Loonatics Unleashed no me pertenece, y esto es un pobre intento de Fanfic.
Este Fanfic es precuela de "El olvido no es excusa para romper una promesa"
...
Me tomo el tiempo para amarte
Advertencia: Este fanfic contiene contenido sexual explícito.
(...)
Tech se quedó mirando con demasiada concentración el pequeño aparato difusor de aromatizante que tenía Zadavia en su oficina. Ella usaba esa oficina solo cuando estaba en Acmetropolis, porque solía llamarlos desde cualquier punto del espacio, siempre atenta a cualquier problema que necesiten solucionar. Sus orejas estaban demasiado erguidas, esperando por la llegada de su jefa, pero parecía que tardaría unos minutos más.
Por ahora, el aromatizante de ambientes había captado su atención.
El aromatizante fue un regalo que le hizo Lexi hace poco, y no era que estuviera aburrido, esperando que la habitante de Freleng se apareciera para hablarle de lo que le preocupaba, o que haya llegado demasiado temprano, porque no quería hacerla esperar. Le estaba molestando de sobremanera lo mal diseñado que estaba, así que estuvo trasteando con el aparato, hasta que su jefa apareció.
Ella le miró con cierta duda, señaló preocupada a su aromatizador, con temor a preguntar si era letal o no. Tech se disculpó, y le dijo que no solo era mejor aromatizando el lugar, sino que tenía una función lanzallamas y cortina de humo, para emergencias.
—Debo admitir que nadie se esperaría que un aromatizante sea un lanzallamas, espero que no tener que necesitarlo en esta oficina— Sonrió Zadavia con vehemencia, haciendo que Tech se sienta un poco más tranquilo.
Su jefa era comprensiva, al menos, con su mal hábito de hacer armas peligrosa o inventos que parezcan letales. Tuvo muchos problemas en la universidad, ya que la mayoría de sus creaciones, explotaba y lastimaba gran parte del alumnado cuando estaba cerca. Rev era el único que le acompañaba con un extintor y su buen ánimo, a pesar que todos sus compañeros y profesores lo tachaban de loco por asociarse con un peligro para la sociedad como él.
Tech se preguntaba cómo reaccionaría esa gente al enterarse de que eran pareja. Seguro que se escandalizarían aún más.
—¿Me necesitaba para algo, Jefa?— Tech no estaba nervioso al respecto de esa reunión, para nada. Estaba completamente seguro de que Zadavia no tenía problemas con su relación con Rev, y que no habían violado ningún acuerdo de convivencia. Es más, estaban siendo demasiado cuidadosos al respecto de la intimidad, más por como sus poderes como reaccionaban a sus emociones.
—Estás nervioso Tech, trata de respirar y calmarte— Zadavia dijo esto con una ligera sonrisa, y el coyote se dio cuenta que todo el metal de la sala se estaba deformando a su alrededor y flotando. De inmediato, desactivó sus poderes y todo cayó al suelo, haciendo demasiado ruido.
—Lo siento, ha sido una semana complicada— Tech se irguió sin poder evitarlo, sus orejas bajaron y se aplastaron contra su cabeza, y su cola podría haberse escondido entre sus piernas, si no estuviera sentado.
—Estoy consciente de eso ¿Cómo está tu padre?— Zadavia no parecía estar molesta, y eso le calmó un poco.
—Como si nada hubiera pasado— Tech se masajea la frente, sintiendo una ligera migraña extendiéndose por su cabeza —No sé qué es lo que más me afecta, el hecho de que haya sido secuestrado, o que se lo haya tomado como un paseo por el parque—
Zadavia asintió, sin cambiar la expresión de su rostro, sus bonitos ojos le miraron con intensidad, tratando de llevarle calma —Ace me comentó que te ha notado frustrado ¿Todo bien con Rev?—
Tech se preguntaba como su jefe notó algo así, y probablemente sea la nueva habilidad que tienen sus ojos de determinar la manifestación de los poderes obtenidos por el meteorito, por lo que seguro detectó algo que le estaba molestando.
—Estoy preocupado de que mis poderes afecten a mis inventos o a los habitantes de Acmetropolis, un pulso electromagnético demasiado potente podría destruir los insumos tecnológicos de la ciudad de tal forma, que afectaría la vida de las personas— Tech jugó con sus dedos al darse cuenta que no podía seguir trasteando con el aromatizante de Zadavia o con cualquier cosa tecnológica a mano, ya que ella los retiro fuera de su alcance, se azoró mucho pero tuvo que ser sincero, de todas formas su jefa estaría enterada —Y se activa cuando yo pienso demasiado en Rev… de manera más íntima—
—No creo que suceda algo malo con tus poderes si tienes intimidad con tu novio, pero puede que reprimir lo que realmente quieres este empeorando tu control— Zadavia parecía estar demasiado tranquila con esto. Tech se sintió un poco extrañado, recordando conversaciones que había tenido con su padre en la adolescencia. Era como si las convenciones sociales no les importara ¿Será porque ella era una alienígena? —Pero es cierto, sería incomodo realizar estas actividades si estás demasiado pendiente de tu entorno—
—¿No entiendo a donde quieres llegar?— Tech estaba un poco confundido ¿De que deseaba hablar Zadavia realmente? La mujer suspiró resignada, y fue directa.
—Vas a tener que tomarte vacaciones Tech, sé que no te has dado cuenta, pero has forzado demasiado tu cuerpo— Zadavia parecía estar preocupada al respecto —Derrotaste solo a un oponente que te superaba en fuerza ¿Sentiste drenaje energía? Lo dudo mucho, considerando que has trabajado sin parar desde entonces—
—No estaba solo, Rev estaba conmigo— Tech recordó la sensación de rabia que sintió contra el Doctor Von Rotten, lo único que deseaba era aplastarlo y destruirlo por haberse metido con su padre. Rev le apoyó sin dudarlo, como era de esperarse, estaba tan molesto como él.
—Él también tendrá que tomarse vacaciones, sé cómo su ansiedad afecta a su velocidad, y créeme que soy bastante consciente que últimamente se ha movido mucho más rápido de lo habitual— Ella estaba cada vez más seria, de seguro lista para sus protestas. Tanto Rev como él mismo eran adictos al trabajo, no podían pensar en parar en algún momento, pero al parecer esto estaba preocupando a su jefa.
Sin embargo, no iba a dejar el brazo torcer.
—Rev está bien, yo estoy bien, no necesitamos vacaciones—
—¿Y si te lo pido como un favor? Es por la salud de los dos, han excedido las expectativas y realmente no deseo que se quemen— Ella le sonrió con vehemencia, y el coyote suspiró derrotado.
Tal vez… Tal vez debía considerarlo.
Tech lo pensó un poco. Era muy consciente de los avances de Rev en su cortejo, y su claro deseo de tener relaciones sexuales. Él también tenía intenciones de tomarse un tiempo, y planear una salida romántica o una cita normal, en donde ningún familiar o amigo cercano este por morir, y de ser posible, intimar finalmente.
Si Zadavia le daba la oportunidad de hacerlo, por más que sea por temor a que ellos dos terminen siendo demasiado competentes como para destruir la dinámica del equipo, debía aceptarlo. Al menos un par de días, sin hacer nada más que estar con Rev y poder tener finalmente una cita, tal como habían planeado por semanas desde que comenzaron su relación.
—Está bien, buscaremos un lugar para vacacionar, estaremos disponibles si nos necesitan— Tech se preguntaba si iba a poder volver al trabajo en una emergencia, Rev posiblemente estaría de acuerdo. Sin embargo, Zadavia no tenía intenciones de llamarlos hasta que no descansen.
—No se preocupen por eso, Ace y los demás podrán con todo, ustedes traten de relajarse, particularmente tu Tech—
—Si, si…— Tech se levantó de la silla, sintiéndose un poco alicaído. Iba a dejar su laboratorio por un par de días, y no iba a poder probar a sus bebés con los villanos de turno. Desconectar no se le daba bien, no se había tomado un solo día libre desde la universidad. Rev tampoco, siempre estaba realizando trabajos de medio tiempo, pagando sus clases de informática y programación que su padre no deseaba financiar…
Realmente debían tratar de tener vacaciones, al menos las mínimas para hacer una vida normal.
—¿Hablaras con Rev de esto?— Preguntó de repente Tech, y la mujer le volvió a sonreír con cierta calma.
—Si, no te preocupes, trataré de que este cómodo para evitar que su ansiedad empeore—
Tech asintió levemente, antes de salir de la oficina. Iría a su laboratorio asegurar los prototipos, organizar sus insumos y materiales, para evitar perder partes, y dejar listo el equipo habitual, para Ace y los demás. Iba a extrañar trabajar sin parar allí, pero su jefa tenía razón y era muy consciente de que era una buena oportunidad para mejorar su relación con Rev.
