¡Y vamos directamente con las reviews anónimas!

Invitado: Extraño escribir a mi Rotom. Me agradaba mucho su personalidad y escribirlo siempre era divertido... ¡Te extraño, RotomDex!
Bueno, de momento hay varias teorías de ustedes por ahí, pero no diría que todas están realmente en lo correcto o que están cerca, pero hay que seguir intentando :D
¡Nos leemos!

usuarix: Rotom sería el indiscreto en este caso XD Ese tipo de cosas me las podría esperar de la Lillie adolescente de nuestra historia, pero no de la Lillie inocente y dulce del anime XD ¡Go le cae especialmente bien a Lei!

Bueno... Creo que esas fueron todas las reviews anónimas XD

Pasen a leer, por favor.


—¡L-La mamá de Lillie era un monstruo en tu sueño!

Todos asintieron ante lo dicho por Chris, haciendo que Ash se rascara la cabeza con un poco de incomodidad.

—Me cuesta un montón imaginarme a la mamá de Lillie haciendo todas las cosas que describiste— Mallow se llevó un dedo a la sien.

—¿Cómo es normalmente ella?— preguntó Koharu con curiosidad.

—Ella suele ser como: "¡Lillieeee! ¡Gladioooo! ¡Los amo, hijos!"— dijo Lana, exagerando sus gestos y tono de voz.

Koharu frunció el ceño con confusión.

—Eso suena totalmente diferente a la versión del sueño de Ash.

—Por no decir que son totalmente lo opuesto— Hau negó con la cabeza.

—Resumiendo…— Kiawe se cruzó de brazos— Tú, Gladio, Hau, Lillie y dos gemelos llamados… ¿Cómo se llamaban?

Ash miró hacia otro lado.

—Elio y Selene— respondió. Su gesto confundió un poco a los presentes.

—Entonces, ustedes cinco fueron al mundo de Nihilego con la ayuda de Solgaleo para traer de vuelta a la mamá de Lillie, quien no solo abrió el Ultraumbral, sino que se fusionó con Nihilego… ¿a propósito?— Kiawe lucía realmente confundido.

Ash se despeinó un poco sus ya despeinados cabellos.

—¡Ya sé que es muy raro, pero solo recuerdo vagamente que en mi sueño, la mamá de Lillie quería traer a los Ultraentes a Alola por un motivo que no recuerdo!

Lana, Mallow, Chris y Kiawe voltearon a verse.

—En nuestro mundo, ella fue la fundadora de los Ultra Guardianes y en tu sueño, es ella quien quiere traer a los Ultra…— Chris decidió rendirse— Supongo que los sueños no siempre tienen lógica…

—Incapaz de procesar, incapaz de procesar, incapaz de procesar…— decía Rotom, levitando por el lugar.

—Pero tener un sueño donde ocurre tal brutalidad…— Kukui estaba pensativo y con el ceño fruncido— Que yo sepa, Ash nunca ha tenido pesadillas así de…

—¿Explícitas?— completó Burnet, haciendo que su marido asintiera.

—Sí, explícitas— volteó a ver a Ketchum—. Ash, cuando piensas en la Presidenta Lusamine, ¿qué es lo primero que se te viene a la mente?

El azabache dudó un poco al responder, pero lo hizo.

—Mamá de Lillie— dijo, haciendo que Kukui suspirara con alivio.

—¿Qué pasa?— le preguntó su mujer.

—Sería realmente malo si a la mente de Ash llegaran palabras como "miedo" o "dolor" al pensar en la Presidenta Lusamine— explicó Kukui, haciendo que todos lo comprendieran—. Eso significaría que "el sueño" afecta más a Ash de lo que creíamos, pero por suerte no es así— volteó a ver al niño de Paleta—. En tu sueño, ¿hay algún otro conocido nuestro que también sea malvado?

Una bombilla se encendió en la cabeza de Ketchum y abrió la boca. Vaciló.

—H-Hay otra persona…— respondió, mirando a Hau por unos segundos.

—¿Eh?... ¡¿Yo?!— el moreno se señaló a sí mismo, haciendo que todos se sorprendieran.

—¡¿Hau era malvado?!— preguntó Chris, alejándose de él.

—Explica tus atrocidades, criminal— le dijo Lana, frunciendo el ceño.

—¡Calma, calma!— Mallow puso una mano sobre los hombros de Chris y Lana.

Ash se rio un poco con los ojos cerrados.

—Hau no era el malvado, solo alguien relacionado con él…— explicó, haciendo que de nuevo, todos se sorprendieran.

—¡¿El señor Hala era…?!

—¡Dejen que Ash hable!-Roto— exclamó la Pokédex, viéndose un poco molesta.

—Gracias, Rotom...— Ketchum separó los párpados— No, el señor Hala tampoco era malo… El malo era…— por el suspenso, todos tragaron saliva— Faba.

Todos se quedaron en silencio un momento.

—Bueno, es cierto que Faba ha hecho cosas malas…— murmuró Burnet, asintiendo varias veces.

—No olvidemos que fue él quien le borró los recuerdos a Lillie— Mallow se cruzó de brazos.

—Sí… No me cuesta mucho imaginarme a Faba siendo malvado— Kiawe se quedó pensativo por unos segundos.

—Aunque me lo imagino como el malvado torpe. Como los del Team Rocket— dijo Chris, levantando un índice. Lana lo señaló, sonriendo levemente.

—¡Completamente!

—Go, ¿quién es Faba?— preguntó Koharu en voz baja.

—Quien sabe…— murmuró el moreno, negando con la cabeza.

Hau se señaló a sí mismo.

—Espera… ¿Por qué él está relacionado conmigo?— preguntó, ladeando un poco la cabeza.

Ash tomó aire.


Hau estaba completamente serio y sudaba un poco. Todos lo veían atentamente tanto a él como a Ash.

—Es cierto que puedo imaginarme a Faba como un tipo malo, pero… no a esos extremos— dijo Burnet, rompiendo el silencio que se había apoderado del lugar. Todos los demás asintieron, estando de acuerdo.

—Cuando pienso en Faba, no puedo imaginarlo cometiendo todas esas atrocidades…— murmuró Mallow, bajando la mirada.

—Sí, estamos hablando del tipo que se quedó pegado a su propio adhesivo…— Chris recordó aquella ocasión con Pheromosa.

—Ash— la voz de Hau sobresaltó un poco a todos. Ketchum lo miró sintiendo un poco de miedo—. En tu sueño…, mi papá y el abuelo… Ellos…

El azabache asintió lentamente y tras unos segundos, un gran suspiro se escuchó.

—¡Nunca me había sentido tan aliviado por saber que algo era un sueño!— dijo, acostándose en el piso con una gran sonrisa.

El resto de los presentes también expresó su alivio. La tensión que se sentía antes había desaparecido.

—¡Aunque…!— Hau se levantó de golpe— ¡Por lo que entendí, yo era tu mayor rival en el sueño, ¿no es así?!

Ash tardó un poco en reaccionar y finalmente, asintió con una sonrisa.

—¡Sí! ¡No lo recuerdo bien del todo, pero sé que desde el inicio de mi viaje en Alola, tú eras mi rival!— exclamó, apretando un puño frente a su cara.

—¡¿Y yo?!— Kiawe se señaló a sí mismo con rapidez— ¡Yo también era tu rival, ¿verdad?!

Ketchum se quedó pensativo y luego, se rio.

