RESPUESTAS A REVIEWS

[kinyandraxcl] Así es, le pongo todo mi esfuerzo a esta historia. Y obvio que voy a seguir, ya que tengo grandes planes a futuro.

[angelmolina056] Pues si, el romance se hace notar y va progresando en la historia. No tengo lista de fanfics favoritos amigo, lo siento.


CAPITULO 6

Desde tiempos incapaces de recordar, los Wolves estaban más que dispuestos a convertirse en la raza más poderosa y dominante de los últimos tiempos. Motivados tanto por sus grandes capacidades, como por la determinación de su Alfa. No se detendrían por nada del mundo hasta que llegara aquel tan ambicioso día. Aquel día en que el mundo que habitaban se convirtiera en un mundo habitado, dominado y arrasado nada más que por su despiadada raza. Como siempre lo quiso el Gran Lobo Fenrir. Aquel día en que comenzara su tan soñada era de los Wolves. Toda otra raza que se interpusiera en sus ambiciosos planes sería borrada de la faz de la tierra. Tal como lo habían hecho con los griffos, los Perros Diamante habían sufrido un sanguinario, desgarrador, infernal y cruel destino. Ya no eran nada más que sangrientos, destripados y chamuscados cadáveres. Mutilados ferozmente, y quemados por más de un Wolf lanzallamas. Obra de los sanguinarios lobos asesinos, liderados por los dos Betas y su imponente Alfa. Aaron, Xed y Zar: los 3 Wolves hermanos.

Una vez que los Perros Diamante fueron aniquilados a sangre fría, los 3 Wolves se encontraban en la superficie de la mina, la cual ahora estaba definitivamente bajo su dominio. Al igual que la mina en las ruinas de Griffonstone.

-Otro triunfo para nuestra gran raza. A este paso, la era de los Wolves será inevitable en este mísero mundo plagado de razas malnacidas- dijo Aaron.

-Una a una van cayendo. Si no nos pueden hacer frente ahora, mucho menos podrán cuando nuestra raza se alce como la más poderosa. Eso está escrito hermano- respondió Zar.

-La adrenalina corre por mis venas. ¡No hay nada que disfrute mas que desparramar la sangre de estas razas de mierda!- agregó Xed, recordando lo bien que se sintió matar con sus propias manos a esos Perros Diamante.

-El Gran Fenrir debe sentirse orgulloso de nuestras despiadadas hazañas- inquirió el Wolf Alfa.

-¡For Fenrir! ¡Aúúúúúúúú!- los 3 lobos aullaron a la luna llena que acompañaba a la noche.


Spike y Twilight habían estado despiertos hasta tarde. Ambos se encontraban bastante cansados, pero las ansias de Twilight por saber más sobre los dragones y qué fue de su asistente número 1 en Dovahkiin eran más fuertes que el sueño. A pesar del sueño, había logrado mantenerse despierta hasta que Spike terminó el relato de su vida en Dovahkiin. Con su libreta más que completa con mucha información sobre los dragones, la alicornio dio un gran bostezo y estaba lista para irse a la cama. Tanto Spike como Twilight se fueron a sus habitaciones, más que ansiosos por poder descansar.

Spike se encontraba recostado sobre su cama con la vista al techo. La verdad disfrutó bastante su charla nocturna con Twilight. Le recordó a todas las veces en que la ayudó en sus investigaciones y estudios cuando tenía 8 años. Lo que más le sorprendió y que aún seguía sin poder procesar, era el hecho de que Twilight tuvo constantes sueños de él durante esos 13 años. El tono de voz que tenía al momento de contárselo demostró lo mucho que le hizo falta a ella. Spike sabía que Twilight lo extrañaría bastante el día que se fue, pero jamás imaginó que su nostalgia sería de niveles abismales. Lo necesitó siempre a su lado. Y aquellas palabras entre lágrimas lo expresaron de la forma más clara posible.

No vuelvas a dejarme Spike. No sabes cuanto te necesito en mi vida. Nunca vuelvas a apartarte de mi lado.

Spike se quitó el collar con la foto de Twilight de su cuello y lo observó.

-Lamento haberte dejado Twilight. Perdóname por no haber estado a tu lado durante 13 años. Por favor, perdóname. Fui muy estúpido de pequeño. Ahora sé en verdad cuanto me necesitas. Tu igual me hiciste demasiada falta. Cuando regresé, tu me devolviste esa felicidad que perdí cuando me marché de Equestria con el alma destrozada. Entiendo totalmente tu preocupación por mí cuando me arriesgaba demasiado. Pero esta vez te juro por mi código de dragón, y con el corazón, que jamás me iré de tu lado otra vez. Podrás contar conmigo para lo que sea. Te ayudaré en todo lo que sea necesario. No dejaré que nadie te haga daño, Twilight. De ahora en adelante, más que ser tu asistente número 1, seré tu leal protector. Y si no cumplo esta promesa, ruego a los dioses de Dovahkiin que me castiguen para toda la eternidad- dijo Spike antes de quedarse dormido.

