-Que desastre.-
Solo podía dar lentamente un paso tras otro, escuchando el duro metal de mis botas chocar con las pequeñas piedras en el piso, por mientras veo como las terminaba haciéndose añicos. Sabía que tenía que controlar mi fuerza pero mi mente estaba en blanco y el autocontrol era algo difícil de hacer en ese momento. Las personas normales simplemente evitan pisarlas pero no era necesario cuándo puedes moverlas sin mucho esfuerzo al caminar normalmente, así que no estaba acostumbrada a hacerlo por lo que me era imposible tan siquiera pensar en esa posibilidad en mi estado. Por mientras que avanzaba por el área destruida viendo asombrada toda la destrucción que un simple niño había ocasionado en lo que hasta hace poco era un gran selva al sur de México, me costaba creer que el desastre que se había ocasionado a pesar de que el chico estaba tan gravemente herido, por lo que entendía el enojo que había ocasionado en varios de los miembros de la liga al quedarme inmovil y no ir ayudar a detenerlo. Los videos que había visto del combate me dejaron atónita al ver el ataque tan característico de unos viejos conocidos, siendo usado por el chico, me gustaría recordar lo que supergirl me estaba diciendo pero mi mente se desconecto de mi cuerpo y simplemente no la escuche.
–¡Wonder woman! ¿Me escuchas? –
En ese momento escuchó como Bruce sigue insistentemente llamándome por el comunicador para que vaya a la atalaya a dar una explicación de lo ocurrido en este lugar, nadie sabía por lo actue de la forma que había actuado pero sí sabía que debía ser algo relacionado con el chico, así que como costumbre Bruce quería que dijera todo lo que sabía pero simplemente no estaba lista para hacerlo.
Suponía que la lectura de mente del chico había fracasado por lo que el hombre murciélago ahora estaba desesperado por saber cualquier cosa que se pudiera de nuestro visitante antes de que se despertara, él está más asustado del chico que superman o green lantern (los que realmente se llevaron la dura misión de detenerlo), para ser honesta sentía un poco de miedo de hablar con el chico y descubrir que mis peores miedos fueran reales. En ese momento un olor espantoso me sacó de mis pensamientos por lo que me puse a buscar la fuente de ese horrible olor a quemado, cerca de mí había un venado cortado en dos por lo que parecía ser un resultado de un ataque descuidado de Clack, me alejó del cadáver sin evitar sonreír al recordar algo que hasta ahora había estado olvidado en lo profundo de mi mente. Realmente necesitaba la calma del bosque para poner mis ideas en orden o por lo menos lo suficientemente claras para dar mi versión del asunto a los demás miembros de la liga, la mitad estaba entre recuerdos borrosos de lo ocurrido en un pasado que pensé nunca volver a encontrar y otra parte que bien podrían ser solo imaginaciones mías. Después de todo algunas de las cosas que vi en aquel lugar parecían salidas de un sueño aún para los estándares de las amazonas, parte de mi realmente creí que realmente había sido un sueño hasta que el chico con vestimentas de demonio apareció en las pantallas de todo el mundo peleando con superman a pesar de sus heridas, aunque su cabello en esa ocasión era rubio.
-¿aun me recuerdan?-
En el fondo estaba feliz de tener una pequeña oportunidad de volver a verlos después de tantos años.
-¿Cuanto habran cambiados los chicos?-
La verdad era que tenía que controlarme en este momento o podría hacer un terrible error, si contaba mal la historia simplemente ocasionaria que los demás no quieran tener algo que ver con todo el asunto, también estaba la posibilidad que traiga a ese demonio hacia nosotros. El adolecente que teníamos sedado en la atalaya podría ser el primero que muchos en venir y con el poder que había demostrado sería un desastre si lo peor sucede. Ver a una montaña cortada en dos justo en frente de mí no era algo que quisiera volver a ver en mi vida, por suerte el chico entiende de razones y se calmó antes que la pelea alcanzará una escala mayor, ahora solo tenía que explicar a los demás lo que pasó aquí y cómo es que puedo hablar el idioma del chico. Por lo que vine aquí para tener la tranquilidad para recordar la aventura que tuve en aquel mundo que hasta ahora había intentado olvidar pensando que simplemente había sido una ilusión creada por hera, la destrucción de este lugar sin duda es similar a la que ese maldito demonio hizo en aquel entonces y el chico trae sus ropas, la ilusión se había vuelto muy real de un momento a otro para simplemente ignorarlo en este punto.
