Descargo de responsabilidad: no soy dueño de Pokémon.
Era de noche y llovía mucho, así que decicio llevárselo ahora, cuando nadie lo podría ver.
El sabía que este huevo pokémon era raro y excesivamente grande como para tener dentro un pokémon común, si vendía esto en el mercado negro podría sacarse una cantidad de dinero ridícula, con tan solo pensarlo sus ganas de llevarselo aunentaban.
Entonces llegado el momento llamó a sus 2 Machamps para que cargaran el huevo hasta la playa donde llamó a su Wailord y le ordeno a sus otros pokémon que lo subieran encima.
El viaje se había hecho realmente corto porque en su mente solo estaba la cantidad absurda de dinero que pagarán por este huevo, al fin había llegado a su destino, la región de Kanto, había sido un tramo muy largo para su Wailor hacer un viaje desde Paldea hasta Kanto, pero había valido la pena.
Mientras tanto en otra parte no tan lejos del lugar donde se encontraba el secuestrador, estaba Delia Ketchum dando un paseo con su pokémon, siempre salía los viernes a dar un paseo con su compañero Pokémon , había estado con ella desde hace unos cuantos años y eran muy cercanos, le ayudaba a dar clases en el instituto porque a los niños les solian gustar los Pokémon y eso hacia todo más fácil.
El caso es que mientras estaban paseando vieron a lo lejos a un señor con gafas de sol, traje negro, zapatos negros y sombrero negro caminar detrás de unos Macham que estaban llevando un huevo bastante grande, pero a este tipo lo había visto antes, en la televisión, había salido en varios canales por lo que lo reconoció al instante, era un ladrón de huevos Pokémon que estaban buscando por todas las regiones.
Ella no sabía que mal futuro le esperaría al pobre Pokémon si no hiciera nada, no se podía quedar de brazos cruzados.
usa psquico para lanzar a los Macham lejos en direccion al entrenador- susurró Delia
Asintiendo hizo lo que le pidieron y como resultado dejó noqueados a los 2 Pokémon y al secuestrador.
-Bien, ahora usa psíquico para levantar el huevo y llevarnoslo a casa-
Dos sanas después el huevo eclosionó y con ello llegó una voz desde el interior de su cabeza.
-Humana, te agradezco haber salvado a este Pokémon debo, pero debo pedirte que cuides de el- resonó una voz misteriosa
Cautelosa a la vez que asustada retrocedió un poco esperando que solo fueran alucinaciones suyas
-Se lo que te está pasando por la cabeza humana, y devo decirte que soy totalmente real, soy Arceus, el dios de los Pokémon y el Pokémon que ha salido del huevo se llama Koraidon, es el Pokémon legendario que acabo de crear para que mantenga a Salvo la región de Paldea, pero no es nada urgente, así que cuidalo y crialo como si fuera tu hijo, porque a partir de ahora eres su madre aunque no tengas ningún vinculo saguineo con el, quiero que este pequeño sea feliz y cumpla sus sueños, luego tendrá que cuidar de Paldea, y creo que es mejor que haga algunos amigos, el resto de Pokémon legendarios se criaron sin contacto humano, pero tengo el presentimiento de que esta es diferente, haz lo mejor que puedas Delia Kepchum.
Mientras la forma proyectada de Arceus desparecia, apareció una gema en su mano con una nota al lado.
"Para que Koraidon se integre más en la sociedad con los humanos si es que en algún momento le apetece, esta gema pone sobre él una ilusión humana si es que el la activa.
Pd: si esta gema se rompe, la ilusión caerá, en el caso de que se rompa se repara sola aunque tardaria"
Levantando la vista para ver a su nuevo hijo, le dió una sonrisa y le dijo -Hola pequeño Ash, yo soy tu mama y me llamo Delia Kepchum-
Pocos días después llamó a su amigo el profesor Oak para que comprobara el estado de salud de Ash y ya de paso que le dijera que movimientos tiene.
