Juego de Citas
Capítulo veinticuatro: Recuerdos (Parte cinco)
Al día siguiente, Senku estuvo bastante fastidiado, pensando y reflexionando en muchas cosas, pero Gen le insistió en darle una rápida entrevista a Minami como el personaje de Ark y tuvo que ceder.
—¡Hola, Ark! Hokutozai, futura Shishio, Minami al habla. ¡Es un placer finalmente entrevistarte!
—Sí, sí, ve al grano. —Gen dijo solo dos minutos y no pensaba darles ni un segundo más.
—Los acontecimientos de ayer preocuparon a muchos fanáticos, las encuestas muestran que tu popularidad ha subido y ya estás a la par de Tat… de Titan, por lo que les preocupa tu ausencia en el programa. ¿Podrías asegurarles a los fans preocupados que ya estás bien y seguirás participando?
—Por supuesto que seguiré participando, no he ganado aún. —Rio entre dientes, queriendo apegarse a la personalidad escoria, pero lo cierto era que ya estaba harto del programa—. Y claro que estoy bien. Deberían estudiar más sobre los efectos de la petrificación, es tan eficiente que me dan ganas de reír, mi herida desapareció por completo y me siento más sano que nunca. En vez de estas entrevistas sin sentido podrían enseñar más sobre ciencia, ¿te lo han dicho?
Molestar a Minami como Senku no era buena idea, luego ella se quejaba con Mirai y la jovencita le decía a su hermano que, aunque obligado, le acababa reclamando a Senku, pero como Ark podía darse el gusto.
—Bien, Ark, el público también quiere saber si el incidente no te dio demasiado miedo por tu vida o si te quitó las ganas de revelar tu identidad al final del programa, ¿cómo te sientes al respecto?
—Je, como si eso pudiera darme miedo, me han pasado cosas peores. —Rio burlonamente—. No voy a irme hasta ganar, y cuando gane revelaré mi identidad.
—¿Y si pierdes? —preguntó Minami.
—No lo haré. —Rio confianzudamente—. Solo hay tres posibles escenarios, y en cualquiera yo gano.
—Dos escenarios son victoria y derrota, ¿cuál es el tercero? —indagó con sequedad.
—Creo que no me entendiste. —El primer escenario era que Kohaku lo aceptara como Senku… cosa que pensaba intentar muy pronto.
El segundo era que lo aceptara como Sebastian y el tercero y menos probable era Ark.
—Y tampoco pienso perder el tiempo explicando. ¿Cuál es tu última pregunta?
—Bien. —Minami ya estaba muy fastidiada—. Llamó la atención del público que el hombre que te atacó era un fanático de Daisuke, el galán más popular, ¿tienes algún comentario respecto a eso? ¿Crees que el fanatismo por él y el odio hacia ti cegó a la persona?
—No tengo ningún comentario y honestamente no me importa. Ese hombre era solo un criminal demente y ya, no tiene nada que ver con quién soy yo o quién es Daisuke. Eso es todo. Ahora debo irme, soy nuevo en mi trabajo y no quiero que me despidan, adiós. —Sin más colgó sin siquiera despedirse.
Daisuke era un niño tonto, pero un niño al fin y al cabo, esperaba que luego no se sintiera mal por lo que hacían sus fans.
Ese sábado se tomó el día de su laboratorio para trabajar en casa, pero trabajó sin muchas ganas, con su mente más centrada en Kohaku y en lo que debería hacer ahora…
Gen ya le había dicho que la última semana de desafíos sería un campamento, un lugar donde pasaría toda la semana con Kohaku… y los tres idiotas.
Debería tomarse toda la semana de su laboratorio y dedicarse a seguir con la farsa pero veinticuatro-siete, y eso era un completo fastidio, la verdad le gustaría evitarlo… y sabía la forma perfecta de hacerlo.
Desde hace tiempo que quería decirle la verdad… de hecho, nunca debió empezar con esta farsa en primer lugar, y ya era hora de que se enfrentara a Kohaku y le dijera toda la verdad… y sobre todo… debía decirle lo que sentía por ella, debía decirle la verdad de todo y esperar que su leona tuviera el corazón tan grande de perdonarlo.
Estuvo pensando y pensando y pensando, por horas y horas y horas… ¿Cómo decirle la verdad? ¿Qué decirle? ¿Ella lo tomaría bien?
Era evidente por su reacción con el ataque hacia Ark que Kohaku había tomado cariño tanto por el quinto "galán" como por el primero, hacia los "cinco", realmente, y descubrir que dos de ellos eran una farsa quizás fuera un shock muy grande y le pusiera difícil el perdonarlo.
Las cosas habían escalado más de lo que Senku inicialmente pensó…
Mientras pasaba el día, su valor iba en caídas y subidas, su decisión se consolidaba y se tambaleaba, no lograba juntar el suficiente coraje para llamarla o bien para ir a verla y por fin decirle todo, y para la caída de la noche la lluvia comenzó, casi como un eco de sus pensamientos nublados y tormentosos.
La tormenta se volvió peor y peor, tal como sus pensamientos frenéticos, por un momento estuvo a punto de no hacer nada y simplemente dormir y esperar a que mañana comenzara el nuevo desafío… pero de golpe, el valor le llegó, y tomó las llaves de su auto y condujo en medio de la intensa lluvia hasta la casa de Kohaku.
En el camino tuvo que pasar por un lugar que no estaba del todo pavimentado y sus ruedas se empaparon de lodo, y tuvo que luchar y luchar por atravesar la calle entera llena de lodo hasta que le ganó la impaciencia y aceleró a toda marcha, llegando finalmente y corriendo hasta la puerta, pero…
Ya estaba frente a la puerta de Kohaku, empapado hasta los huesos y con el aire faltándole, pero aun así dudó en tocar.
Estaba helado, cansado, cubierto de lodo y… asustado. No sabía cómo ella iba a reaccionar… pero no podía perderla.
Ya sin dudar, tocó con firmeza a la puerta.
Ella tardó unos minutos en abrir y cuando lo hizo, lo miró como si fuera un fantasma.
—¿S-Senku?
Él entró sin esperar invitación, temblando ligeramente.
—¿Qué haces aquí en medio de la noche y con esta lluvia? Y vi tu auto afuera, pero ¿por qué estás tan empapado? Pareciera como si te hubieras quedado media hora bajo el agua. —Cerró la puerta y fue a encender la chimenea mientras hablaba—. ¿Ha pasado algo? Porque me imaginó que pasó algo grave si vienes aquí en ese estado.
Agh, ella siempre parecía pensar que él la buscaba por trabajo… se lo merecía, pero igual no le gustaba.
—Nada… —Se apartó el cabello de la cara lo suficiente para mirarla, notándola devolverle la mirada solo un instante antes de apartar la vista—. Vine porque necesito hablar contigo.
—¿S-s-sobre qué?
—Sobre el programa.
—¿Eh? —Lo miró confundida—. ¿Por qué querrías hablar de…? Bueno, sí vas a disculparte por tardarte tanto en llegar a curar a Ark, supongo que lo entendería. —Lo miró con los brazos cruzados.
Él bufó.
¿En verdad tanto se había encariñado con sus facetas falsas? Y si tanto defendía a Ark al que a veces decía no soportar, seguro en más alta estima debía tener a Sebastian.
—Mira, eso no importa, olvídate de tus galanes por un momento y escúchame. Intenté decírtelo el otro día… No, sí te lo dije, pero no lo recuerdas, cuando te llamé… —De repente se cortó a media frase.
Las palabras se le atoraron en la garganta, un miedo asqueroso le impidió soltar directamente la verdad como había planeado y en su lugar se quedó paralizado, luchando por decir la verdad, pero Kohaku interrumpió su lucha interna hablando:
—Senku, no entiendo nada de lo que estás diciendo. —Negó con la cabeza—. ¿Qué tiene que ver eso con el programa o con los cinco?
—Nada —gruñó.
—¿Entonces por qué…?
—Kohaku, no estás haciendo esto más fácil para mí. —Frotó su rostro con frustración, aunque por dentro reconoció que en realidad la culpa era suya por ser tan asquerosamente cobarde. Mejor ir al grano—. Escucha, solo quiero que no vuelvas a ir a ese programa. Ni tú ni…
—¡Ja! ¡¿Y por qué debería importarme lo que tú quieras?! —lo interrumpió, mirándolo con rabia—. ¡Por fin estoy siguiendo adelante sin ti, Senku! ¡Finalmente me gusta otra persona! —declaró con lágrimas en los ojos—. Y ahora… después de que me rechazaste… ¿por qué vienes aquí a decirme lo que debo hacer?
Él se quedó en blanco por un momento, sintiendo un indescriptible dolor apretándole el pecho, pero no podía rendirse…
Incluso si ella sentía gusto o interés en otro, ya sea Yoshio o Titan, no podía compararse a los años de confianza y respeto que habían construido…
¿Verdad?
Sea como sea, debía dejarle en claro algo…
—No te rechacé… —susurró, con eso por fin dejandole claro lo que sentía.
Y pudo ver por la sorpresa en sus ojos que ella entendió perfectamente lo que esas palabras significaban.
Quizás no era la confesión perfecta, pero eso era lo que en verdad sentía por ella.
—¿Qué mierda estás diciendo, Senku? —Ella retrocedió, alejándose de él—. ¿Por qué me dices esto?... Siempre has sabido que te amo, ¿por qué nunca dijiste nada? ¿Por qué me haces creer ahora que tú…? —Se veía confundida, muy, muy confundida.