-Mujer maravilla sé que puedes oír me…-
Bruce me seguía hablando sin rendirse por el comunicador, intentando darle sentido a las ideas que salían de mi mente y que se me metían en mi boca antes de poder saber que hablaba en voz alta, no me interesaba responder por lo que simplemente lo ignoré una vez más. Escuchar el nombre "Mujer maravilla" en este momento se sentía tan raro al recordar cómo era la interacción entre los chicos, Bruce sabía mi nombre y nunca lo decía al igual que pasaba con todos los demás, ¿éramos realmente amigos? Si la respuesta era afirmativa entonces porque simplemente no se sentía igual que en aquella ocasión y si la respuesta era negativa entonces porque continuaba en este juego estupido. Ni siquiera sabía porque la sola idea de ser llamada Mujer maravilla me estaba molestando tanto si hace unas horas ni pensaba en ese asunto, mis sentimientos estaban descontrolados de momento por lo que no tenía intención de encerrarme en una sala de juntas para explicarles toda la historia.
-Necesitas explicar lo que sabes del chico.-
Un miembro de la familia del mal aquí no eran buenas noticias, por lo que tenía que preparar todo para pelear contra la reencarnación del Rey demonio Piccolo, pero la cuestión que pasaba por mi mente era que nadie de la familia del mal se hubiera rendido tan fácilmente aun estando tan herido. Ahora tenía su destino en mis manos. Solo había visto a la reencarnación una vez antes de ser traída de vuelta por las amazonas, tantos asuntos pendientes que había dejado en aquel lugar sin nisiquiera poder despedirme de nadie, tenía miedo de saber cuál había sido el resultado de esa última pelea en el torneo de las artes marciales. La presencia del chico simplemente me hacía pensar que lo peor había pasado, quería ir a despertarlo y usar mi lazo para saber toda la verdad, pero no sabía si estaba lista para saber la verdad si este confirmaba mi peor temor.
"Haaaaaa... meeee… haaaa… meee… haaaaaaaaaaaaaaaa." El recuerdo del último ataque usado por el chico antes de que pudiera hablar con él por medio del comunicador me despertaba mucha curiosidad y temor, tantas preguntas que simplemente no podía responder. Al igual que de antaño intenté reunir un poco de Ki en mi mano e igualmente fallaba en hacerlo, las palabras de Kami-sama aun retumban en mis oídos a pesar del tiempo. Debí de pasar unas horas reflexionando en esas palabras al principio, pensé en haberlas superado hace mucho pero al parecer no fue así. Finalmente había llegado a mi objetivo final, una cascada que pude ver desde el aire con un pequeño estanque de agua fresca al final, me quite mi armadura y simplemente salte sin preocuparme por nada. Para ser honesta mi plan de tranquilidad para pensar había jugando en mi contra desde el momento que llegue, ya que los únicos animales a la redonda que no huyeron lejos por las explosiones eran los mosquitos que no se cansaban de absorber mi sangre y solo digamos que mi armadura no ofrece mucha protección contra ellos, sin contar que el metal del que estaba hecha se estaba calentando con el sol. Por lo que sentir el agua fresca en mi piel era más que una sensación agradable en este momento.
-Afrodita segaba todo aquel que la veía desnuda aunque hubiera sido solo una parte de su cuerpo, si yo hiciera lo mismo, conozco a varias personas que estarían ciegas.- Las historias de los dioses siempre venían a mi mente tan rápidamente que no podía evitar hacer analogías, la armadura que utilizaba ahora era incómoda y la falda era corta pero mínimo no tendía a romperse con los golpes tan seguido como la ropa común, no importa lo que diga el dios de la forja esa armadura realmente había sido diseñada por un pervertido. -Me pregunto cual seria la reacción de Bulma al verme en ella, seguramente se ofrecería ha hacerme una más apropiada.-
-Por lo menos ya se cual seria la reacción del pervertido de Roshi.-
-Diana, si no contestas en los siguientes 30 segundos te voy a teletransportar sin tu permiso.- escuchar la voz de Bruce me hizo moverme rápidamente para tomar el comunicador, no estaba segura si era capaz de hacerlo pero no quería arriesgarme a aparecer desnuda frente a toda la liga, en el peor de los casos él no sabía nada de mi pequeño baño al aire libre y me teletrasportara repentinamente.