—Lo siento, Kiawe. Creo que tú y yo no éramos rivales, y si lo éramos, no lo recuerdo— admitió, haciendo que el niño se quedara de piedra.

—¡N-No dejes que te afecte, Kiawe!— le dijo Mallow, dándole unas palmaditas.

—Sí, sí. En la vida real, tú fuiste el primer rival que tuvo Ash aquí en Alola— Chris le sonrió.

—¡Ah! ¡Aunque recuerdo que Lana también era mi rival!— exclamó de pronto Ash, haciendo que la niña volteara a verlo con rapidez.

—¡¿Yo?!

—Ash…— murmuró Koharu, cerrando los ojos.

—Creo que tal vez no debió haber dicho eso…— Go rio con nerviosismo.

Todos vieron como Kiawe se ponía de pie lentamente y muchos supieron entonces lo que iba a pasar.

—Demostraré que soy el rival de Ash— dijo, levantando la mirada. Podía verse la cantidad de determinación que estaba sintiendo— ¡Tengamos una batalla, Ash!

—¡Espera, espera!— Hau se puso de pie— ¡Dijimos que quien lo encontrara primero tendría una batalla contra él, Kiawe!

El niño se sobresaltó al escuchar eso y entonces, apretó con fuerza los puños.

—Eso… Eso… Eso es…

—Ríndete, Kiawe. Si lo prometieron, lo prometieron— le dijo Chris, haciendo que volviera a sentarse.

Kiawe obedeció a regañadientes, haciendo que todos rieran un poco.

—¿Entonces?— Hau vio a Ash, desafiante— ¿Qué dices, Ash?

Ketchum sonrió.

—¡Por supuesto!— exclamó, poniéndose de pie— ¡Hagámoslo, Hau! ¡Rowelt, despierta!

La pequeña lechuza abrió los ojos y salió lentamente del agujero que Melmetal tenía en el abdomen.

—Prrr…— dijo, volando hacia Ash.

En ese momento, todos pensaron que una batalla definitivamente aligeraría las cosas.


Las chispas de la rivalidad podían verse salir no solo de Ash y Hau, sino que también de Rowlet y Decidueye. Ambos tipo Planta se miraban desafiantes.

—Rowlet y Decidueye son rivales. Se han enfrentado en tres ocasiones y Rowlet ha ganado en dos de ellas-Roto— les explicó a Go y Koharu, quienes se lo agradecieron.

Kiawe abrazaba sus propias piernas, decaído.

—Qué envidia… Yo también quiero pelear con Ash…

—Ya, ya… Habrá más oportunidades— Mallow lo consoló dándole unas palmaditas en la espalda.

—Me lo pregunto…— murmuró Chris, haciendo que sus amigos volvieran a verlo con rapidez.

Luego de ver a Chris, voltearon a ver a Koharu y Go.

—O-Oigan, ¿cuánto tiempo van a quedarse en Alola?— preguntó la morena.

Ambos niños de Carmín voltearon a verla y de inmediato sintieron la expectativa que sus miradas ejercían.

Go fue quien tuvo que animarse a dar la mala noticia.

—S-Se supone que hoy es nuestro último día— respondió, sintiéndose un poco nervioso.

Los niños de Alola miraron hacia el frente. Burnet, casi un metro detrás de ellos, los veía con un poco de tristeza.

Ella supo en ese momento que tenía que hacer algo.

—¡Este será un duelo uno contra uno!— anunció Kukui. En su rostro podía verse una gran sonrisa de emoción, pues la idea de volver a ver un combate entre los dos entrenadores realmente encendía su espíritu— ¡Muéstrennos a todos una batalla justa y en la que ambos lo den todo!

—¡Sí!— exclamaron los dos entrenadores al mismo tiempo.

—¡Prrrrr!— dijeron las lechuzas.

Kukui vio a los dos y luego, dio un tajo vertical al aire con uno de sus brazos.

—¡Empiecen!

—¡Gana quien golpea primero!— exclamó Hau con una sonrisa— ¡Decidueye, Puntada sombría!

Al escuchar eso, a la mente de Ketchum llegaron todo tipo de imágenes.

—¡Rowlet, Hoja afilada debajo de ti!— ordenó de inmediato.

Una polvareda se levantó alrededor de Rowlet, impidiendo que Decidueye pudiera verlo, cosa que lo hizo fruncir el ceño con frustración. Puntada sombría golpeó un lugar y acto seguido, de la cortina de polvo emergió un proyectil que lo golpeó en el rostro.

—¡Así se hace, Rowlet!— Ash sonrió.

Kiawe abrió la boca por el asombro. Lei parecía ser el único en el lugar que no se había dado cuenta de lo evidente.

¡Que reflejos!— pensaron todos.

—¡Sigamos atacando, Rowlet! ¡Hoja afilada!

Apenas recuperó la Piedra eterna que le servía como proyectil, el tipo Volador alzó el vuelo, lanzando una rápida ráfaga de hojas.

—¡Bloquéalo con Hoja aguda, Decidueye!— ordenó Hau, saliendo de la sorpresa inicial.

Una vez más, un montón de recuerdos llegaron a la mente de Ash, quien sonrió. Su consciencia le estaba dando una de las estrategias más geniales que había pensado en un buen tiempo.

—¡Rowlet, Hoja afilada alrededor de Decidueye!— exclamó, apuntando al campo de batalla. Rowlet, se apresuró a lanzar los ataques tan rápido como pudo y en poco tiempo levantó humo y arena por todas partes— ¡Ocúltate!

Hau tardó un poco en entender lo que Ash pensaba hacer.

—¡No te dejaremos! ¡Decidueye, vuela!— dijo con la mayor rapidez que pudo.

Apenas tuvo tiempo, el tipo Fantasma despegó.

—¡Rowlet, Hoja afilada y muévete dentro de tu escondite!— Ash lucía una gran sonrisa.

Desde el cielo, Decidueye vio como montones de hojas eran arrojadas hacia él desde todas direcciones.

—¡Bloquea con Hoja aguda!— Hau y Decidueye pronto se dieron cuenta de que primero debían hacer algo con respecto a la fuente de los interminables ataques— ¡No sirve de nada que se esconda si podemos ver el último punto desde el que atacó! ¡Decidueye, esquiva y usa Puntada sombría!

El arquero evadió como pudo las hojas, sin lograr evitar por completo el daño y entonces, atacó. La flecha que disparó se quedó cerca del suelo, rastreando pacientemente el siguiente lugar del que salieran las hojas.

Una nueva ráfaga de Hoja afilada apareció, lo cual fue la señal perfecta para Hau y Decidueye.

—¡Ahora!— exclamó.

La flecha se clavó en el suelo, cosa que hizo sonreír a Ash.

—¡Ahora, Rowlet! ¡Pájaro osado!— indicó Ketchum.

La pequeña lechuza salió disparada justo del lado contrario al cual Decidueye había atacado, haciendo que este fuera tomado completamente por sorpresa.

—¡¿Qué?!— alcanzó a exclamar Hau antes de ver como Rowlet impactaba con fuerza a su Pokémon.

Decidueye se desplomó hacia el suelo, aterrizando pesadamente.

—¡Decidueye!— gritó Hau, incapaz de ver nada por la cantidad de polvo levantado. Luego de unos segundos, la polvareda fue disipada por un movimiento de las alas del arquero, quien se veía cansado. Hau suspiró por el alivio.

Los Pokémon de todos los niños celebraron por el excelente desempeño de Rowlet.

