Capítulo 13. Los Días de la Gran Herejía.
Parte 4: Sobrevivientes.
Un pequeño grupo de personas corrían a través de las calles de Denver, había un policía entre ellos quien disparaba las últimas balas de su cartucho contra los horrores que H. P. Lovecraft describió hacía muchos años en sus historias, y que ahora se veían que eran una terrible realidad.
Fue un milagro que lograran llegar todos hasta aquel refugio imbuido ahora en magia sagrada. A pocos metros de distancia vieron como las puertas les eran abiertas por el padre Matthew Williams y su esposa Sarah.
Algunas "arañas" y unas cosas indescriptibles semejantes a "perros" les trataban de dar caza, pero al meterse al área de protección de aquel encantamiento dado por el antiguo mentor de Matthew, las criaturas no pudieron avanzar más y se vieron dañados por la barrera mágica, varias arañas ardieron en un fuego mágico azul o se lastimaron bastante al igual que los "Perros de Tíndalos".
Un par de ellos quisieron meterse a aquel refugio usando su habilidad de teletransportación y de manifestarse en puntos geométricos específicos, en este caso las esquinas de las paredes. Pero fue un error fatal como pronto lo comprobarían, pues en cuanto empezaron a surgir de las esquinas aquellos extraños canes interdimensionales fueron reducidos a menos que polvo soltando alaridos de dolor que erizaron la piel de los refugiados.
Al ver su fracaso el resto de los atacantes se retiraron con temor. La calma volvió al refugio (al menos la que se podía tener en medio de aquella catástrofe).
Matthew y el resto de su familia, incluyendo sus hijos Adam y Cassandra, así como sus nietos y cuñados se habían logrado reunir antes de que la invasión comenzara, prevenidos por la intuición del quien había abandonado el camino de los Vigías de Mundos.
Con su magia se había encargado de ampliar el refugio triplicando su capacidad de alojamiento.
Aunque había algo que lo angustiaba constantemente y era cuanto seguiría resistiendo el encantamiento de protección, que aunque muy efectivo no era ilimitado y llegaría el punto en que su poder cesaría por desgaste. El padre Matthew prefería no seguir pensando demasiado en aquello y optó por encargarse de atender a los nuevos refugiados y preguntarles también si tenían noticias del mundo exterior.
Mas estas no eran nada alentadoras, igual a como se veían en los pocos canales de televisión y radio todavía activos. Las grandes potencias mundiales como Rusia y China; así como su propio país claro esta.
Le hacían frente con sus ejércitos a las hordas del Caos, pero no tardarían en verse sobrepasados, además de verse tentados a usar el arsenal nuclear.
Pero eso realmente sería una solución perjudicial. Como se dice sería "peor el remedio que la enfermedad".
Aunque al segundo día de la invasión esto ya no fue una opción, un ejército de máquinas liderados por humanos seguidores de los dioses oscuros, se encargaron de asaltar y nulificar todas las bases donde se encontraban los arsenales nucleares. Aunque perdieron a la mitad de sus fuerzas en aquellos ataques, esto lo vieron como perdidas aceptables, pues lograron su objetivo de quitarles a los ejércitos humanos uno de sus "ases bajo la manga".
Y no lo usaron en su contra como muchos hubieran pensado, sino que lo destruyeron.
Pronto las últimas señales de radio y televisión dejaron de transmitir, aunque el internet seguía activo afortunadamente.
Sin embargo los ejércitos del mundo comenzaban a caer, pues aunque lograban hacerle frente a las creaturas estan parecían interminables y sus municiones, suministros y efectivos humanos por el contrario no eran ilimitados; aquello estaba siendo una guerra de desgaste.
A lo largo de la Unión Americana la población civil se refugiaba donde podía, haciendo improvisados búnkeres en túneles abandonados, alcantarillas, o los más afortunados en refugios creados especialmente por las fuerzas restantes del ejército americano.