Esperaba que el correcaminos estuviera de acuerdo con esto.
(…)
Vacaciones. Esa palabra nunca le había provocado tanto pánico en su vida.
Rev salió de la oficina de Zadavia, sintiéndose un poco preocupado por todo. Ella trató de explicarle que tantoTech como él mismo, necesitaban darse un respiro, y que solo debían tomarse unos días libres para reorganizar sus ideas. Pero el correcaminos notó los matices de preocupación en su jefa, de cómo notaba que los poderes de él y Tech estuvieran escalando más rápido que el de los demás.
Más por Tech. Aplastó a un hombre con más de tres toneladas de metal sin sudar una gota, y él dio por hecho esto, porque estaba furioso con el secuestrador de su hermano. Rev sabía que Tech jamás lastimaría a nadie a propósito, pero no podía evitar pensar que el poder de correr cada vez más rápido este afectando su mente.
Fue demasiado frío en aquel entonces. A decir verdad, no le importaba si el Doctor Von Rotten moría. Estaba seguro que hubiera rematado al sujeto si no se hubiera convertido en un charco de goma liquida y Ace no lo hubiera atrapado en las burbujas aislantes que Tech creo para asegurar villanos poderosos.
¿Su ansiedad iba a destruir su mente? ¿Iba a dejar de amar a su familia y amigos? ¿Dejaría de amar a Tech si continuaba aumentando sus habilidades?
Rev no tenía idea que estaba pasándole, y Tech debía estar en la misma situación. Tal vez unas vacaciones ayuden a entender un poco mejor lo que pasaba por su cabeza. Además, habían avanzado mucho en su relación. Sus padres aceptaron a regañadientes a Tech, pero él ya no tenía que preocuparse por ocultarle su relación a su familia. Por otro lado, Rev adoraba a su suegro. No podía evitarlo, Anoki era tan parecido a Rip que le resultaba sencillo tratar con él.
Con eso en mente, cuando llegó al laboratorio, vio a su novio luchar con empaquetar y clasificar todas las placas y circuitos, con una cara de hastió que haría retorcer a Mallory del miedo. Aclaró su garganta para anunciarse.
—¿Cómo fue la charla con Zadavia?— Preguntó el coyote, malhumorado.
—Me dieron vacaciones, ya sabes, por nuestra investigación ejemplar, los miles de civiles salvados en segundos, neutralización completa de una invasión alienígena y derrotar completamente un humano con toon force, solo porque me estoy extralimitando y mi velocidad no ha parado de aumentar…— Rev se calló a sí mismo para gruñir exasperado —No puedo hablar de esto contigo mientras sujetas una placa madre con el ceño fruncido ¿Me dejas clasificar el equipo? Seré más rápido y podré concentrarme en nuestras "vacaciones"—
—Estás más irritado de lo habitual, pero está bien, gracias por la ayuda de antemano ¿Te tomo el tiempo?— Tech no estaba bromeando al respecto mientras encendía su cronometro en la computadora, y Rev le sonríe con aire juguetón.
—Me merezco un beso si lo resuelvo esto en menos de cinco segundos—
—Bien… cuatro segundos y contando…— Tech no termino de decir esto que Rev simplemente se movió tan rápido que el mundo entero se detuvo a su alrededor, lo cual había comenzado a disfrutar mucho, a pesar del miedo que le dio al principio. Tomó la placa de la mano de Tech, y le dio un pequeño beso en la mejilla antes de ponerse en labor. Clasificó todos los chips, los cables, adaptadores, placas de respaldo, las planchas de metal de aleación de titanio, y todos los engranajes, tornillos y tuercas. Limpio el laboratorio con facilidad, sacó toda la basura de la comida chatarra que habían acumulado esa semana, y finalmente dejo el equipo de respaldo para sus compañeros, que el coyote había preparado de antemano.
Cuando terminó, llegó al lado de Tech y este apenas había contado el segundo cuatro.
—…Tres— Tech se le quedó mirando por un instante, notando que ya había terminado, y suspiró resignado —Bajaste dos milésimas más—
—Lo siento, pero no pude evitarlo, no me siento ansioso por nada en particular, no sé porque sigue aumentando mi velocidad— Rev estaba realmente preocupado, mientras que Tech le hizo señas para que le permitiera revisar sus pupilas con una pequeña linterna.
—Tampoco hay contusión cerebral, tu cuerpo parece que está generando resistencia— Tech parecía estar un poco más tranquilo, y deposito un pequeño beso en su pico, haciendo que Rev se derrita de la emoción —Creo que simplemente estamos mejorando, pero vaya a saber porque lo hacemos más rápido que los demás—
—Zadavia está más preocupada por tu remarcada mejora ¿Crees que han mejorado tus poderes por estar más en contacto con tus emociones?— Rev tenía sus teorías al respecto. Tech estaba siendo cada vez más abierto, decía lo que quería y no se guardaba nada, sin embargo, parecía estar amargado al respecto.
—Si con mejorar te refieres a que se volvieron más letales, creo que si…—
—Tech, por favor, cuando te conocí estabas construyendo un rayo desintegrador, sabes que eso no me importa— Rev lo reprendió sin darse cuenta, y se azoró al recordar cómo se conocieron —Nunca te abandoné cuando tus inventos explotaban, es más, me aseguraba de tener un extintor a mano para cuidarte—
—Cuando me enviaron a darle tutorías a Mallory te extrañe muchísimo, ella solo lloriqueaba cada vez que algo explotaba— Tech suspiró levemente y se sentó en la silla más cercana para suspirar cansado —Tenemos que tomar estas vacaciones—
—Pensé que te negarías— Rev trató de no sonar traicionado, esperaba más resistencia de parte de su novio. Sin embargo, el coyote aplastó un poco sus orejas en su cabeza, y se azoró al tratar de explicarse.
—Quiero tener sexo contigo, sin preocuparme por mis poderes o mis obligaciones como héroe local—
—Oh— Rev no sabía que decir, su cara se encendió. El sonrojo era tal que parecía un tomate maduro. No era tan inocente, él tenía muchas ganas de tener intimidad con Tech, pero respetó sus límites tal como lo había prometido, y a pesar de sus molestas hormonas.
—¿Te parece bien?— Tech preguntó esto con cierta duda, y Rev se lanzó encima del coyote, rodeando su cuello con sus brazos y dándole un beso profundo, sentándose sobre su regazo. Con mucho cuidado, recorrió la deliciosa boca de su novio, acariciando su lengua con la suya de forma muy lasciva.
Tech gimió levemente, mientras acercaba más su cuerpo para seguir besando su pico, mordiendo con sus colmillos la parte más blanda de este, para luego concentrarse en atacar el largo cuello del correcaminos, mordiendo con suavidad sus hombros, haciéndole gruñir de placer. Rev no pudo evitar restregarse sobre la entrepierna de su novio, sintiendo como este se ponía cada vez más duro.
Tenía muchas ganas de continuar, debería hacerlo en ese mismo instante. El correcaminos estaba listo para montarse sobre su novio, y hacerle el amor hasta que pierda el sentido…
—Mmnh, Tech, si sigo no creo poder detenerme— Rev suspiró resignado y demasiado frustrado, al sentir como su novio se separaba de él. La fuerza de voluntad que estaban invirtiendo en esto debería ser apreciada, porque no tenía sentido lo mucho que quería tener sexo. No podían seguir así, de eso estaba seguro —Debemos pensar en un lugar a donde ir, entre más rápido mejor ¿Dime que tienes algo en mente?—
Tech parecía estar un poco perdido en sus pensamientos, admirando demasiado a Rev, haciendo que el correcaminos se sonroje ante tal muestra de adoración. Tras unos segundos, el coyote sacudió su cabeza para recuperar la compostura, y aclaró su garganta antes de hablar.
—Se me ocurrió un lugar que podría ser agradable para los dos, en circunstancias menos apremiantes, claro está—
(…)
Como era de esperarse, Ace debía lidiar con las protestas de Lexi y Danger. Slam estaba un poco retraído y se le notaba preocupado por algo, pero el conejo debía lidiar primero con los dos más jóvenes del grupo, que parecían sentirse estafados con respecto a la decisión de Zadavia.
—¿Por qué solo a ellos se le dan vacaciones? Me merezco una compensación por obligarme hacer trabajo de oficina, soy un hombre de acción— Duck estaba siendo demasiado dramático al respecto de haber investigado sobre los secuestros hace una semana atrás, y aún estaba restregándole que no le gustó esa parte del trabajo.
Ace iba a responderle que no siempre los villanos iban a dar la cara, más sabiendo que ellos podrían detenerlos de inmediato. Las cosas estaban cambiando, y la fama les estaba pasando factura, haciendo que las posibles amenazas sean más furtivas.
Sin embargo, Lexi le interrumpió, bastante ofendida.
