Capítulo 9: El Preludio a la catástrofe.


-Sabes muchacho tu familia es un caso curioso, digo esto porque ya en estos días es poco común ver que una pareja tenga tantos hijos y en un país como este todavía menos.

Lucy y Lincoln escuchaban el monólogo del anciano con atención, su hermana gótica quiso acompañarlo esta vez debido a la curiosidad que sentía por el viejo hombre amigo de Lincoln. Además quería ver de nuevo sus singulares mascotas sobre todo al cuervo Asriel.

-Si bien es cierto que en buena parte de África, Medio Oriente e India persisten las familias grandes, esto se debe principalmente a una mala o escasa educación sexual donde incluso hay pocos recursos para acceder a metódos anticonceptivos apropiados o también es debido a un tema tanto cultural como religioso, donde parece que se tomaron demasiado en serio eso de: "Sed fecundos y multiplicaros".

Hablando así el señor Samuel les parecía una especie de maestro de escuela ya solo le faltaba el suéter con parches en los codos y los lentes.

-¿Saben porque en los días antiguos la gente tenía tantos hijos?

Lucy y Linconl negaron con la cabeza al no encontrar una respuesta clara.

-Cuando la humanidad era "joven" tenía que enfrentarse a muchos peligros en el exterior, desde animales salvajes y hostiles, enfermedades, sequías e inundaciones y todo tipo de azote de la naturaleza o por causas del propio humano como las guerras o conflictos tribales.

-El ser humano vivía poco y moría mucho, cada día era una batalla por la supervivencia.

-Era un logro llegar a la edad adulta y te volvías alguien notable si llegabas a viejo. -el señor Salazar infló su pecho en señal de orgullo- Pues muchos humanos a duras penas llegaban a los treinta años si bien les iba.

-Por eso las familias de ese entonces tenían muchos hijos, era un forma de asegurarse que el linaje genético continuara en la siguiente generación. Pues tomando por ejemplo a su familia y si esta hubiera vivido en aquella era, serían afortunados si al menos una cuarta parte sobrevivían, encontraban una pareja tenían descendencia y llegaban a la edad adulta.

Los niños Loud ahora tenía caras de sorpresa y asombro ante esa lección de historia.

-Además se podía tener una buena cantidad de hijos gracias a que el ser humano logro dominar la agricultura y ganadería, además de poder domesticar las aguas para así tener canales de riego apropiados y los primeros acueductos.

-Pues antes de eso había una especie de sabiduría en nuestro propio instinto que nos hacía tener solo los hijos que pudieramos proteger y alimentar con el arte de la caza, la recolección y si se podía con la pesca.

-Era un mundo lleno de retos, donde solo los fuertes y los que se adaptaban prevalecían así como su simiente.

-Y otro detalle que les puede parecer algo escabroso mis niños. -hizo comillas con los dedos al decir escabroso- Es que en las primeras eras del mundo antiguo, la gente se casaba muy joven ya desde los catorce o quince años se formaban parejas y se casaban, todo esto como dije antes por la ya de por si corta que era la vida.

-Se que este tipo de detalles de la historia suelen censurarse hasta la Preparatoria o la Universidad, pero en mi opinión es mejor enfrentarse a la realidad de este mundo desde temprano.

-Y hablando de verdades incómodas también llegaban a casarse entre primos incluso hermanos, esto sobre todo en las familias poderosas o de la realeza, para según ellos mantener la "pureza de sangre".

Lucy estaba sonrojada y paralizada, mientras que Lincoln también estaba sonrojado y con la boca abierta ante tal revelación.

-Pero claro que ese tipo de relaciones endogámicas e incestuosas hacían todo lo contrario a lo que querían esas familias, pues producía errores y deformaciones genéticas a los hijos fruto de esas uniones la mayoría de las veces, eran pocos los niños que tenían la fortuna de no salir mal por causa de romper ese tabú.

