¡Hola!

¿Cómo están?

Espero que bien y aquí les traigo un nuevo capítulo de Doble Cara se que eh tardado pero tengo tantos proyectos nuevos en mente y uno que otro reto que no se ni por donde empezar, espero me entiendan y me tengan algo de paciencia… ya estoy trabajando en la continuación de este capítulo como en el avance de las otras historias… les pido por favor algo de misericordia conmigo.

Como ya vieron acabo de lanzar un nuevo proyecto Entre mis Ángeles y tus Demonios y espero por favor me colaboren con aquella historia.

No creo tener nada más que decir… así que bueno… comencemos.

Los personajes de Dragón Ball Z no me pertenecen, son propiedad de Akira Toriyama. Al igual que los personajes de Resident Evil pertenecen a la empresa japonesa CapCom.

No sigo líneas del tiempo, acomodo todo a mi gusto y como mejor me parezca.

Facebook: FanFiction Mikashimota Z

Wattpad: MikashimotaZ

PD: perdón si tengo algún error de ortografía.

PD2: Eh creado una imagen provisional para la historia… espero les guste y psss para ser el primero no me quedo tan feo XD

MoonWalker/Otaku/Jacksonera- I'LLBe There

Advertencia: lenguaje obsceno y violencia (Leve)

XxXxXxXxX

PROV MILK

"Buena pelea, aun que no supe tu nombre, quiero que sepas que no me gusta quedar debiendo favores, te dejo mi arma de gancho y una prueba del virus en paga en forma de gratitud.

Att: Ada Wong

PD: el edificio estallara en dos minutos, mas te vale correr."

Miraba el mensaje una y otra vez no creía posible lo que leía en la pantalla de mi celular ¿De donde diablos había sacado Ada mi número de teléfono? Era la primera pregunta y la más importantes de muchas que tenía, no comprendía como hizo para conseguirlo.

¿Había efectuado un plan desde que me vio? Quizás fuera sido lo más probable o solo corrí con esa suerte… la situación habia sido difícil desde el primer momento que llegué a las instalaciones del "Panal" de Umbrella, se me había dificultado muchas cosas al ser mi primera vez.

En algunas situaciones apeligre demasiado y en otras creí no salir con vida, había visto cosas que ni estando en el centro de Raccoon City había visto, pero cuando me encontré con aquella pelinegra sacándome de mis casillas haciéndome por poco perder la paciencia convirtiendo mi misión en un dolor de cabeza. Todo se veía como un rompecabezas y claro que no estaba dispuesta ah armarlo, además que después de todo lo complicado de la situación algo raro paso en ella… decidiendo por ambas… ¿Ella decidió confiar en mí?

Raro

Entraño

Pero fue así, aunque totalmente absurdo fue haber sido tan condescendiente con ella, si, la vi en Raccoon City pero aquello no era suficiente como para que yo la protegiera y Ada…. Ella se aprovecho de eso maniobrándome a su antojo. La situación ameritaba unir fuerzas según mi parecer y así ella lo decidió, prácticamente me utilizo para escapar y yo sin rechistar la ayude sin pero alguno. Bufe un poco y rodé encima la cama para ver el ventanal de la habitación.

"Idiota"

Después de todo aquello aún no estaba tranquila, analice de nuevo la situación de hace un par de horas, sabía que Ada estaba herida y no podía dejarla ahí ¿Porque? Espero un poco hasta que la respuesta llegó, Sencillo:

Tengo corazón

"Idiota"

Bufo molesta una vez más, tenía más que claro lo temperamental que era y lo enojona pero aún así había crecido con esas reglas en mi mente desde muy pequeña

«Si alguien te necesita, tendrá tu ayuda»

Gruño molesta y aprieto el tabique de mi nariz.

"Intento matarme"

Pero aún así decidí ayudarla, ¿Por qué? De nuevo la respuesta se había perdido y tarde más de lo necesario para encontrarla.

"Si ella hubiese querido volarte la tapa de los sesos, lo hubiera hecho"

Y no lo hizo ¡Perfecto! esa era la respuesta mas absurdo para excusar mi actuar ¿Se podría decir que tenía miedo de ser asesinada por esa mujer? ¡Absurdo!

Aprieto un poco más fuerte mi tabique buscando la manera de acallar aquella molesta vocesita que me gritaba que aún después de todo aquello seguía estando en deuda.

"Estúpida"

Bufo de nuevo y aún no encontraba la mejor manera de explicar el por qué no me molestó todo aquello, tal vez el éxtasis de momento me idiotizo, ahora creía que era un síntoma alargado por seguir sintiéndome igual.

¿Estaba entusiasmada por encontrarse con esa mujer?

Sin querer mi mente había plasmado a esa chica como una heroína al haber escapado de esa ciudad del infierno.

"Si eso fue Ada no quiero ni imaginarme que serán los demás sobrevivientes"

Bufo de nuevo y paso algo de saliva, ahora debía ver algo mucho más superficial.

Rivalidad

Quisiera o no ahora ambas trabajábamos para empresas diferentes y contrarias con metas totalmente desiguales y difusas ¿No? Ella estaba de lado del mismísimo Albert Wesker, quién era uno de los mejores agentes de Umbrella y quién aparte de todo ello fue quien decidió convertir aquella pequeña ciudad en el mismísimo infierno y todo solo para comprobar "cosas"

"Estúpido"

Habían tomado a cada ciudadano como un conejillo de indias, experimentando y eliminando a cualquiera que intentase rebelarse según los informes que el viejo me había dado, todo comenzó por querer eliminar a los mejor hombres de Élite de Umbrella y esto era más provechoso si se probaba con los experimentos.

"Hacer enfrentar a las mejores fuerzas Élite contra los peores infectados era lo mejor para esa empresa"

¡Jah! ¡Mil veces idiotas!… no era justo jugar con la vida de las personas de esa manera, tenía entendido que algunos escaparon y eso me alegraba aun que ya sabiendo quién era el responsable me imaginaba que no se la pondrían fácil y en esos estaba yo, después de todo el Viejo Brief no tuvo la culpa del todo eran casi 50/50 para cada uno.

"Si ahora crearán un bando contra Umbrella con gusto me les uniría"

Aún no se cuál era el motivo por el cual Wesker quería aquellas Muestras ni mucho menos que planeaba hacer, pero Ada estaba involucrada y de lo más seguro es que ya tuvieran ambos una orden de captura. Suspiro de nuevo y me siento al borde de la cama.

"Ada y yo somos agentes muy especiales…"

Yo trabajando para el Doctor Brief dueño de Coorporaciones Cápsula y está para el Gobierno, pero ella… Ada trabaja ahora para Albert Wesker y este para Umbrella, yo sabía más que nadie el riesgo y rivalidad que ambas compañías podrían tener, aún que Coorporacion Capsule este resguardándose con sus aparatos informáticos y tecnológicos y de más no era suficiente como para desviar a cualquier tipo de competencia con Umbrella, una empresa como esa podría pedirle cualquier tipo de cosa y en el proceso descubiertos si veían algo extraño.

Si Umbrella se llegase a enteras de la alianza entre el gobierno de EEUU y la empresa del viejo que era totalmente autónoma al país, podría formar el mas grande alboroto, el riesgo que abría sería inminente y más cuando son agencias contrarias con diferentes proyecciones y puntos a favor, las consecuencias y rivalidades no podrían faltar y los enfrentamientos nunca acabarían, la posible destrucción masiva que podrían llegar a crear ambas empresas seria mucho peor de lo ocurrido en Raccoon City…

"¡Ya deja de preocuparte!"

Era imposible no hacerlo, el futuro de muchas personas dependían de el tipo de decisiones...

Siento un par de punzadas en mis sienes obligándome a dejar despabilar, tomo unas bocaradas de aire y miro de nuevo el teléfono en mis manos me levanto de la cama algo fuerte sintiendo un leve mareo por el movimiento brusco, no había tardado mucho curando mis heridas cuando llegue, digamos que corrí con suerte después de todo entrenar en la base del viejo decrépitos tenia sus ventajas.

En la noche tendría que ir en camino a la ciudad de Wisconsin según tenia entendido allí me recogerán junto a la muestra, pero no era nada seguro. Apenas había logrado escapar de la explosión que Ada efectuó en los últimos recintos de Raccoon City y me había tardado horas en llegar a un hotel, apenas y pude convencer a la dueña del hospedaje para que me dejara pasar unas horas allí.

No tenía la seguridad de entrar al hospedaje siendo Chichi así que lo desactive y volví a ser la misma Milk Son de siempre y aún así fue peor, no quería dejarme ingresar por ser forastera ¿Entonces para que carajos tenía un hostal?

Cuando accedió a darme una habitación, pude estar más relajada, entre y me di una ducha alejando la pesada sensación extra en mi cuerpo y los pocos rastros de sangre se fueron por el drenaje, estar con el holograma encima no significaba que estaría como había llegado a Coorporación Capsule: libre de golpes y sin ningún tipo de rasguño.

