CAPITULO 7

El dragón, su fénix y las tres ponys viajaban de lo más relajados en el tren. Especialmente Spike. Sin duda el haberle dicho a Twilight sobre lo que le estaba haciendo pedazos la mente, fue la mejor decisión que pudo haber tomado. Se sentía más tranquilo que nunca. Algo que en mucho tiempo no había podido experimentar. Ahora le costaba menos no pensar en ese devastador recuerdo de hace 13 años. Sentía que estaba logrando olvidar a Rarity. Una carga menos para su ya muy atareada mente. Ahora podía concentrarse más en los malditos Wolves. Ansiaba con todas sus ganas enfrentarse de nuevo al tal Xed. Esas ansias eran totalmente inevitables. Sus instintos de batalla corrían por su sangre de dragón y le pedían a gritos una pelea.

-¿Qué creen que esté ocurriendo en el Imperio de Cristal?- preguntó Applejack.

-No estoy seguro. Pero si se trata de los Wolves nuevamente, no podré esperar para ponerle las garras encima al maldito Xed. Le demostraré por qué los dragones somos las criaturas más poderosas del mundo. Lamentará a muerte el haberme llamado débil- dijo Spike cerrando su puño con fuerza. Tanta fuerza que sus venas se marcaban.

Las tres ponys se sorprendieron, por no decir que se asustaron por la actitud del dragón.

-Vaya por dios. Relájate un poco, colega. Me estás asustando- le dijo Applejack.

-Ya sé que los dragones son rudos, pero no hace falta que lo demuestres, Spike. Ya me quedó claro, jejeje- dijo Rainbow.

-Te estás viniendo muy arriba, Spike. Pero supongo que debes tener motivos para hacerlo- le dijo Twilight.

-No sabes como me siento, Twilight. Ese bastardo y el resto de su puta raza pagarán por sus acciones-

-Opino lo mismo. Ese lobo no sabe lo que le espera. Le demostraremos que los ponys no somos una raza cualquiera. Especialmente nosotras tres. Y con el entrenamiento de Spike, no le será NADA fácil borrarnos del mapa- agregó Rainbow Dash.

-Cuenta con nosotras, Spike. No estás solo. Te respaldaremos en todo momento. Donde sea y como sea- habló Applejack.

-Gracias por su ayuda, chicas. Si se lo proponen, podrán lograrlo. Ahora aparte de ser Guardianas, serán guerreras. Las más fuertes que puedan existir- dijo Spike.

Peewee carraspeó.

-¿Qué es lo que ocurre, compañero?- le preguntó el dragón a su fénix.

El ave de fuego señaló a la ventana, y todos se asomaron por ella. Se dieron cuenta de que estaban pasando por el Ártico. La blanca nieve se veía caer suavemente por las ventanas.

-Vaya, que recuerdos. Me hiciste recordar cuando vinimos aquí por primera vez- dijo Spike recordando la vez que él y el resto de las chicas estuvieron aquí. Cuando tenía ocho años.

-Fue cuando conocimos el Imperio de Cristal por primera vez- dijo Twilight de forma nostálgica.

-Ahora que me doy cuenta, Cadence no sabe que regresé. Se llevará una gran sorpresa al verme de vuelta. Aún recuerdo cuando me ayudó a proteger el Corazón de Cristal del Rey Sombra. Supongo que podré devolverle el favor ahora que estoy de vuelta. Si los Wolves están merodeando por aquí, me aseguraré de que se larguen- dijo Spike.

-Hasta donde sé, los lobos habitan bastante por las zonas nevadas. No me sorprendería que encontráramos a alguno de esos idiotas por aquí- dijo la pegaso.

-Hey, Spike. ¿Tuviste dificultad para pelear contra los Wolves en su territorio?- le preguntó Twilight al dragón.

-Contra los Wolves regulares no tanta. Son bastante ágiles, y sus garras son tan filosas como cuchillas. Pero no son muy fuertes físicamente. Cuando luché contra Xed fue diferente. El bastardo es increíblemente veloz en combate. Pero entrenaré más duro que nunca para vencerlo de una maldita vez. No dejaré que más razas indefensas mueran. Detendré a los malditos Wolves... cueste lo que cueste- terminó Spike.

Twilight sonrió al ver la enorme determinación del dragón. Se sentía más segura al saber que estaba de su lado. Parecía que la alicornio estaba sintiendo más que solo aprecio por su asistente número 1. Algo que jamás había experimentado hacia Spike.

Gracias por regresar, Spike. Estoy muy feliz de tenerte de vuelta. Tengo fe en ti. Pensó Twilight.

En Ponyville

Rarity se encontraba almorzando en su casa. Pero apenas logró comer la mitad, pues seguía pensando en Spike. De verdad quería redimirse con él, pero no estaba segura de si Spike aún sentiría algo por ella. Primero que todo, estaba claro que ya NO era el mismo de antes. Había madurado totalmente. No lo veía tan contento y positivo como a sus ocho años de edad. Su actitud había cambiado totalmente a la de un verdadero dragón. Una actitud más ruda, seria y orgullosa. Aquel grito de furia que les lanzó a Pinkie, Fluttershy y ella en Canterlot lo dejaba más que claro. Spike era un verdadero dragón. Un dragón al que por ningún motivo había que provocar. Un dragón de sangre y alma.

¡ESO NO TIENE IMPORTANCIA!. ¡Si no van a ayudar, limitense a NO estorbar!. La unicornio recordó aquel grito de furia.

Pero la nueva actitud de Spike no era lo único que le preocupaba. Le preocupaba más el hecho de que él y Twilight estuvieran demasiado tiempo juntos. Y más sabiendo que vivían en el mismo lugar. Jamás lo admitiría, pero un ataque de celos se apoderaba de ella cada vez que veía a Spike y Twilight juntos. Celos enormes hacia la alicornio violeta. Temía la posibilidad de que el dragón que una vez la amó desarrollara sentimientos por la alicornio o viceversa. Además, con lo guapo que se había vuelto Spike de los ocho a los veintiún años desde su punto de vista, Twilight podría enamorarse de él con gran facilidad. Serían las consecuencias de haberlo rechazado hace 13 años. Unas consecuencias muy dolorosas para ella.

Yo destrozándome la espalda por ti, trabajando muy duro para demostrarte lo mucho que te quería... ¿Y solo me diste falsas esperanzas? ¡¿Jugaste con mis sentimientos y te aprovechaste de mi voluntad?!

¡Spike... por favor escúchame!

¡Aléjate! ¡No quiero saber NADA de ti!

