¡Hey, pues hola a todos! No actualicé el primero de enero del 2021, pero casi casi :D
Usuarix: Imagino que en la escuela les enseñarán a como dividir, sumar, restar. Tú sabes, esas cosas de escuelas primarias XD
Guest: Bueno, dado que creo que me tardo como veinte minutos en traducir lo que quiero decir al inglés, creo que dejaré que Google lo haga por sí mismo, por lo que de antemano, pido una disculpa XD
Agradecería un montón si llegaras a hacerte una cuenta. Sería un honor que la hicieras para seguir esta historia.
En efecto, va a ser muuuy interesante… Jeje…
¡Feliz navidad y feliz año nuevo!
Ashpool: ¡Me alegra que te guste ver al nuevo trío de Kanto! Espero que el anime pueda hacer que les tomemos más cariño a los personajes como un conjunto.
¡Eso es bueno! No me gustaría que te pasaras todo el arco (arc, por si acaso, porque sé que el traductor lo traduce como "bow") leyendo con un signo de interrogación sobre tu cabeza XD
¡Gracias, Ashpool!
Zim: ¡Me alegra ver que este arco te está gustando, Zim! Créeme que haré lo posible por sacarle el mayor jugo posible a lo que tengo entre manos. Si esta idea sale como debería de salir, tendremos cosas muy interesantes por leer (o escribir, en mi caso).
¡Muchas gracias por las palabras, Zim, no las merezco! Espero que hayas tenido una feliz navidad y un feliz año nuevo. Te deseo la mayor de las suertes y los éxitos. Nos leemos.
Invitación: Es una de las cosas que más me gusta de ambos, que se preocupan por el otro constantemente y todo el tiempo. Siempre buscan la manera de ayudarse entre sí cada vez que uno de ellos la pasa mal.
En el capítulo de hoy Koharu va a hacer algo que la involucrará mucho más en la historia, por lo que espero te guste :D
Dejé una aclaración sobre el spin-off al final del capítulo, espero puedas leerlo :D
¡Espero que también hayas tenido felices fiestas, Invitación!
Hex: Al parecer Deluxe tardó bastante en comentar esta vez XD
Hablando de Koharu… ¡El capítulo de hoy empieza a darle despegue a su mini-arco de personaje!
¡Sería un honor que te tomaras tal molestia solo para ayudarme, Hex!
Sobre lo del spin-off, dejé una nota al final de este capítulo aclarando unas cosas del mismo. Espero puedas leerla.
¡Nos leemos!
Guest: Supuse que alguien leería el capítulo 96 en vísperas de navidad XD
Deluxe: Como ya dije, creo que sus nombres me suenan parecidos principalmente por la "X" en los mismos XD
¡En este capítulo Koharu hace algo que inicia su mini-arco de personaje!
De hecho sí, Mallow y Lana serán personajes relevantes en este arco, así como Kiawe y Chris.
¡Nos leemos!
Kurhah: ¡Hola! Me alegro que por fin puedas tener un tiempo para leer esta historia :D
En su momento temí un poco que la gente no entendiera del todo las explicaciones del poder, pero veo que en su mayoría si lo hicieron. No culpo para nada a quienes no lo comprendieron a la primera, pues estoy seguro de que fue fallo mío en cuanto a la redacción.
Todo son risas hasta que Oak de verdad se inmola a sí mismo y a muchas otras personas XD
¡Veamos si tus pensamientos resultan ser cercanos a la respuesta real!
¡Muchas gracias, por cierto! ¡Espero que puedas disfrutar de este arco que ya va por su tercer capítulo!
¡Nos leemos!
Por favor, pasen a leer :D
—¿Mallow, Lana?
La puerta de la casa de Chris se abrió, dejando ver a este y a Togedemaru.
—Hola, Chris— saludó Mallow con una sonrisa nerviosa en el rostro.
El pelirrojo estuvo a punto de devolver el saludo pero en ese momento, vio el rostro de Lana.
—¡W-Woa…! ¡Qué miedo!— exclamó, escondiéndose detrás de la puerta al cerrarla.
—No tenemos tiempo que perder, Chris. Debemos encontrar a Ash y Go— le dijo Lana, sin apartar la mirada de la puerta ni un solo segundo.
Esas palabras hicieron que el niño saliera con rapidez.
—¡¿Ash y Go?! ¡¿Están aquí en Alola?!— les preguntó, anonadado.
Mallow y Lana asintieron.
—Cuando estaba atendiendo a unos clientes, escuché su conversación. Dijeron que el Campeón de Alola estaba paseándose por las calles de Hau'oli junto con otras dos personas— explicó la morena.
La emoción que sentía Chris disminuyó un poco.
—¿Segura que se trata de Ash? Tal vez se equivocaron— les dijo, saliendo de su casa y cerrando la puerta detrás de él—. Además de que Ash nos avisaría si viniera a Alola. Somos amigos, después de todo.
Mallow se puso pensativa. Dicho así, Chris parecía tener un punto…
—¿Por qué no vamos con el profesor Kukui y le pedimos que llame a Ash? Ellos siempre están en contacto— sugirió el niño.
Togedemaru volteó a ver a Chris. Ella estaba realmente emocionada ya que si Ash estaba ahí, eso quería decir que Pikachu también lo estaba.
Ese le parecía un buen plan a Mallow y estuvo a punto de aceptarlo, pero Lana interrumpió.
—¡Se equivocan!— les dijo, subiendo un puño hasta la altura de su rostro y bufando— ¡Esto es una competición! ¡Si encontráramos a Ash y Go con la ayuda del profesor Kukui, entonces no sería justo! ¡Este es un duelo entre hombres y es un duelo que tenemos que ganar!
Mallow y Chris voltearon a verse.
—Lana, ¿pero qué pasa si en realidad todo era un malentendido? La Carrera de Panqueques es mañana… Habríamos perdido todo un día en simplemente tratar de encontrar a personas que ni siquiera están aquí— le dijo Mallow, con un rostro más serio.
Lana bajó la mirada, cosa que sorprendió un poco a los demás.
—¿Pero qué pasa si en realidad si son ellos?... ¿Y si solo estarán en Alola hoy y luego regresan a Kanto?— los miró a ambos, con un rostro determinado— Si es el verdadero Ash y no nos dijo que venía ni a nosotros ni a los profesores, eso quiere decir que debió pasar algo grave. Como sus amigos, debemos encontrarlo para ayudarlo con lo que sea que esté pasando.
Mallow y Chris se quedaron callados por unos instantes.
—¿Y si el profesor Kukui y la profesora Burnet en realidad si lo saben y simplemente están guardando la sorpresa?— se preguntó Chris, sorprendiendo a las dos niñas.
—¡Eso significaría que no podemos confiar en ellos!— exclamó Mallow, señalando con un dedo al pelirrojo.
Chris asintió al igual que Lana.
—¡Tenemos que encontrarlos por nosotros mismos!— dijo Lana, bufando nuevamente y llevándose las manos a la cintura— ¡Nuestro honor está en juego!
—No realmente…— pensaron los dos.
—¡Voy a llamar a Kiawe, esperen un segundo!— les dijo Chris, dejando de lado lo dicho por Lana. Entró rápidamente a su casa junto a Togedemaru.
—La pandilla entera resolverá este misterio— dijo Lana, asintiendo con energía.
Escuchó una risa nerviosa y sin cambiar su semblante, volteó a ver a Mallow. La triste sonrisa que tenía en el rostro hizo que sus ánimos descendieran en picada.