-La variabilidad genética al unirse parejas que no fueran de la misma sangre y el mestizaje fueron los que de verdad ayudaron a mejorar los linajes de sangre.

-Se los digo yo que soy de ascendencia mexicana, mi pueblo es el resultado de la mezcla de la sangre española y la de las diferentes tribus prehispánicas que habitaban el continente desde antes de su descubrimiento y posterior conquista y colonización.

-Recuerden esto mis niños: "La sangre es familia, la sangre es poder, la sangre es destino". dijo de forma solemne el anciano.

-El Equilibrio es muy importante también para la familia y se debe cuidar la cantidad de hijos que se tendrán pues ahora se vive mucho más que antes gracias a los avances médicos y que aunque todavía se tiene que "pelear" para sobrevivir ya no es igual que en el pasado.

-Por eso lo vuelvo a decir el equilibrio es muy importante y vital pues así como es mala la sobrepoblación también resulta contraproducente la contracción de población, como sucede en ciertas regiones de Europa y Oriente donde cada año nacen menos niños y la población de la tercera edad aumenta creando problemas en los sistemas de pensiones al ser insuficientes y forzando a que se incremente el rango de edad para tener la pensión, llegando incluso hasta más de setenta años para tenerla.

-Japón sería un ejemplo de esto donde su gobierno se ha planteado seriamente el incrementar el rango de edad para jubilarse de setenta años o incluso setenta y cinco años.

-Además que el tener muy pocos niños o ninguno a la larga también es problemático para una nación. En países así se dan muchos casos de aislamiento social, soledad, suicidios, porciones de la población joven que no solo no se casan sino que nunca tienen una pareja en su vida y un largo etcétera.

-Y suena algo irónico viniendo de un viejo como yo que jamás se casó ni tuvo hijos, jeje.

-Suena a que entre más "civilizada" se vuelve la humanidad más difícil le es vivir felices a las personas- razonó Lucy.

-Así parece mi niña, aunque es un tema más complejo, todo en exceso es malo hasta lo que es generalmente bueno.

Sin duda aquella había sido una buena tarde de aprendizaje para Lucy y Lincoln, antes de irse el señor Samuel les obsequió varias galletas de avena para ellos y su familia, esas no las había hecho el sino que formaban parte de su despensa.


Últimamente Lucy había empezado a practicar con los hechizos del libro de su hermano por mera curiosidad. Empezó con lo más básico que era mover objetos pequeños, aún así no fue fácil le tomo muchos días y concentración. Esto último no era tan sencillo tomando en cuenta la poca privacidad y el ruido en una familia tan grande, por lo cual el mejor lugar para practicar en sus ratos libres era el ático.

Tras varias sesiones de meditación e introspección vio que lo que más le motivaba a experimentar con las artes místicas era una especie de búsqueda espirítual para entender lo que estaba más allá de lo mundano, los misterios que se ocultan en las sombras y la guía de los espíritus de los ancestros.

Por eso es que llevaba algunos pocos años practicando la adivinación con el Tarot, la bola de cristal y contactando en cierto modo con su bisabuela Harriet con la ayuda de la ouija. Aunque recordaba también ahora, las palabras que el anciano le había dicho en modo de advertencia en una ocasión.

-Contactar con el mundo espiritual puede ser un arma de doble filo, si bien puedes conectarte con espíritus benignos o mejor aún de tus propios antepasados, también puede ser una vía libre para espíritus oscuros o peor aún entidades demoníacas.

-Lo mejor para contactar a un familiar o ancestro es con una fotografía o imagen suya junto a un objeto que le haya pertenecido y fuera muy importante para él o ella. Aún así no siempre funcionará pues esto se debe a que el alma de esa persona o ha trascendido a un plano de existencia superior o inferior, o también puede ser que su alma ha reencarnado.

-Ten esto Lucy, harías sentir más tranquilo a este viejo si llevaras este medallón contigo, te protegera, lleva grabado el sello del Arcángel Miguel.