-¿Qué fue lo que hice? No me di cuenta de lo afortunada que era al tener a alguien que hacía cosas por mi. Alguien que nunca exigió nada a cambio. Spike lo hizo por voluntad propia. Fui una estúpida en todos los aspectos. Soy lo peor-

La unicornio dejó su almuerzo en la mesa. Había perdido todo el apetito. Decidió subir a su habitación para recostarse un momento. Se quedó unos minutos mirando al techo, antes de dirigir su mirada a un lado de su cama. Encima de su mesa de noche, debajo de la lámpara, estaba algo que la hizo sentir aún mas mal con ella misma. Era el collar con el rubí de fuego que Spike le había regalado el mismo día de su cumpleaños. Lo atrajo hacia ella con su magia y lo agarró con su casco. Se quedó unos segundos observándolo, para después recordar aquel día que recibió esa preciosa gema.

Flashback: Día del cumpleaños de Spike

-Espero que sea tan sabroso como hermoso, Spike. Nunca antes había visto algo tan impresionante- dijo Rarity con expresiones de todo tipo.

El bebé dragón agarró el rubí con su mano.

-Vaya, de verdad te gusta, ¿eh?-

-¿Gustarme? Es... en verdad... magnífico- respondió ella, mostrando sus hermosos ojos azules.

Spike miró el rubí en sus manos por unos segundos, para después cerrar los ojos y responder.

-Entonces debe ser tuyo. Esta bella gema estaba predestinada a estar contigo- Habló Spike, para luego poner el rubí en el casco de Rarity.

Rarity no lo podía creer. Por voluntad propia, el bebé dragón le había regalado su gema.

-No sé que decir. ¡Eres muy amable! ¡Ay, mi pequeño Spikey Wikey!- dijo Rarity, para finalmente, darle un beso en la mejilla a Spike; provocando que el bebé dragón se desplomara en el suelo.

-¡Muchísimas gracias!- dijo la unicornio blanca, para después salir de la biblioteca dando saltos de alegría.

Fin del Flashback

-Este rubí fue la mayor muestra de afecto de Spike, y yo solo ignoré sus sentimientos. Soy la peor amiga del mundo. Sin importarle nada, me lo regaló con la enorme voluntad que aún posee. Spike... perdóname. Perdóname por lo que más quieras. Nunca merecí que me dieras esta preciosa gema. Entiendo totalmente tu enfado hacia mi aquel día. De verdad quiero redimirme por haberte rechazado y haber aplastado tus sentimientos- decía Rarity, mientras lágrimas empezaban a salir de sus ojos.

¡Aléjate! ¡No quiero saber NADA de ti!

-Recapacita, Rarity. Spike regresó y esta es tu oportunidad para redimirte. Ahora veo lo afortunada que era cuando hacía cosas por mi- dijo secándose las lágrimas -Esperaré unos días y viajaré al Imperio de Cristal. Así tendré tiempo para pensar en lo que le voy a decir. Con Celestia de testigo, no volveré a ser una malagradecida otra vez. Solo espero que no sea demasiado tarde...- dijo Rarity bajándose de su cama.

La unicornio volvió a dejar el rubí en su mesa de noche.

-Ah, y cuando tenga la oportunidad, le devolveré esta preciosa gema que jamás debí merecer. Nos veremos en unos días, Spikey Wikey-

De vuelta en el tren

Luego de disfrutar de un relajado y tranquilo viaje en tren, hablando sobre las posibles cosas que podrían ocurrir en los próximos días y como las enfrentarían, así como de los mismos Wolves; Spike, Peewee, Twilight, Applejack y Rainbow arrivaron al Imperio de Cristal. Los cinco se bajaron en la estación.

-Bueno, ya estamos aquí. Ahora solo hay que ir con Cadence- dijo Rainbow.

-Estoy seguro de que pasan solo unos días, y los Wolves... Es que es casi seguro de que los Wolves vendrán a meter sus narices por aquí. Y si el puto Xed viene con ellos, deseará no haberlo hecho- dijo Spike apretando sus puños con increíble fuerza, haciendo que sus venas se marcaran en sus brazos.

-Tranquilo, Spike. Como se nota que ya no eres el mismo de hace 13 años. Me llegas a intimidar un poco, colega- le dijo la vaquera.

-Lo lamento, no es mi intención asustarlas. En serio. A ninguna de ustedes. Es solo que deseo con todas mis ansias volver a enfrentar a esos malditos lobos. Está en nuestra sangre de dragón el querer sentir la adrenalina de una pelea- respondió el dragón.

-Es mejor que nos demos prisa. Esos lobos podrían estar acechándonos y ni siquiera nos damos cuenta. Sean los Wolves o no, a Cadence le vendrá muy bien nuestra ayuda. En especial la tuya, Spike- habló la alicornio.

-Tienes razón, Twilight. Dejémonos de conversaciones y apresuremos el paso. Mientras más rápido actuemos, menos tiempo tendrán los Wolves para actuar- dijo Spike.

-¡Twilight!-

La alicornio escuchó cerca como alguien decía su nombre. Miró por la estación y se dio cuenta de que era un unicornio blanco de cabello azul. Era su hermano, Shining Armor.

-¡Shining Armor!- dijo ella yendo donde él, siendo seguida por los demás.

-Al fin llegaste, hermanita. La Princesa Celestia le avisó a Cadence de que ustedes vendrían. Lo de esta nueva amenaza parece ser muy serio- dijo el unicornio.

-No te imaginas por lo que tuvimos que pasar. Esto es peor de lo que imaginábamos- dijo Twilight.

-Estos lobos idiotas ya borraron a Griffonstone del mapa. Solo sobrevivieron dos griffos- habló Rainbow.

-Incluso peleamos con ellos. Sigo sin poder creerme el hecho de que las tres de nosotras saliéramos ilesas de esa pelea- agregó Applejack, abanicándose con su sombrero.

-¿Lobos? ¿Y qué clase de lobos exactamente? No he oído de una raza así- preguntó Shining Armor.

-¿Por qué no mejor dejas que él te lo explique todo?- dijo Twilight señalando a Spike.

Shining Armor vio a un dragón de escamas moradas y espinas verdes. Tenía un físico increible, usaba muñequeras negras, botas plateadas, una bandolera negra con una espada en su espalda y tenía un fénix sobre su hombro izquierdo. Pero lo que más le llamó la atención, era que usaba un collar de plata en su cuello con una foto deteriorada de... su hermana. Le resultó bastante familiar.

-¿Tú quién eres, dragón?- le preguntó Shining.

El dragón se quedó callado y de brazos cruzados unos segundos, para finalmente responder con un tono serio.

-Soy Spike-

Luego de esas dos palabras, Shining estaba más sorprendido que nunca. Aquel dragón de intimidante apariencia dijo que era Spike. Aquel bebé dragón, asistente y mejor amigo de su hermana Twilight que se había ido hace 13 años estaba de vuelta frente a sus ojos.