—Sin Lillie ni Ash… ¿De verdad somos la pandilla entera?— preguntó. Lana no supo si esa pregunta iba para ella o si Mallow la había formulado para sí misma, pero el resultado fue el mismo.
La peliazul bajó la mirada y negó con la cabeza.
Ellos debían ser seis, no cuatro.
—No lo somos…— murmuró Lana a modo de respuesta.
Y con cada minuto que pasaba, la reunión se sentía más y más lejana.
Apenas puso un pie en el lugar, sintió una fuerte descarga recorrer por todo su cuerpo.
Era completamente diferente a lo que sentía por la electricidad de Pikachu y tampoco se parecía ni un poco a un escalofrío.
Si tuviera que describir esa sensación, usaría el siguiente ejemplo: "Como un ZUWAWAWANP que aparece de la nada" y si tuviera que utilizar palabras normales para decirlo lo expresaría como: "Un pinchazo doloroso pero relajante al mismo tiempo".
En sus sueños, ese sitio era muchísimo más grande y hermoso. En sus sueños, ese lugar recibía el nombre de "los Jardines de Melemele".
En ese lugar había ayudado a Mallow a conseguir el Néctar Amarillo y juntos detuvieron los planes del Team Rocket. En ese lugar, Bounsweet había evolucionado en Steenee.
No era suficiente. Ese pinchazo no era suficiente para darle las respuestas.
Necesitaba más; necesitaba ver más, recordar más.
—¿Estos son los Jardines de Melemele?— se preguntó Go, arqueando una ceja y cruzándose de brazos— Me esperaba algo un poco más grande… Sin mencionar que no aparecía en mi GPS.
Koharu asintió. Era un lugar bonito, al igual que las amarillas flores que crecían en el lugar, pero a comparación de lo que esperaba… Los paisajes que había visitado mientras buscaban el sitio eran más lindos a opinión de la niña.
Ash volteó a ver a sus amigos. Le dio la espalda al campo floreado y se centró en ellos.
—¡Entonces hay que entrenar!— exclamó, caminando hacia Pikachu.
Go arqueó una ceja, confundido. ¿Ash no había recordado nada?
Y no es que no hubiera recordado. Era que sentía que no debía recordar.
Ash era casi un 80% instintos, y por lo mismo sentía que haber llegado a ese lugar no era precisamente una buena idea. Era posible que la clave tras el significado de su sueño se escondiera ahí, pero la sensación de: "No debo ver esto" no se iba.
—Te toca, Pikachu— le dijo, poniéndole el plato en el lomo— ¡Intentemos aumentar la velocidad! Tal vez dar unas cuantas vueltas en círculos mientras corres te ayude.
Go contuvo un suspiro. Si Ash no podía recordar, entonces no lo forzaría a intentar.
—Hacer eso ayudará a que se recuperen rápido de algún derrape improvisto, además de acostumbrarlos a dar vueltas en caso de que necesiten hacerlo— Go se cruzó de brazos mientras sonreía.
—¿En serio?— preguntó Koharu, viéndose curiosa por la afirmación previa— De cierta forma es sorprendente que sepan eso.
Ni Ash ni Go pudieron evitar inflar el pecho por el orgullo. Recibir un halago era genial y lo era el doble cuando venía de alguien que no solía darlos.
—¡Vamos a enseñarles que caminar en dos patas es mejor que en cuatro, Cinderace!— le dijo a su Pokémon en el calor del momento.
—¡No perderé, Go!— aseguró Ash, poniéndose de pie.
Koharu, por otra parte, simplemente los miró. Por algún motivo, sentía que entenderlos era bastante simple y gracias a esa simpleza, era mucho más fácil notar que algo extraño sucedía.
—No pienses en eso— pensó, caminando hacia Eevee y acuclillándose—. Hay poco tiempo para la carrera, no puedo perder tiempo pensando en otras cosas.
La tipo Normal veía a su entrenadora con una sonrisa. Solo tenían que fijarse en la forma en la que Pikachu lo hacía (pues era el único cuadrúpedo al que podían observar) y tomarlo como referencia para practicar.
Y así, iniciaron.
Comenzaron caminando de forma normal. Cinderace apenas necesitaba espacio para dar las vueltas ya que le bastaba con simplemente girar un poco los pies para dar una vuelta de ciento ochenta grados. Pikachu por otro lado, se veía obligado a avanzar unos cuantos centímetros, pero gracias a la flexibilidad de su cuerpo era capaz de dar las vueltas con una velocidad más que aceptable. Al final estaba Eevee, quien como bien había pensado, estaba usando a Pikachu como una referencia; esperó para que el roedor terminara de caminar y solo entonces lo hizo ella, imitando lo mejor que pudo sus movimientos, resultando en una vuelta exitosa pero más lenta que la del tipo Eléctrico.
—Cinderace es el señor indiscutible de los giros— dijo Go con orgullo.
—¡Oh, solo espera a que empiecen a correr!— exclamó Ash, viendo de forma desafiante a su amigo.
Koharu no les estaba prestando atención. Esta vez se centraba en Eevee y en lo feliz que se sentía al ver que las cosas le habían salido bien a su Pokémon.
—¡Vamos, corran y luego intenten girar tan rápido como puedan!— indicó Ash, subiendo al aire un brazo con energía.
Los tres Pokémon voltearon a verse y al mismo tiempo empezaron a correr.
Esa parte era pan comido para Cinderace y aunque para Pikachu no era precisamente sencillo, en realidad tampoco lo podría considerar como complicado.
Pero Eevee era otra historia. Con cada paso que daba mientras estaba en carrera, el súper híper simulador de cargar panqueques se agitaba violentamente en su espalda, por lo que Eevee tenía que mover su cuerpo hacia los lados con brusquedad para evitar que se le cayera, cosa que evidentemente la hacía perder tiempo.
Pikachu y Cinderace llegaron al mismo tiempo a una "línea de meta" simbólica que acordaron con la mirada e igualmente dieron la vuelta al mismo tiempo.
Al tipo Eléctrico le salió bien el movimiento, solo que una de sus patas delanteras derrapó involuntariamente pero se recuperó casi enseguida.
Lo que pasó con Cinderace fue… bastante único.
Al momento de dar la vuelta su pata izquierda (la que utilizó para girar) se deslizó hacia un costado, haciendo que comenzara a caerse al suelo. Al ir a tanta velocidad y repentinamente girar, era normal que eso sucediera.
Pero lo impresionante no fue eso, lo impresionante fue lo que hizo para recuperarse. A consciencia o por instinto, nadie supo nunca cómo Cinderace había logrado hacer lo que estaba por hacer.
Cuando sintió que estaba cayéndose, el conejo impulsó el plato un poco hacia arriba y entonces, cayó de sentón. En cuanto el aparato comenzó a caer hacia la tierra, Cinderace volvió a elevarlo con una rápida patada, lo que le dio tiempo a ponerse nuevamente de pie. Tomó el súper híper simulador de cargar panqueques por los discos de madera apenas tuvo la oportunidad, dejando salir un suspiro de alivio.
Koharu estaba boquiabierta, impresionada completamente por lo que acababa de ver. Un fuerte sonido hizo que dejara de pensar en ello abruptamente.
Volteó de inmediato hacia Go, quien tenía un silbato en la boca.
—Eso fue impresionante, Cinderace, pero si esto fuera la carrera de verdad habrías sido descalificado— le dijo el moreno, rascándose la cabeza. Le molestaba un poco tener que corregir a su Pokémon cuando había hecho algo tan sorprendente.