Lucy sostenía entre sus dedos aquel singular medallón de plata, se lo había colgado al cuello y analizaba los símbolos en latín y en otra lengua desconocida que aquel objeto tenía.

Sentía respeto por el señor Samuel Salazar en el tiempo que llevaba conociéndolo; había en aquel anciano una sabíduria de la vida y lo antiguo. Ella sentía en su interior que podía confiar en él y que no le haría daño sino todo lo contrario, por eso acepto sus consejos y su regalo sin dudar.

Ahora estando en el ático y con su mente en paz y con firme desición se concentro en una de sus velas, sintió entonces como una especie de energía o fuerza que fluía del centro de su ser a sus brazos y luego a sus manos y entonces aquel pequeño objeto comenzó a levitar débilmente para su asombro y orgullo. Luego empezó a mover sus dedos en un movimiento parecido a cerrar y abrir sus puños para así atraer hasta ella la vela, unos cuantos "jalones" mágicos bastaron para que la tuviera en su mano derecha, entonces sonrío complacida como no lo había hecho en mucho tiempo dejando de lado al menos en ese momento su acostumbrado semblante serio o por lo general inexpresivo.

Ya le contaría después a Lincoln (sabría que él le creería) sobre sus nuevas habilidades mágicas, pero por ahora tendría que seguir practicando y mucho si quería tener dominio sobre todos los hechizos del libro.

-Sera mejor si también copio los hechizos y encantamientos en mi diario o en mi libreta de poemas, así no tendré que llevar un libro tan grande a todas partes- razono la niña gótica.

-Y también puedo registrar mis progresos o errores, eso me ayudara a mejorar.

El tiempo pasó y Lucy Loud creció en saber y en poder. Era el mes de Julio y las vacaciones de verano habían comenzado, aquella tarde Lucy se encontraba sentada en las escaleras que daban al patio trasero, solo estaban en la casa ella y sus hermanas gemelas Lana y Lola pues el resto de sus hermanas y hermano habían salido a distintos compromisos y sus padres habían salido junto con Lily a comprar algunas cosas para la cena.

Lola conducia su acostumbrado carrito rosa, Lucy por su parte buscaba inspiración para algunos de sus poemas y en cuanto a Lana...

-¿Donde carajos se había metido Lana?- inquirió Lucy algo alarmada.

-Pero si hacía hace unos minutos estaba jugando tranquila en el arenero- pensó la niña de cabello negro cual brea.

Entonces escucho como Lola frenaba de golpe su vehículo de juguete.

-Lana, ¿pero que crees que haces?, ¡bájate de ahí ya!- amonestó alarmada Lola.

Lucy corrio al lado de Lola y pudo ver la causa de tal alboroto, arriba del techo su hermana Lana se paseaba peligrosamente.

Si bien antes Lana acostumbraba subir al árbol del patio ya fuera para rescatar a una de sus mascotas o por diversión luego el problema era que le daba miedo bajarse y al final era Lincoln o sus padres quienes tenían que bajarla. Parece que esa vez se había armado de más valor y había decidido subirse a algo más alto.

-¿Pero como subiste hasta ahí en primer lugar?- preguntó Lola.

-Por el tubo del desague de la lluvia- respondió Lana inocentemente.

-Es en serio Lana. -Lucy se llevó los dedos de su mano a su frente y negó con la cabeza en señal de hartazgo- Esperame ahí Lola y yo iremos por la escalera.

-En serio a veces esa niña puede ser muy descuidada y despreocupada por su propio bien, como cuando le da por comer de la basura o querer adoptar animales salvajes- reflexiono Lucy.

-Oh vamos no sean aguafiestas, todavía no quiero bajarme. -en ese momento la mocosa de siete años ascendía hasta la parte más alta del techo- Además nada malo va a pasarme no se preocu...

Entonces algo terrible paso, Lana piso accidentalmente y sin fijarse una teja algo despegada y entonces resbaló y cayó sin que pudiera frenar con algo su caída y ante el horror de sus hermanas.