-Bruce, si haces eso te voy…-
-Lo sé, no necesitas continuar con esa frase, solo da tu informe.-
-Lo voy a dar cuando vuelva a la atalaya.-
-No será necesario, esta es una línea segura y todos los demás están conectados, puedes darlo ahora.-
-¿Supongo que no tengo otra opción?¿cierto?-
-¿Qué es lo que crees?-
No sabía si Bruce sabía en la situación en que me encontraba o simplemente tuvo suerte de mi descuido, de cualquier forma me empeze a vestir nuevamente por mientras que pensaba rápidamente los temas que tenía que evitar, suponía que alargar esta platica solo traería problemas si Bru… No Batman. La persona con la que tenía que lidiar ahora era Batman, si él se perdía en su propia locura, no tiene caso que seguir tratándolo como Bruce.
-Bueno, ¿por dónde empiezo?-
-Desde el principio–
-Entonces esta será una historia larga.-
-Entonces es mejor que inicies.-
-Todo inicio en mi décimo año en temiscira, uno de mis mejores cumpleaños para ser sincera, muchos regalos y se llevó a cabo una gran fiesta para conmemorar. Claro que como se imaginaran algo malo pasó ese día, y todo tenía que ver con el regalo que Zeus me había dado, una espada hecha por el propio Hefesto. No era nada especial realmente en comparación con otras armas en el arsenal de las amazonas. Aunque dio la curiosidad que hera se interesó en el hecho que zeus me diera un regalo, cuando la diosa Hera se enteró que era hija de su marido (lo que será una historia para después), estaba furiosa y creanme las historias mitológicas no se acercan ni a la mitad de las cosas terribles que ella ha hecho por las infidelidades de su esposo. por lo que me desterró a otra realidad en forma de castigo a mi madre, claro que no me entere de eso hasta años más tarde cuando estuve de vuelta, en ese entonces solo sabía que me fui a dormir en mi cama y desperté en el frío suelo de un oscuro bosque alejado de todo. Lo único que traía puesto era mi pijama, que consistia de una túnica ligera y cómoda, por lo que se imaginaran desperté temblando de frío preguntándome en dónde estaba, para empeorar las cosas el piso estaba mojado y por consiguiente también la poca ropa que llevaba encima.-
-¿Qué tiene que ver eso con el chico?-
- Tu dijiste desde el inicio, sino quieres esperar mi informe resumido, no me interrumpas nuevamente o tendrás que esperar hasta la siguiente semana cuando tenga que presentar la parte escrita.-
El silencio reinó por algunos momento en los comunicadores hasta que alcance a oír un leve -Continua- había ganando esta batalla, aun me faltaba ganar la guerra. Sonreí un poco al saber que el inutil papeleo que nos hacía hacer, lo había usado finalmente en su contra.
-Como estaba diciendo, me desperté en la madrugada totalmente empapada porque desperté en un pequeño charco que ahora que lo pienso, tuve mucha suerte de no morir ahogada. Para ser honesta hubiera sido humillante morir de esa manera o comida por algún animal salvaje mientras estaba inconsciente. Al despertar como cualquier niño que se despierta en un lugar desconocido y tenebroso, llame a mi madre y mis hermanas a la vez que me levantaba para empezar a caminar sin rumbo, ya que en ese entonces no podía volar. En ese lugar no había caminos sino que sólo había veredas por donde los animales más grandes caminaban, obviamente estaba muy lejos de cualquier signo de civilización pero mis habilidades de supervivencia no estaban bien desarrolladas para darme cuenta de esto, como se esperaría nadie contestó a mis llamados de auxilio por lo que seguí caminando intentando encontrar algo que fuera mínimamente familiar. Pensaba que aun seguía en la isla de temiscira aun cuando ni la vegetación ni los animales coincidían con la de una isla tropical, gaste mucha energía gritando inútilmente en un intento desesperado de encontrar a cualquiera de mis hermanas, lo que terminó atrayendo al primero de varios depredadores que me atormentaron en esos días. Si lo tuviera que describir sería un tigre dientes de sable aunque mucho más inteligente que los grandes felinos que me he encontrado, era grande y parecía muy fuerte por lo que simplemente corrí al no querer averiguar si mi fuerza sería suficiente para matarlo, muy apenas lo perdí con algo de trabajo.
