Reducía la velocidad antes de llegar a los cruces. Se fijaba en las personas, animales u objetos en su camino para evitarlos oportunamente. Observaba a ambos lados antes de andar entre calles. Todo ello para así llegar al Parque Central de Royal Woods, el cual se encontraba curiosamente casi vació, por excepción de unas cuantas parejas que parecían estar charlando a lo lejos, hecho que decidió aprovechar para dejar de mover las piernas, cerrar los ojos por un momento y dejarse llevar por la velocidad de la bicicleta cuyas ruedas seguían en un suave, pero constante, movimiento.

Respiró profundamente el limpio aire del lugar, y hacer estando el sitio tan tranquilo fue aún más refrescante de lo que esperaba.

Y así, al abrir los ojos y ver que no estaba en riesgo de chocar con nada, ni nadie, "Lincoln" empezó a pedalear… y pedalear…

…y pedalear…

…y pedalear…

…y pedalear…

…Y Pedalear…

…Y Pedalear…!

¡Y Pedalear…!

¡Y Pedalear…!

¡!¡Y Pedalear…!

¡!Y PEDALEAR!

¡!¡EN DIRECCIÓN HACIA LA ROCA CON QUE ESTRELLARÍA LA RUEDA DELANTERA DE LA BICICLETA, PARA ASÍ ESTRELLARSE DE CABEZA CON EL CÉSPED Y PONERLE FIN A…!

-…!

¡¿Qué era eso?! ¿Había salido de la misma sombre del árbol?! ¡Imposible! Estaba seguro de que allí no había na…

-…?!

- "¡No!"

¡La esquivó!

Había sido una…

*TAK*

-…?!

La rueda delantera se inclinó 90°.

¡La misma bicicleta lo había obligado a frenar bruscamente!

"Lincoln" salió disparado directo hacia…

- "!LA RO…!"

.

.

.

Ni si quiera pudo completar sus pensamientos.

El impacto había recorrido todo su cuerpo.

De un segundo a otro todo se volvió… oscuridad.

.

.

.

Lynn…

Lynn Marie Loud Junior…

De entre todas las hermanas Loud destacaba

¿Qué era lo que la hacía especial?

¿Por qué se sentía atraído hacia ella?

Sería la cercanía de edad?

Inconscientemente sabía que era la que más se encontraba a su alcance?

Pero aún así… ella tenía 13 y el solo 11.

Sin importar lo educadamente que hablara o se comportara

Ella nunca dejaría de verlo como un menor…

Pero incluso aunque tuviesen la misma madurez mental, estaba un hecho muy importante que no podría cambiar…

Eran hermana y hermano…

Lincoln… Lincoln era el hermano de Lynn… Y lo quisiera o no, él era esa persona… y era algo que no quería ser…

Se había enamorada de Lynn… y lo sabía porque…

Porque quería decirle… quería aprovechar su condición para que le dijera a ese chico que se fuera y volviera a su lado…

Pero… Ella estaba tan contenta… Desde que la encontró

Pero hablando con ese chico se veía tan contenta…

Sabía que si se hubiera quedado allí probablemente habría hecho o dicho alguna estupidez de la que seguro se arrepentiría...

Le dolía ver que Lynn le sonriera de esa forma a otro chico…

Pero era consciente de que alguien como él nunca podría conseguir que sonriera de esa manera.

.

.

.

Lincoln estaba recostado sobre las piernas de Lucy, con las lágrimas de está cayendo directamente sobre su rostro.

Alczó sus ojos y cuando lo hizo

Y ahora que su "hermana" menor sostenía su mano se dio cuenta de lo imbécil que estaba siendo. Desde el principio, lo único que le importó era impresionar a Lynn con su manera de actuar y, para cuando compartieran su tiempo juntos, de alguna forma… –"Qué idiotez…" –era absurdo pensarlo. Sin importar lo que le dijese; que está enamorado de ella, todo lo que le gusta de ella.