A la mañana siguiente

Twilight dormía de lo más cómoda en su cama. Parecía no tener intenciones de levantarse pronto. Había dormido un poco más de la cuenta debido a lo cansada que estaba luego de tener que viajar de Ponyville a Canterlot, de Canterlot a Griffonstone, de Griffonstone a Ponyville, de Ponyville a Canterlot otra vez, de Canterlot a Ponyville, y quedarse despierta hasta tarde con Spike.

Entonces su sueño se vio interrumpido por golpes en la puerta de su habitación. La alicornio lentamente empezó a despertar al escuchar que tocaban a su puerta.

-¿Uh...?-

-Twilight ¿Sigues dormida? Ya es de día-

-¿Spike...?- dijo ella tallándose los ojos.

-Twilight, soy yo. Levántate ya princesa durmiente, jejeje. Hice el desayuno para los dos. Ven a desayunar- dijo Spike.

-Vale, enseguida voy- respondió Twilight dando un bostezo.

Twilight se levantó de la cama, y fue al baño a lavarse la cara y cepillar su cabello como solía hacer cada mañana.

Minutos después, Twilight ya se encontraba en el comedor, y se sorprendió al ver la mesa ya lista y servida.

-Buenos días Twilight. Creo que disfrutaste mucho dormir, jeje. Que linda te ves esta mañana- dijo Spike al ver llegar a Twilight.

Twilight sonrió y se sonrojó por las palabras del dragón.

-Jeje, gracias Spike. Disfruto cepillar mi cabello cada mañana. ¿Tu hiciste todo esto?-

-Así es. Creo que no he perdido mi toque de cocina aun luego de 13 años. Te hice un sándwich de margaritas, igual que el que no pudiste comer porque Rainbow te empapó de lluvia, cuando tus amigas querían tu boleto extra de La Gran Gala del Galope-

-Oh, gracias. ¡Se ve aún más delicioso que hace años!. Increíble que aún recuerdes todo eso-

-Obvio. Jamás olvidaría momentos juntos. Venga, siéntate a desayunar-

Minutos después, ambos se encontraban desayunando. Mientras Twilight comía el sándwich de margaritas que Spike le había hecho, éste último no le quitaba la vista de encima a la alicornio. Realmente se veía linda esa mañana.

Que lindo está su cabello. Esas alas y su cabello arreglado la hacen ver muy linda. ¿Cómo pude estar tan cegado por Rarity para no notar a Twilight? Twilight también tiene lo suyo. No puedo creer lo estúpido que era de pequeño. Pensaba Spike mientras la veía desayunar.

Twilight se dio cuenta de que Spike no paraba de mirarla.

-¿Pasa algo, Spike?- le preguntó ella.

-¿Eh...? Oh, no... no ocurre nada Twilight. Lo siento. Solo pensaba... en lo lindo que se ve... tu cabello- dijo Spike saliendo de su mente.

Inevitablemente, Twilight volvió a sonreír y sonrojarse un poco por el cumplido del dragón.

-Jejeje, gracias Spike. Eres muy lindo conmigo. Nunca creí que hubiera un dragón con esa forma de ser, ya que como me contaste a noche, los dragones son bastante rudos-

-Supongo que haber vivido entre ponys durante 8 años no me vino nada mal- respondió él.

-Jajajaja- ambos se rieron.

Horas después de que ambos desayunaran, Spike fue en busca de su espada y equipo de batalla, para después decirle algo a Twilight.

-Twilight, saldré un momento. Volveré en unas horas-

-¿A donde irás, Spike?-

-A entrenar-

-¿Entrenar? ¿Y a donde planeas ir?- le preguntó ella.

-A la montaña donde solía estar ese dragón durmiente que tú y tus amigas convencieron de marcharse. Suelo destruir algunas cosas en mis entrenamientos, así que en la cima de esa montaña no pasará nada por destruir algunas rocas. Entrenaba de igual forma en Dovahkiin. Lo hago para mantenerme en forma y para fortalecerme más que nada. Y con todo este problema de los Wolves, lo mejor será estar preparado. En alguna ocasión podría entrenar contigo, Applejack y Rainbow Dash. Conozco varias técnicas de batalla que podrían venirles muy bien a las tres. Puedo hacer que Applejack mejore su fuerza física y Rainbow su velocidad. Y a ti te puedo ayudar a dominar nuevos hechizos-

-¿Sabes que? No se oye nada mal. Bueno, nos vemos más tarde, Spike- dijo Twilight.

-Así será- dijo Spike, para después salir del castillo y alzar el vuelo, rumbo a su entrenamiento.


Rarity caminaba por el pueblo con rumbo al castillo de Twilight. Tenía la esperanza de poder encontrar a Spike y hablar con él. De verdad quería redimirse por aquel doloroso incidente de hace 13 años. Pero no estaba segura de si Spike aún sentiría algo por ella. Más que nada porque él y Twilight estaban pasando demasiado tiempo juntos.