—Toda esa investigación para nada, cuando fuimos por el villano todo había terminado, solo por lo fuerte que se ha vuelto Tech— La coneja estaba en lo cierto, todos estaban preparados para hacerle frente a Von Rotten, pero fue en vano.
Ace vio como una ventaja estratégica que Tech y Rev fueran tan competentes, fueron los más rápidos en resolver los últimos problemas que habían padecido, y sus habilidades mejoraron de manera alarmante. Pero debía admitir que sintió un poco de miedo al ver la diferencia que había entre ellos.
Aquel día, vio como el coyote arrancó toda la instalación militar y aplastó a Von Rotten con todo el metal que tuvo a disposición. Si Tech se lo proponía, podría destruir la ciudad sin sudar una gota. Tenían suerte de que, a pesar de ser tan hosco y retraído, el científico estaba demasiado ocupado con sus inventos y su relación con Rev como para que se le suba a la cabeza lo mucho que han escalado sus poderes.
Por otro lado, Rev se había vuelto no solo más rápido, sino mucho más eficiente que todos ellos lidiando con pequeñas amenazas, como ladrones, accidentes de tráfico y asaltantes. Y cada vez era más rápido, por lo que podía estar en cualquier punto de la ciudad donde se lo necesite. En la semana había detenido a más maleantes que cualquiera de ellos, y solo cuando salía a buscar comida para ellos. Duck no lo mencionaba, pero Rev se estaba volviendo el miembro más reconocido y querido de la ciudad.
Las vacaciones no eran para felicitarlos por su labor, sino para que ellos cuatro puedan descubrir como alcanzar a sus compañeros de equipo.
—Rev y Tech han estado demasiado estresados, por eso Zadavia les ha dado vacaciones, no quiere que se quemen— Ace estaba seguro que cada uno de ellos tenía formas distintas de usar sus poderes y mejorarlo, no iba a meterse en cómo funcionaba cada aspecto de sus habilidades, pero estaba seguro que la suya estaba simplemente adaptada a su mejora física —Todos nosotros vamos a encargarnos de la ciudad mientras no estén, así que debemos solucionar las amenazas sin ayuda de sus habilidades—
Lexi y Duck se cruzaron de brazos mirándolo molesto, y Ace los dejó con su berrinche por un momento para hablar con Slam, que era el que estaba más retraído de todos. El demonio de Tasmania estaba en el gimnasio, levantando pesas con desasosiego. Era como si algo hubiera aplastado su espíritu, y tal vez debía ser la falta de mejoría que estaba notando en comparación con los demás.
Slam siempre fue el más seguro de su fuerza, pero se había dado cuenta que sus habilidades no habían crecido mucho más de las que había adquirido. Ace se sentía en el mismo barco, como si estuvieran estancados por algún motivo.
—¿Crees que ya no tenemos margen de mejora?— El conejo siempre sintió esto cuando era actor, que no importaba lo bueno que fuera y lo mucho que estudiara, nunca alcanzaría a los mejores por el poco margen de mejora que tenía.
—(Entrenar, descansar y trabajar aún más duro, es lo único que queda)— Slam era un luchador talentoso, pero no iba a ser orgulloso y admitiría sin dudarlo que le faltaría esforzarse para mejorar sus poderes.
Ace asintió, dándose cuenta que no le quedaba opciones. Tomó una de las pesas y se sumó a la rutina de Slam. El margen de mejora debía crearse al menos.
(…)
Tech guardó su uniforme de spandex dentro del armario, ya vestido con su ropa de civil. Había optado por usar unas aburridas bermudas de color marrón claro, y terminó de acomodar la camisa verde que tenía encima de una musculosa blanca. Preparó su mochila y una maleta de color negro, donde llevaba su ultimo invento, el cual probaría en el campamento al que iba con Rev. El correcaminos estaba extasiado por regresar al desierto, y no le culpaba, él también podía sentir la necesidad imperiosa de volver. Tal vez visitar a su padre en su antigua casa a las afueras del desierto de Acmetropolis, había rememorado su amor por lo silencioso y amplió que era aquel ambiente.
Además, tenían la ventaja de que si llegaba a liberar un pulso electromagnético por perder el control, no dañaría a nadie allí, y Rev podría correr descalzo para variar, algo que no había hecho desde la secundaria.
Tech se percató que le fue sencillo escoger el desierto, porque últimamente pensaba demasiado en los planes que tenía en el pasado. En aquel entonces, estaba trabajando en la universidad de Acmetropolis, agobiado por los constantes fracasos o falta de crédito por sus invenciones. La decepción que fue su pupila Mallory y ser declarado un peligro para la comunidad científica, lo había deprimido muchísimo. Había pensado seriamente en mudarse con Rev al desierto, seguir trabajando allí mientras su amigo seguiría su carrera de programador freelance, llevando una vida juntos lejos de todo.
Ahora mismo, esos planes quedaron obsoletos. Sin saber cómo seguiría su carrera como héroe local, pensar en un futuro como ese no le parecía malo, pero no le impondría nada a Rev, porque puede que en ese entonces le pareciera una buena vida, pero era posible que sus objetivos hayan cambiado.
No eran los mismos que en ese entonces, y parecía que iban a seguir cambiando. Era un fenómeno increíble, y se preguntaba hasta donde llegarían de ser así.
—Tienen vacaciones ¿Y se van acampar a la mitad del desierto?— Duck parecía más indignado por su destino que por sus vacaciones impuestas —Es un total desperdicio ¿Por qué no ir a las Bahamas o a Mallorca? A una playa de lujo con todas las comodidades disponibles—
—No me gusta la playa— Tech soportaba lugares así por sus amigos, pero detestaba el mar y no le gustaba estar rodeado de humanos —Además vamos a probar algunos de mis inventos, mejor un lugar abierto y desierto para evitar lastimar a otros—
—Igual, sigo creyendo que es un desperdicio— Duck estaba demasiado molesto, como para darse cuenta que Ace se reía a sus espaldas —¿De qué te ríes orejón? Debes admitir que nadie en su sano juicio se iría al medio de la nada en vacaciones—
—Bueno, al menos si no quieres que te molesten con tu pareja— Ace levantó ambas cejas de manera sugerente, haciendo que Danger grite avergonzado y sonrojado al darse cuenta de la situación.
—¡Agh! ¡Demasiada información!— Duck suspiró resignado —Supongo que se merecen algo de privacidad, Lexi podría oírlos aunque quiera ignorarlos...—
—¡Duck! ¡No lo digas como si fuera una chismosa!— Lexi había gritado desde el otro lado de la torre, porque como era de esperar, su sentido del oído aumentado era demasiado fino. Por este tipo de cosas, Tech agradecía hacer arrumacos con Rev en el laboratorio, que tenía muros insonorizados.
—De todos modos, me sorprende que prefieras acampar, no sabía que te agradaba ese tipo de cosas— Ace comentó esto con tono casual, y Tech entendía a lo que se refería. Se encerraba tanto en su laboratorio últimamente, que daba la sensación que es la única vida que conocía.
—Solía hacerlo con mi padre cuando era niño, desde los seis años— Tech sonrió ligeramente, recordando aquellos días —Me enseñó mucho sobre acampar, cocinar al aire libre, uso de armas de fuego…—
—¿Cuándo tenías seis años?— Duck parecía estar un poco sorprendido. Ace por su parte le miró con una expresión extrañada.
—No creo que un niño de seis años deba usar armas de fuego—
—¿Ustedes nunca desarmaron una Kalashnikov cuando eran niños? Papá y yo nos divertíamos mucho con esa antigüedad— Tech dijo esto extrañado, pero no pudo escuchar a los dos protestar al respecto de sobre sus actividades familiares, porque su pareja llego justo a tiempo para irse.
Rev estaba radiante, vestido con una playera roja y unas bermudas color negro, que hacían juego con sus zapatillas. Tech no pudo evitar mover su cola complacido por esto. Hace mucho que no le veía de tan buen humor. La mayor parte del equipo no se daría cuenta cuando el correcaminos estaba irritado, debido a su buen ánimo y su carácter afable, pero parecía ser otro hombre en este momento.
Esperaba estar a la altura de las circunstancias. Tech podía admitir sin problemas que le preocupaba su inexperiencia en el campo de la intimidad, pero confiaba que su investigación preliminar rinda frutos en el momento preciso. Quería que la experiencia de Rev sea tan buena como para él. Ambos se despidieron del resto del equipo, tomaron un taxi hasta el aeropuerto de Acmetropolis.
(…)
Zadavia suspiró antes de comunicarse con el equipo Loonatics, sabiendo que iba a tener que lidiar con preguntas que no iba a poder contestar de forma concreta. La clara mejora y aumento de sus poderes a medida que los iban utilizando, hacía que ella no pudiera cuantificar el alcance que tendrían en el tiempo. El meteorito que lanzó su hermano en la Tierra había provocado mutaciones poco habituales en su equipo, y más allá de lo poderosos que se hayan vuelto, la manifestación de sus poderes no provocó los daños mentales que sufrieron los humanos afectados por el mismo fenómeno.
