Capitulo 3: el paso del tiempo.

-siete años más tarde/edad de Naruto 20 años-

El tiempo paso y ahora con en mi habitación en el palacio imperial de Qin con solamente 20 años me desperté en el mismo instante en el que esos molestos rayos de sol me golpearon en el rostro, ¿Quién soy? Mi nombre es Naruto Uchiha, segundo rey de Qin y el primer emperador de la china unificada, y actualmente me encontraba despertando de mi sueño nocturno en el palacio real de Qin, y tan pronto como abrí los ojos mis ojos rojos y brillantes como estrellas miraron hacia abajo para ver una mata de cabello azul y bastante desordenado encima de mi pecho.

Algo que me saco una sonrisa especialmente cuando vi que mi adorada esposa estaba babeando un poco al menos hasta que comencé a acariciar suavemente su espalda desnuda.

Juvia Lockser, nos conocimos hace unos cinco años cuando aún era únicamente el príncipe de estas tierras que heredé de mi sorprendentemente viejo abuelo Izuna Uchiha quien habia escapado de oriente poco después del nacimiento de mi madre, una historia bastante larga, compleja y en la que estuve mayormente ebrio en mi defensa en este lugar o estas mayormente ebrio o las cosas que pasan te volverían completamente loco.

Pronto Juvia comenzó a abrir sus ojos mostrando que aun estaba un poco de sueño mientras los abría con sus hermosos ojos azules como el profundo mar azul miraban a su amante y le dedicaba una pequeña sonrisa.

- Feliz aniversario mi amor. Dijo la peliazul mientras se acurrucaba en mi pecho.

- No es nuestro aniversario, ángel mío. Le dijo Naruto con una voz llena de amor. Algo que hizo que Juvia se levantara lentamente dejándome ver su pecho desnudo.

- No el de matrimonio es verdad, ¿pero hoy hace cinco años nos conocimos por primera vez? en opinión de juvia cuenta como un aniversario. Ella dijo con una sonrisa antes de comenzar a besarme.

En realidad sus palabras me hicieron sonreír, ella tenia razón fue este día que nos conocimos hacia solo cinco años, y desde entonces emos estado juntos, en un principio como amigos muy cercanos, un año más tarde como novios particularmente melosos… mayormente por Juvia quien estaba dispuesta a todo tipo de actos tanto románticos como sexuales ahora que estábamos oficialmente juntos con la bendición del viejo bastardo de mi abuelo, y dos años después un mes antes de la muerte del viejo en cuestión nos casamos, y de hecho incluso después de dos años de matrimonio todavía hacíamos el amor como recién casados, y eh de admitirlo ella era una maquina sexual siempre dispuesta aprobar todo tipo de cosas, personalmente me gusta su fetiche de el rey y su doncella servil y fiel.

- Aunque quisiera seguir con esto, tenemos que trabajar. Le dije haciendo que ella hiciera un puchero.

Pronto nos levantamos y fuimos al baño personal para darnos un baño y prepararse para el trabajo del día, el abuelo era un buen hombre pero era un rey de mierda que dejo Qin completamente jodido y el que consiguiera firmar la paz… o mejor dicho forzar sus manos por medio de la absoluta violencia… a los otros seis reinos combatientes y nos renombrara oficialmente como la china unificada, eh perdí el punto oh si el abuelo siendo un rey negligente y el trabajo acumulado de los otros seis reinos.

En fin volviendo al tema una vez que nos dimos un buen balo abrimos un nuestro closet para vestirnos, ambos teníamos la costumbre de usar una ropa bastante sencillo pese a ser el rey y la reina, o en este caso el emperador y la emperatriz, de la china unificada, aunque Juvia insistía que mi ropa era todo menos de una persona normal, ¿desde cuando una intrincada túnica de hombros descubiertos? Era algo poco normal, además ella era consciente de la venda en mis ojos desde que nos conocimos después de todo a pesar de que ella dice que mis ojos son hermosos yo sigo odiándolos con cada fibra de mi ser, aunque admito que los protectores de niñas en mis manos eran un poco… exagerados, pero oye se ven bien en mí.