—Este es el tipo de cosas que podrías esperar de Ash, pero… ¿cómo decirlo?...— voltearon a ver a Kiawe, quien se cubría la boca con una mano— Hay… algo diferente en Ash…

Mallow, Lana, Chris, Rotom y Go asintieron. Los cuatro primeros voltearon a ver con gran sorpresa al último.

—¡Espera! ¡¿Tú también lo crees, Go?!-Roto— interrogó.

El moreno asintió una vez más.

—No sabría cómo describirlo, pero…

Hay veces en las que Ash hace movimientos innecesarios y se deja llevar por el flujo de la batalla— pensó Kukui, viendo la sonrisa de Ketchum con gran orgullo—, pero ahora parece una persona completamente diferente. Es como ver una mezcla de su improvisado estilo de combate usual y el de estilo calculador de Gladio… ¿Este es el resultado de sus combates contra los mejores del mundo?

—¡No has perdido el tiempo, Ash!— le dijo Hau con una sonrisa, aunque por su rostro bajaba el sudor.

—¡Por supuesto que no!— exclamó el azabache, viéndolo desafiante— ¡¿Seguimos?!

Hau se puso un poco más serio y asintió.

—¡Sigamos! ¡Decidueye, quédate quieto!— indicó el moreno, haciendo que Ash se confundiera un poco.

—¡Entonces nosotros atacaremos!— exclamó Ketchum con una sonrisa— ¡Decidueye, Puntada sombría!

El tipo Fantasma asintió y luego, preparó una flecha. Parpadeó varias veces para posteriormente, guardarla.

Todos en el lugar se quedaron en silencio y Rowlet volteó a ver a Ash, confundido.

—¿Eh?... ¡E-Espe…! ¡Rowlet, quise decir Rowlet!— tan pronto como se dio cuenta, Ash se corrigió a sí mismo. Trató de reír, pero en su lugar, bajó la mirada.

Kukui y Burnet abrieron los ojos como platos.

—¡Esperen, la batalla se detiene momentáneamente!— exclamó el investigador, haciendo que todos voltearan a verlo. Corrió hacia Ash.

Pero para ese punto, la mente de Ketchum se había llenado de recuerdos.


Aquí, Decidueye, chicos. Es hora de comer.

Pero ninguno de ellos le hacía caso. Los siete Pokémon veían hacia el suelo con miradas perdidas y vacías; sus mentes estando completamente en blanco.

Chicos…— Lillie los llamó, moviendo sus tazones. Les sonrió— Vamos… Tienen que comer.

Fue Decidueye quien levantó la mirada, viendo a Lillie fijamente a los ojos.

¿Prrrrr?...

La rubia rio un poco; lucía nerviosa.

S-Sabes que no puedo entenderte, Decidueye— le dijo, acariciándole la cabeza.

Roar…— el pequeño murmuro de Incineroar hizo que Lillie volteara a verlo. El tipo Fuego sostenía un puñado de alimento, cosa que pareció poner de buen humor a Lillie.

¡Por favor, vean a Incineroar, él si…!

¡ROAR!— exclamó de pronto el tigre, lanzando con rabia la comida que tenía en la pata, así como la del resto del tazón. El alimento se esparció por toda la sala.

Lillie vio al Pokémon con los ojos bien abiertos.

¡ROAR, ROAR, ROAR! ¡¿ROAR ROAR?! ¡¿ROOOOOOOOOOOOOAR?!— comenzó a gritar mientras sus ojos se llenaban de lágrimas. Los rugidos de Incineroar no fueron suficientes para hacer reaccionar a Pikachu, Peke, Lycanroc ni Golisopod, pero sí lo hicieron reaccionar a él.

Con una de sus patas, Gumshoos le indicó que se sentara y luego, le señaló los vendajes que tenía en los brazos.

Shoos…— murmuró.

¡¿Qué está pasando?!— escucharon el grito de Kukui, pero nadie volteó a verlo. El investigador llegó corriendo al lugar desde el sótano, solo para ver como Lillie comenzaba a recoger pienso por pienso la comida de Incineroar; baya por baya. Rotom llegó detrás de él, con una mirada similar a la de sus amigos Pokémon— ¿Lillie?...

No se preocupe, profesor— la rubia le sonrió como pudo, empezando a poner toda la comida de Incineroar en el tazón—. Es… entendible que se sientan así… I-Incineroar solo… solo necesita que lo comprendan…

Lillie…— murmuró Kukui, desviando la mirada. Con impotencia, apretó los puños.

Vamos, Incineroar— con una sonrisa, Lillie le ofreció de nuevo el tazón tras varios minutos—. Tienes que comer para recuperarte rápido.

Pero eso solo hizo enojar más al tipo Siniestro, quien frunció el ceño y sin dudarlo, golpeó el tazón, haciéndolo caer al suelo.

¡Incine…!— antes de que Kukui pudiera terminar de hablar, se escuchó un golpe.

Gumshoos había conectado un Puño hielo contra la pata inferior izquierda de su hermano, haciendo que este volteara a verlo con enfado.

¡CHICOS, DETÉNGAN…!

¡¿ROAR?! ¡¿ROAR ROAR ROAR?! ¡ROAR!— Incineroar estalló contra su propio hermano, comenzando a preguntarle cosas que solamente Rotom podía entender, procesar y traducir.

¡SHOOS GUMSHOOS GUM GUMSHOOS!— pero Gumshoos se defendió. Parecía estar poniéndose del lado de Lillie, pues la señalaba constantemente. Era como si le estuviera exigiendo a su hermano menor que se disculpara inmediatamente, cosa a la que Incineroar parecía estarse negando.

No… peleen…— murmuró Rotom, viendo hacia el suelo.

Incineroar abrió el hocico para volver a gritarle a Gumshoos, pero entonces sintió otro puñetazo en su espalda. El puñetazo había sido débil y no le había dolido ni un poco, pero realmente lo había molestado. Cuando se giró, no pudo reclamar la más mínima cosa.

No es… justo…— le dijo Lillie. Sus ojos estaban llenos de lágrimas que caían por sí mismas, ignorando por completo los deseos de la rubia— T-Tú… Tú no eres… no eres el único… que lo extraña… ¡Tú… no… no eres el único… que sufre!— Lillie volvió a darle otro puñetazo, solo que esta vez en el abdomen— ¡TÚ NO ERES… EL ÚNICO QUE SE ARREPIENTE!

Incineroar al escuchar eso, se quedó completamente congelado.

¡Lillie!— gritó Kukui, alejándola del Pokémon— ¡Tranquilízate, Lillie!

¡TODOS ESTAMOS TRATANDO DE SER FUERTES! ¡TODOS INTENTAMOS VIVIR DE FORMA QUE ASH NO TENGA QUE PREOCUPARSE POR NOSOTROS!— pese al agarre de Kukui, Lillie no parecía querer ceder; la mecha se había consumido por completo y la bomba, estallado— ¡¿POR QUÉ NO PUEDES TÚ TAMBIÉN, INCINEROAR?! ¡¿POR QUÉ NO PUEDES SIMPLEMENTE COMER… LA JODIDA COMIDA?!

Incineroar cayó de rodillas al suelo, con la mirada gacha y antes de que alguien pudiera reaccionar, rompió en llanto.

¡LILLIE, YA FUE SUFICIENTE!— le gritó Kukui, abrazándola con fuerza— ¡Ya fue… suficiente!