¡Jah! Tonta

¡Había sido todo lo contrario! Estaba toda magullada y con un labio levemente inflado por la pelea con la chica de rojo, había guardo mis cosas con mucho sigilo en mi pequeño bolso, dormí un par de horas y ya eran alrededor de las tres de la tarde cuando me desperté, teniendo innumerables llamadas de él Doctor Brief y de Hunnigan, cuando escuché los mensajes de voz por poco y me dejan sorda. Había sido todo un show explicarles que me había quedado dormida.

Camine hasta el teléfono de mesa y pedí algo de comer a la casera de hostal, pasaron unos minutos y está apenas me trajo una sopa mal hecha totalmente fría y con un amigo insecto de adorno en el plato.

Perdí el apetito al ver la mosca flotar sobre el líquido, dejé el plato en la mesa y acomode las cobijas donde había dormido, cualquier rastro mío quedó en la papelera de la habitación, tome mi bolso y lo puse debajo de mis ropas, apague las luces y cerré la puerta caminando directo al piso principal de aquel hostal. Llegue al mostrador y la mujer ya me tenía una larga lista llena de vacíos donde se me indicaba cuanto debía cancelar por los servicios.

—¿¡Por qué ese precio!?— miraba la factura con los ojos próximos a salírsenme de las cuencas, me estaba cobrando 150 dólares por apenas un par de horas, tampoco había pasado allí una semana.

—Es por lo gastado niña, aquí nada es gratis.

—No es posible…

—Paga.

—No… ¡No pienso pagar más de veinte dólares!—era una vieja abusivas, cobrarme tanto por haber dormido un par de horas, un baño rápido y una comida que no consumí me parecía demasiado caro "No sabia que ahora el pésimo servicio también se cobraba"

—¡No, no, no, me paga los ciento cincuenta dólares!— chasqueo sus dedos y me apuraba con un golpeteo con uno de sus pies.

—¡No le voy a pagar esa cantidad!— saco treinta dólares y se los tiró en el mostrador— Señora abusiva—Susurro y salgo a toda marcha aún escuchando las protestas de la fea anciana.

—¡Ladrona!— me grito aún detrás del mostrador y agitando los billetes en alto.

—¡Su madre, vieja estúpida!—Salgo del establecimiento cerrando fuerte la puerta.

Me alejo a la vez que saco del bolso una de mis cápsulas, accionó el auto que traía y este aparece rápidamente, de igual forma me interno en él, enciendo el motor quitando el freno de mano y pisando el acelerador. Me fui alejando y vi por el espejo retrovisor como aquella mujer estaba en medio del camino con un palo de escoba en la mano sacudiéndolo al aire y echando un par de alaridos. Reí burlona y pise un poco mas el acelerador.

A medida que avanzaba el tiempo corría, el atardecer ya se terminaba y los tonos azules grisáceos se hacían presente con aún los rastros de los tonos rojizos que había tenido el cielo, trague pesado y un sentimiento de incomodidad me invadió como si me fueran a regañar por cualquier cosa, descendí mi mano hasta mi pecho apretando aquel dije entre mi ropa cuando mi garganta se seco. Temblaron un poco mis manos y solo por una medida de seguridad accione el holograma sintiendo como aquello fuera una capa protectora.

Para mi sorpresa cuando me mire encontré las mismas ropas hecha jirones tal cual las había dejado, tendría que buscar una tienda donde conseguir algo más decente que ponerme pero al menos no estaba con la cara sucia o con rastros de sangre, era como si el holograma apenas cambiará el tono de mi piel y el color de mis ojos, el cabello se podría hacer pasar como la mejor peluca existente… pero la ropa seria cuento aparte, tendría que hablar con el viejo Brief para aclarar un par de cositas.

Seguí mi rumbo pasando por lejanas casas a lo largo de la carretera, ya tenía las luces encendidas y procuraba no mirar mas de lo necesario ahora que la oscuridad regia mi camino.

No me gustaba EEUU por las tan variadas historias que bañan las distintas regiones aun que fuera una potencia poderosa y tuviera tantos sitios hermosos no quitaba que también hubieran cosas malas, sobretodo cuando pasan cosas tan terribles como lo vivido en Raccoon City.

Miro de nuevo el retrovisor y veo las luces de un par de vehículos demasiado llamativos para mi gusto acercándose, bajo la velocidad un poco y espero a que por lo menos uno de ellos me rebase al conducir, un par de minutos y nada sucede solo se me ocurre hacer parpadear las luces traseras de mi auto como un tipo de clave a los conductores, trago pesado y miro de nuevo a la carretera, los vehículos de atrás me había respondido.

"Mierda"

Piso el acelerador y suelto el freno de mano, el sonido del motor rugir y la goma deslizase con fuerza por el pavimento alerta a los otros vehículos y de igual forma acelerando sus vehículos.

La velocidad de los autos iban en ascenso, miraba cada vez más seguido el espejo retrovisor buscando la manera de alejarlos de mi, suponía que eran los mismos hombre rebeldes que se la pasan efectuando carreras ilegales por la zona atracando a cual transeúnte se encontrarán.

Las curvas de la carretera se iban disminuyendo quedando en línea recta y siendo mucho más difícil perderlos.

Si seguíamos de esa manera tendría que derrapar y meterme de lleno entre lo valles secos de la zona, mire una vez el espejo lateral izquierdo y apenas moví el volante un poco a la derecha y sin más el espejo estalló, solté un gemido de sorpresa y miré otra vez el espejo retrovisor.

Gritos y algarabía se escuchaba a la vez que podía ver cómo hacían tintinear las luces delanteras mientras sus vehículos zigzagueaban a lo largo de la carretera

Un sonido sordo paso cerca a mi rostro estallando una parte del parabrisas de mi auto.

"¡Maldición!"

¡Me estaban disparando! Maniobre zigzagueando al igual que ellos para esquivar los tiros, teniendo solo dos opciones: me mantengo en la carretera o me salía al valle, era una de dos.

Un tiró más y gire el volante derrapando un poco metiéndome de lleno entre los mismos valles arenosos con pasto alto y seco, busco la manera de volver a la carretera ya que la desequilibrada zona no me permitía divisar bien a mis atacantes, pero entre los pastos altos y vallas publicitarias salen seis motociclistas.

"No me jodan"

¿Ahora eran motociclistas? ¿Qué nadie estaba pendiente de ese lugar? ¿Dónde carajos estaban las patrulla cuando se necesitaban? Otros disparos suenan a mi alrededor y un brinco de mi auto me hizo golpearme la cabeza contra el techo del vehículo.

—¡Diablos!...— me tocó un poco la zona afectada pero la situación en la que estaba no podía hacer gran cosa, me agacho un poco en el asiento y acelero a fondo aún que me diera un par de golpes mas, sino escapaba tendría que yo también atacar y no quería hacerlo además lo más probable era mi auténtica derrota siendo tantos contra una sola persona, para mi no era justo.

"Necesitare un auto nuevo"

La situación se veía bastante comprometedora y gracias a Dios solo el auto estaba recibiendo verdaderos daños, metí la mano dentro del pequeño bolso y saqué de él el diminuto micrófono que se me había olvidado ponerme al salir del hostal.

Un disparo más y el GPS de mi auto se apago instantáneamente.

"Mierda"

Necesitaría un mapa o un guía lo antes posible, no conocía la zona por donde había decidió partir a mi punto de encuentro y mucho menos podría manejar tranquila siendo perseguida por esa pandilla de delincuentes, esperaba que por lo menos alguien contestara además según tenía entendido aún la misión no acababa ¿Cierto? Supongamos que aún esperaban saber noticias mías después de haber salido triunfante en mi misión ¿Verdad? rogué al cielo por que por lo menos Hunnigan estuviera disponible.

Manejaba serpenteante y los tiros eran más seguidos, con dificultan me puse el audífono y oprimí el pequeño botón del micrófono y espere a que por lo más sagrado Hunnigan o alguien más contestara en la otra línea.

—¿Chichi?—¡alabado sea el señor! En tan poco tiempo jamás pensé en alegrarme tanto en escuchar la voz chillona de mi "Compañera"

—¡Hunnigan!— la nombre con tanta emoción y no solo por que me contestó sino por que otro tiró llegó a el parabrisas, demasiado serca de mi cabeza para mi gusto.

—¿¡Qué pasa!?— se notó el tono de voz nervioso que tenía, escuche como soltaba algo a la vez que yo movía el volante una vez más, apenas eran las 8 de la noche como para que Hunnigan se fuera del trabajo ¿Cierto? O ¿Estaría apenas llegando?

El tener un tipo de empleo como el de ella y el mío no era nada fácil, pero después de todo para mi en ese momento eran casi las tres de la madrugada por lo oscuro que estaba el panorama.

—¡Me están atacando! ¡Ah!— No me había fijado en qué momentos uno de esos motociclistas alcanzaron mi Auto y con una varilla rompieron unos de los vidrios de las ventanas traseras.

—¡Ah!— otro golpe rompió el vidrio de uno de mis lados

—¡Ohh! ¡Mira nada más! si es una preciosas muñequita— miré la ventana del copiloto y ahí se asomaba un poco uno de los hombres.

