Capítulo II:


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LOS SIETE PECADOS CAPITALES

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Soberbia.

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Cuanto orgullo me costo perd(ten)erte.

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Yo pienso que la persona que se aleja de tu vida, es porque nunca tuvo intensiones de quedarse.

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Tenten llevaba enamorada de Neji Hyuga prácticamente toda su vida, desde que los emparejaron a los catorce años en aquel trabajo escolar junto a Rock Lee y la castaña se hizo muy amiga de Hinata Hyuga -la prima de Neji- por eso cuando ese verano -justo dos semanas antes de iniciar su tercer año en la Universidad- Neji la beso por primera vez Tenten creyó que al fin sus sentimientos serian correspondidos.

―¿Vas a la fiesta de bienvenida este fin de semana?― Le preguntó la castaña abrochando su sujetador color blanco detrás de su espalda.

El Hyuga se apoyo en su brazo derecho para acercarse a ella por detrás y beso sus hombros desnudos, estaban en la habitación del castaño, serian cerca de las diez de la noche. Neji la invito con la patética excusa de preparar el trabajo para literatura pero no llegaron ni armar el prólogo cuando ya se habían quitado la ropa.

―No, tengo un compromiso― Comentó sin darle importancia y la de ojos pardos se volteo para verlo a los ojos, como amaba esos ojos color perla ―Es el cumpleaños de mi abuelo―

Ella clavo sus ojos en él, quizás con la leve esperanza que Neji la invitara. Obviamente no lo hizo.

―Ya me voy― Anuncio levantándose de la cama y se puso de prisa la sudadera por encima, una vez vestida Tenten lo miro expectante a que él hiciera algo.

Que hablara. Que la detuviera.

Neji paso sus manos por detrás de su cabeza y clavo sus ojos claros en el techo de su habitación, aún estaba recostado en la cama completamente desnudo y las frazadas lo cubrían hasta su cadera.

―Neji― Lo llamo exasperada.

Él bufo.

―Nos vemos luego, Tenten―

El corazón se le achicó, tomo su bolso de encima del escritorio y salió dando un portazo, el castaño ni se inmutó siguió con la vista clavada en el techo. Neji la amaba, él lo sabía, Tenten también lo sabía pero el Hyuga estaba colmado de prejuicios y responsabilidades y no tenia tiempo para ser su novio.

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―Tenten― Ella seco las lágrimas de prisa, aún seguía en los pasillos de aquella fraternidad esperando como una idiota que Neji saliera y la abrazara y se disculpara aunque sabia que eso era imposible―¿Estás bien? ―

Ella clavo sus ojos en su mejor amigo e intento sonreír, supo que no lo había logrado al ver los ojos de Lee colmados de preocupación.

―¿Qué hay de malo en mi?― Chillo y las primeras lágrimas bajaron despacito por sus mejillas ―¿Por qué no puede amarme?―

Lee suspiro y paso ambas manos por la espalda de su amiga para abrazarla con fuerza contra su pecho, si Tenten pudiera verse con sus ojos se daría cuenta que no había nada de malo en ella, que era hermosa e inteligente y perfecta.

―Porque es un idiota―

Eso la hizo reír bajito aún abrazada al dorso de su amigo. Lee sonrió, solo con escucharla reír ya se conformaba.

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―¿Naruto? ¿En serio?―

Sakura largo una risita baja ante la escena de celos de su casi nada, porque Sasuke le había dejado muy en claro que no eran nada, que solo cogían, que no la quería y que no quería tener una novia.

―Me dijiste que siguiera con mi vida― Comentó sin darle importancia y tomo los libros de la biblioteca de prisa.

Sakura se le había confesado al Uchiha hacia un par de semana y había sido cruelmente rechazada por él luego de que le dijera que lo de ambos solo era sexo. Sasuke bufo enojado y la tomó con fuerza del brazo estampándola contra la biblioteca, los libros temblaron sobre esta y Sakura tuvo que sujetar los que llevaba en sus manos evitando que se cayeran al suelo. Frunció el ceño al verlo a los ojos pero casi se derritió de tenerlo tan cerca, la realidad era que Sakura aún lo amaba. Demasiado.

―¿Ya no me quieres? ― Le susurro muy cerquita de los labios y el tono que uso para hablarle se le hizo sumamente tierno a la de cabellos rosas.

―Tú sabes lo que siento por ti― Murmuro dejando los libros de lado sobre la estantería y paso sus manos por la cintura del Uchiha para acercarlo a ella, él sonrió de lado y apoyo una de su manos en la mejilla de la chica para acariciarla ―El problema es que tú no sientes lo mismo por mí― Hablo más seria y sus ojos verdes de colmaron de decepción.

Sasuke lo noto.

―Yo― Tartamudeo ―No quiero que estés con otro―

Sakura largo una risita baja ante lo caprichoso que podía ser pero no podía ser tan débil ante él.

―Entonces dime lo que quiero escuchar― Pronunció y apoyo ambas manos en el pecho del chico para poder alejarlo de ella ―Sasuke― Exigió.

Él bajo la cabeza.

―No puedo―

―Entonces déjame avanzar― Le pidió dolida y se alejo unos pasos de él, fue él Uchiha quien la detuvo tomándola de la muñeca ―Dime que me amas, Sasuke― Chillo ya más enojada pero sin romper el contacto con él ―Dímelo―

Pero Sasuke no dijo nada, solo la soltó y dejo que se alejara de su alcance.

―Hola, Sakura―

La pelirrosa sonrió forzada ante el saludo de su amigo y tomo los libros de encima de la estantería pata irse de la biblioteca.