La rubia forcejeó un poco pero tras unos segundos, se rindió. Abrazó con fuerza a Kukui y al igual que Incineroar, empezó a llorar.

Fue el llanto lo único que hizo reaccionar al resto de Pokémon.

Pikachu, Decidueye, Peke, Golisopod, Gumshoos y Rotom. A pesar de que hacía unos segundos estaban en relativo silencio, ahora habían roto en un desgarrador llanto que se escuchaba incluso en el exterior de la casa.

Kukui cerró los ojos con fuerza, sintiendo como podría quebrarse en cualquier momento. Por Lillie y por los Pokémon de Ash, él tenía que ser fuerte.

Y lo fue.


—¡…sh! ¡Ash, ¿me estás escuchando?!— llamó Kukui, moviéndolo con un poco más de rudeza.

Ketchum pareció volver en sí, pero entonces, miró hacia todos lados con rapidez. Parecía estar buscando algo con la mirada y entonces, centró sus ojos en el profesor; ojos llenos de miedo.

—Oiga, profesor Kukui… ¿Dónde están?...— preguntó, confundiendo al investigador— ¿Dónde están Peke…, Gumshoos…, Golisopod…? ¿Por… Por qué Decidueye es un Rowlet otra vez?... ¡P-Profesor Kukui, ¿dónde están los chicos?! ¡¿DÓNDE ESTÁN?!

Fuertes escalofríos recorrieron los cuerpos de todos los presentes y luego del fuerte grito de Ash, Lei comenzó a llorar.

—¡Tengo que…! ¡Tengo que buscarlos!— exclamó, tratando de liberarse del agarre de Kukui— ¡Ayúdeme a encontrarlos, profesor Kukui! ¡N-No he visto a ninguno desde el inicio de la guerra! ¡¿Están todos bien?! ¡YO… YO DEBO…!

—¡ASH!— interrumpió el profesor, haciendo que el niño lo viera a los ojos— Esos Pokémon de los que hablas… Ellos podrían no existir; ellos son parte de los recuerdos que obtuviste de pronto. Ellos no son tus Pokémon.

—P-Pero…— Ketchum bajó la mirada. Su labio inferior comenzó a temblar, asustando a todos— Pero… Ellos me están esperando… Ellos…

Y antes de que nadie se diera cuenta, lágrimas comenzaron a descender por las mejillas del azabache.

En esa situación, solo una persona dudó al elegir qué debía hacer, el resto no.

Sin pensarlo, todos los amigos de Ash con excepción de Koharu, corrieron a abrazar al niño, rodeándolo de afecto y cuidado.

—¡Estamos aquí, Ash!— aseguró Mallow, sintiendo como sus ojos se ponían llorosos.

Lana asintió con fuerza.

—Siempre estaremos aquí.

—¡N-Nosotros! ¡Los verdaderos nosotros!— añadió Chris.

—Nunca nadie va a abandonarte, Ash— le dijo Kiawe, asegurándose de transmitirle ese mismo pensamiento mediante el calor corporal.

Hau secundó lo dicho por Kiawe.

—Este no eres tú, Ash… Y él no es tú…— murmuró Go, rodeándolo por el cuello.

—Pelea, Ash… Pelea contra esos recuerdos— lo animó Kukui, con una mano sobre su gorra.

—Eres fuerte, Ash… Tú puedes— Burnet lo abrazaba por la espalda.

Koharu veía desde la distancia junto a los Pokémon de todos los niños (excepto los de Ash); ella veía la forma en la que cuidaban de él y lo apoyaban. Frunció el ceño y con paso lento, se acercó a él.

Uniéndose al abrazo, murmuró:

—Eres la persona más fuerte que conozco…


—Se quedó dormido— dijo Kukui, saliendo de su habitación junto a Burnet.

Todos los niños lucían gestos llenos de preocupación y tristeza.

—Nunca creí que llegaría un día como este…— Lana apretó los puños con fuerza.

—Podría imaginarlo de cualquier persona…, pero nunca de Ash— Mallow recordó la gran sonrisa que su amigo siempre llevaba en el rostro— ¡Debemos hacer algo!

Todos los demás asintieron sin dudarlo. Kiawe se levantó de golpe, con un rostro lleno de determinación.

—Si no ayudamos a Ash ahora, cuando más nos necesita, entonces no merecemos considerarnos sus amigos— dijo, mirando a todos los presentes.

Hau asintió con fuerza.

—¡Alola y Manalo! ¡"Compartir" y "Viviremos siempre juntos"! ¡Son cosas que representan a la gente de Alola y son cosas que debemos demostrar ahora para ayudar a nuestro amigo!— exclamó. Decidueye, a su lado, dio una cabeceada.

—Si es por Ash, nos esforzaremos al máximo— aseguró Chris.

—¡Nuestras probabilidades de triunfo aumentarán exponencialmente si estamos juntos!-Roto.

Todos escucharon como una silla se arrastraba. Voltearon a ver a Go, quien se había puesto de pie.

—Me arrepiento— dijo de pronto, confundiendo un poco a todos los presentes—. Cuando descubrí que algo malo estaba pasando con Ash, fui yo quien sugirió que viniéramos a Alola para descubrir la causa detrás de su sueño… También fui yo quien lo convenció de no decirle nada a nadie— todos lo miraron con rostros serios y Koharu, con preocupación—. Creí que no debíamos preocupar a nadie hasta que no supiéramos qué era exactamente lo que pasaba, pero me equivoqué…— miró a Kiawe con firmeza— Fallé a la promesa que te hice y no tengo derecho a pedir perdón. No soy rival de Ash por elección propia y al parecer… inconscientemente decidí tampoco ser su amigo, al permitir que sufriera por querer "preocupar la menor cantidad de gente posible".

—Go…— murmuró Koharu, con las manos en el pecho.

—Entonces, ¿simplemente vas a dar un paso al lado? ¿Vas a dejarlo así después de lo que pasó?— Kiawe se acercó a él, mirándolo directo a los ojos.

—¡K-Kiawe, detente! ¡Creí que ya habíamos hablado sobre este tipo de cosas!— Mallow caminó detrás de él, al igual que el resto.

—Go también se siente mal por lo que pasó, Kiawe. No lo hagas peor para él…— le dijo Chris.

Lana asintió.

—No tenemos por qué pelear entre nosotros. No lo hacemos nunca y menos debemos hacerlo ahora.

Go extendió una mano hacia los tres niños, en lo que parecía ser una señal para pedir silencio. Sin apartar en ningún momento la mirada de Kiawe, abrió la boca.

—A pesar de todo lo que dije, no tengo intención de dejar de ser amigo de Ash; ni ahora ni nunca— afirmó, frunciendo un poco el ceño—. Pero me haré cargo de mi propio error y lo enmendaré— miró a la misma mano con la que le pidió silencio a los niños y con fuerza, la cerró—. Mi futuro yace en mis propias manos y haré todo lo que esté en mi poder para llegar al fondo de esto— cuando Go volvió a mirar a Kiawe, este se sorprendió al ver la determinación en sus ojos—. Porque Ash es mi mejor amigo.

Todos en la cabaña se quedaron en silencio y tras unos segundos, Kiawe sonrió.

—Cometiste un error, Go— le dijo, llevándose las manos a las caderas—, todos lo hacemos. Lo único que importa ahora es saber que estás con nosotros para ayudar a Ash.

—¡Sí! ¡Eso realmente nos anima!— asintió Mallow, sonriéndole también.

