Capítulo 09.

Había pasado varios días desde que Kakashi volvió a casa y junto a ello, Itachi cumplió las diecinueve semanas de gestación. A la semana diecisiete, Tsunade le reprogramó sus citas de control y debía de volver a la semana veinte para ver como esta su embarazo, le recomendó más reposo y le prohibió otras cosas para la molestia de Itachi, pero lo aceptó. Las sesiones de terapia, seguía de igual manera.

—Si quieres nos podemos mudar a una casa que no tenga que subir y bajaras escaleras —decía Kakashi, mientras observaba desde el primer piso a un Itachi bajando con despacio las escaleras.

—No es necesario. —Suspiro irritado. Desde que Kakashi volvió, no dejaba de "sugerirle" cambios al hogar y ahora un cambio de vivienda.

A veces le causa risa, las observaciones exageradas de su esposo y otras como hoy quiere que se calle.

Por ahí entre la semana diecisiete y la dieciocho, Itachi empezó a sentirse mejor que las semanas anteriores, su apetito volvió más o menos y no se sentía tan cansado. Desde hace una semana decidió usar camisetas dos tallas más grandes, ya que su abdomen se estaba empezando a notar y al salir a la calle le causaba cierta vergüenza que la gente lo mirará con tanta curiosidad.

— ¿Nos vamos? —preguntó Itachi, una vez que llegó al primer piso.

Hoy iría a la terapia que tenían que asistir una vez por semana, debe admitir que le esta sentando muy bien ir al psicólogo. Aprendió que es un proceso de paciencia y con el tiempo iba viendo su mejoría de como le estaba ayudando esas sesiones, algo bueno que siente que esta dejando es la culpa que sentía por sus actos del pasado. Y como Kakashi no podía dejar la oficina del Hokage sola, dejo un clon allá y su yo original acompañaría a Itachi.

. . .

Ya Itachi salió de su sesión con el psicólogo y en esta ocasión se demoró más que las otras veces, algo que Kakashi noto, fue ver a un Itachi más callado y pensativo, tampoco es que su esposo sea muy hablador, pero cuando salía de su sesión siempre comentaba algo sobre cómo se sintió y esta vez nada. Kakashi solo le observaba en silencio, sin querer preguntar nada para no hacerle sentir presionado.

Cuando iba pasando por un puesto de frutas fue ahí que escucho la voz de su esposo.

— Kakashi, quiero fresas con crema y café –pidió sin dejar de ver las frutas.

— ¿Café? –cuestiono, recordando que una de las tantas prohibiciones de Itachi fue el café, miro a su alrededor para saber de dónde salió ese antojo y no vio nada relacionado con el café.

Por fin Itachi volteo a mirar a Kakashi y le señalo con su mirada a una mujer embarazada tomando muy gustosa un vaso de café.

— Que me lo prohíban, no significa que no lo deba tomar, solo será una vez y me han prohibido muchas cosas, igual las hago. –Se cruzó de brazos y Kakashi iba responderle por su falta de obediencia a las recomendaciones médicas, pero este agrego: —Y no, no voy a estar poniendo la vida del bebe en peligro por tomar café una vez en la vida.

No dio tiempo a que Kakashi le debatiera nada, cuando ya se estaba dirigiendo al puesto de frutas y Kakashi tan solo le siguió, sabiendo que era una batalla perdida ante su esposo. Pronto se dio cuenta que Itachi se encuentra nervioso, no sabe la razón, pero lo está y tan solo en ver como compra fresas de manera exagerada, luego se acercaron al supermercado más cercano e Itachi tomo varias bolsa de crema.

— ¿No crees que es mucho? –cuestiono Kakashi, queriendo hacer entrar en razón a su esposo, pero recibió una mala mirada de su parte, así que decidió callar.

Lidiar con Itachi embarazado resulto ser más difícil de lo pensaba, pero trata de tenerle paciencia y entenderle en sus cambios de humor. Cuando Itachi termino de comprar lo necesario, se detuvo un rato a mirar las bolsas entre sus manos y luego se las pasó a Kakashi diciéndole:

—Como que quiero comer algo… —Hizo una pausa, torciendo sus labios—. Pensándolo bien, no quiero nada.