Un golpe seco se escuchó, era el cuerpo de Lana impactandose de lleno contra el césped. Lucy y Lola corrieron a auxiliarla, su miedo y angustia aumentaron al ver que un pequeño charco de sangre empezaba a escurrir de la cabeza de Lana.

Entonces algo guió a Lucy una voz que conocía, la de su bisabuela Harriet.

-Tienes que actuar rápido, conoces el hechizo correcto, solo tú puedes ayudarla en este momento, el tiempo apremia.

Entonces Lucy se armo de valor y volteó con cuidado a su hermana. Lola se llevó sus manos a su boca ahogando un grito.

Lana tenía un fuerte golpe en la frente del cual brotaba mucha sangre, así como de su nariz ahora rota y de su boca de la cual también se habían desprendido varios dientes. Uno de sus brazos parecía dislocado y solo Dios sabe si tenía algún daño interno.

-Y si se rompió el cuello- pensó asustada Lola, a la vez que un sudor frío y algo de nausea le recorría por sus entrañas ante semejante pensamiento fatalista.

Lucy se sereno y trago saliva, tenía que actuar ya. Entonces acomodo la espalda de Lana en su regazo y puso su palma derecha en el pecho de su pequeña hermana.

-Por favor si estas ahí, si escuchas mi súplica, permíteme hacer uso de uno de tus dones- rogó Lucy al Creador.

Se concentro y también unas lágrimas salían y enjugaban su rostro cubierto en la parte superior por aquel flequillo suyo.

Entonces el milagro sucedió y una luz dorada y blanca emergió de su mano y fluyo por todo el cuerpo de su hermanita a la vez que emanaba una calidez reconfortante que tanto Lucy como Lola podían sentir, pero no solo eso, había algo más que las inundaba con su luz en ese momento, una gran y poderosa sensación de amor.

Todas las heridas sanaron y cerraron sin dejar cicatriz y la sangre se evaporó como si nunca hubiera estado ahí, Lana entonces despertó y con lágrimas de alegría abrazo a Lucy.

-Perdón, perdón fui una descuidada- dijo entre sollozos.

-Ya tranquila todo esta bien ahora pequeña- respondió al tiempo que acariciaba su cabello, en ese momento una especie de instinto maternal afloraba en ella para su sorpresa, siendo ella tan lúgubre la mayoría del tiempo.

Lola se quedo perpleja por todo lo ocurrido, se preguntaba si acaso estaba soñando, se pellizco fuertemente y el dolor y un pequeño "auch" le indicaron que estaba en la realidad.

Sea lo que haya sido aquella magia, había también agotado a Lucy se podía ver que sudaba copiosamente de la cabeza y el cuello, así como respiraba y exhalaba rápidamente, como alguien que ha corrido mucho de repente.

-Lucy, ¿acaso eres una bruja, una bruja buena?- exclamo con admiración Lola al imaginarse a Lucy como un personaje del "Mago de Oz".

-Eso es un secreto- respondió con una ligera sonrisa y guiñaba el ojo, bueno se hubiera visto que lo guiñaba de no ser por el cabello que cubría su frente.

-La "Fuerza" es intensa en esta- pensó con algo de gracia Lana al recordar la frase de una película que vio con su hermano hacía tiempo.


Lisa recordaba aquel momento bochornoso, su madre hablo con ella para saber que había pasado.

-Cariño esta todo bien, ¿tuviste una pesadilla o hay algo de lo que quieras que hablemos?- le preguntó su madre de forma comprensiva.

-Solo fue una pesadilla madre ya ni siquiera recuerdo bien lo que era solo que me asusto mucho, no, no volvera a pasar- respondió algo avergonzada la niña genio.

-Sabes que si necesitas hablar de algo que te preocupe estare aquí para ti y también tu padre- Rita agregó al tiempo que metía las sábanas y la pijama sucias en la lavadora.