Se veía incluso… desolada…
—¿Por qué ahora, Senku?
Él la miró fijamente, intentando descifrarla.
—¿Por qué importa el momento que sea? —susurró, con su mente llena de nervios ocultos, temiendo que fuera demasiado tarde—. Tienes razón, desde hace tiempo sé que sientes algo por mí, y desde hace tiempo quiero decirte que yo… —Suspiró profundamente, bajando la mirada—. Kohaku, quiero… quiero estar contigo. —Ella abrió mucho los ojos—. No te besé por jugar contigo. Cuando me dijiste tus sentimientos, no dije nada porque yo… no sabía qué decir, y además mencionaste que a ti… que te gustaba alguien más y… necesitaba saber quién era. Necesitaba saber si era alguien más o… —O él mismo—. Agh. —Sujetó su rostro desesperadamente, lanzando una gran exhalación—. No soportó ese estúpido programa. No soportó a tus "galanes". —No soportaba más la farsa—. Solo te quiero conmigo. —Finalmente la miró—. Y ya te lo he dicho antes.
Kohaku miró a Senku con pesar, con los ojos inundados de lágrimas.
—¿Por qué ahora, Senku?... —Cerró los ojos, con el rostro lleno de todavía más desolación.
Y Senku por fin pudo entenderlo.
Jadeo.
Ahora entendía por qué ella actuaba así… pero no podía… no quería creerlo…
—Kohaku… ¿Acaso ya no…? —Su voz tembló ligeramente.
"¿Acaso ya no me amas?"
—Vete, Senku.
Senku dudo por un momento, sintiendo un nudo en la garganta, pero luego apretó los puños con determinación.
"No, claro que me amas, diez billones por ciento seguro".
Se acercó a ella rápidamente, tomó su rostro y la besó, sintiéndola corresponderle al instante, fundiendo su cuerpo contra el suyo.
Él la abrazó más, presionándola contra la pared, loco de felicidad y de deseo porque ese beso era su respuesta.
Ella aún lo amaba, aunque dijera que no, incluso aunque creyera que no, él sabía que ella todavía lo amaba… y no dejaría que nadie le quitara a su leona.
La lluvia fuera empeoró y el beso subió de intensidad, tanta que él empezó a meter las manos debajo de su ropa, bajando sus besos a su cuello y hombros, arrancándole un suspiro de satisfacción.
Sus palabras podían jurar ya no amarlo, pero su cuerpo no podía ocultar la verdad…
"Eres mía, Kohaku… solo mía".
—¿Ves que todavía me amas, leona? —Sonrió mientras hablaba contra su oído, completamente aliviado… aunque eso solo provocó que ella lo empujara de golpe.
—¡Te dije que te largues! —gritó, para luego tomarlo de la muñeca y arrastrarlo fuera de su casa.
—Esto aún no termina —exclamó Senku parado en medio de la lluvia, empapándose una vez más—. Sé que aún me amas. Y no te librarás de mí tan fácilmente. —Sonrió con sorna, un segundo antes de que ella le cerrara la puerta en la cara.
—¡No quiero volver a verte! ¡ESCORIA! —La escuchó golpear algo y alejarse, pero él no dejó de sonreír, en parte por el alivio y en parte por que quizás ya se estaba volviendo loco, pero loco por ella.
Ya no le importaba nada, no iba a dejar que nadie se la quitara, aunque debiera conquistarla de nuevo usando una máscara de alguien que realmente no era, lo haría.
Porque ella era su mujer, su leona… solo suya.
.
Ese domingo muy temprano, Senku se fue con Gen y Whyman al campamento del show.
Fueron antes que nadie, así Senku pudo afinar los últimos detalles del endoesqueleto de Whyman y disfrazarlo de Sebastian, y él mismo se puso la ropa casual y desgarbada de Ark y el casco del gran Saiyaman.
Los demás fueron llegando y pronto Gen arrancó el programa junto a su novia la neurocientífica Elise que se suponía debería estar trabajando en el laboratorio pero acabó prestándose a las locuras del mentalista.
Senku no prestó mucha atención mientras Gen hacía la presentación del programa, planeando mentalmente su victoria contra esos tres idiotas, hasta que vio a Gen acercarse a Whyman-Sebastian y hacerle la pregunta de sí quería decir algo, a lo que Whyman, ya entrenado para esto, contestó con un "nada". Bien.
Luego, Gen se acercó a Daisuke.
—¿Daisuke-chan? —Gen miró curioso al segundo galán, que parecía desanimado—. ¿Te ocurre algo? ¿Hay algo que quieras decir?
—Bueno, es que… —Tomó aire, pareciendo muy triste—. Me enteré de lo que le pasó a Ark-san el viernes y fue alguien con la misma máscara que yo y muchos en redes sociales dicen que fue por mi causa, para quitarme competencia y… —Apartó la mirada—. La verdad no sé si quiero seguir en el programa…
—Eso tiene que ser la más grande tontería ilógica que has dicho, idiota número dos —masculló Senku, fastidiado, pero sin poder contenerse.
Ya había imaginado que ese niñito iba a culparse por eso, el muy ilógico.
—Pe-perdona, creo que no debí venir hoy…
—Sigues diciendo idioteces. —Chasqueó la lengua—. Tú no tienes nada que ver con eso, es simple lógica. Eres un mocoso que no sabe lo que quiere y que va a perder, pero no eres un criminal, el criminal ya está en custodia policial y yo ya estoy bien, así que deja de decir tonterías. —Mordió un onigiri del desayuno que les dieron con fuerza.
Ya parecía el niñero del maldito niño, pero es que no podía dejarlo culparse por algo de lo que no tenía nada que ver. Podía ser un idiota, pero no había hecho nada malo.
Daisuke abrió mucho los ojos, antes de sonreír suavemente y asentir.
—Gracias, Ark-san. Realmente eres muy amable —aseguró.
—Pff. —Lo miró con repulsión—. Eso no cambia que perderás.
—¿Ark-chan, algo que decir? Que sea breve.
—Solo que voy a ganar, aunque ya lo sabes, ya lo saben y ya lo sé, solo falta que alguien lo sepa. —Miró con una sonrisa descarada a Kohaku, que lo miró con cansancio.
Bien, probablemente Ark no iba a ganar, pero al menos no les dejaría el terreno libre a los otros idiotas.
Gen les habló de los confesionarios y luego siguieron adelante con unos estúpidos test a los que Senku contestó sin muchas ganas, creyendo que esas eran simples tonterías de pseudociencias.
Algunas respuestas fueron interesantes, y le agarró más desagrado a la nueva novia de Gen, pero más allá de eso no prestó mucha atención y pronto los enviaron a las cabañas, aunque Gen les pidió a "Sebastian y Ark" que lo siguieran a su cabaña personal un momento.
—La siguiente actividad involucra escritura… Me dijiste que el endoesqueleto de Whyman aún no puede dominar la escritura, ¿verdad?
—Así es, volqué todo mi esfuerzo en que caminé y se mueva como un humano normal. —Senku chasqueó la lengua—. Escribir ya es demasiado sofisticado, solo dibuja garabatos a lo mucho.
—¿Y qué vamos a hacer? Porque deben sentarse todos lado a lado y escribir notas…
Senku pensó por un momento y decidió que lo mejor sería que "Sebastian" fingiera tener la mano lastimada, y entonces "Ark" podría fingir escribir por él.
Al final eso resultó bien, nadie sospechó, aunque Senku no resistió el impulso de hacer una pequeña travesura y dejar tres notas en vez de las dos que debería haber dejado…
Escribió: "Desde hace años quiero decirte lo que siento", "Sabes que soy yo, sé que lo sabes", y…
—Sexto papel… —leyó Kohaku—. "Te dije que no te librarás de mí tan…" —Ella jadeó a media lectura, con sus manos temblándole al recordar las palabras que Senku le dijo el sábado— "… fácilmente" —terminó de leer, para luego arrojar el papel como si quemara, recostándose en su sillón con rostro perturbado y confuso.
Senku tuvo que disimular su sonrisa complacida al ver su reacción.
"Voy a recuperarte, no importa lo que deba hacer".
La tercera actividad del campamento fue un show de talentos para ganarse una cena con Kohaku, algo ridículo, pero Senku no tenía ganas de dejar que otro de los tres idiotas ganara.
Les ofrecieron distintos cofres como materiales para hacer el show de talentos y Senku compitió por la caja con piezas de electrónica contra Yoshio… y perdió.
Tuvo que conformarse con materiales de carpintería.
A Whyman le llamaron la atención los instrumentos musicales, porque nunca había visto unos tan de cerca… o sea que por su culpa Senku tendría que tragarse tener que hacer algo musical, ugh.
Por suerte, en la escuela le enseñaron a tocar la guitarra, aunque solo se sabía un par de canciones, pero… tendría que bastar.
Gen le cedió su cabaña para poder cambiar de Ark a Sebastian a gusto y Senku practicó un poco con la guitarra, pero luego se puso a pensar qué hacer con los elementos de carpintería que obtuvo… ¿qué podría hacer solo con esas piezas de madera?
Se le venían algunas ideas científicas a la mente, pero eso tomaría más tiempo y como había tenido que practicar también el acto de Sebastian no tenía mucho más tiempo restante.
