Capítulo 6: Reunión Invernal.
Antes de que la vida floreciera en los mundos, antes de que las estrellas nacieran y antes de que el mismísimo Universo existiera, solo había Caos.
En los albores de una era olvidada, los Señores del Caos reinaban en aquél vacío oscuro, ellos y su innumerable progenie y también ejércitos. Seres de terrible poder, de apariencia atroz e innenarrable, aunque algunos llegaban a tener una forma casi humanoide.
Poseedores de saberes mistícos y poderosos, así como de ciencia y tecnología tan increíble que llegaba a parecer magia. Aún así estaban divididos en facciones y en conflictos constantes lo cual también formaba parte de su naturaleza.
Pero entonces en un momento de la historia jamás narrada un poder superior a esos "Dioses Antiguos", uno que habitaba y gobernaba en el plano más superior de la existencia, decidio poner orden y luz en toda esa vorágine caótica.
"Y se hizo la Luz". Sus ejércitos de Ángeles, las Entidades que representaban todas las Virtudes y Dones, los mismísimos Guardianes y Centinelas Cósmicos y todos los seres que propagaban y protegían la Vida y el Orden entraron en una guerra como jamás se ha visto antes.
No se sabe cuanto tiempo duró pero aquel ejército sagrado se alzó victorioso contra los seres del caos y sellaron o exiliaron a sus líderes y buena parte de las razas que les servían, solo unas pocas de estas escaparon a otros planos o dimensiones gracias a su poder y tecnología pero ya no eran la amenaza que fueron en un principio, aún así seguirían siendo vigilados.
Después de eso se dio lo que nosotros conocemos como el "Big Bang" y con ello comenzó una era de creación para todas las formas de vida terrenal, el Dios Supremo a quien se le conoce por varios nombres fue el arquitecto de tan colosal proyecto.
Creo las galaxias y sistemas solares, dio forma a los mundos y los imbuyo de vida que se fue formando con un orden y un tiempo diferente, de cientos o miles de millones de años en terminos humanos.
En cuanto a sus hijos e hijas, estos se encargarían de proteger, guiar y compartir su saber y dones con la nueva vida que se formaría en los mundos y universos creados.
Lincoln terminaba de leer aquella página con gran interes, a su lado estaba su hermana Lucy quien también lo acompañaba en su lectura.
Hacía poco la niña gótica se encontraba como era su costumbre inspirandose para escribir sus poemas dentro de los ductos de ventilación, pues junto al ático eran los mejores lugares de su ruidoso hogar para estar sola y poder concentrarse, además de ser acordes a su personalidad oscura y lúgubre.
Aquella tarde escucho a su hermano muy entusiasmado al llegar a su cuarto, por la rejilla de la ventila cercana observo que llevaba un pesado libro de cubierta azulada y movida por la curiosidad decidio preguntarle a su hermano sobre aquel singular ejemplar, sacandole un leve susto de paso al salir de repente de las ventilas y con suma agilidad posarse en el borde superior de su cama.
-En serio como hace Lucy para aparecerse así de repente y que nadie se percate de su presencia hasta que se decide a hablar o a saludar, es como si fuera una especie de ninja o una hechicera; uhm ahora que lo pienso eso último suena más probable- razono Lincoln.
Le explico que era un regalo del señor Samuel, a Lucy le llamó aún más su interes el singular título de aquel ejemplar: "Ecos del Cosmos".
Había gustos que compartían estos dos hermanos y lo relacionado a lo sobrenatural, lo misterioso o la magia (en cierta medida para Lincoln), se encontraban en esa categoría. Así que terminaron leyendo juntos aquel libro.
Momentos como ese eran por los que Lucy más agradecía que su hermano hubiera vuelto.
Continuaron leyendo y aprendiendo de otros seres y sus funciones como Aioros-Yadakka el Guardián Cósmico del Conocimiento Mágico o los hermanos: Yuki-Delkos, Yore-Delkos e Ifa-Delkos.
Yuki-Delkos era la Guardiana que encarnaba la Justicia, por su parte Yore-Delkos era la Venganza de los inocentes y justos. Y su hermano mayor Ifa-Delkos era el Guardián Cósmico de la Rectitud.