-No tienes porque avergonzarte a todos los niños les pasa alguna vez. -Rita entonces acarició la cabeza de su hija y beso su frente.

Rita Loud comprendía que aunque su hija Lisa fuera tan inteligente aún seguía siendo una pequeña de cinco años, aunque a veces la niña renegaba mucho de ese hecho y se creía demasiado adulta con aires de arrogancia y frialdad, eso le preocupaba pues se le dificultaba acercarse a una relación de confianza y pleno entendimiento con una hija con un coeficiente intelectual tan alto. Por eso en cierto modo agradecía momentos como ese donde podía mostrar su apoyo y comprensión a su hija.

-Te lo agradezco madre pero no hay de que preocuparse, tendre mejor control de mi vejiga, además las pesadillas no son más que alteraciones del sueño me relajare y tal vez me realice un escaneo cerebral por si las dudas- Lisa dio por terminada la conversación y subió las escaleras.

Su madre soltó un suspiro de resignación, le hubiera gustado que su hija le hubiera dado un abrazo o que le hubiera pedido esa noche dormir con papá y mamá para sentirse más segura. Pero comprendía que su Lisa era más de usar el cerebro que el corazón en la mayoría de las situaciones y lo aceptaba... Pero entonces, ¿porque una parte de ella se sentía tan triste?.

No era fácil ser madre de una genio y menos aún si tienes otras nueve hijas y un hijo, cada uno con sus propios problemas, gustos y habilidades diferentes.

Viendolo con cierta retrospectiva y algo de melaconlía la matriarca Loud pensó que en algún punto de su pasado hubiera sido mejor que al tener unos cuantos hijos hubiera sido mejor si su esposo Lynn se hubiera hecho la vasectomía o ella la ligadura de trompas, aunque es su caso sería mejor ambas, por lo fértiles que resultaron ser.

En serio si llegaba a haber un maldito apocalipsis, los Loud fácilmente podrían repoblar la Tierra y eso sería quedarse corto.

De súbito abandonó semejantes pensamientos y sacudio su cabeza.

-¡Pero que rayos estoy pensando!, pese a todos los problemas y lo difícil que puede ser, amo a todos mis hijos y no cambiaría por nada del mundo el haberlos tenido- pensó con suma determinación.

En cuanto al otro pensamiento no supo bien que responderse, pues le bastaba recordar que su hija mayor Lori planeaba seguir sus pasos y tener once hijos con su novio Bobby Santiago una vez que terminara su carrera universitaria y se casaran. (Vaya la chica rubia ya tenía todo planeado)

-Creo que tendré que charlar un día de estos con Lori, suspiro. El equilibrio debe ser cuidado... Esperen, ¿de donde salió eso último?- Rita se rascaba la cabeza tras decir aquello.


Lisa dejó por un tiempo el leer sobre los horrores cósmicos y los Dioses del Caos y la locura, volvió a concentrar sus estudios en la física cuántica, la química y las matemáticas avanzadas, así como practicar un poco del rap de la Costa Este que tanto le gustaba y así distraerse sanamente.

Pasados algunos meses con relativa paz, empezó a tener una serie de sueños extraños que volvieron a perturbar su calma, tres en concreto eran los que más recordaba:

En uno se veía en un gran y hermoso jardín como jamás había contemplado en su vida, había ahí animales y plantas de todo tipo incluso muchos que se creían extintos y otros de formas tan maravillosas que parecían una ilusión de un cuento de hadas.

De repente se percataba que estaba desnuda, más no sentía verguenza alguna y al contemplar su reflejo en un lago cercano veía que sus ojos estaban perfectos y no necesitaban de sus lentes, además su cabello castaño era más largo y le llegaba a media espalda además de ser liso y sedoso.

Caminaba tranquilamente por ese lugar hasta que en un momento dado llegaba a un magnánimo árbol cuyos frutos rebosaban de un antiguo y único poder. Entonces aparecía una gran serpiente de entre las ramas de aquel árbol y cuyas escamas relucían cual esmeraldas.