Pensó un largo rato, intentando idear algo que impresione a Kohaku para que así lo eligiera a él, ya sea Ark o Sebastian, quería ser el quién cenara con ella, no alguno de los otros tres idiotas.
Finalmente, recordando que lo que ella más deseaba era tener hijos, decidió crear algunas cositas para bebés, sonajeros, una casita y cosas así… y la verdad se divirtió bastante haciendo esas tonterías.
Sonrió suavemente, pensando que en verdad ya no estaba nada disgustado de la idea de tener mocosos, siempre y cuando fuera con su leona.
Eventualmente fue el turno de Sebastian y se colocó en el escenario con una guitarra y un banco.
—¿Vas a tocar? —Gen se sorprendió.
—Sí, sí. —Se sentó, completamente fastidiado, pero listo para tocar la única canción romántica que se sabía.
—¿Tu mano no estaba lastimada? —La Dra. Elise lo miró con ojos entrecerrados.
Él se quedó en silencio.
Mierda, había olvidado eso…
—Eh, ¡eso fue gracias a mí! —Gen se levantó de golpe, extendiendo los brazos—. Como las cosas siguen tensas desde el asalto a Ark-chan, le pedí a Senku-chan que trajera aquí el arma petrificadora, solo por hoy, como una medida de seguridad hasta que todos nuestros guardias llegaran. —Kohaku volteó a verlo con sorpresa—. Curamos a Sebastian-chan con eso y a estas horas ya le devolvimos el arma, eso es todo.
—¿O sea que no estuvo aquí o sí estuvo aquí? —preguntó Kohaku, levantándose de su asiento con una mirada ansiosa.
Senku se sintió bastante complacido de ver su obvio interés en él.
"Y luego dices que no me amas, je".
—No, no, para nada~. Hubo un intermediario.
—Oh… —Kohaku bajó la cabeza, obviamente decepcionada, sin saber que Senku estaba justo frente a ella.
—¿Puedo tocar de una vez o van a seguir haciéndome perder el tiempo? —indagó, irritado.
—Prosigue, prosigue~.
Senku se quitó los guantes y comenzó a tocar, mirando por intervalos a las cuerdas de la guitarra y al rostro de Kohaku, viendo complacido que ella parecía fascinada y pronto hasta empezó a sonreírle.
Solo tocó por poco más de un minuto y medio antes de detenerse y volver a colocarse los guantes rápidamente.
—¡Una sorpresa muy agradable, Sebastian-chan!~ ¿Elise-chan, cuánto le darás? —La experta en el amor levantó un cartelito con un siete—. Yo le daré un siete también~. ¿Kohaku-chan?
—¡Eso fue hermoso! —Sus ojos seguían refulgiendo con admiración—. ¡Le daré un diez! ¡No sabía que eras músico y científico también!
—Solo aprendí algunas canciones en mi época de secundaria, no es una pasión, pero gracias. —Estaba bastante complacido por su reacción.
Se retiró para cambiar al disfraz de Ark y terminó de afinar algunos detalles, luego se presentó en el escenario.
—Bien, lo admito, con el tiempo tan limitado y los recursos insuficientes, no se me ocurrió hacer nada lo suficientemente impresionante para ganarle al montón de idiotas —confesó, malhumorado—. Sin embargo, pensé en hacer algo para recordarle a la leona porque yo soy la obvia mejor opción. —Sonrió con descaro y Kohaku lo miró con irritación una vez más.
Sacó las cosas y la mirada de Kohaku se ablandó casi de inmediato.
—Sonajeros, tienen bolitas adentro, hacen un ruidito que les gusta a los bebés o lo que sea. —Dejó los juguetes en una mesa—. Les talle algunas estrellas para que no quede tan feo, pero las manualidades no son exactamente lo mío. ¡Esto me emociona más! —Sacó una grúa hecha puramente de madera—. Tenía hilo y peonzas, así que hice un sistema que realmente permite que ates cosas y girando las peonzas puedes bajarlas y subirlas. También hice unas figuras de animales, y… Oh, luego hice esta casita con dos pisos, un balcón y patio trasero y delantero, no pueden decirme que no merece al menos un cinco por sí sola. Aquí dejé una pelotita para jugar a embocarla dentro de la puerta estrecha. Ingenioso, ¿eh? ¿Con esto ya admitirás que yo soy el mejor y podré irme de aquí de una vez, leona?
Kohaku, que había estado sonriendo divertida y enternecida al ver los juguetes, de repente empezó a mirarlo mal por ese último comentario.
—¡Ja, realmente no tienes remedio! —Levantó el cartel con un nueve, luciendo como si esa fuera la peor calificación posible de dar en la competencia.
Bueno, no estaba tan mal… De todos modos, Senku estaba bastante convencido de que Ark le caía mal.
Al final, para su desgracia, Yoshio fue el que se ganó una cena con Kohaku, aunque por lo menos, como ese día era de Sebastian, Senku podría pasar la noche con ella.
Luego de la cena, Gen fue a buscar a Senku a la cabaña que compartía con los otros tres idiotas.
—Muy bien, Sebastian-chan, es hora de que vayas a la cabaña de Kohaku-chan para su noche solitos~.
Senku ya tenía todo listo para irse, pero Yoshio lo detuvo con una pregunta.
—Oigan, ¿y Ark? Hace tiempo no lo veo —dijo el idiota número cuatro, quitándose la máscara con una mueca de confusión.
—Eh… Ark-chan… —Gen y "Sebastian" intercambiaron miradas—. Ark-chan está hablando con los abogados del show… por el ataque que sufrió el viernes —inventó rápidamente Gen—. Vendrá más tarde.
—Y-yo podría darle una compensación económica —murmuró Daisuke, también quitándose su máscara. Tenía mucha cara de niño, para sorpresa de nadie—. Me siento mal de que haya sido un fan mío…
—No seas ridículo, niño —habló Senku, aunque luego carraspeo, recordándose que Sebastian era más amable—. El criminal está en la cárcel, él es el que debe pagar por sus acciones, tú no tienes nada que ver.
—B-bien, gracias… —Daisuke frotó nerviosamente su alborotado cabello castaño.
Senku notó a Yoshio mirarlo con ojos entrecerrados, por lo que decidió salir rápidamente de ahí.
—Parece que nuestro cuarto galán podría sospechar algo~ —canturreó Gen—. Podría enviar a alguien con el casco de Ark a hacerse pasar por él.
—No, eso podría salirnos mal. —Bufó—. Simplemente diré que Ark fue a dormir tarde y luego se levantó temprano, no tiene por qué sospechar más.
Sin preocuparse más por eso, fue directamente a la cabaña con Kohaku.
En cuanto Gen los dejó solos, Kohaku fue a ducharse y Senku se tragó su incomodidad y se puso a leer para distraerse hasta que Kohaku salió-
—¿No dormirás así vestido o sí? —le preguntó.
—No tengo más opción —contestó simplemente—, aunque admito que es incómodo.
—Puedo vendarme los ojos y apagar las cámaras si eso te hace sentir más cómodo —propuso ella.
—Está bien, estoy acostumbrado a dormir en las peores condiciones, al menos aquí tengo una cama. —Soltó una breve risa.
Kohaku sonrió suavemente.
—Me alegra escucharte así…
—¿Eh?
—Durante casi todo el día me pareciste muy… distante, pero me alegra escucharte reír un poco al menos.
Senku se le quedó viendo un rato, pensando que ya parecía conocer lo suficiente a "Sebastian" y debía notarlo raro cuando cambiaba con Whyman, pero la verdad tenía otra razón para portarse distante.
—Estoy cansado de este programa —admitió—. No quiero estar aquí, quiero estar en mi lugar de trabajo, haciendo lo que amo hacer… pero debo estar aquí. —Tomó aire—. Porque no quiero perderte, Kohaku.
Como ella no dijo nada, él simplemente se fue a tomar su propia ducha, pasando allí un largo rato, ya que era cómodo estar sin la máscara.
Era tedioso tener que dormir así, pero… no tenía más opción, por más que no soportara nada del programa. Esta era su última oportunidad para recuperarla.
Cuando salió, ella lo miró por un momento y él considero la idea de mandar todo al diablo, quitarse la máscara y besarla… pero no lo hizo.
—Buenas noches, Kohaku.
—Bu-buenas noches…
Fue una noche incómoda, y lo peor era que fue solo el principio.
El segundo día hicieron más test ridículos y los hicieron escribirle secretos a Kohaku.
Ya sería mucho más sospechoso volver con la excusa de la mano lastimada de Sebastian, así que Senku le dijo a Whyman que simplemente escribiera garabatos y que él escribiría una nota por Sebastian y Ark siendo el quinto galán y que sería discreto para que no se dieran cuenta, Gen también lo ayudaría haciendo que las cámaras no lo graben en ese momento.
Senku escribió: "Quisiera decirte lo mucho que muero por besarte otra vez" y "Quisiera decirte la verdad antes de que acabe el programa, pero quizás ya es inútil".
Anoche se había retorcido toda la noche pensando en apagar todas las cámaras y besarla hasta quedarse sin aliento, pero justamente lo había detenido el temor a ser rechazado… otra vez.
Tenía una leve esperanza de que Kohaku quizás sintiera algo por "Sebastian", pero no podía descartar que sintiera algo por otro… y eso le impedía decirle todo.
Jugaron un juego estúpido y luego Gen los hizo escribirle cartas, cosa difícil para él, ni siquiera supo qué escribirle siendo Ark, pero al menos la carta de Sebastian le valió que ella escogiera cenar con él.