Es más, a pesar de volverse más poderosos, ninguno de ellos parecía carecer de enfoque, perder la empatía o desapegarse de su deber de ayudar a las personas. Tech y Rev fueron una especie de sorpresa, siendo los que aumentaron sus habilidades de manera exponencial, pero no parecían perder su personalidad por eso.
Lo mismo pasó con Lexi, quien había conseguido la habilidad de controlar las plantas, aumentando su tasa de germinación y floración, pero no parecía haber cambiado su actitud por nada. Duck era el más interesante, a pesar de su escaso conocimiento en lo que a química se refiere, había obtenido la habilidad de manipular la densidad del agua. Sin embargo, no parecía interesado en usarlo en las personas siendo consciente de la cantidad de agua que poseían en sus cuerpos, mucho menos en los villanos que combatía. A pesar de su altanería y su egocentrismo, Daniel Duck no era cruel ni pernicioso.
Zadavia estaba aliviada y feliz de que su equipo siga creciendo, a pesar de las dudas que había empezado a tener cuando sus poderes habían cambiado. Había leído las notas sobre la Toon Force, las investigaciones secretas que el gobierno guardaba y había olvidado, y disipó todas sus preocupaciones por el aumento de poderes del grupo de superdotados que tenía a su cuidado. Al parecer, los genes de los antropomorfos eran sumamente resistentes a los efectos de las habilidades especiales en su psique, no solo para la rara mutación Toon Force que existía en ese planeta hace milenios, sino también por la provocada por el meteorito.
Eso explicaba porque todos los humanos con poderes enloquecían. Si lo pensaba bien ¿Eso habrá sido lo que mató a los humanos con Toon Force en el pasado? Era preocupante enterarse de la existencia de algo así en este mundo, sumado a los peligros de otras razas alienígenas invasoras, estaba segura de que terminaría siendo un problema en el futuro.
Por ahora debía prepararse cuando los más fuertes, Ace y Slam, pasen por ese proceso, y mejoren sus habilidades. Estaba segura que serían lo más fuertes del equipo, y esperaba que puedan sobrellevarlo como sus compañeros.
La computadora de su nave finalmente detecto a la amenaza que debían detener, el villano no parecía saber que su habilidad de atravesar paredes y robarles a las personas con esta, no iba poder hacer nada contra su equipo. Zadavia sentía lastima por la paliza que iba a recibir el pobre sujeto, pero una vez más, simplemente su cerebro se llenó de malicia apenas obtuvo sus habilidades.
Tal vez los humanos jamás entenderían que ninguno de ellos era realmente especial, y que ni siquiera el tener poderes, te daba vía libre de sentirte así.
(…)
Apenas llegaron al lugar que escogieron para acampar, en una de las zonas más cercanas al Gran Cañón del Colorado, Rev se quitó sus zapatillas, rascando la tierra rojiza y seca con sus garras, listo para correr mientras sentía el calor del sol aumentar su ánimo.
El cielo claro y sin smog del desierto era hermoso, tan vasto y bonito como lo recordaba en su infancia.
—¿Intento correr sin poderes o simplemente me dejo llevar?—
—Haz lo que quieras, cuando termine de armar nuestra carpa y prepare mi equipo, voy a ir a capturarte— Tech estaba demasiado concentrado en cumplir su promesa, la que le hizo hace mucho tiempo de atraparlo por más que su velocidad aumente más allá de su control. Rev apreciaba el gesto, pero no podía entender todavía como lo lograría, parecía ser físicamente imposible.
—¿No vamos a tener sexo hasta que lo consigas? Creo que debería dejarte ganar— Rev besó la mejilla de Tech, que estaba demasiado ocupado sacando su equipo de la mochila como para esquivarlo.
—Lo voy a conseguir, así que no te contengas— El coyote sacó una pequeña caja cubica de metal blanco, y presionó de una de sus caras, un botón de color negro, antes de lanzarla al punto donde había decidido colocar la carpa.
Una brillante luz cian se extendió desde el pequeño cubo, trazando un laser muy fino que dibujó un domo perfecto, para luego desplegar las paredes de una carpa con esa misma forma. El piso del interior estaba cubierto por un tatami sintético y había una amplia cama inflable, para ellos dos.
Rev tocó con cuidado la estructura de la carpa, y se percató que la parte electrónica que había armado la estructura estaba desactivada. Sonrió levemente y miró a su novio con cierta calma, la decisión de diseño era muy obvia.
—¿Las partes electrónicas solo están activas cuando la carpa esta plegada en el dispositivo?—
El coyote asintió levemente, dejando su mochila dentro de la carpa, y sacando el resto del equipo para comenzar con la persecución.
—La idea es que, si mi pulso electromagnético se activa, no se nos caiga la carpa encima— Tech se mordió el labio antes de continuar, rascando nervioso su nuca y sonrojándose profusamente —Perdona que te pregunte esto tantas veces, pero ¿Realmente no tienes problemas con… ya sabes…?—
Rev se le quedó mirando con una sonrisa suave, sintiendo como su pecho se hinchaba de lo tierno que le parecía Tech en ese momento. A veces parecía ser más inocente de lo que aparentaba. Mientras todos esperaban que fuera experimentado y un galán, seguía siendo el mismo chico retraído que le había dado tutorías en la universidad, tratando de no asustarlo por ser un coyote y haciendo explotar sus inventos por sus curiosos hábitos de instalarles botones de autodestrucción.
—En realidad, investigue bastante al respecto…— Rev notó que su novio abrió los ojos como platos, y el correcaminos trató de calmarlo —Tranquilo, soy bastante consciente de nuestras obvias diferencias biológicas, y no vamos hacer nada que te incomode, solo quiero que sepas que no me preocupa el asunto del "nudo"—
—Cualquiera diría que el nudo sería lo que más te preocuparía, apenas puedes quedarte quieto— Tech se cruzó de brazos, y parecía estar realmente irritado por su respuesta. Rev tocó su hombro con cuidado, y al ver que no se apartaba, le abrazó por la espalda apoyando su cabeza sobre su hombro.
—¿Y tú no tienes problemas conmigo?— Preguntó Rev, tratando de modular su voz para que le entienda mejor.
—Soy un genio Rev, entiendo perfectamente cómo funciona tu cuerpo, y créeme que he investigado como hacer correctamente el sexo oral en…— Tech se detiene al darse cuenta que había admitido que había investigado los hábitos de apareamiento de los correcaminos, y estaba muy interesado en probar sus conocimientos teóricos en él.
Las orejas del coyote calentaron por la vergüenza, y Rev deposito un beso suave en su cuello, antes de soltarlo.
—Oh, una pena que no podrás probar nada de eso hasta que me atrapes— Rev aceleró su cuerpo tan rápido que el mundo se detuvo a su alrededor. Suspiró un poco frustrado, pero debía confiar en su novio, mientras se alejaba de él para correr por el desierto.
(…)
Tech se pellizcó a si mismo para concentrarse, y trató de ser lo más rápido posible. Los segundos pasaban y estaba seguro que no encontraría a Rev al menos que consiga hacer funcionar su último invento.
Cuando se enfrentaron a Time Skip, pudo hacer un poco de ingeniería inversa sobre su control del tiempo, pero abandonó ese proyecto porque no tenía aplicaciones en las misiones que habían tenido hasta entonces. Sin embargo, hace más de un mes atrás, cuando Rev le había revelado el miedo que tenía de perderse y nunca lograr detenerse al alcanzar la velocidad de la luz, decidió recuperar sus notas sobre aquellos estudios y crear la una trampa que podría atrapar a un correcaminos cuyo concepto del espacio-tiempo le fueran superfluos.
La trampa era compleja, pero sencilla en cierta forma, y demandaba que él también se mueva los más rápido posible. El área donde iba a extenderla era en toda la planicie, donde seguro Rev estaría corriendo. No podía siquiera verlo a estas alturas, de seguro había bajado un par de milésimas más desde que uso sus poderes en el laboratorio.
No podía perderlo, debía cumplir con su promesa, y estar ahí para él por más inalcanzable que se sienta.
Abrió la maleta negra que había traído hasta allí, y tocando la pantalla de su pad, encendió a los cientos de drones que estaban en su interior, para que vuelen alrededor de la zona. Cada uno de estos recorrió un perímetro de medio kilómetro, colocándose en puntos estratégicos para trazar una circunferencia que sería la zona de la trampa. Las pequeñas luces que tenían estaban pulsando un ligero color rojo, porque estaban esperando su señal.
