte que eras todo un patán —.
—Gracias...— lo único que logro decir fue eso haciendo que la chica se sonrojara, ambos se separaron lentamente del abrazo viéndose a los ojos.
La luz de la luna se hacía cada vez más intensa reflejandose en los ojos de ambos, Ranma fue el primero en acercarse y akane lo siguió hasta cortar la distancia que tenían se juntaron en un beso que cada vez se profundizaba más, Ranma no tardo en agarrarla de la cintura y se acostaron suavemente en el pasto junto a la luna.
...
...
Era cierto...Ranma no conocía lo que era el afecto mutuo o siguiera la palabra en sí, siempre se comportaba como un tipo patán que no sabía controlar sus palabras hasta que la conoció.
Ranma abrió los ojos de golpe, vio a todos lados tratando de recobrar conciencia y se dio cuenta que estaba en un calabozo atado de manos, el corazón Le punzó al oír lo que Ryoga había dicho.
"Akane nos dio la ubicación", ¿en verdad Akane la había traicionado de esa manera?, no podía creerlo.
Akane estaba sentada junto a Ryoga y en el lugar había mucha gente.
—Akane — el pelinegro la agarró de las manos — me enterré que Ranma se marcho en una embarcación junto a esa chica y su padre — susurro para que no los "escucharán".
Esa fue una punzada para Akane.
—fui a ver que si de verdad se había ido y me lo encontré, ya sabes que soy un hombre que cumple su palabra y me fije que no corrieran riesgos, me dijo que...le entregará una parte del oro de tu familia para no decir nada o si no le entregaba te dejaría en evidencia ante todos diciendo que habías sido una "ramera" que se había metido con el...no tuve más remedio que dar el oro pero no toque nada de tu familia, se lo di del mio —decía con "tristeza" Ryoga.
Akane abrió los ojos sin poder creerlo, ¿eso le había dicho Ranma?, ¿Ramera?, ¡era un maldito! el nunca la había querido y solo se había fijado en ella por su dinero, apretó los puños conteniendo las lágrimas.
—Me dijo que el volvería...volveria dentro de un tiempo para atacar a Nerima con su ejército, me Amenazó Akane...— Ryoga so que sabía como actuar.
—No te preocupes Ryoga, si viene aquí lo enfrentaremos, Nerima esta más que armado y si viene...creeme que seré la primera en enfrentarlo...—.
Ryoga sin que Akane viera hizo volver su macabra sonrisa cantando victoria, por sin había puesto en contra a los amantes logrando que si se ven se matarían entre ellos, Ryoga se dio cuenta del gran corte de cabello que se había hecho Akane pero no se molestaba, ese le quedaba más sexy que el anterior...
Ranma trataba de romper las cadenas que lo mataban pero era inútil, nada funcionaba.
—Traicionera...—susurro Ranma con odio.
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¡HOLAAA! Como estan!???
Perdón por tardar!! La verdad me emociona hacer esta historia ya que me anote todo el guión en un cuaderno para hacer el capítulo final que será el próximo!!
Que les parece la historia!!? Denme su opinión :)
Gracias por leer!!
Sus comentarios me inspiran a seguir escribiendo!!
Los leo en el próximo capítulo!!