Recuerdo pasar la primera noche en ese lugar en una cueva totalmente a oscuras, con hambre y frío. Tenía enlodado todo mi cuerpo a pesar de mis repetidos intentos de quitarmelo de encima, no negaré que estaba totalmente asustada de lo que pudiera pasarme en ese momento que en cualquier otro momento de mi vida. Sin hablar de varios inconvenientes como la falta de baños. Había logrado prender un fuego pero la falta de leña seca hacía que no pudiera quemar la suficiente leña para calentar la cueva si quería que durara toda la noche, la luz para ver en la oscuridad era más importante, esa era un noche de luna nueva por lo que todo estaba oscuro. Supongo que lo que más me afectó esa vez fue pasar todas las noches en guardia para asegurar que nada me comiera por mientras estaba dormida, después de todo había tenido que escapar de varios animales que intentaron devorarme durante esos días, por lo que no dormí mucho al intentar mantenerme despierta y en guardia con la rama que se había convertido en mi única arma. Tres días en esas condiciones fueron suficiente para agotarme tanto física como mentalmente, aunque de cualquier manera no dejaba de avanzar sin rumbo buscando a mis hermanas, si hubiera sabido más de supervivencia esos días hubiera enfocado esas energías en caminar río abajo en lugar de caminar en círculos.
A los pocos días la búsqueda de mi camino a casa había dejado de ser prioridad y simplemente estaba en búsqueda de cualquier cosa que me pudiera ayudar a sobrevivir, no es que no me importara encontrar a mis hermanas y a mi madre sino que estaba tan débil que si no encontraba cualquier cosa útil probablemente moriría en ese lugar, los árboles y los arbustos del camino por donde iba eran tan espesos que no me dejaba ver muy lejos. Como si eso no fuera suficiente había niebla que limitaba mi visión hacia adelante pero todo esto ni me importaba, solo quería algo que comer, fue entonces cuando vi un pequeño animal que hasta hoy no puedo identificar: era un pequeño roedor blanco con negro que tenia las orejas en punta pero aunque parecido a un raton tenia la trompa de un elefante. Obviamente tan rápido como lo vi sabía que sería mi única oportunidad de conseguir algo de comida en un buen rato, el piso estaba cubierto de hojas y ramas por lo que caminar en silencio no era una opcion asi que corri como loca para intentar golpear con la rama que tenía, la cual esquivo sin problema empezando a correr lejos de mi. No es necesario mucho esfuerzo para imaginarse como una niña medio desnuda, sucia y con una rama que corría detrás de un animal asustado intentando matarlo.
Si quieren reírse haganlo, créeme no son los primeros en reírse de eso. Como sea, no me fijé por donde pasaba y terminé cayendo a un río desde un barranco, perdiendo el conocimiento.