En cuanto al padre Matthew Williams y su grupo, hacían lo que podían para comfortar y animar a la gente, cantaban, oraban, contaban historias entretenidas y se encargaban de que todos comieran adecuadamente y que se les diera atención médica a quienes lo necesitaran.
-Todo estara bien- le animaba su esposa Sarah a la par que estrechaba su mano mientras servían comida a los refugiados.
Matthew en verdad agradecía al Dios Supremo que toda su familia estuviera con él en ese momento y que también hayan llegado a salvo al refugio.
-Los Vigías de Mundos deben prevalecer, ellos son la verdadera y última línea de defensa de esta tierra- pensaba seriamente Matthew.
-Por favor maestro Samuel que tú y los otros Vigías triunfen, no nos fallen. Aunque fue la humanidad quien primero les fallo a ustedes- entonces comenzó a orar en favor de aquellos ancianos y su éxito en su misión.
Michael Chapman y su equipo se habían logrado refugiar en una parte de la estación del metro de Washington junto a un grupo mediano de otras personas que habían llegado hasta ahí tras la devastación de su ciudad.
Crearon una serie de barricadas en las entradas principales, tenían electricidad gracias a los generadores de emergencia y agua en los baños públicos y en una pequeña oficina de conserjería. Así como comida de las máquinas expendedoras que quedaban.
Al no tener éxito en contactar con la televisora para la que trabajaban el reportero Michael decidio hacer transmisiones vía internet en la página oficial de su canal, el había tomado la desición de seguir informando a la gente hasta el final. Además de contar con la ayuda de su camárografo Richard y su técnico James.
Richard era un muchacho joven recién graduado de la Universidad, había estudiado una carrera en Comunicación; era algo flacucho y pelirrojo con pecas y con gustos algo "geek"
Aunque sabía de antemano que le tocarían situaciones intensas por grabar, jamás se imagino algo como lo que estaban viviendo.
En cuanto a James era un hombre de treinta años o más de complexión robusta y un gran y grueso bigote, era muy hábil reparando cosas, editando vídeos (algo que hacía junto con Richard) y manejando. Llevaba una buena amistad con Michael y veía en Richard un joven púpilo.
Fue de hecho que por Richard se enteraron o se dieron una mejor idea de lo que eran los invasores y es que él sabía de las historias lovecraftnianas, hubo un tiempo en que creyó que aquello no eran más que ficción mezclado con terror a lo desconocido del cosmos (y ahora deseaba que lo siguiera siendo), pero ahora todo era un terrible realidad, una pesadilla viviente.
-Si lo que dices es verdad, entonces alguien o algo les permitío la entrada a nuestro mundo- cavilaba el reportero Michael caminando y regresando sobre sus pasos varias veces.
-Y otra buena pregunta sería ¿el porque?- agrego James bebiendo una soda de uva.
-Por lo que he leído en libros y cómics, someten mundos para expandir sus fuerzas y tener bases con recursos, eso al menos en algunos casos. En otros nos ven como simple "ganado" para ofrecernos en sacrificio a sus Dioses u obtener energía de las emociones negativas que causan al invadirnos, ustedes saben; miedo desesperación, angustia, depresión, etc...
-Cielos Richard ninguna de esas opciones se oye bien- comento James.
-No, no lo son o incluso podría ser una opción desconocida, quizás preparan una serie de rituales para algo más grande- razonaba mientras tenía una mano frotando su barbilla.
-Sea lo que sea no será nada bueno para la humanidad- agrego Michael.
-Pero en fin será mejor ponernos manos a la obra e informar al público de lo que esta sucediendo realmente y a que nos enfrentamos. -sus compañeros asintieron y dieron los últimos toques para preparar la transmisión.
-Buenas tardes estimado público, aquí Michael Chapman transmitiendoles en vivo desde la estación principal del metro en Washington...
Describió entonces a los espectadores en la red, una lista detallada de todas las creaturas que se habían avistado en el mundo, sus nombres y especificaciones. Todo eso gracias a la información recopilada por Richard de los textos "lovecraftnianos".