-¿S-Spike...? ¿En serio... eres tú?-

-Sí. Pero antes de que hagas preguntas, te haré un resumen rápido: Me fui hace 13 años por un incidente personal, estuve en Dovahkiin durante esos años que me fui, aprendí nuevas cosas, maduré y dejé de ser ese estúpido bebé dragón de ocho años, regresé el día de ayer, y apenas regresar, tuve que enfrentar a estos lobos que son la amenaza sobre la que la Princesa Celestia le contó a Cadence- concluyó Spike su resumen.

-Vaya, pues que increíble sorpresa. Te ves mejor que nunca. Fueron 13 años muy duros para mi hermana sin ti, Spike. El día que me dijo que te habías ido estaba muy devastada. No paraba de llorar durante varios días. Pero aunque regresaste, sigo pensando que estuvo un poco mal que te fueras de su lado así tal cual- le dijo el unicornio al dragón.

-¡Discúlpame, pero ya te aclaré que tenía OCHO AÑOS cuando me fui!. No pensé las cosas bien porque fui un verdadero estúpido de pequeño y ODIO recordarme a esa edad. Pero créeme cuando te digo que soy alguien nuevo. Alguien que estará dispuesto a respaldarlos en todo momento. Alguien en quien puedan confiar. Siempre. Estoy de regreso... y podemos ayudarnos mutuamente- dijo Spike extendiendo su mano hacia Shining para que la estrechara.

Shining Armor estaba más que impresionado con las palabras de Spike. Jamás en su vida creyó que pudiera existir un dragón con una personalidad que no cualquier miembro de su raza podría mostrar. Los dragones comunes solían ser rudos en todo momento, pero Spike no. Y lo había demostrado con aquellas palabras que le inspiraban confianza en este nuevo Spike. Sin pensarlo dos veces, extendió su casco de igual forma, para así estrecharlo con la mano del dragón. Pero lo que no vió venir, fue el apretón que le dió Spike con algo de fuerza a su casco.

-¡Ouch! Oye relájate, Spike. No era para que te ofendieras-

-¿Quién dice que me ofendiste? Lo hice para demostrarte... que soy de confianza. Los dragones saludamos de esa forma para que sepan que pueden confiar en nosotros. En Dovahkiin es así- dijo Spike, para posteriormente esbozar una muy ligera sonrisa. Pero no del todo.

A Shining Armor se le hizo más que evidente que Spike había cambiado bastante. Pero después de lo que le acababa de decir, supo que muy en el fondo aún conservaba un poco de esa actitud que tenía de pequeño, pero sustituida con esa nueva actitud y personalidad de un verdadero dragón. Y ahora había regresado. Se imaginaba lo contenta que debería estar Twilight en este momento y eso lo animaba bastante. Más que nada porque se sintió muy mal por ella cuando la vio después de que le contara que Spike se había marchado.

-Confío en ti, Spike. Gracias por estar de nuestro lado. Por cierto, ¿donde están Rarity, Pinkie y Fluttershy?-

-¡Rayos! ¡¿Por qué no vi venir una pregunta así?!. Bien, intentaré ser lo más breve y clara posible respecto a esas tres: No vinieron. Pero, ¿por qué?. Porque resulta que frente a estos lobos, Rarity se desmaya, Pinkie no para de reírse de ella y a Fluttershy le incomoda demasiado la situación. Por esas razones hemos decidido venir solo Twilight, Applejack y yo. Las que al parecer somos las únicas de las seis que se toman esto en serio. ¡¿Fui lo bastante clara?!- terminó Rainbow su explicación.

-Vale vale vale, ya me quedó claro- respondió Shining Armor.

-Creo que no pudiste ser más clara que eso, Rainbow- dijo Applejack.

-¡Como sea!. Vayamos con Cadence de una vez- habló Spike.

-Es cierto. Apresurémonos- dijo Twilight.

Los seis se dirigieron al castillo. Mientras caminaban, Spike le contaba a Shining Armor sobre la amenaza que enfrentaban.

-Se llaman Wolves. Están armados hasta los dientes. Son increíblemente ágiles, pero no muy fuertes físicamente. Lo digo porque ya peleé con ellos tres veces. Son liderados por tres lobos negros, y a uno de ellos se la tengo jurada. Pero jurada a MUERTE. El nombre de ese bastardo es Xed. No hay que subestimarlos, ya que como te lo dijo Rainbow, exterminaron a todo Griffonstone en un día- le contó Spike al unicornio.

-Pues tendremos que prepararnos de la mejor forma. Lo que dices parece ser muy serio. ¿Te digo algo? Deberías unirte al Ejército. Serías el mejor de los soldados-

-¡¿Unirme al ejército?! Jaja, no gracias. En Dovahkiin me lo ofrecieron tantas veces que ya perdí la cuenta y me negué TODAS y CADA UNA de ellas-

-Sería un privilegio para ti. Te ordenarían hacer cosas que a ningún otro soldado le tocaría- le dijo Shining al dragón.

-Prefiero luchar por mi propia cuenta. Odio que me den órdenes. Además, las órdenes solo me frenarían- respondió Spike con un tono bastante serio y algo intimidante.

-Calma, Spike. Solo era una sugerencia. No te estoy obligando. No tienes que unirte al ejército si no quieres. Esa actitud tuya me asusta bastante. Pero confío en ti igualmente, Spike-

Twilight, Applejack y Rainbow caminaban detrás de Spike y Shining Armor, y mientras lo hacían, hablaban entre ellas.

-Si Spike actúa así estando con nosotros, no quiero imaginar lo que les pasó a los Wolves que lo hicieron enojar- le susurró Rainbow a Applejack mientras volaba a su lado.

-No quiero ni pensarlo, Rainbow. Pero este Spike ya no es un bebé dragón- le dijo la vaquera.

-Relájense, chicas. Puede que Spike tenga una intimidante apariencia y llegue a dar miedo en ciertas ocasiones, pero créanme cuando les digo que puede ser bastante lindo a veces- les dijo Twilight.

-Ehh... corrígeme si me equivoco, Twilight, pero, ¿no será que solo es así contigo?- dijo Applejack con un tono algo picarón.

-¿D-De qué estás hablando...?- preguntó ella.

-Me refiero a que solo es así contigo. El beso que te dió en la mejilla antes de ir tras los Wolves en Griffonstone es una prueba de ello. Y se notaba por tu sonrojo que te gustó- terminó Applejack.

-Y ahora más que nunca pareces disfrutar de su compañía. Más que hace 13 años. Se nota a la vista lo feliz que estás a su lado- agregó Rainbow.

-¿Estás pensando lo mismo que yo, Rainbow?- le preguntó Applejack a la pegaso.