―Adiós, Sai― Susurro de prisa pasando por al lado de Sai que acaba de unirse a ellos en el aquel pasillo de la biblioteca.

Ambos chicos la observaron casi correr a la salida, Sasuke chasqueó la lengua enojado y frunció el ceño cuando aquel chico -que no era su amigo pero por desgracia si era amigo de Naruto y Sakura y estaba obligado a convivir con él- se le acercó con una sonrisa muy fingida.

―¿Problemas en el paraíso?―

―Púdrete―

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Esa noche su padre le presentó a varios socios, Neji se sintió tan importante cada vez que alguno de aquellos ancianos lo tomaba de la mano y lo llamaban el prodigio de los Hyuga. Era todo lo que siempre había querido.

―¿Te la estas pasando bien, abuelo?― Le preguntó saliendo al jardín con el más anciano de la familia.

El viejo sonrió acentuando sus arrugas y agito el vaso de whisky en su mano derecha, observó el cielo ya oscuro.

―Me alegro mucho que mis nietos estén conmigo― Comentó y al fin reparo en su nieto mayor que estaba a su lado ―Pero debes tener cosas más divertidas que hacer esta noche que estar en esta fiesta repleta de ancianos aburridos―

Neji largo una risita baja.

―Me gusta estar aquí ― Hablo serio ―Estoy conociendo muchos socios de mi padre y mi tío. Es una excelente oportunidad para―

―Para perder tu juventud― Lo interrumpió el anciano ―Tienes veintidós años y de seguro una chica hermosa esperando por ti― Hablo serio y el castaño desvió la vista algo enojado por las palabras de su abuelo.

¿A caso no notaba todo el esfuerzo que ponía en ser el mejor de su clase? ¿En ser el sucesor de su padre? ¿En llevar en alto el apellido familiar?

―No tengo tiempo para eso ahora, abuelo―

El anciano sonrió con ternura y apoyo su mano libre en el hombro del chico apretándolo levemente.

―Neji, estas personas seguirán aquí cuando vuelvas― Comentó ―Ella no― Decreto serio y Neji quiso ignorarlo, Tenten jamás se iría, lo amaba, siempre estaría para él ―Tarde o temprano todos se aburren de ser la segunda opción. Encontrará a alguien que la cuide y la ame y la ponga de prioridad y tu te vas a quedar rodeado de gente a la cual no les importa en lo absoluto tu bienestar solo cuanto dinero puedas producir―

El castaño lo miro confundido ante sus palabras y una leve punzada de culpa lo invadió.

―Mi padre―

―Yo me encargo de tu padre, solo vete― Hablo serio y lo miro con cariño, porque Neji era el más parecido a él y no dejaría que su nieto cometiera sus mismos errores.

Neji sonrió y se encaminó a la salida de la casa, su padre lo observó de reojo, muy serio y Neji casi se detuvo arrepentido pero siguió su camino cuando su abuelo le sonrió y tomo a Hizashi de los hombros para enseñarle algo en el jardín y así permitir que su nieto se fuera de esa aburrida fiesta.

―¿Ya te vas? ― Neji asintió tomando las llaves de su coche del recibidor y clavo sus ojos en su prima menor.

Hinata se veía tan extraña esa noche.

―¿Me llevas?― Le pregunto tímida y su voz se escucho tan bajita.

Neji asintió sin preguntar nada, no porque no le importara sino porque sabía que Hinata no le contaría absolutamente nada. Subieron en silencio al coche del castaño y la pequeña Hyuga se desapareció en cuando llegaron a aquella fiesta que se escuchaba desde tres calles a la redonda. Neji demoro más de veinte minutos recorriendo el ligar para encontrarla sumamente ebria y en brazos de su mejor amigo.

―Tenten― La llamo.

La castaña se separo de Lee para verlo a los ojos, Neji jamás se había sentido tan vulnerable ante esos ojos y Tenten jamás se había sentido tan decepcionada al verlo.

―¿Qué quieres? ― Hablo seria.

Neji la tomó de la mano y la obligo a salir al jardín de aquella inmensa fraternidad, la castaña se hizo la difícil, intento forcejear pero al final se dejó hacer por el Hyuga, como siempre.

―¿Qué hacías con Lee? ― Exigió celoso.

La castaña frunció el ceño, no estaban haciendo nada en realidad, solo bailaban pero Neji siempre tenía que mal interpretar todo.

―No es asunto tuyo― Chillo enojada, quiso dar media vuelta e irse pero el castaño lo evito tomándola de la cintura con fuerza para acercarla a él ―Neji, no―

―Realmente te quiero― Susurro y la castaña relajo su mirada ―No me dejes― Le pidió bajando la mirada.

Fue Tenten quien le acaricio la mejilla con ternura y lo beso, muy despacio y lento para que supiera que ella también lo quería.

―Yo también te quiero― Neji sonrió ―Pero hasta que no seas capaz de decirles a todos lo que sientes por mí no quiero estar contigo― Sentencio alejándose de él.

Neji se quedó muy quieto en el lugar observándola al amor de su vida alejarse de él y Tenten creyó que por un segundo Neji dejaría de ser un petulante, soberbio y orgullo y evitaría que se fuera de aquel jardín pero no fue Neji quien evito que ingresara a la casa, fue el cuerpo de Sakura Haruno que cayó de la terraza y se estrello en medio del rosedal que adornaba la entrada de la casa quien evito que la castaña entrara a la fiesta nuevamente.

―Oh por dios―

Neji se aproximó de prisa tomando a Tenten entre sus brazos, la castaña sólo podía observar a su amiga desangrarse frente a ella.

―¡Sakura!―

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