El tipo Fuego miró hacia sus manos, dándose cuenta por fin de que estaba sujetando los discos de madera. Si fueran panqueques reales, estos se habrían caído o los habría aplastado involuntariamente. Soltó el súper híper simulador de cargar panqueques y cayó de rodillas, sintiéndose derrotado.
—¡Bien hecho, Pikachu!— le dijo Ash a su Pokémon, acuclillándose frente a él y chocándole los cinco.
—¿De dónde sacó Go un silbato?...— se preguntó Koharu y su mente se centró en ese hecho por unos segundos hasta que recordó algo más importante. Volteó rápidamente a ver a Eevee, quien ya había llegado a la línea de meta invisible.
Correr de por sí era difícil para Eevee, por lo que correr y luego dar una vuelta lo era muchísimo más. Trató de girar como lo había hecho antes y gracias a que su velocidad no era muy buena pudo hacerlo bien, pero así como su velocidad no era buena, tampoco su equilibrio.
En menos de un segundo, ya estaban en el piso tanto ella como el súper híper simulador de cargar panqueques.
Koharu llegó rápidamente al lado de su Pokémon.
—¿Estás bien, Eevee?— le preguntó, poniéndose de rodillas y ayudándola a levantarse.
—Vee…— respondió, asintiendo.
Go se acercó a Koharu, regresándole el súper híper simulador de cargar panqueques.
—Toma, tu panquequera— le dijo.
La niña vio el objeto y luego a su amigo de la infancia.
—Esto no es una panquequera, ¿sabes?— lo miró como si por un segundo se hubiese vuelto loco.
—¡Ya lo sé!— se apresuró a decir Go, un poco sonrojado— Es solo que si tengo que elegir entre llamarlo "súper híper simulador de cargar panqueques" y llamarlo "panquequera", prefiero la opción más corta.
Koharu mantuvo su gesto por un poco más y luego, sonrió.
—Supongo que tienes razón. Gracias, Go— dijo, poniéndose de pie. El moreno también sonrió.
Ash, por otra parte, estaba centrado en otra cosa.
Sus ojos estaban completamente enfocados en Eevee y en su expresión.
Podía sentirlo. Podía sentir como algo en su interior, en su consciencia, le decía exactamente lo que debía hacer.
Ash se lo preguntó en ese momento.
¿Su consciencia siempre había sido tan sabia?
Él no era el mejor a la hora de comprender los sentimientos de los demás, no se le daba realmente mal, pero tampoco era un experto. Koharu incluso lo había regañado una vez por no comprender lo que Pikachu sentía y él sabía que ella tenía razón.
Pero antes, al ver la expresión de la hija de Sakuragi y ahora, al ver la de Eevee, era como si pudiera leer lo que estaban sintiendo como si de un libro abierto se tratasen.
¿Era cosa del sueño? ¿Había despertado alguna habilidad especial como la que tenía para sentir en ocasiones a Lucario?
No lo sabía. En ese momento solo sabía que debía hacer lo que su consciencia le decía que debía hacer.
—Tener como referencia a otros más experimentados que tú es una buena idea, Eevee— empezó a decirle, sintiendo como las palabras fluían con completa naturalidad. Todos voltearon a verlo de inmediato—. Pero también debes saber que hay cosas que no puedes hacer, así como cosas que ellos no pueden hacer— le dijo con una sonrisa en el rostro—. Imitar a Pikachu, a Cinderace o a Sobble podría servirte en algunas situaciones, como cuando diste tu primera vuelta, pero también podría no funcionarte, como la primera vez que intentaste copiar los movimientos de Pikachu— subió sus dos manos a la altura de sus hombros, moviéndolas como si de balanzas se tratasen—. Deberías intentar encontrar un balance entre esas dos cosas y descubrir tu propio estilo; algo que solo Eevee pueda hacer. Estoy seguro de que lo encontrarás y cuando lo hagas, nada podrá detenerte.
Para cuando Ash terminó de hablar, todos sus compañeros estaban en completo silencio. Aunque Eevee no había entendido mucho lo que el azabache le había querido decir, sí que había comprendido el sentimiento detrás de esas palabras. El: "Tú puedes hacerlo" fue recibido fuerte y claro.
—¡Eevee!— exclamó, con una gran sonrisa en el rostro, cosa que hizo que el propio gesto de Ash incrementara en cuanto a tamaño.
—¡Ese es el espíritu!
Pikachu, Cinderace y Sobble se acercaron a Eevee, dándole también palabras de apoyo y ánimo.
Por otro lado, Go y Koharu…
—Eso… fue genial…— murmuró el moreno, un poco ruborizado.
—Sí… Fue muy maduro…— asintió Koharu, con una expresión muy similar a la de su amigo de la infancia.
Go agitó rápidamente la cabeza. Ese no era Ash; definitivamente no lo era.
Se obligó a sí mismo a calmarse, cruzándose de brazos. No negaba que había ocasiones en las que Ash se mostraba más maduro de lo normal, pero esa era una faceta suya no muy común de ver.
—Aunque yo mismo la he visto varias veces…— pensó Go, pensativo. Agitó la cabeza con rapidez— ¡No, pero no fue nada parecido a esto! ¡Definitivamente recordó algo!
Se apresuró a caminar hacia su amigo y se acuclilló junto a él, dejando atrás a Koharu.
—Recordaste algo, ¿verdad?— le preguntó en un murmuro, sin rodeo alguno.
Ketchum volteó a verlo un poco confundido.
—¿Por qué lo dices?
El ceño de Go se frunció ligeramente.
—¡No es normal que actúes tan genial!— se apresuró a responder.
El ceño de Ash también se frunció un poco.
—Oye...
—¿Entonces?— volvió a preguntar Go, acercándose un poco más— ¿Qué recordaste?
Ash dejó salir un suspiro mientras se levantaba.
—Si hubiera recordado algo te lo habría dic…— y cometió el error de olvidar sus instintos.
Hablar con Go era una de las cosas que más le gustaban de su trabajo como Asociado investigador, por lo que inevitablemente se relajó. Todo estaba siendo tan relativamente normal hasta el momento que simplemente olvidó lo que sus instintos le decían con tanta insistencia que no viera.
—¡Oh! ¡No me había fijado en ese Pokémon!— exclamó Go, poniéndose de pie también— Veamos…
Con su SmartRotom apuntó hacia el monstruo de bolsillo; de inmediato se mostró una imagen del mismo en la pantalla.
—¡Oricorio, el Pokémon Danza…!
Y en ese momento, con los ojos abiertos como platos, Ash dejó de escuchar.
—¡El helado! ¡Una vez leí que el sabor de helado favorito de una persona dice mucho sobre ella!— exclamó, creyendo haber encontrado el tema de conversación perfecto.
—He… comido helado antes, pero no sé si lo suficiente como para tener un sabor favorito…— respondió Lillie desde el interior de la carpa.
Ash se acomodó en su saco de dormir, haciendo que su rostro viera fijamente hacia la tienda de acampar.
—¡No importa! Piensa en el sabor de helado que hayas probado y que más te haya gustado— le dijo, sonriendo— ¡Por ejemplo, a mí me gustan todos!
Se escuchó una risa nerviosa.
—N-No me es difícil imaginar eso…
—¡Pero creo que prefiero los clásicos!— siguió diciendo Ash— Chocolate, vainilla y fresa… ¡Son tan buenos que podría comerlos por días!