No podía saber lo que pensaba. Lo que cada una de ellas pensaba. Pero estaba seguro de una cosa. La familia Loud quería recuperar su Lincoln. Por lo que todo lo que harían necesariamente estaría en función de ello. Recuperar la memoria de Lincoln.

Era un idiota, por querer aprovecharse de su situación solo para acercarse a la chica que le gustaba. Sus sentimientos, reales o no…. ¡NO ERAN SU PRIORIDAD AHORA!

-"Me he estado comportando como un imbécil…" –pensó.

-Lu…cy… –musitó muy suavemente e ignorando por completo las otras voces, levanto su mano hacia el rostro de la menor y tomó su mejilla, para seguidamente susurrar…

-…quiero recordarte… –antes de volver a caer dormido…

-Y eso fue lo que sucedió.

Para Lincoln, había sido un intento de recuperar la memoria.

Al igual que Lori, Lynn ya no tendría permitido pasar tiempo con Lincoln

Puso sus manos hacia adelante…

-Espera…

No tenía por qué hacer eso.

-Solo cierra los ojos, relaja el cuerpo y…

Con los brazos sueltos, las manos abiertas al final de ellos, Lincoln se estrelló de frente directamente en el césped del parque al que hace unos momentos había ingresado. Su cuerpo reboto un poco y la bicicleta en la que venía montado flotaba encima suyo.

Luego de unos cuantos giros, Lincoln quedó bocarriba, abriendo los ojos solo lo suficiente para observar la rueda trasera del vehículo en el que vino montado en dirección a su rostro, para luego escuchar el sonido del caucho golpeando el césped a solo centímetros de su oído.

-…–se puso a pensar.

- ¿Te encuentras bien? –Ignorando la pregunta, el peliblanco se puso de pie, levando la bicicleta de Lana y empezó a caminar hacia un lugar apartado.

Hasta que una mano lo agarró de la muñeca y la misma voz volvió a llamarle.

-Lincoln! Te estoy hablando, ¿te encuentras bien?

El peliblanco volteó a ver de quien se trataba, tomándose un segundo para observarla de arriba abajo, comenzó en pensar en todas las chicas con las que había pasado el día; antes de responder.

-¿Lu…cy…?

-Haiku… Soy Haiku

Haiku… su atuendo consistía en un vestido vintage purpura de mangas abombadas, de corte "V", cuya falda rasgada cubría por completo sus piernas y pies. Utilizaba guantes de red sin dedos, los cuales le llegaban hasta las muñecas.

Un cinturón de cuero negro, con una hebilla de cráneo, se ajustaba alrededor de su cintura, dándole volumen a su pecho y caderas. Su larga cabellera, descendía por sus hombros cubriendo su espalda y era tan profundamente oscura que reflectaba la luz del sol con un hermoso brillo.

Su piel era pálida. Su peinado ocultaba la mitad de una mirada sombría. Y juzgar por el detalle con el que podía apreciar cada uno de sus rasgos, en definitiva, era tan alta como él. Más importante que ello… le había llamado por su nombre, lo cual significaba que, sí se trataba de alguien a quien debiera conocer entonces el golpe en la cabeza no había servido para nada.

Al menos, eso era lo que "Lincoln" tenía en mente en este momento.

Por otra parte, Haiku observada la extrañez en los apagados ojos azules del peliblanco. No esperaba que la reconociera, pero el hecho de que la haya confundido con su cofrade más cercana, aun siendo esta última su propia hermana, le hacía comprender la ansiedad, preocupación e ira que Lucy había demostrado en aquella llamada que le hizo para conversar al respecto de la condición mental actual de su único hermano, y pedirle que, en caso de que se cruzara con él, le describiese los detalles que habían caracterizado la única interacción que había tenido con este, en el evento escolar celebrado unos meses atrás.

-Salimos una vez. Me engañaste con tres chicas al mismo tiempo.