-Ahora que me doy cuenta... Spike se ha vuelto muy guapo. Tiene un físico atractivo, unos lindos ojos que parecen dos piedras preciosas, y parece que puede proteger a quien sea. Cambió totalmente. No puedo dejarte ir otra vez, Spike- decía Rarity mientras caminaba.

Mientras la unicornio seguía su camino, se percató de algo en el cielo. Era Spike, quien volaba con rumbo a la montaña para entrenar.

-Spikey Wikey. ¡Spike, aquí abajo! ¡Soy yo, Rarity!-

El dragón logró escuchar algo mientras volaba. Alguien estaba gritando su nombre. Dirigió su vista hacia el pueblo y se dio cuenta de que quien decía su nombre... era la misma Rarity. Entonces detuvo su vuelo.

-¡Oh, hola Rarity!- saludó Spike a la unicornio desde el aire.

-¿Podrías bajar aquí un momento?-

Spike no quería perder tiempo para ir a entrenar. Pero pensó que tal vez sería algo rápido lo que quisiera Rarity, y después podría ir a entrenar sin más distracciones. El dragón aterrizó frente a la unicornio blanca.

-¿Qué necesitas Rarity? Estoy ocupado si no te molesta- dijo Spike.

-No será nada del otro mundo, créeme. Es algo sencillo. Bueno, eso creo... Intentaré ser lo más breve posible. Pero en verdad tengo la necesidad de hablar contigo sobre esto. Esperé por 13 años para poder hacerlo...-

Al escuchar aquellas últimas palabras de la unicornio en frente suyo, el corazón le empezó a latir a una velocidad que se hacía aún mayor con cada segundo que pasaba. Ya estaba imaginando lo que quería hablar con él. Y no era nada agradable.

-¿Y de qué qui-quieres ha-hablarme...?- preguntó Spike con algo de dificultad.

Rarity estuvo en silencio por unos segundos, tratando de encontrar la mejor forma de hablarle a ese dragón que una vez tuvo sentimientos por ella. No lo quería dejar ir.

-Spike... ¿Recuerdas... cu-cuando... co-confesaste tus sen-sentimientos por mi...? No me refiero a aquella vez que te transformaste. Yo hablo de... de... el día que... te... te... fuiste de Equestria- a Rarity le costaba demasiado hablar.

Si el corazón de Spike ya latía con mayor velocidad, aquellas palabras de la pony de quien estuvo una vez enamorado hicieron que se acelerara a mil por hora. Pero eso no fue lo peor. A la vez que se llevaba una mano al pecho, voces empezaron a sonar en su cabeza. Las cuales lo llevaron de vuelta a aquel día tan devastador. Un día que toda su vida deseó olvidar.

Rarity... yo te amo. En serio.

Yo soy una pony... y tú un dragón. Eso no funcionaría.

¡¿Solo me diste falsas esperanzas?! ¡¿Jugaste con mis sentimientos y te aprovechaste de mi voluntad?!

¡Spike... por favor escúchame!

¡Spike... por favor escúchame!

¡Spike... por favor escúchame!

Aquellas voces sonando y haciendo eco en su cabeza una y otra vez lo estaban volviendo loco. Spike se llevó ambas manos a la cabeza mientras se agitaba de manera brusca.

-¡Sal de mi mente! ¡Déjame en paz!- gritaba el dragón.

-¡¿Spike...?!- dijo Rarity al ver la reacción del dragón.

-¡NO! ¡ALÉJATE!- exclamó Spike, para después salir volando a toda velocidad.

Rarity estaba estupefacta. No esperaba para nada esa brusca reacción de Spike.

-¡¿Spike?! ¡Spike, espera!-

Pero el dragón se fue de todos modos.

-Spike... ¿Por qué reaccionaste así...?-

Rarity fue corriendo al castillo de Twilight. Tenía que contarle esto a su amiga.

Spike logró llegar a la cima de la montaña, y aterrizó justo frente a la entrada de la enorme cueva. Sin perder tiempo, se adentro en ella y se dejó caer en el suelo sobre sus rodillas, mientras se llevaba una mano al pecho. Intentaba respirar relajadamente para reducir la velocidad de su corazón.

-¡Recuerdo de porquería! ¡¿Por qué mierda no me deja tranquilo?! ¡Simplemente debo relajarme y NO pensar en eso!. Entrenar me ayudará a despejar mi mente-

El dragón decidió empezar su entrenamiento de una vez. Comenzó haciendo ejercicios normales, para después pasar al verdadero entrenamiento donde sacaba a relucir sus habilidades en batalla. Sentir la adrenalina que le provocaba luchar correr por su sangre, lo ayudaría a distraerse de ese maldito recuerdo. O al menos eso esperaba.

En el castillo de Twilight

La alicornio se encontraba en su habitación, leyendo un libro en la comodidad de su cama. Los libros le encantaban a no más poder. Pero su momento de lectura fue interrumpido por sonidos de golpes en las puertas de su castillo.