—Dicho así… Creo que hay un sabor que me gustaría volver a probar…— dijo Lillie tras varios segundos de silencio— Hace unos meses, el profesor Kukui llevó helado a la casa, en específico, helado de menta. Lo probé por casualidad y resulta que su sabor me agradó bastante… ¿Podría ser ese mi sabor favorito de helado?
Ash cerró los ojos y se rio.
—Si algún día nos encontramos una heladería de paso, comprobémoslo. ¡Podrás pedir tanto helado como quieras!
—Eso… sería agradable— escuchó que le decía—. Por cierto, Ash. Según el artículo que leíste, ¿qué quiere decir que me guste el helado de menta?
—Ah, eso… ¡Lo olvidé! Pero no creo en eso de que…
Abrió los ojos de nuevo y frente a él no había ni tienda de acampar ni era de noche.
El brillante sol hacia que la sangre regada sobre las hermosas y muertas flores reluciera todavía más. La cantidad de destrucción que podía verse en los Jardines de Melemele era aterradora.
Miró otra vez hacia donde estaba la carpa, esperando que estuviera ahí de nuevo, pero no lo estaba.
Solo estaban esos ensombrecidos ojos verdes.
—¿Qué estás esperando? ¿Quieres que te de la mano? ¡¿Es eso?!
—¡Cállate, Gladio!— le dijo Rotom, mostrándose enfadado, cosa que sorprendió a Pikachu— ¡No sabes por lo que acabamos de pa…!
—¡Y me importa una mierda!— exclamó el rubio, viendo con ferocidad a la Pokédex— ¡Si va a quedarse tumbado en el suelo por algo como eso, ¿cómo planea enfrentar lo que está por venir?!— volteó a verlo fijamente— ¡Si no piensas ponerte de pie, entonces huye como un maldito cobarde, Ketchum! ¡Corre a esconderte en tu pueblo natal y a esperar la muerte!
La mandíbula de Ash se cerró con fuerza y sus puños también.
—No voy a huir…— murmuró, recordando los cadáveres de los Oricorio.
—¡¿Qué dijiste?!
—Yo… voy a pelear…— dijo en un tono de voz más alto, recordando a Stoutland.
Gladio lo sujetó con fuerza de la camiseta.
—Habla como si de verdad te colgara algo ahí abajo— le dijo, mirándolo con frialdad.
Rotom y Pikachu fruncieron el ceño, desprendiendo chispas de sus cuerpos. Sentían que Gladio se estaba pasando… demasiado.
Ash, por otra parte, también frunció su ceño.
—¡SEGUIRÉ PELEANDO HASTA EL FINAL!— gritó directamente en la cara de Aether mientras recordaba el llanto de Torracat.
Gladio lo miró un poco más y luego, lo soltó.
—Entonces levántate— le dijo, dándole la espalda—. ¿Cuánto tiempo estarás separado de Lillie? ¿Tienes planeado volver a encontrarte con ella?
Ketchum asintió.
—Nos… volveremos a encontrar en dos semanas, en Ula-Ula…— respondió, levantándose y secándose las lágrimas.
—Dos semanas… Tiempo suficiente— una vez que dijo eso, comenzó a caminar en dirección a pueblo Iki—. Hasta que te vayas, vamos a entrenar. Nuestras vidas literalmente dependen de ello.
Ketchum asintió.
—Gladio…— lo llamó, comenzando a seguirlo. El rubio no se detuvo ni un segundo— Gracias…
Rotom y Pikachu voltearon a verlo con rapidez, como si se hubiese vuelto loco.
Aether no dijo nada, pero no necesitaba hacerlo, pues Ash lo había entendido todo.
Muy a su manera y a pesar de que no le agradaba, Gladio estaba haciendo lo posible para levantarle la moral al azabache.
Muy a su particular y extraña manera…
—Excellent!
Go veía fijamente la Pokéball, la cual se movía de un lado a otro y apenas dejó de hacerlo, corrió hacia ella.
—¡Bien!— exclamó, tomando la cápsula entre sus manos con una sonrisa en el rostro— ¡Oricorio tiene cuatro formas y ahora que atrapé a la forma Animada, solo me faltan…!
—¿A-Ash?...
La voz de Koharu hizo que Go volteara hacia atrás; hacia donde estaba su amigo. En menos de un segundo la sonrisa en su rostro se borró.
El rostro pálido de Ash; sus ojos bien abiertos, así como sus pupilas dilatadas; su agitada respiración y su entreabierta boca. Todas esas cosas indicaban una sola cosa. Una cosa que todos podían ver.
Miedo.
Go corrió rápidamente hacia su amigo y lo sujetó por los hombros.
—¡Ash, reacciona!— le gritó, viéndolo a los ojos— ¡Sea lo que sea que hayas visto, no es real! ¡Fue solo una pesadilla!
Ketchum le devolvió la mirada a su amigo, sin decir una sola palabra.
Tenía miedo. Estaba aterrado; no quería seguir ahí.
En toda su vida, Ash jamás había visto algo tan repulsivo y brutal.
Las imágenes de esos Oricorios perdiendo la vida simplemente no dejaban su mente y por más que intentaba volver a la normalidad, le era imposible.
¿Los Ultraentes de verdad podían hacer eso?... ¿Aquel Buzzwole pudo haberles hecho lo mismo a él y a sus amigos? ¿Aquel Kartana?
Tembló al solo pensar un escenario en el que sus amigos eran afectados por los Ultraentes. Por un momento, su mente se quedó en blanco y luego repasó lo que acababa de pensar.
Lana, Mallow y Lillie siendo cortadas a la mitad por un Kartana.
Kiawe y Chris siendo totalmente secados por Buzzwole.
Pikachu, Rotom y los demás Pokémon…
Se llevó una mano a la boca, cosa que alteró a Go y Koharu. Sus ojos se llenaron de lágrimas.
—¡Koharu, ayúdame!— le pidió Go a la niña, tomando a su amigo por un lado— ¡Vamos a llevarlo afuera!
Un tanto nerviosa, ella asintió. Sujetó a Ash por el costado derecho, ayudándolo a caminar. Los Pokémon, sin soltar las panquequeras, corrieron detrás de ellos.
Juntos cruzaron la pequeña cueva por la que habían cruzado para entrar y salieron hacia unas rocas. Apenas salieron del lugar, Ash cayó de rodillas, poniendo la mano izquierda en el piso.
—S-Si necesitas vomitar, puedes hacerlo, Ash— le dijo Go, poniéndose a su lado y poniendo una mano sobre su espalda—. No te preocupes, nadie va a culparte o a reírse de ti, ¿verdad, Koharu?
Ella, sin saber muy bien qué hacer, asintió. Era la primera vez que veía a alguien ponerse de esa manera y estaba segura de que también era la primera vez de Go.
Y si era así, ¿por qué Go se veía diez veces más maduro que ella en esa situación?...
Ash estaba jadeando y sintió como el contenido de su estómago amenazaba con salir, por lo que volvió a cubrirse la boca.
—¡No te fuerces a contenerlo, Ash!— lo regañó Go, lleno de preocupación.
Pikachu se puso a su lado, dándole un abrazo, pues era lo único que podía hacer. Su panquequera cayó al suelo.
"Esto ya pasó antes", pensó el azabache.
Pero Rotom no estaba ahí, tampoco Gladio. Solo estaba Pikachu.
De pronto, sintió como todo su cuerpo se relajaba. Sintió una gran seguridad llenar su cuerpo y sintió que todo estaría bien.
