Capítulo 5: Valores Familiares.


Lincoln Loud ya había oído hablar sobre esa tradición mexicana en la escuela y también supo algo por Bobby y su hermana Ronnie Anne, sin embargo verlo por ti mismo era una experiencia diferente.

Ya no quedaban muchos trabajos que el señor Samuel Salazar tuviera para Lincoln, pero aún así iba a visitarlo de vez en cuando pues se había forjado un lazo de amistad entre ellos y le gustaban sus anécdotas.

En una parte de la sala del anciano se encontraba colocado un "Altar del Día de Muertos". Llevaba encima el típico papel picado, petálos de flores de cempasúchil, varios platos con comida típica mexicana, así como dulces de amaranto, camotes y cajeta de membrillo.

Había también varias veladoras, vasos con agua o licores y en la parte superior del altar una cruz de madera.

Y lo más importante una gran cantidad de fotos enmarcadas y también cuadros con las imágenes de la familia y antepasados del señor Samuel Salazar.

-En este día 2 de Noviembre mi pueblo honra la memoria de sus difuntos en el altar, colocamos comida y otras cosas que disfrutaron en vida para que sus espíritus que en este día nos visitan, puedan tomar su esencia y disfrutarlos como lo hacía en vida- dijo de una manera respetuosa y solemne.

-Al poner su foto o imagen en el altar, le permitimos la entrada al plano terrenal y las velas así como el cempasúchil iluminan y guían su camino.

-Recuerdalo bien mi niño, el jamás ser olvidado es una forma de alcanzar la inmortalidad.

-Mientras haya alguien quien trasmita la historia de tu vida, tus hazañas y fracasos, tus buenas o malas acciones, los recuerdos más importantes en sí, una parte de ti siempre "vivira" en este mundo y prevalecera a través del tiempo y las eras.

-Desde el más humilde campesino, hasta el más importante monarca. Desde el más grande héroe, hasta el más vil villano. Desde el ciudadano común, hasta las personas más excepcionales. Todos tenemos un papel que desempeñar en este mundo y en su historia.

-"Nuestra realidad, las líneas del tiempo no son definitivas, el Libre Albedrío nos da más poder del que imaginamos, a cada momento nuestro futuro, nuestro destino se amolda con nuestras desiciones, nada esta escrito en tinta indeleble".

-Ah lo siento joven Lincoln a veces me dejo llevar y termino filosofando demasiado- dijo disculpandose.

-No, no hay problema, me gusta escucharlo, me pone a pensar, hay cosas que entiendo y otras no tanto, pero aún así siento como si mi mente "viajara" se siente bien- respondión Lincoln.

El señor Salazar procedio luego a mostrarle algunas fotos y retratos de su familia, revelandole un poco más de su pasado.

-Estos son mis abuelos Don Felipe y Doña María, ellos tenían un rancho en la ciudad de Querétaro medianamente prospéro, y aquí están también mis tíos Joaquín, Raúl, Guadalupe y mi padre Juan- dijo mostrandole un cuadro muy bien dibujado en el que se mostraba una agradable escena de una familia campesina y atrás de ellos el mencionado rancho.

-Mis tíos se dedicaron a la agricultura y la ganadería, mi padre Juan Salazar se dedico al arte de la sanación inspirado en gran parte por mi bisabuela Aurora, termino convirtiendose en Boticario, por lo que se mudó a la ciudad de México para perfeccionar sus conocimientos y abrir su propia botica, ahí conocio a mi señora madre Laura, ella se dedicaba a ser costurera y le gustaba mucho leer.

-Y fue de hecho ella quien me inculco ese hábito y doy gracias al Dios Supremo por ello.

-Mi hermana Helena, una mujer de carácter fuerte y decidido, pero muy amorosa con toda su familia, ella y yo siempre nos llevamos bien. Se convirtió con el tiempo en la cabeza de la familia y era quien ponía orden cuando hacía falta, una líder nata sin duda- dijo con orgullo y nostalgia.

Siguio mostrandole más fotos y vio que entre la familia del señor Salazar destacaban los artesanos y hábiles cocineros, así como algunos sanadores.

-Estos son los últimos de mi linaje, mi primo Arturo, el era un buen Alfarero- dijo al tiempo que señalaba a un hombre de poco más de cuarenta años de lentes y sombrero de paja.