Aunque también al finalizar les enviaba un mensaje de esperanza, que no se rindieran y que hicieran lo posible por mantenerse a salvo y no caer en pánico o en la histeria colectiva, pues eso es lo que también querían esos seres y no debían de darles esa satisfacción.
También gracias a la comunicación que mantenían con otros colegas reporteros en el resto del mundo, supieron por ejemplo que en Medio Oriente tenían una formidable resistencia contra las criaturas del Caos. Los pueblos judíos, palestinos, sunitas, chiitas y demás variantes del pueblo musúlman, así como los cristianos de esas regiones habían dejado de lado sus diferencias por el hecho de la pura supervivencia contra los "demonios" como también apodaban a esos invasores interdimensionales.
Incluso las milicias paramilitares se unieron a los ejércitos oficiales de las naciones de Medio Oriente, reforzando la defensa de esa región y sus fronteras.
China debido al gran número de efectivos en su ejército también se negaba a caer, pero aún así los siervos del Caos no cesaban de atacar ni de reemplazar a los caídos, por lo que pronto el desgaste de suministros y el cansancio general en sus tropas haría mella en ellos.
India y varias partes de África se encontraban devastados, solo unos pocos países de esas zonas seguían en pie y la situación era crítica aunado a la pobreza que ya presentaban desde antes de la invasión.
En cuanto al "Viejo Continente" varios países de la llamada región de Escandinavia habían sido arrasados, Alemania, Francia e Inglaterra resistían pero estaban perdiendo terreno en la incesante lucha.
En Suiza la mayoría de su población permanecía escondida en refugios y otra parte más en las montañas de los Alpes; y algo curioso pasaba y es que aquellos seres mostraban cierta repelencia a aquellos lugares y se mantenían alejados, incluso se mostraban vídeos donde algunos parecían enfermarse o mostrar una especie de "reacción alérgica". Y no solo ahí, casos así se reportaban también en zonas de Irlanda, Escocia, España, el Cairo capital de Egipto, El Tibet y los Montes del Himalaya y algunos zonas más de Oriente.
Incluso en algunas zonas de las devastadas África e India habían lugares que los invasores preferían evitar.
También en partes de América del Norte sobre todo los antiguos lugares sagrados por las tribus nativas de América; en México las zonas de las pirámides y los pueblos prehispánicos, Machu Pichu y los Andes en Perú.
Todos ellos presentaban este singular efecto contra los ejércitos de los Dioses Primigenios y Exteriores. Aunque esto hacía que concentraran y reforzaran sus ataques en donde no se vieran afectados, sin duda la batalla estaba lejos de terminar, pero aún en toda esa oscuridad surgían destellos de esperanza.
Fue en la medianoche del segundo día de la invasión cuando comenzó el horror.
La gente de Royal Woods había estado turnandose con pequeños grupos para montar guardia ante cualquier señal de alarma o peligro.
La familia Loud había arreglado y acomodado el sotáno para poder hospedar también a los Casagrande. Lincoln y Lucy aparte de estar legítimamente preocupados por su familia lo hacían también por el señor Samuel.
Esperaban que estuviera bien y que regresara pronto.
-Y dime Lucy a que se refería el señor Samuel con "desatar tu poder"- preguntó Lincoln a su hermana.
-Todo comenzó con el libro que te dio, no sé muy bien como explicarlo pero despertó algo en mí. -dijo al tiempo que miraba sus manos- Y como hemos visto por todo lo que esta pasando ahora en el mundo, los mitos, las leyendas, la magia misma es real, ¡todo lo que nos han contado, es tan real como nosotros ahora!
Luego le contó sobre el incidente con Lana y como la había curado con poder sagrado.
-Y nosotros podemos confirmar que es verdad- dijeron de repente Lana y Lola quienes habían estado escuchando todo este tiempo en la entrada del ático.
-Entonces como que eres una hechicera Lucy- agrego Leni quien se había unido a la conversación.