"Solo fue un sueño", le repetía su propia consciencia.
Debía recordar y creer que todo había sido un simple sueño. Nada de lo que había visto era real o siquiera parecido.
Todas esas visiones eran parte de una pesadilla.
Mallow, Lillie, Lana, Kiawe y Chris estaban bien. Nada les haría daño.
Volteó a ver a sus acompañantes.
Go y Koharu tampoco se veían amenazados por nada.
Todo había sido un sueño… Solo debía ignorar esas imágenes y recordarse a sí mismo que no eran reales.
Eran como una película de terror que había visto por accidente.
Porque, ¿qué haría un niño de diez años viendo una película de clasificación M?... Al pensar en eso se sintió mucho más relajado.
Una película de terror… ¡Era simplemente eso! ¡Una película de terror!
Tragó saliva con fuerza y luego, irguió la espalda.
Go y Koharu, así como los Pokémon, vieron con alivio que el color estaba volviendo al rostro de Ash.
—¿Te sientes mejor?...— le preguntó el moreno, dándole una pequeña sonrisa.
Ketchum asintió.
—Lo siento, chicos y… gracias— les dijo a ambos, con una pequeña sonrisa nerviosa—. Es solo que vi…
—Está bien, Ash, no tienes que explicarnos nada— lo interrumpió Go, poniéndole las manos sobre los hombros—. Koharu y yo lo entendemos.
La niña asintió, pero lo cierto es que pensaba todo lo contrario. Ella quería saber qué pasaba; ella no entendía lo que pasaba.
Pero no podía exteriorizar esos pensamientos, no cuando los mismos podrían hacer que Ash volviera a actuar de esa manera.
El azabache, por otro lado, les sonrió ampliamente a Eevee, Pikachu y Cinderace.
—Esa fue una muy buena carrera, chicos— les dijo.
Los tres Pokémon entonces se dieron cuenta de que habían corrido toda esa distancia sin dejar caer la panquequera o sin caerse ellos mismos. Voltearon a verse con grandes sonrisas.
Sobble subió a la cabeza de Cinderace, dándole unas pequeñas palmaditas, cosa que este le agradeció.
Finalmente, Ash se puso de pie.
—¿Nos vamos?— preguntó.
Koharu abrió la boca. ¿Por qué tenían que irse? ¿Cuál era el motivo por el que tenían que hacerlo? ¡¿Qué estaba pasando?!
—Sí…— Go le sonrió, preparándose para seguirlo— Vamo…
—¿Por qué?...— la voz de Koharu interrumpió a Go. Tanto él como Ash voltearon a verla— No entiendo por qué tenemos que irnos…— les dijo, desviando un poco la mirada y luego, mirándolos fijamente. Alternó esos dos estados por casi diez segundos— No entiendo nada de lo que hablan o de lo que hacen… Dicen que tenemos que ir a entrenar a un lugar, pero de repente cambian de opinión… Yo… ni siquiera sé si de verdad están tomándose esto en serio...
Los dos niños voltearon a verse entre sí mientras que Eevee se puso al lado de su entrenadora, mirándola con un poco de tristeza.
—Esto… Verás, Koharu… Lo que pasa es que…
Antes de que Go pudiera terminar de hablar, ella los miró directamente a los ojos, con el ceño fruncido.
—¿Por qué Go puede saberlo y yo no?
Esa pregunta resonó en los corazones de ambos varones, quienes inmediatamente sintieron como toda la culpa caía sobre ellos.
¿Por qué Go podía saberlo y Koharu no?... Esa era… una pregunta excelente…
—¿Cuánto tiempo llevas… pensando eso?— le preguntó Go, cuyo rostro mostraba nada más que culpa.
Koharu bajó la mirada.
—Exploté más rápido de lo que creía…— admitió— Pero es que fue tan repentino y… Perdón si me estoy metiendo en algo que no es de mi incumbencia…— dijo en un murmuro.
Ash negó rápidamente.
—¡No, nosotros debemos disculparnos!— se apresuró a decir, haciendo que la niña volviera a mirarlos a los ojos— Te lo ocultamos todo el tiempo y te arrastramos con nosotros fingiendo que no pasaba nada…
—En tu primer viaje con nosotros…— la expresión de Go no cambió en lo más mínimo— De verdad lo sentimos, Koharu…
—Tal vez sea un poco tarde… ¿pero todavía quieres que te contemos lo que está sucediendo?— le preguntó Ash.
Ella vio la oportunidad de negarse. Vio la oportunidad para no involucrarse en lo que fuera que estuviera sucediendo; la oportunidad para no enterarse de aquello de lo que se suponía, no debía enterarse.
Pero no la tomó.
Asintió.
Ash y Go se miraron y luego, dieron una pequeña cabeceada.
—¡Lo siento, vine tan rápido como pude!— Kiawe bajó de Charizard, luciendo un poco agitado. El tipo Fuego sudaba un poco— ¡¿Es cierto lo que dijo Chris?! ¡¿Ash y Go están aquí?!
Frente a la entrada de la Escuela Pokémon, los cuatro niños se reunieron.
—¡Tranquilo, Kiawe, tranquilo!— le dijo Mallow, riendo de forma nerviosa y alejándolo un poco de ella. Una vez que el niño pareció calmarse un poco, la morena arqueó una ceja— Chris te lo dijo, ¿no? No sabemos si realmente son ellos o no.
—¡Me basta con creer que podrían serlo!— Kiawe apretó un puño frente a su cara— Si existe la posibilidad de que sean Ash y Go…— de un momento a otro, su cuerpo empezó a temblar, haciendo que Mallow y Chris entrecerraran los ojos— ¡ASH! ¡GO!
Lana se puso a un lado del niño y con fuerza, asintió.
—¡Debemos encontrarlos antes del día de mañana, si no lo hacemos, será nuestra derrota!— exclamó.
Mallow y Chris voltearon a verse. Con Kiawe era normal que se le subieran las cosas a la cabeza, mientras que con Lana era un poco más complicado… sin embargo, era mucho más difícil hacer que Lana entrara en razón.
Tenían el mismo objetivo, por lo que esos ánimos podrían serles de gran ayuda.
—Entonces deberíamos pensar nuestra estrategia— les dijo Chris, sacando una pequeña figura de Pikachu que proyectó un teclado holográfico al ser puesta en el suelo—. Ash y Go están practicando para la Carrera de panqueques y según nuestras fuentes, están acompañados por otra persona.
El rostro de Kiawe cambió radicalmente al escuchar eso.
—¿Hay alguien más acompañándolos?...— murmuró, viéndose realmente curioso— Si es el compañero de Ash y Go, debe de ser alguien asombroso…
—El problema es que no sabemos ni siquiera como luce— Mallow se cruzó de brazos, dejando salir un pequeño suspiro. Luego de eso, miró a Kiawe con una mirada acusatoria— ¡Cuando conozcamos a su amigo, no vayas a agobiarlo como lo hiciste con Go!
Kiawe se sobresaltó al escuchar eso y rápidamente miró hacia sus otros amigos.
—A veces no sabes cuándo parar, Kiawe…— dijo Chris con resignación, moviendo la cabeza de un lado a otro.
—No sueles mantener la calma— Lana se cruzó de brazos.
—¡Y-Yo…!— cerró los ojos con fuerza, al verse acorralado. Finalmente relajó su cuerpo— Está bien… Intentaré no hacer muchas preguntas…
Mallow, Chris y Lana sonrieron.