-¿Quién podrá ser?- se preguntó mientras dejaba el libro sobre su cama, salía de su habitación y se dirigía para abrirle a quien fuese que estuviera tocando sus puertas.

Una vez que la alicornio llegó a las puertas, las abrió y a quien se encontró fue a nadie más que Rarity, quien tenía una expresión de preocupación en su rostro.

-Ay Twilight, que bueno que te encuentro-

-Hola Rarity. Estás muy agitada ¿Qué es lo que ocurre?- preguntó Twilight.

-Tiene que ver con... Spike-

-¿Qué pasa con Spike?- le preguntó confundida.

-¿De casualidad sabes a donde fue?-

-Sí, fue a entrenar a la montaña donde estaba ese dragón durmiente que Fluttershy convenció de irse. Quiere estar listo por si esos Wolves atacan de nuevo- respondió la alicornio.

-Bueno... resulta que... me lo encontré en el camino. Pero algo ocurrió cuando hablé con él. Algo muy inesperado la verdad. Se puso a gritar como si estuviera... asustado. Entonces, salió volando a toda velocidad sin decirme ni una palabra más- explicó la unicornio blanca.

-¡¿Cómo?!-

-Tal como lo oyes. Vine aquí a buscarlo, pero me lo encontré en el camino y reaccionó de esa forma-

-¿Y para qué querías verlo?- preguntó Twilight.

-Po-porque... pu-pues... quería... hablar con él...- respondió Rarity algo nerviosa.

Twilight notó el nerviosismo de Rarity y le pareció muy sospechoso.

-Pues no creo que Spike tenga demasiado tiempo libre. Está muy enfocado en detener a los Wolves. Regresará en unas horas. Espero con toda la suerte del mundo que se encuentre mejor cuando vuelva-

-Esta bien. Supongo que tendrá que ser en otra ocasión. Bueno, nos vemos Twilight- se despidió Rarity, para después retirarse.

Twilight decidió volver a su lectura, aún sospechosa acerca de lo que fuese que quería hablar Rarity con su asistente número 1.

-Se veía bastante nerviosa. ¿Qué estará planeando hacer esa unicornio?- se preguntaba Twilight constantemente.

-Me preocupa mucho Spike. Tengo que averiguar que le ocurrió cuando regrese- dijo ella, para después volver a su lectura.

Horas más tarde

Spike se encontraba bastante agotado, agitado y sudando. La cueva estaba repleta de rocas destruidas y grietas en las paredes. Había entrenado muy duro. Decidió que era suficiente por ese día y se preparó para regresar con Twilight.

El dragón había salido de la cueva, listo para salir volando de vuelta al castillo de Twilight. Pero antes de que pudiera alzar el vuelo, una repentina y extraña voz llamó su atención.

-Spike...-

-¿Huh?- el dragón se detuvo repentinamente y se volteó para ver que había sido esa misteriosa voz, pero no había nadie más.

-¿Eso ha sido... una voz?- se preguntó.

-Guerrero... afronta tus temores-

-¡¿Quién está ahí?!- dijo sacando su espada y mirando por todos lados, pero no había nadie alrededor. Se encontraba totalmente solo.

-Vaya mierda, debo estar oyendo cosas. Parece que ese recuerdo estúpido me está haciendo alucinar. Será mejor que vuelva de una vez. Ahora más que nunca deseo ver a Twilight- dijo alzando el vuelo.

Mientras se alejaba de la montaña, en la entrada de la cueva, una silueta astral de color azul con apariencia de dragón lo observaba a la distancia.

-Ten valor joven guerrero-

Luego de volar por unos minutos, Spike regresó al castillo, aún preguntándose que había sido esa extraña voz que había dicho su nombre en la montaña. Decidió no darle importancia y entró al castillo.

-¡Twilight, regresé!- le hizo saber Spike a la alicornio.

Segundos después de la llegada del dragón, Twilight apareció.

-Al fin regresaste, Spike. ¿Cómo estuvo tu entrenamiento?- le preguntó ella.

-Pues, que quieres que diga. Agotador e intenso. Me siento más vivo que nunca- respondió mientras se secaba el sudor de la frente.

-Es bueno oír eso. ¿Y... te sientes bien?- le preguntó Twilight, claramente refiriéndose al incidente con Rarity.

-¿A qué te refieres, Twilight?- dijo Spike confundido por esa pregunta.

-¿Te encuentras bien?-

-Pues claro que sí. ¿Por qué no lo estaría? Sí, pienso mucho en detener a los Wolves, y me siento bastante agotado y adolorido por el entrenamiento, pero lejos de eso, todo está bien- dijo Spike.

-Bueno, iré a ducharme- dijo para después irse en dirección al baño.

Twilight notó que Spike actuaba de lo más normal. Después de lo que Rarity le había contado, se le hacía algo extraño. Pero no perdería la oportunidad de hablar con él.