—Vamos, ¿qué nunca comes nada? —le recriminó ella al cenar.
—No tengo mucho apetito, para ser honesto.
—Ja, en ese caso no volveré a elegirte como mi cena.
Senku soltó un suspiró de exasperación.
—Bien, bien… comeré un poco. —Solo tendría cuidado de no mostrar nada más que su boca.
Deshizo solo un broche y bajó mucho la cabeza, manteniendo su rostro ensombrecido mientras levantaba levemente su máscara para dejar su boca y parte de su nariz descubierta.
Sintió que ella lo miraba fijamente mientras comía varios bocados, y de nuevo se pregunto si quizás Sebastian era el que le gustaba, la razón de que hubiera rechazado al "Senku real".
Honestamente, no sabía cómo sentirse respecto a eso.
Sebastian era un caballero, mucho más comedido, mucho más silencioso, ¿eso le gustaba más a ella, incluso más que su personalidad real?
—¿Satisfecha?
—C-claro…
No dijeron mucho más durante la cena y luego Kohaku fue a su cabaña donde tendría que pasar la noche durmiendo cerca de Daisuke, aunque ese niñito sinceramente no le preocupaba ni en lo más mínimo a Senku, lo que si lo preocupaba era que se suponía que Sebastian y Ark debían dormir en la cabaña con los otros dos galanes restantes.
Decidió ir a la cabaña como Ark, dando la excusa de que Sebastian se había quedado en la cabaña de Gen porque necesitaba el internet para tener una conferencia de trabajo.
—Se suponía que debíamos tomar vacaciones, todos… —Yoshio alzó una ceja, escéptico.
—Bueno, parece que Sebastian es un hombre muy ocupado…
—Parece que tú y Sebastian-san se llevan muy bien, Ark-san —comentó Daisuke con una sonrisa—. ¿Son amigos?
—Eh… algo por el estilo…
—Je, qué curioso… —Yoshio hizo una mueca—. Creí que no vinieron al programa a hacer amigos. —Entrecerró los ojos, claramente sospechando algo.
Senku fingió demencia y no dijo nada, solo se recostó y fingió dormirse.
Se despertó muy temprano y destendió la cama de Sebastian para dar la ilusión de que había dormido ahí, luego durmió otra hora y se despertó ya más tarde para ir a arreglar el robot de Whyman y empezar el día.
Ese tercer día, la nueva novia de Gen les hizo otro test bastante ridículo que Senku contestó sin muchas ganas, aunque siendo cuidadoso en que las respuestas de Sebastian difirieran con las de Ark para que nadie sospechara, cosa difícil, más en el caso en el que les planteó una "boda del mejor amigo con la mujer que amas". Para Senku era risible pensar en Kohaku con Taiju, y así se lo dejó saber a la loca novia de Gen, que no perdió oportunidad para tratarlo de sociópata.
Luego de eso, hicieron que escribieran notas de lo que más les gustaba de Kohaku, y para Senku fue difícil escoger algo, pero aun así se las arregló para escribir: "Lo que más me gusta de ti es que eres una leona", y Kohaku supo que obviamente fue Ark, pero su adorable cara de enojo valió la pena.
Lo otro que escribió fue: "Lo que más me gusta de ti es tu eficiente capacidad de siempre sorprenderme", porque era algo que siempre lo fascinó de ella.
La siguiente actividad de campamento fue un juego en el que Whyman no fue muy bueno, pero se las arregló para disimular… y de todos modos, Senku tampoco fue bueno en el juego, menos teniendo de compañero de equipo a Yoshio, cómo lo detestaba…
Después de eso, los pusieron a cocinar y Gen tuvo que colaborar otra vez para que Senku pudiera cocinar por dos personas, y las dos comidas le quedaron mal, pero al final a Kohaku le dio bastante igual y les dio buena puntuación a todos, ya que ella nunca fue exigente con la comida…
Senku se sintió bastante orgulloso de que por un momento Kohaku casi dijo "Ark", aunque acabó escogiendo a Titan, pero estaba seguro de que, sino fuera porque Ark le caía mal, lo hubiera elegido.
Je, la verdad le gustaba mucho que a ella le gustara su comida… incluso aunque a él mismo no le gustaba lo que hacía.
Al ir a la cabaña tuvo que volver a dar la excusa de que Sebastian estaba en la cabaña de Gen usando su internet para trabajo, y Yoshio lo miró con todavía más escepticismo.
—¿Por qué siempre eres tú el que nos informa lo que hace Sebastian? —preguntó Yoshio con ambas cejas en alto—. ¿Están complotados o algo así?
—Ay, qué paranoico. —Por suerte, Titan desestimó sus sospechas, por lo que Senku simplemente volvió a fingir demencia y volvió a hacer la misma estrategia de la noche anterior.
Al día siguiente los hicieron hacer dibujos extraños y Senku tuvo que ingeniárselas para tener estilos de dibujo diferentes tanto para Sebastian como para Ark.
—Primero les pedí dibujas una mujer haciendo algo. Segundo: una casa. Tercero: dibujarse ustedes mismos. —Esas fueron las instrucciones de la loca novia de Gen.
Para el primer dibujo, hizo a Kohaku con su coleta de leona y su sonrisita adorable, en su pose protectora, lista para proteger a todos, como siempre.
—¿Qué está haciendo aquí? —preguntó Elise a "Sebastian".
—Sostiene un cuchillo —pronunció Whyman ya que Senku no llegó a instruirlo bien.
—En realidad está protegiendo a los suyos —lo corrigió Senku más tarde en el confesionario, aprovechando para cumplir con la cuota de ir allí al menos una vez al día.
La novia loca de Gen examinó los dibujos y hasta hizo varias insinuaciones sexuales, pero lo peor vino cuando vio el dibujo que había hecho de sí mismo disfrazado de Sebastian.
—Está muy caricaturizado. No eres tú mismo, sabes que este no es quién eres y detallaste la ropa. Los ojos los has hecho pequeños, tiene sentido porque tú hablas poco. ¿El pico grande? Lástima que sea un programa para toda la familia, pero luego te explico qué significa. —Sonrió burlona—. No están los pies, ocultas mucho de ese apetito sexual, definitivamente, porque no te veo como una persona agresiva, aunque podría ser eso, ¿eres agresivo? —preguntó de forma más directa—. El traje detallado me hace ver que en él existe más determinación. Y tienes los pies pegados al suelo, en definitiva, una persona muy estable. Me agrada. Y me enorgullece haber elegido este test para hoy, porque ayer había quedado poco satisfecha con lo que pude analizar de ti. —Sonrió con satisfacción.
Luego de eso, fuera de cámaras, le dijo que lo del pico grande era equivalente a dibujarse con una nariz grande, lo que solía indicar la percepción de la ingle, a lo que él la llamó depravada y simplemente se fue.
Cuando hizo el dibujo de Ark casi dibuja estúpidamente su cabello, pero lo corrigió y por suerte la loca lo tomó como que dibujaba una corona, aprovechando la excusa para llamarlo sociópata otra vez, pff.
Las siguientes notitas que tuvieron que hacer fueron del futuro que tendrían con Kohaku y Senku escribió: "Nuestro futuro será seguir trabajando juntos como siempre, probablemente te pida matrimonio y luego los mocosos" y "Nuestro futuro quizás no será todo miel sobre hojuelas, pero ya aprendí a valorar lo que tengo, y pienso valorarte por el resto de mi vida".
Fue algo esperanzador escribir eso, más al ver su rostro enrojecer, y más porque solo se sonrojó con sus notas, no con la de los tres idiotas.
El último desafío auguraba ser más bien una tortura… "Siete minutos en el paraíso" y con Kohaku… Senku no estaba seguro de sí podría controlarse… aunque les pusieron la regla de no moverse, pero igual estaba bastante nervioso, porque Kohaku podría hacerles lo que quisiera…
Sin embargo, lo que Kohaku hizo con Ark fue llenarlo de pintura, brillantina y pegatinas.
Pff, y él que había estado pensando que sería seductor estar pegado a ella en un espacio reducido… qué desperdicio.
Se murió de celos de saber que tendría que estar con los otros tres, pero no tuvo tiempo de demostrarlo, corriendo a cambiarse al disfraz de Sebastian.
Creyó que ella también se portaría bromista con Sebastian, pero…
—¿Por qué esa cara? —preguntó al verla con rostro pensativo, antes de cerrar la puerta del armario.
—Me preguntaba por qué Gen dijo que no puedo quitarte "del todo" la máscara.
Ante esa pregunta dicha en ese tono tan inocente, la temperatura se le disparó en el incómodo y apretado traje de Sebastian.
—¿No sabes por qué es famoso el juego de 7 minutos en el paraíso?
—¿Eh?
—Permíteme explicarte. —Su voz de repente se agravó todavía más—. Este juego es famoso porque las personas están en un espacio oscuro y reducido, y muchos aprovechan para…
—¿Para qué?...
—Besarse.
—¿B-b-besarse?...
—Besarse… o bien… cosas más intensas.
—¿Más intensas que b-besarse?
—Si tuviera permiso de moverme… —Senku sentía la mente más y más nublada a medida que hablaba— te enseñaría lo que es más "intenso" que besarse. Por otro lado, si tú quisieras besarme… hasta te daría permiso de quitarme esta máscara, si realmente lo quieres. —Sería una buena forma de acabar con ese maldito programa de una vez… y de comprobar que ella lo quería a él y solo a él, sin importar la máscara que usaba…
Pudo notarla tragar saliva.