—…Déjame ver…— fue como si Hunnigan hubiera déjalo todo de lado y el sonido de las teclas llegó me llegó aun que mi atención era más dirigida hacia los tipos que intentaban arrinconar mi vehículo —Estás demasiado lejos del punto de encuentro y para tu mala suerte muy cerca de Raccoon City…

—¡Te estoy diciendo que me están atacando! ¿¡Es que eres sorda o que!?— muevo bruscamente el volante golpeando a uno de los motociclistas.

—Por eso mismo, a dos kilómetros de tu posición hay una desviación, tómala… y atácalos—miro el retrovisor de nuevo y frenando un poco hago que uno de los motociclistas ruede por encima del vehículo cayendo un par de metros lejos, después de eso acelero de nuevo teniendo el debido cuidado de no arrollar al tipo.

Hunnigan tenía razón, aun que no quería tener más peso de conciencia después de los seis caídos en la base del panal, estar cargando con seis muertes encima era demasiado asfixiante pero…sino lo hacía… un disparo mas y el sonido del motor de una de las motocicletas suena más fuerte.

—¡Maldita perra!—apareció un hombre junto a mi ventana y con un tipo de varilla hizo estallar el vidrio que me protegía haciendo que los cristales volar hacia mi haciéndome un par de rasguños, por el golpe tan imprevisto sin querer maniobre del lado contrario al que iba llevándome al hombre haciéndolo caer bruscamente, el auto dio otro brinco haciéndome dar otro gritillo pero a la vez divise la carretera a un par de metros

—¡Chichi! ¡Eres una agente! ¿No? ¡Tienes como defenderte! ¡hazlo entonces!

"¡Reacciona Milk! ¡no seas Estúpida!"

Tenia razón, eso era lo que tenía que hacer y no lo estaba aplicando, aún no estaba tan familiarizada con ese tipo de cosas después de todo, no quería dañar más gente teniendo el temor de que quizás esas personas tenían familia y yo me encargase de separarlas… gruñí un poco y piso el acelerador llegando a la avenida bruscamente, acomodo el auto con ayuda del volante y sigo el recorrido que había estado marcando cuando salí del hostal, la algarabía y los gritos exagerados siguen marcando el camino detrás de mi.

—N-Necesitare... un piloto… ¿P-Puedes hacer eso tu?— me temblaban la voz y una gota de sudor bajo por un costado de mi cara, tendría que defenderme, tenía que poner un alto a la extraña situación pero siendo tantos seria demasiado difícil y el temor por hacer algo mal me estaba sofocando ¿Tendría la fuerza necesaria para arremeterlos?¿Soportaría la carga de más decesos sobre mis hombros? No lo creía, por lo menos esperaba no cargar con toda la culpa, planeaba no mandar a nadie a la morgue.. aun que quizás si a unos al hospital, era preferible cargar con un herido que con un muerto.

—Encantada, toda esta misión no eh hecho nada interesante— la pequeña risa de Hunnigan me hizo sonreír aun que tragara duro la saliva sabia que después de todo esto algo más tendría que cambiar.

Me imagine que sería como en los vídeo juegos de carreras, esperaba que Hunnigan tuviera demasiado bien el control del carro como para yo ahora pasar de víctima… a victimario.

—P-Perfecto, espero que sepas cómo hacerlo…— reconfirmó antes de ir alistándome para el giro, había sobrepasado la velocidad limite y llegué antes de tiempo a la desviación.

Giro a mi izquierda y tomo el desvío, piso el acelerador de nuevo y me interno en esa zona boscosa que para mí era el mejor lugar como para el desquite del que Hunnigan y yo estaríamos dispuestas a efectuar. Para cuando ya tenia cierta distancia por encima de mis atacantes pise el freno y cambie la dirección del volante derrapando sobre el pavimento dando un giro de 180°

—¿L-Lista?— suelto el volante y la constante vibración de auto me mantiene expectante, zafo mi cinturón y tocó el dije, espero un par de segundos y del auto sale una pequeña pantalla serca al kilometraje y en ella aparece el rostro de Hunnigan sonriente y muy entusiasmada.

—Adelante..— frunce un poco sus cejas y yo en respuesta asiento a la vez que respiro profundo, el motor del vehículo comienza a rugir y es la clara señal de que yo ya no soy la diligente de dicho aparato, trago pesado y con rapidez me paso a los asientos trasero aún que al sentir el tirón del vehículo casi me estrello con el dañado parabrisas trasero, me acomodo rápidamente y accionó el dije apareciendo en ambas piernas las fundas con su debido revolver, las tome y espere ah acostumbrarme al movimiento rápido y totalmente atenta a encontrarme con mis perseguidores.

Un par de segundos y los primeros motociclistas se dejaban ver, tome un poco más de aire y extiendo mis brazos a mis costados, la velocidad se fue pausando a medida que nos íbamos acercando.

—¡Ahora!— como si viera todo en cámara lenta tan solo tuve que girar mi rostro a uno de mis costados y apretar el gatillo cuando ya había enfocado la pierna izquierda del motociclista, Giro de nuevo mi rostro tan rápido como pude y dos tiros fueron más que suficiente para estallar el vidrio que aún portaba mi auto y junto a las esporas cayeran sobre el otro motociclistas. Al final ambos conductores cayeron con brusquedad al suelo y rodaron justo a sus motos destrozándolas de paso quedando inconscientes.

Todo aquello apenas tomo un par de segundos y mientras Hunnigan maniobraba esquivando a cada conductor, haciendo que se estrellaran unos con otros derrapando de la misma manera que los anteriores.

—¡Buen tiró!— la voz de Hunnigan se oyó folclórica y emocionada, la sonrisa en su tez y la concentración con la que manejaba era realmente pulcra, no tardamos en toparnos frente a frente a los Cinco autos que venían detrás de las motocicletas.

El caucho de las ruedas quedaron plasmadas en el suelo al frenar pero el motor seguía rugiente ante la expectación de los otros vehículos que también habían frenado en seco.

—Hunnigan... ¿Qué crees que hagan?— la adrenalina empezó a surgir desde lo más profundo de mi ser y el nerviosismo la acompaño, antes no me había sentido asi pero ahora era como si estuviera en una encrucijada.

—Sujétate— el motor de mi auto comenzó a sonar más fuerte, miré detrás del carro por medio del vidrio y algunos de los motociclistas se habían levantado acercándosenos… Tal parecía que el golpe no había sido lo suficientemente fuerte como para noquearlos, dejé con lentitud las dos armas a mis costados y encogí la correa del bolso donde traía mis cosas y lo escondió tras mi espalda, tome el abrigo que estaba en la silla del copiloto y me lo puse por encima ocultando un poco mis ropas, volví a tomar las armas tragando una buena bocarada de aire.

Esto será feo.

—Cuando arranquen, despeja el techo… tendré que salir.

—¿Piensas suicidarte antes de tiempo?— reímos por el comentario y como un Flash la seriedad me invadió y mi mente se quedo en blanco, la manera en que las ruedas marcaron el suelo al arrancar de golpe me hizo estar más expectante, miré por medio del parabrisas como esos otros vehículos también se acercaban rugiendo sus motores.

—Espero tener mejor suerte que esa— los metros de distancia eran casi nulos y las bocinas de sus autos sonaban fuertes como los gritos aullantes de sus dueños. A escasos diez metros Hunnigan destapó el techo y apenas logré apoyarme antes de ser arremetida por el imparto de uno de esos autos con el mío, la manera en la que logré ver como sumió el capo de mi carro casi me hace llorar, el esplendido vehículo rojo de mi propiedad había quedado a añicos.

—¡Mierda!— escuche a Hunnigan en mi oído dar un grito y no era de menos, mi auto estaba dando un bote y lo más seguro es que pasara por encima del otro auto que me impacto.

Dirigí mis manos al techo disparando hacia el exterior perforan un par de vehículos, pero en la forma que iba a caer no era nada buena para mi. En un momento mis manos se movieron solas y de la nada el arma de gancho que me había dado Ada apareció reemplazando uno de mis revólveres y se disparo quedando enterrada milagrosamente en un árbol que había en la desviación sacándome por uno de los ventanales a la fuerza antes de que quedará apresada por el metal.

Me estrelle con fuerza contra la tierra donde el árbol estaba dando un par de vueltas lejos quedando al lado de otro árbol, la cuerda metálica se retraía y volvía al lanza garfio por si sola.

Un par de segundos de atormecimiento hasta que pude recostarme en el tronco e ir poniéndome de pie, respire agitada lamiendo mis labios por la ahora sed que vivía mi cuerpo, parpadee un poco y sentí un poco de líquido bajar por mi cabeza, me toque disimuladamente mientras los autos frenaban en la carretera.

"Sangre"

El impacto había sido más fuerte de lo que esperaba provocándome una herida en algún lado de mi frente, ahora solo tenía que esperar para suturarme.

"Tsk ¡Diablos!"

Se me supo la piel chinita al imaginarme la escena, incruste el arma de gancho al cinturón de mi pantalón y espere recostada en el árbol teniendo uno que otra idea de que harían aquellos vándalos. el viento soplo y una punzada de dolor le dio a mi cabeza.