-Creo que sí, Applejack. Parece que a la Princesa Twilight Sparkle... le gusta Spike-

La alicornio se sonrojó demasiado por las palabras de sus amigas.

-¡¿Q-Qué...?! No... no digan tonterías. Spike so-solo es mi a-amigo. ¡Mi mejor amigo!- respondió Twilight desviando su mirada de la vaquera y pegaso.

-Sí, claro. Lo que tú digas, jejejeje. Pero no te pongas en ese estado, Twilight. No tienes por qué avergonzarte. No tiene nada de malo que Spike te guste. Es más, deberías sentirte suertuda de tener a un dragón como él a tu lado. Se nota lo mucho que se preocupa por tí, y tú por él- le dijo Applejack de forma más gentil.

-Si. Rarity no sabe la gran oportunidad que dejó pasar. Y se nota que Spike ya no piensa en ella. No lo dejes pasar tú también, Twilight- agregó Rainbow Dash.

Twilight no paraba de pensar en como se estaba sintiendo. Recordó como hace unas horas, ella y Spike estuvieron a punto de darse un beso, lo cual provocó que se sonrojara aún más, y que su corazón empezara a latir con más rapidez. No iba a negar que le gustaba que Spike le diera alguna muestra de afecto de vez en cuando como un abrazo o un beso. Tampoco iba a negar que Spike la hacía muy feliz. El dragón la conocía mejor que nadie, la trataba de la mejor forma y se preocupaba más por ella que por cualquier otra cosa. A Twilight le daba igual que él fuera un dragón y ella una pony. Esa estupidez que dijo Rarity hace 13 años como excusa para no aceptar a Spike era lo más absurdo que pudo haber escuchado. En el amor no había límites de ningún tipo. Sin duda, Twilight tendría mucho que pensar sobre cómo se sentía verdaderamente por Spike.


Cuando los seis llegaron finalmente al Imperio, Spike notó algo que llamó totalmente su atención. En una zona del Imperio, había una estatua de cristal de él a los ocho años. No estaba seguro del por qué habían hecho una estatua de él, pero rápidamente supuso que fue por haber ayudado a Cadence a proteger el Corazón de Cristal del Rey Sombra. Sentía que no hacía falta, pero que igual era un acto muy amable por parte de los ponys.

Todos fueron al castillo, y apenas entrar, Cadence ya estaba ahí para recibirlos. Para Spike era muy agradable verla de nuevo después de tantos años.

-¡Cadence!- dijo Twilight acercándose a ella para saludarla.

-Rayos de sol al despertar, choca los cascos y luego a saludar- ambas hicieron su típico saludo.

Jejeje, no han cambiado. Pensó Spike.

-Que bueno que están aquí, Twilight. Mi tía nos dijo que vendrían para ayudarnos a proteger el Imperio de Cristal de esta nueva amenaza. ¿Qué pasó con el resto de tus amigas, Twilight?- dijo Cadence.

-Oh, pues...-

-¡¿Esto va en serio?! ¡Bien, lo explicaré de una manera MÁS rápida y MÁS resumida! ¡Una se desmaya, otra no para de reírse y la última se siente incómoda! ¡Creo que nunca en mi vida he sido más clara!- respondió Rainbow respirando algo agitada.

-¡Jajajaja! Tranquilízate, Rainbow. Eso es más que suficiente- dijo Applejack.

-Lo que pasa es que esta nueva amenaza provocó que Rarity, Pinkie y Fluttershy cayeran en un problema común. Rarity se desmayaba, Pinkie no dejaba de reirse de ella y a Fluttershy le incomodaba demasiado esa situación. Por eso decidimos venir solo nosotras tres. Ah, y tenemos a alguien que sin duda será clave para enfrentar esta amenaza. Alguien que regresó más fuerte que nunca. ¿Verdad, Spike?- dijo Twilight.

-¡¿Spike?!- dijo Cadence con sorpresa.

Cadence entonces notó al dragón parado detrás de las tres Guardianas. Un dragón de escamas moradas, espinas verdes y unos intimidantes ojos verde esmeralda. Cadence no podía creer lo que sus ojos estaban viendo. Repentinamente, recordó aquel día tan triste para ella, pero totalmente devastador para Twilight.

Flashback

-¿Có-Cómo que Spike se fu-fue...?- dijo Cadence con impacto.

-Lo oíste bi-bien, Cadence. Spike se ha ido. Se ha ido d-de mi lado- le dijo Twilight con voz quebradiza.

-P-Pero, ¡¿qué fue lo que ocurrió?!-

-La estúpida de Rarity le destrozó el alma. Lo rechazó después de que Spike le dijera que lo que sentía por ella iba en serio. ¡Se preocupó más por su estúpida reputación de porquería! ¡No quería que la vieran con un dragón de pareja! Mi pobre Spike debe de estar tan dolido por dentro donde sea que se encuentre ahora mismo. Lo único que pudo hacer fue dejarme una carta en la que explicaba los motivos de su partida, y en esas palabras se notaba lo deprimido que se sentía a pesar de estar escritas. Se fue de mi lado, Cadence. No pude ni despedirme de él. Ni siquiera sé a donde pudo ir, o peor, si lo volveré a ver si quiera- concluyó Twilight no pudiendo aguantar más el dolor en su corazón, y derramando sus lágrimas.

-Por favor no llores, Twilight- le dijo la alicornio, acercándose a ella para abrazarla fuertemente.

-¡¿Cómo no qui-quieres que llore?! ¡Spike era mu-muy especial pa-para mí! Sin él a mi lado, me si-siento incompleta. Lo quería con TODA mi alma. Lo único que d-deseo es q-que algún día vuelva conmigo para no dejarlo ir nunca más- Twilight lloraba como nunca antes lo había hecho en su vida.

Cadence se dio cuenta del verdadero afecto que le tenía Twilight a Spike. Lo extrañaría demasiado. Se sentía tan mal por lo que estaba pasando la unicornio violeta. Cadence también le tenía un cariño increíble a Spike. Siendo solo un bebé dragón, la ayudó a proteger el Corazón de Cristal para evitar que cayera en los malvados cascos del Rey Sombra. Se sentía bastante preocupada por él, ya que ahora tendría que sobrevivir por si solo teniendo apenas ocho años de edad.

-Re-Relájate, Twilight. Sé q-que esto e-es muy do-doloroso para tí. Créeme, sé como t-te sientes. Lo único q-que ti-tienes que hacer ahora es tener fe y co-confiar e-en que Spike volverá algún día. Regresará y po-podrán estar juntos o-otra vez. Sé q-que así será...- le dijo Cadence con lágrimas cayendo de sus ojos de igual forma.

Fin del Flashback

El dragón se abrió paso entre las tres Guardianas, hasta quedar frente a Cadence.