De repente se le acercó, pegándose a él, y llevó las manos a deshacer los broches de su máscara.
Senku sintió el pánico disparársele y se llevó las manos a los lados de la cabeza, manteniendo la máscara en su sitio.
Ah, no, sí quería verlo, debía pagar el precio.
—Si realmente quieres verme… Entonces bésame… —Apartó la máscara solo un poco, dejando al descubierto su boca.
Kohaku volvió a tragar saliva, dudosa.
Lentamente, envolvió sus brazos alrededor de los hombros de Senku, para luego pararse en las puntas de sus pies, ladeando la cabeza y acercando sus labios a los suyos.
Los labios de Kohaku casi rozaron con los de Senku y entonces…
—¿Kohaku-chan? ¿Sebastian-chan? —Gen les golpeó la puerta—. ¡Se les acabó el tiempo!~
Kohaku se apartó rápidamente de él y salió del armario de inmediato.
Senku suspiró, acomodó su máscara y también salió, maldiciendo mentalmente a Gen.
Algún día se vengaría de ese maldito mentalista.
Como siguiente actividad, tuvieron que bailar con Kohaku.
El primero en tener que bailar con ella fue Ark.
Una canción dulce, pero con buen ritmo, empezó a sonar, y él no dudo en tomar a Kohaku de la cintura y ofrecerle su mano.
Ella lo miró con la cara roja, ceñuda, y tomó su mano sin muchas ganas.
Comenzaron a bailar.
—¿Cómo puedo convencerte de que me elijas?
—¡Ja, eso es algo que tú tienes que averiguar!
—Tal vez, pero tenía que preguntar. —Rio entre dientes—. Realmente me gustaría cenar contigo, es un lujo que desde hace mucho no tengo.
—¿Eh?... ¿Cómo que desde hace mucho?... —Ups.
—Desde el picnic, claro —dijo rápidamente, agradeciendo haber tenido esa comida con ella—. Pienso mucho en ese momento. Fue una experiencia agradable. —Kohaku sonrió y él sintió una calidez reconfortante y familiar en el pecho, y sintió el impulso de decírselo—. Ah, pero no hay experiencia más agradable que esto, eso sí.
—¿Qué cosa?
—Verte sonreír, claro. —Inclinó su rostro hasta casi rozar su casco con su nariz, dejándola boquiabierta—. Quiero ver esa sonrisa cada día de mi vida…
Kohaku lo miró fijamente, con los ojos muy abiertos, los dos inmóviles… hasta que se terminó la canción.
—Mi turno. —El idiota de Yoshio se hizo presente y Senku se apartó de Kohaku a regañadientes.
Era extraño… a veces tenía la impresión de que a Kohaku no le desagradaba tanto Ark… pero seguro eran ideas suyas.
Corrió a cambiarse y volvió a bailar con ella ahora como Sebastian, disfrutando un poco el notar que ella seguía nerviosa por lo que pasó antes.
—En nuestra última cena me dijiste que no volverías a invitarme si no comía, pues bien… comí, así que creo que tengo derecho a pedirte cenar esta vez, ¿no crees? —insistió, queriendo que fuera con él y no con alguno de los otros tres idiotas.
—Ja, ¿y qué me asegura que comerás esta vez y sin que tenga que pedirlo?
—Te doy mi palabra. —Afianzó más su agarre en su cintura y la pegó contra él, poniéndola más nerviosa—. ¿Me escogerás?
Por suerte, Kohaku accedió, pero Senku estaba más nervioso que nunca de que pudiera descubrirlo, ya que la veía demasiado ansiosa de ver bajo su máscara.
—Si no comes realmente voy a cargarte y arrojarte a tu cabaña y cambiarte por Hiroshi.
Él gruñó de inmediato, llevando sus manos a desabrochar la máscara.
¿Por qué tuvo que mencionarlo precisamente a Yoshio? ¿Acaso en serio él seguía siendo su favorito?
—Simplemente estaba… esperando a que se enfrié. No me gusta la comida demasiado caliente.
—Ajá… —Kohaku lo miró con incredulidad.
Ella pasó toda la cena queriendo ver mejor su rostro y él ni siquiera pudo disfrutar poder estar con ella al verla tan ansiosa de querer descubrir su identidad, pero luego llegó lo peor.
Kohaku tendría que pasar la noche con Yoshio…
—Te voy a matar por permitir esto, mentalista —gruñó Senku con furia, caminando de un lado a otro como león enjaulado en la cabaña de Gen, que tenía acceso desde su computadora a todas las cámaras del programa.
—Vamos, los estás viendo, ella no lo va a dejar hacer nada. —Gen suspiró dramáticamente—. De hecho, si lo intenta, ella posiblemente lo mate~. Ahora, ¿podrías irte? Mi Elise vendrá en cualquier momento~.
Senku gruñó descontento, pero tuvo que volver a la cabaña de los galanes.
Daisuke y Titan no eran tan preguntones como Yoshio, así que solo dio una excusa vaga por la ausencia de Sebastian y se acostó en su cama con los brazos cruzados, crujiendo los dientes toda la noche hasta que se durmió.
Se despertó temprano y se fue derechito a golpearle la puerta a Gen para que le enseñara las grabaciones de la cabaña de Kohaku.
Gen le dio su Tablet y lo echó de un empujón para que no molestara a su novia loca durmiendo, y Senku observó todo a cámara rápida.
En un momento, vio que Yoshio casi besa a Kohaku… y casi rompe la Tablet de rabia, pero Kohaku se apartó de él y eso lo calmó un poco.
Sin embargo, notó a Kohaku sonrojada y hasta pensativa… y algo dentro de él se resquebrajó levemente… más porque ella se apartó solo al último momento… como si hubiera dudado…
Entonces… ¿Yoshio era la persona que le gustaba ahora?
Ese día era el último día de campamento, y después del desayuno les dijeron que los iban a poner en sesiones de debates con Kohaku, quién sabe por qué delirio de la loca.
Sebastian fue el primero en sentarse en un lugar aislado con Kohaku para el debate, y los hicieron debatir sobre un tema bastante interesante, la creación de una IA súper avanzada capaz de gobernar a toda la humanidad con su imparcialidad y con el bienestar humano como máximo objetivo.
Fue bastante divertido, y Kohaku, como siempre, lo dejó fascinado con su ingenuidad ingeniosa y pura, fue una conversación agradable.
Luego de eso salió para ir a cambiarse al disfraz de Ark y regresó a tiempo para ver a Yoshio salir de la cabina viéndose molesto y, al volver a entrar con Kohaku, la vio inquieta, desanimada y como si acabara de escuchar algo oscuro y deprimente.
¿Qué demonios le dijo el miserable de Yoshio?
Intercambió una mirada con Gen, que le hizo una seña de que las cosas se salieron un poco de control, y luego lo mandó a sentarse junto a la protagonista rubia.
—Kohaku estará a favor y Ark en contra —habló Elise—. El tema que deben debatir es… la libertad de expresión.
—¿Yo en contra de que alguien pueda hablar todo lo que quiera? —Senku rio entre dientes, muy divertido por la idea del parlanchín de Ark en contra de eso—. Esto será interesante.
—Empiecen~ —mandó Gen.
Kohaku se mantuvo callada, todavía cabizbaja, y Senku tuvo que tragarse su ira hacia Yoshio y pensar en una forma de animarla.
—Bueno, empecemos por algo muy básico y simple de entender hasta para un niño de primaria. —Sonrió mirando a la cámara—. Déjenme decirles que este programa me parece una completa mierda. Y estoy seguro de que van a censurar esa palabra.
—¡Obviamente! ¡Y ya no digas esas cosas, Ark-chan! —regañó Gen.
—Solo quería probar mi punto. A ver ahora, leona, ¿qué opinas de la libertad de expresión?
—Creo que todos deberían poder expresarse —dijo ella sin mucho interés, recostada sin ganas en su sillón, evidentemente todavía desanimada por lo que pasó con el bastardo de Yoshio.
Senku hizo varios intentos de mejorar su ánimo, aunque no logró sacarle una sonrisa, pero sí un sonrojo, pero eso no era suficiente.
—¿No has visto a los fans de este programa? —preguntó después de varios minutos de charla cuando ella dijo que la gente no era tan boba—. Literalmente me apuñalaron por un show que dura una hora de lunes a viernes. Aunque me dio la oportunidad de conocer a un gran científico, eso sí. —Sonrió como idiota, conteniendo la risa, porque claro que el gran científico era él mismo.
Kohaku hizo una mueca.
—Bueno, creo que sí pueden ser estúpidos… —Sonrió nerviosamente, ¡pero una sonrisa era una sonrisa! Y le alegraba muchísimo poder verla—. Supongo que tanta libertad de expresión no es muy buena.
—¡Perfecto, ya conseguí lo que quería!
—¡Aun no te he dejado ganar! —protestó Kohaku.
—No me interesaba ganar —admitió, llevando una mano a jugar con una de las antenitas de su casco a falta de no poder rascar su oído con el meñique—. Solo quería verte sonreír.
Kohaku se quedó en blanco.
—Como sea, ella reconoció que su extremo no es el mejor y yo reconozco que el mío tampoco lo es, por lo tanto esto es absurdo y sí no era lo que querían escuchar pues me rindo, al diablo, ya quiero irme, aquí dentro hace calor y este casco me hace sudar —dijo para dar por terminado el debate y luego salió apresuradamente de la habitación.