-Ay, Spike. Espero que no estés pasando por algo malo y no lo quieras contar. Espero que me dejes ayudarte-


Tanto Aaron como Xed regresaron a las montañas. Zar y otros lobos se habían quedado para supervisar la instalación de la nueva base en la mina de los muertos Perros Diamante. Ahora tendrían 2 bases junto a las minas que habían arrebatado a los griffos y Perros Diamante, las cuales los aprovisionarían de muchos metales para fabricar más armas. Los avances y ataques de los Wolves habían resultado más exitosos de lo que creían.

-Nuestros ataques han progresado mejor de lo que esperaba. Dos míseras razas aniquiladas en un par de días, y dos minas nuevas repletas de metales bajo control nuestro- decía Aaron con un tono de orgullo.

-La mejor parte fue asesinar a esas putas razas, y ver su asquerosa sangre por todos los malditos lados. Creo que no puedo estar por más de unos minutos sin pulverizar razas de porquería ¡Jajajajaja!- habló Xed, aún recordando lo increíble que fue asesinar tanto a los griffos como a los Perros Diamante a sangre fría.

-Relájate aunque sea por unos segundos, Xed. Cada día te pareces más a nuestra hermana, y ella tiene de verdad una sed de sangre anormal-

-Lo lamento hermano, pero no lo puedo evitar. La adrenalina corre por mi sangre y dudo mucho que se detenga. ¡Somos Wolves! ¡Nacimos con instintos asesinos!-

-Jajajaja. En parte tienes razón. Es algo que no podemos evitar. Está en nuestra sangre. Pero recuerda, incluso nuestra gran raza tiene límites. Actuamos solo en el momento preciso. ¡Damos justo en el blanco!- exclamó Aaron.

-¡Líder!-

Un lobo llegó buscando a su Alfa.

-¿Que sucede lobo?- le preguntó Aaron.

-Recibimos reportes de nuestras bases en el Ártico. Parece que ha habido presencia de seres desconocidos merodeando cerca de nuestro territorio- reportó el lobo.

-Información bastante interesante. No podrán hacer nada si actuamos rápido. Xed, parece que tendrás oportunidad de masacrar nuevamente. Llévate a algunos lobos y asegúrate de que nuestras bases en el Ártico estén intactas. ¡Cualquiera que ose acercarse a nuestros territorios debe desaparecer!- le ordenó Aaron al Beta.

-¡Así será, hermano!. Lobo, tu vienes conmigo. A nuestras tropas en el Ártico no les vendrá nada mal algo de respaldo. Saldremos cuando caiga la noche. ¡Ya verán lo que les pasa si se atreven a invadir nuestro territorio!- dijo Xed.

-¡Sí, señor!-

Xed y el lobo fueron en busca de más lobos. Debían prepararse para salir rumbo hacia sus bases en el Ártico.


Luego de tomar una relajante ducha, Spike fue a su habitación a descansar. Aún se encontraba algo adolorido en ciertas partes de su cuerpo, pero el dolor pasaría. Estuvo alrededor de 20 minutos sentado en el borde de su cama, antes de dirigir su mirada hacia la ventana. Decidió levantarse e ir hacia ella. Cuando estuvo en la ventana, se quedó mirando el horizonte, mientras un montón de pensamientos pasaban por su mente. Entre ellos, el maldito recuerdo que no paraba de atormentarlo. Tanto en Dovahkiin, como en Equestria.

-No consigo olvidar ese día... ¿Por qué?. ¿Qué mierda tengo que hacer para sacarme este recuerdo de la cabeza...?-

¿Por qué no la aceptas simplemente?

El dragón se alejó de la ventana exaltado, al ver a un bebé dragón aparecer en ella. Era su reflejo, pero en lugar de ser él, era su yo de 8 años.

-¡¿Pero qué rayos?!- dijo Spike al verse a si mismo, pero a sus 8 años de edad.

Rarity es la pony de nuestros sueños. Siempre lo fue. Haríamos lo que fuera por ella. Decía el Spike de 8 años.

-¡Cierra la boca de una PUTA vez!. ¡No creas que sigo siendo ese estúpido dragón de 8 años que se dejó seducir por esa unicornio!. ¡No puedo creer lo estúpido que fui de pequeño!. ¡Maldigo aquel infernal día que me enamoré de ella!. ¡Odio a muerte recordar como Rarity me traía babeando por ella!. ¡Ya no soy el mismo de antes! ¡¿Entiendes?! ¡Ahora soy un dragón de veintiún años! ¡Y ODIO RECORDAR MI PASADO!- Spike le hablaba con furia a su yo de 8 años. Una furia casi nada normal.

Pero... nosotros amamos a Rarity. Yo la amo. Tú la am...

-¡CÁLLATE YA, MIERDA! ¡Yo jamás volveré a amar a Rarity! ¡JAMÁS!- gritaba Spike con una furia increíble, mientras desviaba su vista de la ventana.

El dragón tenía algunas venas marcadas en sus brazos y cuello, y ascuas salían de sus fauces. Realmente estaba furioso. Regresó su vista a la ventana, y se topó con su reflejo normal. Empezó a respirar más calmadamente para reducir su furia. Un sudor le recorría la frente.