Tech se colocó unas botas de un color negro, que estaba recubiertas por un material aislante para las ondas que utilizaría para manipular el tiempo, al encenderlas, la energía hizo que una ligera luz verde las ilumine. De la misma forma, los guantes y las gafas protectoras cumplían la misma función, no tenía caso detener el tiempo si no podía aprovecharlo él mismo.
Ahora solo tenía una oportunidad, la distancia era mínima y la energía limitada, solo debía detectar a Rev y activar la trampa. Suspiró por un momento agobiado por el calor, hace mucho que no estaba en el desierto por tanto tiempo y no se había adaptado tan rápido al clima como Rev. Se quitó la camisa y la musculosa que estaba usando, antes de que se mancharan por el sudor, y dejó su torso desnudo por unos momentos, sintiendo la leve brisa en su pelaje...
Un momento. No había brisas así en aquel lugar.
—Te tengo— Tech no entendió porque Rev se acercó tanto a él, pero activó a los drones a su alrededor. Cada uno de estos extendió un pequeño pilar que disparó una onda color verde, que cubrió todo el perímetro trazado. Al entrar en este, hizo una prueba con una piedra del suelo, tomándola y dejándola caer. Al ver que quedó suspendida, sonrió levemente.
Había detenido el tiempo
Vio a Rev a pocos metros suyo, con sus ojos brillando del color rojo incandescente debido a sus poderes activados. A pesar de que el tiempo estaba completamente detenido, él pudo saludarlo y moverse.
Tech gruño por lo bajo. Su novio seguía siendo mucho más rápido, así que esto demandaba que corriera antes de que logre escapar. Agradeció haber entrenado con Ace para aumentar su resistencia, su velocidad de carrera pudo haber sido infructuosa en otras condiciones, pero ayudaba que el tiempo estuviera su favor, acortando las posibilidades de Rev de escapar.
El correcaminos trató de ampliar la distancia entre ellos, pero era inútil, Tech lo tomó entre sus brazos, empujó todo su cuerpo encima de él, y se dio vuelta para no lastimarlo contra el suelo, cayendo de espaldas, siendo aplastado por toda la energía cinética contenida en el cuerpo de su novio.
El dolor fue espantoso, había rasgado todos sus músculos y quebrado sus huesos, pero Tech vio como los ojos color aguamarina de Rev le miraban con una fascinación enfermiza. El coyote sonrió al darse cuenta que había cumplido su promesa.
Los drones se desactivaron por haber agotado toda su energía, y el tiempo en aquel punto volvió a la normalidad. La piedra que había dejado suspendida cayó, y Rev finalmente comenzó hablar.
—¡Tech! ¡Estás loco! Mi momentum habría desintegrado tu cuerpo— A pesar de estar lastimado, Rev golpea molesto su pecho. Estaba bastante irritado, porque era poco habitual que trate de golpearlo, pero iba a dejarlo ser. Ni loco iba admitir que se había olvidado de calcular la energía cinética de su cuerpo al tratar de pararlo.
—Te atrapé, lo hice… ¡Augh!— Tech sentía que el shock por el dolor se retiraba lentamente, pero sonrió siendo arrogante, porque más allá de las fallas había conseguido atrapar a su novio. Por suerte se regeneraba más rápido cuando veía a Rev preocupado.
—¡Mira como terminaste! Es como si te hubiera lastimado, como si hubiera querido matarte, yo jamás haría algo así…— Rev estaba balbuceando, y era difícil oírlo mientras sus huesos estaban reconstruyéndose de nuevo. Sus lindos ojos parecían estar anegados por las lágrimas, y cada vez le costaba más trabajo hablar…
¿Le estaba haciendo llorar? No, ese no era ese el plan.
—Tranquilo, sé que jamás me lastimarías— El coyote consiguió erguirse, dejando de lado el dolor y abrazó con fuerza a Rev. Podía sentir como su pecho se hinchaba la emoción al escuchar el corazón del correcaminos calmarse —No llores, por favor, eso sí podría terminar matándome—
Al parecer Rev se recompuso, porque le dio un suave beso en la comisura de los labios, y le miró con una sonrisa resignada. Al parecer, no podía creer que lo haya logrado.
—Me atrapaste, coyote tramposo, debía saber que ibas usar alguna artimaña, pero lo de quitarte la camisa fue demasiado injusto…— Rev estaba protestando mientras acariciaba su espalda desnuda y depositaba pequeños besos en su mandíbula.
—Eso no era una artimaña, tenía calor— Tech parpadeo confundido, porque no entendía que eso haya servido de carnada, hasta que su cerebro hizo conexión, comprendió porque funcionó, y su cara de azoró muchísimo por las implicaciones —Oh, claro—
—¿Ni siquiera lo consideraste? No puedes ser tan inocente Tech, por favor, vas a terminar matándome un día de estos— La voz de Rev se volvió demasiado ronca por la excitación, sus plumas se color violáceas se irguieron detrás de él, mientras sus ojos aguamarina se parecían estar cegados por el deseo. El coyote sabía que no debería excitarle tanto que su pareja desee comérselo, pero sintió que estaba cada vez más duro ante la idea de que tome el control.
—Creo que los juegos previos se acabaron— Contempló Tech mientras su novio acariciaba su pelaje con demasiado cuidado, montándose sobre sus caderas, rozando su duro pene con su trasero. Rev se veía hermoso, bajo el sol del desierto, con sus lindas plumas extendidas detrás de él y sus ojos cada vez más oscuros por la lujuria.
—Ya era hora, no dejes que me escape hasta el final— La voz de Rev resonó en el ambiente árido, tan ronca y sensual, que se le hacía agua a la boca a Tech. Besó desesperado al correcaminos, disfrutando demasiado como sus lenguas luchaban por el control.
No hablaron mucho más después de eso.
(…)
Ace miró al resto del equipo, bastante preocupado, después de su fallida misión al tratar de detener a Traslúcido, el villano que podía traspasar su cuerpo a través de cualquier material.
Todos se veían un poco traumados, y no los culpaba. El desgraciado no le fue suficiente con poder atravesar las gruesas paredes del banco, y robar millones, sino que descubrió su pasión por atravesar los cuerpos de las personas, y destrozar sus órganos por dentro.
Les había aplastado el corazón a todos los guardias de seguridad, dejando sus cadáveres en el pulido suelo del banco, como una macabra ofrenda esperando por su llegada. Cuando Ace le preguntó al extraño sujeto porque lo había hecho, el hombre solo respondió que le daba curiosidad tener la vida de una persona en sus manos, y simplemente le sonrió como un loco.
Los cuatro pudieron mantenerlo a raya, a pesar de su habilidad de escapar de ataques directos y no verse afectado por los golpes físicos, Lexi pudo reducirlo con sus poderes psíquicos, lo suficiente para preparar la pistola de burbujas y capturarlo. Y estaban a punto de atraparlo, pero el infeliz los amenazó con matar a un niño que quedó atrapado en el fuego cruzado, y tuvieron que dejarlo escapar.
—Fue mi culpa— Duck dijo esto de inmediato, cuando llegaron a la torre, preparando todo para rastrear al desalmado y volver a capturarlo —Dudé en apretar el gatillo, debía haberlo hecho en el primer intento—
—No Duck, no fue tu culpa, ninguno de nosotros hubiera disparado en esas circunstancias— Ace trató de rastrear a la desagradable alimaña con ayuda de la computadora de Tech. Agradecía que tuviera instalado un asistente de inteligencia artificial, cuya voz era muy parecida a la de Zadavia, lo cual resultaba reconfortante y a la vez agobiante, dadas las circunstancias.
—¿Por qué lo hizo?— Lexi seguía shockeada, miró a los otros tres, un poco asustada por las implicaciones —¿Por qué no solo tomo el dinero y se fue? ¿Para que mató a toda esa gente? ¡No tiene sentido!—
—(Hay que detenerlo lo más pronto posible, no podemos dejar que nos afecte)— Slam trató de conforta a Lexi, pero no estaba en mejores condiciones que ella. Disponer de los cuerpos, y escuchar el llanto de las personas que presenciaron aquellos decesos, fue duro para todos.
Antropomorfos y humanos, el sujeto no hizo ninguna distinción en sus víctimas, por lo que solo le interesaba quitar la vida de cualquiera, porque lo podía hacer, porque los poderes se lo permitían, porque no podías detenerlo…
…Por que se sentía especial y diferente a los demás.
—¿Ace?— Lexi trata de llamar la atención del líder, cuando la computadora pudo finalmente dar con el paradero de Traslúcido. El desgraciado estaba intentando colarse en una de las joyerías más grandes de Acmetropolis.
—Llevaré la espada del Guardian, si llega a poner en riesgo a otras personas y no conseguimos atraparlo, le cortaré la cabeza— El conejo dijo esto con una expresión tranquila, tratando de asumir la responsabilidad —No sufrirá, no como sus víctimas, pero no puede volver a escaparse—
—Nah— Duck hizo un gesto de incredulidad, haciendo que el conejo le mire sorprendido —No vas hacerlo, te detendrás en el último segundo—
—¿Por qué lo dices?— Ace estaba molesto, pero no esperaba lo que diría Duck a continuación.