Estúpida.

Como era posible haberme dañado tanto en una situación como esta y no en el panal estando rodeada de verdaderos matones.

Me asome a un costado del árbol viendo como salían un par de sujetos de cada vehículo, se fueron acercando a mi auto yacente en suelo por el impacto. Uno de ellos se asomaron a ver su interior y los sonidos de Sorpresa llegaron a mi uno tras otro, solté con pesadez el aire que tenía en los pulmones para tomar otra bocarada del mismo, como que no se habían fijado en que momento había salido.

—¿Chichi?— escuche un susurro en mi oído y toque el micrófono sin despejar la vista de los sujetos.

—Estoy bien Hunnigan— apenas es perceptible mi voz, miro a los alrededores buscando una manera de escabullirme de ellos sin llamar la atención.

—¿¡Dónde esta!?— uno de los hombre hablo con fuerza a sus acompañantes— ¡Busquen al maldito!

Sorpresa

Como que solo los primeros motociclistas sabían que "aquel" "conductor" era mujer… Les di de nuevo la espalda y me agache apegada al tronco del árbol para que no me vieran.

—¡Necesito al malnacido que conducía este carro!— de nuevo la voz se hizo oír.

—Rick, mamá dijo que la única persona que estaría ah esta hora por los alrededores sería la mujer que llego en la mañana y robo a mamá— sorpresa y una gota de sudor resbaló mi frente.

—¡Lo se! ¡pero una hembra jamás conduciría un auto de semejante manera! ¡son demasiado miedosa!— profirió a los cuatro vientos dando ah conocer a sus acompañantes lo que él pensaba, para mi fue como un golpe en el ego, Mi ceja tembló por la absurda y escandalosa afirmación.

Las mujeres saben mucho más cosas que estar metidas en la cocina

—Pero Rick… mamá dijo…

—¡Calla!

"Uyy Vieja Maldita, ¿Manda a sus críos a buscarme?… ¡Estúpida!"

Apreté mis dedos con fuerza haciéndolo tronar mis huesos, era increíble que me estén buscando por 120 dólares que no quise pagar demás ¿Era obvio no? había durado muy poco en el hostal como para pagar esa cantidad, no podía creer que fuera tan extremista.

—Mientras la encontramos robaremos al idiota que manejaba está belleza— me asome un poco y vi como tocaba una parte de mi auto y se reía— Busquen algo de valor y miren a los alrededores—fruncí el ceño al escucharlo, apreté mis puños y volví a asomarme apretando el botón de mi micrófono— pagarán una buena suma por el rescate.

—Hunnigan… manda una unidad de policía a mi ubicación— divise una motocicleta a una buena distancia mía, podría tomarla y escapar en ella.

—Tardaran un poco en llegar, pero si eso quieres…

—Ya me vas entendiendo…

—¡Te encontré!— un tipo apareció de la nada detrás de mi y me jalo del cabello zarandeándome un par de veces haciéndome levantar del suelo conduciéndome por medio de la poca distancia apretando mi cabello y luego me lanzo a la carretera— Rick, encontré al "conductor"

—¿A si?— permanecí todavía en el suelo, pero escondió el revolver bajo de mi cuerpo.

—Si, es esta muñeca— me jalo de nuevo del cabello, obligándome a levantar el rostro, gruñí un poco por el dolor ya que sentía como si ese cabello castaño fue mi cabello natural apegado a mi cuero cabelludo, el tipo al finalizar su oración me beso la mejilla dejandome un rastro de saliva.

"Asco"

Fruncí el ceño y toque el dije desapareciendo el arma y las pierneras cuando me hizo levantar del suelo, como que al estar mirándome la cara no se habían dado cuenta de ello.

— ¿Qué hacemos con los muchachos? Están heridos—Un chiquillo no menos de 15 años le hablaba al fornido hombre frente a mi.

—Súbanlos a los carros… Mamá los curara— quise reír al ver a semejante tipo decir la palabra Mamá con esa voz tan grave—Dime tu muñeca… ¿En tu casa no te enseñaron a pagar?— el tipo se venía acercando a mi masajeando su dedo pulgar contra su de dedo índice y corazón.

Me mantuve expectante hasta que él tipo se acercó, me miro sin ningún tipo de expresión e intento tocarme la cara pero desvié mi rostro para que no lo hiciera.

—Estúpida…— me golpe el estómago con uno de sus puños— Nos divertiremos contigo… ya después te cobrare por haber robado a Mamá— había subido su mano tomando mi mentón, mientras que la otra tocaba bruscamente uno de mis senos, gruñí por la falta de aire y el tacto tosco y sumamente asqueroso por parte del tipo, intenté zafarme de nuevo pero el tipo tras de mi me jalo el cabello de nuevo. Los demás presentes se iban agrupando a mi alrededor con un par de Varillas y crucetas en sus manos y uno que otro revolver.

—Suélteme…— advertí, estaba a punto de salirme de mis cabales.

—¿Qué no entiendes? Me debes algo y lo tomaré… ¡Nadie se va sin pagarle a los "Temptation To Death" y tu muñeca… nos debes algo— apretó sus dedos a los costados de mi boca ejerciendo bastante fuerza causándome molestia, el asqueroso aliento de Hombre golpe de lleno mi rostro y tal como es bien conocido, mi paciencia se acabó.

—Perfecto…— mi rodilla izquierda se estrelló contra la entrepierna del hombre cayendo de rodillas, le di un patada en la cara como a la vez mi cabeza golpeó fuerte el rostro de quien me mantenía sujeta del cabello. Los presentes cuchicheaban y se reían de los otros dos hombres.

—¡Maldita perra!— el de la nariz ahora sangrante, saco una navaja de su bolsillo y se lanzó a mi.

—Esta vez no— alce mi pierna izquierda deteniendo su brazo y golpeando el arma blanca, me impulse con mi otra pierna dando un giro en el aire estrellando mi pie en su rostro haciéndolo dar un bote parecido al mío.

La sorpresa no pasó desapercibida y apenas pude ponerme en una posición de defensa y esperar a mi segundo atacante.

Uno de los hombres se lanzó a mi con una varilla bastante larga, su primer intento por golpearme diagonalmente por mi costado izquierdo, cuando oí romper el aire me agache en el suelo y lo hice caer con un barrido de mi pierna izquierda, cuando esté cayó tome su varilla y me puse de pie mientras le hacía dar vueltas entre mis manos sorprendido a más de uno.

—Cobardes...—susurre al frenar el arma y señale a uno de los más malandros a mi parecer— vamos…

Como si lo hubiera llamado para darle un dulce este corrió hacia a mi con una llave mecánica, frene el ataque con un extremo de la extensa varilla y zafe la llave a la vez, mande el otro extremo de la varilla golpeando su rostro no tan fuerte cayendo un par de metros lejos de mi, otro hombre se lanzó de igual manera para el final quedar fuera del combate y los hombres que tenían las armas menos peligrosas se lanzaban a mi quedando igual que sus compañeros

—¡Basta!— me había dado cuenta que quedaban tan solo cinco en pie y cada uno con un revolver en la mano— ya fue más que suficiente— vi como levantaban las armas y me apuntaban— Suelta la varilla, aquí ya no puedes hacer nada— fruncí el ceño y dejé caer la estridente extensión de metal, levanté las manos serca a mi pecho en señal de derrota, escuchaba un par de gemidos quejumbrosos y solo espere a que se me fueran acercando. Metro tras metro los dejaba serca mío y al igual iba acercando mi mano izquierda al dije, un par de pasos mas y apreté el collar apareciendo de la nada el arma que quería en mi mano derecha.

Vi la sorpresa en sus rostros cuando medio moví mi TMP frente a ellos, acercaron sus armas a ellos y quitaron los seguros tan rápido como sus manos lo permitieron, uno de ellos disparo hacia mi pecho pero como ya era de costumbre vi el proyectil acercarse lento y gracias a ello lo Esquive dejando que aquel que estaba detrás de mi intentando atacarme recibiera el imparto, corrí un poco y salte sobre el que me disparó dando una voltereta antes de caer tras él.

Quite su arma y lo apergolle con el brazo izquierdo disparando a los cuatro restantes frente a mi dejándolos igual de tendidos en el suelo sin llegar a matarlos frente a las pocas miradas consientes. El tipo que tenía pegado a mi estaba en estado de shock, lo solté lento y empuje su espalda, como si fuera un pedazo de papel, cayó al suelo junto a sus compañeros que se quejaban de dolor.

—¿Qué ibas a hacer?— le apunte con la TMP y este comenzó a temblar— Pobres— sonreí lascivamente, sentí algo dentro de mi crecer y un leve ardor en mis ojos solo me provoco un sentimiento de ira, apunte a sus piernas y le di un par de tiros, los suficientes como para que lo hiciera llorara de dolor. Mire al resto de espectadores sintiendo la tentación en mis manos, levanté el arma y uno por uno les fui dando tiros en sus extremidades, escuchando los gritos y gemidos de dolor seguidos del llanto.