Lincoln entonces se quedo observando sin decir nada, por poco más de un minuto.
-¿Qué pasa, estas bien?
-Oh lo siento Lucy pero creía que el resto de nuestras hermanas terminarían llegando y amontonandose para saber que pasaba.
-"Andando de chismosas"- eso último lo dijo en su mente.
-Entonces de ahí vienen tus poderes- preguntó Lana emocionada.
-Si, nos dejas verlo por faavooor- súplico Lola.
-Si yo también tengo curiosidad, y si se los dio el señor Samuel debe ser algo importante hermanita- agrego Leni con una sonrisa.
Por su parte los adultos se habían encargado de reabastecerse y lo hicieron justo a tiempo, pues todos en Royal Woods ante la inminete invasión se llevaban lo que podían y no solo los mercados eran vacíados, también las farmacias, aunque sin caer en la histeria colectiva... por ahora.
Cenaron bien gracias a Lynn padre y a Doña Rosa, y aunque estaban algo callados no era tanto por tristeza sino por preocupación por su situación, y sobre todo de parte de los Loud que no habían logrado encontrar a Lisa.
Habían pasado buena parte de la mañana del día anterior y también de ese día buscandola, incluso pidieron ayuda a otras personas que hacían de guardia y también preguntaron a varios conocidos cuando fueron a reabastecerse.
Oh si tan solo supieran la cruda verdad, su estado de ánimo sería mucho peor, algo perjudicial en una situación así.
Ronnie Anne y Lincoln Loud charlaban sobre su situación, sentados en el porsche, mirando la niebla que le daba un aspecto tétrico a aquella noche sin estrellas.
-¿Tienes miedo Lincoln?- preguntó de pronto Ronnie Anne.
-Porque yo si- dijo de forma sincera la niña latina antes de que siquiera Lincoln le pudiera responder.
Pese a su careta de niña ruda ella se preocupaba por su familia y amigos, sobre todo por como podrían terminar las cosas, no quería que nadie de los que estimaba o amaba le pasara algo malo o peor.
Lincoln acerto al poner su mano en el hombro de su amiga en señal de apoyo.
-Pase lo que pase, estamos todos juntos en esto y aunque también tengo miedo, no dejare que eso me haga caer en desesperación.
Ronnie Anne sonrió también con confianza y asintió ante aquel gesto de apoyo.
-Y Lincoln a todo esto, ¿quieres contarme como conociste a aquel anciano hechicero y sus "mascotas"?
-Bueno es una historia algo curiosa, todo empezó cuando yo me salí de casa, por no seguir soportando cuando las peleas de mis hermanas se salieron de control al fracasar el "Protocolo de pelea de hermanas" y bueno...
Lincoln le narró todo lo sucedido desde su primer encuentro con el señor Samuel Salazar, el tiempo que estuvo viviendo con su gran amigo Clyde, los consejos del anciano, sus vivencias del pasado, el incidente de Lynn y en fin todo lo que había sucedido hasta antes de aquella invasión y algunas cosas de las que se había enterado recientemente.
No era sorpresa que Ronnie Anne le pareció una historia interesante, sobre todo el hecho de que también Lucy había despertado y comenzado a desarrollar habilidades mágicas.
Aunque Ronnie Anne también se cuestionaba si el conocimiento del libro pudo despertar algo tan positivo en Lucy, ¿no podría también hacer lo contrario si caía en las manos equivocadas?, además estaba el hecho de la repentina desaparición de Lisa.
Y no es que Lisa no le agradara, pero por lo poco que la había llegado a conocer sabía que esa niña superdotada podría llegar a excederse con su ciencia y sus experimentos y a veces mostrar una clara arrogancia.
Algo dentro de la mente de Ronnie comenzaba a atar cabos y no le gustaba la conclusión a la que estaba llegando. Y si Lisa...
-¿Pasa algo Ronnie Anne?- preguntó Lincoln.
-No, no es nada solo sigo algo preocupada, pero estaré bien.