-¿Como sobreviviste?-
-¿Clack? ¿cómo te encuentras?-
-Bien, el chico pega fuerte pero nada que no pueda manejar.-
-Podrían dejar eso para después también estoy interesado en cómo sobreviviste.-
-Como quieras Barry…
Al despertar realmente pensé que estaba muerta y que finalmente había llegado al reino de Hades, el olor a carne asada y que el frío que había sentido desde mi llegada se fuera eran obvias señales que finalmente conocería al rey del inframundo. Lo único que escuchaba en ese momento era el ruido del fuego en la cercanía y lo único que veía era un techo de madera desconocido, así que no me moví disfrutando lo más que podía la situación, hasta que un plato con carne asada fue puesto cerca de mi. No vi quien me lo daba ni sabia que clase de carne era pero llevaba varios días sin comer así que simplemente abrí la boca para devorarlo como si fuera una bestia salvaje, en ese momento no comí sino que simplemente trague hasta llenarme y volver a desmayarse del agotamiento que había sufrido, cuando volví a despertar un niño de ropa azul estaba enfrente de mi. Lo irónico de ese momento era que él no sabía que yo era una mujer y yo a su vez no sabía que él era un hombre, era la primera vez que ambos veiamos a alguien del sexo opuesto y a nuestra edad no habia mucha diferencia entre ambos generos, la agradeci rapidamente por la comoda como por la ayuda pero obviamente el chico no entendio ninguna sola de mis palabras. Asi que despues de decirme algo en un idioma que no entendía, simplemente me dejo sola en su pequeña casa con algo de comida, el nombre de ese chico era Goku como más tarde aprendería. -
-¿supongo que el chico con el que superman peleo y este Goku, no son la misma persona?-
-Claro que no Batman, si fuera Goku estaría en la atalaya, esperando que despertara.-
-Puedes continuar-
-Goku se había tomado la molestia de quitarme la ropa mojada y ponerla a secar, que pensara que él era una niña como yo fue lo que le salvó de que le intentara matar en aquel momento, asi que sali y me la volvi a poner usando algunos de las ropas que encontré adentro de la casa para cubrir me más del frío. Entonces vi que continuaba en el mismo bosque que antes y que la casa de Goku era la única construcción que se podía ver a muchos metros a la redonda. Tenía leña acumulada como para varias semanas a un lado de esta y una espada encajada en un tronco, por lo que fui a tomarla para poder sentirme un poco más a salvo en el lugar, buscando posteriormente señales de otras personas en la cercanías pero a parte de goku no parecía vivir nadie en la pequeña casa. Esa fue la primera vez que vi una casa en cualquier otro estilo que no fuera el griego así que imaginaran mi curiosidad en la extraña forma que tenía, por lo que estuve curioseando por todo el lugar simplemente viendo, realmente no sabia que hacer despues de eso; estaba a salvo por el momento pero no sabía cómo agradecerle a Goku o tan siquiera sabía cuál era el siguiente paso lógico a seguir. La casa carecía de cualquier libro, mapa o cualquier cosa que pudiera clasificar como literatura. Lo único con letras ahí era un poste en un idioma que no entendía, sin nada que hacer practique con la espada como mis hermanas me habían enseñado, fue un entrenamiento liviano ya que consideraba que era mejor guardar energías para cuando las necesitara realmente. Por lo que simplemente me tocaba esperar hasta que mi salvador volviera de donde quiera que hubiera ido, no tardó mucho tiempo hasta que notara que aunque pequeña la casa estaba sucia por lo que se me ocurrió limpiarla como agradecimiento, en ese entonces me hubiera negado a limpiar o hacer cualquier cosa por Goku si hubiera sabido que era un hombre. Lo que si pienso bien me salvó al final de cuentas, ya que tampoco hubiera dudado en ir me corriendo lejos aunque eso significaba mi muerte, ese odio que algunas de mis hermanas tienen todavía hacia los hombres fue realmente algo difícil de superar pero por suerte no hice nada estupido por ello.
Volviendo a la historia, solo digamos que ser una princesa guerrera no te califica para limpiar, sacar el polvo parecía ser una actividad fácil pero solo digamos que en esa época y en raras ocasiones seguía teniendo problemas para controlar mi fuerza. Terminé rompiendo la escoba por lo que pasé el resto del día intentando repararla y cuando eso no resultó tuve que hacer una nueva con las ramas cercanas, cuando Goku volvio me encontró batallando para amarrar la cuerda que se suponía que amarra la parte inferior de la escoba, la que se había roto en muchas partes pequeñas.