-Y mi sobrina Elizabeth, era maestra de escuela, murió a una edad avanzada. -La última foto mostraba a una señora de rostro amable y bondadoso.

Un detalle algo curioso para Lincoln era que todas las fotos estaban en blanco y negro, no había ninguna a color exceptuando por los cuadros pintandos.

-¿Qué tan viejo será realmente el señor Samuel Salazar?- pensó con gran curiosidad el niño peliblanco.

Sin saber que el día que tuviera la respuesta a esa pregunta sería algo sorprendente.


A mediados del mes de Noviembre el señor Samuel Salazar decidió visitar a Lincoln y su familia. Había hablado previamente con sus padres para ver si aceptaban y su respuesta fue positiva.

Además para Lynn senior y su esposa Rita era bueno tener otro vecino anciano como amigo, sobre todo desde que hicieron las paces con su vecino cercano, el "Señor Quejón" desde aquella fiesta de Navidad, lo cual resulto en una experiencia agradable y muy "navideña" para todos.

Aquella tarde al abrir la puerta de su casa Lincoln se encontró con el señor Samuel llevando una gran charola de metal que despedía un muy agradable aroma con un toque picante.

-Oh, hola Lincoln podrías decirle a tus padres o a tus hermanas mayores si me hacen el favor de ayudarme con el resto de las charolas en mi auto- indico el anciano.

Los señores Loud y Lori fueron quienes terminaron trayendo el resto de las charolas. Sobra decir que también se sorprendieron un poco al ver los amigos animales que su invitado traía. Lana Loud fue la que más se entusiasmo al ver al gato y al cuervo del señor Samuel, Lucy aunque no era muy expresiva se notaba su emoción al ver al cuervo Asriel.

En esos días el frío comenzaba ya a resentirse por lo que el señor Samuel llevaba puesta una chamarra gris sobre una camisa blanca, pantalones de mezclilla y zapatos comódos de vestir color cafe.

Una vez en la mesa el anciano se presentó formalmente así como a sus mascotas. Pero de súbito salió salio apresurado de ahí hacía su auto, un par de minutos después regreso con un contenedor de plástico lleno de botellas de refresco de cola.

-Vaya casi se me olvida, perdonen a este viejo a veces mi memoria falla- se excuso.

-No se preocupe, venga tome asiento- ofreció amablemente Rita.

Aunque normalmente cuando tenían invitados era el señor Lynn Loud quien cocinaba, esta vez fue lo contrario ya que el señor Salazar quería compartir algo del sabor de su tierra con aquella familia, algo en lo cual insistió mucho y los señores Loud cedieron ante su petición, además sentían curiosidad por probar auténtica comida mexicana.

Había alguien entre la familia Loud que más que entusiasmada se veía nerviosa, era Lynn Jr. Loud. El anciano sentado en la mesa era sin duda el mismo que había tirado en el parque y quien también le dio dulces a ella y sus hermanas menores en Halloween.

Empezó a sudar frío y sentía como si el destino mismo fuera su verdugo.

Por favor, por favor que me de un infarto de una buena vez- rogaba Lynn a la Divinidad.

Entonces sin estar segura si era producto del estrés de la situación o ya en serio se estaba volviendo loca, pudo ver en la base de las escaleras de la sala a la Lynn desnuda y oscura sonriéndole maliciosamente y haciendo un ademán con su dedo indíce pasandolo por el cuello, dandole a entender que estaba jodida.

-Okay lo entiendo, lo entiendo, se lo que debo hacer- respondió mentalmente, sabía que no podía seguir evadiendo la culpa.

-Lo, lo siento- dijo Lynn dirigiendose al anciano.

-De que hablas cariño- inquirió su madre Rita.

-El día en que me atropellaron estaba en el parque patinando con mis amigas para una competencia, pero eso ya lo sabían. Lo que no les dije es que ese mismo día choque por accidente con el señor Samuel y lo hice caer junto a una bolsa que traía del supermercado, destrozando lo que tenía adentro. -Hizo una pequeña pausa, su familia se hallaba sorprendida.