-Dicen que Dios los creó a su imagen y semejanza, que sois sus hijos, sin embargo él les niega el conocimiento absoluto. -la voz de aquella serpiente sonaba tan carismática y seductora que Lisa en vez de sentir temor alguno se acerco más a ella para escuchar lo que tenía que decir.

-Acaso los cree indignos o ¿que aún no están preparados para tal saber?

-O la verdad es que teme que se vuelvan igual a él. Saber y Poder absolutos, sin limítes, sin reglas, sin cadenas- dijo eso último con "veneno" y rencor en su voz.

-Vamos tomalo niña, el Fruto del Edén consumelo todo y serás una Diosa entre los mortales y luego podrás guiar a la humanidad y ¡todos serán entonces Dioses!- exclamo triunfante al tiempo que arrancaba uno de los frutos del árbol y se lo ofrecía a Lisa.

Después de eso todo se volvía nebuloso y ahí terminaba el sueño.

En el segundo sueño se veía a ella y sus hermanos como superhéroes, iguales a como Lincoln los había dibujado para ese cómic de aquel concurso. Lori como la Carta Mayor, Leni como el Once de Corazones, Luna como Noche Músical, Luan como Arlequín, Lynn como Poderosa, Lincoln como Ace Savy junto a Clyde como su mano derecha Jack un Ojo, luego Lucy como Ocho de Espadas, Lana como Limpieza Real, Lola como la Reina de Diamantes, Lisa por su parte estaba en el papel de la Contadora y la pequeña Lily como el Número Dos.

Todos estaban malheridos y cansados, parecía que habían librado una feroz batalla contra terribles enemigos y en el centro de su grupo yacía un imponente guantelete dorado con seis gemas de distintos colores incrustadas que emanaban un gran poder ancestral.

-Es hora de arreglar todo y traer a la vida a los caídos de esta guerra- dijo Lincoln con voz cansada pero firme.

Sin embargo cuando estaba a punto de ponerse aquel artefacto Lisa usaba uno de sus artilugios atrapando a Lincoln/Ace Savy en una red electrificada y antes de que el resto del equipo pudiera reaccionar, un ejército de drones aparecía y retenía en una especie de burbujas con campo de fuerza al resto de los héroes.

Entonces Lisa sonreía triunfante y se ponía el "Guantelete del Infinito".

-Ahora por fin pondré verdadero orden en el Universo y arreglare las cosas como se debe, puede que me vean como una traidora ahora, pero en el futuro el Universo entero me aclamara como su verdadera salvadora. Solo yo conozco el camino para ese propósito- exclamo la Contadora y entonces chasqueó los dedos llevando a cabo su deseo.

-¡Lisa nooooo!- Fue lo último que los héroes gritaron antes de terminar aquella visión.

En el tercer sueño se veía a si misma sentada en un "Trono de Hierro" forjado con mil espadas enemigas.

-Lo he logrado, he conquistado los "Siete Reinos"- vestía una elegante armadura del mejor acero con el símbolo de un átomo grabado a la altura del pecho y una hermosa corona hecha de "acero valyrio".

-Este mundo medieval no tenía oportunidad alguna, pues que puede hacer la espada contra la polvóra, el vapor y la electricidad- expresaba con júbilo ante su séquito de androides.

Allá afuera en "Desembarco del Rey" un grupo de zepelines y otras máquinas voladoras patrullaban los cielos, mientras que un ejército cibérnetico mantenía el "orden" en las calles ante la mirada temerosa de los ciudadanos.

-Una nueva era ha comenzado bajo la industria y el progreso, impulsada con los engranajes de la guerra. Tras decir eso aquel sueño también terminaba.


Aquel día Lisa se encontraba paseando por el campus de la Universidad de Harvard, recién salía de una de sus acostumbradas conferencias, aquella vez hablo sobre el potencial de los agujeros negros como portales o una forma más eficiente de llegar a nuevos mundos y a otros rincones inexplorados del Universo.