—Eres un buen hombre, y punto— El pato le miró expectante, hasta que Ace asintió levemente —Vamos a atrapar a este hijo de puta siendo más listos que él, si le gusta usar rehenes, le daremos un rehén que de seguro odiará—
Ace se quedó atónito, pero sonrió al formarse el plan en su mente, casi a la vez que su compañero. Lexi parecía estar un poco confusa, hasta que se dio cuenta a lo que se refería Duck.
—Es un poco arriesgado, pero vamos a respaldarte en todo momento Duck— La coneja le sonrió un poco preocupada —Trata de no arriesgarte demasiado—
—Nuestro querido líder no ha presenciado mis dotes actorales, ese sujeto no sabrá que lo golpeo— Duck estaba tan seguro de si mismo que preocupó un poco a Ace. Por si las dudas llevaría su espada, esperando no tener que usarla.
(…)
Rev no tenía idea como consiguieron llegar a la carpa, ni siquiera se percató lo fácil que resultó quitarse la ropa y dejarse tirar en el colchón inflable, mientras que Tech no paraba de besarlo, tal así que se sorprendió cuando estaba encima suyo, respirando agitado por la excitación, pero decidido. El correcaminos no pudo evitar abrir sus piernas para darle mejor acceso a su húmeda cloaca, que estaba demasiado caliente, deseosa de cualquier estimulación.
—Estás muy húmedo ¿No te molesta que use mi lengua para limpiarte?— Tech acarició con cuidado los músculos internos de sus muslos, haciéndole un poco de cosquillas con su finas garras.
—Para nada, pero debo admitir que me gustaría que no tardes demasiado, me estoy muriendo de ganas de…— Rev gruñó desesperado al sentir la húmeda lengua del coyote lamer con suavidad la parte externa de su cloaca, para luego introducirla en su interior y estimular sus paredes con demasiada precisión, con demasiado paciencia y constancia. Era mucho más larga de lo que pensaba, por lo que no tardó mucho en llegar a un punto tan sensible que le hizo gritar desesperado.
—Tech… se siente muy… por favor no te detengas…— Rev no podía entender como era posible que la sensación fuera tan abrumadora, estaba balbuceando demasiado, sus ojos estaban llorando por la excitación y sus plumas estaban erizadas por la estimulación. Gimió desesperado, sintiendo que no iba a durar mucho más así, tenía que pedirle a Tech que pare porque iba a eyacular en su boca.
—Tech… yo… espera que estoy por…— El correcaminos lanzó un grito gutural, mientras liberaba su semen en la boca de su amante. Agitado por la liberación, la mirada vidriosa de Rev notó como Tech lamía con cuidado todo el semen que se había derramado entre sus manos, para luego limpiar sus labios con su lengua.
—Lo siento, creo que fui muy rápido…— Tech no terminó de decir que esto que Rev se lanzó encima suyo para besarlo desesperado, sintiendo su propia esencia mezclado con la saliva de su amante.
—Tech te necesito… Déjame sentirte por dentro…— Rev estaba loco por la excitación, no podía detenerse, posicionándose encima del coyote, extendiendo las plumas de su cola y restregando su pene con la entrada de su cloaca. Se estaba humedeciendo de nuevo, dándose cuenta que su periodo refractario era mínimo, pero no quiso pensar en eso demasiado.
—Despacio… no quiero que te lastimes…— Tech rodeo su cintura con sus manos, sujetándolo con fuerza para que no permitirle introducir su miembro viril demasiado rápido en su interior, guiándolo con cuidado para que en su excitación no se dañe.
Rev estaba perdiendo el control, desearía poder tomar todo lo que su novio podía ofrecerle, sentirse lleno y disfrutar de aquel momento. Respiró con brusquedad, y gimió suavemente a medida que permitía entrar el erecto pene de su novio en su interior.
—Rev… — Tech estaba demasiado excitado en ese instante, podía verlo acumular toda su fuerza voluntad, mientras las paredes de su cloaca rodeaban su caliente miembro, succionándolo con demasiada facilidad. El correcaminos sentía que iba a morir por la excitación, y cuando por fin pudo meterlo por completo, comenzó a moverse tanto como las manos de Tech se lo permitían.
—Déjame… Quiero más… Tech déjame moverme y hacerte sentir bien— Rev estaba conteniéndose, podía forzar las manos de su amante y moverse tanto como lo deseaba, pero no iba hacer nada que no quisiera.
—…— Tech gimió por la urgencia de que Rev lo montara y que su nudo se quede ajustado en su interior, pero trató de asegurarse que de que no le doliera —¿Estas bien? ¿No te duele?—
Rev sintió que su corazón iba a estallar de lo enamorado que estaba de aquel coyote, se acercó y le beso con suavidad antes de volver hablar.
—Te amo tanto— Dijo el correcaminos haciendo que Tech le responda en automático.
—Yo también te amo, pero eso no es lo que pregunte—
—Déjame moverme y no te preocupes, estaré bien, confía en mi— Rev dijo esto curvando su espalda para que el miembro de Tech entre un poco más, las paredes de su cloaca le apretaron con fuerza, y el coyote finalmente lo suelta, dejándole libre para mover sus caderas y estimular al excitado miembro de su novio.
Desesperado, Rev comienza a moverse cada vez más rápido, sintiendo como el nudo de Tech se hinchaba en su interior, dejándolo completamente lleno. No pudo evitar llegar al orgasmo cuando sucedió, manchando por completo el estómago del coyote.
—Más… por favor… se siente tan bien— Rev casi pierde la conciencia tras el fuerte orgasmo que tuvo, pero siguió moviéndose, haciendo que Tech le vuelva a sujetar, pero esta vez se sentó para poder verlo a los ojos.
—Solo un poco más… ya casi…— Tech apretó con fuerza su espalda, clavando un poco sus garras. Comenzó a besar y lamer el cuello de Rev, recorriéndolo por completo hasta llegar a su clavícula derecha. El correcaminos estaba moviéndose tan rápido, que no le permitió aguantar lo suficiente, y pasado unos pocos segundos, eyaculó dentro suyo, llenándolo por completo.
El coyote mordió con suavidad el hombro de Rev, a pesar de que podría haber sido más brusco. Era demasiado bueno para su propio bien, pero eso solo hizo que el correcaminos le amara mucho más.
—¿Estas bien?— Tech preguntó esto bajito, haciendo que Rev le sonría con calidez.
—Si ¿Te es cómoda esta posición?—
Estaban mirándose un poco tímidos, Tech sentado sobre el colchón inflable, con Rev encima suyo, completamente unidos, al menos hasta que el nudo en el interior de su cloaca afloje lo suficiente. El correcaminos no podía expresar lo excitado que estaba en ese momento, de seguro iba a volver a eyacular por el estimulo constante que estaba recibiendo, pero podía ver a su pareja preocupado por la situación.
—Si, lo siento, no sé cuánto tardará en aflojar, yo…— Tech no pudo completar la frase, porque Rev le interrumpió con un beso demasiado mojado. Estaba babeando por la excitación que sentía, pero su novio estaba demasiado preocupado para darse cuenta.
—Está bien, no voy a ninguna parte, ya me atrapaste— Rev sonrió sin poder evitarlo, mientras que el coyote, protestó levemente y le da otro beso para callarlo.
—Si no te amara tanto, te mandaría a la mierda por idiota— Tech estaba molesto por su desafortunada expresión, pero Rev acarició con cuidado su mandíbula con sus dedos, para depositar otro beso en su boca.
—Es normal que te preocupes, pero espero que confíes un poco más en mí, estoy bien y no quiero que pienses que vas a dañarme, no soy para nada frágil, es más, mi masa muscular en más densa que la tuya— El correcaminos dijo esto tan rápido que evito gemir al final al sentir como volvía a mojarse por completo. El nudo de Tech estaba presionando y palpitando en su interior, las paredes de la cloaca de Rev presionaron el miembro con demasiada fuerza, haciendo que el pobre coyote jadee por la agradable sensación.
—Se siente demasiado bien…— Murmuró Tech mientras abrazaba con más fuerza a Rev, que intentaba seguir moviéndose, a pesar de lo cansado que estaba.
—Te amo tanto, Tech, por favor… déjame moverme un poco más…— Rev estaba a punto de eyacular nuevamente, y finalmente, el nudo aflojó permitiéndole al coyote retirar su miembro del interior de la cloaca del correcaminos, mientras el pobre sentía como se desarmaba en sus brazos tras su ultimo orgasmo.