-Y lo peor es que ni siquiera me disculpe, fui grosera y le eché la culpa de todo a nuestro ahora invitado. Fueron mis amigas quienes lo auxiliaron y no sé, pero sentía como si estuviera enojada con todo el mundo en esos días y estaba tan distraída que no escuche las advertencias de mis compañeras, creyendo que querían reclamarme por lo que había hecho, que no me fije al cruzar la calle y termine siendo atropellada- dijo con algunos sollozos.

-Pero Lynn, ¿en qué estabas pensando?- amonesto su padre.

-Jovencita, tienes razones de sobra para disculparte con el señor Samuel- agregó Rita.

De repente el anciano se levanto de su silla e indicó que hicieran una pausa.

-Me parece que ya has sufrido bastante niña, acepto tus disculpas.

-Además siento en ti aútentico arrepentimiento- pensó para sus adentros.

-Gracias- respondió Lynn al tiempo que se secaba algunas lágrimas, sentía además como si un peso se le quitara de encima.

-Vamos ya todo ha quedado perdonado, dejemos esas caras tan largas y disfrutemos de una buena comida- dijo el señor Samuel.

Entonces al levantar la tapa de las charolas revelo una buena cantidad de "Enchiladas" con todos los ingredientes que los acompañan.

-Son enchiladas se hacen con tortillas de maíz las cuales se remojan en una salsa de chile guajillo y orégano, luego se fríen hasta que la salsa queda bien adherida. Se rellena con queso asadero rayado o queso fresco* y cebolla picada, después se enrolla.

-Luego se acompaña con hojas de lechuga "romana" u "orejona", yo en este caso use la clásica romana. Y también se sirve junto a una buena ración de papas y zanahorias fritas y cortadas en cubos y/o rodajas. Para finalmente echarle una generosa cantidad de crema encima- termino de explicar el anciano mientras "decoraba" con la dichosa crema las enchiladas y todos los Loud se les hacía agua a la boca.

-Mmm, están de-li-cio-sas- aprobó el señor Lynn.

-Gracias es una receta familiar- agradeció su invitado.

El señor Salazar se encargó también de servir un plato de enchiladas a su gato y a su cuervo.

-Vaya, eso si que no se ve todos los días. -dijo Lori al tiempo que tomaba una foto a los singulares animales- un gato y un cuervo comiendo comida mexicana.

-Mis amigos animales son bastante omnivoros, comen casi todo lo que les doy y no solo croquetas y semillas.

-A mi me agradan- dijo Lana al tiempo que acariciaba al señor Maullidos, el cual se mostraba contento ante aquel acto.

-Apoyo a Lana, son animales interesantes- dijo Lucy quien observaba al cuervo.

Asriel se acerco más a Lucy y como si le entendiera acarició su cabeza, ante eso la niña "darks" sonrió levemente.

El resto de la cena transcurrió con tranquilidad, no sobro ni una enchilada ante lo cual Samuel Salazar se vio complacido.

-Que bien que hice un centenar de enchiladas, temía que no fueran alcanzar para una familia tan abundante- pensó.

-Venga cuando quiera, siempre será bienvenido en la casa Loud- dijo Rita despidiendose.

-Tiene que pasarme la receta de esas enchiladas algún día- agrego Lynn senior.

-Tengalo por seguro, pero a su tiempo- respondió el anciano al tiempo que se despedía junto a sus mascotas, quienes hicieron un peculiar maullido y graznido respectivamente.


Pasaron los días y llegó el "Día de Acción de Gracias", aquel año la familia Loud y Casagrande lo celebraron juntos por petición de Lori y Bobby y casi termina en un gran desastre por diferencias en la forma y en las costumbres de celebrar ese día.

Afortunadamente todo se arreglo al organizarse la celebración en la tienda del avaro y truhán Flip.

Fue una anécdota divertida para el señor Samuel cuando Lincoln se la contó al día siguiente.

-En pocas palabras fue un "choque de culturas"- bromeó el anciano.

-Jajaja, puedo apostarlo- dijo el peliblanco.

-Ay de la que me libre, que bien que no se me ocurrió ir ese día, es probable que no me hubiera podido controlar y terminara solucionando las cosas de una forma menos "amable"- razono el anciano para sí mismo.