Suspire y gire sobre mis talones encontrándome a un solo hombre arrodillado contra uno de los autos, era el chiquillos que había visto hace un rato, camine hacia él y vi como sus ojos llorosos se apretaban con Fuerza como si hubiera visto a la mismísima muerte en persona y era mejor que no lo dudara, lo tome del cabello y le zarandee como lo habían hecho conmigo.

—¡Párate!— me obedeció nervioso y dejé mi arma sobre el baúl del carro donde había estado inclinado, arranque un pedazo de tela de su blusa amarrando sus manos tras su espalda, al finalizar mi tarea lo golpe detrás de las rodillas haciéndolo caer frente a mi

—¿Qué hacías tú aquí?— tome de vuelta mi arma y le apunte pegándole el cañón a su cabeza, la sangre fluía rápidamente entre mis venas acelerando mi respiración y mi ritmo cardíaco a la vez que secaba mi garganta— Habla.

—¡N-No lo mates por favor!— al que había golpeado en los testículos intento ponerse de pie mirándome suplicante con su rostro cubierto de sangre por la patada que le di y eso que tenía dos tiros en cada pierna— E-Es mi hermano pequeño… E-Él no sabe de estas cosas por favor!—el chico lloro más fuerte y miro al corpulento hombre.

—¿Qué hacia él aquí entonces?

—Q-Quería ver a-a lo que me D-Dedico...— gruñí molesta y con solo pensarlo la pierneras volvió ah aparecer en mi pierna derecha, colgué mi arma y de allí saque la pequeña navaja—¡ESPERA!— tome la cabeza del chico y apoye el frio metal sobre su cuello, este cerro sus ojos y más lágrimas inundaron su rostro.

—¿Piensas arrastrar a tu hermano a la asquerosa vida que tienes?— no miré al tipo, en ese momento sentía como algo dentro de mi quería degollar a ese pequeño, pero faltaba el impulso, necesita ese impulso. Espere a que me contestará pero no lo hizo, gruñi de nuevo y apague más el filo de la navaja provocando que un pequeño hilo de sangre bajara por el joven cuello.

—¡No!— sollozo—¡Juro que no lo haré! ¡No lo mates! ¡Es solo un niño!— apenas y lo mire por entre mis cabello.

—¿Y tu? —Le susurré al chico—¿Piensas ser un malandro asqueroso igual a él?— zarandee un poco su cabello y otro gemido de dolor salió.

—N-No… n-no lo haré…— lloro más fuerte y me miro entre lágrimas, quite la navaja de su cuello y la lleve a su largo cabello tomando un mechón acariciándolo entre mis dedo, lo admire un poco y de solo un arranque lo corte, la mirada expectante del otro tipo no decía nada y el pequeño joven lloraba al ver caer cada mechon de su cabello cobrizo al suelo.

La navaja para ser pequeña tenía buen filo así que no fue un martirio cortarlo con rapidez, escuché a lo lejos como sonaba una sirena, parpadee un poco por algo de dolor y calculé que tenía alrededor de 30 minutos para acabar lo que estaba haciendo y escapar, supuse que ellos aún no la escuchaban y eso solo me dio ah entender los nuevos avances de mi ahora condición.

Cuando termine guarde la navaja, tome de nuevo mi arma y el brazo del chico levantándolo con fuerza llevándolo hasta su hermano, lo hice arrodillarse de nuevo y le apunte ah ambos.

—¿Qué harás? Dejaras ah este chico libre… o lo guías por tu cochinas vida— nadie dijo nada ni los heridos quienes miraban la escena, de otros me hubieran atacado pero estos solo se quedaron quietos y callados.

—D-Dejare que sea libre… no lo conduciré a esta vida— me agacho y acerque al más chico a mi poniendo mi arma bajo su mentón el mayor dio un grito de horror y el pequeño acelero su respiración.

—¿Y tu? ¿Qué harás?— le susurro al oído totalmente exaltada y con la idea de que el mocoso hiciera algo que me provocará, tenía unas ganas diabólicas de matarlos y ver su sangre correr, quería verlos temer por mi y si fuera mayor posible suplicar por sus vidas, lamí mis labios y el chico sollozo de nuevo sintiendo sus lágrimas bañar su rostro.

Negó con la cabeza.

—Q-Quiero irme a casa con m-mamá…— lloro esta vez como si fuera un niño pequeño, algo se apretó en mi pecho y la angelical tez delicada de cierto pequeño perdido me hizo reaccionar, trague pesado pero me obligue a sonreí, le di un pequeño beso en su húmeda mejilla y lo empuje hacia el otro sujeto.

—Me parece bien— me aleje y aún apuntándoles corrí hasta lo que quedaba de mi auto, lo guardé en la cápsula y me escabullí entre los arboles mientras accionaba otra cápsula, Rogué por que fuera otro auto, pero no, una motocicleta negra estilo Ninja apareció frente a mi, no espere para subirme en ella antes de que tal vez alguno de esos idiotas intentara atacarme, prendí el vehículo de dos ruedas y me interne entre el follaje, para mi sorpresa los "Temptation to death" no me dispararon cuando les di la espalda, quizás no era la única novata por los alrededores

—Que heroica hazaña…— la voz ahogada por la risa de Hunnigan me recordó el pequeño micrófono en mi oido.

—Tonta…— me ruborice un poco.

—Baja quince metros y saldrás a la otra intercepción para Dacota del Norte… ya después podrás dar el retorno a Wisconsin…

—Bien...— suspire y mantuve ajustado el freno para bajar por el empinado montículo de tierra.

—¿Quieres hablar con el Doctor Brief…?

—Si… necesito un par de arreglos antes de llegar a Wisconsin

—¿Mucho golpe? Debes de aceptar que serán tus admiradores…— al tomar la avenida acelere aún que el aire golpeara fuerte mi rostro.

—Cállate… solo hice lo que me pareció correcto…—Aun que aún así algo me preocupaba, ese sentimiento extraño que nació en mí no me pareció nada común y menos si momento antes lo que menos quería era dañar persona, pero algo más me decía que no debía abrir la boca de demás si no quería problemas.

—Soy consiente de ellos, seguro que ese chiquillo te lo agradecerá…

—Pero no su madre— reímos ambas, habíamos pasado por una situación que nunca pensamos vivir, nunca creí tener el valor suficiente de enfrentarme ha tanta gente y mucho menos rapar a un chiquillo para que aprendiera una lección, ni siquiera yo me lo creía era algo más halla que solo podía aprobarlo mi conciencia.

Mi teléfono vibró tras mi espalda y la comunicación con Hunnigan se cortó, me orille con la moto y tome el bolso alargando de nuevo el tirante sacando el teléfono.

—¿Diga?

—…Milk…— la voz del viejo Brief sonó un tanto aliviada.

—¿Qué pasa?— un auto paso junto a mi, alumbrado el camino.

—Hunnigan dijo que querías hablar conmigo…

—Cómo es de eficiente la muchacha ¿No?— sonreí por el comentario—Necesito ropa y un casco para la moto, no tengo mucho dinero para comprarlo…— levanté mi mano y toque la sangre ya seca en mi cara.

—Ummm tal vez necesitemos unas cápsulas más… pero te dejé un traje específico para la moto…

—¿Cuál?

—Espera… aquí ya es tarde por el cambio de horario… estoy medio dormido…— escuché el teclado al otro lado de la línea, mire al cielo y en mi mente empecé a hacer cuentas mientras que contaba con los dedos.

—Ah… Mentiroso… —Fruncí el ceño—¡allá ya es de día!

—No grites, es muy temprano…

—Aquí es alrededor de las diez de la noche… allá ya deben ser las ocho de la mañana…

—¡Lo encontré!— "Viejo idiota" para mi sorpresa un botón apareció sobre la válvula de gasolina, lo óptimo y un rayo salió de ella cayendo sobre el dije, espere unos segundos después oprimiendo el dije y desde la punta de mis tacones hasta mi cuello se cubrió de un traje negro adherido al cuerpo, el gabán marrón paso a ser negro metálico como el resto de la ropa, al final mi cabeza también fue cubierta por un casco que oculto mi cortos cabellos, mi miré de arriba a bajo como podía y quede realmente impresionada.

—Brief….

—Te quedara bien— escuché la voz del viejo desde el teléfono.

—Ya lo creo… ¿Me puedo quitar el casco?

—Si, pero es mejor que te lo quedes, se ve mejor, además que si por alguna razón quieres pasar desapercibida puedes ajustar el gabán, las botas son estilo militar pero estilizadas… no se verán feas aun que seas mujer o hombre.

—No soy travesti— Cuelgo antes de que siga con sus malos chistes, enciendo la moto y acelero un poco sin alejar mis dedos del freno y como primera acción de mi parte, buscaría la primera estación de gasolina. Diez minutos y escuché a lo lejos las sirenas de los vehículos policiales, un cambio más y la moto por poco y se para en una rueda, grite un poco pero como apenas toco el piso reí totalmente nerviosa.

"Creo que me termino gustando más está moto que mi precioso carro rojo"

Al cabo de unos quince minutos llegue a una gran estación, me bajo de la moto y la dejo junto a la puerta de las acostumbradas tiendas que tienen estas estaciones de gasolina.