Kakashi solo suspiro con exageración y lo siguió en silencio.

. . .

Al llegar a la casa Kakashi se iba animar a preguntarle a Itachi que le pasaba, ya lo que resto el camino a su hogar logro ver como Itachi se limpiaba con el dorso de una de sus manos lo que parecía una lagrima en su rostro, cosa que le preocupo. Itachi no le dio ni tiempo de acercarse, ya que una vez entrando a la casa se fue a encerrar en el baño que tenían en el primer piso.

—Itachi –llamo Kakashi seguido de dos toques a la puerta.

En respuesta fue silencio absoluto, toco una tercer, cuarta vez y como respuesta escucho un sollozo, con el quinto toque la puerta fue abierta; Itachi tenía su nariz roja y por sus mejillas caían lagrimas que las trataba de limpiar en vano. No digo nada y solo se acercó a Kakashi para que este lo refugiara entre sus brazos que entre gustoso y preocupado así lo hizo.

La respiración de Itachi era irregular y no paraba de llorar, mientras decía en voz baja "No quiero" y a pesar que Kakashi no entendía bien lo que le pasaba, no se despejaba de Itachi. Pasaron así un buen rato hasta que Itachi se pudo calmar, Kakashi lo guio hasta el sofá más cercano para que ambos se sentaran, alzo una mano y le empezó acariciar sus largos cabello con dulzura trasmitiéndole una tranquilidad en Itachi que solo Kakashi lograba con ese pequeño gesto.

—No quería decirte, pero no sé qué me pasa. –Empezó a decir, aun se le escucha su voz un poco temblorosa por el llanto reciente—. Una mañana desperté y no me acordaba de nada, ni de ti, fue a los dos o tres horas después que recordé todo junto a un fuerte dolor de cabeza, llegara un día que no me acuerde de nada y jamás volveré a recuperar mi memoria. Hoy en el consultorio me esperaba mi psicólogo y Tsunade-sama, ella me dijo que tengo que volverme a someter a exámenes, estudios y tratamientos… No quiero, Kakashi, no quiero olvidarte. –Cerró sus ojos con fuerza y sus lágrimas volvieron hacerse presente.

Las acaricias de Kakashi se detuvieron al oír las palabras de su esposo, se contuvo las ganas de pararse e irse y no por rechazo, sino por el propio dolor que sentía en esos momentos. Un mundo en donde para Itachi sería un completo desconocido, de solo imaginárselo siente que su corazón se hace mil pedazos, ver las lágrimas de Itachi otra vez y no dudo en acercarse y envolverlo entre sus brazos, mientras le susurraba contra el oído del Uchiha: «Todo estará bien, encontraremos una solución» y sin poder contenerse también lloro junto a su amado.

Continuara…….

¡Hola! ¿Cómo van? Bastante tiempo, ¿no? Créanme cuando les digo que esta historia si no la dejare abandonada ni ninguna otra, solo se me presentan inconvenientes que son inevitables para mí. Actualmente ya tengo un celular mejor y un computador decente, ¿Se me perdieron bastante archivos? Si y muy importantes, ¿Pude recuperar mis fics? Si afortunadamente. Mil disculpa por la espera casi eterna sin actualizar, ya tengo más tiempo y tratare de no demorar mucho y avanzar en mis demás proyectos de fanfics.

Ahora hablemos un poquito de la historia y que le falta poco para acabar, esta historia va hasta el cap 12 un extra lemon/smut obvio del KakaIta. Y no, no se me asusten, gente, yo les prometí algo lindo y tendrán su cosa linda jejeje y cómo no voy a quedar satisfecha del todo jajaja ya en borrador estoy en la creación de una historia KakaIta un poco más compleja y oscura que esta, y mucho más larga, será un longfic que no empezare a publicar hasta que tenga la mitad ya adelantada.

Posiblemente el próximo capítulo será un poquito más largo y encontraremos una respuesta o solución al nuevo problema que se presentó en el cierre de este capítulo.

Sin más que decir, les aprecio mucho y mil gracias por si paciencia y apoyo en este fic :)