Aquello tranquilizo al albino, un rato después se decidieron a entrar a la casa para irse a dormir de una buena vez. Antes de eso Lincoln fue a la cocina y lleno dos vasos de agua, ofreciendole uno a su amiguita de ascendencia latina.
-Gracias Lincoln- y se bebió gustosa el agua exhalando con frescura.
Tras eso le dio un cálido beso en la mejilla.
-Buenas noches Lincoln y gracias por todo- sonrió la niña, dandole también un ligero golpe en el brazo en señal de camaradería.
-De nada Ronnie Anne, descansa bien- respondió Lincoln con una sonrisa sincera.
Un gran grupo de horrores fuera de este mundo comenzaron a surgir de la niebla que rodeaba las fronteras de Royal Woods. El mismo tipo de criaturas con las que el Vigía Samuel luchaba en ese mismo momento en la dimensión de la niebla.
Unos extraños humanoides de piel pálida movían una especie de maquinaria de guerra, parecían unos calderos con patas y símbolos extraños en su base que tenían un fulgurante resplandor carmesí.
-Que mundo tan simple, dudo que opongan mucha resistencia- dijo uno de aquellos hombres pálidos.
-Porque no probamos de una vez "los cañones de asedio" y lo probamos- agrego otro.
-Sí, que la voluntad de los amos sea complacida- indico un tercero.
De repente su conversación se vio interrumpida pues escucharon una serie de fuertes detonaciones que provenían del puente de la ciudad y donde otro grupo de invasores se vieron seriamente afectados. Al parecer fue buena idea del Vigía poner esas minas terrestres, pues otros grupos de seres del caos fueron volados en pedazos en otros puntos de Royal Woods, además esto sirvio para alertar a los habitantes del lugar que ya estaban siendo atacados.
Muchas familias ante esta señal de alerta comenzaron a ser movilizados por los policías y bomberos locales a lugares que habían sido habilitados como refugios, la escuela primaria de Royal Woods era uno de ellos, la familia Loud y Casagrande se movilizaron a ese refugio tal como lo habían planeado cuando comenzaran los primeros ataques.
Una buena parte de la policía y varios civiles voluntarios se dirigían ahora a las zonas de las explosiones previniendo en que no tardarían en llegar más fuerzas del Caos a reiniciar el ataque.
Eran apenas las primeras horas de la madrugada, y obviamente todos se encontraban cansados y también asustados. Aún así los adultos y los hijos mayores de los Loud y Casagrande se ponían al cuidado de los menores dejandoles que ellos durmieran un rato más y también previniendose de cualquier posible nuevo ataque también.
Aunque algunos como Lincoln, Lucy, Lynn y Ronnie Anne ya no pudieron conciliar el sueño. Además les había entrado algo de hambre y sed, lograron conseguir algunos sandwiches, galletas y jugo; algo que era parte de la comida entregada para todos los refugiados en la cafetería de la escuela.
Comían calladamente, absortos en sus pensamientos. Lincoln por su parte sabía que este era un momento crítico, no le había dicho a nadie pero había tomado una de las armas encantadas por el anciano, a escondidas, fue poco antes de reunirse con Ronnie Anne afuera de su hogar.
El peliblanco siempre había demostrado amor y preocupación por su familia y esta no era la excepción e inspirado por los consejos y las historias de su amigo viejo, así como por ver el potencial que Lucy había despertado, se decidio a hacer su parte de manera directa y luchar como pudiera contra las fuerzas del Caos y si estas se atrevían a atacar a sus seres queridos y amigos, el no se quedaría de brazos cruzados.
Se sentía nervioso lo cual era lógico pues las únicas armas que había empuñado hasta ahora, eran las de los videojuegos, esperaba que eso sirviera de algo en su puntería y manejo de un arma de fuego de verdad imbuida en magia verdadera.
Fue sacado de aquellas preocupaciones momentaneamente al reecontrarse con Clyde y sus otros amigos: Zach, Liam y Rusty. Estaba feliz de que hubieran llegado a salvo al refugio en la escuela también.