—Tenerte a ti y a Koharu es un gran apoyo— aseguró Lana, con un gesto similar.

—¡Más cabezas piensan mejor!-Roto.

—Yo en serio me asusté…— suspiró Chris, aliviado.

—Nadie aquí está enojado contigo, Go— le dijo Kiawe, mirando hacia todos los presentes—. Al contrario, estoy seguro de que todos estamos agradecidos contigo por haber apoyado a Ash en todo momento.

Go estaba boquiabierto y sus ojos mostraban sorpresa. Estaba preparado para que lo culparan y le echaran en cara un montón de cosas.

Sonrió, sintiéndose estúpido.

—Profesor Kukui, profesora Burnet, nuestra reservación en el hotel termina esta noche y me preguntaba si…

Ambos adultos asintieron de inmediato.

—Siempre son bienvenidos, Go— le dijo Burnet, sonriéndole.

—Mientras nuestra casa esté de pie, ustedes siempre podrán usar Refugio— aseguró Kukui.

Go entonces volteó a ver a Koharu.

—Podríamos ir a dejarte mañana al aeropuerto si quieres. Nosotros le contaremos al profesor Sakuragi todo lo que está…

—Go— la niña lo interrumpió, mirándolo con el ceño fruncido— ¿En serio crees que simplemente me voy a ir después de enterarme de lo que está pasando?

El moreno sonrió ampliamente.

—Eso esperaba escuchar.

El lugar entonces se llenó de un ambiente mucho más agradable. Todos tenían sonrisas en sus rostros y todos estaban llenos de determinación.

—Dejaremos que Ash descanse hoy, pero a partir de mañana iniciará una búsqueda exhaustiva por toda Alola, incluso parecerá que utilizamos Rastreo— Kukui se cruzó de brazos—. Usaremos Recuperación en esos recuerdos.

Todos los presentes asintieron, incluso el pequeño Lei, quien lo hizo principalmente por el hecho de que había estornudado.

—Esa fiesta de bienvenida tendrá que esperar— rio Burnet.


—¿Lillie? ¿Estás bien?

Escuchó el llamado de su madre y giró la cabeza. Lusamine la miraba con curiosidad y Gladio simplemente la veía de reojo, masticando.

—Por supuesto, madre— respondió, sonriéndole.

Lusamine no pareció creerlo.

—Has estado viendo por la ventana todo este tiempo y ni siquiera has tocado tu desayuno— explicó, arqueando una ceja—. Por no mencionar que fuiste a dormir conmigo y no quisiste explicarme el motivo.

Lillie rio de forma nerviosa.

—T-Tuve una pesadilla. No es nada serio, madre, en serio— aseguró, tomando su tenedor y picando con él una de las salchichas que había en su plato— Está fría…— pensó luego de morderla.

Lusamine se le quedó viendo unos segundos más y entonces, una gran sonrisa apareció en su rostro.

—Entonces, sobre Ash…

Lillie se sobresaltó enormemente y Gladio, por otra parte, comenzó a atragantarse con su comida. La menor adquirió un notorio sonrojo.

—¡M-Madre, este tema es incómodo para mi hermano! ¡Por favor, detente!— le pidió, dándole unos golpecitos a Gladio. Algunos pasajeros rieron un poco por la peculiar escena familiar.

—¿Ehhh?... Pero creí que podíamos tener una charla de chicas, Lillie…— Lusamine recargó su rostro sobre sus manos, luciendo decepcionada.

—No se preocupen por mí…— dijo el rubio, terminando de tomarse un vaso con agua— Hablen lo que tengan que hablar.

—¿Eh?... Pero, hermano…

Gladio volteó a verla.

—Es cierto que creo que eres muy pequeña para ese tipo de cosas, Lillie, pero tampoco hay nada de malo en ello— le dijo con una pequeña sonrisa.

—¡Sí, sí! El primer romance siempre es el más tierno y el más memorable— con un gesto soñador, Lusamine se tocó la mejilla izquierda con la mano del mismo lado.

—Pero… yo no sé si realmente me gusta Ash— dijo Lillie, desviando la mirada.

Lusamine la vio con una sonrisa.

—En este momento, ¿a quién preferirías ver? ¿A Mallow o a Ash?— preguntó de repente, tomando a su hija con la guardia baja.

—¿Q-Qué clase de pregunta es esa?... Quiero ver a todos mis amigos por igual…— respondió, viéndose claramente indecisa.

—Pero, ¿dirías que quieres ver un poco más a Ash que al resto?— volvió a interrogar Lusamine.

—Mamá, creo que es suficien…

—Sí…— la respuesta de Lillie hizo que sus familiares voltearan a verla. Al instante, la niña se puso un poco nerviosa— S-Si tuviera que calificar mis ganas de ver a los chicos utilizando una escala del uno al diez, diría que es un diez…

—¿Y Ash?— la tierna y tranquila sonrisa de Lusamine era suficiente para hacer que Lillie hablara de todo.

—Un diez… punto uno…— dijo en voz baja, haciendo que su madre sonriera con más amplitud.

—Ahí lo tienes— le dijo, tomándola de la mano—. Puede que tal vez no te guste, pero eres consciente de que, incluso entre tus amigos, Ash es realmente especial para ti.

Las palabras de su madre la dejaron realmente pensativa.

—Ash— y la voz de Gladio la hizo volver a la realidad. Volteó a verlo, solo para encontrarse con otra sonrisa— es una gran persona. Todos tus amigos son grandes personas, Lillie. Tienes suerte.

La niña miró hacia la mesa y entonces, sonrió.

—Sí. Soy realmente afortunada, hermano, madre— les dijo, mirándolos a ambos.

Lusamine se cubrió la boca con ambas manos, viéndose claramente feliz. Gladio, por otra parte, asintió mientras mantenía la sonrisa.

—Está frío…— murmuró luego de morder un pedazo de tocino.

En la mesa, todos rieron.


—Vamos, Shiron, Magearna— les dijo a sus Pokémon, entrando al vagón en el que ellos se alimentaban.

La tipo Hielo y la tipo Acero caminaron hacia su entrenadora rápidamente. Shiron saltó a los brazos de Lillie, quien la recibió con gusto.

—¿Comiste bien?— le preguntó, comenzando a retirarse del vagón con Magearna caminando a su lado.

—¡Kou!— respondió con alegría.

Lillie sonrió complacida y luego, su rostro se puso un poco más serio.

—Shiron, Magearna. Hay mucho que todavía debemos investigar— les dijo, caminando hacia su camarote. Ambas Pokémon voltearon a verse entre sí.

Lillie abrió la puerta de su camarote y dejó a Shiron sobre la cama mientras que ella caminaba hacia su equipaje; sacó su diario.

"Para que Ash pueda recordar, tú necesitas recordar. Búscame, Lillie".

Al terminar de leer eso tragó saliva. Recordó los sucesos que habían acontecido esa misma madrugada.

La mujer fantasma, ¿era ella la que le había hablado en los recuerdos?... ¿Era ella quien había escrito con esa… tinta las palabras que ahora ella había escrito en su diario?

Lillie frunció un poco el ceño. Esa suposición podía ser correcta, pero tenía una mucho mejor.

La voz masculina era quien le había dado los recuerdos y el escrito daba a entender que encontrar al remitente la haría "recordar" (significase lo que eso significase), por lo que suponer que la voz masculina era en realidad el autor de la oración no era algo descabellado.