Tras tomar un pequeño refrigerio que consistia en un sandwich de mantequilla de maní y jalea de fresa cortado en cuadros y sin corteza, (cortesía de Lincoln) y un juguito de naranja. Se dirigió con decisión a la biblioteca de aquella prestigiosa Universidad.

-Puedo ayudarte en algo jovencita- preguntó amablemente el bibliotecario un hombre que no aparentaba más de cuarenta años.

Lisa lo había investigado y descubierto por su cuenta, las palabras correctas, "la contraseña correcta".

-"He aquí quien viene buscando el conocimiento de lo antiguo y lo prohibido".

El bibliotecario dejo de hacer sus asuntos y arqueo una ceja con la mirada expectante.

-"Por el poder del omnipotente Azathoth, por el poder del omnisciente Yog-Sothoth".

-"Gloria a los Dioses Exteriores y los Dioses Primigenios".

Al terminar aquel profano juramento el bibliotecario le sonrió malignamente y le indicó que la siguiera.

La llevo hasta lo que parecía una vieja bodega y ahí acciono una serie de mecanismos que abrieron una especie de compartimiento en el suelo mientras descendían por aquel sotáno una fila de luces iluminaron su camino prendiendose según cada paso que avanzaban.

Llegaron hasta lo que parecía ser un templo subterraneo todo hecho con distintos tipos de rocas y mármol lustrado. Y en su centro, frente a un rústico altar formado de unos extraños cristales rojos, negros y purpúras se encontraba un libro de terrible apariencia y poder: El Necronomicón.

Lisa sin dudarlo fue hasta el sin que nadie se le opusiera y una vez que lo tuvo en sus manos exclamo:

-Nadie escapa de la voluntad de los Dioses del Caos. -más su voz no sonaba como la de ella en ese momento sino como la de alguien más.

El bibliotecario seguía sonriendo y emitía a la vez un extraño sonido como el de un enjambre de insectos y lo que antes fueron sus brazos ahora estaban transformados en una especie de tentáculos rojos con algunos ojos como de reptil y de su espalda ahora se asomaban una especie de púas de origen insectoide.


Datos interesantes: Originalmente existen no uno sino dos árboles sagrados en el Jardín del Edén. El Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal, que aquel que coma todo su fruto obtendrá el saber universal y luego está el Árbol de la Vida quien coma su fruto obtendrá la vida eterna.

En cuanto a que el temible Necronomicón (al menos una de las copias completas) se encuentre en Harvard, es una de las ubicaciones canónicas en los relatos del autor Lovecraft, otro lugar en su universo, es en la Universidad de Miskatonic de la legendaria ciudad de Arkham, otro ejemplar se encuentra en la Biblioteca Nacional de París y el último en una Universidad de Buenos Aires Argentina.


En la primera versión de este escrito planeaba que a Lucy también le salieran unas alas de luz blanca cuando curaba a Lana sin embargo luego reflexiones y me dije: "Espera aún no, se nesecitan como 10 o 15 niveles más para obtener esa habilidad pasiva, además no tiene suficiente maná" (cielos soy demasiado nerd XD).

En cuanto al hechizo de sanación que uso Lucy, se le conoce simplemente como: Restauración.

Es un hechizo de tipo sagrado, en la categoría de "Milagros" que se vuelve tan fuerte como su usuario al punto que cuando su conjurador alcanza niveles muy superiores no cura a uno sino a todo un grupo de manera eficiente y de heridas graves. El único problema es que consume una gran cantidad de energía y mientras más personas cure a la vez el desgaste es mayor, por eso se debe tener cuidado al usarlo.

Y bueno con este capítulo termina otro arco más, ahora sigue lo que probablemente sea el último arco de esta historia. "Los Días de la Gran Herejía".

Preparense para lo que viene y sin más que decir les deseo un buen día mis lectores.