-Maldición. Este maldito recuerdo me está llevando a niveles de desesperación alarmantes. Relájate Spike. Tranquilízate y no pienses en eso. Solo debes concentrarte en detener a los Wolves... y en la promesa que hiciste por Twilight- se decía Spike mientras se sentaba en el suelo y respiraba para calmarse.

Mientras intentaba calmar su furia, alguien tocó a su puerta.

-¿Spike...?-

-Si, Twilight ¿Qué ocurre...?-

-¿Puedo pasar?-

-Adelante...-

La alicornio entró y vio al dragón sentado en el suelo.

-Hola Twilight...- saludó Spike de manera muy normal. O al menos intentando sonar normal.

-Spike... ¿Podríamos hablar de algo?-

-¿Sobre qué...?-

-Sobre ti- dijo ella.

-C-claro... Lo que tu quieras- respondió algo nervioso.

Twilight se sentó frente al dragón.

-Spike... ¿Cómo te encuentras?- le preguntó ella.

-Ehh... ¿A qué viene esa pregunta otra vez, Twilight?-

-Estoy muy preocupada por ti, Spike. No sabes cuanto me importas. Pero no hace falta que me respondas, ya que sé que no te encuentras NADA bien. Después de lo que me contó Rarity, es más que evidente- dijo Twilight.

-¿R-Rarity...? ¿A qué te refieres?-

-Luego de que te fueras a entrenar, Rarity vino a verme. Me contó que se encontró contigo en el camino, y que quiso hablarte de algo. Pero dijo que reaccionaste de una forma muy impactante. Que gritabas como si estuvieras asustado, y finalmente saliste volando a toda prisa. Seguro que esos gritos son los mismos que escuché hace un momento o el día de ayer, antes de que fuéramos a Canterlot. Luego de escuchar todo esto, ¿vas a volver a decirme que te encuentras bien?- terminó de contar Twilight.

Spike no podría negarle nada de eso a Twilight ahora. Al parecer ya sabía algo sobre el maldito recuerdo que no lo dejaba en paz. Supo que ya no podría seguir ocultándolo. No quería mentirle a su mejor amiga. Jamás podría hacerlo. Así que se armó con todo el valor que tenía y decidió contarle lo que tarde o temprano tendría que contarle. Por muy doloroso que fuera.

-Esta bien, Twilight. No te voy a mentir, pero me encuentro de lo peor. Desde que llegué a Dovahkiin he estado así. Y a pesar de haber regresado a Equestria, sigo en el mismo estado. Estoy así por... por el... incidente con Rarity... hace 13 años-

Twilight estaba sorprendida. Tal vez era eso de lo que Rarity quería hablarle a Spike, y por eso reaccionó de esa manera. Ahora tenía sentido.

-¿Aún piensas... en ese día?-

-No pienso en el. Mas bien es mi mente que no deja de atormentarme con el maldito recuerdo del día en que Rarity me rechazó. Lo único que he querido desde aquel día... es olvidar a Rarity y su confesión que me destrozó el alma. No sé como pude vivir por 13 años con ese recuerdo en mi cabeza, que hasta ahora se ha negado a dejarme. Estoy demasiado desesperado por sacármelo de la cabeza. Me ha estado torturando incluso en varias ocasiones desde que regresé- le contaba Spike.

Flashback: Día del regreso de Spike

-Como creciste colega- dijo Applejack.

-Luces increíble con esa espada- dijo Rainbow Dash.

-Bienvenido de regreso Spikey Wikey- dijo Rarity.

Al escuchar esas palabras de la unicornio blanca, el recuerdo maldito volvió a atacar. Pero supo mantener la compostura.

Rarity... yo te amo. En serio.

Yo soy una pony... y tú un dragón. Eso no funcionaría.

¡Aléjate! ¡No quiero saber NADA de tí!

Flashback: Después de la pelea contra Xed

-¡Tengo que salir de aquí de una puta vez! ¡Debo regresar a Ponyville y encontrarme con las chicas!-

Te estaré esperando Spike. Ten cuidado.

-Tranquila Twilight. ¡Prometí que regresaría y así será!-

Tú eres un dragón muy bueno, amable, generoso, y con una voluntad y corazón enormes. Pero... yo soy una pony... y tú un dragón. Eso no funcionaría.

El dragón de pronto escuchó la voz de Rarity en su cabeza. No podía ser. Juró que no se dejaría atormentar por su pasado de hace 13 años.

-¡NO! ¡NO DE NUEVO! ¡SAL DE MI CABEZA!-

Flashback: Antes de avisar a la Princesa Celestia sobre los Wolves

Spike se quedó apoyado unos segundos con sus manos sobre el lavamanos del baño, y con la cabeza hacia abajo, para después levantarla y verse en el espejo. Pero se llevó una impactante sorpresa al ver a Rarity en el.

-¡¿QUÉ?!-

Yo soy una pony... y tú un dragón. Eso no funcionaría.