Se llevó una mano a la sien, sabiendo ahora que la mujer fantasma se refería a Ash cuando le había dicho que "lo hiciera volver".

Saber que Ash era el sujeto en cuestión le respondía una duda pero le dejaba una igual o más importante: ¿qué era lo que debía decirle?

¿Por qué la mujer fantasma no pudo terminar de hablar?...— negó con la cabeza— No, no tengo la certeza de que la mujer fantasma sea la voz femenina, pero… creo que no haría daño suponer de momento que son la misma persona.

Y entonces, otra gran duda llegó a la cabeza de Lillie.

¿A dónde debía volver Ash?... Y otra más: ¿por qué una mujer fantasma y una voz con el poder de darle recuerdos completamente ajenos a ella estaban interesados en él?... Y otra más: ¿de dónde conocían a Ash?

Y por último, la que más miedo le dio.

—¿A dónde quieren… llevarse a Ash?...— miró con miedo el contenido de su cuaderno, pero instantáneamente lo supo: ella no podía rendirse al tratar de llegar al fondo del asunto— Al final, será decisión mía si decirle aquello que la mujer fantasma quiere que le diga, ¿no?... S-Si llego al fondo de todo esto, podré responder todas las preguntas que tengo, ¿no?...

Sus ojos se abrieron como platos.

—¿Puedo leer?

—¡Adelante!— respondió por inercia, pues quería centrarse en sus pensamientos tan rápido como fuese posible, pues una idea había llegado a su mente. Una idea realmente interesante y que podía tener sentido: ¿y si lo que la mujer fantasma no había podido terminar de decirle era lo que haría recordar a Ash?...

Comenzó a escribir varias cosas en su diario.

Mujer fantasma + Voz misteriosa= Alianza misteriosa.

Alianza misteriosa + Ash= ¿?

Suponer que la mujer fantasma y la voz misteriosa eran aliados era lo lógico llegados a ese punto, pues ambos querían hacer que recordara. Se llevó una mano al mentón.

Hay muchas cosas de Ash que no conozco… He escuchado una que otra historia de él, pero realmente…— negó con la cabeza rápidamente— ¡No, no! Debo admitir que Ash es una persona misteriosa, por lo que es posible que en realidad si conozca a la Alianza misteriosa, pero entonces…— en ese momento reparó en algo que había visto mientras agitaba la cabeza de un lado a otro. Lentamente, volteó hacia la derecha, donde Gladio leía con atención el contenido de su diario— ¡H-Hermano, ¿qué haces a…?!

—Llamé a la puerta y entré— respondió, viéndola con un poco de asombro por su repentina reacción. Pareció recordar algo, cosa que hizo que la sorpresa se fuera de su rostro— Ah, llamé antes de entrar como me dijiste, si eso es lo que te preocupa.

Lillie cerró los ojos y al mismo tiempo, su diario.

—¡Q-Quiero decir, es increíble que hayas aprendido a llamar antes de entrar a las habitaciones ajenas, pero…!— con un dedo se frotó la sien— ¡No era eso a lo que me refería!

Gladio volteó a ver a Lycanroc con confusión; el licántropo le devolvió la misma mirada.

Lillie frunció un poco el ceño y apretó el diario contra su pecho.

—¿D-Desde hace cuánto estás aquí?...

—Estabas hablando de una mujer fantasma y de tinta cuando entré— respondió.

¡Eso es prácticamente desde el inicio!— la rubia se dio un pequeño golpe en la frente con una palma.

—No te preocupes, no alcancé a escuchar mucho realmente, solo unos murmullos que no entendí y del diario solamente leí sobre la "Alianza misteriosa"— Gladio la miró fijamente— ¿Estás escribiendo un libro? Creo que te pega, Lillie.

La rubia vio en ese momento su oportunidad y rápidamente sonrió.

—¡S-Sí! ¡Adoro leer, así que pensé que podría intentar escribir un libro al menos una vez! ¡N-Nunca sabes cómo saldrán las cosas hasta que las hagas!— se rio de la forma más natural posible.

Gladio entonces le sonrió.

—Entonces te dejo sola. La próxima vez te agitaré un poco para hacerme notar— le dijo, despidiéndose con una mano. Él y Lycanroc comenzaron a caminar hacia la salida.

—Adiós, hermano— Lillie se despidió llena de alivio. Shiron parecía tan confundida como Gladio y Lycancroc segundos atrás.

Gladio abrió la puerta y caminó hacia el pasillo del vagón, cerrando la puerta detrás de Lycanroc. Puso rumbo a su camarote cuando de pronto, la puerta se abrió una vez más.

—Hermano…— escuchó que lo llamaban. Se giró, para encontrarse a Lillie con una mirada afligida en el rostro, cosa que lo sorprendió enormemente— En realidad, hay una cosa de la que quiero hablar... Si… Si pudieras traer a madre…

Gladio la miró fijamente y entonces, asintió.

—Vuelvo en un minuto— le dijo, poniendo rumbo al camarote de Lusamine.

—Gracias, hermano— la escuchó decir antes de que la puerta volviera a cerrarse.

El rubio miró hacia el frente. Era obvio que Lillie no estaba escribiendo un libro, pues era terrible mintiendo, pero él no iba a forzarla a hablarle de cosas de las que no quería hablar.

Pero ahora, Lillie sí quería hablar. Ahora era su momento para descubrir que la tenía tan distraída desde la anterior noche.

Ahora era el momento.


—Lillie…— murmuró Lusamine. Tanto ella como Gladio veían a la niña con evidente preocupación, mientras que, si bien no sabían lo que pasaba del todo bien, los Pokémon parecían ser conscientes de que la situación era delicada.

—Yo… no pensaba decirles porque pensé que podría no significar nada realmente, que tal vez solo se trataba de unos Pokémon fantasma jugando conmigo— frunció el ceño, dándose cuenta de que ni ella se creería una mentira tan mala—. No…, lo cierto es que no se los conté porque no sentía que tuviera que hacerlo… Pero…— levantó la mirada, viéndolos a los ojos— en cuanto pensé que Ash podría estar en peligro… Me sentí aterrada…

Gladio y Lusamine se vieron sorprendidos por un segundo, pero después, sonrieron.

—Realmente estamos felices de que te hayas abierto a nosotros, Lillie— le dijo la adulta, con una dulce sonrisa en el rostro—. Por supuesto que te ayudaremos en todo lo que podamos.

—Madre…— murmuró Lillie, sonriendo también.

—Primero debemos encontrar a la voz misteriosa— dijo Gladio de pronto, viendo a las mujeres—. La mujer fantasma es importante en este caso pero creo que si encontramos a la persona detrás de la voz, entonces resolveremos el caso.

Lusamine asintió, poniéndose más seria.

—Si entendemos por "recordar" el que Lillie pueda ver al completo esas memorias ajenas, entonces la voz hará que Lillie recuerde si la encontramos.

—Y si Lillie recuerda…

—Podré escuchar por completo las palabras de la mujer fantasma— terminó de decir la niña. Sentía como si las ideas por fin se hubieran organizado en su cabeza.

Lusamine y Gladio asintieron.

La adulta se puso de pie y comenzó a caminar hacia la salida, atrayendo todas las miradas.

—Intentaré ponerme en contacto con Wicke, Faba y Rotom, con suerte Ash todavía estará en Alola— dijo, abriendo la puerta del camarote. Lillie y Gladio se sintieron un poco perdidos por la forma tan repentina y misteriosa con la que su madre había dicho eso.