Ingreso al establecimiento y busco algo de ropa en las vitrinas, paso por los extensos pasillos y casi no encuentro algo reusable, menos mal soy algo delgada para lo escaso que encontré, tome unos Jeans bota recta color azul oscuro y una blusa a botones manga larga color verde esmeralda, no era de mi agrado pero era lo único de mi talla y que no tuviera muñequitos estampados por todos lados, paso por otro corredor y busco algodón y un poco de alcohol etílico, camino un poco más encontrando Micropore lo tomo y voy a caja donde el joven que atendía se la paso mirando su teléfono celular ignorándome por completo que no le importo cancelar bien dándome una considerable rebaja.

—¿Me presta su baño?

—Saliendo a mano izquierda— me tiende una llave aún sin mirarme, la tomo junto a lo que compre y le hecho una ojeada a la moto antes de ingresar al baño, tenía suerte que hubiera una rejilla donde podía ver hacia a fuera estando de puntas.

Me quite el casco y me mire al pequeño espejo, toque el dije y la ropa negra desapareció dejándome a la vista el viejo conjunto que el anciano me había dado, me saco la ropa junto a los tacones quedando en el short negro y la blusa blanca de tirantes, suspiró un poco y abro el grifo, me lavo la cara junto a las manos quitándome cualquier rastro de suciedad que tuviera junto a la sangre, me seco con mi propia blusa blanca de botones y la dejo a un lado tomando en una bolita de algodón un poco de alcohol etílico quitándome la sangre que está serca en el cuero cabelludo sobre mi frente, quitó al exceso de costra y con el micropore cierro definitivamente la herida.

Tomo la blusa verde y la pongo encima de la camiseta de tirantes, lo mismo hago con los Jeans y sentándose en el borde del lavado me pongo de nuevo los tacones.

Me levanto rápido y miro por la rejilla hacia la motocicleta, me coloco el chaleco negro que tenía con la blusa blanca y mi abrigo… no me veía tan mal, conviene bastante bien las prendas, pongo la correa y me acordé de la arma de gancho, seguro había desaparecido cuando toque el dije.

Agradecía a mares haber tenido aquel artefacto que me salvó de quizás partirme el cuello. Acomodo mi cabello y me pongo el casco, guarde en la bolsa las dos prendas sucias y lo que utilice para curarme… tenia algo de ganas de ir al baño, pero en un sitio como ese no era nada seguro hacerlo, me miré por última vez en el espejo parpadeando un par de veces para quitar el ardor aun que no pudiera verme.

—Espero que no sea nada grave—parpadee de nuevo y Cerré la puerta tras de mi, camine de nuevo hasta el establecimiento y dejé la llave al encargado, tome algo de comer del mostrario dejando solo un par de monedas, aún me quedaba mucho camino hasta Wisconsin y no me podía ir con el estómago vacío.

.

.

.

El recorrido siempre fue largo, tuve que parar un par de veces por gasolina y algo de tomar, me iba quedando dormida por el camino así que unas bebidas altas en cafeína y azúcar me mantenían despierta, llegue en la tarde a Wisconsin y me encamine a un callejón para guardar la cápsula, camine por las concurridas calles hasta el primer autobús que me llevará a la ciudad de Madison, central de Wisconsin.

No quería llamar demasiado la tención llegando con semejante motocicleta, de pronto me demoraría mas de lo previsto pero por primera vez en mi vida quería viajar en ese colectivo tranquila sin necesidad de preocuparme por nada.

Había sido todo un caos desde que comencé con ese viaje, agradecía tener las bases para sobrevivir un par de días pero ocurrieron cosas que jamás creí toparme, sucesos inesperados y la presión en el pecho expectante a algo nuevo me tenía en otro mundo.

In the last hours the criminal band called "Temptation to Death" have been captured that were found in bad conditions in one of the avenues with deviation "Minnesota-Lowa" according to the authorities apparently it was a conflict between criminal bands but the captured ones do not Have expressed some kind of complaint and only finding on the scene a trail of struggle, one dead and several injured, including a minor ...

[En las últimas horas han sido capturada la banda criminal denominada "Tempation of Death" que fueron hallados en malas condiciones en una de las avenidas con desviación a "Lowa-Minnesota" según las autoridades al parecer fue un conflicto entre bandas criminales pero los capturados no han manifestado algún tipo de queja y solo hallando en la escena rastro de forcejeo, un muerto y varios heridos, entre ellos un menor de edad…]

El radio del vehículo llamo mi atención, nunca creí que semejante noticias fuera a llegar a mis oídos, sonreí nerviosa por la información ya que para mí era más que obvio quién había sido la causante aun que me sorprendió que no dijeran nada, creo que decidieron hacer un voto de silencio respecto al tema. Si ellos cerraban el pico de igual manera lo haría yo.

Los cuchicheos de las demás personas en el autobús me tranquilizarse un poco, por lo menos se que no están pendientes de quiénes los podían oír, ahí es cuando te das cuenta de las barbaries que puede llegar a decir la gente.

La mayoría de las personas creen que por que no son ellos los de los problemas todo lo demás vale mierda, pero llegasen a ser ellos las víctimas ya se volverían locos y harían lo imposible por buscar algún tipo de justicia, como muchos dirían

«La historia sería otra»

Bufo exasperada y miro por la ventana las inumeradas calles que voy recorriendo… espero llegar pronto, ya quiero que todo esto acabe.

Un par de horas y el crepúsculo ya se hacía presente en el cielo, baje del autobús y camine hasta el aeropuerto buscando con la mirada alguien que me estuviera vigilando y como si fuera algo obvio un tipo que estaba leyendo un libro se acercó a mí y me tomo de la mano como si fuéramos pareja, me ruborice un poco pero desvié la vista ocultándola bajo mi cabello, me jalo hacia dentro del aeropuerto y nos encaminamos a las salas privadas.

—Agente Gyumao… veo que la misión a sido algo exitosa…—le miro entre mis cabellos analizando cada expresión de su rostro.

—…Debería soltarme…

—No puedo, para sacarla de aquí como si nada debe venir conmigo— sonrió un poco, pero a diferencia no mostró ningún atisbo de incomodidad, salimos a la pista solo minutos antes mostrando nuestros papeles para poder tomar el Jet privado que me llevaría a casa, cuando llegue frente a la compuerta vi a los mismo agentes que me lanzaron a las ruinas de Raccoon City, mi ceja derecha tembló y sin querer una sonrisa coqueta adorno mi rostro, subí cada peldaño con suma lentitud cuando al fin los tuve frente a frente me miraron serios y solo asintieron con la cabeza.

—Agente Gyumao, bienvenida…— habían hablado al mismo tiempo, en otras circunstancias quizás por un impulso hasta los abría abrazado pero me las debían.

"Oh claro que sí"

Cerré mis ojos y plasme una sonrisa, mis manos se empuñaron y viajaron rápidamente al vientre de cada uno de ellos, obvia mente no fui tan brusca pero por lo menos los hice doblar por la molestia del impacto.

—A la próxima…—Pase en medio de ambos y quite cualquier expresión de mi rostro— no le vuelvan a dar a nadie semejante bienvenida— los miré por encima del hombro y camine hasta el fondo de la aeronave directo al baño…

.

.

.

El viaje paso sin ningún contratiempo, dormí un par de horas pero algo en el transcurso del vuelo venía molestándome, cuando partimos una molestia nació en mi pecho y el deseo de llegar lo antes posible me tenía inquieta y la lija en mi garganta me impedía consumir cualquier cosa aun que estuviera muriendo de hambre.

—¿Desea algo?— una chica vestida con un traje negro, su cabello recogido en la parte de atrás y sus ojos Verdes amarinados me detallaban con curiosidad.

—¿Falta mucho para llegar?— me mordí el labio y mi pie no deja de temblar por encima de mi pierna izquierda.

—Dos horas… Se le comunicará cuando estemos en zona de aterrizaje— asentí y miré de vuelta al ventanal a mi lado, suspire aún nerviosa y rogaba al cielo por que el camino no fuera tan largo como creí que sería, ya había aguantado lo más extenso solo esperaban aguantar lo poco que me restaba, el pitido en mi oreja me taladro en tímpano de mi oído

—H-Habla Gyumao— susurré al permitir la llamada del auricular pero aún sintiendo las ondas del pitido ir un poco más allá formándose un poco de dolor.

—Chichi…— me extraño algo escuchar la voz del anciano por medio de ese aparato de comunicación.

—¿Pasa algo?

—Cuando llegues a Japón, no vengas a la Coorporacion Cápsula, ve directo a la base y deja en un maletín las muestras que trajiste— ruedo los ojos y bufo exasperada.

—¿Algo más?...— estaba realmente cansada, con urgencia necesitaba un descanso por lo menos un par de horas para dormir.

—Si, después que dejes las muestras ve a casa tomate un baño y ven como si nada a mi casa… necesito decirte algo.

—Ash…— apoyo mi cabeza en el respaldar de mi asiento y cierro los ojos

"No más viajes por favor"

—…Esta bien… cuando llegue... arreglaremos mi paga.

—¿Qué? ¡Pero!...