El dragón desvió rápidamente la vista hacia otro lado.

-¡Mierda! ¡Necesito tranquilizarme maldita sea! ¡Simplemente debo dejar de pensar en eso!-

Fin de los Flashbacks

-Estuviste sufriendo todo este tiempo, ¿y solo lo dejabas pasar? ¿Por qué no me lo contaste nunca, Spike? ¿Acaso... no me tenías confianza para contármelo...?- le dijo ella con algo de tristeza.

-¿Qué? ¡No no no, eso jamás!. Tanto tú como yo nos tenemos una gran confianza. Eres mi mejor amiga. La pony en quien MÁS confío. No dije nada porque... pues... era muy doloroso... el solo pensar... en ese... maldito recuerdo. Volver a recordar el día que mi corazón fue destrozado en mil pedazos. El día que Rarity... me rechazó. El día que... que... me fui... me fui de Equestria. El día que... ya no volví a verte- Spike finalmente no pudo contener más el dolor, y dejó escapar sus lágrimas.

-Ay, Spike- dijo Twilight con mucha tristeza por su asistente número 1, y acercándose a él para abrazarlo, mientras lágrimas salían de sus ojos de igual forma. A pesar de tener ya veintiún años, lloraba muy parecido a como cuando tenía 8 años de edad.

-No sabes lo bien... que... que se siente... po-poder desahogarme de todo este dolor, Twilight. Contártelo fue lo... co-co-correcto. Creo que lo-los dragones si llo-lloran después d-de todo...- lloraba Spike mientras abrazaba de igual forma a la alicornio.

Twilight de una manera similar, volvió un momento al pasado en su mente.

Flashback

-¡¿Qué mierda has hecho, Rarity?!-

-¿De que estás hablando, Twilight?-

-¡Hablo de ESTO!- exclamó la unicornio violeta, mostrándole el pergamino a Rarity.

-¿Qué es esto?- dijo Rarity confundida.

-¡SPIKE SE FUE!- gritó Twilight, mientras lágrimas empezaban a asomarse por sus ojos.

-¿Q-Qué?- dijo Rarity sin poder creerlo.

-Spike te dijo sobre sus sentimientos, pero tu solo los aplastaste y le diste falsas esperanzas. ¡Le destrozaste el corazón en mil pedazos!-

-Ay por dios. Nunca quise que pasara esto... En serio. Pero... Spike era un dragón Twilight, y yo una pony. No quiero sonar cruel, pero... eso no hubiera funcionado...- dijo Rarity con tristeza.

Twilight estaba perpleja.

-¡¿Lo rechazaste simplemente porque era un DRAGÓN?! ¿Te preocupaba lo que pensarían los demás ponys por verte con un dragón? ¡¿Te preocupaba más tu reputación?!- exclamó Twilight muy molesta y con lágrimas cayendo por sus mejillas.

Fin del Flashback

-Ya no llores, Spike. El pasado está en el pasado. Ahora hay que mirar hacia el futuro. Estoy más que segura de que podrás ser capaz de superar ese doloroso recuerdo, así como eres capaz de hacer frente a los Wolves. Eres un dragón muy fuerte. Rarity no supo valorar lo que tu hacías por ella. Fue una estúpida. Pero ahora es SU problema, no el nuestro- decía Twilight entre sollozos.

-Gra-gracias, Twilight. Hice muy bi-bien en d-dejar salir todo este do-dolor. Estoy ma-mas relajado ahora. Contener todo este sufrimiento solo me hacía más daño. Creo qu-que fui yo el que MÁS t-te necesitó. Lamento de todo corazón haberme marchado. Fui un ve-verdadero estúpido de p-pequeño. Ahora más que nunca t-te juro que NADA ni NADIE m-me apartará d-de tu lado. Jeg elsker deg Twilight- terminó de hablar Spike entre lágrimas y sollozos.

-¿Qu-qué dijiste, Spike?- preguntó ella.

-Te quiero, Twilight-

Twilight le dio un beso en la mejilla y lo abrazó aún más fuerte.

-Oh, Spike. Yo igual te quiero mi dragón guerrero-

Ambos se separaron del abrazo, se secaron las lágrimas y se quedaron mirando a los ojos del otro. Twilight estaba maravillada con los brillantes ojos verde esmeralda del dragón. De igual forma, Spike estaba ilusionado con sus hermosos ojos morados. No solo sus alas y cabello arreglado eran lindos. Sus ojos lo eran aún más.

Sin saber el por qué, ambos fueron acercando sus rostros. A pocos centímetros, el dragón y la alicornio cerraron sus ojos, pero antes de que sus labios se conectaran; un pergamino apareció mágicamente entre ambos y cayó al suelo.

-¡Ay por dios!- dijo Spike por la repentina aparición del pergamino.

-¡Demonios, eso sí que me asustó- dijo Twilight de igual forma.

Spike recogió el pergamino del suelo y lo desenrolló.

-¿De quién es y qué dice?- preguntó Twilight.