—Ahora, sobre nuestro plan…
—¡Dinos el plan, Chris!— Lana interrumpió a Mallow, poniéndose detrás del mencionado— ¡Mientras más rápido, mejor!
El pelirrojo volteó a verla con los ojos entrecerrados.
—¿No estabas hablando antes de calma?...
Lana simplemente bufó.
Chris decidió que era mejor seguir.
—No tenemos mucho tiempo— dijo, mirando hacia el holograma que había aparecido frente a él—. Son las 5:20 de la tarde y no debería tardar mucho para que empiece a atardecer, lo que haría mucho más difícil el encontrarlos. Pienso que lo mejor sería buscar por separado y luego encontrarnos en un lugar después de cierto tiempo.
Los otros tres niños voltearon a verse.
—Creo que es nuestra mejor opción— dijo Kiawe, siendo secundado por las niñas.
—¿En dónde vamos a reunirnos al terminar de buscar?— preguntó entonces Mallow, acuclillándose a un lado de Chris.
El pelirrojo volteó a verlos con una pequeña sonrisa.
—Ash es como Kiawe. Fuerza y muchos sentimientos— Lana y Mallow estuvieron de acuerdo, mientras que Kiawe lo consideró un halago—. ¿Qué otro lugar aparte de la Escuela Pokémon podría recordarle esas dos cosas? ¡Él claramente querría volver al lugar en el que conoció a sus mejores amigos!
Mallow, Kiawe y Lana se sonrojaron un poco, mientras que sus expresiones se suavizaron.
—¿C-Crees que Ash nos considere como sus mejores amigos?— le preguntó Mallow a Lana, dándole unas palmaditas al aire mientras sonreía.
—Me lo pregunto…— respondió la peliazul, rascándose la nuca con una expresión complacida.
—B-Bueno, no se puede negar que tenemos un vínculo muy especial con él…— Kiawe estaba cruzado de brazos mientras asentía.
Los tres niños voltearon a ver a Chris y le levantaron un pulgar.
—¡Es un plan increíble!— le dijeron al unísono, haciendo que se sobresaltara.
El pelirrojo se rascó la cabeza mientras tenía una sonrisa tonta en el rostro.
—S-Supongo…
Y así, el equipo se dividió en búsqueda de Ash Ketchum, Go y una persona misteriosa.
Koharu los veía a ambos con el ceño levemente fruncido.
—¡No te estamos mintiendo! ¡En serio eso es lo que pasa!— se apresuró a decir Go, siendo respaldado por Ash.
—¡N-No, no, no estoy diciendo que no les crea!— con las mismas prisas de Go, Koharu se apresuró a aclarar todo— Es solo que… es difícil de asumir… ¿Entonces Ash tuvo un sueño y gracias a ese sueño recuerda cosas al visitar ciertos lugares?...
Go asintió, al igual que el propio Ketchum.
—Creemos que es como un rompecabezas enorme— el moreno volteó a ver al azabache—. Ash solo recuerda unas cuantas cosas, de hecho, recuerda en su mayoría las cosas malas que le pasaron en el sueño y algunas otras que lo ayudan a entrar un poco más en contexto.
—Por eso dije que Lillie vivía en casa de los profesores cuando en realidad era yo quien lo hacía— añadió Ash.
Koharu asintió, llevándose una mano al mentón. Al parecer y como bien había dicho Go, Ash recordaba lo suficiente como para tener un buen contexto de muchas situaciones (todas ellas negativas), pero no parecía recordar la mayoría de los detalles o las otras vivencias del sueño.
—Cuando fuimos a la playa y a la Oficina de Turismo, Ash desbloqueó varios recuerdos— con preocupación, Go miró a su amigo de reojo— y creo que volvió a hacerlo aquí.
El azabache se pasó una mano por el cuello y asintió.
—Fue un recuerdo malo… pero también hubo uno bueno— dijo, cosa que animó su expresión.
Go y Koharu, así como los Pokémon, se centraron en Ketchum.
—Conocer personas siempre es muy divertido y este recuerdo era sobre Lillie y yo charlando— añadió Ash, lo que interesó a Go.
—¿De qué hablaron? Podría ser algo que nos ayude a descubrir el significado detrás de tu sueño— le dijo, viéndose realmente curioso.
—Bueno… Hablamos sobre nuestros sabores favoritos de helado— respondió, con una sonrisa en el rostro.
Go se quedó en blanco por unos segundos y finalmente, reaccionó.
—No creo… que eso vaya a ayudarnos a descubrir el significado detrás de la pesadilla…— murmuró, con los ojos ligeramente cerrados.
Ash rio de forma nerviosa.
—Yo… no lo entiendo…— dijo Koharu, llamando la atención de ambos— Quiero decir, si ese sueño tiene un significado real, ¿entonces cuál es el punto de que en él aparezcan cosas tan innecesarias como esa conversación?
—No fue innecesario— escucharon entonces decir a Ash. El ceño del niño estaba ligeramente fruncido—. Hablar de eso con ella me ayudó a comprenderla mejor y a hacer que entrara más en confianza conmigo.
Koharu se quedó boquiabierta, mientras que Go, por otra parte, se llevó una mano a la cabeza.
—Ash… Esa Lillie no es real, lo sabes, ¿no?— le preguntó, arqueando una ceja.
El azabache rápidamente reaccionó.
—¡T-Tienes razón! ¡Lo siento mucho, Koharu!— se apresuró a decir, viendo apenado a la niña.
Ella negó con la cabeza.
—No… Fue culpa mía al haberme tomado tu problema a la ligera aunque fuera por un minuto…— Koharu se quedó pensativa. Era la primera vez que Ash usaba ese tono con ella y también era la primera vez que la veía de esa forma, como si estuviese enojado— Definitivamente es algo que está afectando a su forma de ser…
—¡Por cierto, Koharu!— Go llamó su atención— Antes estabas explicando algo, ¿lo recuerdas?
La hija de Sakuragi asintió.
—Sí, a lo que quería llegar es a que…— cerró los ojos y su ceño se frunció un poco. Parecía estar aclarando sus ideas— En clase nos explicaron que los sueños no suelen durar demasiado tiempo y por lo que me contaron, el sueño de Ash fue realmente largo, tanto que incluso tuvo tiempo para llegar hasta el final, sin despertar antes de que terminara.
Ash y Go asintieron.
—Una vez tuve un sueño donde estaba a punto de atrapar a Mew, pero entonces apareció un mecha gigantesco con una red de pesca que me tomó por la mochila y cuando estaba por liberarme, llegó un…
—Go… No creo que eso sea muy importante ahora…— le dijo Koharu.
El moreno agachó la cabeza, viéndose un poco decaído.
—Sí… Lo siento…
—¿Entonces?— preguntó Ash. En sus ojos podía verse la curiosidad que sentía.
Koharu se aclaró la garganta antes de volver a hablar.
—Entonces… Si los sueños no duran tanto tiempo, ¿por qué la pesadilla de Ash tiene tantos detalles que al principio podrían pasar fácilmente desapercibidos? Quiero decir, si puede recordar cosas de forma vivida al visitar un lugar, eso significa que su sueño debió haber durado el equivalente a muchas horas del mundo real, ¿no?
Ash se cruzó de brazos, su ceño se arrugó.
—No lo entiendo…— murmuró, dándole unos cuantos golpecitos al suelo con el pie.