Más tarde Senku vio las cosas tan lúgubres que Yoshio le había dicho a Kohaku y se sintió sumamente molesto, aunque también lo vio genuinamente arrepentido de ello, pero aun así hizo una nota mental de cobrárselas luego.
Ese idiota no conocía a su leona, su pureza, su ingenuidad, su positividad… Ella era una mujer muy fuerte, pero también necesitaba que la protegieran y cuidaran a veces…
Senku quería ser aquel que la cuidara, y a su vez ser protegido por ella… por eso se complementaban tan bien, por eso no podía dejarla ir…
Sin embargo, quizás la razón por la cual ella se puso tan mal de su discusión con Yoshio fue porque él era el que le gustaba ahora… y eso lo hacía sentir horrible, pero intentó no pensar en eso.
Luego de los debates, pasaron a las notas donde debían decir cómo se sentirían de no ser elegidos.
Senku escribió: "Si no soy elegido, cosa muy poco probable, seguiré luchando por ti" y "Si no soy elegido, solo significará que no he hecho lo suficiente por recuperarte, solo significará que debo esforzarme más. Tarde o temprano enmendare mi error".
Escribió eso más que nada para convencerse a sí mismo, aunque una parte de su mente no podía dejar de sentir un profundo y oscuro temor por el futuro.
Después de las notas, los hicieron jugar el tonto juego de "Stone Life Game" y Whyman pasó algunas dificultades en pretender ser él, pero al final se las apañó.
Lo curioso del juego fue que por un momento Yoshio llegó a caerle bien por su desagrado compartido hacia la novia loca de Gen.
Kohaku sorpresivamente acabó "casada" con "Sebastian" en el juego, y Senku lo anotó en su mente como técnicamente una victoria para él.
La última actividad fue una tontería de fingir ser caballeros y rescatar a la princesa Kohaku de fortachones como Magma y otros desafíos… cosa que implicaba… trabajar en equipo con esos tres idiotas… Agh.
Pasaron el primer desafío, que era Yo-kun, fácilmente gracias a Titan que era el único que tenía músculos ahí, que de pasó le salvó el pellejo a Senku, por lo que Senku no pudo divertirse a gusto de dejarlos retorcerse sin poder adivinar un acertijo de Kinro en el segundo desafío, ya que le debía una a Titan (y además no quería dejar a Whyman seguir diciendo cosas poco propias de humanos), así que colaboró con los idiotas y pasaron al tercer desafío.
El siguiente enemigo fue Ginro.
—¡No pasarán! —Los apuntó con su espada de madera.
—¿Crees que le ganes? —le preguntó Senku a Titan, ya que, aunque Ginro era un idiota, Senku sabía que entrenaba bastante con su hermano, mientras que Titan era más un pescador.
—No estoy seguro, tal vez…
—La verdad… —Ginro soltó una risa estúpida—. No recuerdo el acertijo, ¡así que los eliminaré de un golpe! —Corrió hasta ellos con su espada en alto.
Senku jaló a "Sebastian" hacia adelante, haciendo que Ginro lo eliminara primero.
Era mejor de ese modo, así no tendría que estarlo vigilando para que no metiera la pata.
Senku luego se salvó el pellejo otra vez ocultándose detrás de Daisuke. Bien, otro fuera.
Pasaron a Magma, que era el último desafío y el más grande, y él eliminó a Titan, su mejor carta, rápidamente.
Desgraciadamente, a Senku no le quedó de otra que colaborar con Yoshio.
Por suerte, Yoshio se mostró cooperativo, aunque los dos sabían que se iban a traicionar a la mínima oportunidad, pero al final hicieron un plan decente… aunque por desgracia Senku acabó perdiendo.
Sin embargo, reconoció que Yoshio hizo un buen trabajo. Cuando veía una persona eficiente, no podía evitar reconocerlas, y ambos estrecharon treguas en un breve momento de tregua.
Aun así, le dolió ver a Yoshio ser el que la rescatara… y también que fuera él el que cenara con ella.
No quería creer que él fuera bueno para ella… No podía soportar la idea de ella con alguien, más, pero… sabía que eso no dependía de él…
Tuvo su oportunidad… y lo arruinó.
Aun así, siguió sonriendo confianzudamente (una sonrisa falsa) al llegar a la cabaña, donde sería el último en pasar la noche con ella, ahora con el disfraz de Ark.
—¿Nerviosa, leona? —bromeó al verla esperarlo tan tensa.
—¡Ja, ya quisieras! Más bien incómoda, no me gusta esta parte del campamento. —Se dejó caer en la cama boca arriba.
—¿Y lo demás sí te ha gustado? ¿Te has divertido? Yo debo admitir que me divertí, incluso aunque no me lo esperaba. —También se recostó en su cama, sonando muy relajado, aunque todo era una fachada.
Se sentía horrible.
No tenía idea de a quién iba a escoger ella…
—Bueno, sí… El programa en general ha sido divertido… Aunque odié muchas cosas, pero no puedo negar que atesoraré muchos momentos. He pasado buenos momentos con todos ustedes, incluso contigo.
—Bueno, gracias por la aclaración. —Rio, antes de suspirar—. Sí, no ha sido tan malo, pero de verdad no puedo esperar a que termine… Y no puedo esperar a ir a esa luna de miel contigo en la luna de verdad —dijo solo por hablar, porque mentalmente no podía dejar de pensar que seguramente acabaría deprimido y ella con alguien más.
—Ja, tan arrogante como siempre. —Kohaku se sentó de golpe, sin mirarlo—. ¿No te cansas de ser así todo el tiempo? —Que excelente pregunta…
—A veces… —Se puso de pie y se acercó al centro de la habitación—. La verdad es cansino, por eso detesto este programa aún más.
—¿Es cansino ser arrogante? —Lo miró confundida.
—Bueno, no niego que tengo un ego un poco grande…
—¡JA! ¡¿Solo un poco?! —Se rio.
—Bien, digamos que es un ego tan grande como el agujero negro en el centro de nuestra galaxia. —Bufó—. ¿Satisfecha? De cualquier forma, no he sido del todo sincero contigo…
—¿A qué te refieres? —Volteó a verlo de lleno, girándose en la cama para estar cara a cara.
Él por un momento sintió el impulso de decirle la verdad, toda la verdad, pero… Ahora era Ark, una persona que ella despreciaba…
—Yo… cuando digo que es cansino ser así, quiero decir que es cansino seguir fingiendo que estoy tan confiado en que me elegirás. —Le dio la espalda, llevándose las manos a la cintura, riendo por lo bajo—. Creo que es la mentira más absurda que he dicho… No lo harás, ¿verdad?
—¿Qué?...
—Si fueras a escogerme, no te la pasarías mirándome mal y no me rechazarías constantemente…
—Yo… —La voz le tembló.
—Pero aquí sigo, porque aún tengo la estúpida esperanza de que te vas a dar cuenta de que yo… —Casi confiesa, pero al final no se atrevió—. Yo… no soy lo que crees.
—¿Qué quieres decir? —Negó con la cabeza, poniéndose en pie, pero sin acercarse a él.
—Esto es ridículo. —Se llevó las manos al casco y por un segundo casi se lo quita, pero se contuvo—. Agh. —Se cubrió la boca con una mano, antes de voltear a verla, notándola muy confundida, pero tan, tan hermosa…
Recordó ese momento encerrados en el armario, cuando casi se besaron una vez más, algo que lo había estado torturando todo el día… y… ahora que estaban solos, ahora que su mente estaba llena de dudas y miedo… sintió que ya no podía contenerse.
—Al diablo… Si me matas, lo habrá valido.
De pronto, apagó la cámara del centro de la habitación.
—¡¿Q-qué estás haciendo?! —preguntó Kohaku mientras él apagaba todas las cámaras—. O-oye… —Él caminó hasta ella y la pasó de largo, apagando la cámara de la derecha—. ¡¿Qué crees que estás haciendo?! —preguntó mientras él apagaba los micrófonos.
Senku volteó a verla de lleno y se le acercó tanto que ella se quedó muda.
—Si no hago esto… voy a estallar. —La tomó de la cintura y la pegó contra su cuerpo.
Kohaku jadeó, mirándolo fijamente, inmóvil.
Senku tomó su cabello en su mano, acariciándolo mientras se inclinaba lentamente hacia ella, dándole miles de oportunidades para detenerlo, empujarlo o rechazarlo de cualquier forma… pero ella no lo hizo… así como tampoco había rechazado a Yoshio ayer…
Gruñó de rabia, recordando que ella no se apartó de Yoshio sino hasta el último segundo… pero él ya no le daría la oportunidad de esperar al último segundo.
Acortó el resto de la distancia entre ellos y besó su cuello, y no de forma inocente, la mordió, atrapó su piel delicada y sensible entre sus dientes… y la hizo gemir.
La marcó, le hizo un chupón descarado y obvio… y ella lo disfrutó, apretó su ropa en sus puños, lo dejó seguir besando su cuello, y jadeó de gusto.
Pudo escuchar otro lindo gemido de su parte… y luego… ella lo lanzó al piso de un puñetazo en la barbilla.
—¡P-pervertido! —gritó más molesta de lo que nunca la había escuchado, para luego correr al baño y encerrarse allí.