También aprendieron de Yokafeh el Guardián Cósmico de la Herrería y quien había compartido su saber a innumerables razas del "Multiverso" ya fuera presentandose directamente o a través del plano onírico y siendo el creador indirecto de montones de armas, armaduras y artefactos legendarios.
También leyeron sobre los "Guardianes Totém" como Kalas el Rey de los Cuervos, Sagar Señor de los Felinos, Arachnea Madre de las Arañas, Zuguilea Señor de las Serpientes, Andorog y Dragosa Rey y Reina de todos los Dragones. Así como muchos otros seres de este tipo.
Lo último que leyeron antes de que su madre Rita los llamara para cenar fue sobre ciertas entidades como la "Madre Tierra" a la cual se conoce por varios nombres como: Gaia, Te-Fiti o Pacha Mama. La cual funge como protectora y creadora de vida y a la cual se le debe tratar con respeto y equilibrio en lo que se refiere a tomar sus "regalos", pues provocar su ira resulta desastroso para los necios e incautos.
Cronos Amo y Guardián del Tiempo quien vivía en su propio plano existencial y tenía a su servicio a guardianes y vigilanes menores de las líneas del tiempo y uno de sus más temibles "generales" era "El Dehaka", la encarnación misma del destino fatal e inevitable.
Sin duda aquella fue una lectura muy amena para Lincoln y Lucy que les permitió "viajar" a mundos nuevos.
Una semana antes de celebrar la Navidad el señor Samuel volvió a visitar a Lincoln y su familia, aquella vez había llevado una generosa ración de "mole poblano" con pollo y tortillas de maíz con los cuales aquella numerosa familia y el anciano se deleitaron, así como también de unos buñuelos a modo de postre y para beber té de canela y limón. Sin duda el señor Salazar sabía como agazajar a sus comensales.
-¿Y que te ha parecido el libro muchacho?
-Pues mi hermana Lucy y yo lo hemos encontrado muy interesante.
-Aunque me parece lamentable que el autor sea anónimo, suspiro. -agrego Lucy- Me da curiosidad saber que inspiro a escribir algo de tal creatividad.
-Es como si los espíritus de los sabios del mundo antiguo, hubieran guiado la pluma del escritor- dijo la niña gótica con un tono soñador.
-Pues no estás muy lejos de la verdad pequeña- pensó el anciano.
-¿Y tú como sigues niña?- preguntó a Lynn.
-Soy optimista, el doctor dijo que en cinco meses me podría quitar el yeso, y lo primero que pienso hacer es jugar soccer- respondió Lynn con entusiasmo.
-Es bueno ver que no has perdido los ánimos Lynn- agregó Samuel al tiempo que levantaba su taza de té y sonreía en señal de aprobación.
-Pero recuerda, "aprende de tus derrotas y celebra tus victorias, pero con honor"- dijo remarcando lo último.
-Lo tendré muy en cuenta señor- respondió la castaña con algo de verguenza.
-Vaya quien lo diría, mi señor logro "domesticarla"- reflexiono el cuervo Asriel quien saboreaba alegremente un buñuelo junto al señor Maullidos.
El resto de la cena siguio con tranquilidad; entre las conversaciones el señor Samuel sacó el tema de que pasaría la Navidad con amigos que conocía de mucho tiempo, todos los años se reunían y le tocaba a un diferente miembro de su grupo ser el anfitrión de dicha reunión, ese año le había tocado a él, por lo cual se hallaba emocionado.
A Lincoln le alegraba ver que su amigo "consejero" anciano no pasaría solo esas festividades.
Era ya Nochebuena y toda Royal Woods se hallaba cubierta de nieve que caía estrepitosamente, dando un ambiente muy acorde a la fecha.
En su casa el señor Samuel Salazar se encontraba listo para recibir a sus invitados, vestía un elegante traje azul oscuro sin corbata, guantes blancos y zapatos negros bien lustrados. Por su parte sus amigos animales también se habían arreglado para la ocasión, el señor Maullidos llevaba un cascabel dorado atado a un cinto carmesí, mientras que Asriel llevaba un simpático sombrero de copa en su cabeza emplumada.