—No trabajo Gratis Brief— susurro aún estando con los ojos cerrados, desconecto la comunicación, después te todo aquello lo que en verdad anhelaba era ser recibida por mi familia, que se preocuparan por mi o que quizás tan solo despertara de ese incomodidad sueño y viera todo como una pésima pesadilla.

Los minutos corriendo y al fin puse un pie en el pavimento de la pista aérea, apenas y me despedí de Mis compañeros" con solo un movimiento de mano, afirme mi gabán y salí campante en medio del aeropuerto, apenas y me detuvieron para ver mis papeles y ya ah continuación salí corriendo a toda marcha buscando el primer callejón donde pudiera accionar una de mis cápsulas

Escogí una pequeña nave de color azul claro con franjas negras sin el logotipo de la empresa del viejo, me subí en ella y emprendí viaje a las montañas.

El panorama me encantaba, me maravillaba el ir llegando a los enormes montículos rocosos rodeados por la flora y fauna junto a un par de ríos. Sin duda no había nada más hermosa que la madre naturaleza.

Cuando llegue a la base me estacionándome frente a la pequeña cabaña de la vez pasada, golpee un par de veces y pronuncie el código que me entrego el viejo el cual me identificaba e ingresé al respectivo lugar, apenas entre gran cantidad de científicos estaban alrededor mío tomando mi gabán y el reloj que había tenido en una de mis muñecas.

—¿Traes la muestra del virus?— asentí y toque el dije, de este fue saliendo lentamente el tubito de color azul hasta que quedó completamente en mi mano, se los extendi y me pareció gracioso que se pusieran guantes y lo tomaran con sumo cuidado, lo metieron en un maletín gris con seguros metálicos, enseguida me dieron la espalda dejándome como una boba ahí plantada, suspire resignada y me di la vuelta yéndome directo a casa.

.

.

.

Apenas entre a mi hogar corrí como niña pequeña subiendo peldaño por peldaño de la escalera directo a mi cuarto lanzándose a la cómoda y mullida cama, sentí el calor de esta y el particular olor a rosas me invadió las fosas nasales, me quedé un buen rato ahí acostada tan solo sintiendo como el lugar me daba la bienvenida. No sé cuanto tiempo paso pero lo mejor era ir y darme una buena ducha para irme a donde el viejo Brief.

Me levanté con pereza estirándose cual felino, camine hasta el baño encendiendo la luz para mirarme al espejo observando solo un par de segundos aquel holograma. Lo desactive y pude ver debajo de mis ojos las leves bolsitas más oscuras y la tez más pálida. pase saliva y mientas suspiraba me soltaba el cabello, me fui sacando mis ropas y luego me entre a la ducha.

Estuve un rato bajo el agua fría que me iba reafirmando la piel por su contacto. Me relaje un poco bajo la caída constante del agua solo prestando atención como cada gota de ese fluido decencia por mi cuerpo.

Al terminar la ducha tome una toalla y la envolví en mi cuerpo parándome de nuevo frente al espejo corriendo todo mi cabello hacía atrás, quite suavemente el micropore y trate mi herida como era debido.

Prendí la secadora y fui secando mi cabello para poderlo amarra, salí del baño yendo a mi armario tomando las prendas necesarias vistiendo me con mi acostumbrado conjunto morado y lila, adornado con una pañoleta naranja, me peine como siempre dejando solo una gran parte de mi fleco en cierto punto de mi frente para tapar aquella herida, tome de nuevo aire viendo la hora en el reloj de mesa, ya era tarde y aún no había hecho nada productivo, fui al baño y saqué unas pastas de Durvitan para evitar el sueño tragándomela sin necesidad de agua.

Salí de mi casa con el cansancio encima, moví mi cuello de lado alado haciéndolo tronar, seria lo último. Aún que hubiera dormir un par de horas de vuelta a Japón aún no quitaba que lo cansado del viaje y el cambio de horario me perjudica, esperaban que con el tiempo esto no me trajera muchos daños a futuro. Accione mi nave de nuevo y me fui directo a Coorporacion Cápsula.

En el camino divisaba el hermoso paisaje, con un cielo aún brillo que iba tomando hermoso tonos amarillos y las aves retomando su vuelo, me hubiera encantado abrir una de las ventana para sentir correr el viento más no puede, no quería que la presión del viento dañara su nave provocando un accidente además las cápsulas por si eran demasiado costosas como para dañarlas así como así.

Tarde apenas media hora en llegar a dicho lugar, aún que baje comúnmente pude ver la enorme algarabía que se plantaba en el lugar.

Muchas personas iban y venían Corrían y gritaban moviendo cosas, eran todo un alboroto que nunca había visto en esa enorme compañía.

—Disculpe… ¿el Señor Brief se encuentra?— detuve a uno de los empleados y este solo me señaló la parte trasera de la edificación antes de irse como alma que lleva el diablo.

Camine el corto trazo aún que tuve que esquivar a más de uno que por poco y me tumban, logre llegar hasta donde el viejo que estaba en medio de una planeación aérea de un par de naves.

—…Anciano…— le llame susurrándole en el oído y tocando uno de sus hombros, este dio un brinco al sentirme dejando caer lo que tenía en las manos ¿Que acaso no me había visto llegar?

—¡No te me acerques así! Casi me provocas un infarto…— ¿Reñirme? ¿A este viejo idiota que le pasaba? Tuerzo los ojos y espero a que tome lo que se le había caído al piso entregándoselo a otro hombre a su lado—Vamos— lo seguí sin mas encaminándonos al interior de la enorme casa pasando por innumerables pasillos directo al laboratorio compartido con su hija: Bulma Brief.

—¿Qué tal el trabajo?— cerro la puerta cuando yo entre indicándome donde debía sentarme mientras revoloteaba encendiendo la cafetera agregando un par de cucharadas de café molido y un poco de agua.

—Bien, ya eh dejado las cosas en la base como dijo, pero hay temas mas importantes…— lo mire raro cuando dejo caer la cuchara metálica con la cual había esparcido en café en la cafetera un par de veces.

—¿Cómo por ejemplo?...— sabia que al viejo le ocurría algo, la manera tan extraña en que se movía y la voz temblorosa lo delataba.

—¿Cuanto me va ah pagar?—No se tenso como esperaba, al contrario se vio más relajado y eso para mí no me daba buena espina.

—Tenia pensado quizás unos 70.000 Yenes por misión…— sonrió intentando poner cara de "Pastel" teniendo dos tazas de café en las manos.

—Ni loca— recibe la taza humeante de café dándole un par de sorbos, me aguante las ganas de escupir la bebida cuando mi garganta se reuso en pasar el contenido por la falta de azúcar en la bebida.

—¿Cuánto sugieres?— se sentó frente a mi cruzando sus piernas y saco una pluma de su bata a la vez que simulaba tomar algo de la amarga bebida.

500.000 yenes—sonreí al verlo atascarse con su propia saliva, sabia que era un precio exageradamente alto, pero siendo un hombre tan adinerado no creí que le fuera un problema pagarme esa cantidad.

—¿¡Como se te ocurre!? ¡Es demasiado caro!— Tan idiota fue que sorbió la bebida de su taza quemándose la lengua a la vez que mostraba un desagradable gesto por el sabor del café.

—Es mi precio… tómelo o déjelo— toque los costados de la taza como a la vez también me causaba de piernas.

—¡No hablas enserio! No puedo pagarte esa cantidad por solo ir por unas cuantas muestras...— se levantó de su asiento, dejó la taza en la mesa de al lado y empezó a caminar de un lado para otro.

—¿Usted estuvo ahí?— le señalé con un dedo cuando simule tomar otro trago de ese amargo café— Arriesgue mi vida y por poco no salgo viva…

—¡Pero Milk!...— manoteo un poco a la vez que estrellaba sus pies costra la baldosas

"Berrinchudo"

—No quiero escusas— mire a otra dirección aguantándome las ganas intolerables de reírme, ese anciano actuaba como un niño caprichoso buscándolo lo que quiere, necesitaba que cediera y que por lo menos me pagará la mitad de lo que pedía.

—Se más considerad—palmeo el costado de sus piernas.

—igual opino— lo encare aun estando sentada y espere un par de segundos para que al fin diera su respuesta, era un hombre adinerado ¿Qué le costaba pagarme bien por mi trabajo? Obvio que el en todo esto también tenía buenas bonificaciones.

100.000 Yenes— si hubiera tenido algo de café mi boca lo hubiera escupido, ese viejo pretendía solo darle el 10% de lo que pedía ¿acaso estaba loco?

400.000— le contra ataques mientras le señalaba con un dedo.

150.000 Yenes.

350.000

200.000

340.000

300.000

—Hecho— quedó mudo, su rostro tomo un tono azulado a la vez que tomaba aire para el final dejar caer la cabeza justo a sus hombros.

—Estafadora— apenas y escuché su susurro.

—Claro que no, soy justa además que por cada misión y cada muestra entregada quiero que sea evaluada y de allí quiero una pequeño incentivo… será una comisión— sonreí socarronamente mientras intentaba poner la mirada más dulce y tierna posible.

—¿¡Que!?