Estuvo encerrada en el baño como por diez minutos, diez minutos en los que Senku no dejó de retorcerse por el dolor. ¡Auch, nunca antes lo habían golpeado tan fuerte, maldición!
Y además estaba frustrado y no quería levantarse del piso porque tenía una maldita carpa en los pantalones… tendría que esperar a que se le pasara para levantarse, porque ya tenían todas las cámaras de regreso.
Ella se durmió muy molesta sin dirigirle la mirada, y él acabó arrastrándose a su cama sintiéndose asquerosamente mal.
Valió la pena… pero auch.
Al día siguiente, Kohaku tomó del cuello de su camisa a Gen y lo sacudió mientras le gritaba amenazas de muerte a él y a toda la producción para que taparan el maldito chupón que "Ark" le hizo.
Al final los editores acordaron con Kohaku que era más fácil fingir que era un piquete de insecto y agregar la pequeña mancha a todo el episodio, y Gen obligó a Senku a pagar el costo de eso de su bolsillo, cosa que no le significaba nada, pero como Ark era supuestamente de poco presupuesto, a Kohaku le pareció un castigo adecuado y ya no siguió mirándolo como si quisiera matarlo.
Como Kohaku se fue tan molesta con "Ark", Senku pensó que efectivamente el quinto galán nunca tendría posibilidades de ser escogido por ella… y ya se había acabado el tiempo.
—Kohaku me confirmó que escogerá a uno de los cinco —le dijo Gen en una llamada el domingo, confirmando sus temores—. ¿Crees que sea Sebastian?
—No lo sé… —Ya no estaba seguro de nada.
—No creo que sea Yoshio-chan, el viernes la dejó muy disgustada…
—También Ark la disgustó, de hecho, en comparación a la gigantesca idiotez que hice, Yoshio quedó como un santo. —Bufó—. Pero no podemos saber qué siente ella… bien podría ser Titan.
—¿Seguro que quieres esperar a la final del programa? ¿No quieres… decirle todo ahora?
—Ya lo intenté. —Tomó aire—. Ahora solo… necesito saber qué es lo que ella siente… Quiero ver a quién elige y… desde ahí veré qué hacer, pero no pienso rendirme fácilmente.
—¿Qué vas a hacer si escoge a Sebastian? Porque él es el más probable, al menos según mi Elise-chan~.
—Elija a quien elija, le diré la verdad después de ver su decisión. —Tragó saliva—. Si elige a Sebastian, buscaré la forma de hacer que me perdone por hacerla declarársele a Whyman en televisión internacional… y tendremos mucho de que hablar…
Si elegía a Sebastian, sería un gran alivio, pero también… Senku tendría que trabajar mucho en sí mismo para ser más como el caballeroso personaje que se había inventado, y esperaba que ella pudiera aceptarlo incluso aunque en verdad no era tan perfecto como el ficticio Sebastian… eso si lo perdonaba por mentirle, claro.
—Pero si elige a Yoshio… —Suspiró—. No sé qué voy a hacer… solo sé que no me puedo rendir tan fácilmente. —Apretó los puños—. Por lo menos tengo que llegar a decirle que… que la amo… Debo decírselo bien esta vez, y dejarle claro que estoy dispuesto a cambiar en lo necesario… para corregir mis errores y ser digno de ella.
—Deberías decírselo ahora… —le recomendó Gen, pensativo—. Aunque ella quiera escoger a otro, yo creo que en el fondo aún te ama… Si hablan sinceramente, seguro la haces entrar en razón y pueden ahorrarse todo ese drama, aunque eso sería dañino para mi rating, no lo niego~.
—Tomé mi decisión, primero veré a quién elige. —Tomó aire—. Gracias por tu ayuda, pero ahora solo queda esperar.
Sin más colgó y se quedó pensativo en su laboratorio.
Por más que le hubiera dicho a Gen que iba a luchar por ella si escogía a Yoshio… la verdad no estaba seguro… principalmente porque no sabía si podría soportar verla con otro…
Para ser honesto… estaba tan… tan, tan asquerosamente asustado…
Quería creer que ella lo elegiría a él, pero… incluso así, algo se sentía mal…
Odiaba estar haciendo las cosas de esta forma… pero era tan cobarde que era la única manera en la que se podía permitir exponer de esta forma su corazón.
Solo le quedaba mantener la esperanza de que ella todavía lo amara… mantener la esperanza de que ella iba a escogerlo a él, a pesar de todo.
Llegó el lunes y tuvieron que ir una hora antes para ensayar una estúpida rutina de introducción a la gran final, pero luego de eso Gen les salió con la tontería de que iban a alargar la elección para generar más rating.
Empezó el programa y Senku se sintió bastante desganado, puesto que no podía dejar de pensar… no podía dejar de temer que ella podría ya no amarlo…
Le entregaron cada uno regalos a Kohaku y luego pasaron recopilaciones de relleno, después prepararon una cabina de "privacidad" y Senku se cambió a Sebastian para tener una última charla con ella.
—Me alegra que llegarás tan lejos —le dijo Kohaku—. Hablabas mucho de que no tolerabas estar aquí y tenías ganas de renunciar. Ja, yo tampoco fui tan aficionada de muchas cosas en este programa, pero sí admito que me divertí en muchas ocasiones.
Él giró la cabeza, soltando una risa seca.
—No estuvo tan mal —reconoció—. Llegué a divertirme en algunas ocasiones. Me gustó la actividad de Escape Rooms.
Kohaku rio.
—¿De verdad? Pensé que estabas muy molesto de que tuviera que cargarte.
—Tuvo sus puntos buenos… —dijo sin ganas, distraído por sus pensamientos erráticos.
Kohaku sonrió y se le quedó viendo hasta que él habló.
—Escuche que ibas a escoger a alguien —dijo, con voz baja y cautelosa.
—Sí… —Ella apartó la mirada.
—Respetaré tu decisión —habló casi susurrando—, siempre y cuando sea lo que realmente quieres.
"Y sé que lo que realmente quieres es a mí".
O bueno… al menos eso quería creer… y estaba aterrorizado de estar equivocado.
Una vez acabado el tiempo, corrió a cambiarse a Ark y volvió justo a tiempo para verla hablando muy íntimamente con Yoshio, por lo que ambos intercambiaron una mala mirada y luego él se sentó frente a ella sin decir nada.
—¿Ark? —Kohaku lo miró confundida.
—Kohaku. —Le sonrió con altanería un segundo, antes de borrar por completo la sonrisa y hundirse más en el sillón.
Kohaku lo miró con confusión.
—¿No vas a decir nada?
—¿Quieres que diga algo? Bueno, las prótesis robóticas utilizan la energía eléctrica que se origina en el músculo que queda a nivel de la amputación. A través de unos electrodos implantados en los nervios periféricos la prótesis capta las señales que llegan al cerebro y las traduce en movimientos de la prótesis. Se ha estudiado que usando el mismo principio con una inteligencia artificial se podría…
—No me refería a eso. —Kohaku lo cortó con mala cara, cruzando los brazos—. Es nuestra última conversación en el programa. ¿No vas a decir nada de eso?
"¿Qué quieres que diga? ¿Quieres que me disculpe por no ser lo suficientemente bueno para ti? Eso lo haré mañana… cuando tenga que rogarte que me te olvides de Yoshio y me des otra oportunidad…"
—¿Qué puedo decir? —Dejó su cabeza caer contra el respaldo del sillón, sonriendo amargamente—. Supongo que tu belleza de hoy me ha dejado sin palabras. Por cierto, lindo vestido.
—Tampoco me refería a eso. —Se sonrojó, pero con una venita palpitando en su frente—. Siempre hablas muchísimo y ahora… ¿Te pasa algo? —De pronto lo miró con preocupación.
—Estoy bien, Kohaku.
Ella frunció el ceño.
—Qué raro que me llames tanto por mi nombre…
—¿Oh? ¿Extrañas el apodo que tanto dices odiar? —Sonrió con algo de diversión.
—¡Ja, eso jamás! —Apartó la mirada.
—Hoy extrañas cosas raras. Siempre te quejas de que hablo demasiado y del apodo, me parece que a ti te pasa algo. —Su sonrisa juguetona regresó.
—Ja, y ahí estás de regreso, tan irritante como siempre. —Lo vio molesta, pero luego sonrió.
"¿Por qué a veces actúas como si te gustara incluso como Ark? Eres demasiado buena, ¿eh, leona?"
Él soltó una risa seca y volvió a recostarse en el sofá, sin dejar de sonreír.
Amaba demasiado a esta mujer… definitivamente no podía dejarla ir… sin importar qué.
El programa del lunes terminó… y el día de la elección final llegó.
.
Kohaku miró en silencio a Senku mientras él terminaba de contarle todo.
Era ya de madrugada, y él le estaba contando todo con lujo de detalles… todo lo que pasó a lo largo de esos dos meses de fingir ser Sebastian y Ark.
—Estando parado allí… esperando que tomes tu decisión… estaba muy asustado… —admitió en un pequeñísimo susurro, su voz apenas audible a este punto—. Una parte de mí creía que me elegirías, que elegirías a Sebastian, pero otra parte… creía que ibas a elegir a otro… posiblemente a Yoshio… —Tragó saliva.
Hizo una pausa y Kohaku lo miró en silencio.
Llevaba horas sin interrumpirlo, y sabía que él estaba nervioso de verla tan silenciosa, pero no pensaba decir nada hasta que terminara de hablar.