Solo hizo falta hacer mención de que había un Pokémon raro en su casa para que Oak llegara en muy poco yiempo, normalmente estaría ocupado pero siempre que había un Pokémon raro el necesitaba ir a comprobarlo e investigarlo, así que si estaba haciendo algo lo ha dejado a medias sin duda.
Delia no se decepcionó cuando sonó la puerta, no habían pasado ni 2 minutos y ya estaba en la puerta de su casa.
Con una pequeña risa se dirigió hacia la puerta y la abrió dandole la bienvenida al profesor.
-Y bien... ¿donde esta ese Pokémon?-
-Sigueme, seguramente esté en su habitación, aún es temprano y le gusta dormir-
Haciendole caso a Delia fue detrás de ella hasta una habitación de la casa donde se pararon en la puerta antes de entrar.
-Antes de nada te tengo que decir que este Pokémon me fue encomendado a mí por el mismisimo Arceus así que ahora es mi hijo y se llama Ash, eso quiere decir que no te lo voy a prestar para ninguna investigación- aclaró Delia -Aunque eso no quiere decir que no vaya a ir a tu laboratorio con el, solo dale unos años antes de hacer las pruebas e investigar dobre el, aún es pequeño y quiero que tenga un buen primer contacto contigo y con tu laboratorio, además no creo que sea muy cómodo para el en este momento-
Suspirando asintió hacia Delia que abrió la puerta y en cuanto Oak había intentado entrar Delia le puso un brazo delante -Detente ahí mismo, lo voy a despertar para que lo veas-
Haciendo caso esperó pacientemente hasta que Delia salió y le dijo que espera abajo con ella hasta que Ash bajara.
Estuvieron esperando casi media hora hasta que al fin bajó y valla si se quedó impresiomado, este Pokémon era enorme y majestuoso.
-Wow, he de decir que estoy bastante sorprendido, es un Pokémon bastante grande-
Después de ese día el profesor Oak y Ash se convirtieron en buenos amigos y a Ash le gustaba ir hasta el laboratorio del profesor, tambien había comenzado a llevarse bien con Gary, el nieto de Oak y con un Pikachu que Oak acababa de capturar recientemente.
Después de ese momento pasaron 8 años donde Ash había fortalecido su amistad con Gary y Pikachu.
-Y bien ¿Mañana irás al campamento Pokémon de mi abuelo?- pregunto Gary
Ash se quedó quieto mientras trataba de asimilar lo que acababa de decir Gary -...ESPERA ¿¡QUE!?-
Poniendo una cara extraña miró hacia Ash -Ups, ¿no te habías enterado?-
Como respuesta Ash negó rápidamente con la cabeza
-No sé porqué no me lo esperaba- añadió Gary secamente
Al escuchar eso Ash hizo un puchero-Oye, que no es culpa mía-
-No, es mía- se burló Gary mientras hacía gestos con las manos
-Como sea le preguntaré a mi madre- dijo Ash antes de salir corriendo desde el laboratorio de Oak hacia su casa pasando por al lado de Pikachu y haciéndolo caer de espaldas por el susto -¡Hasta luego Pikachu!-
Pikachu parpadeó un par de veces antes de mirar confundido a Gary que parecía estar aguantándose la risa
Cuando Ash llegó a casa abrió la puerta de golpe y se quedó mirando entre los 2 humanos que había en la habitación
-Hola Ash- saludó Delia animada -Parece ser que el profesor se adelantó a ti y me vino a pedir que fueras a su campamento Pokémon mañana-
Ash puso los ojos en blanco, era obvio que el abuelo de Gary lo conocía demasiado, pero no se quejaba
Mirando al niño que aún estaba en la puerta empezó a explicar los detalles -Si bien eso es cierto, he de decir que todas las plazas ya estaban ocupadas, así que puedo hacer un hueco para ti con una condición-
Ash tenía el presentimiento de que no le iba a gustar lo que iba a escuchar
-Tendrás que venir como mi pokemon- finalizó Oak dejando a Ash intentando procesar lo que acababa de escuchar