—¿Si o no?—pestañee un poco y de nuevo el viejo soltó aire.

—Quedare pobre…

—Exagerado— reí un poco al ver la cara de mártir del anciano, no podía arriesgarme tanto por tan poco pero por lo menos sabía que el viejo en ese ámbito sería honesto, por que sino...

El teléfono de aquel cuarto sonó un par de veces antes de que el viejo descolgara la Llamada.

Hablo un poco por el teléfono casi susurrando, una alarma se activo en mi y no pude evitar levantarme lentamente y caminar hacia el viejo Brief.

—Milk está aquí, no se lo puedo decir…

Papá, es su hijo…

"¿¡Que!?"

Entre en estado de Shock, la voz aniñada casi chillona de Bulma me abrió los ojos a la realidad, comencé a hacer cuentas mientras detallaba la espalda del viejo.

Un año…

¿Qué? Aún no era el momento, se suponía que mi bebé estaba con el monstruo de Piccoro… ¿Por qué ese viejo y su hija hablaban así de mi hijo? Algo pasaba, sin duda algo había ocurrido en el tiempo que estuve fuera…

Los Saiyajins.

¡Mierda! Como si algo me hubiera golpeado la espalda sentí un choque subir desde mis pies hasta la coronilla.

"se adelantaron"

¡Carajo! Si eso era así el viejo tendría la cómoda habitación de un hospital solamente para él.

—Bulma…

Arranque el aparato de sus manos colgando la llamada, lo tome de los hombros haciéndolo girar sobre si y lo tome del cuello con mi mano derecha alzándolo en el aire como a la vez estrujaba la zona levemente.

—Hable— sentencie y mi rostro apacible pero levemente pálido logro intimidado.

—Lo iba a hacer…

—¿Cuando? ¿Cuándo mi familia estuviera completamente muerta? ¡Hable!— lo zarandee un poco luego dejándolo caer con brusquedad.

—T-Tenias que cumplir la misión, no había espera l-los Saiyajins llegaron antes de lo previsto y no dio el tiempo suficiente— se sobó el cuello aún estando en el suelo.

—¿Donde están?— golpetee un par de veces el suelo y empuñe mis manos para después cruzarme de brazos.

—A-A las afueras de la ciudad noroeste, En las lejanías…— fruncí el ceño y zapatee el suelo fuertemente.

—Estúpido…— volví a gruñir y salí a toda prisa de aquellas habitación, camine hasta el patio delantero y active mi nave dirigiéndome al punto pronunciado.

Si me apresuraba alcanzaría a Bulma y por lo tanto tendría rápidamente de vuelta a mi hijo.

"Aguanta Gohan"

Temblaba y bufaba de la misma impotencia ¿Como era posible que me hubiera olvidado de mi hijo? ¿Qué clase de madre era?

"Tarada"

Oprimir el botón que estaba en el volante y la nave acelero un poco mas, tenia que llegar lo antes posible, no quería arrepentirme de nada mas.

.

.

.

Ya se iba poniendo el sol y a lo lejos divise entre las montañas, había soltado el freno viajando a todo lo que pudiera mi nave, abriéndome campo entre la zona hasta que vi una nave que iba descendiendo a lo lejos, no podía ir más rápido pero por lo menos ya había identificado el logotipo de la empresa en dicho vehículo, cuando ya estaba sobrevolando la zona vi desde lo alto a varias personas fuera de la nave.

Trague pesado y fui descendiendo lentamente, mientras lo hacía mi cuerpo no dejaba de temblar, no sabía con quién o qué me iba a encontraría, esperaba no llevarme grandes sorpresas.

Estacione la nave y la compuerta se abrió, fui saliendo lentamente y los presentes me miraron tan solo un par de segundos pase saliva y para mi mal sabor de boca vi a mi pequeño hijo envuelto una manta azul pálida siendo cargado por Krillin, temblé de impotencia, ah medida que avanzaba acelerando el paso para al final salir corriendo.

Corrí con tanto desespero que cuando llegue a donde mi pequeño sin querer tumbe al hombre que lo cargaba arrebatándoselo de las manos, sentí su pequeño cuerpo y en vez de respirar tranquila un nuevo se formó en mi garganta. Lo estruje hacia mi pecho sintiendo su tibia piel y su suave respirar.

"Se fuerte"

Quise llorar y el nudo en mi garganta me lo impedía, verlo totalmente golpeado, ultrajado, mal herido e inconsciente me partia el alma.

¿Qué estúpido arremetería contra un niño de apenas cinco años?

"Malditos cavernícolas"

Tome aire y levanté la vista buscando al culpable cosa que no encontré, pero algo más se dañó dentro de mi al ver ah aquella peliazul serca de un chico de cabello negro.

"Goku"

Hubiera salido corriendo igual como con Gohan hacia él para besarlo y tocarlo su rostro para confirmar su existencia, enserio que lo había deseando pero ver la manera en que aquella mujer lloraba y acariciaba sus cabellos a la vez que levemente hablaban hizo crecer un sentimiento de ira en mi corazón y la extraña desazón llegó como un golpe en el hígado casi como si fuera un mal presagio.

Apreté a mi hijo un poco más y aún que mi cuerpo no quisiera camine hasta mi nave en la dirección contraria a donde estaba ese chico de ojos negros, subí a mi bebé y lo dejé en asiento trasero recostándolo con aquella manta tapando su cuerpecito, miré a los demás presente llevándome la leve sorpresa de como subían a el maltrecho pelinegro a la nave ignorándome de paso.

Tome algo de aire y solo subí a mi nave directo al hospital de la capital del Oeste donde por lo menos sabía que allí atenderían como se debía a mi hijo.

.

.

.

Esperaba en el corredor de aquel centro asistencial algún tipo de noticias de mi hijo, para mi mala o buena suerte ambos grupos habíamos llegado a la vez poniendo a los tres heridos de ese combate en las mismas habitaciones después de las debidas intervenciones.

¿Acaso no habían otras habitaciones diferentes?

"Imbéciles"

Toque mis cabeza con mis manos descendiéndolas hasta mi nuca masajeandola para alivianar la tención agachando la mirada mientras tomaba aire, vi un par de zapatillas azules blanquecinas y sentí una mirada clavándose en mi cuerpo.

"¿Qué pasa?"

Levante la mirada topándose con unos ojos azulinos con sus cejas fruncidas más un gesto torcido en forma de disgusto. Afile mis ojos y de igual manera respondí su mirada sin decir palabra alguna ¿Por qué me miraba de esa manera? ¿Acaso le debía algo?

—¿Qué me vez?

—¿Esa no es la manera Milk…—¿Manera? ¿De que hablaba?

—Que te importa— busque la forma de zafarme de dichas preguntas pero al parecer no había escogió las palabras correctas ya que la vi zapatear fuerte tensando sus brazos a sus costados.

—¡Goku es mi amigo! ¡Deberías preocuparte mas por él!…— ¿Goku? ¿Amigo? ¡Si claro, como no!

«¿Amigos? Ratón y del Queso que cuando se descuida se lo van comiendo»

No pensaba permitir que aquella mujer me robara lo que es mío, ese hombre era de mi propiedad y no se lo dejaría a nadie, mi animo estaba demasiado voluble como para soportar sus quejas y algarabías, el nudo que tuve en mi garganta bajo hasta mi estómago y no quería desaparecer. El hecho de que aquella mujer viniera y me reclamara por algo que no le incumbía me sacaba de mis casillas.

—¿¡Y eso a ti que!? ¡Yo veré como me preocupo de MI marido! ¡no te metas!— me levanté de donde está pasando por su lado golpeándola con el hombro.

—Estúpida— susurro bastante bajo mientras seguía roja de la ira pero aun así logre escucharla. ¿Estúpida? ¿¡Quién se creía!? me detuve tensando mi mandíbula y apretando mis puños.

Tome algo de aire y gire levemente a verla.

—Sapa— la miré por encima de mi hombro y me interne en la habitación escuchándola zapatera y gruñir al otro extremo.

Para mi ya no importaba y aún que me hubiera encantado quedarme un rato más viéndonos las caras tras cada insulto me obligue a buscar la manera más sencilla de escaparme de la situación, quisiera o no esa mujer tenía algo de razón pero… me era tan difícil, mi mente había maquinado demasiado cosas con tan solo apenas haberlos visto juntos que no quería razonar.

Después de tanto tiempo era comprensible, el miedo de perder al hombre que más amaba me optimista el pecho, no Quería volver a empezar desde el principio lejos de él. No lo soportaría.

Pero… el hecho de ver a esa mujer demasiado serca de Mi marido no me gustaba para nada.

XxXxXxXxX

Listo, he terminado este Capítulo

Al fin eh podido actualizar y eh de confesarles que se me hizo algo difícil XD

No recuerdo si tengo que aclara algo pero si hay preguntas con gusto las responderé…. Tal vez el orden del capítulo… lo acomode a como me acordaba, hace mucho no veo DBZ xD

Espero les haya gustado y nos vemos en el siguiente capítulo

Ojala que me sigan en mis otras historias. Nos vemos. Bye

Mika-Chan