-¿Tú... eres...?-

-¿Aquel bebé dragón que se fue hace 13 años? ¿Ese bebé dragón de ocho años encargado de los anillos en tu boda? ¿El bebé dragón que te ayudó a proteger el Corazón de Cristal del Rey Sombra?. Jejejeje, sí. Así es. Soy yo, Spike. Me alegra volver a verte, Cadence-

La Princesa del Amor simplemente no podía contener la enorme alegría que sentía al ver de vuelta a Spike. Twilight tenía razón. Regresó, y más fuerte que nunca. Al no poder contenerse por más tiempo, Cadence abrazó con gran fuerza al dragón, quien inmediatamente correspondió al gesto de la alicornio.

-¡Cuanto ti-tiempo ha pasado, Spike! ¡13 años super la-largos! ¡Cómo has cre-crecido! ¡Gracias po-por regresar!- decía Cadence llorando de felicidad.

-No tienes nada que agradecerme, Cadence. Fui un imbécil por haberme ido sin más. Soy un nuevo dragón. Un dragón que estará dispuesto a proteger su VERDADERO hogar: Equestria. Og du kan stole på meg for hva som helst- (Traducción: Y podrás contar conmigo para lo que sea)

-¿Qué has dicho?- le preguntó Cadence al oírlo hablar en ese idioma que nunca antes había escuchado.

-Que podrás contar conmigo, en nórdico. El idioma de Dovahkiin-

-¡¿Dovahkiin?! ¿Fue ahí donde estuviste todos estos años, Spike?- preguntó Cadence sorprendida, separándose ligeramente de él para poder verlo.

-Así es. Vivir con los de mi raza me ayudó a madurar totalmente y aprender varias cosas sobre los dragones. Ah, y logré dominar a la perfección el nórdico, así que me sé defender en este idioma. También entrené bastante para ser un dragón muy fuerte, y la verdad es que estoy muy contento con el resultado. Pero estoy aún más contento de haber regresado al que siempre fue mi hogar- dijo Spike.

Peewee le carraspeó al dragón.

-¿Qué? ¡Ah, es cierto! Peewee, Twilight, Applejack, Rainbow y yo vinimos para ayudarlos a proteger el Imperio en caso de que estos idiotas ataquen. No queremos que el Imperio de Cristal desaparezca como Griffonstone- dijo Spike.

-¿Griffonstone... ya no está? ¿Qué fue lo que ocurrió?- preguntó Cadence.

Twilight se acercó a ellos para poder explicar lo que ella sabía.

-Toda esta locura comenzó cuando la Princesa Celestia nos pidió a mí y a mis amigas que fueramos a Canterlot para una "labor importante". Durante el viaje en tren, nos atacaron unos macabros lobos, pero Spike nos salvó. Luego de eso, la Princesa nos dijo que fueramos a Griffonstone, porque estuvieron ocurriendo eventos extraños alrededor de este. Pero cuando llegamos, esos mismos lobos destruyeron TODO Griffonstone y mataron a casi todos los griffos. Applejack, Rainbow y yo solo logramos salvar a dos griffos hembras y lamentablemente no encontramos más supervivientes- explicaba Twilight.

-Decidí seguir a esos malditos hijos de perra para averiguar más sobre ellos. Los seguí hasta unas tierras nevadas, donde hay enormes montañas con infinidad de túneles y cuevas. Montañas PLAGADAS de esos lobos. Se llaman Wolves. Están terroríficamente armados hasta los dientes. Tres lobos negros son sus líderes. Pero a uno de ellos, el que dirigía el ataque sobre Griffonstone, se la tengo jurada a muerte. El nombre del bastardo es Xed. Debido a que habitan por zonas nevadas, seguramente algunos Wolves se encontrarán en el Ártico, y existe el riesgo de que vengan a meter sus putas narices al Imperio de Cristal. Es su objetivo cercano más probable. Pero actuaremos antes que ellos. Twilight, Applejack, Rainbow, Peewee y yo nos quedaremos durante los próximos días y entrenaremos para estar listos en caso de que aparezcan por aquí- terminó Spike su explicación.

-Spike tiene razón. Prepararé a los soldados del Ejército para estar listos ante un posible ataque de esos tales Wolves. Ya hemos enviado tropas al Ártico a vigilar- habló Shining Armor.

-Me parece bien, Armor. Ya entiendes lo de actuar rápido, compañero- le dijo el dragón.

-¿Ven lo rápido que progresa esto? Sin Rarity desmayándose, Pinkie riéndose ni Fluttershy incómoda todo va a la velocidad de la luz- dijo Rainbow Dash de repente.

-¡Jajajajajaja! Por eso vinimos nosotras tres, Rainbow- le dijo Applejack riéndose.

-"Las Tres Grandes" como siempre, chicas- dijo Twilight poniendo su casco.

Las Guardianas de la Magia, Honestidad y Lealtad juntaron sus cascos.

Creo que se lo tomaron muy en serio lo que dije de ellas. Pensó Spike.

-Por ahora no han habido eventos de ningún tipo cerca del Imperio de Cristal. Deberían aprovechar este tiempo para descansar. Deben estar agotados después de pasar por todo lo que me acaban de contar- les dijo Cadence.

-Uff, no te imaginas cuantos viajes tuvimos que hacer. Lo único que deseo es aunque sea un día de descanso- dijo Twilight.

-Por mí está bien. Yo diría que mañana podemos comenzar a entrenar. Sí que nos merecemos un descanso. ¿Ustedes que opinan, chicas?- dijo Spike.

-¡Sí sí sí, por favor! ¡Es lo que más quiero!- respondió Twilight con un tono que hacía parecer como si estuviera suplicando.

-Que así sea, colega. Aparte de descansar, puedo usar este tiempo para meditar cómo es que salí ilesa de Griffonstone- respondió Applejack abanicándose con su sombrero.

-Pues yo tengo ganas de ir a estirar mis alas. Estas amigas tienen que estar listas para adquirir mejor agilidad- dijo Rainbow Dash.


Durante el resto del día, cada quien fue a descansar por su lado. Spike caminaba por los pasillos del castillo, mientras pensaba en aquella voz que había escuchado después de entrenar en la montaña en Ponyville. Aunque aún tenía varias dudas, esa voz no podía ser una alucinación producida por el recuerdo maldito de hace 13 años. Esas palabras podrían tener un significado en concreto, pero no estaba seguro de qué.

Guerrero... enfrenta tus temores.

-¿Mis... temores?- Spike trataba de encontrarle significado a esas palabras.