- ¡¿Cómo?!

-Mediante un compromiso arreglado por Lucy. En aquella ocasión, mencionó que tu alma adolecía el suplicio del rechazo, convenciéndome de que solo mis palabras podrían sanar tu herido corazón, pero la realidad fue que no pudiste lidiar con tus sentimientos, ni medir las consecuencias de las artimañas que componías con tu boca, actuando, a mi parecer, como un cobarde.

-…

-…

Una extraña con la que al parecer vivió un para nada esperado capítulo, se concentró en el hecho de esta también conocía el nombre de su hermana… de la cual aun continuaba sin recordar

Así que parpardeo un par de veces, dejó salir el aire que lo narrado por la pelinegra había apresado en sus pulmones y respondió muy cordialmente.

-Me disculpo por ello. Agradezco tu apreciación al igual que tu preocupación. Y ahora me retiro. Que tengas un

Lincoln intentó irse, pero en todo este tiempo Haiku no había soltado su muñeca.

-Serías tan amable de soltar

-De qué intentas escapar?

-Disculpa?

-Casi no prestaste atención a lo que te dije

-Nuestra cita no fue una cita. A tu parecer soy un cobarde. Eres amiga de mi hermana menor. Me faltó algo

-No pareces alguien que se interesé por recordar quién es

-Imagino que Lu…an te comentó respecto a mi amnesia

-Lucy. Luan es la hermana mayor de ambos

-Gracias por el dato. Ahora, por favor, suéltame

La gótica no aflojaba su agarre

-De qué intentas escapar?

-¿Ahora mismo? De ti

Haiku frunció el ceño. Lincoln intento usar su otra mano para soltar el agarre de la pelinegra, pero esta última también uso su mano libre para inmovilizar la del peliblanco

- ¡¿Pero que te…?!

-Por qué desprotegiste tu cabeza antes de caer? –interrumpió los reclamos del chico.

-…

-…

-Suéltame

-Responde

- ¡Mira, niña, no estoy de humor para…!

- ¡¿Niña?! –levantó un poco su voz para interrumpirle –¿Crees… ser mayor de edad?

-Escucha

-Por eso tienes ese ridículo peinado? –se burló –Habrás perdido la memoria, pero dudo mucho que un golpe en la cabeza te haga crecer

-Basta

-Eres más inmaduro que el verdadero Lincoln

-Y tú que rayos sabes del verdadero Lincoln, ¿qué no solo salieron una vez?

-Lucy es una de las personas con la cual más tiempo comparto. Y toda su familia es muy ruidosa como para no llamar la atención cuando una se encuentra a su alrededor. Eso te incluye

Volvió a intentar soltarse

-Qué haces? ¡Ya, déjame ir! –empezaba a irritarse.

-Para que sigas dándote golpes en la cabeza?

-¿Y eso a ti que te importa? ¿Acaso… estás enamorada de Lincoln?

-Eres realmente un imbécil. ¿No comprendiste nada de lo que te dije? Te lo pondré en palabras que hasta un cabeza hueca como tu pueda entender: Lucy es mi mejor amiga y tú eres muy importante para ella. Me importó un bledo cómo te sentías cuando fuimos al baile de Sadie Hawking y me importa un bledo cómo te sientas ahora. Pero sí tu salud es importante para Lucy, entonces, también lo es para mí –respondió firmemente, demostrando una determinación que rara vez se podría apreciar en una persona tan reservada como lo era Haiku. Aquello sorprendió al mismo "Lincoln", el cual sintió que perdía fuerzas en su intento de soltarse del agarre de la nipona, incluso empezando a sentirse avergonzado por todo lo que había dicho hasta el momento.

Sin decir ni una sola palabra, el peliblanco se sentó en el césped y cuando la pelinegra a su la certeza de que este no escaparía, decidió soltar un de sus manos y sentarse a su lado.