—Creo que yo sí— Ash se sorprendió al escuchar las palabras de Go, quien se llevó una mano frente a la boca—. Koharu… De casualidad tú…— la niña se puso un poco tensa— ¿estás insinuando que lo que Ash tuvo no fue un sueño?
La niña parpadeó varias veces. Ella no lo había dicho con esa intención, pero ahora que repasaba todo lo que había dicho…
—Bueno… No soy una experta, pero creo que ese tipo de cosas no suelen suceder normalmente en los sueños— respondió— ¡A-Aunque podría ser más de un sueño, solo que se hizo consciente de ellos luego del último!
Go se veía realmente pensativo y luego, los miró a los dos.
—Creo que hemos estado cometiendo un error…— les dijo de pronto— Si Koharu no lo hubiera puesto en duda, jamás me lo habría planteado…
Ash tragó saliva. ¿En qué se estaban equivocando?... Koharu, por otra parte, fue un poco más directa.
—¿De qué hablas?
Go miró a Ash y luego a Koharu.
—A qué tal vez, lo que Ash vio no era un sueño.
Los dos niños se quedaron helados. Koharu rápidamente se recuperó.
—¡Pero si no es un sueño, ¿entonces qué podría ser?!— preguntó, sintiéndose realmente interesada.
—Es imposible que sea una visión del futuro, o algo parecido. Es cierto que Ash tenía diecisiete años en… "el sueño"— hizo comillas con las manos al decir esto último—, pero no conocía a ninguno de sus amigos de Alola, ni a Necrozma, Solgaleo o Lunala.
—Si no era una visión o un sueño, ¿entonces qué?— se preguntó Koharu, cosa para la que Go ya tenía una respuesta.
—Cuando Ash me lo contó por primera vez, dije dos palabras muy importantes— Go sonrió, levantando el dedo índice—. "Mundo"— luego, levantó el dedo medio— y "Paralelo".
A Koharu le costó mucho asimilar lo que acababa de escuchar y cuando lo hizo…
—¡No, no, espera! ¿Q-Quieres decir, como un mundo parecido al nuestro pero que no es realmente nuestro mundo?— preguntó rápidamente. Go asintió.
—¡No sé cómo, pero es lo único que se me ocurre! ¡Tal vez no sea un sueño, ni una visión, tal vez son memorias de ese mundo paralelo que ahora están llegando a la cabeza de Ash!— dijo el moreno con una gran sonrisa en el rostro.
Koharu se llevó una mano a la sien, mientras trataba de procesarlo.
—No creí lo que me dijeron cuando llegaron de Galar todos emocionados, pero ahora…
—¡¿Eh?! ¡¿No nos creíste lo que te contamos de Zacian, Zamazenta y Eternatus?!— preguntó Go, visiblemente ofendido— ¡Pero si hasta salió en las noticias! ¡¿No lo viste?!
—¡E-En su momento creí que estaban exagerando uno de sus viajes!— respondió Koharu— ¡Pero si ahora tengo que creer esto, también voy a creer aquello que me contaron!
—Shees…— Go se cruzó de brazos y desvió la mirada— Te contamos las cosas y no las crees y luego cuando no lo hacemos quieres que te las digamos…
Koharu abrió la boca para objetar algo, pero se quedó callada. Simplemente pudo agachar un poco la cabeza.
—Lo siento…
Go la miró de reojo y luego, se encogió de hombros.
—Supongo que está bien… Y ahora volviendo al tema, debemos averiguar cómo fue que estas memorias llegaron a nuestro Ash de aquel otro Ash. La clave para eso debe de estar entre esos recuer…
—Tuvo que ser un sueño…— escucharon decir a Ketchum. Ambos voltearon a verlo, pero su mirada era cubierta por la visera de su gorra.
Go arqueó una ceja.
—¡Justo estamos hablando de por qué no pudo serlo! ¡Si nos abrimos a más opciones, entonces será más probable que podamos dar con…!
—No… Lo que vi fue un sueño… Todo fue un sueño…— volvió a interrumpir Ash.
Go se impacientó un poco.
—¿Cómo puedes estar tan seguro de que lo fue?— le preguntó.
Y entonces, él lo volteó a ver.
—Porque no quiero ni imaginar que no lo haya sido…— respondió. Sus ojos mostraban un miedo completamente diferente al de antes.
Antes, el miedo de Ash podría describirse como el de alguien que vio algo horrible. Ahora, podía utilizarse el ejemplo de alguien a quien le dijeron que su persona más importante acababa de morir.
Go y Koharu voltearon a verse, así como los Pokémon se miraron entre sí.
En ese momento, ninguno de ellos supo que decir.
Se asomó por la ventana, viendo hacia el interior de la casa. Pudo ver a Lycanroc, Melmetal, Rowlet e Incineroar.
Los cuatro Pokémon de Ash estaban recostados pacíficamente, haciendo nada en particular.
—Fingir se les da muy bien, ¿eh, chicos?— murmuró Chris con una pequeña sonrisa en el rostro. Cambió el ángulo de su cara— Ahora díganme… ¿Dónde ocultan a Ash y a Go?...
Con Togedemaru en su cabeza, Chris recorría el interior de la casa con la mirada. En su mente, se había creado un escenario que estaba seguro, sucedería.
—¡No puede ser! ¡Nos descubriste Chris!— exclamaría Go, viéndose frustrado.
—¡Oh, no! ¡Nuestro gran plan fue descubierto por ti, Chris! ¡No cabe duda de que eres el más inteligente de todos!— diría Ash, reconociendo su ingenio.
La gran sonrisa en su rostro, así como la gran cantidad de sueños en su cabeza, impidieron que viera el acechante peligro en forma de…
—¡Weeh!— escuchó exclamar, cosa que lo sobresaltó en demasía.
Chris se giró rápidamente hacia atrás, topándose con Kukui y Burnet, quien tenía a Lei entre brazos (un bebé de unos cuantos meses de edad, moreno y de pelo castaño).
—¡Chris!— exclamó el profesor Kukui con una sonrisa. En sus manos llevaba unas bolsas de compras— No esperaba que vinieras a visitarnos.
—¿Viniste solo, Chris?— le preguntó Burnet, abriendo la puerta de la casa.
—A-Ah, y-yo en realidad estaba… yo estaba…— el pelirrojo se veía realmente nervioso. Sus ojos se movían de un lado a otro y Togedemaru compartía un estado muy similar al de él.
—Vamos, pasa, pasa— le dijo Kukui con una sonrisa—. Compramos unos cuantos dulces, podemos comerlos mientras hablamos.
En el instante en el que mencionaron los dulces, el gesto de Chris cambió por completo.
—C-Creo que podría quedarme un rato…— dijo, entrando a la casa.
—Toma asiento. Preparo las cosas en un minuto— le dijo Burnet, dejando al pequeño Lei en el suelo junto a los Pokémon de Ash.
—Claro— con una sonrisa, se sentó en el sofá. Comenzó a mecer las piernas con tranquilidad.
¿Habría Malasadas? ¿Donas? ¿Chocolates? Pensar en ello hizo que el estómago de Chris rugiera un poco mientras que sus glándulas salivales trabajaron un poco más duro.
Y cuando no parecía posible, el cerebro de Chris comenzó a pensar por encima de su estómago.
Ash y Go.
Rápidamente se puso de pie y tan despistadamente como pudo, empezó a analizar todos los rincones posibles de la casa.
Se detuvo en seco al sentir varias miradas sobre él.
Lentamente giró la cabeza hasta dar con Melemetal, Incineroar, Lycanroc y Lei, quienes lo veían fijamente.