—Sí…— dijo Gladio luego de unos segundos— Si Ash también está recibiendo recuerdos de este tipo, entonces podríamos acelerar el caso.

A la mente de Lillie llegó una idea.

—¡Si la respuesta es positiva, entonces podríamos enviarle una lista con las frases que representan cada recuerdo! ¡Tal vez para él signifiquen algo también!— sugirió, poniéndose también de pie.

Lusamine se sonrojó un poco y Gladio carraspeó.

—¿Estás segura, Lillie?— le preguntó su madre, sonriendo con gran ilusión.

La niña tardó un poco en procesarlo. De pronto, se dio media vuelta, abrió su diario y pasó rápidamente las hojas; sus ojos se abrieron como platos al leer esas partes en particular, las partes en las que abiertamente confesaba su amor por él.

Vieron como el cuerpo de Lillie temblaba un poco mientras que, simultáneamente, sus orejas enrojecían. Finalmente, tras unos segundos, el temblaron paró pero el sonrojo no se fue.

—H-Hagámoslo— dijo, viendo con determinación y vergüenza a su madre, cosa que sorprendió tanto a esta como a Gladio.

—Realmente has crecido, Lillie— aseguró su madre, viéndola con ternura.

Lillie iba a sonreír, pero entonces sintió un fuerte pinchazo en la sien, cosa que la hizo arrodillarse por el repentino dolor. Gladio y Lusamine rápidamente se acercaron para socorrerla, pero ella ya…


¡S-Shiron, sal!— exclamó con una sonrisa, lanzando la Pokéball al aire. La cápsula se abrió, dejando salir a la pequeña tipo Hielo— ¡Ven, Shiron!

Al escuchar su nombre, la pequeña Vulpix saltó a los brazos de su entrenadora, con una pequeña sonrisa en el rostro. Lillie rio mientras un sonrojo aparecía en su rostro.

La rubia miró rápidamente a Ash y le sonrió con lo que parecía ser orgullo, haciendo reír al azabache de forma nerviosa.

Creí que lo normal era no golpear a otras personas cuando lanzas una Pokéball-Rotom…— murmuró la Pokédex.

¡L-Los pequeños logros son importantes, Rotom!— le dijo Lillie, sonrojándose un poco más, solo que esta vez con vergüenza.

¡Está bien, Lillie, está bien!— Ash le dio unas palmaditas en la espalda— ¡Lo que importa es el viaje que haces! ¡Realmente has crecido un montón desde que partimos de pueblo Iki!

¿De verdad lo crees?— le preguntó con alegría, haciendo que el azabache asintiera.

¡Confía en ti!

Oigan, deberían darle un descanso al coqueteo. Podría volverse aburrido— les dijo Paku con una sonrisa burlona, rodeándolos a ambos por el cuello; lo tuvo un poco más difícil con Lilllie.

Ash simplemente se rio, mientras que Lillie se puso roja hasta las orejas.

¡S-S-Señorita Paku, ¿podría dejar de decir esas cosas, por favor?!— pidió la rubia, haciendo que Paku riera.

¿Ehhh?... Pero te gusta Ash, ¿no? ¡Apoyo su roman…!— antes de que pudiera terminar de hablar, Kea la hizo retroceder jalando de su blusa.

Deja de molestar a los huéspedes, Paku— le dijo, poniéndola a su lado.

Ahhhh… Oye, Kiawe, salgamos a cazar pareja mañana en la Avenida Royale— le dijo Omaha a su primo de repente, con una gran sonrisa de seguridad.

Wela la miró con los ojos entrecerrados.

No estoy… muy interesado en ese tipo de cosas…— respondió, haciendo que Omaha lo viera con gran sorpresa.

Bueno, Kiawe es muy popular entre las mujeres— afirmó Paku, recargándose en la espalda de su hermano mayor— ¡He oído a varias chicas hablar sobre las cosas sucias que les gustaría hacer con él!... Aunque bueno, también he oído a uno que otro hombre.

El Capitán se puso pálido.

No sé yo si eso debe alegrarme, pero está generando todo lo contrario…— dijo, encorvando la espalda.

Lillie estaba todavía más roja que antes y miraba hacia otra dirección opuesta a donde estaban los primos.

Yo… voy a irme a dormir— les dijo, haciendo una reverencia un poco más pequeña de lo usual, pues tenía a Shiron en brazos—. De verdad agradezco todo lo que hicieron por mí.

Todos voltearon a ver a la rubia y le sonrieron.

No te preocupes, Lillie. Es el deber de un Capitán atender a quienes se encuentran en necesidad— dijo Kiawe, cruzándose de brazos.

Es parte de nuestro trabajo como parte del staff del Spa Wela, así que como Kiawe ya dijo, no hay nada que agradecer— Kea asintió un par de veces.

¡Yo lo hice porque Lillie me cae bien!— exclamó Paku, haciendo que la rubia sonriera un poco.

Lillie, si tienes un conocido que esté entre los diecisiete y los veinticinco años, preséntamelo, ¿sí?— le pidió, acercándose a ella con una sonrisa— ¡Pero por favor, que sea un hombre apasionado y fuerte! ¡Son dos cosas que realmente me gustan de un…!

La mirada de todos se desvió hacia Ash, quien los miró también. Sonrió.

¿Tengo algo en la cara?— preguntó, señalándose a sí mismo.

¡V-V-VAMOS, ASH!— gritó Lillie, sujetándolo de un brazo y arrastrándolo hacia la salida de la sala médica.

¡Robarle el novio a otra mujer es un no-no, Omaha!

Creí que sentías algo por el montañero, hermana…

¡Ash, te veré mañana para una demostración de verdadera determinación!

¡Seguro, estaré ahí!

Y entonces, las puertas se cerraron detrás de ellos.

Ash, ¿no te interesaría salir con Omaha?-Rotom.

Ketchum y Lillie voltearon a verlo, una con mucha más rapidez que el otro.

¿Eh? ¿Y a dónde saldríamos?— a su mente llegaron varias respuestas— ¡Si es otro tour por el Wela Volcano Park, claro que iría!... Ah, aunque Omaha hace cosas de cuentas y eso, ¿no?

Lillie suspiró. Ash realmente era denso.

Lo siento, Ash, te arrastré sin pensarlo— le dijo a su amigo, soltándolo. Se veía un poco apenada—. Entonces, me iré a…

Yo también tengo sueño— le dijo Ketchum, sonriendo—. Vamos a dormir, Lillie.

Pikachu y Peke, en sus hombros, bostezaron.

La rubia se dio media vuelta y comenzó a avanzar. Vieron que sus orejas nuevamente estaban rojas.

Vamos…

Cuando el reloj marque las veinte horas, baja del tren…


—¡¿Quién eres?!— gritó entonces, sobresaltando a sus familiares y a los Pokémon.

—¡Lillie, somos nosotros!— le dijo Lusamine, tomándola de los hombros.

La niña se llevó una mano a la frente y entonces, levantó la mirada.

—Él me dijo… La voz misteriosa me dijo… que debía bajarme del tren a las veinte horas…

Lusamine y Gladio voltearon a verse entre sí.


7:10 a.m. Casa del profesor Kukui.

—Lo siento, chicos…— Ash se rascó la cabeza, claramente apenado— Hice que todos se preocuparan por mí— después, pasó a lucir avergonzado— y hasta lloré…

—¡No pasa nada por llorar, Ash! ¡Todos lo hacemos!— lo animó Mallow, dándole unas palmaditas en la espalda.