-¡Uy, no puede ser!-

Una voz se alcanzó a escuchar. Spike reconoció de inmediato de quien se trataba y se dirigió hacia allí. La voz venía de la biblioteca y dentro de esta, encontró a nadie más que Twilight. No le extrañaba que se encontrara ahí, ya que sabía que a Twilight le encantaban los libros a no más poder, y para ella estar en una biblioteca era como estar en el paraíso. Era una de las muchas cualidades que más le gustaban de Twilight. Más aún ahora que estaba empezando a aceptar que se estaba enamorando de ella. La alicornio volaba de una estantería a otra con una cara de frustración.

-¡¿Tan difícil es hallar UN SOLO libro que hable del tema?!-

-¿Cual tema?-

Twilight se detuvo en seco en el aire, volteó su mirada hacia la entrada y vio a Spike de brazos cruzados.

-Oh, hola Spike. ¿Qué haces aquí?- preguntó ella.

-Pues venir a ver qué es lo que hacías tú. Te escuché mientras caminaba por el castillo y llegué aquí. ¿Estás buscando algo?- dijo él.

-Sí, estoy buscando algún libro que hable sobre la historia de los dragones. Después de todo lo que me contaste aquella noche, quedé con intriga por saber más sobre la historia de Dovahkiin. Pero parece que no hay NINGÚN libro que hable sobre el tema. Ya revisé CADA dichosa estantería y no hay NADA. ¡¿Tan difícil es para los ponys estudiar la historia de otra raza?!- dijo Twilight.

-Jejeje, tranquilízate, Twilight. No te olvides que viví durante 13 años en Dovahkiin. No creerás que me la iba a pasar con la típica rutina de entrenar, comer y dormir, ¿verdad?. En varias ocasiones me dediqué a usar mi tiempo libre para aprender sobre la historia de mi raza. Fui en varias ocasiones a la biblioteca de Seier y logré sacar un montón de información sobre el reino de los dragones, y déjame decirte... quedé maravillado con lo que había leído. Y aún recuerdo varias cosas que leí. Si quieres puedo contártelo- dijo Spike.

-¿En serio? ¿Tú conoces la historia de los dragones? ¡¿Y por qué nunca me la contaste?!- le dijo ella poniéndose en frente de él.

-En primer lugar, porque quería irme a dormir esa noche. Y en segundo lugar, porque tú solo querías oír qué había sido de mí y lo que aprendí de mi raza. Nunca me pediste nada relacionado con la historia de Dovahkiin- respondió el dragón de brazos cruzados.

En parte tiene razón. Pensó ella.

-No te preocupes. Ahora que podemos descansar y no es de noche, puedo contarte TODO lo que estudié. Tenemos literalmente lo que queda del día. Ven, sígueme- dijo Spike.

-¡Qué emoción! No te olvides de NINGÚN detalle. Cuéntame absolutamente TODO- dijo ella.

-Tranquila tranquila. Intentaré no olvidar ningún detalle- dijo él.

Vaya por dios. Twilight no ha cambiado su forma de ser. Sigue teniendo esa costumbre de aprender todo lo que puede... La sigo queriendo así tal cual. Pensó Spike mientras era seguido por Twilight.

El dragón y la alicornio se sentaron frente a frente en una mesa.

-Vale. ¿Lista para escuchar la extensa e interesante historia de Dovahkiin, Princesa Twilight?-

-Jejeje, más lista que nunca, mi leal guerrero-

Ambos se rieron de sus respectivas palabras. Spike tomó aire antes de comenzar su relato, el cual no sería nada corto.

Música:

Ace Combat Zero Soundtrack - Prologue

-Bueno, pues ya empiezo. La historia de Dovahkiin alberga grandes detalles. Como sabrás, hoy en la actualidad existen seis lugares que componen Dovahkiin: Las ciudades de Seier, Asgard y Midgard, siendo la primera la capital. Y finalmente, Muspelheim, la tierra del fuego y los volcanes, Jotunheim, la tierra helada y del hielo y Niflheim, la tierra de la oscuridad y las tinieblas. Solo para que lo sepas, fue a Muspelheim a donde fui a parar al momento de llegar a Dovahkiin. Pero hay que remontarnos al pasado. Hace varios milenios. A la "Era de los Dioses". El dios supremo era Odín, y junto a su esposa Frigg gobernaron Dovahkiin desde Asgard. El poderoso Odín tuvo varios hijos, entre los cuales se encontraban tres de los dioses más destacados y poderosos. Thor, dios del Trueno, Tyr, dios del Valor y Bragi, dios de la Sabiduría. Estos son dioses, pero si hablamos de una diosa destacada, quien no era hija de Odín, entonces tengo que mencionarte a Var, diosa de los Juramentos. Esta diosa hacía justicia sobre aquellos que no cumplían sus compromisos o juramentos que habían hecho hacia alguien o algo en concreto. También estaba Balder, dios de la inteligencia. La esposa de Bragi, Idún, tenía un estuche donde guardaba unas manzanas mágicas que hacían que los dioses nórdicos no envejecieran. Esto tiene mucho que ver con lo que te conté acerca de que mi generación deja de envejecer a los 25 años. Se dice que debido a que esas manzanas mágicas ya no existen, Idún esparció su magia sobre todo Dovahkiin, alcanzando a una generación de dragones en concreto. Una generación que estaría destinada a hacer grandes cosas. A esa magia la llaman: "La Bendición de Idún". Este pequeño detalle te sorprenderá, pero, ¿sabías que la tradición de poner el árbol en la Noche de la Fogata viene de nosotros los nórdicos? En Dovahkiin se conoce como... Navidad. Esto se debe a que en la antigüedad los nórdicos beneravan todos los años a un árbol que representara al árbol Yggdrasil. Éste árbol colosal es quizás el más perfecto que podría existir. El árbol Yggdrasil es tan extenso, que conecta todas las ciudades y tierras nórdicas. Sus raíces son tan profundas, que alcanzan las tres tierras más distantes en Dovahkiin. Éstas son: Jotunheim, Niflheim... y Helheim. El legendario árbol se encuentra a pocos kilómetros de Asgard. Las hojas y los frutos del árbol Yggdrasil tienen propiedades mágicas. Sí, tal como lo oyes, Twilight. Comer solo uno de sus frutos puede curar cualquier herida, y algunos dicen que sus hojas podrían incluso traer una vida pedida devuelta. A los dragones nos encanta celebrar la navidad con un gran banquete de hidromiel, carne y gemas. Para que no tengas dudas, la hidromiel es una bebida típica de los nórdicos. Es como la cidra de manzana, pero creo que aún más deliciosa, je. Pero creo que me estoy desviando del tema. Mejor volvamos a donde me quedé-

-¡Sí sí sí, por favor! ¡Sigue, Spike!- decía Twilight maravillada de la increíble historia que el dragón le estaba contando.