Entonces los tres seres descendieron al sotáno, el anciano paso entre los estantes de su despensa y reserva invernal, para llegar a cierto punto de la pared para luego tocar algunos ladrillos al tiempo que profería ciertas palabras mágicas.
Unos instantes después una especie de puerta emergió de la pared acompañada de un inusual brillo en sus bordes. Al pasar por ella terminaron llegando a lo que parecía ser un amplio y hermoso salón con arreglos de caoba y marmol, mesas redondas ataviadas con manteles de blanco y negro, sobre ellas había cubiertos de plata y vasos y copas del mejor cristal, así como en su centro adornos hechos con flores de nochebuena.
Las puertas y ventanas de aquel lugar daban la hermosa vista de un cielo nocturno coronado de estrellas y sus múltiples constelaciones.
En una serie de mesas rectangulares se hallaba todo un banquete navideño distribuido en forma de buffete. Cuencos de bacalao y sopa minestrone, bandejas con ensalada césar, de manzana y también de pepino con rabano y betabel rallados y con jugo de limón y sal encima. Varios pavos y jamones glaseados, guarniciones de arroz, frijoles cocidos y púre de papas, así como cestos de pan para acompañar y también varios pasteles de chocolate y vainilla con fruta escarchada.
Y finalmente varios barriles con bebidas de todo tipo, ya fuera desde sidra de manzana, vino tinto, cerveza y sake, hasta refresco y agua tanto natural como mineral.
Al poco rato los demás invitados hicieron acto de presencia por diferentes puertas de aquel salón. Cuatro ancianos a los cuales también se les había dado poder y potestad, acompañados de sus guardianes animales y vistiendo también elegantes trajes acordes a su respectiva cultura.
El primero de ellos era Sir Joe Pendleton un auténtico caballero inglés en toda la extensión de la palabra, calvo de la nuca y de complexión robusta, vestía un traje negro y corbata roja. Los animales a su lado eran un unicornio y un águila.
La segunda era una anciana japonesa, Mitsuki Okayama una mujer de gran sabiduría, vestía un Kimono verde esmeralda con el símbolo de un loto blanco dibujado en su espalda. Un fénix y una grulla la acompañaban.
El tercero era literalmente "un guerrero de mil batallas", un hombre de origen nórdico, el señor Jürgen Jaeger, llevaba un abrigo de pieles cafe y negro, sus compañeros eran un carnero de piel cafe y un imponente oso polar.
El último de los ancianos era de origen africano, Mustafa Zorim llevaba un traje ceremonial conocido como "Grand Boubou" de color rojo con adornos amarillos, lo mismo que su sombrero "Kufi". Tenía una mirada amable y generosa, con el venían un león y un jaguar.
-Sean bienvenidos hermanos Vigías de Mundos- exclamo Samuel Salazar con los brazos abiertos y muy efusivamente.
-Es bueno volverte a ver viejo amigo- dijo Jürgen con un fuerte abrazo.
-Tus habilidades culinarias jamás decepcionan Samuel- dijo Sir Joe.
-Extrañaba el que volvieramos a reunirnos y agradezco al Creador porque no falta ninguno de nuestro pequeño grupo- agrego Mitsuki.
-Y si el destino lo permite seguiremos viendonos en los ciclos futuros- finalizo Mustafa de forma solemne.
Los animales sagrados también se saludaron amistosamente tanto en lengua humana como con sus característicos sonidos.
Después de eso los ancianos sabios tomaron asiento juntos en la misma mesa, su amigos animales se distribuyeron en dos mesas más, de todos modos espacio no faltaba en aquel gran salón.
-Fue una idea muy acertada que nuestros predecesores crearan esta "dimensión de bolsillo" para celebrar nuestras reuniones en paz- comentó Jürgen.
-Sin duda el viejo Merlín sabia hacer trucos inigualables- respondió Sir Joe con una sonrisa nostálgica.
Con unos movimientos de sus manos comenzaron a servirse la comida de su preferencia a sus platos, los animales también haciendo uso de la telequinesis se sirvieron. Y con ello deleitaron sus paladares y estomagos con aquella cena navideña.
Tras darse gusto con los postres y terminar la última ronda de aquella cena, pasaron a un tema de conversación más serio.
