Soba junto a sus dos nuevos amigos buscaron por la mayor parte de la ciudad sin hallar ni una sola pista de Dynamy. Justamente cuando descansaban unas personas cruzaron por el callejón donde ellos se encontraban.
—¿Por qué tenemos que hacer este trabajo?... no, no es cierto me encanta trabajar.
—Porque fue un encargo de Tomura—. Toga caminaba junto a Twice, la rubia se detuvo al ver a Soba y compañía. —Que lindos animalitos—. Quería tocarlos pero Twice la detuvo.
—No los toques tienen pulgas… pero son tan tiernos que quiero también tocarlos… no primero trabajo.
—Twice decídete, además te comportas igual que Tomura que no me dejo toca a esa criaturita… bueno mejor vamos a hacer el trabajo—. Siguió caminando y con la mano se despidió de ellos.
—Si trabajo, trabajo… adiós tiernos animalitos… ¡espérame Toga no me dejes!— Fue a correr tras de ella. Soba solo los observo hasta que los perdió de vista, le pareció curioso lo que mencionó la rubia, así que por curiosidad camino por donde ellos dos habían venido, encontrándose que al otro lado de la calle se lograba ver un bar.
Al observar la entrada, se abre la puerta y sale un pelinegro, antes de que se cerrara por completo, alcanza a notar una jaula con algo adentro. Eso le intrigo, así que siguiendo sus instintos de ir a investigar, cruza la calle. Sus amigos se limitan a seguirlo.
Soba salta sobre un contenedor, al haber notado que arriba se veía una ventana, se alza de patas, pero no alcanza. Al ver lo que hacia su amigo el gato de pelaje verde tiene una idea.
El cachorro sostenía sobre el lomo a su amigo, al igual que el gato sostenía el peso de Soba sobre el suyo, formando una escalera. Con eso Soba alcanzo la ventana, al observar dentro se lleva la sorpresa que Dynamy esta encerrado dentro de una jaula. Ya su misión daba frutos. Se bajo y comenzó a buscar una abertura por donde pudieran entrar.
Escucho el ladrido del cachorro, al voltear a verlo señalaba hacia una tabla que estaba sostenida en vertical. Soba no entendía porque la señalaba hasta que ve que el cachorro la rodea por atrás y desaparece.
El gato de pelaje verde se asusta y va corriendo para ir tras el cachorro, al acercarse trata de cruzar, pero con eso provocó que cayera la tabla, dejando ver un pequeño hueco donde ellos cabían perfectamente. Soba se acerca para inspeccionar, al ver dentro se da cuenta que el cachorro esta sentado y con el gato restregándose sobre él. El gato estaba feliz que no le pasara nada a su amigo.
Soba ve que hay un mueble cerca, en el cual salta, ve otro más bajo y repite lo mismo hasta llegar al suelo. Al mirar alrededor se da cuenta que están en una bodega con lo que parecieran ser botellas y demás cosas. Se ponen los tres en alerta cuando escuchan que una puerta se abre, mostrando a una persona que parecía un reptil. Soba y compañía se ocultan para no ser vistos.
—¿Se supone que tenía que estar aquí? Busque por todos lados, pero no encuentro una de mis navajas… porque deje que Toga las tomara, ella tiene las suyas—. Comenzó a buscar por doquier.
Soba se percato que la puerta quedo abierta, le mostró a los demás y ellos asintieron para seguirlo. Spinner aún estaba concentrado en su labor sin que se enterara de nada. Los tres hicieron el menor ruido posible y se alegraron cuando por fin salieron. Había solo una dirección la cual tomaron, pero el cachorro regreso y con su pata empujo la puerta cerrándola.
Al escuchar la puerta cerrarse, Spinner se preocupo porque por el momento era el único que estaba ahí en el bar. —Seguro fue el aire, nada de que preocuparse—. Fue a girar el pomo, pero este no cedió, eso lo puso nervioso y comenzó a golpear un poco la puerta. —¡Hola, si hay alguien detrás de la puerta ábrala!
El cachorro se alegro por eso, camino orgulloso por lo que había hecho, siguiendo a los demás, pero se detuvo al encontrar que ellos dos estaban frente a otra puerta. La cual representaba un obstáculo, pero no tanto para el gato de pelaje verde, ya que este salto hacia el pomo quedando en el aire, agarrándose de este.
Soba como el cachorro no sabían lo que estaba haciendo, pero en un segundo la puerta se estaba abriendo, mostrando un lugar más espacioso. Soba lo reconoció al instante, era el mismo lugar que había visto al asomarse por la ventana. Recordó por donde estaba Dynamy y sin pensarlo dos veces fue a buscarlo.