Les levantó una mano mientras ponía su mejor sonrisa… Una sonrisa llena de nerviosísimo.
Los Pokémon le devolvieron el gesto, mientras que Lei rompió en carcajadas.
Chris suspiró y luego, decidió reanudar su misión.
—Parece que le agradas a Lei, Chris— escuchó decir a la profesora Burnet, quien estaba acompañada por su marido.
El pelirrojo se detuvo de inmediato y una vez más, puso su mejor sonrisa.
—¿E-Eso cree?— preguntó, riéndose de forma bastante poco natural.
—¡Toge!
En un acto de reflejos, Chris levantó a Togedemaru, alejándola del alcance de Lei.
—¡Togedemaru, ya hemos hablado de esto antes! Lei es un bebé, no puedes acercarte a él porque podrías lastimarlo— le dijo, hablando con un tono un poco más estricto.
Togedemaru asintió, un tanto apenada.
—Esa fue una gran demostración, Chris— le dijo Kukui, riéndose—. Veo que tu tiempo en Hoenn realmente te sirvió.
El niño rio complacido, rascándose la cabeza.
—S-Supongo…
Y una vez más, Chris olvidó lo que había ido a hacer.
—É… ne… ta… cor… ar…
Y entonces, ella despertó.
Miró hacia el exterior, sintiendo que algo la había llamado… ¿O había sido alguien?
Se dio cuenta de que era de noche rápidamente y entonces, miró hacia su costado. Ella dormía plácidamente ahí.
Volteó hacia la entrada de la habitación y vio ese par de ojos brillantes que la observaban fijamente. Rio un poco.
—Lo siento, Magearna. ¿Te desperté?— le preguntó en voz baja al Pokémon, quien hizo unos cuantos sonidos.
Luego de unos segundos, escuchó un pequeño bostezo. Sonrió levemente.
—Perdón por despertarte a ti también, Shiron— le dijo, acariciando su flequillo.
—Kou…— murmuró la pequeña Vulpix. Lucía una mirada de curiosidad.
—Es solo que sentí que alguien estaba hablando— le dijo, recostándose de nuevo en su cama, sin dejar de acariciar a su Pokémon—. ¿No lo escuchaste, Shiron?
La tipo Hielo ladeó un poco la cabeza, haciendo que Lillie riera.
—Creo que eso es un no— sus ojos pasaron de ver a su Pokémon al techo—. ¿Saben algo?... Creo que cada día estamos más cerca de encontrar a papá… Tal vez desperté por alguna señal— miró a Magearna—. ¿Crees que sea así?
El Pokémon dijo unas cosas que ella no entendió.
—Es lindo pensar que así es…— murmuró, acurrucándose con Shiron— Quiero volver a Alola con papá… Quiero verlos a todos tan pronto como sea posible…
Mallow, Lana, Chris, Kiawe…, Ash. Ellos pasaron por su mente.
Quería verlos otra vez.
Deseaba con todo su ser el encontrar a su padre ya que, cuanto antes lo encontraran, antes se reuniría con todos.
Se preguntó si Ash estaría por Alola cuando ella y su padre volvieran.
Si volvían a Alola y él no estaba ahí, ¿debía llamarlo para avisarle?...
Ella pensó que así debía ser. Si no lo hacía, se sentiría como una mala amiga.
Pensando por última vez en aquel combate, se quedó dormida.
Aquel último intercambio siempre la dejaba llena de determinación y le permitía dormir como un bebé.
Lo que le debía a sus amigos y en especial lo mucho que le debía a él era algo que nunca podría pagar, pero le gustaba creer que al menos podría ayudarlos un poco cuando la necesitaran.
Y con ese pensamiento en mente, durmió hasta la mañana siguiente.
¡Bueno, pues terminé el capítulo!
Tenía como meta terminarlo el día primero, para no sé, empezar bien el año, pero como me lo esperaba, terminé retrasándome y terminando el capítulo el día dos… Eso solo puede significar una buena señal XD
Gente, a como veo las cosas este arco realmente podría durar varios capítulos. Eso sí, creo que en el siguiente capítulo empezaremos sí o sí con la Carrera de panqueques… Aunque siento que tal vez tenga contenido suficiente para hacer todo un capítulo que no abarque esa parte… Dios, quiero terminar este arco rápido, pero también quiero disfrutarlo, pero realmente quiero darme prisa para terminarlo XD
En fin. Estamos en 2021, tenemos tres semanas ya sin anime de Pokémon y ya quiero que sea el próximo viernes, entre otras cosas, para poder comer lo que quiera… (Endodoncia y extracción de una muela del juicio que me jodieron la cena de año nuevo)
Como ya dije, estamos en 2021 y espero que se la hayan pasado de maravilla. Es un año nuevo, pero las cosas malas que han pasado no se borrarán así como así. Demos lo mejor de nosotros como personas para hacer que este mundo sea un poco más agradable durante nuestra estadía aquí, así como la estadía futura de aquellos que nos importan. Podemos lograrlo de muchas formas posibles :D
Si todo sale bien, este será el último año de publicación de la Leyenda del Héroe. Realmente dudo que pueda terminar la historia antes de que entre a la universidad, pero también dudo muchísimo que no pueda terminarla antes de fin de año.
Por cierto, algo relacionado a la historia que aclaré por DM pero que veo necesario aclarar por aquí también.
Sobre el spin-off del "bad ending" como varios lo llaman. El spin-off no estaría situado inmediatamente después de la muerte de Ash, sino que empezaría luego de que Gladio visitara la tumba del mismo, siete años después del final de la guerra. La historia sería sobre Gladio tratando de arreglar su vida, así como la vida de aquellos que le importan. Ahí dejo el dato.
Otra cosita más, como pequeña curiosidad. En mi historia, Serena cumple años el día 24 de diciembre, mientras que Go cumple años el 25 del mismo mes (sin duda, un grande el GoD). Si les interesa saber las otras fechas de cumpleaños que les di a los acompañantes de Ash, aquí se las dejo:
Al once de marzo del 2014, estas son sus edades:
-Ash (el mismísimo csm) (17): Veintidós de mayo.
-Brock (22): Cuatro de abril.
-Misty (18): Veinticuatro de junio.
-Tracey (20): Once de marzo (Sí, el día de la llegada de Necrozma XD).
-May (16): Veintiuno de marzo.
-Max (13): Nueve de noviembre.
-Dawn (16): Quince de junio.
-Iris (17): Treintaiuno de julio.
-Cilan (21): Primero de mayo.
-Clemont (17): Dieciséis de agosto.
-Bonnie (10): Ocho de septiembre.
-Serena (17): Veinticuatro de diciembre.
-Go (15): Veinticinco de diciembre.
-Koharu (15): Nueve de octubre.
-Lillie (17): Dieciocho de noviembre.
-Hau (16): Seis de abril.
-Gladio (19): Dieciocho de noviembre.
-Elio y Selene (15): Primero de noviembre.
-Mallow (18): Trece de enero.
-Lana (17): Treinta de noviembre.
-Kiawe (18): Veintiséis de agosto.
-Acerola (16): Treintaiuno de octubre.
-Chris (16): Veinticinco de marzo.
¡Pues bueno! ¡Eso fue todo!
¡Nos leemos y Alola!
(Me envicié un poco al juego de My Time at Portia porque lo regalaron en la Epic, consultaré con él que tanto tiempo libre me da para escribir. Lo lamento, chicos, el vicio me supera).