En otro tiempo los Vigías de Mundos eran muchos más que los que eran ahora, buena parte de ellos habían caído en su noble deber de proteger su propio mundo y también otros mundos que los Centinelas Cósmicos les habían encomendado, u en otros casos lamentablemente habían desertado y sometidose a un auto exilio al sentir que no valía la pena proteger ciertos mundos o sentir que ellos habían fallado en su misión.
Además buena parte de la sociedad "moderna" había perdido la fe en todos y en todo, dejando de la también a sus guardianes y adorando a los falsos dioses del dinero, la tecnología excesiva y los placeres hedonistas.
Los Vigías de Mundos se habían convertido en una raza que languidecía, en un mundo que los había apartado y casi olvidado. Y ahora en esa noche significativa el ritual que llevaban a cabo ya no les comfortaba como antes, además una votación importante se estaba dando en aquel grupo.
-El tiempo de otro conflicto importante se acerca mis hermanos, los elementos lo han revelado, este será el último invierno tranquilo que tendremos- dijo Mitsuki.
-Los espíritus de los ancestros temen que los males primigenios lancen un nuevo ataque y que esta vez quieran liberar a uno de sus señores- dijo con algo de angustia Mustafa.
-No sería la primera vez que esos bastardos lo intentan, que vengan- dijo Jürgen con desición y una mirada desafiante.
-Aunque admiro tu determinación hermano, no podemos tomarnos esta situación a la ligera, sin mencionar que tenemos una clara desventanja númerica- respondió con seriedad Sir Joe.
Samuel aún no tomaba la palabra, analizaba la situación y pensaba detenidamente en la elección que tomaría.
-Entonces cual es su desición amigos míos, intervenimos o dejamos este mundo a su suerte- sentenció Mitsuki.
La desición fue tomada, en sus rostros se reflejaba seriedad y algo de tristeza, la razón de esto sera revelada pero hasta que llegue su momento.
Después de eso aquel grupo se despedía confiando en que tomaron la desición correcta.
-Me dio gusto verte Samuel, disfrute la comida y tu compañia. -Mitsuki le dedico una cálida sonrisa al tiempo que entrelazaban sus manos y le daba un suave beso en la mejilla- cuídate.
Un leve sonrojo se formo en los rostros de ambos y Samuel Salazar solo átino a sonreir y despedirse con la mano.
El señor Maullidos le daba un ligero codazo a su compañero alado en señal de complicidad, Asriel por su parte guiño un ojo ante la situación de su señor.
Lincoln y Lucy Loud habían terminado otra de sus sesiones de lectura de aquel libro, ahora que estaban de vacaciones podían aprovechar más de su tiempo libre para eso.
Aunque continuarían su lectura para otro momento, era ya la hora de la cena de Navidad y no se la perderían por nada, además en una familia tan numerosa había que llegar a tiempo si querían las mejores porciones, aunque sus padres se aseguraron de que la cena de aquel año alcanzara bien para todos, era mejor no arriesgarse.
Motivada por la curiosidad Lisa entró al cuarto de su hermano y hojeo aquel libro, aunque consideraba la mayoría de aquella información como fantasías infantiles, mitos y superstición, había algo de aquel libro que la "llamaba", no sabía como explicarlo lo cual era extraño para la niña genio
Entonces llego a la parte que Lucy y Lincoln habían estado leyendo, las páginas estaban separadas por un pasador hecho de un listón negro cortesía de Lucy.
Aquel capítulo se trataba de la "Rebelión de los Cielos" y la posterior caída de Lucifer uno de los ángeles de rango más alto y sus consecuencias.
En la parte superior de la página había una especie de proverbio remarcado que sonaba casi como una advertencia: "La soberbia es el primero de los grandes pecados, que la humildad sea tu armadura contra sus tentaciones".
-Interesante- dijo Lisa arquendo una ceja y con su acostumbrado semblante estoico.
Saludos lectores aquí les traigo un nuevo capítulo en este año que comienza, mis mejores deseos para todos.
Espero y disfruten del capítulo tanto como yo al escribirlo, como pueden ver el verdadero peligro se acerca y espero que hayan notado ciertos "foreshadows" que hay. Sin más que decir les deseo un buen día y hasta pronto.