Liam se sentía algo preocupado por no haber podido traer a los animales de su granja con el y su familia, pero la verdad es que en ningún refugio le hubieran dejado traer tantos animales de granja, a duras penas les dejaban traer mascotas, pero solo unas cuantas por familia, algo que de hecho hizo que Lana Loud se entristeciera pues solo pudo traer consigo a su rana Brinquitos, a Charles el perro y al gato Cliff, el resto de las mascotas de la familia Loud las guarecieron en el sotano con suficiente comida y agua, Lana esperaba que estuvieran bien incluso rezo por su bienestar.
Lucy también se había encontrado con Haiku, las dos góticas comenzaron a charlar sobre la futilidad de la vida y las razones por la que estaban siendo invadidos.
-Aunque debería estar feliz porque la "oscuridad" se ha cernido sobre el mundo, no lo sé algo en todo esto no me gusta nada, algo esta mal- expreso Haiku.
-Se a lo que te refieres, pues yo también puedo percibirlo, verdadera maldad, las fuerzas del Caos viviente que vienen a consumirnos a todos y a borrar nuestra historia.
-Es irónico amiga mía, pero por mucho tiempo me fascino la idea de experimentar la muerte y trascender a los reinos espirituales.
-Sin embargo ahora eso es lo que menos quiero y no solo para mí, sino también para mi familia y amigos, quiero que sobrevivamos a esto- sentenció Lucy.
-Te entiendo más de lo que crees Lucy y no eres la única en pensar así, también quiero ver un nuevo mañana para mí y los míos- agrego Haiku con una leve sonrisa.
Lynn estaba vestida con unos pantalones de mezclilla, tenis blancos, su clásico jersey rojo con el número uno en el pecho y una sudadera gris encima y también se había llevado su bate de béisbol por si ocurría cualquier cosa. Ahora toda su ira, toda su fuerza estaba concentrada en proteger a su familia, su instinto sobre todo le hacía preocuparse aún más por sus hermanas menores.
-Si quieren llevarse a uno de los míos tendran que pasar sobre mi cadaver- penso con determinación.
-Estoy orgullosa de ti. asevero la "Lynn de luz" con una mano en su hombro en señal de apoyo.
-Bien dicho hay que darles una lección a esos bastardos- apoyo la "Lynn oscura" con el pulgar levantado.
Por su parte Ronnie Anne tras charlar un rato con su hermano Bobby y su madre María, paseo un rato por el corredor de los salones de la escuela, agradecía que siguiera iluminado, ahí y en soledad pensó también en su padre el señor Santiago. Entendía que en su labor de médico estaba ayudando a la gente en Perú y pese a estar divorciados sus padres, él la quería mucho y seguían en contacto por vídeo llamadas.
-¿Pero porque tenía que estar tan lejos, acaso no pudo conseguir un trabajo como doctor en el mismo país?
-Ay papá no sabes lo mucho que desearía que estuvieras aquí en este momento para poder abrazarte. -unas cuantas lágrimas resbalaron por sus mejillas.
Aquella era la razon por la que se había apartado hasta ese lugar donde no había gente, no quería que la vieran llorar, sobre todo su familia y por lo mucho que se preocuparían. Además quería ese momento para ella, para desahogarse de todo lo malo que estaba pasando.
Aunque logro contactar con su padre cuando todo comenzó y estaba agradecida porque estuviera bien, le preocupaba que en la zona donde él vivía se viera afectada por una noche artificial que había oscurecido todo en pleno día.
Su padre como médico ayudaría a cuantas personas lo necesitarán en el hospital local pues llegaban muchos heridos por los primeros ataques de los ejércitos del Caos.
Le dijo que no se preocupara ya que el ejército nacional mantenía asegurada la zona debido a su importancia estrategica. Aún así la preocupación de Ronnie Anne disminuyo poco al ver que ya empezaban a ser atacados en esa zona del mundo, esperaba y resistieran lo suficiente.