-Lo siento. Lamento todo lo que dije

-En verdad no eres Lincoln. Ni si quiera tienes el valor para mirarme a los ojos y pedirme disculpas como lo hizo el otro tú.

"Lincoln" agacho la mirada.

-Todos dicen que el verdadero Lincoln hace cosas increíbles. Supuestamente antepone la felicidad de los demás a la suya. Que siempre resuelve lo que parece que no tiene solución.

- ¿Estas celoso de él?

-No son celos. Es solo que no entiendo cómo puede hacer todo lo que dicen con un cuerpo tan débil y, por lo que vi en su habitación, no creo que sea una persona muy apasionada por el conocimiento como para decir que es bastamente inteligente.

-l

-Solo estas… caliente por los atributos anatómicos de las chicas. Según la maestra de educación sexual, eso es normal a nuestra edad.

-No voy a negar tu afirmación, pero no es solo eso… Seré directo, creo que estoy enamorado, al menos de una de ellas.

- ¿Cómo estas tan seguro?

-Porque no solo le miro los pechos, el trasero y el rostro. Me gusta oírla hablar. Me llama la atención, aunque este concentrado en otro asunto. Cuando ya no tengo nada en la cabeza, en lo primero que pienso es en ella…

-Bueno, puede que simplemente te gus…

-Yo quería decirle! Yo… yo quería aprovechar mi condición para obligarla a pasar tiempo conmigo. Pero la vi tan contenta que no pude hacerlo… Pero sé que, si me hubiera quedado más tiempo, probablemente habría hecho o dicho alguna estupidez para que volviera a mi lado…

-…

-Ahora… en lo único que pienso es en como alejarla… Al menos, hasta que esta… amnesia… termine. Me duele ver que le sonríe de forma única a otro chico… pero soy consciente que alguien como yo nunca podría conseguir que sonriera de esa forma.

-…

-En mi cabeza todo suena tan lógico. Somos hermanos. A ella… le gusta ese chico. No hay forma de que podamos tener una relación romántica. Por qué si se todo eso… me sigue doliendo el pecho

Haiku… no podía creer lo que estaba viendo. El hermano de su mejor amiga… se estaba haciendo pedazos a su lado. Este era un Lincoln que jamás imagino ver. Estaba completamente destrozado y aun así se obligaba a sí mismo a mantenerse lo suficientemente cuerdo para NO caer en la locura o en la obsesión.

¿Aquello era… amor? Sí era tan aterrador obsérvalo, qué tan horripilante debiera ser sentirlo.

La gótica acercó su mano temblorosa hacia la de Lincoln y, con toda su fuerza de voluntad, entrelazo sus dedos con los del peliblanco, permitiendo que este último la estrechara, antes de empezar a llorar, cubriendo sus ojos con su otra mano.

La pelinegra quería poder decirle algo reconfortante, pero incluso para alguien como ella, los sentimientos que expresaba "Lincoln" tenían una composición con la que casi nada había tenido experiencia.

Textualmente, para Haiku, Lincoln había dicho todo correctamente. En lo único que podía pensar era en que, tal vez, éste estaba olvidando algo muy importante. Intuía que faltaba algo más… pero conocía tan poco al peliblanco que no se le ocurría qué podría ser o cómo cuestionarle sus palabras para que así pudiera hallar la respuesta por sí mismo.

Sentía

Me duele el pecho cuando la veo sonreírle a otro chico, pero también me gusta verla contenta. De seguro que al verdadero Lincoln no le importa eso, pero a mí sí me molesta. Por eso quiero recuperar la memoria. Con todo lo que dijeron del verdadero Lincoln… debe ser buen hermano.

-Yo también me disculpo. Puede que no sea de mi incumbencia, pero ahora comprendo porque tus acciones fueron impulsadas por la desesperación

-No te preocupes… quizás… quizás solo deba darle… tiempo…

-Quiero volver a pedirte disculpas por lo que dije hacer rato. Lo siento.