-Sabes mi niño una solución a la mexicana, hubiera sido rentar un salón de eventos para semejante reunión, digo en que estaban pensando tu hermana Lori y su novio al juntar dos familias tan grandes en una casa que apenas si es suficiente para tu familia- dijo seriamente.

-"El camino al infierno esta pavimentado de buenas intenciones"- agrego.

-Yo tampoco lo sé, gracias a Dios todo se solucionó al final- dijo Lincoln con resignación.

-Oye y que tal van las cosas con tu novia a distancia- inquirió el anciano con picardía.

-Ronnie Anne no es mi novia, solo somos buenos amigos- respondió Lincoln algo nervioso y con un ligero sonrojo.

-Si entiendo no te preocupes muchacho. -dijo al tiempo que guiñaba un ojo y sonreía con complicidad- además se que has estado fijandote en otras niñas.

Al decir aquello Lincoln se sonrojó aún más y sus ojos giraron varias veces de derecha a izquierda.

-"Vaya que bien come el niño"- razono el anciano, algo divertido con aquella situación.

-Jejeje, perdona si te incomode muchacho, pero no te preocupes es normal, ya estás en esa "edad" y se que a su tiempo encontrarás a la chica correcta, solo se honesto con ellas y contigo mismo- sentenció al tiempo que sacudía su cabello en un gesto paternal.

-Con la experiencia aprenderas a diferenciar de la mera atracción fisíca al verdadero amor, una persona que aunque suene cliché te complemente, que sientas que puedes hablar con ella de cualquier cosa y que puedes contar con ella en las buenas y en las malas.

Lincoln grababa en su mente aquellos valiosos consejos que lo pusieron algo pensativo y hasta el sonrojo se le quito.

Siguieron charlando amenamente por un rato más, Lincoln estaba muy entusiasmado por las próximas vacaciones navideñas.

Cuando ya estaba por retirarse el señor Salazar le dijo que esperara un poco, pues tenía un regalo especial para él, el anciano subió a su habitación y regresó al poco tiempo con un grueso libro de cubierta azul y con letras doradas en la portada que decían: "Ecos del Cosmos".

-Se que te gustan los cómics y las historias fantásticas, espero que este libro sea de tu agrado- indicó al tiempo que se lo ofrecía y hojeaba algunas páginas para el niño de pelo blanco. En ellas se observaba una escritura muy elegante y dibujos hechos a mano de constelaciones, seres fantásticos, monstruos extraños e indescriptibles y "personas" que parecían sacados de un juego de rol.

-Guau se ve genial, no se hubiera molestado- expresó Lincoln emocionado.

-Sabía que te gustaría Lincoln, tengo otra copia en mi "biblioteca personal"- dijo Samuel con una cálida sonrisa.

-Cool- respondió el peliblanco.

Luego de despedirse el señor Salazar encendió un rato la televisión y vio que en las noticias anunciaban la proximidad del invierno.

Entonces Asriel y el señor Maullidos se acercaron y se acomodaron a su lado.

-El muchacho terminará casandose con esa niña que pertenece a su raza, no es así mi señor- preguntó Asriel.

-Seh, pero el tiene que darse cuenta por si mismo algunos años en el futuro.

Los ahí reunidos rieron un poco ante eso.

-Ah los humanos, a veces complicamos demasiado las cosas simples o las más obvias, sobre todo las que tienen que ver con el corazón- reflexionó.

El anciano cambio de canales por un rato hasta sintonizar algo de su intéres.

-Oh excelente, un maratón de la serie "El Cristal Oscuro"- dijo emocionado al tiempo que chasqueaba sus dedos y al instante aparecían en la mesa de su sala varios tazones con botanas y refrescos. Sin duda sería una noche amena.


*El queso fresco es un tipo de queso muy común aquí en México se elabora de leche de vaca o cabra y tiene una forma redonda, algunos son de consistencia suave pero otros se endurece su exterior pasados unos días, aún así sigue siendo igual de comestible.

Hola a todos, primero que nada les deseo por adelantado una Feliz Navidad y un prospéro Año Nuevo a ustedes y su familia. :)

Segundo aquí un nuevo capítulo espero que les guste como mostre una tradición tan mexicana como el Día de Muertos, así como parte de la comida típica de mi país.

Sin más que decir que tengan un buen día.