-Vale vale, ya continúo. Lo que te estoy por contar ahora te dejará literalmente sin palabras. Créeme, a mí me pasó. Durante los miles de años que Dovahkiin vivió bajo el mando de los dioses, los nórdicos creían que en algún momento llegaría el fin del mundo. A este evento se le conocería como el Ragnarök. Que sería una especie de renacer del universo. Los dioses se aseguraban de mantener el orden en el reino, y que la vida fuera próspera. Pero sus súbditos pensaban que en el futuro las fuerzas del caos sobrepasarían a las del orden, es decir, a la de los mismos dioses. Uno de los culpables sería Loki, dios del Engaño. Y esta creencia terminó por hacerse realidad. El malvado Loki liberó a sus monstruosos hijos tras el impactante asesinato del dios Balder, a manos del inofencivo muérdago. Sus hijos fueron Hela, diosa de la Muerte, el oscuro lobo Fenrir y Jormundgander, la serpiente de Midgard. Mientras estaba infiltrado en la montaña de los Wolves, pude ver una estatua del mismo Fenrir. Los Wolves pelean en nombre de él. Son descendientes de él. Por eso hablan nórdico. Pero volveré a donde estaba. En mitad del Ragnarök, en la batalla de las fuerzas del orden contra el caos, el despiadado Fenrir acabó con la vida del supremo Odín. Debido a esto, el peso de la batalla recayó sobre los hombros de Tyr, Thor y Bragi. Sabiendo que tendrían que darlo todo, la poderosa trinidad Aesir llevó su poder al MÁXIMO. Lo que no se esperaban, era que la imponente diosa Var terminaría sumandose a ellos tres. La Trinidad Aesir y Var juntaron sus poderes provenientes de lo que mejor los caracterizaba a cada uno. Valor. Tenacidad. Sabiduría. E Imponencia. Los dioses dieron paso a la creación de unas piedras... nunca antes vistas. Unas piedras que poseían un poder exorbitante. El poder más grande que jamás existió en ese entonces. Con sus poderes divinos, dieron paso... a la creación... de las Piedras Nórdicas. Las piedras de los dioses. Cuatro piedras poderosas. La Esmeralda de Tyr. El Topacio de Thor. El Rubí de Bragi. Y el Zafíro de Var. Con la creación de estas poderosas piedras, los dioses irían más fuertes que nunca a la batalla. Tyr y Thor, quienes siempre llevaron una profunda rivalidad por ser el dios más imponente, lograrían debilitar a Fenrir, para que así, su hermano Vídar pudiera vengar la muerte de su padre Odín, poniendo fin a la vida del oscuro lobo. Pero la cosa no acababa ahí, porque aún quedaban Jormundgander, Garm, el perro infernal que resguardaba las puertas del Helheim, el gigante de fuego; Surt y el ejército Draugr que sorpresivamente, no era dirigido por Loki, ni siquiera por Hela. No se sabe mucho sobre la identidad del que dirigió al temible ejército de esos no muertos, pero se sabe que era un Draugr NUNCA antes visto, y que Balder lo derrotó y encerró en Helheim cuando tuvo la intención de sembrar el terror sobre la tierra que le encomendaron proteger después del Ragnarök. Algo que llamó mi atención, fue que también en el bando de Loki venía un dios superpoderoso, descendiente del gigante Surt, y que la "Trinidad Aesir"; Tyr, Thor y Bragi lo tuvieron que enfrentar al mismo tiempo para poder vencerlo. Ese dios era conocido por gobernar con puño de hierro TODA tierra que conseguía someter. Lo llegaron a apodar como "Tirano Nórdico". Mientras Bragi, Var, el resto de los dioses y sus fieros guerreros peleaban contra Loki, Hela, Surt y el ejército Draugr, Tyr y Thor batallaron contra Garm y Jormundgander respectivamente. Y aquí sería donde ambos dioses darían sus vidas para derrotar a sus enemigos, luego de una brutal y sangrienta pelea. Un acto memorable por parte del dios del Valor y el dios del Trueno. Un acto que inmortalizó sus nombres en la historia. Con el noble sacrificio de Tyr y Thor, y la derrota de Loki, Hela, Surt y el macabro ejército Draugr a manos del resto de los dioses, los dioses sabían que su deber en estas tierras había terminado. Dovahkiin, el Reino Dragón, sería gobernado por nueva sangre. El resucitado Balder tomaría las riendas de todo Dovahkiin, en honor a su padre y hermanos caídos en la destructiva, mortífera y sangrienta batalla por su tierra. Pero antes de partir, los dioses sabían que no podían dejar atrás ninguna de las cuatro piedras. Sabían lo que podría pasar si tremendo poder caía en las manos equivocadas. El propio Balder también era consciente de eso. Así que se las llevaron con ellos, esperando a que en un futuro llegara la hora de entregárselas a unos nuevos portadores. Aquellos a quienes los dioses reconocerían como verdaderos herederos. Aquellos a quienes los dioses pasarían la antorcha. Aquellos que se asegurarían de hacer de este mundo... un mundo mejor. Estos eventos fueron el comienzo... de un nuevo inicio. El fin de una era. El ocaso de los dioses. Ragnarök- Spike había concluido su increíble y extenso relato.

Fin de la música

Twilight había leído grandes y épicas historias en cientos de libros a lo largo de su vida. Pero lo que acababa de escuchar, no sabía como describirlo. Superaba por mucho a cualquier otra historia que haya tenido la oportunidad de leer. Spike tuvo razón, estaba sin palabras. La historia de Dovahkiin era épica, dramática, trágica, misteriosa, etc. Simplemente no sabía cómo describir lo que el dragón le había contado. Pero lo que más le llamó la atención, fue la corta pero interesante historia sobre esas piedras creadas por los dioses. Tenían bastante similitud con los Elementos de la Armonía. Equestria tenía los Elementos de la Armonía y Dovahkiin las Piedras Nórdicas.

-Que mítica historia, Spike. Me prometiste que no olvidarías ningún detalle y así lo hiciste. Dioses, criaturas mitológicas, batallas épicas, e incluso unas poderosas piedras creadas por dioses. La historia de los dragones es sin duda la más completa. Lo que más me llamó la atención fue lo de esas piedras que crearon los dioses. ¿Eso es lo único que sabes de esas piedras?-

-Lastimosamente es lo único que pude averiguar sobre las Piedras Nórdicas. No hay tanta información de estas debido a su muy corta historia. Pero al menos es algo. Aprendí cosas increíbles durante los 13 años que viví en Dovahkiin- respondió él.

-Spike, ¿extrañas... Dovahkiin?- le preguntó ella repentinamente.

El dragón no vio venir esa pregunta.