En cuanto a Juvia bueno realmente ella se vera siempre hermosa con cualquier cosa que se ponga pero esta vez y aparentemente por una especie de sentimiento de nostalgia eligió usar la ropa que uso la primera vez que nos conocimos, solo que con unos pequeños cambios, esta bien bastantes cambios, el principal de ellos siendo su cabello el día en que nos conocimos ella tenía un corte que hacia un solo riso bastante prominente en el final, pero ahora y por consejo mío eligió llevar el cabello suelto y ondulado lo que en mi opinión la hacía verse incluso más hermosa. Su gorro Cossak ahora lleva una mariposa… por algún motivo, ahora ya no llevaba el chal que tenia cuando nos conocimos, oh y ahora usaba medias altas y botas igualmente altas… dioses esta mujer era sencillamente un demonio sexual sin intentarlo… corrijo mi demonio sexual.

Tan pronto como ambos estuvimos vestidos ella me puso un arete en mi oreja izquierda siendo esta el estilo de corona que elegí usar, honestamente nunca me gustaron las coronas de reyes típicos o los gorros de emperador así que elegimos esto como una especie de corona, sin embargo, antes de que pudiéramos salir de la habitación Juvia apreto fuertemente mi mano haciéndome mirar a mi reina quien miro directamente a los ojos.

- ¿pasa algo Juvia? Le pregunte haciendo que ella me apretara un poco más fuerte la mano, claramente había algo que la estaba molestando.

- Estas bien mi amor. Ella pregunto con preocupación en su voz.

- ¿Por qué no habría de estarlo? Le pregunte genuinamente confundido es decir no habia pasado nada que me fuera notablemente molesto, bueno el saco de manteca de Teach mato a Tatch hacia unas semanas, pero padre dijo que no me preocupara y me centrara en estabilizar mi reino e izara la bandera de barbablanca en el mástil para señalar nuestra alianza y su protección. Después de todo, aunque viejo Barbablanca seguía siendo el más respetado de los cuatro reyes del mar, y el único que contaba con la bendición del dios del mar más poderoso Poseidón, honestamente aun no entiendo porque la tiene, pero bueno realmente no me importa mucho después de todo los dioses son completamente extraños.

- Hoy no es solo el aniversario del día que nos conocimos. Ella me dijo mientras la intensidad en sus ojos aumentaba un poco.

Era verdad… ese día, desde el día en que conocí a mi amada olvide lo que significaba verdaderamente este día… era el aniversario de mi destierro de mi antiguo lugar de residencia, el día en que falle en proteger a mi hermano idiota de sus propias estupideces.

- Estoy bien mi amor, realmente nunca estuve molesto de que eso pasara, es verdad extraño un poco a mi hermana y al viejo Teuchi, pero si eso no hubiera pasado nunca habría venido a occidente y sobre todo nunca te habría conocido. Le die antes de besarla con ella aceptando el beso que al momento de terminar simplemente me rodeo el cuello con los brazos y puso nuestras dos frentes juntas.

- Solo cuido de ti. Ella me dijo antes de finalmente separarnos para salir de la habitación.

Y tan pronto como salimos de los aposentos reales, nos encontramos cara a cara con el primer ministro de Qin, un hombre delgado que viste un traje de mayordomo con cabello negro recogido en una cola de caballo.

- Buenos días mi señor, mi señora. Dijo el hombre mientras les hacía una reverencia. - ¿Cómo están esta mañana? Pregunto mientras se enderezaba.

- Tu también Liu Bei. No pude evitar suspirar de exasperación realmente porque todos pensaban que yo tenia algo con este día francamente nunca me ha importado ni me importara el hecho de que fui desterrado de Konoha, de hecho, estoy pensando seriamente en hacer esto un feriado nacional.

- Buenos días Liu, estamos bien. Dijo Juvia mientras le sonreía al hombre, Liu Bei era uno de los aliados más confiables que tenía además de ser un antiguo administrador del reino vecino de Zhao y tan pronto como le forcé la mano haciendo a su antiguo rey me cediera sus tierras el simplemente le ofrecí el puesto como primer ministro, no era especialmente fuerte, pero era sabio y bastante organizado. – el se niega a reconocer que esta irritable.