-Dice: "Querida Twilight Sparkle, al igual que Spike y tú, yo de igual forma avisé sobre esta nueva amenaza por parte de esos tales Wolves. Tengo una nueva misión para ustedes. Tendrán que viajar al Imperio de Cristal. Mi sobrina Cadence también está enterada de la situación. No le vendría nada mal algo de apoyo por parte de ustedes. Sé que puedo contar con su ayuda. Les deseo suerte."-

Celestia.

-Al parecer tendremos que viajar al Imperio de Cristal- dijo Spike.

-Por todos los cielos. Sé que nos ofrecimos a ayudar con toda esta situación, pero me gustaría tener al menos un día de descanso. Oh bueno, qué se le va a hacer. Hay que ir por Applejack y Rainbow Dash- dijo Twilight levantándose del suelo.

-Bueno, que así sea. Iré por Peewee- dijo Spike levantándose de igual forma, para ir por su bandolera con la espada y ponérsela, y luego salir de la habitación para ir por su leal fénix.

Twilight seguía procesando lo que acababa de pasar. El solo pensar en ello, hizo que se sonrojara a no más poder.

-¿Spike y yo estuvimos... apunto de... besarnos?. ¿Acaso puede ser...? Mi corazón no paraba de latir. ¿Esto significa que... estoy... enamorándome de él...?-

-¡Twilight, vámonos!- Spike la llamó.

-¿Eh? ¡Ah, sí ya voy!- dijo ella saliendo de sus pensamientos.

Todo esto es muy confuso. Admito que Spike se ha vuelto... muy apuesto de los ocho a los veintiún años. Rarity ya perdió su oportunidad. ¿Acaso no solo quería hablarle del incidente de hace 13 años y por eso se puso nerviosa? Es una posibilidad. Pero ya es tarde para redimirse por rechazarlo. Bueno, ya tendré tiempo para pensar en todo esto.

Horas más tarde

Spike, Twilight y Peewee habían ido a buscar a Applejack y Rainbow Dash, y les habían informado sobre lo que les dijo la Princesa Celestia en la carta que les envió. Ambas estaban más que dispuestas a ayudar en lo que fuera necesario, fueran los Wolves o no. Antes de irse a la estación del tren, los cinco fueron a decirles a Pinkie, Fluttershy y Rarity que estarían fuera de Ponyville para que estuvieran al tanto. Minutos después, los cinco ya se encontraban esperando el tren en la estación.

-Le contaba a Twilight que podríamos entrenar los cuatro. Puedo ayudarte a mejorar tu fuerza física, Applejack. Y a ti, Rainbow te puedo enseñar mejores técnicas de vuelo y aumentar tu velocidad. A Twilight la ayudaré a aprender nuevos hechizos de defensa- le dijo Spike a la vaquera y a la pegaso.

-Me parece lo mejor, guerrero- dijo Applejack.

-¡Se oye genial! Ya quiero aprender nuevas técnicas y patearles el trasero a esos lobos idiotas- dijo Rainbow con gran motivación.

-Jejeje, como dice Pinkie: "Twilight Sparkle, Applejack y Rainbow Dash: Las 3 Grandes"- dijo la alicornio.

-¡Jajajajajajaja!- se rieron las tres.

-Estoy cien por ciento seguro de que lo son, chicas. Con el entrenamiento, serán capaces de muchas cosas- habló Spike.

Peewee carraspeó.

-Jejeje, tranquilo compañero. Tu tampoco te quedas atrás. Eres un fénix muy poderoso- le respondió el dragón al fénix en su hombro izquierdo.

Finalmente, luego de varios minutos de espera, vieron el tren aproximándose a la distancia.

-Vaya, ya era hora- dijo Rainbow.

-Nuestro transporte por fin ha llegado- agregó Applejack.

-Lo que sea que Cadence necesite, la ayudaremos- habló Twilight.

-Juntos enfrentaremos lo que sea que nos aguarde allá. Siguiente parada: Imperio de Cristal- dijo Spike


¡Hey lectores SIGO VIVOOO!. Vuelvo a actualizar después de casi 2 meses. Lamento la enorme tardanza pero es que literalmente la universidad casi ACABA conmigo. ¿Me creerían si les digo que termine llorando de alivio por acabar este puto semestre? Pero bueno, ya nada de eso importa ahora. Como dicen. "Es mejor dar que recibir". Y aquí les traigo mi regalo de navidad para ustedes. Espero les gustara el capitulo. Ahora que finalmente estoy de vacaciones me pondré a trabajar en mis fanfics... bueno, si la PS2 me deja XD. Les invito también a pasarse por mi otra historia: "PokeTeam". La cual les aseguro que sera igual de entretenida que esta y mas entretenida que Pokemon Escudo y Espada xDxD. Como siempre gracias a kinyandraxcl y angelmolina056 por sus reviews. Dejen sus reviews, recomienden mi historia si les esta gustando, y eso es todo por mi parte. ¡Y les deseo una muy FELIZ NAVIDAD compañeros!

HASTA OTRA LECTORES