Se sentía orgullosa por el valor y dedicación que mostraba su padre en su labor de ayudar a la gente, sanarlos, y claro esta también lo estaba por igual de su madre ya que mientras su padre era doctor su madre se dedicaba a la enfermería.
-Me pregunto, ¿porqué no funciono lo suyo?. Las personas son complicadas, creo que a veces demasiado- razono la niña latina y decidio volver con los suyos.
Cuando todo parecía tan tranquilo, cuando parecían gozar de una paz momentanea, fue cuando se desato el infierno, la maquinaria de guerra de los habitantes de la dimensión de la niebla azoto la ciudad con fiereza. Los calderos malditos que portaban lanzaban bolas de poder concentrado contra los edificios y a su vez una horda de pterobuitres y aracnilangostas se unían al ataque.
Las primeras líneas de defensa habían caído y escuchaban como lentamente se acercaban a la zona del refugio. Se prepararon todos, listos para lo que viniera, pero con lo que no contaban era con la crueldad de esos seres. Entonces todo se volvió confuso, una serie de impactos de energía demolieron o mejor dicho volaron parte de la entrada principal y la zona donde se encontraban refugiados, aquello mato a varios instantaneamente, lo siguiente fue como una escena de una película de guerra, Lincoln sentía un pitído ensordecedor en su cabeza así como algo de sangre en su frente, pero seguía consciente y veía como una oleada de aquellos seres malditos se abalanzaban contra ellos.
Saco entonces la pistola magnum calibre cuarenta y cuatro de su chamarra y apunto contra los seres del Caos, aquellos disparos no causaban retroceso y no necesito recargar el arma en ningún momento gracias a la magia con la que estaba encantada.
-Vaya es como en los videojuegos del tipo "shooter"- sonrió y siguio disparando esta vez matando a varios pterobuitres que amenazaban a unas personas frente a él.
Más al estar concentrado en ese ataque y por su sordera temporal no se percato de un humanoide palido que estaba por atacarlo con una especie de sable negro. Pero antes de que este lograra su cometido recibio un fuerte golpe en la cabeza con un bate cortesía de Lynn, quedando noqueado y antes de darle una oportunidad de recomponerse Lynn con rabia lo siguio golpeando hasta destrozarle la cabeza al ser maldito.
-Vamos Lincoln, tenemos que ayudar a los demás- dijo Lynn.
Aunque Lincoln no le escucho realmente, le entendio por las señas que le hacía que era urgente que le siguiera.
Vio entonces a Lucy lanzar bolas de fuego y algunas de luz contra los enemigos, a sus padres y a otros más disparar sus armas y a los que no tenían armas de fuego como tales, defenderse como podían.
Pero Lucy termino por cometer un grave error, que aunque comprensible pudo costarle la vida misma. Pues uso varios hechizos de sanación para curar a un montón de heridos, los cuales continuaron la lucha inmediatamente, además de invocar un escudo protector para su familia y la de los Casagrandes, sobra decir que la mayoría se vieron sorprendidos ante aquel acto pero agradecidos por su ayuda, sin embargo la alegría les duro poco pues Lucy después de un rato colapso y se desmayo, todo esto porque había gastado toda su energía rápidamente con tantos hechizos y había que recordar que era una niña de nueve años, (de por sí con una complexión delgada y muy palida) fue demasiado para ella, sus poderes aunque excepcionales tenían un límite muy marcado y ella ya lo había sobrepasado.
Lo siguiente fueron sangre, gritos y miembros de ambos bandos cayendo a diestra y siniestra, al final tras una encarnizada batalla, aquel grupo de humanos se alzaron victoriosos contra las fuerzas del Caos, pero fue una victoria pírrica, pues se perdieron muchas vidas en el proceso y había demasiados heridos.
Howard uno de los padres de Clyde, C.J. Casagrande y Carl Casagrande habían muerto, así como la mitad de los refugiados; el resto de los sobrevivientes estaban o malheridos, en shock o llorando a sus muertos.