Haiku sonrió –¿Sabes? Mi cita con tu otro yo no fue tan mala. Al final termine conociendo a alguien que compartía un sentimiento similar al mío.

-Supongo que al verdadero Lincoln le gustaría escuchar. Yo no tengo los recuerdos para sentirme mal o bien al respecto.

Para Haiku, su escape de la oscuridad, la pequeña vela que iluminaba todo aquello que solo podría apreciarse con una luz, era Lucy.

Y sabía perfectamente que la luz de Lucy… desde hace un tiempo, era Lincoln. Al principio, supuso que se debía, porque solo de verlo bastaba para saber que representaba todo lo contrario a ellas. No solo en cuanto lo superficial como su cabello, el estar sonriendo siempre que lo veía o bridar su ayuda sin hacer muchas preguntas. Lincoln

-Pero sí

A Haiku no le gustaba que la tocasen… Eran pocas las excepciones al momento de tener un contacto físico prologando.

No se sentía a gusta sosteniendo la mano de Lincoln. Sin embargo, extrañamente… cuando éste la soltó, se sintió aún más disgustada. Como si, no sostener la mano de Lincoln fuera peor que tener que sostenerla.

Honestamente, no conocía lo suficiente a Lincoln para definir cualquier sentimiento concreto hacia él, pero…

-Es la segunda vez que un chico se muestra sincero hacia mí… Y es la segunda vez que se trata de ti, Lincoln Loud… Suspiro… La idea de volver cruzar palabras contigo… no me desagrada en lo absoluto –le susurro al viento que soplaba en dirección al sol.

Mientras sostenía la mano de Haiku… el únicamente sentía sus lágrimas y la mano de aquella chica. Y ahora que su "hermana" menor sostenía su mano se dio cuenta de lo imbécil que estaba siendo. Desde el principio, lo único que le importó era impresionar a Lynn con su manera de actuar y, para cuando compartieran su tiempo juntos, de alguna forma… –"Qué idiotez…" –era absurdo pensarlo. Sin importar lo que le dijese; que está enamorado de ella, todo lo que le gusta de ella.

No podía saber lo que pensaba. Lo que cada una de ellas pensaba. Pero estaba seguro de una cosa. La familia Loud quería recuperar su Lincoln. Por lo que todo lo que harían necesariamente estaría en función de ello. Recuperar la memoria de Lincoln.

Era un idiota, por querer aprovecharse de su situación solo para acercarse a la chica que le gustaba. Sus sentimientos, reales o no…. ¡NO ERAN SU PRIORIDAD AHORA!

-"Me he estado comportando como un imbécil…" –pensó.

¡Sólo sí estos sentimientos continúan luego de que recupere su memoria…!

Sin pensarlo… Lincoln había evitado el que Lynn tomará su mano izquierda, pues la había movido para ponerla sobre la mano que estaba siendo agarrada por Lucy. Viendo a través de las hebras de menor, logró alcanzar los ojos de esta con su propia mirada, para finalmente susurrar…

-Quiero recordarte… –musitó antes de caer dormido…

…dándole la espalda a Lynn.

Si a la luz de mi vida te vuelves acercar,

Si tan solo tu boca su nombre vuelve a suspirar

Si en algún momento junto a él te vuelves a imaginar…

Tu corazón en mis manos estará…

Por mis dedos su sangre recorrerá…

Y en ellas…

tu vida…

terminará.

"¿E…E…Esos eran…? Lo…. Lo…. ¿Los o…oj...ojos de… Lucy?"-Haiku…. Vio algo más que oscuridad en…esos… ojos…

-Tu…tu… luz?

Ese fue su ultimo musitar mientras veía a "Lucy" llevándose a "Lincoln" de la mano, junto con lo que pudo haber sido su primer beso mortal…. Dejándola…

-Él no es tuyo! -…- Q… ¡¿Qué?! Mi…. ¡Mi… voz! Estoy…. Estoy…

Chillando.