- No estoy irritable. Dije con un suspiro realmente no estaba irritable, ni molesto ni nada. – en fin entonces mi viejo amigo ¿Qué tenemos programado para hoy? Pregunte mientras caminaba hacia el comedor con mi esposa siguiéndome casi al instante.

- Bueno señor, hoy después del desayuno tiene una reunión del consejo ya que es viernes. Estas palabras me hicieron gemir realmente ¿Por qué pensé que sería buena idea tener un consejo? Oh cierto aun no tengo el conocimiento suficiente de varias cosas y estos en realidad no son tan corruptos, un poco idiotas sí pero no particularmente corruptos. – en lo personal mi rey, aun no puedo entender porque razón hizo que el consejo tuviera una reunión semanal obligatoria. Me dijo completamente desconcertado mientras caminaba detrás de mi con un royo que seguramente contenía todo el itinerario del día.

Sin embargo, su pregunta simplemente me hizo dar una pequeña sonrisa. – de esta forma me aseguro de que todo esta bien en el reino, y estoy bien informado de todo lo que sucede en los estados, además disminuye mi carga de papeleo en lugar de dejar que esos idiotas lo acumulen por meces antes de presentarlo. Le explique mientras continuábamos caminando pasando entre sirvientes y caballeros por igual quienes se inclinaron al vernos pasar.

- Así que por eso tienes tanto tiempo libre, supongo que son los veneficios de alguien que obtienes cuando nadie quiere meterse contigo por hacer una estupides que tienes suerte de que te salió bien. Me dijo Juvia con un tono que dejaba más que claro que aun estaba furiosa conmigo, algo que hizo que hizo que Liu Bei simplemente se riera entre dientes.

En cuanto al motivo de su enojo, eso es un poco más complicado… pero resumiendo rápido, no me inclinare ante nada ni nadie, ni siquiera ante un dios y como resultado cuando mis súbditos me dijeron que era hora de hacer el feng Shan para consagrarme oficialmente como el rey de toda esta región del mundo, simplemente ascendí a la sima del monte Thai donde… para acabar las cosas rapido, ofendí a Chi-Yu el dios de la milicia quien era el ser que se encargaba de designar quien tenia y no tenia derecho a gobernar los territorios fuera del muro, como resultado de dicha ofensa el y yo nos enfrentamos durante seis días enteros en un combate a muerte… por supuesto Juvia no estaba enterada de que lo habia hecho hasta que un mes después Ace mi primer amigo en este lado del mundo vino a celebrar los rumores que habia escuchado, porque aparentemente para él los rumores eran hechos innegables.

Por supuesto Juvia estuvo confundida hasta que Ace le conto sobre como aparentemente yo había matado a Chi Yu en la cima del monte thai y que los rumores de mi gran victoria por encima del dios de la milicia estaban rondando por todo el mundo en ese momento, desde el tradicional Nipón hasta el nuevo mundo, todos y cada uno de los rincones del mundo se enteraron de mi victoria por sobre el rey demonio antes que Juvia quien claramente no estuvo nada feliz con eso.

Lado bueno confirme lo que escuche de algunos de los miembros más antiguos de mi corte eral, el sexo de reconciliación es el mejor sexo que experimentaras en tu vida de casado. Lado malo esta era una de esas cosas que Juvia le echaría en cara el resto de su vida… eso y la vez que le propuso ser su novia y su incapacidad para hablar al punto de que tuvo que repetirse unas cinco veces, aunque estoy completamente seguro de que me entendió la primera vez y ella simplemente quería disfrutar del gesto varias veces.

- Entonces, ¿Qué otra cosa hay en la agenda? Pregunto Juvia cuando finalmente entraron en el comedor y se sentaban en la mesa uno al lado del otro con Liu Bei quedándose detrás de ellos.

- Bueno, después de eso y dependiendo de cuanto tiempo dure la reunión, pueden elegir entre aparecer en la academia y/o el orfanato. Nos dijo el hombre haciéndome recordar levemente mi pasado. Más concretamente unas palabras de mi padre.

- Los niños son el futuro de toda nación. Repetí las mismas palabras que mi madre me dijo cuando le pregunté porque me habia salvado de esos aldeanos. – hablando de niños, ¿Cómo esta tu aprendiz? Pregunte mientras notaba como algunos de los sirvientes traían el desayuno junto una cesta de frutas, pan miel y mermelada, personalmente nunca me han gustado las cosas dulces, pero a Juvia le encantan así que siempre tenia toda la mermelada que ella deseara.