El no parecía enojado por la escena que presenció apenas llegando sino que sacó más cuerda de dentro de la casa y simplemente agarró la escoba dejándola tal como estaba antes de que la tomara. Después empezó a hablar por mientras que empezaba a pilar la leña para cocinar a un gran venado que había cazado, al principio le ayude hasta que me di cuenta que quería cocinarlo tal como estaba, entonces empezamos a discutir o lo que podría considerarse una discusión ya que ninguno entendía al otro. Al final me importó poco lo que el joven pelinegro enfrente de mi tubiera que decir, por lo que tome la espada y empecé a despellejar al animal (que luego se convertiría en una cobija) así como derramar sus sangre para posteriormente sacarle las tripas, Goku me miró con curiosidad sin saber lo que estaba haciendo pero no me interrumpió. Una de las habilidades de supervivencia que mis hermanas me enseñaron fue como preparar un animal para consumirlo.-
- ¿un momento como es que sabias como preparar un venado pero batallaste para sobrevivir?-
-Bueno Shayera, la cuestión es que aparecí en medio de la nada sin ninguna sola herramienta por mientras que el frío y la hambre hicieron estragos conmigo, además es mucho más fácil para una princesa ver cómo preparan a los animales para comer todos los días que ver cómo se arma un refugio o se caza sin ninguna arma a un animal.-
-Aun tenias superfuerza.-
-En esa época mi fuerza era menor y mis poderes no estaban desarrollados.-
-Podemos seguir, quiero llegar a la parte que nos concierne, lo más rápido que se pueda.-
-Por lo que parece no estamos ni al final del inicio, ¿que importa si hago una pregunta o dos?-
-Chica halcón tiene razón, además ¿quiero saber por que este Goku es tan importante?-
-Barry, Bruce, Shayera, dejen continuar a Diana.- después de unos momentos de silencio tras las palabras de Clark decidí continuar
-Como decía, prepare al animal para comer o por lo menos eso intente hacer como una forma de agradecimiento por rescatarme pero solo digamos que no me quedó bien, tal vez no le saque bien la sangre o intentar hacerlo en forma de caldo no fue la mejor decisión pero algo hizo que supiera mal. Goku igualmente se lo comió sin mucho problemas pero a mi me costaba dar tan siquiera un mordisco. Eso sin contar que mi piyama quedó totalmente inservible por la sangre, aunque agradecí a los dioses que la ropa que había tomado prestada no se hubiera dañado, aunque de todos modos después de unos días la modifique para que se parecieran a las túnicas que usan en temiscira.
Después de eso el chico se metió en la casa y empezó a meditar, claro que en ese momento no sabía que estaba haciendo, solo sabía que estaba sentado en el piso en una posición rara. Así que estuve divagando intentando encontrar algo entretenido, entonces fue cuando mi atención se fijó en dos objetos uno era un báculo que el chico traía y la otra era una extraña esfera anaranjada que estaba de adorno sobre un mueble, podía sentir como ambos objetos emanaba una aura mágica. La magia que sentía del báculo era más fuerte en ese momento por lo que lo tome, no parecía nada espectacular pero aun así quería verlo en acción por lo que tomando la espada, se lo lance al chico para que tuviéramos un pequeño combate de entrenamiento. El chico pareció entenderlo rápidamente por lo que sonrió y me siguió afuera. Se pueden ahorrar los regaños porque sé lo estúpido que fue iniciar un combate de entrenamiento con la persona que me acababa de salvar la vida sin tan siquiera poder comunicarle, en ese momento solo quería saber lo que hacía el báculo así que no pensé realmente en lo inapropiado qué era, supongo que aún era lo suficientemente ingenua para pensar que todo el mundo se manejaba igual a temiricida. Los ojos de goku brillaron de emoción por mientras que nos dirigimos a nuestras respectivas posiciones, nos debimos de separar unos veinte metros esperando unos segundos para que el otro hiciera sus ejercicios calentamiento, el único pensamiento que me paso por la mente en ese momento fue que al no estar acostumbrada a usar espadas de un solo filo pensé que estaría en desventaja.