—Eres insaciable, tienes que calmarte o vas hacerte daño solo— Tech le reprendió, sujetándolo con cuidado para que se acueste a su lado. Rev no podía responder, estaba tan perdido en la sensación, flotando en la calidez de su climax, que apenas notó como su novio lo cubrió con una manta para que descanse a su lado.
Pasaron unos minutos de silencio, empapados en la presencia del otro, cuando finalmente Rev reorganiza sus ideas, y vuelve en sí.
—Vives para estar preocupado todo el tiempo, prometiste que no ibas a contenerte— El correcaminos se sentía un poco hipócrita al respecto, porque estaba tan cansado, que sus como las palabras salían arrastradas de su pico. No tenía tanto aguante como pensaba.
—Debo admitir que la falta de experiencia no me permitió tomármelo con calma, lo siento— Tech acercó más el cuerpo de su amante, sintiendo su calor combatiendo contra el frío árido de la noche del desierto. Rev apoyo su cabeza sobre el pecho del coyote, escuchando como palpitaba su corazón y sintiendo el aire entrar y salir de sus pulmones. Era demasiado agradable, esperaba poder quedarse así para siempre.
—¿Cuántos días libres tenemos?— Musitó el correcaminos, bajito ante la calma y el silencio de la noche.
—Creo que uno y medio— Respondió Tech, haciendo un pequeño calculo mental.
—Entonces tenemos tiempo para que adquieras un poco más de experiencia— Ponderó Rev, haciendo que el corazón de su novio salte nervioso dentro de su pecho.
(…)
Encontrar a Traslúcido fue demasiado fácil para el equipo, la joyería que asaltó era la más grande de la ciudad y la más protegida, por lo que le llevaría tiempo robarla a pesar de sus poderes. Sin embargo, como era de esperarse, los guardias no habían podido hacer mucho, no porque el hombre con la habilidad de atravesar las paredes se haya infiltrado para robar las joyas, sino que había tomado como rehén al gerente, amenazando con aplastarle el corazón al menos que se les dé las joyas más caras de la tienda.
Era enfermizo ver como disfrutaba el poder que le daba su capacidad de matar tan fácilmente a sus víctimas.
Cuando llegaron a la toma de rehenes, Ace sintió que el ambiente era demasiado pesado, y solo podía estar cada vez más preocupado al respecto. La policía no quería acercarse demasiado y las armas de fuego solo dañarían a las víctimas, ya que las balas solo atravesaban a Traslúcido, como si no estuviera allí. Sin embargo, el miedo de quien sería la siguiente víctima era palpable, y podía ver como muchos de ellos estaba cada vez más aterrado.
Estaba cada vez menos convencido del plan que planteo Duck, era demasiado temerario, dependía mucho de la situación y de cómo el extraño hombre reaccione ante el pato. Pero no tenían tiempo de pensar demasiado, y se prepararon para sitiar la joyería y sacar las posibles victimas de allí.
Iba a detener a Danger antes de que comience con su plan, pero el pato no dudó en teletransportarse justo encima de Traslúcido.
—¡Te tengo!— Duck lanzó un huevo sorpresa que atravesó el cuerpo del sujeto, pero al explotar detrás de él, liberó un fuerte hedor a huevos podridos que obligó al villano a taparse la nariz y soltar al gerente. El pato cayó encima del pobre y aterrado hombre y se teletransportó tan lejos como pudo.
—Lexi saca todos los de la joyería y protégelos si Traslúcido intenta alcanzarlos, Slam y yo probaremos detenerlo— Ace vio con alivio como la joyería se vaciaba, Duck había asegurado al gerente y parecía que todo iba a salir bien —Apenas tengas un tiro limpio, usa la pistola de burbujas de Tech…—
Parecía que todo iba a salir bien.
Sin embargo, la situación comenzó a escalar hasta hacerse insostenible.
Ace comenzó a disparar su rayo láser, pero el sujeto le miró con una macabra sonrisa, mientras activaba sus poderes y dejaba que su cuerpo atravesara el suelo. El conejo se desesperó al fallar, miró a Lexi que estaba con los civiles pensado que iba a por ella, pero cuando menos esperaba escuchó una risa macabra bajo sus pies.
Traslúcido estaba por atacarlo, sujetando sus piernas desde abajo, pero Slam le empujo haciendo que el hombre se atraviese su brazo derecho con ambas manos.
—Vaya, nunca he quebrado huesos ¿Te dolerá?— El hombre parecía estar cada vez más loco, riéndose de Slam mientras trataba de golpearlo sin conseguir hacerle nada. Ace trató de levantarse para ayudar al demonio de Tasmania, pero fue demasiado lento, Traslúcido materializó sus manos dentro del brazo de Slam, destrozando sus huesos y músculos al hacerlo.
La horrible fractura expuesta Slam hizo que Duck gritara furioso, mientras que Lexi trataba de pararlo para que no se acercara a la contienda. Ace sacó la espada del Guardian listo para intentar cortar la cabeza del horrible sujeto, el aullido de rabia de Slam mientras provocaba una tormenta a su alrededor solo hizo que el horrible hombre riera como loco.
—Una tormenta, una espada, nada podrá detenerme, soy el Dios de la Muerte y he venido por ti— Traslúcido ni se molestó en esquivar el ataque de Ace, ni los poderosos puños del demonio de Tasmania. El hombre sonrío mientras su invulnerabilidad le permitía estar a pocos metros de Slam, acercando sus manos a su pecho, listo para llegar a su corazón —¿Cómo se sentirá aplastar el corazón de un héroe?—
"¡Detente!" Ace pensaba esto desesperado "¡Para! ¡No mates a mi amigo!"
Su laser no le hacía absolutamente nada, los poderes de aquel bastardo estaban activos todo el tiempo, despidiendo una horrible aura color negro.
"Alguien como tu no debería tener poderes" Pensó Ace horrorizado, mientras la bilis subía por su garganta, haciendo que las náuseas apenas le permitieran respirar. No dejaba de dispararle, pero nada podía detener aquella horrible criatura dispuesta a matar a Slam. "Ojalá nunca los hubieras tenido"
Por unos segundos, sus ojos no pudieron disparar más. Era la primera vez que su visión laser no funcionaba. Solo segundos, en los cuales Traslúcido alcanzó el pecho de Slam. El conejo impotente no pudo apartar la vista de aquella horrible mano tratando de meterse dentro del cuerpo del demonio de Tasmania.
Pero algo cambio.
"Su aura". Ace sentía que sus ojos estaban a punto de estallar, pero se quedó quieto, sin poder parpadear "Se ha disipado."
La mano derecha de Traslúcido tocó el pecho de Slam, pero no pudo atravesarlo. Le miró por unos segundos, perdiendo su horrible sonrisa, y luego miró a Ace al darse cuenta de lo sucedido.
—¡Tú! ¡Monstruo!— El grito gutural e iracundo de aquel hombre enloquecido, hizo que se le helara la sangre por unos instantes. Ace sabía lo que había pasado, y Traslúcido se percató de inmediato —¡Me quitaste mis poderes…!—
No terminó de decir esto que Slam le dio un puñetazo tan fuerte que hundió su cabeza en el suelo. Finalmente conecto un buen golpe.
—(Espero que te duela)— El demonio de Tasmania dijo esto casi rugiendo de dolor, pero cayó de rodillas sujetando su brazo lastimado. Ace, asustado por lo sucedido, tapó sus ojos para no mirar a Slam, temiendo quitarle sus habilidades por accidente. Estaba seguro que su aura no había desaparecido, pero no quería arriesgarse.
—Duck, Lexi, lleven a Slam a emergencias— Ace no quitó su mano de sus ojos, pero dio las ordenes sin dudar —Eviten que yo los mire, me encargaré de encerrar a Traslúcido—
—Salvaste a Slam— Duck sonaba extrañamente sorprendido. Era un alivio para el conejo no poder ver su rostro, de seguro estaba asutado.
—¿Le quitaste los poderes a Traslúcido con solo mirarlo?— Lexi se escuchaba tan asombrada, que Ace sintió un vuelco en el estómago ¿Era esta la mejora que buscaba? No la quería, podía hacer que todo su equipo perdiera sus poderes por accidente.
—(Jefe ¿Llamamos a Tech?)— Slam parecía estar recompuesto, pero de seguro su herida estaba empeorando a medida que seguían allí. Escuchó llegar a los paramédicos que le preguntaban al demonio de Tasmania si podía levantarse.
—Yo lo llamaré, vayan al hospital por favor— Ace no quería decir que lo dejen solo. Realmente estaba muy asustado ¿Jamás volvería a ver la cara de sus amigos?
—No queremos dejarte solo— Duck sonó preocupado, pero Lexi habló con voz calmada.