- Él está bien, para cuando hayas engendrado un heredero, él estará listo para comenzar sus deberes como mayordomo personal del niño, y hablando de tal, ¿Cuándo planeas convertirte en padre? Nos pregunto con interés evidente en su voz, sin embargo, Juvia únicamente sonrió con tristeza ella siempre deseo una familia muy pero muy grande, sin embargo por mi parte las cosas eran muy diferentes.

- No estoy listo para ser un padre y no se si algún día estaré listo. Fue todo lo que dije antes de quitar la venda de mis ojos para mirar a mi amada con esos ojos que ella odiaba pero que yo detestaba. – dame tiempo, deseo esto tanto como tu pero no estoy seguro de si seré un buen padre para el o ella. Ella simplemente me asintió mientras que Liu simplemente suspiro antes de quedar completamente en silencio para que pudiéramos desayunar en paz.

Cuando terminamos y salimos del comedor comenzamos a dirigirnos hacía la sala del trono, ¿Qué más tenemos en la agenda para hoy? Pregunto Juvia mientras miraba por encima del hombro.

- Además del almuerzo, conocer a los ganadores de la lotería. Francamente nunca entendí porque razón permití la lotería ya que es legalmente hablando una forma de ludopatía. – después de eso tienen que realizar sus tramites del día que conociendo a su majestad solo estará dos horas en ello, luego de eso tienen prácticamente el día libre. Nos dijo el hombre mientras revisaba el pergamino en sus manos.

Mientras nos acercábamos a la enorme puerta doble que conducía a la sala del hombre vimos a una mujer esperándonos, una mujer con el cabello largo y rojo carmesí, ojos rasgados y dos orejas de zorro en la parte superior de su cabeza, pechos copa DD, una figura de reloj de arena por la que muchas mujeres matarían, que viste un elegante Kimono rojo con el diseño de un zorro naranja de nueve colas.

- Buenos días, cariño. Nos dijo la mujer haciéndome sonreír un poco.

- Madre. Le dije a la mujer quien simplemente me abrazo con todas sus fuerzas aparentemente ella como todos en este palacio parecían pensar que estaba pasando por algún tipo de depresión. – madre, ¿has recuperado tu chakra? Le pregunte genuinamente curioso al sentir como en realidad su abrazo era un poco más fuerte que otros que me había dado.

- Tengo un poco más ahora. Dijo con una pequeña sonrisa, por supuesto dado que en su tiempo el alma de mi madre estuvo sellada dentro de mí en el mismo instante en el que fue liberada de mi ser cuando luche y mate al Chi Yu bañándome en su sangre,, junto con todo el chakra que habia conseguido reunir hasta ahora, no era mucho pero ella estimulo que sería alrededor de unas tres colas más o menos, en cuanto a como podría recuperarlo bueno habia dos formas la primera se negaba a hacerlo siendo este dormir por novecientos años, o matar a mi hermana y progenitora, aunque ciertamente no tenia problemas con matar a la segunda en cierta forma le debo a Mito una buena parte de mi fuerza además… realmente no le guardo rencor, ni odio y mi madre tampoco lo hace. – como estas cariño. Ella me pregunto realmente preocupada ahora mismo, haciéndome suspirar una vez más.

- Estoy bien madre… nunca me afecto realmente ser desterrado. Le dije haciendo que las personas a mi alrededor me miraran como si hubieran notado algo en mi voz que yo mismo no notaba.

Con eso dicho simplemente comenzamos a caminar nuevamente hacia las enormes puertas mientras mi madre miraba mi espalda marcada por las cicatrices que gane ese día, el día.

- Te duele más de lo que estas dispuesto a admitir hijo mío. Fueron las palabras dadas por mi madre antes de que me detuviera en seco.

- ¿mi amor? Pregunto Juvia notablemente preocupada por mí.

- Tengo… un mal presentimiento. Fue todo lo que pude decir antes de negar con la cabeza seguramente no era nada malo.

Que poco sabia yo.

Fin del capítulo.