—En especial Kiawe— señaló Lana, recibiendo un asentimiento por parte de Chris.

—¡Mis lágrimas no son algo por lo que sentir vergüenza! ¡Son el reflejo de mi admiración por…!

—Justamente estamos hablando de que está bien llorar, Kiawe— le dijo Go, poniéndole una mano en el hombro.

Kiawe se detuvo por unos segundos y luego lo pensó bien.

—E-Es cierto…

—Go…— le murmuró Koharu al oído, haciendo que este volteara a verla— Tal vez es imaginación mía, pero… ¿no se están metiendo demasiado con Kiawe?

El moreno rápidamente cambió su expresión, cosa que sorprendió a la hija de Sakuragi.

—¡¿Verdad?! ¡Yo también lo noté!

—Oigan, ¿no se están metiendo mucho con Kiawe?— preguntó Ash, riéndose.

¡Bien hecho, Ash!— pensaron Go y Koharu, volteando a verlo con grandes sonrisas.

—¡Es cierto! Últimamente siento que han sido especialmente malos conmigo— les dijo Kiawe, cruzándose de brazos.

Mallow, Lana y Chris voltearon a verse.

—Lo sentimos, Kiawe— le dijo la peliverde, rascándose la cabeza—, lo hacemos para demostrarle a Koharu que no das miedo.

Koharu se señaló a sí misma. ¿Era por ella?

—Eres muy intenso, Kiawe. Podrías asustar a Koharu como asustaste a Go— aseguró Lana, asintiendo.

—¡Y-Yo no me asusté!— se apresuró a aclarar Go.

—¡Pero les dije que no la asustaría!— Kiawe los miró con un poco de desesperación.

Los tres niños voltearon a verse otra vez.

—Bueno…— murmuró Mallow, sonriendo con los ojos cerrados.

—Sí…— Lana estaba seria.

—Cuando se te enciende el interruptor, nadie puede detenerte y no queremos que eso pase— terminó de decir Chris.

Kiawe apretó con fuerza un puño.

—Es justo… Creo… que me lo gané…— murmuró, chirriando un poco los dientes.

¡Puedes vencer a tu propia naturaleza, Kiawe!

—¡Buenos días! ¡¿Amanecieron más radiantes que un Sol matinal?!— preguntó Kukui, entrando a la casa. Detrás de él estaban Burnet y el durmiente Lei.

—¡Profesores!— Ketchum se acercó rápidamente hacia ellos— ¡Lamento haber hecho que se quedaran en nuestras habitaciones!

Burnet negó con una mano, solo que lo hizo con lentitud para no despertar a su bebé.

—No íbamos a despertarte, Ash— le dijo, sonriendo.

—Además, ese mini-refrigerador que había en su habitación era increíble. Fue como recibir un Sorpresa nada más abrirlo— aseguró, sonriendo y poniéndole una mano en la cabeza—. ¿Qué hay de ti? ¿Te sientes mejor?

—Sí— asintió Ash, sonriéndole—. Me siento tan bien que incluso recordé una ubicación a la que podemos ir.

Todos se sorprendieron enormemente al escuchar eso.

—¡¿En serio?!— preguntaron y entonces, se taparon las bocas al ver como Lei comenzaba a quejarse un poco.

—¡D-Dinos, Ash!— dijo Kukui en voz baja— ¿Dónde está ese lugar?...

Ketchum sonrió.

—En las Ruinas de la Guerra.

—¿Ruinas de la Guerra?— preguntó Go, acercándose a su amigo.

—¿Qué es eso?— preguntó Chris también. Todos los demás niños parecían igual de confundidos.

—Hace mucho tiempo que no escuchaba ese nombre…— murmuró Kukui, sonriendo— Recogeremos a Hau de paso, así que será mejor que preparemos nuestras cosas para partir.

—Ah, mientras hacen eso yo debo hablar con alguien— dijo Ash, haciendo que todos voltearan a verlo. El azabache sacó una Pokéball de su bolsillo, sorprendiendo a Go.

—¡A-Ash, creo que podría ser peligroso! ¡No sabemos cómo reaccionará después de lo que pasó la última vez!— le dijo Go, haciendo que Ketchum volteara a verlo.

—No ha querido salir ni siquiera para comer… Tengo que hablar con él, Go— le dijo, caminando hacia la puerta.

Todos vieron con curiosidad el actuar de Ketchum y entonces Koharu lo entendió. Con la misma sorpresa que Go, salió de la cabaña detrás de Ash.

—¡Sal!— exclamó el azabache.

Todos salieron de la cabaña y ahí, a unos metros de ellos, había un Lucario que miraba fijamente a Ash.

—Hola, amigo— le dijo Ketchum, sonriéndole.

La verdadera búsqueda por la verdad empieza ahora.


¡Hola! Es muy tarde, así que daré unas reflexiones rápidas antes de irme a dormir XD

Bueno, primero tenemos el tema del anime. Honestamente, este capítulo que si bien podría ser considerado como "de relleno", realmente se me hizo entretenido y siento que aportó muchísimo a la dinámica que están formando Ash, Go y Koharu, pues se nos muestra que esta última parece ser la más apta para dar instrucciones y coordinar a los niños, quienes parecen estarle pegando un poco de ese entusiasmo que siempre tienen (cosa de la cual sigo culpando a Ash XD).

Sobre el siguiente capítulo y la captura de Go… Hombre, honestamente solo puedo decir: "GRANDE, GOD". A ver, para empezar es bastante obvio que Go capturó a Suicune para salvarlo de los cazadores Pokémon y también es casi un hecho que lo liberará al finalizar el capítulo, pero aunque no sea así, pues oye, ¿por qué el niño no podría tenerlo? Quiero decir, ya tiene un putísimo Eternatus XD (sellado, pero es de Go a fin de cuentas) En fin, siento que la mayoría de la gente que tiene problemas con el siguiente capítulo tiene más que nada problemas con que Go capture cosas que Ash no atrapa, sin pensar en el hecho de que el objetivo de Go es atrapar a todos los Pokémon y a Ash, sinceramente, eso se la suda un montón. No sé yo si seré tremendo fanboy del GOD, pero definitivamente me cae bien y lo apoyo completamente; si atrapar aunque sea por unos minutos a Suicune lo acerca un poco más a su sueño, entonces que así sea. GOD merece cumplir su sueño como Satoshi merece cumplir el suyo :D

Ya por último, sobre el arco. Estimo que posiblemente dure otros cinco capítulos, tal vez seis… ¡DIOS! Realmente se extendió MUCHÍSIMO más de lo que creí que lo haría… ¡HUBO UN TIEMPO EN EL QUE CREÍ QUE SOLO DURARÍA DOS CAPÍTULOS! ¡¿PUEDEN CREERLO?!... Ya sé que estimar se me da como el mismísimo culo, pero nunca creí que algo como esto pasaría, quiero decir, posiblemente el arco dure SEIS veces más de lo que tenía previsto originalmente… Ahora que lo pienso, algo similar le pasó a Oda (de One Piece), que creyó que terminaría One Piece en 5 y al final va a terminarlo como en 30 (claro que hablamos de años, lo cual es muchísimo peor XD)… Como sea, si todo sale bien, entonces posiblemente el arco termine en unos seis capítulos.

¡En fin! No tengo nada más que decir, así que yo me despido aquí.

¡Nos leemos!