—Ace, voy a pasarte el arma de burbujas de Tech, asegúrate de volver a la torre cuando apreses a Traslúcido— Las suaves manos de Lexi acercaron el arma a su mano libre, pero antes de dejársela le dio un apretón con sus dedos para tratar de reconfortarlo —No olvides regresar, te esperaremos en la torre—
Ace asintió sin poder hablar. No tenía idea si valía la pena encerrar a Traslúcido en aquella burbuja para que no use sus poderes si en teoría se los quitó, pero no podía arriesgarse. El equipo se despidió de él, y cuando se aseguró que no lo estaban en su campo de visión, quitó las manos de su rostro.
Unas gruesas lagrimas empaparon su cara y gritó frustrado.
(…)
Al entrar a la torre, Tech no dijo una sola palabra ante el pesado ambiente que había en el lugar. A pesar de que habían conseguido atrapar al villano, y que Slam iba a recuperarse pronto de la fractura expuesta que había recibido, luciendo un cabestrillo reforzado para evitar cualquier movimiento brusco, todos parecían estar a punto de llorar, como si alguien hubiese fallecido.
Rev miró con cierta preocupación al coyote —¿Quieres que te ayude con Ace?—
Tech lo pensó por unos segundos. Le había contado toda la conversación que tuvo con el conejo a su pareja, habían teorizado camino a casa como había logrado quitarle los poderes al villano y la posibilidad de que pierdan los suyos si no tenían cuidado. El coyote había planeado ir hacerle pruebas a Traslúcido, pero cuando llamó a la cárcel, le informaron que se había quitado la vida dentro de la cámara de contención.
Le afectó de sobremanera la perdida de sus poderes, por lo que jamás sabrían si los perdió de manera permanente...
Al menos que haga algo al respecto.
—Mejor será no agobiarlo demasiado ¿Te parece si le hago primero los exámenes y luego revisas los resultados con él?— Tech le sonrió levemente a su novio, y este le dedicó una de sus sonrisas más tiernas, mientras le daba un pequeño beso en su mejilla y le decía que estaba de acuerdo con su idea. Rev era demasiado bueno para él, odiaba tratar de engañarlo así, pero si le decía lo que tenía en mente, iba a querer sacrificarse por él.
Y Tech jamás permitiría que Rev haga tal cosa.
A diferencia de Traslúcido, al coyote no le daba miedo perder sus poderes. Se había probado a si mismo que con su propio intelecto podía proteger a Rev, y era lo único que importaba.
Sin embargo, estaba preocupado del miedo que Ace sentía, el cual estaba afectando a todo el equipo. Así que cuando entró en su laboratorio, y le vio sentado, con los ojos vendados para evitar cualquier contacto visual, Tech sintió que el corazón se le aplastaba un poco.
Ace era un buen hombre, y estaba orgulloso de que sea su jefe, no merecía todo el dolor que estaba sintiendo en ese momento.
—Ace, voy hacerte unas pruebas para medir la frecuencia de onda que están despidiendo tus ojos en este momento— Tech acercó la maquina hasta donde estaba el conejo, y se colocó detrás de él para que no tema quitarse las vendas —Estoy detrás de ti, así que puedes quitarte las vendas—
—Gracias, Doc— El conejo desata la venda de su cabeza con cuidado, y suspira levemente —Lamento haber arruinado tus vacaciones ¿Hubo avances con Rev?—
Tech encendió la máquina, esperando que detecte las ondas de inmediato, pero no pasaba nada. Aumentó un poco más el rango de frecuencia y comenzó hablar con tranquilidad.
—Si, por suerte Zadavia tenía razón, entre más me reprimía, peor era el control de mi pulso electromagnético, por suerte no hubo muchos accidentes con mis poderes, a parte de un par de drones con los transistores quemados— Era una forma muy indirecta de decir que estuvieron teniendo sexo por un día entero, y que solo pararon para refrescarse y comer. Ace agradeció que no diera detalles, sinceramente no parecía de humor para bromear.
—Me alegra oír eso…— Ace es interrumpido por un pitido de la máquina, y Tech comenzó a leer las lecturas obtenidas, sonriendo finalmente para sus adentros.
—Es la misma radiación que uso en mis burbujas para detener a villanos peligroso, pero al parecer, es tan amplia como tu campo visual— Tech estaba asombrado, los ojos de Ace eran únicos en su tipo ¿Qué otro tipo de frecuencia de onda podrían despedir?
—Genial, y no puedo apagarlo, no sé cómo hacerlo— Ace parecía cada vez más apenado. Tech ofreció una solución hasta que pueda controlarlo.
—Podría hacerte unas gafas protectoras graduadas para filtrar la radiación…—
—Debería dejar el equipo, un solo paso en falso, y todos perderán sus poderes para siempre— Ace estaba cada vez más deprimido, sin ver cómo mejorar aquella situación por su marcado pesimismo.
Tech se quedó callado ante esta declaración. Tenía sospechas de que Ace planteara esto, por más estúpido que le parezca, era una posibilidad de que su líder temiera por el futuro del equipo. Pero no iba a dejar que su jefe se comporte de esa forma, no mientras este ahí.
—Mis burbujas no le quitan los poderes al que está dentro de estas para siempre, solo los contiene, cuando salen de estás todos siguen teniendo sus genes modificados— El coyote trató de explicar esto con total calma, pero Ace no parecía reaccionar.
—¿Eso que quiere decir?— Preguntó desanimado el conejo.
—El borrado de poderes solo es temporal— Tech aclaró su garganta, tratando de sonar lo más convincente posible —Si no me crees podemos hacer una prueba ahora mismo, pero estoy cien por ciento seguro—
Estaba mintiendo. Demasiado bien. Rev tenía toda la razón cuando le llamó coyote tramposo.
—Pero…—
—Ace, confía en mí, yo nunca me equivoco— Tech caminó hasta pararse delante del conejo, que tapó de inmediato sus ojos antes de poder verlo —Voy hacer flotar una tuerca delante de ti, mírame y borra mis poderes—
—No estoy seguro…— Ace dijo esto asustado, pero el coyote presionó.
—Va estar bien, solo confía—
Ace quitó la mano de sus ojos enrojecidos. Era la primera vez que los veía tan secos, Tech supuso que debería conseguirle unas gotas para la vista, porque esta habilidad demanda más de lo normal. De repente, sintió una sensación cálida y amable dentro de él, estaba demasiado tranquilo, tal así que no se percató cuando la tuerca cayó al suelo.
—Tu aura se fue— Musitó Ace abrumado. Tech asintió levemente. Tomó un bisturí y se corto un dedo, notando que no se curaba tan rápido como siempre.
—Sin poderes, ni magnéticos ni de regeneración— Tech asintió levemente, se acercó a un cajón, sacó unas gafas protectoras, y se las entregó a Ace —Ponte esto y sigue mirándome—
—…— Ace se colocó las gafas, y le miró abrumado detrás del cristal. Tech extendió su mano sobre la tuerca. Esta se movió levemente, y a medida que la sensación agradable y cálida lo abandonada, sus poderes regresaban de inmediato. La tuerca flotó delante de Ace, y luego le enseñó como el corte en su dedo se curó sin dejar una sola marca.
—Oh— Ace estaba aliviado y a la vez sin palabras. Tech también liberó un suspiro, y casi grita de la emoción por haber estado en lo correcto, pero trató de contenerse.
—Soy un genio, salió mejor de lo que esperaba…— El coyote habló de más, pero era demasiado tarde, Ace estalló furioso.
—¡Espera un momento! ¡No estabas seguro de si perderías tus poderes!—
—¿No dije que no los perdería? Yo nunca me equivoco Ace, llamaré a Rev para comparar tus pruebas, y ya estarías listo para volver con nosotros— Tech trató de escapar de la perorata de su jefe, mientras este le gritaba histérico por haberlo engañado.
—¡Eres un coyote tramposo! ¡Voy acusarte con tu novio!
—Bienvenido de nuevo, jefe— Tech sonrió animado ante el berrinche del pobre conejo, mientras escapaba de su propio laboratorio.
(…)
El conejo vio como el coyote huía del laboratorio con la cola entre sus piernas. Estaba seguro que si lo acusaba con Rev, iba a escarmentar por haber mentido de esa forma, pero por otro lado, sintió una enorme tranquilidad al tener a alguien que a pesar de ser tan fuerte, estaba dispuesto a sacrificar su poder por su bienestar, sin dudarlo por un segundo.
Estaba seguro que cualquier miembro del equipo hubiera hecho lo mismo, pero Ace jamás lo hubiera permitido. Solo el más tramposo del equipo se salió con la suya al final.
—No tienes remedio— Ace rascó su cabeza, abrumado por todo el mal rato que había pasado, y aliviado por los resultados positivos —Supongo que es bueno estar de regreso—
Acomodando sus gafas protectoras y armándose de valor para encarar a su equipo de nuevo, salió de su laboratorio para poder ver a la cara a sus amigos, con un el corazón más ligero que nunca.
(…)
FIN