-¿Por qué preguntas eso, Twilight?-

-Es que... me sorprende que hayas decidido volver... al lugar donde hace 13 años tuviste el incidente más devastador de tu vida. Lo que digo es que... pudiste seguir viviendo tranquilamente con los de tu raza. Tener una vida normal de dragón. Alejado de todo lo que te hizo daño...- decía Twilight.

Spike suspiró y se puso de pie.

-No te voy a mentir, Twilight. Estaba totalmente devastado cuando me fuí. Con la idea de jamás regresar. Fuí un verdadero idiota a los ocho años. Mi vida en Dovahkiin me ayudó a madurar, reflexionar y a darme cuenta de que todo lo que hice de pequeño no fue lo correcto. Ahora que tengo veintiún años, me doy cuenta de que he cambiado totalmente. No sabes la alegría que me da el ya no ser ese estúpido bebé dragón de ocho años. Un dragón que no pensaba bién las cosas. Te voy a ser sincero. Sí extraño un poco Dovahkiin. Después de todo vivir con los demás dragones me ayudó a convertirme en el dragón que soy ahora y a reflexionar sobre mi forma de ser cuando era pequeño. Viví durante 8 años aquí y durante 13 años en el Reino Dragón. Pero a pesar de haber vivido por más tiempo en Dovahkiin, Equestria fue la tierra que me vio nacer. Escúchame bién, Twilight. Aunque yo sea un dragón, Equestria SIEMPRE será mi verdadero hogar. El hogar del que nunca debí marcharme. Te prometí que jamás me volvería a separar de ti, y le rogué a los mismos dioses que me castigaran de la forma mas cruel posible si no cumplo esa promesa. Podrás contar con mi ayuda para lo que sea. Cuando necesites algo, no estaré lejos. Te ayudaré en todo lo que sea necesario. No dejaré que nadie te haga daño. A partir de ahora, dejaré de ser tu asistente, para pasar a ser tu leal guerrero. Un guerrero que estará dispuesto a darlo todo por su princesa. Nada, ni los mismos Wolves me podrán separar de tí, Twilight Sparkle- terminó Spike.

La alicornio en su vida jamás había escuchado tan leales palabras. Ella siempre supo que Spike tenía un gran corazón, pero en ese momento había demostrado que era un dragón ÚNICO en su raza. Un dragón con un corazón puro y una voluntad inigualable. El afecto y el cariño que le tenía parecían haber sobrepasado los límites. Su corazón latía rebosante de felicidad. Una felicidad que nunca antes en su vida había experimentado. Y era una sensación muy agradable. Tal parecía que ya no tenía que pensar en como se sentía hacia él. En ese momento lo único que quería era abrazarlo. Estar cerca de él.

-Spike, ¿puedo darte un... abrazo?- preguntó ella acercándose a él, con lágrimas de felicidad asomándose por sus ojos.

-Los que tú quieras, Princesa Twilight- respondió él, abriendo sus brazos.

Twilight lo abrazó con toda la felicidad del mundo, frotando su rostro contra su pecho y derramando sus lágrimas sobre este.

Applejack y Rainbow tienen razón. No dejaré ir esta oportunidad como la tonta de Rarity. La oportunidad de encontrar la felicidad. Pensó ella.

-Gracias p-por regresar, Spike. Gracias por vo-volver cu-cuando más t-te necesitaba- lloraba Twilight.

Jamás necesité a Rarity. Siempre tuve a Twilight. Pensó el dragón.

Mientras Spike y Twilight disfrutaban del abrazo, no se percataban de que Cadence los observaba asomada desde la entrada. Una sonrisa se había formado en su rostro al ver esa linda escena.

Gracias por regresar, Spike. Twilight no era la misma sin ti.


¿Cómo les va, lectores? Estoy de vuelta después de 2 meses. Lamento la tardanza, pero básicamente estaba SIN inspiración y necesitaba descansar de tanto escribir. Lo único bueno de tardarme es que parece que me salen capítulos más largos y supongo que a los lectores les gusta leer capítulos más duraderos. Espero que hayan disfrutado de mi historia de los dragones basada en la mitología nórdica, con unos cuantos cambios. Pero como siempre, algo de ficción no viene nada mal. Antes de irme les quería decir VARIAS cosas que pasarán de ahora en adelante y aclarar otras.

N.1- No pediré reviews nunca más, ya que hoy en día la gente se muere al escribir unas dos míseras palabras o se les rompe el dedo por tocar UNA SOLA tecla. Dejaré que las reviews vengan de forma natural y ya está. Si llega alguna review en cualquiera de mis historias será solo un milagro, pero ya NO se las pediré.

N.2- Mis historias de MLP se situarán en un UNIVERSO ALTERNO. MI UNIVERSO. Aquí varios sucesos de la serie ocurrieron de forma distinta o simplemente no ocurrieron nunca. Aquí existen villanos ficticios que yo creé, como los Wolves. Aquí varios personajes de la serie no existen, ya que algunos no encajan en mis historias, otros simplemente no son de mi gusto y otros son personajes de mierda, pero literalmente... de MIERDA. Y esto va para los lectores o fans TÓXICOS que vengan a tirar mierda gratuita por esto: ¡No se molesten ni pierdan su tiempo, ya que a mi los insultos NO me afectan!. Mis historias son para aquellos lectores que de VERDAD las disfrutan, aquellos que se emocionan por saber que pasará en los sgtes capítulos.

N.3- Si me tardo demasiado en actualizar es porque estoy sin inspiración o simplemente porque necesito descansar. Aunque las razones pueden variar. Les recomiendo que cada vez que suba un nuevo capitulo, actualicen el fanfic de vez en cuando, ya que suelen haber algunas faltas ortográficas y eso me enoja mucho. Por eso releo el capitulo y corrijo inmediatamente esa falta ortográfica.

N.4- Algunas de las historias que tengo planeadas son esenciales para que otras puedan seguir, ya que tengo que desarrollar e introducir nuevos personajes, porque si meto algún personaje así sin más y a algún lector le llama la atención, no faltará el pesado que venga con: ¿Cómo pasó esto?, ¿Cómo pasó aquello?, ¿Por qué es así este personaje?, etc, etc, etc.

N.5- La razón por la cual decidí darles lanzallamas a los Wolves es porque el lanzallamas es una arma de terror y compagina muy bien con lo despiadados y sanguinarios que son los Wolves. Imagínense, los lanzallamas hoy en día son armas PROHIBIDAS por razones obvias. Provocan una muerte LENTA, DOLOROSA y poco honrosa. Esta arma de terror define a los Wolves como verdaderos asesinos. La idea de morir quemado vivo no suena muy agradable, ¿verdad?.

Y eso es todo lo que tenía que decirles. Recomienden mi historia si les está gustando, síganme para estar atentos a los fanfics y eso es todo por mi parte.

Hasta otra, lectores