La primera cosa que vi al iniciar fue la gran velocidad con la que Goku arremetió en su ataque inicial, me había preparado para el contraataque en el momento que estuviera en el alcance de mi espada pero en ese momento grito y el báculo que traía en sus manos se alargó, esto me agarró tan de sorpresa que el ataque me dio de lleno lanzandome a volar cerca al bosque chocando contra el tronco de un árbol, por lo tanto muy apenas tuve tiempo de reaccionar y bloquear el segundo ataque con la espada. En ese momento se me ocurrió aprovechar la oportunidad para tomar el báculo y lanzarlo a volar con mi fuerza, lo que hice sin pensar claro que no esperaba que este simplemente diera vueltas en el aire y empezara otro ataque al instante de tocar el piso con una sorprendente velocidad, ya no tenía su báculo asi que pense que dejaremos de pelear tal como parábamos en los entrenamientos en temiscira así que me sorprendió que siguiera atacando. Sin mucho tiempo para reaccionar simplemente di una estocada con mi espada pero él simplemente lo esquivo dándome un golpe en la cabeza. Intenté recuperarme y seguir peleando pero el chico continuó atacando antes que pudiera recuperarme, debieron ser mínimo 20 golpes por todo mi cuerpo en tan solo unos instantes, era golpes más débiles que un golpe de una de mis hermanas pero la velocidad y cantidad hicieron que terminara cayendo en el piso. No estaba acostumbrada a ese estilo de combate cuerpo a cuerpo así que conceder la victoria al chico era lo unico que podia hacer por el momento, pensando que la siguiente vez no tendría el mismo resultado después de todo ya sabía más sobre él, por lo que ser atrapada por sorpresa como en ese entrenamiento era algo que no volvería a pasar.-
-Conociendote, el chico debió pagar caro por esa victoria.-
-Realmente, nunca pude derrotar a Goku.-
-¡¿QUE?!- el desconcierto general de todos era entendible, después de todo era una de las miembros más fuertes de la liga, si yo perdía una pelea solo quedaban unos pocos miembros que podrían tener una oportunidad de ganar.
-Por dos años intenté derrotarlo dia tras dia pero Goku era muy ingenioso cuando se trataba de una batalla, aun cuando mi velocidad aumentó y mi agilidad igualó a la de él, seguían perdiendo combate tras combate de una forma u otra a pesar que era superior a él en casi cada aspecto que pudieran imaginar. Lo máximo que conseguí fue un empate. En esos dos años aprendí el idioma de Goku, intenté enseñarle griego pero solo digamos que no era del tipo intelectual aunque le enseñe a contar y algo de mitología griega, lo único otra cosa relevante ocurrido en esos dos años fue que ambos descubrimos que no éramos del mismo género pero voy a saltarme esa historia y es mejor que no pregunten.-
-Nunca te he visto usar movimiento de artes marciales.-
-Es porque nunca los aprendí, era muy orgullosa para pedirle a Goku que me enseñara, en especial cuando descubrí que era hombre. Así que entrené a mi estilo.-
-Te enamoraste ¿no?-
-¿De qué hablas Barry?-
-Te escuchas muy feliz cuando hablas de él.-
-Que bueno que no soy la única que se dio cuenta de eso.-
-Esta bien no lo voy a negar, tenía sentimientos por Goku después de unos meses de estar juntos. Después de todo era muy diferente a lo que mis hermanas me habían contado de los hombres, era algo idiota pero un muy buen guerrero asi que lo tenia en muy alta estima, muchas veces a travéz de los años he pensado que si las cosas hubieran ocurrido diferente era probable que nos hubieramos quedado en la montaña paos para siempre y que tarde o temprano nos hubieramos volvido esposos. -
-¿ocurrido diferente? -
-Como le dije es una historia muy larga, debería de resumir lo más que pudiera pero dejaria muchos huecos, ya que no solo es mi historia en aquel mundo sino la de Goku. van a ver muchas ocasiones en que las dos historias se junten pero después de nuestra aventura inicial ambos tomamos caminos diferentes, ambos teníamos metas diferentes y que cada vez que intentaba volver a casa pasara algo que lo evitara no ayudaba. Lo que me hizo ocuparme en encontrar una manera diferente de volver. -
Los recuerdos de tantas decepciones me estaban deprimiendo un poco por lo que decidi ir a buscar algo de comer en el pueblo más cercano por lo que inicie a volar, el silencio duró algunos minutos, no sé si los demás estaban analizando mi historia o esperaba que continuara por mi propia por mi propia voluntad. Decidí cambiar de destino y volar a la ciudad de México en velocidad mínima para tener el tiempo para continuar la historia.
–Fue entonces que un día cuando volvía de traer la leña que necesitábamos encontré a Goku con una chica de cabello Azulado. Se llamaba Bulma, obviamente estaba confundida por su presencia en el lugar, en especial porque estaba muy flaca por lo que pensé que era otra persona perdida que Goku había encontrado. Después de todo, tanto mis hermanas como Goku estaban en buena forma y con músculos así que considerar que alguien estuviera en tan mala condición por elección propia era algo que nunca pasaría por mi mente infantil. Ese día fue cuando aprendí de las esferas del dragón. –