Entre los Loud no hubo muertos pero si heridos, Lynn senio había sido mordido en su brazo izquierdo, tenía un par de costillas rotas y un ojo morado, Rita tenía un corte en la pierna por lo cual cojeaba. A Luna le dieron un potente arañazo, cortesía de un pterobuitre en el ojo derecho, este herida le atravesaba desde la ceja hasta debajo del parpado y sangraba mucho.
Lori parecía tener el brazo fracturado al igual que Don Hector, Bobby tenía arañazos en el pecho y mordidas en un pie y eso solo por mencionar algunos.
Además sobra decir lo desconsolados que se encontraban los Casagrandes al perder algunos de sus miembros. Como pudieron los acomodaron junto a los otros muertos y tiraron fuera los cadaveres de las criaturas que los atacaron.
El tercer día de la invasión comenzaba y los primeros rayos del sol apenas lograban filtrarse e iluminar aquel cielo nublado.
Fue entonces que vieron que la pesadilla no paraba, alaridos y gritos de una nueva oleada de aquellos seres indicaban que venían en camino.
-¡Malditos!, es que acaso nunca se terminan- exclamo Lynn con un vendaje en la cabeza y preparando su bate impregnado de sangre seca de colores extraños.
Todos parecían perder la esperanza, muchos abrazaban a sus seres queridos esperando el amargo fin y otros empuñaban sus armas en un intento final por hacerles frente.
"Si caían ahora que fuera de pie".
Pero entonces algo parecio despertar en Lana y Lola Loud, quienes se habían cansado de ver tanto sufrimiento y muerte y no poder hacer nada. Ellas junto con Lily y Carlitos Casagrande fueron de los pocos que no se encontraban heridos y se pusieron en pie tomadas de las manos y con una mirada llena de ira, pero también con el enorme deseo de hacer justicia.
Ahora busque y escuchen: Godzilla KOTM - Mothra's Song - Bear McCreary (Official Video)
Fue entonces que desde otro plano una melodía ancestral llego a sus mentes y eso hizo que detuvieran por un momento su andar, pero en cuanto la melodía quedo grabada en su ser supieron exactamente lo que tenían que hacer. Las gemelas Loud avanzaron desición al frente de batalla y pese a las advertencias de sus padres para que regresaran, llegaron hasta lo que alguna vez fue la entrada principal de su escuela y entonaron con una hermosa y casi angelical voz la siguiente canción que logro confortar a los afligidos y renovar las esperanzas de todos con tan solo oírla.
"Mothra oh Mothra"
"Si tu ayuda tuvieramos que pedir"
"Con el tiempo"
"Sobre el mar"
"Como una ola, tu vendrías"
"Nuestro Ángel Guardián"
(X3)
"Mothra oh Mothra"
"De la bondad olvidada"
"Y de los espíritus en ruinas"
"Oramos para que el espíritu de la gente cante"
"Esta hermosa canción de amor".
Entonces algo maravilloso paso y una gran cantidad de luz casi cegadora colmo los cielos, las criaturas del Caos se vieron sorprendidas por aquello al igual que los humanos.
Luego se escucho un poderoso batir de alas y de las nubes descendió lo que parecía una gigantesca polilla con hermosos y deslumbrantes colores en sus alas. Era Mothra la "Reina de los Monstruos", Kaiju clase Alfa y uno de los Animales Guardianes de rango Legendario.
-Hora del contraataque- sentenciaron las gemelas Loud con una sonrisa colmada de esperanza y amor.
Y bueno mis lectores aquí les traigo un nuevo capítulo de esta historia, me disculpo por la tardanza pero estaba algo ocupado.
Si alguien se pregunta que paso con la maquinaria de asedio de los seres del Caos pues no pudieron destruirla pero se quedo sin quien las controlara, así que por ahora no hay peligro pero ya tendrá cierta relevancia en futuros capítulos.
Sin más que decir que tengan un buen día y nos vemos en el siguiente capítulo. ;)