—Sin embargo, tú… —Rio, incrédulo—. Tú… los rechazaste a todos… menos a mí y a… bueno, a mí. —Bufó, pasando una mano por su rostro—. Cuando subiste al podio de Ark, estaba eufórico… sentí que te amaba tanto, sentí que había ganado como Sebastian… quería besarte en ese mismo momento, pero quería esperar a que rechazaras a Ark… y estaba asquerosamente nervioso de tener que explicarte que Sebastian era Whyman en ese momento, pero… —Volvió a reír con total incredulidad—. De alguna forma… tú…
Volvió a hacer una pausa, negando con la cabeza, mirándola como si no pudiera entenderla.
—Tú… miraste a la peor versión de mí… Viste lo que todos odian de mí, lo que yo a veces también odio… y dijiste que me amabas… —Se acercó a ella y tomó su mejilla en su mano—. La parte más despreciable, odiosa, sabelotodo, arrogante… la parte de mí que creí que odiabas… ¿Cómo puedes amarla? —Rio dolorosamente.
Kohaku jadeó, viendo con sorpresa sus ojos cristalinos… tan sinceros… tan vulnerables…
—No pude entenderlo… ¿Cómo puedes siempre sorprenderme?... ¿Cómo puedes amar… lo peor de mí? ¿Cómo puedes dar vuelta todo mi mundo… y hacerme amarte aún más?
Kohaku se mantuvo en silencio, con sus ojos llenándose de lágrimas.
—Senku… —habló finalmente, con un par de lágrimas cayendo por sus mejillas—. Tú… me lastimaste tanto… —Con dolor, apartó su mano de ella—. Me confundiste tanto… Sufrí creyendo que ya no te amaba… No creo que… que Ark sea lo peor de ti… creo que tus mentiras lo son. —Lo miró con rencor, con más lágrimas cayendo por su rostro—. Ahora mismo… esto es lo peor que me has hecho.
Él bajó la mirada, asintiendo.
—Sé que no sirve de mucho decir que soy un idiota y un cobarde, pero… lo soy. Y esa es la razón por la cual hice todo esto… por miedo… por imbécil. —Se llevó las manos al rostro, gruñendo de rabia y frustración—. No supe qué hacer con lo que siento por ti… En vez de buscarte, en vez de hablar, en vez de aceptar lo que sentía, yo… me dejé llevar por los celos, por las dudas… y lo sostuve todo hasta el último minuto, hasta que tú me demostraste una vez más que me amas… como siempre me lo has demostrado… aunque no lo merezca…
Ella apartó la mirada, sollozando un poco.
—Y-yo… —Su voz se quebró—. Yo siempre te amé… y siempre estuve segura de eso… No sé por qué fue tan difícil para ti creer en mí… No sé por qué tuviste que hacerme esto… —Sollozó más fuerte, pero luego sonrió con amargura—. Al menos ahora entiendo por qué los amaba a los tres… y me sentía tan confundida… me sentía tan mal…
Por esos dos meses, su corazón estuvo dividido en tres, y era una sensación espantosa…
En un principio, creyó que ellos simplemente le recordaban a Senku y por eso le gustaban, pero luego esos sentimientos se hicieron más intensos al pasar más tiempo con ellos… y empezó a sentir que podría amar a Sebastian… pero luego Ark comenzó a abrirse paso en su corazón también.
—Minami me dio un consejo… —admitió en voz baja—. Si me gusta alguien, pero luego me empieza a gustar otra persona… entonces eso es prueba de que ya no puedo sentir algo genuino por la primera persona… eso pensé que me pasó contigo y Sebastian. —Lo miró con ira—. Pero no. En este caso… había una "tercera persona"… Pasé de pensar que te amaba a ti, a pensar que amaba a Sebastian… y luego a pensar que amaba a Ark. —Rio fríamente—. Por eso lo elegí, pero… estúpidamente, los amaba a los tres… te amaba a ti… por completo… —Más lágrimas de rabia se le escaparon—. Siempre fuiste tú…
—Kohaku…
—Eso te alegra, ¿verdad? —Lo miró dolosamente—. ¿Te alegra que solo te quiera a ti, aunque me hayas hecho miserable todo este tiempo? ¡¿Te alegra que sufra porque no eres capaz de ser un hombre y decirme la verdad?! —Sollozó, llevándose las manos al rostro—. ¡¿De qué me sirve que me ames si yo lo doy todo por ti y tú…?! —No fue capaz de terminar de hablar, sollozando peor—. Tú solo me haces daño…
Él se mordió el labio con fuerza, acercándosele casi con miedo, hasta posar una mano en su hombro.
—De verdad lo siento… —susurró, con un nudo en la garganta—. Sé que no te merezco, sé que actúe mal, y tienes todo el derecho a odiarme o no querer perdonarme… —Tomó aire, llevando sus dos manos a apretarse el rostro con fuerza—. Quisiera no haber sido tan idiota, tan egoísta, tan cobarde… —Apretó los dientes, lleno de rabia hacia sí mismo—. De verdad lo lamento tanto… pero necesito que entiendas que en serio te amo… y que quiero intentar hacerte feliz de ahora en adelante… si me das la oportunidad… —La miró suplicante.
Ella negó con la cabeza, evitando verlo.
—Me mientes tanto… me humillas tanto… me haces sufrir tanto… y lo peor es que aun así quiero perdonarte —Volteó a verlo por fin, con una sonrisa dolorosa y más lágrimas escapándose—, pero ya no sé si confió en ti…
Él sintió sus palabras como un puñal, pero asintió, sabiendo que se lo merecía.
—Creo… que debes pensarlo… D-debería irme…
Kohaku lo miró en silencio mientras se ponía de pie, alejándose de ella.
—Estoy dispuesto a hacer todo lo que me pidas para ganarme tu perdón, pero… entiendo que ahora no quieras verme… —Retrocedió y finalmente se giró para encaminarse a la puerta.
Kohaku no dijo nada, y Senku volteó una última vez para verla… notando en sus ojos amargura, resignación y dolor.
Se sintió peor y abrió la puerta para irse lo antes posible y ya no causarle más sufrimiento, pero entonces se dio cuenta de algo y se detuvo.
—Kohaku… —Volteó de lleno a verla—. ¿Quieres que me vaya?...
Ella estalló en lágrimas una vez más.
—No…
Él cerró la puerta de golpe y corrió hasta ella, envolviéndola en sus brazos, abrazándola con fuerza mientras ella sollozaba, apretando su ropa en sus manos, enterrando el rostro en su pecho.
—Perdóname…
—¡Jamás te hubiera vuelto a hablar si te ibas, maldito bastardo! —sollozó, abrazándolo y temblando en sus brazos—. ¡Deja de hacer las cosas sin hablar conmigo, deja de asumir qué es lo que quiero, nada de esto habría pasado si hubieras hablado conmigo! —gritó con voz ahogada y rota, pero sin dejar de abrazarlo—. Solo… confía en mí… Te amo tanto… solo quiero ser feliz contigo… pero también quiero cumplir mis sueños… y sabía que tú no tenías los mismos sueños…
—Tenías razón… —admitió, besando suavemente su frente—. Siempre te he amado, pero… no quería aceptarlo… estaba tan centrado en mis propios sueños… Tú siempre te has desvivido por ayudarme a cumplirlos, pero cuando llegó el momento de cumplir los tuyos… Fui egoísta. Y por eso casi te pierdo… —Tomó aire—. Sé que actúe mal, pero… al menos gracias a estas locuras que cometí pude entender que mis sueños no se limitan solo al aspecto científico de la vida… también sueño con una vida contigo… Sueño con hacerte feliz… No estaba mintiendo cuando era Ark… porque de verdad quiero ver tu sonrisa cada día de mi vida… —Acarició su rostro con suavidad—. Casarnos, tener hijos… quiero todo eso… Y si debo rogarte perdón toda la vida, estoy dispuesto.
Ella se secó las lágrimas con una mano temblorosa y alzó la mirada para verlo a los ojos.
Se miraron profundamente a los ojos.
Kohaku parecía buscar algo en su mirada, y finalmente pareció encontrarlo, por lo que sonrió suavemente, secando las últimas lágrimas que lograron escaparse.
—Ja… no necesitas rogar perdón toda la vida… tienes suerte de que te ame tanto… —Él la miró sorprendido y quiso lanzarse a besarla, sin embargo… Kohaku interpuso un dedo entre sus bocas, impidiéndoselo—, pero —continuó— sigo molesta contigo, así que sí deberás rogarme un poco. —Sonrió traviesamente.
Senku rio entre dientes, para luego abrazarla con fuerza otra vez, besando su frente mientras Kohaku sonreía de forma más tranquila, más dulce y satisfecha, por fin sintiéndose segura en los brazos del único hombre que amaba.
—Voy a rogar todo lo que quieras… diez billones de años, de ser necesarios… o toda la eternidad… porque sé que por toda la eternidad te voy a amar, tal como te amo ahora… y como siempre te ame.
Continuará...
Holaaa :D
Finalmente volvemos al hilo principal OwO
Ojala q les haya gustado, tanto el POV Senku como el desenlace de lo q pasó después de la elección :3
Muchas gracias a mi querida Criselie Kim por patrocinar este cap! nwn y lamento la tardanza x'P
Espero la historia les haya gustado a todos :'D
Ya estamos llegando al final, pero aun quedan cositas por contar :')
Me despido!
CELESTE kaomy fueraaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa!
